Cada mujer que se dispone para Dios, en su contexto
y en su momento, puede ser un instrumento de su gloria y un ejemplo para los
demás; si dependemos de nuestro Creador y Salvador, nos rendimos a Él y
confiamos en la grandeza de su magnificencia y la profundidad de su amor, podremos
impactar el mundo mostrando el carácter de Cristo, para que miles sean salvos
con el aporte de nuestro testimonio, en ejemplo evidente y coherente con la
palabra de Dios. Te vistes de fuerza y dignidad, y el día de mañana no
te preocupa. Proverbios 31:25.
Mujer de Dios, mujer de honor, cuán hermosas recompensas te esperan en las
manos del Eterno Rey. Tú que lo amas, tú que le obedeces y le sirves, tú que
enseñas y predicas con tu vida, tú que oras, intercedes y guardas sus mandamientos,
viviendo en la voluntad del Padre celestial, eres como un lirio del alba donde
el rocío de la gracia divina se ha derramado sobre ti para que brilles como
cristalina diadema, como tenue y dulce brisa que refresca el sombrío y mustio
camino de este mundo. Abre tu boca con sabiduría, porque la ley de
clemencia está en tu corazón. Proverbios 31:26.
Cumplamos conforme a
la palabra de Dios nuestros roles de madre, hija, hermana, esposa, suegra, tía,
prima, sobrina, amiga o vecina y dependamos del poder que hay en Cristo y su
evangelio de amor y transformación, Porque el encanto es engañoso y la
belleza física es una ilusión; pero la mujer que honra al SEÑOR, es digna de
alabanza. Proverbios 31:30.
El SEÑOR todopoderoso nos ha dejado ejemplo en la Biblia para ser mujeres de fe, honor, dignidad y testimonio, que seamos un bello instrumento en las manos de Dios, y vasijas de honra a nuestro Creador y Salvador, delante de Dios y de los hombres. Que nuestro adorno no consista en cosas externas, de peinados exagerados, joyas o vestidos lujosos. Sino que nuestra belleza sea interna, la belleza incorruptible del espíritu que actúa con suavidad y tranquilidad. Esta belleza vale mucho más delante de Dios. 1 Pedro 3:3-4. Romanos 12: 1 y Tito 2:11-13.
Aprendamos de las mujeres de la Biblia, que no eran perfectas y cometían errores por ser humanas, pero sus cualidades y el favor de Dios, las colocó en la lista de las grandes heroínas de la historia sagrada, para que en manos de Dios, Él llevara a cabo sus propósitos divinos:
De Eva. Mujer
con certeza y firmeza de haber sido creada por Dios para dar origen a la
vida sobre la faz de la tierra para ser compañera, participando con su esposo en muchas cosas grandes y maravillas de
parte de Dios formando parte en la fundación de la raza humana, su nombre significa la que da origen a la vida: la mujer que se
constituyó en fuente de vida, no solo como procreadora, sino porque era una mujer que se ocupaba
en adquirir conocimiento para hacer historia, fue muy femenina, refinada y
disfrutaba sanamente de la vida natural y espiritual. Aunque, claro, responsable del pecado que cayó sobre la raza humana. Génesis 2:24-25
y 4:1.
De Sara, Hebreo 11:11, en Sara Dios derramó su gracia y mostró su poder desafiando toda lógica humana, al escogerla para dar esperanza y ser portadora de la promesa de descendencia a Abraham, Dios la hizo mujer
fértil y de alto rango; Sara es un ejemplo de sujeción, respeto y respaldo a su
esposo, mereciendo ser llamada princesa de todas las naciones; una mujer como Sara agrada a Dios por su paciencia, fe obediente, reverencia a Dios y perseverancia en la palabra para ver sus promesas
cumplidas; Sara fue escogida para dar origen al gran Pacto del Mesías prometido
que salvaría a la humanidad de su pecado; Dios la convirtió en mujer de influencia, no disimula su tristeza ni su gozo porque era auténtica y ejemplo de sumisión, Génesis 18:12
y 1 Pedro 3:6. Siendo como Sara, somos responsables de multiplicar el
reino de Dios mientras estamos en la tierra.
De Rebeca. Mujer
hogareña de gran belleza y sencillez, como lo indica su nombre, Rebeca era amable y servicial, y así como
la tierra firme que conecta lugares, une y cautiva a sus moradores para afirmarlos en
su territorio, así era Rebeca, de espíritu atento y dadivoso,
dispuesta siempre a ayudar, consoló a su esposo Isaac después de la muerte de su madre Sara; era una piadosa mujer que aprende en la
hospitalidad y está lista para extender su mano a su prójimo. Mujer osada y
valiente para tomar el reto y correr el riesgo de acepar el compromiso serio
del matrimonio, dejándose guiar por Dios en el cumplimiento de su propósito,
así Rebeca se convirtió en esposa de Isaac, se dispuso, se esforzó, y contribuyó
en el progreso de la genealogía Mesiánica con fe obediente y sujeción a Dios. Y nosotras como hijas de Dios somos semilla que da fruto abundante. Génesis
24:15-21 y 25:22-23;
De Raquel, como su nombre lo indica en hebreo, es mansa como una oveja, bella y de atractiva personalidad, con buenos modales y exquisita manera
de vestirse; su carácter manso la hacía obediente, permitiendo ser dirigida por la voz del pastor. Ser como Rebeca implica un alto sentido
de delicadeza y femineidad, unido a un gran efecto maternal, hasta el punto de
dar la vida por sus hijos; impresionaba y conquistaba al esposo, lo hizo con Jacob, cuidando permanentemente su belleza interna y externa,
expresando un amor vivo por su marido, siendo amante y amada hasta el día de la muerte; oraba a Dios para tener sus hijos, así también ella formó parte en la genealogía del Mesías, y nosotras somos parte
activa en el reino de Dios. Génesis 29 y 35.
De Lea, mujer delicada y sufrida, aunque fue rechazada, despreciada y
no amada por su marido, fue una mujer de fe, que se mantuvo firme en dependencia a
Dios, adorando y dando gracias por cada hijo que daba a luz, por lo cual fue reconocida
como mujer virtuosa y ejemplar matriarca de Israel; como su nombre lo indica, era un mujer muy leal a
Dios y a su marido a quien amó siempre con sinceridad a pesar de todo; era una mujer de temperamento melancólico que la hacía parecer débil de
carácter, dando la impresión de estar siempre cansada, pero era bendecida por Dios, por su abnegación, sentido de mujer luchadora, paciente y fértil para engendrar las
dos tribus más grandes de Israel, Leví y Judá de donde vendría el Mesías; era una mujer piadosa y se puede ver su intimidad con Dios, en los nombres que le puso a sus hijos Nosotras también, en nuestra posición de mujeres de fe, manejamos nuestras
propias características de carácter, que deben ser tratadas, usadas y equilibradas para
la gloria de Dios. Génesis 29:31-35.
De Tamar. Fue
una de las abuelas de Jesús, y como su nombre lo indica, era como una palmera
erguida, digna y notable; una mujer luchadora,
determinada y persistente frente a las negativas de la vida; Tamar con su
inteligencia y su carácter firme se sostuvo en las directrices dadas por Dios, así defendió su dignidad y resaltó el valor de la
palabra comprometida, arriesgando su moralidad para rescatar la fidelidad
del amor materno que actúa inteligentemente para protege la descendencia, ella venció y
obtuvo justicia a costa de su propia vergüenza, pero con verdadera humildad y
fuerza dio vida a gemelos descendientes de la tribu de Judá raíz del Mesías,
ella es un ejemplo de mujer al servicio de la vida, que gana sus derechos y el perdón, después de una conducta poco apropiada; nosotras, ciudadanas del
reino de Dios, somos muplicadoras de vida, no solamente física, sino
espiritual. Génesis 38:11-30;
De Fua y Sifra. Fua significa, la que da una mano extra, la
que te hace la segunda, Sifra o Puha una muchacha, que su nombre significa la que colabora
para mejorar la belleza; y efectivamente, fueron valientes, osadas y sabias heroinas, así fueron en las manos de Dios, dos
mujeres conforme al corazón de Dios, que arriesgaron sus vidas
obedeciendo primero a Dios antes que a faraón, despiertas my fieles a su fe y su conciencia,
cuidaron y protegieron la vida de los neonatos hebreos al momento de nacer; y haciendo defensa de la vida, rompieron las órdenes genocidas de Faraón que
había ordenado a las parteras, dejar morir a todo niño hebreo al momento que
las madres daban a luz; estas dos mujeres, aunque eran esclavas decidieron
proteger la descendencia hebrea agradando al Dios de Israel, conservando la
belleza de la existencia humana y el privilegio de vivir al que merece todo ser humano desde
que es engendrado hasta ver la luz y disfrutar del aire libre que Dios nos da, viviendo en el temor de Dios, esclavas de un pueblo fuerte, vencen con la vida a un monarca que promovía la cultura de la muerte y el descarte. Ellas son gran ejemplo de acciones que se llevan a cabo en el temor, respeto y obediencia a Dios, que con sabiduría fueron instrumentos de la providencia, transformando una ley impía en bendición, con coraje, amor materno y resistencia a la opresión maligna. Por ello Dios las bendijo, multiplicó al pueblo hebreo y prosperó sus
familias. Éxodo 1:15-22. Somos responsables de proteger la
vida y cuidar a nuestras nuevas generaciones.
De Jocabed. Como significa su nombre, Dios es glorioso, Jocabed madre de notables héroes biblicos, fue una mujer que glorificó a Dios al dar a luz a Moisés salvado del agua, no tuvo miedo a la orden del faraón y crío a su hijo en las costumbres hebreas, Hebreos 11:23. Se distinguió por su valentía y virtud como mujer serena y maravillosa que representa el amor y cuidado de Dios para con sus hijos; y como ella debemos criar, cuidar, educar y formar dignamente a los Moisés, Miriams y Aarones del mañana; Jocabed tenía espíritu y carácter de dirigente e influencia entre el pueblo guiándolos a su libertad. Debemos imitar a Jocabed siendo mujeres dignas, amas de casa inteligentes, que con autoridad y valentía trabajamos, nos mantenemos despiertas y atentas para discernir y vivir los tiempos de Dios por duros que sean, a pesar de la aflicción y la crueldad del mundo que esclaviza; ahí debemos ser creativas, usar sabiduría, mansedumbre y fe para enseñar los principios de Dios a los hijos, así como Jocabed protegió y preservó la vida del príncipe que liberó a toda una nación de manos del tirano Egipcio, para que se cumplieran los propósitos de Dios en la historia y las profecías, también hoy nosotras luchamos por los Moisés de mañana que estarán al servicio del Todopoderoso libertador y salvador. Éxodo 2:1-10.
De Rahab. Una
mujer que, aunque fue pecadora e idólatra por pertenecer a un pueblo pagano y
su nombre significa tumulto, desorden y arrogancia, identifica en sí mismo a
Leviatán, el dragón de los mares ¡que siembra caos y oscuridad, es decir, satanás,
esto porque ella perecía a un pueblo enemigo del pueblo de Dios. ¡Pero qué increíble
y grandiosa revelación de Dios al mostrarnos su poder transformador en una
persona, destruyendo en el calvario y la tumba vacía al leviatán y
dragón!
Cuando Rahab dispuso
su corazón para Dios, ayudando a los servidores del reino, ella vino a ser un
poderoso instrumento en la genealogía del salvador puesta en las manos de Dios.
Cristo destruyó por amor el ADN maligno de satanás en los creyentes; Rahab
arriesgó su vida para salvar a su familia, así El Padre entrego a su Hijo, y Él
dio su vida para salvar la gran familia de Dios. Nosotras como Rahab debemos
estar dispuestas a ayudar, hospedar, esconder y conducir a los enviados de Dios
que son puestos para vida y liberación en las filas de un gobierno que no forme
parte de la corrupción.
Cuando Rahab escondió
a los espías, los arrebató de las garras asesinas de sus perseguidores y
colaboró con los propósitos redentores de Dios, así como nuestra vida está
escondida en Cristo y el diablo no nos puede tocar, debemos ser canales de
bendición. El servicio de Rahab por conservar a los suyos sirvió para acabar
con los enemigos de Israel. Esto nos enseña la insuperable misericordia del
Padre para escoger, salvar y justificar al más vil pecador, Rahab con su
amorosa acción heroica, conquistó el corazón del Padre, esto le valió gozar del
privilegio de emparentar en la línea genealógica del Mesías Rey. ¡Tremenda gloria!
Después de ser hija del diablo, Rahab pasó a ser hija de Dios. Josué
2, Mateo 1:5-6 y Hebreos 11;31.
De Débora,
Mujer guerrera y valiente, espiritualmente poderosa, con determinación y valor
en el SEÑOR, fue heroína en tiempos peligrosos de maldad, tiranía e impiedad;
llegó a ser Juez, profetiza y guerrera valiente sobre Israel; como lo indica su
nombre, era una abeja obrera que trabaja incansable y sin parar; como ella, las
mujeres de fe de hoy, debemos ser estrategas de poder y autoridad para enseñar
y aconsejar al pueblo a mantenerse en el reino de Dios, en dependencia y dirección
de Él; Débora dirigía a los soldados del Israel, trabajando hombro a hombro al
lado del valiente capitán Barác, comandante del ejército Israelí. Débora
consultaba a Dios antes de actuar, así mantuvo el reto y la responsabilidad
para dar la señal y la orden final de batalla contra el enemigo, dirigiéndolos
hasta la victoria final, acabando, venciendo y destruyendo del todo al
sanguinario cananeo Sisara. Hoy somos Déboras del ejército de Dios y
mujeres soldados de Jesucristo. Jueces 4:4-14.
De Jael. Una
mujer desconocida para la mayoría, pero conocida para Dios, como su nombre lo
indica era como un íbice, una cabra montés en libertad, ágil, útil y de duro
trabajo, sirviendo firme en medio del agreste entorno. Desde su rol de
ama de casa, Dios la escogió como valiente y temible heroína con discernimiento
y sabiduría para saber quién entró a su casa, aprovechó la oportunidad y
derrotó al enemigo, dándole leche en vez de agua y lo destruyó, así defendió a
su pueblo al acabar con la figura espiritual maligna más poderosa de su tiempo,
Sisara; Jael no era israelita, pero era descendiente de Abraham con
Cetura.
Con ella aprendemos
lo que es arrojo, coraje y valentía para enfrentar al cruel opresor enemigo
hasta destruirlo del todo, Jueces 4:21-24. Como mujeres de Dios
debemos ser anónimas para la gente, pero en lo secreto, ser aguerridas
mujeres conocidas para Dios, para que Él destruya al Sisara comandante del
malvado ejército del rey babilónico Jabin. Dios debe relucir a través de
nosotras, y como Jael ser el recurso final y certero en las manos del SEÑOR
para liberar a su pueblo de la tiránica maldad, acoso e injusticia de los babilonios
del mundo de hoy; el espíritu de Babilonia vive hoy y es un terrible enemigo
contra el pueblo de Dios, pero que como profetizo Débora en la antigüedad, hoy
también el Eterno cumpla sus propósitos divinos a través de nuestra vida. Jael
es un ejemplo claro cuando Dios dignifica a la mujer si un hombre menosprecia
su posición y rechaza el privilegio de ser usado por el Eterno. Jueces
9:53.
De Abigail. Una
bella y joven esposa que como su nombre lo indica, fue alegría y gozo para el
corazón del Padre con su inteligencia, sabiduría y sensatez; fue mujer de fe y
carácter resuelto, ágil, oportuna y pacificadora, con su pronta acción evitó a
David hacer justicia por su propia mano contra el malvado, avaro y cruel Nabal.
Ante el problema Abigail salió rápidamente a solucionar el conflicto, cocinó y
salió a servir como agente reconciliador de paz, al pedir perdón al rey David
por la insensatez, impiedad y afrenta de su desagradecido y agresivo marido
Nabal, quien despreció la ayuda y protección del ejército real que había
cuidado su ganado y sus propiedades de manos de los asaltantes y ladrones. Como
Abigail, con gozo y esmero complazcamos el corazón de Dios con nuestra actitud
hacendosa, paciente y pacificadora atendiendo al esposo y alimentando a la
familia, estimándolos como un escuadrón de valientes guerreros al mando
del Rey eterno. 1 Samuel 25:23;
De la mujer sabia. Anónima para el mundo,
pero conocida por Dios para ser usada con poder. Esta mujer de la cual no se
registra nombre, era temerosa de Dios, pacificadora, inteligente, valiente y
fiel a su nación; era temeraria porque no sentía miedo a los retos de la vida,
por eso intercedió y actuó a favor de Israel, impidiendo la destrucción de toda
una ciudad,; aconsejó a Joab, un gran comandante del ejército de David para
evitar la locura del derramamiento de sangre de inocentes, prometiendo
colaborar para quitar la raíz y la causa de la guerra; ella arrancó la cabeza
del traidor y malvado Seba, enemigo de David y de la paz de Israel. 2
Samuel 20:16-23.
Que nuestros quizá no
figuren en los anales de la historia, pero que estén escritos en el Libro de la
vida, debido a nuestra firmeza de fe, radicalidad y confianza en Dios en medio
de los enemigos ocultos de este mundo, que arranquemos sus cabezas con oración,
ayuno y velando junto a Dios.
De Rizpa. Su
nombre significa carbón encendido o piedra encandecerte que protege, guarda y
da luz, fue exactamente lo que ella hizo con sus hijos; sabía que el pecado de
Saúl, padre de sus hijos debía pagarse y vió sacrificar a sus hijos para salvar
al resto del pueblo, pero como una valiente madre, con el fuego de su amor
sacrificial, estuvo por más de cinco meses protegiendo los cuerpos muertos de
sus hijos para que las fieras no los despedazaran, ni las aves de cielo los
devoraran; estuvo allí invocando una digna y honrosa sepultura humana para sus
muertos, hasta recibirla, por lo tanto, mereció el reconociendo y atención del
rey David en su desvelo y fidelidad amorosa de madre que cuida hasta la
muerte. 2 Samuel 21:10-14.
De Rut. Mujer
de excelente belleza, humildad y amistad como su nombre lo indica, fue ejemplo
de amorosa bondad, y que aunque en el principio no conocía al Dios de Israel
porque era moabita, el cariño, ternura y amabilidad su suegra Nohemí movió su
corazón para promover el bienestar de la viuda; Rut escuchó y atendió con
cuidado las instrucciones de Nohemí y obedeció los sabios consejos de su
suegra, decidiéndose a andar con Dios; así puso toda su fe en acción trabajando
con esfuerzo en el campo de Booz, el pariente cercano de Nohemí. En ese trabajo
puso su esperanza para obtener bendición, redención y seguridad para su suegra,
cuidándola como si fuera su propia madre. Rut con su bondad, lealtad y entrega
decidió seguir el bien, vivir en verdad y hacer justicia en la restauración de
ambas mujeres. Cuando Ruth decidió aceptar los principios de Dios y las
costumbres judías, llegó a ser parte de la genealogía de Jesucristo; después de
haber sido una mujer gentil, pasó a formar parte del pueblo del Dios verdadero,
y el antepasado de Jesús. Rut 1:16. La historia de Ruth nos da luz
en la misión redentora de Cristo, al venir a esta tierra a salvar a los
gentiles, gente ajena a la cultura hebrea o cultura del Reino, trabajo del cual
debemos ser parte activa como redimidas de Cristo.
De Ana. Significa mujer benigna, compasiva y llena de gracia, nos revela en gran
parte el carácter del Padre celestial a través de su Hijo, nuestro Salvador.
Esta madre pidió un hijo para luego ofrecerlo a Dios en el servicio del templo.
Ana era una mujer estéril, pero con su fe persistente, su oración y humildad de
espíritu, dio a luz al gran profeta Samuel cuando escaseaba la palabra de Dios
entre el pueblo. Ana sacrificó su amor de madre con su primer hijo, tan pronto
nació el niño, ella lo llevó al templo para que fuera educado por el sacerdote
Eli; era una mujer piadosa y de carácter manso, soportó el dolor y la
humillación de la opresora Penina, pero venció su afrenta con Dios de su parte,
alcanzando su milagro, como resultado de su fidelidad a Dios y cumplió su
promesa al SEÑOR con prontitud, así el profeta Samuel fue consagrado toda su
vida sirviendo a Dios en el templo y juzgando al pueblo, 1 Samuel 1.
De la viuda
de Sarepta, Una mujer de fe firme, que trabajo y actuó en confianza al Dios
de Israel, persistiendo contra viento y marea, no mirando las circunstancias
sino creyendo a la voz de Dios a través del profeta Elías, obedeció, sirvió y
bendijo más allá de sus fuerzas, en esperanza y contra esperanza, dando
alimento al profeta con lo escaso que tenía, así alcanzo, disfrutó y gozó su
gran milagro y provisión dada por Dios, obtuvo recursos para pagar sus deudas y
contar con sustento hasta que terminó la sequía y el hambre en la región. 1
Reyes 17:8-24.
De Hulda. Significa
la mujer que con fuerza y belleza combate hasta vencer. Fue una mujer de
buena reputación y distinción entre su pueblo, se ocupaba de las vestimentas
del rey, era mujer de fe, conocedora de Dios y su palabra, por lo cual pudo
certificar y confirmar al rey Josías la originalidad y legitimidad del libro
sagrado de la ley que encontraron entre las ruinas mientras reparaban el
templo; ella profetizó la ruina del pueblo a causa del abandono a Dios y el
olvido a su palabra; mujer profetiza de poder, resolución y autoridad con la
sabiduría de Dios para discernir y aconsejar al rey de parte de Dios; ejecutó
el plan perfecto para vencer al enemigo, por lo tanto, se constituyó en un
instrumento poderoso, liberador y dirigente en la guerra contra la tiranía del
malvado rey Manases, 2 Reyes 22:14-20.
De Ester o
Hadasa. Su nombre significa mirto fragante y estrella luminosa pero
muy valiente y organizadora; era una joven judía de gran inteligencia, belleza
y valentía que con sabias estrategias espirituales y osadía arriesgó su
vida para salvar a su pueblo del genocidio fraguado por el malvado Amán; ella
personalmente organizó la acción con todo su pueblo para orar y ayunar en
presencia de Dios, para evitar el primer holocausto judío. Con el riesgo de
morir se presentó ante el rey Asuero cuando no era su tiempo de presentarse, y Asuero
era el persa conocido como Jerjes, ella tomó la iniciativa e hizo lo suyo, Dios
la respaldó e hizo lo que era imposible para el hombre; con oración y ayuno,
acuerdo con su pueblo y confianza en Dios, halló gracia y respuesta ante el rey
que la vio valiente e inteligencia en su hermosura. Ester fue como flor de olor
fragante y como estrella que alumbra radiantemente para dar vida en medio de
las tinieblas de muerte, así obtuvo su posición de reina y ganó la vida para
todos los ciudadanos de su nación, quedando destruidos finalmente todos los
enemigos y con sus planes arruinados, dejando de ser una amenaza. Ester
4:16-17.
De la mujer
del flujo. Una mujer que había sido rica, pero con la enfermedad quedó
sin recursos debido a la opresión y el sufrimiento que le causó el diablo,
azotándola por mucho tiempo, pero ella no perdió su fe y esperanza para ser
sanada, luchó y agotó todo gastando su dinero sin conseguir ser sanada; pero
cuando oyó hablar de Jesús desarrolló su fe e hizo asombrar al Mesías con su
profunda confianza en Él; con persistencia y gran sentido de lucha, se abrió
paso entre el obstáculo de la multitud para alcanzar su tan ansiado milagro de
sanidad, siguió a Jesús hasta alcanzarlo y logró tocar el borde de su mantos,
así logró su milagro. Marcos 5:24-26;
De la mujer siro
fenicia, griega, Esta mujer tuvo gran fuerza, tesón y humildad para vencer
la cultura discriminante de su época, logró mantenerse firme ante las palabras
retadoras del SEÑOR que intentaba desarrollar su fe, una mujer temible que como
leona pagó el precio por salir a buscar una solución para el problema de su
hija, con su fe y persistencia tocó el corazón de Jesús para liberar de los
demonios a la hija; una mujer determinada, perseverante, de tesón y confianza
en El Redentor, reconociendo su autoridad de Maestro y SEÑOR para adorarlo, y
así interceder con vehemencia por la liberación de su hija endemoniada hasta
lograrlo; asi quedó en la historia bíblica, siendo admirada por su entereza y
fortaleza en la búsqueda de su milagro hasta recibirlo y ser rodeada de las
maravillas de la gracia celestial, Marcos 7:24-30.
De la mujer
del frasco de alabastro. Fue una mujer temible, valiente y determinada
para cruzar en medio de la gente para ungir al Maestro con aceite perfumado;
con un relato de fe especial en su corazón de adoradora, mostró su reverencia y
amor por Jesucristo, rindiéndose a sus pies para honrarlo a pesar de las
críticas, los obstáculos, las burlas y el rótulo de pecadora, recibiendo a
cambio el perdón de sus pecados y el reconocimiento de Jesús por su corazón
sincero y arrepentido, mereciendo el honor de ser recordada hasta hoy como un
ejemplo de humildad para buscar a Dios, y en su pobreza de espíritu reconoció
su necesidad de Dios Marcos 14:3-9.
De María o
Miriam, madre de Jesús. Gran mujer escogida por Dios por su de fe,
pureza, humildad y confianza en Dios, por lo cual tuvo el privilegio de ser
madre de nuestro Salvador y Dios humanado. Recibió del ángel Gabriel la
encomienda y promesa de ser la madre de Jesucristo; ella misma, en las bodas de
Canaán reconoció a Cristo como su SEÑOR y Salvador, Lucas 1:47. Con
su abnegación, sujeción y rendición a la voluntad del Padre, pudo soportar la
crucifixión de su Hijo y ver el ministerio redentor en el Cristo, sostuvo y
soportó un agudo sufrimiento al ver padecer a Jesús por la Vía Dolorosa hasta
el Calvario y la muerte en la cruz, se mantuvo fiel a su lado, aceptando la
voluntad del Padre Eterno con el propósito de salvar a la humanidad a pesar de
su dolor y angustia. Lucas 2:19;
De Elizabeth. La
madre de Juan el Bautista, con su sencillez y mansedumbre, y a pesar de su
anonimato fue vista por Dios para ser escogida y traer a este mundo a aquel
profeta Juan Bautista que prepararía el camino del SEÑOR. Elisabeth traduce, mi
compromiso es Dios o comprometida con Dios. Por eso era una mujer de espíritu
prudente, suave y dulce, y estaba realmente comprometida con su Creador, por
eso vivía gozosa, tranquila y con alegría, así recibió la revelación del
Salvador que venía al mundo y mientras su hijo, el profeta del SEÑOR crecía en
su vientre, el Salvador se desarrollaba en el vientre de su prima Miriam. Elisabeth
disfrutó las bendiciones de Dios con discernimiento y bondad, Lucas
1:41-42.
De Ana la
profetisa. Su belleza espiritual de toda la vida, la llevó a
consagrarse y servir al SEÑOR día y noche en el templo todo el tiempo de su
peregrinaje; ya en su edad avanzada y conservando su fe y paciencia en la larga
espera de ver la llegada del Mesías, logró el privilegio de tener a Jesús entre
sus brazos para disfrutar de su presencia y bendecirlo, así pudo partir con
gran gozo a la eternidad. Lucas 2:36-38.
De María
Magdalena. Una mujer que estuvo poseída por siete demonios, pero como
su nombre lo indica fue amada y liberada por Dios. Agradecida por ese amor
divino, se mantuvo en fe, siendo generosa y colaborando en el ministerio del
SEÑOR con desprendimiento a los bienes materiales, pero bondad en su corazón.
Miriam de Magdala fue fiel seguidora y discípula de Jesús, estuvo presente en
el recorrido del Calvario hasta la muerte del SEÑOR, participando de su dolor,
con grandes lágrimas y sufrimiento profundo acompañó a Miriam la madre de
Jesús. En la mañana de la resurrección fue de las primeras que corrió al
sepulcro para embalsamar el cuerpo del Maestro, por eso tuvo el privilegio de
estar entre las primeras personas que recibió las bunas nuevas de que Jesús
había resucitado. Vivió el resto de su vida para servir y ayudar como discípula
de Cristo. Lucas 8:1-3.
De Miriam. Hermana
de Lázaro y de Marta; Miriam o María, tenía gran amor y un corazón de adoradora
para complacerse en la presencia del SEÑOR; era hospedadora, por eso era ella
quien recibía y atendía a Jesús en su casa, y cuando Él llegaba, ella lo dejaba
todo para sentaba a los pies d3l Maestro para recibir su enseñanza y deleitarse
escuchándolo con atención e interés, olvidándose del mundo y las circunstancias
para concentrarse en Dios. Lucas 10:38-42;
De la mujer
Samaritana. Se distinguió por ser una mujer de pobreza espiritual, y
cuando Jesús la abordó en el pozo de Jacob, ella pudo reconocer su necesidad de
Dios para reconocer y recibir en su corazón a Cristo como su SEÑOR y Salvador y
abandonando su pecado. Así ella fue transformada por la palabra y el testimonio
de Jesús como La Fuente de Agua Viva que calma la sed. Fue tan impactada y
cambiada que corrió a predicar las Buenas Nuevas a su familia y sus vecinos,
llegando a ganar a toda la ciudad de Samaria, su nación para
Cristo, Juan 4.
De Dorcas. Discípula
de Cristo y alumna de Pablo, gran mujer en el don del servicio, estuvo
dispuesta a trabajar en el ministerio evangelístico al lado del apóstol Pablo,
por eso se dedicó a bendecir y dar a otros con liberalidad. Hechos
9:36-43.
De Lidia. Una
mujer adoradora, temerosa de Dios y hospedadora, exitosa vendedora de púrpura que,
a pesar de la persecución, arriesgaba su vida y su propia familia, alojando a
Pablo y a Silas en sus temporadas de evangelismo. Tenía altar en su casa y
juntaba a sus amigos para la oración y enseñanza de la palabra, estando atenta
a la predicación del evangelio, Hechos 16:13-15 y Hechos
28:30.
De Priscila. Fue una mujer de obediencia y mansedumbre increíble,
ella se unía a su esposo para ejercer el ministerio evangelístico. Hechos
18:1-3.
De Loida y
Eunice. Fueron mujeres de fe y de gran amor por las almas, fueron
mujeres de gran responsabilidad, madres abnegadas, dedicadas y preocupadas en
la enseñanza espiritual en la palabra de Dios y la educación de sus niños y
nietos, criándolos en el respeto y reverencia a su Creador. 2
Timoteo 1:5
Todas las mujeres de
la Biblia, además de servir y honrar a Dios, eran llenas de sabiduría y gracia,
por eso el Padre usó a una sencilla mujer para traer a su Hijo a este mundo y
salvar a todo aquel que cree. ¿También tú eres una mujer valiente, generosa,
obediente, humilde, servicial y rendida a Dios? Mujer virtuosa y
ejemplar no es fácil hallarla; ella vale más que las piedras preciosas.
Proverbios 31:10.
Mujer tu paciencia,
humildad, generosidad, valentía, amor y dependencia a Dios te traerá grandes
recompensas de parte del Todopoderoso. Por lo tanto, mis queridas
hermanas, sigamos firmes y constantes, trabajando siempre más y más en la obra
del SEÑOR; porque todas nosotras sabemos que nuestro trabajo no es en vano, si
lo hacemos en unión con Dios. 1 Corintios 15:58.
Lic. MEHC, hija del
Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.