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5 jun 2016

COMPRENDE LAS PALABRAS DEL QUE MURIÓ EN LA CRUZ


COLOMBIA TIENE UN  LLAMADO PROFETICO  PARA HONRAR A SU CREADOR Y SALVADOR

Pero ustedes son una familia escogida, un sacerdocio al servicio del Rey, una nación santa, un pueblo adquirido por l Padre. Y esto s así para que vayan y anuncien las obras maravillosas del Creador, el cual los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su Luz maravillosa, 1 Pedro 2:9.

Nuestra nación clama libertad del yugo opresor de la tiranía del pecado que ha traido corrupción, injusticia, latrocinio, perversión, muerte y toda clase de maldad, que solo podrá ser cambiado cuando el pueblo se humille en arrepentimiento ante el Libertador de libertadores, trayendo consigo la Paz verdadera que solo procede del Dios Creador y Salvador, Juan 14:26.
                                                                                                                                                  
El nombre de Colombia, se estableció como una forma de darle honor al descubridor judío Cristobal Colón, y propuesto por el libertador Simón Bolívar, en la carta de Jamaica influenciado por el periódico el Colombiano de Francisco de Miranda, nombre que se ratificó en la segunda estrofa de nuestro himno nacional que dice: ¡independencia grita! El mundo americano, se baña en sangre de héroes, la tierra de Colón.


El nombre de nuestro país, Colombia, se desprende de Cristobal Colón o Cristóphorus Columbus en latín y Xpotopopos Khristóphoros en griego, que al pasarlo a Español sería: Columbus=paloma y Cristóbal=Portador de Cristo o el que lleva a Cristo consigo; del mismo modo sabemos que la paloma es el símbolo del Espíritu Santo con su fruto implícito: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, contra tales cosas no hay ley. Pero esta riqueza espiritual será posible, visible y palpable, cuando la nación entera reconozca a su Único Dios Creador y Salvador; el único Dios vivo, real y verdadero y abandone lo que es del mundo, Salmos 33:12.


Colombia es una alegoría o representación a la obra del Espíritu Santo, esta nación es tierra del Espíritu de Dios que obró en la vida terrenal de nuestro Salvador Jesucristo, por lo tanto, Colombia está llamada a representar a Cristo y glorificar al Padre entre las naciones de la tierra. En consecuencia, Colombia tiene en su nombre un llamado profético para ir a llevar el evangelio de la cruz a todas las naciones de la tierra,  la Iglesia del Gran Libertador en Colombia, llena del Espíritu Santo, mostrando y dando fruto, Hechos 1:8.


Adicional a esto, en la primera estrofa de nuestro himno nacional dice: ¡Cesó la horrible noche! La libertad sublime, derrama las auroras de su invencible luz. La humanidad entera, que entre cadenas gime, comprende las palabras del que murió en la cruz, esta letra fue escrita por Rafael Núñez, escritor colombiano que tuvo varias veces la oportunidad de ser presidente.


Al decir: cesó la horrible noche, es un acto profético confesado y declarado contra el pasado que hace alusión a la terminación de los terribles, violentos y sangrientos días de lucha por la independencia de esta nación, resaltando tiempos de libertad sublime; está palabra se refiere a lo celestial y divino en el derramamiento del Espíritu Santo y el despertar espiritual que necesita esta bendita tierra colombiana para salir de la oscuridad de la impiedas del pecado y la maldad. Derrama las auroras de su invencible luz, solo la gloriosa Luz de Jesucristo, el Coloso Vencedor de la tirania del pecado, lo único que puede darnos verdadera libertad de la injusticia, corrupción, maldad y violencia para poder vivir en la plenitud del Creador; por lo tanto Colombia debe volverse a Jesucristo para irradiar su luz a las naciones y ser testimonio de una guerra acabada y vencida, Juan 8:12.


Continua diciendo el himno: la humanidad entera que entre cadenas gime, mientras el mundo gime, Colombia debe entender su llamado profético y comprender las palabras del que murió en la cruz. Es importante comprender cada Palabra que Jesús habló y enseñó mientras ejercía su ministerio redentor y agonizaba en la cruz fueron:


1. Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen, Lucas 23:34

2. Hoy estarás conmigo en el paraíso, Lucas 23:43

3. Madre he ahí a tu hijo, hijo he ahí a tu madre, Juan 19:26.27

4. Dios mío, Dios mío ¿por qué me has desamparado? Marcos 15:34

5. Tengo sed, Juan 19:28

6. Consumado es, Juan 19:30

7. Padre, en tus manos entrego mi espíritu, Lucas 23:46.


1. La urgencia del perdón, Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen, Lucas 23:34. En estos tiempos, el perdón es un urgente principio bíblico que debe vivir el pueblo colombiano, es apremiante llenarnos del fruto del Espíritu para acabar con tanta agresividad que hay en las almas llenas de ira, inconformismo y queja; empezar a perdonarnos a nosotros mismos, a los demás y a los gobernantes que han pasado para que haya paz desde el interior de los corazones; el perdón está basado en el amor primeramente a Dios, luego, al prójimo y a sí mismos. El perdón es voluntario, de corazón, sea unilateral o bilateral, pero un perdón que lleva a olvidar todo lo malo para llegar a la reconciliación y a la restitución subsanando las relaciones y cicatrizando las heridas, Mateo 6:14 y Marcos 11:26.


La iglesia primitiva practicó el perdón emanado de un corazón lleno del amor de Dios; el mártir Esteban quien mientras agonizaba apedreado por sus perseguidores, a la cabeza de Pablo de Tarso, pidió perdón a Dios por su asesinato y violenta muerte; debido a ese perdón unilateral, Pablo se convirtió a Cristo, y de ser el mayor perseguidor de la iglesia del Señor, llegó a convertirse en el máximo apóstol del evangelio y testigo fiel de Jesucristo, Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado, Hechos 7:60.


2. Respuesta a un clamor, Hoy estarás conmigo en el paraíso, Lucas 23:43. Cristo respondió amorosamente a la petición del ladrón arrepentido, prometiéndole que ese mismo día estaría con Él en el Paraíso. El trasfondo en esta palabra nos enseña que quien clama a Dios puede tener la seguridad de una respuesta, y que la vida eterna comienza en Cristo, Aquí y Ahora y que sólo en Él encontramos entrada al Paraíso permaneciendo perpetuamente en la presencia de Dios por su gracia y su favor. Nuestra nación gime de angustia como Esteban y Jesús en la cruz ante tanta injusticia y maldad; mientras Cristo padecía y agonizaba en manos de sus verdugos, nos daba ejemplo de CLAMAR en la ORACIÖN e INTERCECIÖN ante el Padre para perdonarnos, darnos vida y paz en profunda suplica y santidad. Así debe gemir la Iglesia del Cordero, porque solo Dios es nuestra única ayuda y tabla der salvación, sólo Él puede respondernos de manera justa y perfecta ante toda la locura que estamos viviendo, Y predicar el Evangelio, es la forma de allanar el camino al Señor, Isaías 40:3 para preparar el camino a la Segunda Venida de nuestro Gran Libertador. Evangelizar, discipular y predicar la palabra del Señor es la forma de abrirle las puertas del Paraíso a muchos pecadores que necesitan venir a salvación y ser arrebatados de la condenación, ese es nuestro llamado y nuestra tarea mientras tengamos vida.


3. Amparo ante el desamparo. Madre he ahí a tu hijo, hijo he ahí a tu madre, Juan 19:26.27. En nuestra sociedad actual es común, el rechazo, el menosprecio y el desamparo en diversas circunstancias, especialmente por el marginamiento económico y social contra las familias menos favorecidas, y como en tiempos de Jesús, hay muchas mujeres viudas y madres solteras desamparadas que necesitan protección y ayuda.


Jesús en medio del profundo dolor de su tormento en la cruz, no se olvidó de su madre, aunque también ella fue de alivio para Jesús, porque lo estaba acompañando en el momento máximo de la entrega sacrificial, el Señor se encargó del cuidado de María y se la recomendó a su discípulo Juan para que la adoptara como madre propia. De igual manera el amor cristiano debe estar dispuesto a recibir, apoyar y ayudar al desamparado y al necesitado, empezando por los de su casa, los hermanos de la congregación y sus conciudadanos, Mateo 25:35-45. 

La Biblia nos enseña que Dios no hace acepción de persona, Hechos 10:34, Romanos 2:11, y Gálatas 2:6, por lo tanto Dios no quiere el rechazo ni el menosprecio en esta nación y mucho menos la división entre su pueblo ni la nación, Isaías 61.Jesús quiere que todos sean salvos y se duelen por amor de los que aún siguen perdidos para que sean salvos eternamente, por lo tanto debemos desarrollar el amor de Cristo yendo a buscar las ovejas perdidas, 
Ezequiel 18:23 y Mateo 5:20.


4. Esfuerzo máximo en el clímax del dolor y la soledad, Dios mío, Dios mío ¿por qué me has desamparado? Marcos 15:34. Estando al límite de su agonía y haciendo un supremo esfuerzo Jesús trata de llevar un poco de oxígeno a sus pulmones, con sus ojos borrosos por la sangre y el sudor, ora al Padre con Salmos 22; deja oír un grito desgarrador de angustia, experimentando la más profunda soledad y abandono del Padre en el clímax de su crucifixión cuando cargaba el pecado de la humanidad.


El clamor de Jesús en la cruz es el clamor del Justo que sufre por los injustos, anhelando la libertad salvadora; por momentos el Padre guardó silencio ante el dolor del Hijo, porque sabía que se debía cumplir el plan salvador de amor ofreciendo la vida del único Santo para que muchos vivan, y no hay palabras que puedan describir la profundidad del sacrificio y el dolor de nuestro Salvador. Porque nadie tiene un amor mayor, que el que da su vida por su amigo, Juan 15:13.


El abismo del pecado entre Dios y los seres humanos produce dolor y gemido a la raza humana, el grito del Señor es un clamor a nuestro favor deseando ardientemente que todos busquen su amparo, Jesús nos enseña a sacar fuerzas para luchar, orar y clamar a Dios en estos momentos del colmo de la maldad aberrante que nos impide respirar vida, libertad, moral y verdad. Nuestros pulmones espirituales ya no pueden respirar sanamente, por eso es urgente movilizarnos y hacer presencia contra todo lo que se opone a los principios de Dios, porque Dios hace habitar en familia a los desamparados; y saca a los cautivos a prosperidad; pero los rebeldes habitan en tierra seca, Salmos 68:6.


5. Anhelo ardiente de saciar la sed, Tengo sed, Juan 19:28. Debido a su sudor y pedida de sangre, nuestro Señor estaba deshidratado, por eso necesitaba angustiosamente calmar su sed física; el sentido máximo de esta expresión es espiritual, Jesús ansiaba ardientemente culminar su obra, la sed que produjo su cruz fue la misma que Jesús experimentó frente al Pozo de Jacob pidiéndole agua a la samaritana porque conocía su condición pecadora. Era el Dios humanado entre los hombres, grandiosamente real y palpable revelándose para saciar la vida no sólo de la mujer samaritana, sino de miles personas sobre la tierra que tienen sed de justicia, como lo dice la bienaventuranza en Mateo 5:6.


A Emanuel, Dios con nosotros se le dio a beber vinagre cuando dijo que tenía sed, porque a los crucificados en la antigüedad se les daba agua mezclada con vinagre a manera de anestésico que les ayudaba a mitigar el dolor. Hoy mucha gente al embriagarse o drogarse, cree que con eso sus penas y sus problemas pasarán, pero se engañan. Lo hermoso de esta escena en la cruz es que aunque Jesús sintió sed, Él se negó a beber el vinagre mezclado con agua, porque su sed no era meramente física, era algo más sublime, era la sed de dar vida y saciar el vacío cósmico del corazón humano con la gloriosa salvación y el triunfo de su batalla ganada sobre el diablo, la muerte y el pecado al lograr su poderosa resurrección, Juan 4:14.


Pedirle agua a la samaritana era algo en sentido espiritual, Jesús quería la conversión de la mujer, y Él se estaba presentando como su Salvador para que ella saciara su sed de amor, y llenara todos sus vacíos. En ese momento la mujer samaritana estaba representando a toda la humanidad sedienta y necesitada de Dios; la sed del cuerpo es limitada, pero la sed espiritual de amor, justicia y verdad, es interior insaciable, por lo tanto la sed del alma es una sed ilimitada que sólo Dios puede saciar en Cristo cuando las personas se convierten a Él, Salmos 22:26.


¿Colombia está saciando la sed de aquellos que sufren dolor y necesidad a su alrededor? Jesús dijo que a los pobres los tendríamos siempre con nosotros, Mateo 26:11 y Marcos 14:7. Con esto Jesús nos enseña a solidarizarnos con el necesitado, no solamente material, sino emocional y espiritualmente. Nuestro Salvador, experimentó la sed del Redentor, por lo tanto los cristianos en Colombia, como discípulos de Cristo, también estamos llamados a padecer la sed de Cristo anhelando y trabajando por almas para el reino de Dios, para que puedan ser saciados con el amor del Padre.


6. Todo se ha cumplido y hecho está, consumado es, Juan 19:30. Jesús estaba confirmando que todo lo profetizado en Él con respecto a la salvación se cumplía y finalizaba con su muerte. hasta el último detalla de su misión redentora; todo el tiempo de su vida en la tierra había hecho la voluntad de su Padre, esa era una declaración de victoria total sobre su archienemigo y el de las almas, Juan 4:34 y Juan 6:38.


Nuestro Señor Jesucristo llevó a cabo el propósito por el cual el Padre lo había enviado a la tierra y cumplía con su pueblo. Así también lo hizo el apóstol Pablo: Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cerca, He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardad la corona de justicia, la cual me dará el Señor, Juez justo en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida, 2 Timoteo 4:6-8.


El Salvador como el Gran Vencedor cumplió con la ley en su totalidad, durante su vida fue perfecto en santidad, y obedeció activamente lo establecido por el Padre para Él. No fue alguien a quien la muerte lo sorprendió con las manos vacías, fue el Soberano Señor que llenó el reino de los cielos con vidas transformadas y almas salvadas para complacer el corazón del Padre, Porque ejemplo les he dado, para que como Yo les he hecho, ustedes también hagan, Juan 13:15.


Es la misma responsabilidad de la iglesia de Cristo, caminar en santidad, vivir la palabra y obedecer activamente los principios y mandatos que alegran el corazón del Padre, permitiendo la manifestación gloriosa del Espíritu Santo para preparar el camino de La Segunda Venida de nuestro triunfante y glorioso Salvador.


7. Abandono en las manos del Padre, Padre, en tus manos entrego mi espíritu, Lucas 23:46. ¿Qué mejor final podía tener toda esta maravillosa historia de amor y vida! Entregarse y abandonarse en las manos del Padre es la mejor decisión; manos amorosas, manos de vida, manos de salvación, manos de sustento, manos de protección, manos de poder, manos de ternura, manos de gracia y manos de victoria del Padre es todo lo que necesita el mundo de hoy, Proverbios 3:5-8.


Jesús había cumplido en la tierra, y seguía poniéndose a disposición del Padre, Estas palabras de Jesús nos inspiran al sacrificio y entrega total a Dios hasta la muerte; toda nuestra vida debe reposar en las manos de mejor Padre. Mucho más en estos tiempos peligrosos, aunque mucha gente no pueda entender que los tiempos de Dios no son nuestros tiempos, y que por lo tanto no podemos confiarnos ni quedarnos impávidos obrando en nuestras fuerzas, lo que necesita Colombia es la poderosa presencia de Dios en las vidas y en las familias.


El mundo vive como si Dios no existiera, y hasta creen que Él no interviene en nuestras vidas, se han vuelto independientes y cada uno ha tomado las propias riendas de su vida. Estamos mal, porque son muy pocos los que han puesto su vida y su espíritu en las manos del Todopoderoso Dios. El común del mundo tropieza, cae y cree que Dios los ha abandonado, pero es la humanidad la que se ha negado a reconocer y recibir el amor del Padre. Cada uno voluntariamente, se ha negado al amor y el cuidado del Padre, pero aún hay tiempo de decirle, ¡Abba Padre! No estamos solos en el mundo, El Padre continuamente nos dice: YO estoy contigo, no temas ven a Mí, Éxodo 33:14.


Pero estas siete Palabras del que murió en la cruz, no es todo lo que necesitamos comprender, es URGENTE conocer a Dios a través de las páginas de la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis, porque es la única forma de ser transformados desde adentro y se refleje afuera. Así conoceremos a Dios y aprenderemos a orar, a dar amor, a perdonar, a clamar e interceder y a cumplir la Gran Comisión UNIDOS. Sólo la UNIDAD EN AMOR alrededor de Cristo podrá salvar nuestra nación, y la paz se hará a la manera de Dios no al acomodo del gobernante e turno, Proverbios 21:21.


Colombia, tienes un llamado URGENTE, has sido escogida por el Eterno Creador para ser la luz y la sal del mundo, y tanta el nombre de Colombia como las palaras de nuestro himno nacional, son la confirmación de que toda nuestra patria debe comprender, reflexionar y vivir en Cristo y su Evangelio para poder experimentar la gloria de la libertad, la justicia y la paz, en la presencia de Dios mediante un despertar espiritual sin precedentes. Sólo cuando el país tome conciencia de esto, tendremos una nación nueva, con un pueblo de mente renovado y un corazón limpio Ezequiel 36:26.30.


Todo esto es la razón por la cual satanás ha querido destruir a nuestra tierra Colombiana, con violencia, guerra, narcotráfico, drogadicción, corrupción, brujería, masonería, idolatría, impureza sexual y desviación de los principios y fundamentos de Dios.


Pedimos tu intervención Todopoderoso Dios de amor para que ayudes a tu pueblo en esta nación y que sea una realidad toda palabra profética que nos has traído.

Lic.MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.


PALABRA PROFÉTICA
Miami, Agosto 21 / 2002.

Profecía escrita para Colombia por el hermano David Greco en su libro: Dios Sana mi Nación!.


¡Colombia eres cabeza entre las naciones!

¡Libertarás s los esclavos de las pesadas cargas de Egipto!

¡Colombia tienes la unción de Moisés! Eres como el niño Moisés. Dios te ha ungido para que seas un pueblo libertador.


Colombia, como el Faraón ordenó la matanza de los niños hebreos, Satanás ha querido que seas destruida. Por eso Dios te ha tenido que esconder, pero serás arrebatada de las aguas de la maldad y libertarás a los pueblos oprimidos.


Colombia, como Moisés, has estado en el desierto por mucho tiempo, Satanás ha querido zarandearte, Pero Jesús, tu Intercesor, ha rogado al Padre a tu favor y te levantarás en poder y autoridad.


Las naciones verán tu liberación y entonces temerán a Dios. Verán tu salvación así como el ángel de la muerte no visitó al pueblo de Dios y a cambio aumentó en gran manera a pesar de las persecuciones, verán que así como El Eterno enriqueció Israel cuando salió de Egipto y como prosperó después de 40 años en el desierto, tu también Colombia, serás engrandecida.


Entrarás en las promesas de Dios, serás ejemplo de carácter, de autoridad espiritual y del poder del Espíritu Santo a todas las naciones de la tierra. Hablarás con autoridad porque llevarás en tu cuerpo las marcas de tu dolor, pero también la unción de la victoria sobre la sentencia satánica.


Como Moisés tú has sido un pueblo manso, pero Dios te levantará como un grande entre las naciones. Como Moisés fue legislador, tú Colombia, establecerás normas y leyes espirituales que serán enseñadas en las naciones. Enseñaras a los pueblos a batallar con armas espirituales. Entrenarás para discipular y fortalecer al cuerpo de Cristo: Serás maestro y líder en el evangelismo y la oración.


Tú dirás: Moisés no entró en la tierra prometida porque no creyó. Pero hoy tu Dios te dice que Moisés si entró en la tierra. Miles de años después de su muerte, el Cristo transfigurado lo llevó a un monte en galilea para que allí pudiera poner su pie en la tierra prometida.


Colombia, no temas. Dios cumplió su promesa con Moisés. Moisés si puso su pie en la tierra de la promesa. Tú también verás tu tierra sanada y prosperada. Tú también serás nación evangelizada y restaurada.


Colombia, por tu fidelidad y tu sacrificio, Dios te sanará y te llevará a otras naciones a implantar esperanza, sanidad y vida.


3 jun 2016

GRAN MANDAMIENTO DE AMAR A DIOS POR ENCIMA DE TODO



AMAR AL CREADOR POR ENCIMA DE TODO

El Gran Mandamiento

Fundamento de todo lo mejor y excelente para la vida humana

Deuteronomio 6:4-5, Mateo 22:37, Lucas 10:27, Marcos 12:30

Oye, Israel, (pueblo de Dios) YHWH nuestro Dios, Elohim uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Deuteronomio 6:4-5.

Amen al Señor su Dios, obedézcanle y séanle fieles, porque de ello depende la vida de ustedes y el que vivan muchos años en la tierra que el Señor juró dar a Abraham, Isaac y Jacob, antepasados de ustedes, Deuteronomio 30:20.

No cabe duda que este mandato divino debe seguir teniendo la mayor relevancia y atención en nuestra vida de hoy como en el A.T., mucho más lo debe tener en este tiempo donde miles son engañados por la ingratitud y frialdad del desamor, Dios es amor y la fuente de todo afecto sincero; quien no ama a Dios, no se ama así mismo de manera equilibrada y mucho menos amará a los demás. El amor es la esencia del evangelio, por lo tanto, si amamos a Dios y vivimos en amor, estamos haciendo realidad el evangelio. Amar al Creador es lo más importante no sólo para los cristianos, sino para todo ser humano, Los que aman al Señor, aborrezcan el mal; Él guarda las almas de sus santos; los libra de la mano de los impíos, Salmos 97:10.

Los fundamentos y principios bíblicos se basan en los Diez mandamientos, por lo tanto debemos vivirlos para estar bajo las instrucciones dadas desde la antigüedad, ellos fueron puestos para nuestra bien, así que tenemos que enseñar y recordar las ordenanzas de Dios dadas en tiempos bíblicos pero aplicables y vigentes mientras haya vida en la tierra. Dichosos los que guardan tus estatutos y de todo corazón te buscan. Salmos 119;2.

Cuando amamos al Dios Creador con todo nuestro ser somos obedientes a su palabra, nuestra vida cobra sentido y propósito, las cosas se ponen en orden repercutiendo, no solo en lo personal, sino en lo social, nuestro primer deber es amar a Dios dando todo lo mejor de nuestra existencia, sin importar las circunstancias, Amar a Dios consiste en obedecer sus mandamientos; porque sus mandamientos no son una carga, 1 Juan 5:3. Dios no pone cargas, solo nos quiere bendecir y librar de lo malo que ofrece  el mundo y el engañador. 

En la manera de vivir y relacionarse un cristiano debe mostrar su gran amor por el SEÑOR, un testimonio que atraiga a otros hacia Él, a aquellos que livianamente imaginan que son salvos porque no matan, no roban ni violan, sin reconocer que dañan a su familia y a su vecino con su mal carácter, es obvio que no aman a Dios; amar a Dios es amar a todos nuestros semejantes, aún a los enemigos, y a nosotros mismos con amor propio y valía personal, valorándonos y dándonos el lugar de dignidad que Cristo ganó en la cruz, si alguno dice amar a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo podrá decir que ama a Dios a quien no ha visto? 1 Juan 4:20. Y los mentirosos no heredarán el reino de Dios, Apocalipsis 21:8.

La humanidad se ha desviado de lo bueno y lo justo al ignorar al Dios vivo, real y verdadero, dándole la espalda a su Creador, por eso no pueden amarlo, el mundo sigue y adora muchos diosecitos que ha inventado porque no conocen a su SEÑOR, con sus diosecitos inertes y humanos ofenden a su Creador real robándole la gloria, violando este supremo mandato con su idolatría  y haciéndose acreedores de juicio, Pues provocaron al Santo con sus lugares paganos, y despertaron sus celos con sus imágenes de talla, Salmos 78:58. 

Nuestro Señor Jesucristo recordaba una y otra vez las Escrituras y le respondió al escriba fariseo que lo tentaba preguntándole, Maestro, ¿Cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y más grande mandamiento. Y el segundo es semejante, amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas, Mateo 22: 36-38. ¡Imagínense, toda la ley de Dios depende de amar a Dios y a la gente! ¡Que responsabilidad tan grande tenemos!

La palabra de Dios afirma que hay un solo Dios que se identifica con el nombre de YHWH, el Gran YO SOY. Él es el SEÑOR del universo, el sustentador de todo lo creado y fuera de Él no hay ningún otro dios. Sólo Él ha marcado la historia de la humanidad al bajar de su trono, hacerse hombre para venir a salvarnos y revelarse a sí mismo de manera maravillosa cumpliendo las profecías, Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: YO SOY el primero, y YO SOY el postrero, y fuera de Mí no hay Dios. ¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de Mí, como hago YO desde que establecí el pueblo antiguo? Isaías 44:6-8. En la persona de Jesús se confirma el amor del Padre hacia los pecadores ingratos que persisten en no amarlo y hacer lo que mejor les parece.

La humanidad ha hecho a un lado los mandamientos y se ha olvidado del único Dios que cambia vidas, el mundo está lleno de frialdad, insensibilidad y mezquindad, debido al desamor, la incredulidad y la idolatría del desorden pagano que se mueve sobre la tierra. La sociedad está llena de conflictos, dolor y muerte por olvidarse de Dios, por no amarlo como solo Él es digno; esto ha hecho que la gente le atribuya sus bendiciones a la suerte, al azar y a sus aptitudes, quitando todo el reconocimiento y el agradecimiento al Dios que todo lo da, al Dador de la vida, al SEÑOR de la gracia, del perdón y la salvación, pero Él conoce quienes los aman de verdad. El que ama a Dios, el tal es conocido por Dios, 1 Corintios 8:3.

El problema no es solo si creen o no en Dios, el pecado que miles de personas enfrenta es su rebeldía y desobediencia a los mandatos divinos, pero aún hay tiempo y oportunidad de arrepentirse. Es tan importante amar a Dios, que El SEÑOR no colocó este mandamiento entre los diez, sino que lo colocó aparte como el Gran Mandamiento; pero los dioses terrenales llenan la vida de los incrédulos que desplazando al Dios de la vida, él Único que puede perdonar, limpiar y proteger a cada instante, hasta el fin, Este es Jesús, la piedra angular que muchos edificadores han rechazado, pero que ha venido a ser la Cabeza del edificio. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en quien podamos ser salvos, Hechos 4: 11-12.

Debemos ser conscientes que Amar a Dios por sobre todas las cosas, debe ocupar el lugar supremo y la preeminencia en la vida de todo ser humano sobre la tierra. Desglosemos este maravilloso mandamiento que lo sustenta todo y nos bendice:

1. AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZÓN, Mateo 22:37a. Así como el corazón palpita siendo el órgano central de nuestra existencia porque del corazón brota la vida, Proverbios 4:23, desde nuestras entrañas debemos amar a Dios con todo nuestro ser; porque es de dentro del ser que salen cosas malas del hombre, pero si tenemos a Dios en primer lugar y lo amamos intensamente, de dentro saldrá todo lo bueno que Dios deposita allí porque lo tenemos entronado en nuestro corazón, Mateo 15:19.

Siendo humanos imperfectos y expuestos al pecado, no todo lo que deseamos o sentimos es bueno, nuestro corazón nos engaña en la mayoría de los casos, Jeremías 17:9, y nos lleva a hacer cosas perversas, por eso fallamos, pecamos y dejamos a Dios de lado casi sin darnos cuenta, por lo tanto debemos estar atentos que en verdad estamos amando a Dios, frente a nuestros sentimientos y emociones, debemos prestar mucha atención…no sea que nos deslicemos, Hebreos 2:1.

También es con el corazón que amamos, y cuando amamos sinceramente, sacamos todo lo bueno para adorar a Dios y hacer bien a la gente. Amar a Dios es el único camino que nos proporciona satisfacción, tranquilidad y paz genuina en el alma. Si amamos a Dios con todo nuestro corazón, nos quedará más fácil amar a la gente. Dios nos bendecirá no solo en lo afectivo sino en todas las áreas de nuestra vida, haciendo que nos sintamos satisfechos y saciados, El Señor cuida a todos los que lo aman, pero aniquilará a todos los impíos, Salmos 145:20.

Si no amamos a Dios de corazón, tendremos vacíos, insatisfacciones y frustraciones en el alma, terminaremos esclavos de nuestras pasiones, con el corazón roto y lleno de heridas. Solo amar a Dios intensamente nos mantendrá saludables interior y exteriormente. Amar a Dios con el corazón nos proporciona plenitud de vida si le entregamos todo lo que tenemos y somos. Amar a Dios con todo nuestro corazón es ligar el nuestro al de Cristo para ser uno y con un mismo palpitar, Asegurémonos de no tener un corazón divido, maligno ni incrédulo que nos aleje de Dios.  

2. AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS CON TODA TU ALMA, Mateo 22:37b. En el alma están la voluntad, las emociones y la mente, es lo que común mente se denomina el “yo ego” o la siquis, es lo que nos identifica como personas únicas e irrepetibles, el alma es nuestra esencia humana, es invisible al ojo humano, pero no al ojo de Dios, así como no podemos ver el centro de la tierra, Dios sí; el alma es la parte central y principal que encierra lo que es cada ser humano, el alma contiene la parte espiritual eterna que dará cuentas a Dios para ser justificada o condenada según la vida que llevó cada persona en la tierra, ¿De qué le sirve al ser humano ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O cuánto podrá pagar una persona por salvar su alma? Mateo 16:26.

Es en el alma donde se determinan los principios, los valores y las virtudes de cada quien. Es allí donde se valora y se ciñe el sentido moral. En el alma reside la fe o la incredulidad y es allí donde se libra nuestra batalla espiritual diaria. El alma es la que nos hace distintos a los demás seres, es con el alma que ponemos a Dios en primer lugar o lo dejamos de lado, Pero si desde allí buscas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, lo encontrarás, Deuteronomio 4:29.

Todo lo que hacemos con el alma es lo que permanece y trasciende no solo en la tierra sino por la eternidad. Así que si amamos a Dios con toda el alma, significa que todo nuestro yo, nuestro ser interior estará en orden, en armonía y habrá salvación, de lo contrario la vida será caos y pérdida continua, no solo en la vida, sino por la eternidad, Solo en Dios halla descanso mi alma; porque de Él viene mi salvación, Salmos 62:1.

Dios lejos está de ser un tirano manipulador, como lo es el diablo que desde el Edén ha querido hacerle creer a la gente, que Dios quita la libertad y niega los placeres buenos de la vida, Dios conoce todas las cosas, la profundidad y los alcances del alma humana, por eso continuamente nos corrige y nos disciplina para cuidarnos y protegernos de aquello que nos podría dañar o desviar del bien y de la felicidad verdadera que tenemos en Cristo, El Señor dice a su pueblo: Hagan un alto en el camino, paren y pregunten por las instrucciones que fueron dadas desde la antigüedad, porque allí está el mejor camino; síganlo y encontrarán descanso. Pero muchos dicen: no, no queremos, Jeremías 6:16. Amar a Dios con el alma es rendirnos a Él para adorarlo en todo lo que somos, hacemos y decimos.

3. AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS CON TODA TU MENTE, Mateo 22:37c. En la mente están los pensamientos, la inteligencia y la razón; es en la mente donde se originan las ideas, se retiene el conocimiento y se tejen las intenciones; todo esto se une misteriosamente con las emociones y la voluntad que nos conducen a las decisiones, las actitudes, los motivos y los actos que llevamos a cabo en nuestra relación con Dios y con las demás personas. Por eso es de vital importancia llenar nuestra ser con el amor de Dios y su palabra, allí aprendemos a conocerlo y amarlo, para hablar y vivir sabiamente, Y renuévense en el espíritu de su mente, y vístanse del nuevo hombre, creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad, Efesios 4:23-24. Dejemos que el Espíritu Santo nos renueve los pensamientos y el carácter, vistamos de la nueva naturaleza, creada según Cristo y a semejanza del Padre, quien es verdaderamente justo, santo y digno de amar,

Debemos ocupar gran parte de nuestros pensamientos en Dios en vez de las cosas del mundo o de nosotros mismos, centrar nuestra mente en nosotros mismos nos hace independientes de Dios, por eso han surgido muchos intelectuales soberbios que se denominan “ateos” y rechazan a su Creador, Porque esa sabiduría no es la que viene de Dios, sino que es sabiduría de este mundo, de la mente humana y del diablo que es maligno y perverso, Santiago 3:15.

Amar a Dios de verdad, nos hace indiferentes ante las riquezas, somos agradecidos y felices con lo que tenemos y vivimos en paz reconociendo que YHWH gobierna y tiene el dominio de todo lo creado pase lo que pase. Una persona que no ama a Dios y se mueve en su propio parecer pasando por alto al Creador, si le salen mal las cosas, se vuelve amargada y en muchos casos se convierte en víctima, siente lástima de sí misma y se acuerda de Dios para echarle la culpa de sus desdichas, Y su fin es la perdición. Su dios son sus propios apetitos, y sienten orgullo de lo que debiera darles vergüenza. Solo piensan en las cosas de este mundo, Filipenses 3:19.

Es por eso que la biblia nos enseña valentía y firmeza, derribando argumentos y toda altivez que se levante contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo TODO PENSAMIENTO a la obediencia a Cristo, 1 Corintios 10:5. Amar a Dios con toda la mente, significa entregarle todas nuestras ideas y creatividad para que Él nos dirija y coloque la certeza de lo mejor y conveniente.

En la mente el enemigo continuamente trabaja enviando dardos para desviarnos del amor, los propósitos y bendiciones de Dios. Nuestra mente debe estar llena de amor por Dios, no puede estar en blanco ni desocupada, sino llena de su palabra para permanecer buscando las cosas de arriba donde vive el Eterno, Mateo, 6:19-21. Si amamos a Dios pensemos en todo lo santo, lo recto, lo puro y lo que es digno de nombrarse, Filipenses 4:8.

Cuando nos acostumbramos a pensar en Dios y a meditar su palabra, le resultará más difícil al enemigo enfriarnos o hacernos caer. La forma de amar a Dios con toda nuestra mente es permanecer conectados a la mente de Cristo, Porque ¿Quién ha conocido la mente del SEÑOR, para que lo instruya? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo. 1 Corintios 2:16.

4. AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS CON TODAS TUS FUERZAS, Mateo 22:37d. Esto hace referencia a nuestro cuerpo, nuestra parte física; con nuestro cuerpo es que permanecemos ocupados y en muchas actividades diarias trabajando y moviéndonos de un lado a otro. Vivimos tan ocupados en tantas cosas que casi no tenemos tiempo para Dios. Muchas veces permanecemos en continuo activismo en medio de la gente, pero extraños para Dios, amando de labios pero el corazón lejos de Dios, Isaías 20:13. 

Es en nuestras fuerzas que comúnmente nos movemos hasta llegar a un  momento en que no podemos soportar ni física ni emocionalmente, no podemos dedicar toda nuestra atención y actividad solo al trabajo, al estudio, al deporte y muchas otras actividades que nos envuelven y agotan, nos cargan y nos hacen olvidar de Aquel que con tanto amor nos amó en la cruz; tanta actividad finalmente nos enferma, pero si dedicamos una parte de nuestro tiempo de calidad en buscar al SEÑOR para hablar con Él, todo nos resultará provechoso, aún las pruebas y dificultades, Por lo tanto, les ruego hermanos míos, por las misericordias de Dios, que presenten sus cuerpos en sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, porque esa es nuestra forma de adoración espiritual, Romanos 12:1.

Amar a Dios por encima de nuestras propias fuerzas, significa que confiamos en Él. Amar a Dios con todas nuestras fuerzas es entregarle nuestro cuerpo con sus cinco sentidos para que Él gobierne y muramos al yo, para que mengue mi ser pero Cristo crezca en mí y que Dios sea exaltado y glorificado con y en nuestro cuerpo. Amar a Dios con todas nuestras fuerzas, es no pecar, no por miedo al castigo, sino porque lo amamos y crucificamos la carne para agradarlo a Él y que Él reine. ¡Eso sí que es una verdadera aventura diaria para el cristiano genuino que adora al Rey! Porque los que viven en la carne no pueden agradar a Dios, pero si vivimos por Espíritu no habrá ninguna condenación, Romanos 8:8-9.

Amar a Dios todas nuestras fuerzas es renovar tanto el interior como el exterior teniendo presente que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo y como tal debe ser tratado, no podemos permitir que el cuerpo arruine ni altere el plan poderoso de Dios para nuestra vida, si es necesario cortarnos las manos o algún miembro, es preferible antes que ser condenados, Mateo 5:29-30.

Debemos ser un faro que ilumine con el amor de Dios y nuestro cuerpo sea la lámpara que alumbre con el reflejo tierno del Espíritu que nos da las fuerzas necesarias para vencer en santidad; no dejarnos dominar por las bajas pasiones de la carne, debemos cultivar cuerpos puros que amen con todas las fuerzas a Dios, glorificándolo con limpieza, porque no nos pertenecemos a nosotros mismos, Dios nos compró con la sangre y el sacrificio de Jesús y nos selló como su propiedad para hacernos templos vivos de su santidad. Honrar a Dios con nuestro cuerpo, es demostrar que lo amamos de verdad.1 Corintios 6:19-20.

Termino diciendo, que no amar a Dios como Él lo establece y lo merece, es el mayor pecado del hombre; creerse cada uno el centro de su propia existencia, es la mayor idolatría, así se niega, desecha, ignora, blasfema y desplaza al Dador de nuestra vida; no podemos abandonar el Primer y más Grande amor, Dios es nuestra prioridad, No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor de Dios no está en él. Porque todo lo que hay en el mudo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no provienen del Padre, sino del mundo, 1 Juan 2:15-17.

Es imposible que una persona llegue a amar a Dios si no ha experimentado primero el arrepentimiento de su pecado para recibir el perdón y el amor de Dios en la persona de Jesucristo, En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él nos amó a nosotros, y envío a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Nosotros lo amamos a Él porque Él nos amó primero, 1 Juan 4:10-19. 

Oremos: Señor, ayúdanos a amarte cada día más porque solo cuando te amamos con todo nuestro ser, cambiamos, y por cada persona que decida amarte intensamente, podría cambiar el mundo, que no demos ni siquiera un paso si no hablamos contigo y te consultamos primero. Llena nuestro corazón de tu tierno amor y nuestra mente de tus poderosos pensamientos, que podamos movernos en tus fuerzas y no en las nuestras para movernos en tu voluntad, adorarte y hacerte sonreír complacido hasta el final y que muchos puedan ser impactados porque tu habitas y eres visible en nosotros. Amén.

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino

 


1 jun 2016

SANIDAD GARANTIZADA


VIVIR EN CRISTO ES SANIDAD GARANTIZADA, CUESTIÓN DE FE Y CAMBIO PERSONAL.

Jesús recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas nuevas del reino, sanando toda enfermedad y dolencia ebtre la gente. Su fama se extendió ñor toda Siria, le llevaban todos los que padecian diversas enfermedades, los que sufrían de dolores graves, los endemoniados, los epilépticos y los paralíticos, y Él los sanaba. Mateo 4:23-24.

Jesús recorría todos los pueblos y aldeas enseñándo en las sinagogas, anunciando las buenas nuevas del reino, sanando toda enfermedad y toda dolencia. Mateo 9;35.

Al ponerse el sol, la gente llevaba a Jesús todos los que padecían diversas enfermedades; Él ponía las manos sobre los enfermos, y ellos sanaban. Lucas 4:40.

Dios es más grande que cualquier enfermedad, es una de las certezás más firmes que debemos tener los hijos de Dios. No ha habido ni habrá jamás una enfermedad, un virus, o una infección que se resista al nombre del SEÑOR Jesucristo, no hay espíritu inmunda que pueda resistir o quedarse cuando oramos y echamos la enfermedad en el nombre que es sobre todo nombre. Nuestro Dios es el vencedor, Jesús ya nos dio sanidad en su sacrificio y su cuerpo llagado, ¡no lo dudemos! Porque estas señales seguirán a los que creen: en mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas...sobre los enfermos pondrán sus manos, y ellos sanarán. Marcos 16: 17-20.

Recordemos que desde el AT se nos enseña que uno de los nombre de Dios, es YHWH-Rapha, que quiere decir, nuestro Dios es Sanador, Jesucristo es el Todopoderoso que puede quitar y lanzar fuera cualquier enfermedad, Él mismo lo aseguró: YO SOY el SEÑOR, el que les da la salud, Éxodo 15:26. Esta es una gran razón para confiar en Dios, creer en Cristo y tener la firme confianza en lo que dice su palabra que es la verdad eterna; así que podemos orar y pedir nuestra sanidad, salud y fortaleza y Él lo hará, Dios no miente, Dios es firme en su palabra, Jesús se compadece de nosotros porque, sufrió en su propio cuerpo todo nuestro dolor y nuestras dolencias. Sáname, oh SEÑOR, y seré sano; sálvame y seré salvo; porque Tú eres el Dios de mi alabanza. Jeremías 17:14.

Nuestro SEÑOR y Salvador no solo predicó las Buenas Nuevas, su ministerio también era para sanar todo tipo de enfermedad, consolar, acompañar y liberar de toda condición física o espirirual que agobie y cause conjoga al ser humano; y si la gente de su época se dio cuenta, que Él poseía el verdadero poder para devolvernos el bienestar integral, hoy también nosotros lo experimentamos con gran poder, porque su Espíritu Santo está entre nosotros. El vino a esta tierra y apareció a muchos justos e injustos, para salvar, sanar y liberar, en su ministerio terrenal, el SEÑOR Jesús pedía que le acercarán los enfermos, cojos, ciegos, mudos, paraliticos y gente presa de muchas enfermedades porque Él sabía que había venido para liberar a los afligidos. Traíganmelos, aquí y YO los sanaré, eso lo dice Dios desde el AT. en Jeremías 33:6-8, y nuestro SEÑOR lo cumplió para mostrar la gloria de su reino. YO les traeré sanidad y medicina, los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad, eso debemos creerlo y atesorarlo en el corazón para vivir sanos.

Lo primero que debemos reconocer es que Jesucristo es Dios en forma de hombre, que Él vino a darnos salvación y esa salvación es vida eterna para el alma con perdón de pecados, liberación espiritual para conectarnos con Dios y sanidad para el cuerpo para vivir en bienestar; si creemos esto, tenemos que saber con certeza que Jesús es nuestro único y suficiente sanador Sanador por excelencia, la biblia nos muestra y enseña que Él lo es. Isaías 53, Él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores...Él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Isaías 53:4-5.

Tenemos que conectarnos con la mente de Cridto y con el amor del Padre que lo dió a su propio Hijo para sanarnos, en el propio cuerpo llagado y traspasado del SEÑOR, quedó destruida toda enfermedad, y eso nos debe llevar a enfocar nuestra mirada y nuestra fe en el SEÑOR Jesús, creyendo que lo que Dios ha hecho es una realidad y que lo que Dios dice es totalmente cierto. Dios ha regalado una medida de fe a cada uno, por el Espíritu Santo que nos produce esa fe como fruto de nuestra creencia y confianza en Dios y su palabra, desde el momento que somos salvos, si en verdad hemos recibido y aceptado a Jesús como Salvador y SEÑOR; al comienzo todos tenemos la fe del tamaño de una semilla de mostaza, y esa diminuta semilla requiere que la hagamos crecer y fortalecer, plantándola en la tierra de nuestro corazón, para ser regada con la palabra y el agua del Espíritu; es así que esa pequeña semilla se hace como la más grande de las hortalizas. Mateo 13:32. Él es el que perdona todas tus iniquidades, y el que sana todas tus enfermedades. Salmos 103:3.

Jesúcristo nos sana y nos libera del dolor, porque Él es la puerta a la plenitud de Dios y en su bondad Él tiene compasión de todos los que lo buscamos y le creemos para recibir conforme a lo que hemos creido, así nos será hecho; Jesucristo El es el ungido del Padre, el que con su Espíritu tiene el poder, la autoridad y la verdad sanadora que nos devuelve la vida; así que, tenemos que quitar la mirada del dolor y la enfermedad para poner los ojos en Jesús y recibir nuestra sanidad y nuestros milagros, porque Él siempre está dispuesto; pidamosle a Él nuestra sanidad no solo desde el corazón, sino con palabras audibles clamando al SEÑOR con fuerza de fe en el Espíritu que destruye los espíritus que atormentan y estén robando la salud, la paz y vida; la ley del poder y el amor que salió de la boca de Jesús, se tienen que cumplir. Pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen y se les abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. Mateo 7:7-8.

Pero atención, hay cosas que impiden la sanidad: como los pecados admitidos a manera de una forma de vida, y otros que se ocultan, cosas que en realidad sabemos pero no lo queremos soltar sino que lo retenemos porque ya nos parece normal, ¿entonces qué? Arrepentimiento, cambio de vida y transformación de mente, oracion, santidad y declaración de sanidad; otra cosa que obstaculiza la sanidad, es guardar rencor y no perdonar, porque para ser sanos se requiere ser libres de toda carga que este en nuestras manos soltar, para así poder recibir, porque en la medida que nos cueste perdonar, también costará la sanidad, a causa de un corazón duro con falta de perdón.  Porque si perdonan las ofensas de los demás, también el Padre celestial los perdonará a ustedes. Pero si no perdonan, tampoco ustedes serán perdonados por el Padre. Mateo 6:14-15.

El pecado está relacionado con la salud mental y la amargura que carga el alma afectando el cuerpo, de ello se desprenden muchas enfermedades por falta de perdón y pecado oculto, lo cual nos estresa y hace que el cuerpo produzca químicos que dañan el cuerpo, lo envenenan, lo enferman y lo matan. Añadido a esto viene la depresión que produce grandes cargas espirituales que intoxican el cuerpo y lo enferman con maldición y tormentas del pasado. Descarguémonos, rectifiquemos el daño y si está a nuestro alcance, pidamos perdón, perdonemos, para sanar el corazón, y así hacer libre al alma para que el cuerpo se sane de manera total. Al abandonar el pecado y perdonar, la gracia y el favor de Dios fluyen en nuestra vida como raudal de aguas vivas y nunca más seremos esclavos del dolor y la enfermedad...Perdonemos hasta setenta, veces siete, para cuidar el corazón con vida y salud, y no callaemos el pecado, porque se debilitan los huesos. Salmos 32:3-8, y Proverbios 4:23. Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaido seca los huesos. Proverbios 17:22. 

Muchos pueden orar y orar, interceder y enterceder, pero no reciben sanidad, porque aunque dicen ser hijos de Dios y creyentes en Jesucristo, su falta de fe los hace actuar como gente mala, no recibe ni aceptan su sanidad, y por lo tanto, no la confiesan, y al no abandonar el pecado ni perdonar, se abren grandes puertas de maldición para que el enemigo ataque con enfermedad en el cuerpo, así que todos requerimos fe firme y confianza en Dios confesando su palabra sanadora; al nacer de nuevo y recibir a Cristo como Salvador todo espíritu malo sale y la enfermedad se va, pero como ellos ven que no hay perdón ni abandono del pecado, y no nos hemos llenado del Espíritu y la verdad de Dios, vuelven y se quedan. Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: volveré a mi casa de donde salí; cuando la halla, la encuentra, desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo, otros siete espíritus, peores que él, y entran a morar allí, y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también sucede a la mala generación. Mateo 12:43-45.

Alimentemos el alma y el espíritu, con la palabra, escudriñémosla a diario para afianzar la fe en Dios, que el sentido de sanidad se fortalezca y se haga más grande que las mentiras del enemigo, porque eso es fe, y asi nos alineamos al SEÑOR en cuanto a lo que El dice con relación a la sanidad; la palabra confesada y creída desenmascara y rompe todo obtaculo del diablo. La palabra leida debe ser atesorada en el corazón, confesada por nuestra boca y practicada en nuestra vida para ser asimilada por el cuerpo. La palabra de Dios penetra hasta los tuetanos y nos cambia la vida, por el poder del Espíritu que vive en nuestro corazón; asi la palabra viene a ser medicina para el cuerpo y vida para el alma, bajo el fuego del Espíritu que nos da la llave del conocimiento que bendice y libera en nosotros el poder sanador de Dios, eso nos lleva a alabar al SEÑOR por la luz que arroja su palabra sobre las tinieblas. Adora al SEÑOR tu Dios, y  Él bendecirá tu pan y tu agua. Él apartará de nosotros toda enfermedad.  Éxodo 23:25.  

Abandonar el pecado es mostrar a Dios sujeción en obediencia y santidad, perdonar es humildad y decisión del corazón para abrir puertas de bendición sanadora. Así que, en gran parte, la sanidad, no solo es un regalo de Dios, es resultado de la fe obediente que perdona y nos santifica, purificandonos en la sangre de Cristo, luego se hace evimidente la sanidad porque nada inquieta el alma, ni nada duele en el cuerpo. El Espíritu del SEÑOR está sobre mi, por cuanto me ha ungido para llevar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclar libertad a los cautivos, a dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos y a pregonar el año del favor de Dios. Isaías 60:1  y Lucas 4:8-19.

Recibimos sanidad con las buenas nuevas de salvación, siendo pobres en espíritu y reconociendo que somos necesitados de Dios 24/7; entramos a la libertad de la cautividad del pecado, se nos abren los ojos del entendimiento y dejamos de ser ciegos al conocimiento de Dios, dejamos de estar bajo la opresión de satanás y el mundo, y empezamos a vivir el nuevo tiempo en el favor de Dios. Aquí está el poder liberador que salva, sana, libera y da poder para conservar y guardar la salvación, ser sanos del cuerpo y libres de toda opresión espiritual. Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son sanados, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia las buenas nuevas. Mateo 11:5.

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.


























31 may 2016

ARREBATAMIENTO VENDRÁ-PREPARÉMONOS



ARREBATAMIENTO VENDRÁ, PREPARÉMONOS

Porque ellos mismos cuentan de nosotros, la manera en que nos recibieron, y cómo nos convertimos de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero. Y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien no libra de la ira venidera.  1 Tesalonicenses 1:9-10.

 

Les digo que en aquella hora estarán dos en una cama; uno será tomado y otro será dejado. Lucas 17:34.

 

Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de la tierra. Velen, pues, en todo tiempo, orando que sean tenidos por dignos de escapar de todas las cosas que vendrán, y de estar de pie delante del Hijo del Hombre…Lucas 21:35-38.

 

Para la gente de fe que hemos creído en Jesucristo, el Hijo de Dios, que lo hemos reconocido y recibido en nuestro corazón, como nuestro SEÑOR y Salvador, tenemos la fe, la esperanza y la certeza del aquel gran momento cuando nos encontraremos con el SEÑOR en los aires para estar con Él por la eternidad y junto a nuestro Padre celestial. Por lo tanto, también nosotros estemos preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensamos…Mateo 24:42-44.

 

Nuestro Dios Eterno es Padre bueno y Juez justo, por eso el nos advierte a tiempo acerca de los tiempos finales para que nos alertemos y apercibamos para que aquel gran día no nos sorprenda como un ladrón al entrar en una casa a media noche o a plena luz del día. Este es el tiempo para quitar el prepucio de pecado del corazón, guardar el alma y salir del sistema de vida del mundo; es apremiante arrepentirnos dejar todo vicio y maldad que nos separe del Abba Padre, aún es el tiempo oportuno para volverse a Jesucristo de corazón y perseverar en pureza y verdad. Les digo: siembren justicia y recojan cosecha de amor. Prepárense conforme a la misericordia, y rompan con toda maldad, porque es tiempo de buscar a Dios, hasta que Él venga y nos traiga cosecha de salvación. Oseas 10:12.

 

Otra versión dice: Si ustedes mismos siembran rectitud, cosecharán el fruto de la vida. Así que enciendan la luz del conocimiento que viene de arriba, porque es tiempo de buscar al Eterno, hasta que Él venga y haga llover su justicia sobre nosotros. No podemos hacer caso omiso a las advertencias de Dios, porque en su amor y su justicia, Dios hará diferencia entre el justo y el malvado, rescatará a los suyos y enviará sus juicios y sentencias sobre el impío. El justo es liberado de la tribulación, y el impío toma su lugar. Proverbios 11:8. Porque los justos poseerán la tierra y para siempre morarán en ella. Salmos 37:29.


El peso de su ira de Dios vendrá para destruir toda maldad y dar a cada uno conforme a sus obras; Él no permitirá que la violencia ni la injusticia avancen, su venganza vendrá como una espada sobre la humanidad incrédula e impía. No desprecies las riquezas de su bondad, indulgencia y paciencia; no ignores que la bondad del Eterno es llevarte a que abandones tus pecados. Pero por la dureza de tu corazón no arrepentido, estás acumulando ira para ti en el día de la ira de Dios, cuando su justo juicio sea revelado. Romanos 2:4-6.

 

La ira de Dios se desatará en la Gran Tribulación, será un tiempo nada parecido a lo que hoy vivimos, serán años infernales e insoportables sobre la tierra debido al indescriptible dolor y sufrimiento que hará el anticristo y sus demonios, años sin paralelo en la historia. En aquel tiempo el arcángel Miguel que protege a los hijos del pueblo de Dios será quitado; será un tiempo de angustia cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces.; pero al mismo tiempo, tu pueblo será liberado, todos los que se hallan inscritos en el libro de la vida. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Daniel 12:1-2.


Caerá sobre la tierra la ira del Cordero Santo que siendo Dios se hizo Hombre para dar su vida en rescate por muchos; El Padre envía sus instrucciones y advertencias para que nos preparemos al arrebatamiento que con seguridad vendrá, evitando que el pueblo de Dios esté sobre la tierra cuando se desate la Gran Tribulación; la gentileza y misericordia del amor de Dios es la mitad de la verdad, pero no toda la verdad, porque si muchos solo se basan en que Dios es amor y siguen la vida del mundo perecerán en su ignorancia.


Ignorar, rechazar y echar tras las espaldas la palabra de Dios de seguro traerá castigo, porque muchos no conocen a Dios, no estudian, ni leen, ni analizan la totalidad de su palabra, solo pregonan su amor, lo cual es una verdad a medias, y una verdad a medias es una gran mentira; el contexto de la palabra de Dios, nos enseña que Dios es justicia y acoge con amor, pero también juzga con ira y juicio toda maldad de los hombres que rechazan su gracia. Así que fortalezcan los brazos caídos, y afirmen sus rodillas endebles. Hagan sendas derechas para sus pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. Sigan la paz con todos y la santidad sin la cual nadie verá al SEÑOR…Ustedes se han acercado al monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, a Jerusalén, en la compañía de millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, se han acercado a Dios, el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos en Él…Hebreos 12:12-24.

 

Vemos claramente que desde el AT se nos enseña del rescate y arrebatamiento para que los santos de Dios no sufran la tribulación, y que una vez terminada, sucederá la Segunda Venida del SEÑOR, esto nos lo enseñan Daniel, Jesús, Pablo y Juan, porque la gran tribulación será un tiempo en que la humanidad sin Cristo y no rescatada sufrirá; asi que el tiempo del arrebatamiento y la gran tribulación vendrán inexorablemente, no lo dudes, tú que lees. El SEÑOR me librará de toda obra mala y me preservará para su reino celestial. A Él sea la gloria por los siglos de los siglos. 2 Timoteo 4:18.


Nuestro Padre celestial nos habla desde temprano y sin cesar, para adviertirnos a no descuidar esta salvación tan grande, sino que debemos prepararnos para escapar del gran día de la ira de Dios, vemos desde ahora que ya se vislumbran en el horizonte las llamas de esos tiempos agónicos, ya está el sonido de las trompetas que anuncian tempestad, fue lo que Juan vio en cuatro jinetes del Apocalipsis. YO pues, reprendo y castigo a todos los que amo, así que esfuércense, arrepiéntase y abandonen sus pecados. YO estoy a la puerta y llamo: si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, cenaré con él y él conmigo…Apocalipsis 3:9-22.

 

El caballo blanco de Apocalipsis 6:2, simboliza dominio y poder del anticristo, satanás en persona, el usurpador e impostor del Codero reinará en el mundo durante el tiempo de la tribulación, que son los años de la ira de Dios, sobre los que no reconocieron ni aceptaron a Jesucristo como su Dios, SEÑOR y Salvador; la gente estará a merced del gobierno tirano del anticristo y sus demonios, sufriendo las consecuencias de su rebelión e incredulidad; El caballo blanco y su jinete, es el símbolo que ha adoptado las naciones unidas, ONU desde diciembre e 1954, porque según ellos, buscan la paz que es falsa, la que usan con el pretexto de unificar los cinco continentes en una maquinada y arreglada unidad y libertad que nunca llegarán, porque es una gran mentira, so pretexto del gobierno mundial y manipulador del anticristo para marcar y destruir a muchos. Entonces aparecerá aquel inicuo; pero el SEÑOR lo consumirá con el soplo de su boca y lo destruirá con el resplandor de su venida. 2 Tesalonicenses 2:8.

 

El caballo bermejo o rojo de Apocalipsis 6:4, simboliza destrucción, el que lo monta tiene poder para quitar la paz de la tierra, trayendo la guerra para que se eliminen unos a otros; en ese tiempo de tribulación se sembrará el terror, el miedo y la intimidación con el afán de conquistar, por los cual toda la tierra estará manchada de sangre a causa de la violencia y la persecución con diversas armas de destrucción; los amos del mundo saben más de la guerra que de la verdadera paz que viene de Dios, por eso se practica mucho más cómo quitar la vida y no cómo conservarla...Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado, se derrame sobre el desolador. Daniel 9:27. 


La ciencia, la tecnología, la IA y los gobiernos tiranos sobrepasarán los límites del control, abundando más los hombres de ciencia que los que poseen el conocimiento de Dios, es así como ahora el mundo avanza con la sabiduría diabólica y no con la de Dios, y como resultado vemos la sed de poder y riquezas de seres que ignoran a Dios; y en un mundo sin Dios y sin su temor se pierde la conciencia de lo justo y la sensibilidad del amor, multiplicándose los seres sin ética, ni principios divinos, gente avara, vana y llena de maldad. Esta sabiduría no es la que viene de lo alto, sino que es terrenal, natural y diabólica. Y donde hay celos y contiendas, allí hay perturbación y toda obra perversa. Santiago 3:15-16.

 

El fin de los tiempos y del mundo se aproxima a su clímax en el gran día de la ira de Dios, porque el espíritu de anticristo es el que se mueve en el mundo para enceguecer los ojos de miles, inflamando de iniquidad los corazones de los hombres que se creen dioses; esto causará que aun entre las  familias se destruyan los unos a los otros, y peor aún en ese tiempo de indescriptible sufrimiento, cuando la espada del mal chorreando la sangre de los justos que no aceptan la marca de la bestia, por los cual se verán cadáveres tirados en las calles de las ciudades y las plazas, exhalando putrefacción mezclada con dolor y llanto de los vivos que escuchan el pedido de auxilio de los moribundos, pero el SEÑOR advirtió de todo esto en Mateo 24:15­-21.…Y del lagar salió sangre que llegó  hasta los frenos de los caballos a lo largo de mil seiscientos estadios. Apocalipsis 14:20.

 

El caballo negro de Apocalipsis 6:5, simboliza la tiranía opresora del anticristo que privará de libertad a la gente; la balanza en su mano simboliza la hambruna y la escases que queda después de la guerra donde todo se come por medida a causa de los altos precios de los alimentos donde la gente tiene que trabajar todo el día para poder comprar algo y comer; todo esto es algo que ya se está viviendo en muchos lugares de la tierra donde miles mueren de hambre, inanición y desnutrición, pero será mucho peor en la gran tribulación, cuando los hombres soberbios y llenos de odio preferirán la guerra antes que salir a trabajar la tierra. La espada está afuera, la plaga y el hambre están dentro. El que esté en el campo morirá a espada, y el que esté en la ciudad, la plaga y el hambre lo consumirán. Ezequiel 7:15.

 

El caballo amarillo de Apocalipsis 6:7-8, simboliza destrucción por enfermedad y muerte, en el original dice que es un amarillo claro verdoso, donde muchos morirán a causa de las plagas de las masacres y los genocidios en masa, a causa del gran odio anidado en corazones violentos, la sangre correrá como ríos, y vendrá el hades o infierno, reservado para el juicio, a causa de la conducta pervertida de los malvados, 2 Pedro 2:4-7. Después de una gran guerra mucha gente muere, aun más que en el mismo conflicto, debido a la explosión de infecciones y plagas donde la muerte reclama los cuerpos y el hades reclama las almas, ni en el sepulcro la gente podrá esconderse de Dios; los cuatro jinetes del Apocalipsis ya han comenzado a hacer su recorrido porque se acerca aceleradamente, y el día de la ira del SEÑOR, Porque se halló la sangre de los profetas y de los santos y de todos los que han sido asesinados en la tierra. Apocalipsis 18:24. ¿Hasta cuando SEÑOR, santo y verdadero, juzgarás y vengarás nuestra sangre en los que moran en la tierra?­ Apocalipsis 6:10.

 

El mismísimo Lucifer caerá desde la atmósfera como si fuera una estrella, Apocalipsis 8:10, él es el mayor criminal que tiene las llaves del abismo para dar paso a sus demonios que han estado encerrados, en la gran tribulación los espíritus diabólicos serán desatados sobre la tierra, razón por la cual pasarán cosas terribles y horrorosas; la langosta es considerada una plaga destructora, pero las langostas de Apocalipsis 9:3-4, son demonios infernales, crueles e insaciables que estarán atormentando a los que no aceptaron al SEÑOR Jesucristo. Y el SEÑOR les decía: YO veía a satanás, caer del cielo como un rayo. Lucas 10:18.

 

Nuestro Abba Padre, no cesa de hablar y advertirnos que nos santifiquemos y preparemos para los eventos del fin de los tiempos, Él anhela que muchos se arrepientan, abandonen sus pecados y se vuelvan a Él, que todos cambien el estilo de vida del mundo por el del reino de Dios, que lo amen y lo sigan, que obedezcan su palabra y guarden la salvación como un tesoro, caminando con Cristo para perseverar en pureza y verdad hasta el fin. Porque debes saber esto: en los últimos días vendrán tiempos difíciles. 2 Timoteo 3:1; en estos últimos días el Eterno nos habla por el Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, y por medio de Él hizo todo el universo. Hebreos 1:2.

 

OREMOS: Querido Abba Padre vengo a Ti en el nombre del SEÑOR Jesucristo a pedir perdón por ser religioso y dependiente de este mundo y de las cosas materiales, perdóname por no haberte puesto atención a ti y las cosas espirituales que nos enseñas cada día en tu palabra, la Biblia, soy un pecador arrepentido, necesitado de tu perdón y tu amor, vengo a Ti para suplicar tu gracia salvadora y tu misericordia. SEÑOR Jesús, ven a vivir en mi corazón, te entrego mi vida para que seas mi único SEÑOR, Dios y salvador, te lo suplico con toda sinceridad y fe, pidiendo tu ayuda; límpiame con tu sangre preciosa, salva mi alma, sana mi cuerpo y aviva mi espíritu con el tuyo; guárdame de ahora en adelante para estar en tu presencia por la eternidad; úsame con tus divinos propósitos para que yo pueda hacer tu voluntad hasta el fin. Te lo pido en el poderoso y santo nombre de nuestro SEÑOR Jesucristo, Amén.

 

Lic. MEHC, hija del Dios vivo real y verdadero y servidora de su reino.


Nunca murieron, Fueron Arrebatados






MADUREZ, SANTIDAD Y FE ANTE TODO




MADUREZ, SANTIDAD Y FE ANTE TODO

El sembrador salió a sembrar…parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto y se secó, porque no tenía profundidad en la tierra; pero salió el sol, se quemó;  y porque no tenía raíz se secó. Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron. Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, al treinta, al sesenta y al ciento por uno. El que tiene oídos para oír que oiga. Mateo 13:1-9.

Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3:15-16.

La profundidad de la semilla en la tierra habla de madurez y arraigo en Cristo y su Evangelio, por eso sigamos aprendiendo más y más, hasta que lleguemos a ser cristianos maduros, seguros y firmes. Dejemos de ocuparnos de lo básico y elemental que se nos enseñó cuando llegamos al Camino. Es tiempo de dejar el pecado del todo para imitar a Cristo, es bueno morir ahora al yo, al mí, a la carne y las pasiones de los sentidos, para que no vayamos a morir eternamente. Sabemos que debemos confiar en Dios, que debemos seguir trabajando en el Evangelio y bautizar a muchos en la fe.

También sabemos que quienes han nacido de nuevo de manera genuina son verdaderos santos, tienen al Espíritu Santo como ayudador, consejero y consolador, sabemos que los que han muerto en Dios volverán a vivir, y que habrá un juicio final. Todo esto es verdad y debemos seguir enseñándolo a los que van llegando al Camino, si así Dios nos lo permite pero debemos profundizar en la revelación de la Palabra que están por encima y muchas veces no lo vemos.

¡Ojalá fueras frío o caliente! Ser calientes nos habla de mantenernos en la fe y el camino de Cristo a pesar de todo lo que veamos y vivamos para arder por dentro en su amor y darlo a muchos. Pero los fríos son los que dejan de crecer en Cristo, dejan de ser amigos de Dios; aunque alguna vez hayan oído que el mensaje de Dios es la Verdad, y con gusto lo hayan recibido como un regalo. Si han dejado de creer en Jesucristo y le han dado la espalda, lo que han hecho es volverlo a clavar en la cruz y se han burlado de Él ante todo el mundo, y los tibios están un día en el Señor con mucha euforia y otro día están alejados de Él con mucho enojo y dolor porque no han profundizado en su amor y su palabra.

No importa si habían recibido al Espíritu Santo como los demás, ni que hayan sabido lo bueno que es el mensaje de Dios, ni lo poderoso que Dios será en el nuevo mundo, si ya han dejado de creer en Jesucristo no podrán volver a Él si no se arrepienten y dejan de ser hijos pródigos viviendo en los desechos del mundo.

En esto las personas son como un terreno. Los que siguen creyendo en Cristo son como el terreno que recibió la semilla en buena tierra, recibe lluvia y produce buena cosecha para el Sembrador, porque Dios los bendecirá. Pero los que se vuelven apóstatas y dejan de creer son como semillas caídas en pedregales, en la superficie y entre espinos sin mucha raíz; no sirve para nada la semilla puesta en ellos, y Dios los maldice. Al final se echarán en el fuego para que ardan.

Aunque decimos estas cosas, estamos seguros que ustedes no han dejado de creer, sino que siguen confiando en Dios. Esto es lo mejor para nosotros, pues así seremos salvados.  Dios es bueno y justo, Él nunca olvida lo que hemos hecho, y lo que seguimos haciendo para obedecerlo y ayudar a que muchos sean salvos, Pero ustedes, deben edificarse unos a otros en la santísima fe, orar en el poder del Espíritu Santo y esperar en la misericordia de nuestro Señor Jesucristo, quien nos dará vida eterna. A algunos que dudan, hay que convencerlos, a otros hay que salvarlos para arrebatarlos del fuego de la condenación; y de otros debemos tener misericordia con temor, aborreciendo aún la ropa contaminada por su carne, Judas 20-23.

Debemos mantenernos firmes, santos y avanzando seguros en el amor de Dios, para tener compasión de los que no están estables en el Señor. Debemos ir a rescatar a otros para que no se pierdan. Pero hay que hacerlo con mucho cuidado, aborreciendo los pecados que contaminan la vida de ellos, de esta manera mostramos que en verdad amamos a Dios; no podemos perder el entusiasmo hasta que llegue el fin, para que recibamos todo lo bueno que con tanta paciencia esperamos recibir.

No podemos volvernos perezosos ni dudar un instante, debemos seguir siendo ejemplo de los que confían en Dios, porque así recibiremos lo que Dios nos ha prometido. Porque el que persevere hasta el fin será salvo, Mateo 24:13. Así como el Señor le juró a Abraham y le cumplió la promesa, jurando por Sí Mismo, Abraham esperó con confianza y paciencia, y Dios le cumplió, lo hará con nosotros si no desmayamos.

Y como Dios no miente, sus promesas y su juramento no pueden cambiar. Esto nos debe consolar para que Dios nos proteja y confiamos en que Él nos dará lo prometido. Esta fe y confianza en Él y su palabra nos da plena seguridad como el ancla a un barco lo mantiene firme, y quieto en el mismo lugar. Esa confianza sólo nos la da nuestro Señor Jesucristo que traspasó el velo del templo de Dios en los cielos y entró al lugar más santo. Él lo hizo para darnos libertad y abrir el camino, porque sólo Él es nuestro Jefe y Gran Sumo Sacerdote como lo fue Melquisedec y sigue intercediendo por nosotros y guardando un lugar para cada uno en los cielos.

Así que mantenernos firmes, cumplir la gran comisión, dejarnos procesar, formar y disciplinar en el Señor sin desmayar y perseverando en su amor es madurez, atraer a otros al Camino es fe, y ser obedientes pareciéndonos cada día más a Cristo es santidad.

Basado en Hebreos 6 y Judas, textos que el Señor me dio en el devocional y lo he entendido así, por lo cual lo comparto con todo mi corazón y fe.