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2 ago 2015

FAMILIAS FIRMES CON AUTORIDAD EN DIOS-


FAMILIAS CON AUTORIDAD EN DIOS, CONSTRUYEN VIDAS EN AMOR

Herencia del SEÑOR son los hijos; cosa de estima es el fruto del vientre. Dichosos los padres que llenaron su casa con hijos; no serán avergonzados. Salmos 127:3-5.

Maridos, amen a su esposa, así como Cristo amó a la Iglesia y se entrego a sí mismo por ella. Efesios 5:25. Ustedes mujeres, sujetense a la autoridad de su marido...1 Pedro 3:1-7.

Hijos,obedezcan en autoridad del SEÑOR a sus padres, porque esto es justo delante de Dios. Efesios 6:1.

Dios creó al hombre y la mujer para fundar la familia mediante el matrimonio que sustenta el hogar como el lugar más seguro, la relación más duradera y el grupo más firme, personas con carácter, personalidad, identidad y sentido de pertenencia. Dios dejó ejemplo de hogar y familia en la naturaleza: la cigüeñas, pingüinos, grullas, palomas, loros, cisnes, gansos, orcas, caballito de mar, nutrias, ratones de pradera, gibones, canarios, tórtolas, lobos, castores, cóndor andino, rana venenosa, canguro, albatros y muchos más, conservan la misma pareja toda la vida; ambos macho y hembra se esfuerzan y trabajan juntos para construir su nido y lugar de vivienda; la pareja animal, cria y cuida de sus polluelos por igual, así que Dios también nos enseña a ser padres a través de la naturaleza. Los hijos son una herencia del SEÑOR, los frutos del vientre son una recompensa. Salmos 127:3.

La autoridad como el respeto se ganan y se forjan día a día, no se tienen automáticamente por el solo hecho de ser padres; autoridad en hebreo es Samjut, significa asumir responsabilidades, ejerciendo poder con gracia transformadora, para aumentar y promover los principios, valores y virtudes en los hijos, todo mediante el buen ejemplo y reconociendo con amor el valor del otro. La autoridad según Dios es un servicio generoso que los padres llevan a cabo sobre los hijos, mediante el testimonio y el diáligo para ayudar a los hijos a que cada día sean mejores seres humanos. Los mandatos del SEÑOR son una lámpara encendida, su instrucción es luz; y su disciplina correctiva es el camino que lleva a la vida. Proverbios 6:23.

Dios nos dio una familia, un hogar y un techo para concebir, cuidar, educar y edificar vidas, por eso, tanto papá como mamá ejercen autoridad en la casa, mediante el respeto, la consideración, determinación y firmeza para educar; los padres deben cumplir las promesas que hacen a los hijos, sean premios por logros o disciplina para corrección; estos parámetros deben hacerse con el respaldo y acuerdo de la pareja, para fomentar armonía, paz y orden familiar, asi que los padres establecen prioridades, principios, hábitos y costumbres que hagan funcional la familia; Dios bendijo el primer matrimonio y fundó la familia en el Huerto con la misión compuesta de ser esposos y padres con autoridad, no con autoritarismo ni liviandad, y la autoridad la ganan los padres, cuando los esposos trabajan en equipo y se respaldan el uno al otro, formando buenos hábitos en los hijos; dando ejemplo y siendo coherentes con lo que dicen hacen y exigen a sus hijos. El que escatima la vara de la corrección odia a su hijo; pero el que lo ama, lo disciplina a tiempo. Proverbios 13:24.

Cuando se dan órdenes y se crean reglas en la familia, hay que explicar a los hijos el por qué y para qué, aclarando los pros y los contras, los beneficios y las consecuencias de obedecer o desobedecer; manejar la autoridad con cada hijo es diferente, como cada uno es diferente, se requiere paciencia, tolerancia y tiempo distinto para el aprendizaje, quizá haya que repetir una cosa varias veces, pero hay que mantener la calma para no enojarse, gritar ni pecar y mucho menos caer en el autoritarismo, porque: 

LA AUTORIDAD es positiva, el AUTORITARISMO es negativo; autoridad es paciencia, autoritarismo es desesperación; autoridad es diálogo y explicación, autoritarismo son gritos e imposición; autoridad es respeto, autoritarismo es ofensa y agresión; autoridad es coherencia y asertividad, autoritarismo es incongruencia y reacción; autoridad es amor y buen ejemplo, autoritarismo son órdenes y amenazas. Por lo tanto, dentro del hogar no deben haber imposiciones forzosas, celos ni contiendas, sino unidad, comprensión y tolerancia en los esposos, para que juntos formen descendencia conforme al corazón de Dios. Esa unión de esposos va en unidad con los hijos, haciendo posible gobernar bien la familia, la tierra y la creación. Génesis 1:26-30.

También con autoridad se anima a los hijos a casarse y tener matrimonios sólidos, de buen ejemplo y testimonio como papás y mamás, porque fuimos creados a imagen de Dios, y cada uno, hombre y mujer tienen un propósito asignado por Dios para ser columna en la familia y fundamento de vida en la sociedad, ¡qué responsabilidad tenemos los padres! Somos encargados de contribuir en el desarrollo y el progreso de la raza humana formando personas que honren a Dios, respeten a sus semejantes, se valoren así mismos, cuiden la naturaleza, del lugar donde vivimos y de la calidad de vida en el hogar; porque a diferencia de los animales, poseemos alma que razona, cuerpo para santificar y cuidar y espíritu para conectarnos con el Creador, porque: Si una casa está dividida contra sí misma, la familia no puede permanecer en pie. Marcos 3:25.

Dios nos dio valor y poder de respuesta con la capacidad de decidir, gobernar, dirigir y relacionarnos como familia, pensando, acordando y conciliando unos con otros pero teniendo comunión con Dios, porque Él es la fuente de la sabiduría, el amor, la autoridad y la constancia en familia, para que ella permanezca hasta el final, y estando juntos establecer orden, convivencia amable y paciencia que construya un sólido tejido social, alineado al diseño de Dios, donde todos crecemos y nos desarrollamos a plenitud y conforme a su palabra. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán un solo ser. Génesis 2:24.

Así como Dios es Eterno, el amor entre los esposos, debe ser hasta el final, pero con autoridad que produzca respeto y afecto, te cuento esta corta historia:

Un famoso maestro se encontró frente a un gran grupo de jóvenes, los muchachos argumentaban, que, si el romanticismo constituye la verdadera pasión de la pareja, si se acaba el amor y la pasión deben separarse en lugar de quedarse en una hueca monotonía. El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero que el problema que acababa con una familia, no es la falta de pasión, son los esposos que no han entendido que su unión y compromiso son hasta la muerte, y que sus roles, responsabilidad y autoridad deben ejercerse para cuidar y formar vidas honorables, donde Cristo debe ser el centro del gobierno y la autoridad familiar; Dios y su amor están bien representados en los aros de los anillos que sellan la unión familiar para siempre, así como Dios es eterno y permanece para siempre. Así que no son ya dos, sino uno solo; de modo que el hombre no debe separar lo que Dios ha unidos. Mateo 19:6.

Prosiguió el maestro: No es que el amor, el romanticismo y la pasión se acaben, pues si se casaron verdaderamente enamorados, eso sentimientos y afectos permanecerá, solo que los han dejado dormir; de donde estabilidad, unión y familia son cuestión de autoridad respetuosa en humilde respaldo, apoyo, compromiso y sujeción mutua. ¿Saben lo que significa FAMILY en Inglés? Father And Mother, I Love You, por eso los hijos necesitan ver a sus padres siempre juntos, luchando y amando juntos. Si alguno se divorcia, comete impureza, y si se vuelven a casar, cometen adulterio…Lucas 16:18.

Ninguno puede ser cabeza del hogar sin estar bajo el gobierno de Cristo; los hijos no saben ni pueden entender obediencia y respeto para sus padres, porque los padres egoístamente piensan solo en ellos, en sus propias necesidades y pasiones, dejando de lado a los hijos y hasta echándoles la culpa de sus líos, no dan buen ejemplo de padre y madre que aman, se ocupan y trabajan en equipo para criarlos y dar testimonio del amor de Cristo en su casa. AMBOS esposos deben amarse, respetarse, cuidarse y respaldarse mutuamente frente a los hijos, como si fueran UNO SOLO; los padres somos responsables ante el SEÑOR por la forma en que criamos, educamos y levantamos a los hijos en la administración del hogar. No dejes de disciplinar a tus hijos, unos cuantos azotes con vara no lo destruirán. Proverbios 23:13.

El respeto se gana, no se impone ni se exige, la autoridad se ejerce, y el marido debe ejercerla con un gobierno amoroso de servicio y atención, caminando hombro a hombro con su esposa, y ella al lado de su esposo, no quedando atrás, ni adelante, sino juntos y de la mano. Si el esposo ama a Dios, honra a su esposa y está atento de sus hijos, el hogar se gobernará, dirigirá y administrará con la vara de autoridad divina delegada desde arriba, el hombre debe poder todo su esfuerzo para ser un esposo suave y compresivo y un padre tierno y responsable; si la mujer ama a Dios, siempre amará y respaldará a su marido y velará por sus hijos. El mayor problema de los hogares es la falta de autoridad, respeto y prioridades; la gran mayoría, desde la niñez nos hemos formado en rebeldía, y las veces que obedecimos fue porque nos tocaba, no porque comprendiéramos el valor y profundidad de la autoridad trascendente que construye y preserva la familia y la calidad humana. Hijo mío, no te olvides de mi enseñanza, y tu corazón guarde mis mandamientos. Proverbios 3:1.

El marido como cabeza de la mujer está llamado al amor que enseña, dirige y acompaña con afecto y amabilidad, no a los gritos ni a la fuerza como si fuera un patán dictador; la pareja debe ser sencilla porque es conocedora de los principios escriturales: AMOR CON RESPETO Y AUTORIDAD FIRME, RESPONSABLES, HUMILDES, PACIENTES Y CON DOMINIO PROPIO QUE ES TOLERANCIA es decir llenos del fruto del Espíritu, para que en cada miembro del grupo familiar haya un remanso de calma enseñable, entendiendo que ninguno es perfecto, sino que estamos en proceso continuo de formación hasta la muerte. No se crean mejores de lo que realmente son. Romanos 12:3.

Según el mundo, las parejas se divorcian porque son incompatibles y no se entienden, pero no es asi, se supone que se casaron enamorados, ¿cómo es esto? Lo que tienen que aprender todos los esposos es a llevarse bien porque son diferentes, la compatibilidad la hace el verdadero amor que respeta y cumple con sus roles, en sagrada humildad y mansedumbre, dispuestos a callar cuando están enojados, y esperar para hablar con la ayuda y dirección del Espíritu Santo, cuando se hayan calmado, reflexionado y reconocido cada uno sus falencias para corregirse, y hacer la voluntad de Dios, y que los hijos aprendan cordura por medio de los padres. Padres no sean causa del enojo de sus hijos; criénlos con la disciplina y la instrucción del SEÑOR. Efesios 6:4.

Los padres orgullosos y arrogantes son severos con los hijos y muchas veces hieren su alma con palabras ásperas, castigos duros y exagerados, por eso muchos hijos pierden el respeto, el amor y la consideración a sus padres, acostumbrándose a criticarlos negativamente, juzgarlos irrespetuosamente, condenando y resaltando los defectos por encima de las cualidades; se hacen reticentes a las instrucciones y los mandatos, lejanos al amor del Padre celestial; pero la sana autoridad pone límites y establece parámetros de comportamiento, orden, educación, colaboración y corrección, sin exageraciones ni durezas; la autoridad en amor impide que nos veamos con lentes de aumento unos a otros. Aunque nunca una pareja estará totalmente de acuerdo, deben dialogar a solas para acordar el orden, las reglas, disciplina, manejo de la casa y el trato con los hijos; siempre debe haber momentos a solas para los padres, y charlas entre padres e hijos para limar diferencias, conciliar y buscar puntos de apoyo y acuerdo que mantengan la armonía del hogar. Jóvenes no se casen alocadamente ni formen un hogar a la ligera; cerciórense que en verdad los mueve el amor y que es el tiempo correcto; debe ser igual cuando vayan a tener hijos, juntos en oración y guiados por el Espíritu Santo de Dios. Apréndete de memoria todas las enseñanzas que te da el SEÑOR. Deuteronomio 6:6.

El marido gana respeto y ejerce autoridad cuando valora, consudera y ama a su esposa como Cristo amó a la Iglesia en la cruz, con amor sacrificial, apasionado, comprometido y determinado, que el amor sea como un bálsamo contra el dolor, ese amor que edifica, sustenta, da calor, es comprensivo y no abandona; un verdadero esposo atesora y cuida a su esposa como a su propio cuerpo, así los hijos verán lo que es amor y los respetarán sujetándose a su autoridad, corrección y disciplina: el hombre que no provee a las necesidades afectivas, económicas y espirituales de su mujer, está cometiendo homicidio espiritual; alejando a todos del orden de Dios para su hogar, la mujer debe ser hacendosa, que se esmere para edificar y cuidar su casa, así ambos serán autoridad educadora para su prole. Los hijos que hoy superan los 40 y conservamos una buena familia, somos el resultado de un padre esforzado que proveyó y una madre abnegada que formó y cuidó a sus hijos. Educa a tu hijo desde niño, y cuando llegue a hombre mayor, seguirá tus enseñanzas. Proverbios 22:6.

El mandato divino para el hombre es apreciar a su esposa, ser agradecido con su trabajo en el hogar, animarla y suplirle las necesidades materiales, físicas, emocionales y espirituales necesarias, eso sí que es autoridad a la manera de Dios para ganarse el respeto, así todos se edifican y crecen en madurez, conocimiento y la práctica de la palabra de Dios; las mujeres somos criaturas emocionales y hormonales, hombres, por favor no deduzcan lo que las mujeres queremos decir, aprecien con atención y afecto lo que queremos transmitir; casados, traduzcan a la realidad las intenciones de su esposa, porque autoridad, respeto y afecto van de la mano para mantener la unión matrimonial, la autoridad y respeto de padres a hijos y de hijos a padres, va hasta el final de nuestros días; seamos esforzados, inteligentes y valientes, para conservar la familia, no sean cobardes ni huyan, enfrenten y solucionen. Quien no se preocupa de los suyos, sobre todo de su propia familia, es peor que un incrédulo negando la fe. 1 Timoteo 5:8.

La autoridad implica responsabilidad y buen juicio, por eso los hombres no deben tratar de entender a la mujer, sino deben ocuparse en amarla, con sinceridad, fidelidad y amor del alma, con ese afecto que provee, cuida y protege, con carácter perseverante que acompaña a pesar de todo. Los esposos se deben el uno al otro de manera incondicional, con espíritu servidor y comprensivo; la mujer fue creada del costado del varón, por eso es parte del cuerpo del hombre, además que continuamente se funden en uno para estar cerca del corazón ser amada y protegida. Génesis 2:21-24.

Cristo nunca ha abandonado a su Iglesia, tampoco los hombres deben abandonar a su mujer y mucho menos a sus hijos, eso es cruel y los hace perder toda autoridad, respeto y afecto; desafortunadamente los hombres los hombres son dados hacer un convenio y firmar un contrato para ver si la sociedad funciona, pero luego, con miles de pretextos rompen el contrato; tanto al hombre como a la mujer, el ego les gana, se dejan arrastrar como las ovejas que creen que al otro lado de la cerca el pasto es más verde y apetitoso; cuando no hay más firme que el matrimonio, y no hay lugar más seguro que el hogar; alli debe reinar el amor sanador y el abrazo restaurador que hace funcionar el engranaje de todas las partes bajo la mirada del Padre, el sacrificio del Hijo y el Consejo del Espíritu Santo, Emanuel, Dios con nosotros; Dios estableció la paternidad y la maternidad para tener un pedacito de cielo en la tierra. YO lo he elegido para que instruya a sus hijos y a su familia, a fin de que se mantengan en el camino del SEÑOR. Y pongan en práctica lo que es justo y recto…Génesis 18:19.

La gente sin Dios ni ley reclama derechos sin ejercer sus deberes ni obligaciones, la generación de hoy no han entendido que toda autoridad proviene de Dios y que la autoridad familiar se centra en Cristo y la palabra, para ser gente de fe obediente a los mandatos establecidos por el Eterno. NO hemos sido creados para ser tiranos ni esclavos del mundo sino para vivir para Dios amándonos unos a otros, leales, sinceros, honestos y con los pies en la tierra, proyectando crecimiento personal y el de todos los miembros de la familia; si eres un hombre o una mujer rebelde, Dios nunca te respaldará ni te bendecirá como quisiera y mucho menos te dará autoridad con tus hijos ni tendrás el respaldo de una esposa sabia. Ama y enseña con tu ejemplo, con tu comportamiento amable, con tu conducta educada y con acciones rectas y justas porque el amor se demuestra con hechos concretos. Padres no provoquen la ira y el enojo en sus hijos; edúquenlos y denles enseñanzas cristianas. Efesios 6:4.

Recuerden: amor que sirve, amor que provee, amor leal e incondicional, amor que respeta en humildad activa por fe obediente. Si amamos a Dios nuestra autoridad en la casa será efectiva y afectiva, porque amaremos y valoraremos a cada quien con defectos y cualidades, pero corrigiendo y aceptando los desfases; edifiquemos hogares como cordel de tres dobleces que nada ni nadie podrá romperlos. Uno solo puede ser vencido, pero dos se defienden mejor¸ pero tres serán como una cuerda de tres hilos que no se rompe fácil. Eclesiastés, 4:12

¡Rescatemos la familia, salvemos el matrimonio, y eduquemos los hijos para que el mundo sea más vivible. ¡Dios bendice las familias de Colombia, América y el mundo entero! Para tu gloria honra y alabanza y gozo nuestro y seguridad para las generaciones futuras. Amén.

Para que los esposos ejerzan autoridad sobre los hijos, deben tener a Cristo en el centro de sus vidas, llenar el corazón de esposos y de hijos con el amor de Dios; un hogar donde todos son familia con deberes, derechos divinos en obligaciones personales y colectivas nada ni nadie los dividirá cultivando los puntos siguientes:

1. La lectura diaria de la Biblia, Josué 24:15 y Proverbios 20:7 y 19:1.

2. Que todos permitan el gobierno de Dios en sus vidas.

3. Que padres e hijos reconozcan que tienen derechos, pero también deberes que los responsabilizan en sus roles.

4.  Una familia edificada y madurada en la palabra, asume a Dios como Padre y SEÑOR de todos los miembros del hogar. Porque Ustedes escogen a quien le sirven...Pero yo y mi casa serviremos al SEÑOR. Josué 24:15.

En el hogar debe cultivarse el altar familiar alrededor de la Escritura para sensibilizar el corazón, transformar la mente y llenar a todos con el Espíritu de la palabra de Dios; así los padres, y nosotros como familia podemos ser ejemplo del amor que edifica, forma, educa y sustenta; de esto depende que todos obedezcamos los mandamientos del SEÑOR en sujeción y bajo autoridad, pues es Dios quien nos inspira a lo mejor. Sean pues, imitadores de Dios, como hijos amados. Efesios 5:1.

Padres den buen ejemplo, Proverbios 20;7; ser testimonio de vida coherente a la fe y la vida cristiana en familia que repercuta para bien de la sociedad. 2 Corintios 1:12; provean lo necesario en el presente y futuro de los hijos, Salmos 112:2 y Proverbios 13:22Si los padres se sujetan a Dios y su palabra, los hijos lo harán con los padres, Salmos 32:8 y 34:10La familia debe ser formada y educada en los principios y fundamentos del reino de Dios, Proverbios 22:6; y Orar unos por los otros, 1 Samuel 12:22-23; los miembros de la familia deben sujetarse al 100%. Efesios 3:14-15.

La familia que ora unida, permanece unida porque ama a Dios, pues vive para compartir el evangelio, viendo a Dios intervenir poderosamente en medio de todo y de todos. Familias de la tierra, tributen al SEÑOR alabanza, den al SEÑOR gloria y honor; reconozcan el poder que le corresponde a su nombre; preséntense ante Él con ofrendas, adoren al SEÑOR en la hermosura de la santidad. 1 Crónicas 16:28-29.

Las familias bajo autoridad, orden y prioridades permanecen bajo la presencia de Dios y alrededor del altar familiar para vencer los males del mundo y la debilidad de la carne, pues han tomado a Dios en serio, en el centro de sus vidas y como directos de su hogar; entonces la autoridad de Dios se hará realidad en padres y en hijos y sujetarse a las normas del hogar; unidos no solo por lazos de sangre, sino por la vida espiritual práctica en relación intrafamiliar dentro de una atmósfera de paz, así disfrutarán la presencia de Dios, con amor genuino; todos recibiendo bendiciones en servicio, apoyo y colaboración mutua. Por causa del SEÑOR sométanse a toda autoridad humana…porque esta es la voluntad de Dios; que haciendo el bien hagan callar la ignorancia de los hombres insensatos. 1 Pedro 2:13-15.

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.








SEGUNDA MILLA POR LA NACIÓN


CORRAMOS LA SEGUNDA MILLA

POR NUESTRA NACIÓN 

Si alguien te pide que le ayudes a llevar su carga por una milla, ve y ayúdale por dos millas. Mateo 5:41. 

Han oído que se dice que el castigo debe ser acorde a la gravedad del daño: ojo por ojo y diente por dientes. Pero YO les digo: no resistan a la persona mala, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, ofrécele también la otra…Mateo 5:38-48.

Dichosos los que trabajan por la verdadera paz, ellos serán llamados hijos de Dios. Mateo 5:9. Una persona sin control propio es como una ciudad con las murallas destruidas. Proverbios 25:28. 

Llegó el momento de tomar conciencia acerca del futuro de nuestra nación y ofrendar la totalidad de nuestra vida viviendo en Espíritu y llenos del Espíritu, es el primer paso para correr la segunda milla por nuestra nación y los pueblos de la tierra; Dios desea que nos llenemos de su presencia, moviéndonos en la unción del Espíritu, dejando todo lo que no agrada al SEÑOR, abandonando lo que hace la mayoría de la gente que es quejarse, criticar, murmurar desprestigiar y señalar sin antes examinarnos nosotros mismos delante de la persona de Jesucristo y a la luz de la palabra, sin hacer nada por ayudar a remediar los males que nos rodean. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. Gálatas 5:25.

Es urgente tomar conciencia de nuestra relación con Dios y nuestra verdadera amistad con el Espíritu Santo, Él es el único guía y consejero perfecto para dirigir nuestros hechos, la calidad de las palabras y nuestra manera de vivir para Dios; no se puede esperar que nuestra vida cambie, que las familias se hagan funcionales y que haya una nación santa, temerosa de Dios, prospera y productiva si el pueblo de Dios que ha sido llamado a ser real sacerdocio y nación santa no está dependiendo del Espíritu de Dios, por lo cual no hacemos nuestra parte, y muchos engañados y equivocados apoyan a los ciudadanos que siguen siendo parte del problema y no de la solución. Sin embargo, Ocuparse del Espíritu es vida y paz. Romanos 8:6.

Como ciudadanos del reino de Dios y ciudadanos de la nación donde nacimos, crecimos y vivimos, temos la obligación moral y espiritual de ser verdaderos templos vivos, para que sea Dios y no nosotros quien dirija, hable y actúe en el poder y fluir del Espíritu, y que Jesucristo se manifieste con su verdad; es el momento de correr la Segunda Milla por nuestra bendita patria: muriendo al viejo hombre, crucificando la carne que para nada bueno sirve, dando todo lo mejor del don del Espíritu y que ha sembrado la buena semilla en tierra abonada de nuestro corazón, para que actuemos bajo la dirección del Consejero admirable, y que sea Dios y no la política ni el gobernante de turno quien gobierne y mejore el rumbo y destino de la nación. Seamos un valor agregado andando en el centro de la voluntad divina, exaltemos a Dios como personas únicas y excepcionales de hechos claros, sinceros y concretos que afecten la atmósfera espiritual y física. Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no nos hace cobardes, sino que Él es para nosotros fuente de poder, amor y buen juicio. 2 Timoteo 1:7.

Correr La Segunda Milla, es dejar sepultado el ego del yo endiosado y no más carne de pecado, sino vida espiritual genuina, donde nos vacíamos completamente de la vieja naturaleza para ser llenos del Espíritu Santo, siendo verdaderamente libres de toda opresión y atadura, abandonando las formas de la religiosidad para ser un pueblo glorioso en santidad, totalmente sometidos a Dios para que el adversario huya y evidenciemos el fruto siendo parte del bienestar, la bendición, el progreso y el avance del reino de Dios aquí, donde siempre hay quien necesita a Cristo para ser salvo; trabajar en el plan de Dios, y dar satisfacción al corazón del Padre, es correr la milla extra por nuestro país, pues es el Espiritu quien pone necesitados a nuestro paso para probar nuestra fidelidad y confianza en Dios. El SEÑOR dará poder a su pueblo: YHWH bendecirá a su pueblo con paz. Salmos 29:11.

La Segunda Milla, significa ser miembros del cuerpo donde Jesucristo es verdaderamente la Cabeza, es quien gobierna para que sirvamos a su propósito y no según nuestra agenda, esto implica que tenemos que abandonar la incredulidad, la apatía y la indiferencia para pasar a ser vidas que descansan y se apoyan en el SEÑOR y sus recursos, y no nos basamos en nuestra capacidad humana sino en el poder y la fuerza del Espíritu, siendo Buens Samaritanos, que no se quedan mirando al hombre tirado en el suelo, sino que nos detenemos a recoger los heridos por el mundo y los ponemos en la montura de los brazos del Padre, para que en el hospital celestial de su Iglesia sean curados, sean vendadas sus heridas y cubiertos sus gastos. El Espíritu del SEÑOR está sobre mi, me ungió y me envió a predicar Buenas Nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos abrirles las puertas de la cárcel...Isaías 61:1-4.

El Evangelio es locura para los que se pierden, pues a muchos les resulta ridículo, difícil e ilógico servir y ayudar a quien no se conoce, pero en el reino de Dios lo correcto y lo ideal es no dejar de hacer el bien, para tener una sociedad amable, pacífica y sensible a la voz de Dios. Cristo nos salvó sin merecerlo y su pueblo es llamados a rescatar, ayudar, dar y bendecir sin esperar nada a cambio pero disfrutar de una atmósfera de justicia y paz. Defiendan al débil y al huérfano, hagan justicia al afligido y al menesteroso. Salmos 82:3.

En los tiempos del Maestro, la milla romana eran 1000 pasos, la ley decía que un soldado romano podía mandar a cualquier judío a que le llevara su carga una milla extra, un trayecto más largo. En palabras de nuestro SEÑOR Jesucristo, no menciona a un soldado romano, sino que dijo “cualquiera” dando a entender que no hay discriminación para hacer el bien, hay que socorrer a todos espiritualby físicamete. Este pasaje de Mateo 5:41 se complemente con Efesios 4 y 5, donde habla que el servicio del cristiano debe con amor y disposición, más allá de una simple obra por cumplir o acallar la conciencia, cuando el ego cuelga de la cruz. Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténgase firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del SEÑOR, conscientes de que su trabajo en la obra no es en vano. 1 Corintios 5:58.

La Segunda Milla solo la podemos correr, si es el Espíritu quien satura nuestra ser con la plenitud de Cristo, es por el Espíritu Santo que se evidencia y se hace visible el fruto, manifestándose los dones por la fe y a traves del amor y el servicio que cumple el ministerio de la reconciliación que extiende una mano y abre puertas de bendición y gloria para nuevos horizontes que fortalezcan y establezcan los cimientos espirituales de la nación, mediante hijos de Dios que nadan en las aguas del Espíritu, arden en el fuego de su presencia y se gozan con el vino nuevo de su gloria porque son odres nuevos dispuestos y rebosantes para Dios...Sean llenos del Espíritu, hablando entre ustedes con salmos, himnos y cantos espirituales, adorando y alabando al SEÑOR con el corazón. Efesios 5:18-19.

La Segunda Milla es un pueblo consagrado que adora al Dueño y SEÑOR de nuestra tierra, hijos genuinos de Dios rebozantes de acciones de gracias por todo lo que nos rodea, nos parezca bueno o no tan bueno, personas santas repletas de afecto y acciones visibles de entrega y comprometidos c9n Jesús, siguiendo sus enseñanzas y sus pisadas; gente que cuando se da cuenta que ha fallado se arrepiente inmediaramente como espirituales, que obran por la palabra, y recuerdan que somos sacerdotes que oran e interceden por el bien, de todos, empezando por nuestro hogar. Sean bondadosos y compasivos unos a otros, perdónense mutuamente, porque Dios también nos perdonó a nosotros en Cristo. Efesios 4:32.

A Simón de Cirene lo obligaron a llevar la cruz del SEÑOR por cierta distancia, pero él no lo hizo por voluntad propia, fue obligado por los romanos porque vieron que él mostraba simpatía hacia el SEÑOR Jesucristo, nosotros como hijos de Dios no actuamos obligadamente ni por simpatía, sino con disposición de corazón, con buena voluntad, y movidos por el Espiritu de Dios de quien somos templos santos, Él mora en nosotros y le pertenecemos a Él, no a nosotros mismos, Él nos recuerda que lo que hacemos es para el SEÑOR, Él nos anima y nos envía a correr la milla extra para gloria de Dios. Y saliendo hallaron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón; a este obligaron a cargar la cruz. Mateo 27:32. Tú eres mi Dios. ¡Enséñame a hacer lo que quieres que yo haga!  ¡Permite que tu buen Espíritu me lleve a hacer el bien! Salmos 143:10. 

Todo el bien que podemos hacer es por el Espiritu que mora en nosotros, no es nada propio de nuestra naturaleza porque está caída y el viejo hombre no tiene remedio, así hay gente que suele llevar la cruz porque creen que les toca y deben cumplir por obligación, por eso actuan de mala gana, pero eso no vale nada delante de Dios, solo hacen lo que les corresponde y sin disposición, eso no es loable ante los ojos del Padre que entregó a su Hijo por amor y voluntariamente para salvarnos, Jesucristo corrió la milla completa sufriendo por nosotros en la via dolorosa y muriendo en la cruz; por lo tanto, también llevar nuestra cruz y seguir a Cristo, es nuestra milla de testimonio santo y voluntario por la nación. Nunca dejen de ser diligentes; antes bien, sirvan al SEÑOR con el fervor que da el Espíritu Santo. Romanos 12:11.

Nuestro SEÑOR fue la personificación del bien, se dió asi mismo con amor sacrificial y continuos hechos de compasión y bondad, su corazón estaba dispuesto a obedecer y agradar al Padre, de igual manera debe ser nuestra conducta y comportamiento como pueblo que se santifica y avanza para ensanchar el reino en la nación donde hemos sido puestos, por lo tanto, la obediencia y la rendición a Dios en su servicio, hará que su Espíritu se derrame sobre cada uno de nosotros. Samuel derramó el aceite sobre David en presencia de sus hermanos...Desde ese día el Espíritu de Dios llenó a David de poder. 1 Samuel 16:13. Porque el gran amor del SEÑOR nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus misericordias; y su fidelidad es muy grande. Lamentaciones 3:22-23 

La biblia está llena de personas que dispusieron su corazón y pusieron su voluntad para hacer La Segunda Milla agradando a Dios para salvar a su familia y liberar a su nación, hicieron más de lo que se les pidió y les fue mandado. Un ejemplo fue Moisés guiando y soportando a un pueblo rebelde, quejumbroso e idólatra: Entonces volvió Moisés a YHWH, y le dijo: Aunque este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, te ruego Dios, que perdones ahora su pecado. Y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito. Éxodo 33:31-32.Y cuando Dios los reprendió preguntaron: ¿Dónde está el Dios que puso en Moisés su Santo Espíritu? Isaías 63:11. Porque no será por fuerza ni por poder humano, sino por mi Espíritu, dice el SEÑOR Todopoderoso. Zacarías 4:6.

Los héroes de la fe no deberíamos quedarnos solo en las historias del libro ni en los anales de la historia, tenemos que seguir escribiendo para la postrimería los Hechos del Espíritu como hombres y mujeres de fe, valientes, radicales, y firmes, confiando siempre en el Mejor Padre que nos cuida y defiende, firmes en Cuerpo de Cristo y llenándonos de su Santo Espíritu para hacer el bien y añadiendo más bien. Los héroes de la fe conquistaron pueblos, hicieron justicia, obtuvieron promesas y cerraron bocas de leones. Hebreos 11:33. Ellos andaban en el Espíritu, nosotros también debemos hacerlo, Porque el Espíritu de Dios vive en nosotros, por lo tanto somos de Cristo, Romanos 8:9 lo dice.

Mateo 5 nos ofrece la lista perfecta para correr la milla extra en cada circunstancia y situación de la vida personal y nacional: Porque ni aún el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos. Marcos 10:45; y lo primero que necesita la nación santa de reyes y sacerdotes es crucificar la carne, muriendo al yo mezquino y hedonista, lo cual debe romper esquemas mentales aprendidos del mundo y que limitan la rendición total al Espíriru y el servicio a Dios en la ayuda a otros. El SEÑOR Jesús nos dejó ejemplo para ponernos en segundo plano y que Él sea el Primero:

1. Poner la otra mejilla. Significa pasar por alto la ofensa, perdonar de corazón y responder con bien al mal; abandonar las represalias para no buscar justicia con propia mano; no defendernos de los agravios, algo que le cuesta a muchos, y lo comprobamos con toda la violencia, abusos y muertes en el mundo; el que odia, asesina y hace mucho mal, porque tienen un volcán de dolor en su corazón y no ha resuelto problemas del pasado. Isaías 43:18.

Necesitamos ser espirituales en lo físico y lo práctico; la gente de la época del SEÑOR, como la de hoy actua ojo por ojo y diente por diente, una forma de justificar sus resentimientos internos y cometiendo excesos movidos por el odio, eso l9 hace además el sectarismo religioso que es extremo a la hora del castigo, pero el SEÑOR nunca aprobó la venganza, por eso hizo grandes enseñanzas en el Sermón del Monte mostrando que el amor es el auténtico espíritu que debe gobernar nuestro interior. Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello y escríbelos en el libro de tu corazón. Contarás con el favor de Dios y tendrás buena fama entre la gente, Proverbios 3:3-4.

La primera reacción humana es devolver golpe con golpe, pero el SEÑOR nos enseña a responder con serenidad, sabiduría y prudencia en amor, no con violencia ni agresividad, porque dice: Mia es la venganza. YO daré el pago. Deuteronomio 32:35. Romanos 12:19 y Hebreos 10:30.

El que insiste en la venganza es el ego herido, pero llenos del Espíritu fomentamos buen ambiente y fraternidad como Jesús. El SEÑOR nos ministra su temor; Él es quien hace la paz desde las alturas de los cielos. Job 25:2. Es Dios quien da la paz y hace justicia, a no nosotros, corresponde obedecerlo.

2. La Túnica y la capa. Eran dos prendas que cubrían al hebreo antiguo, simbolizando el interior y el exterior del ser humano, entregar la túnica y la capa es desarmar el corazón para vestirse de la nobleza que no agrede, despojando lo visceral para dar lo mejor al carente; mostrar que somos hijos de Dios siendo amables, solidarios y pacíficos pues somos ciudadanos del cielo, aquí somos peregrinos. Hebreos 11:3 

Entregar la túnica y la capa es mostrar una vida de fe práctica basada en el amor, no en ideas ni dogmas; somos hombres y mujeres de Dios que hacen el bien guiados por el Espíritu Santo. Así que todas las cosas que quieran que los hombres hagan con ustedes, así también hagan ustedes con ellos; esta es la esencia de lo que se enseña en la ley y los profetas. Mateo 7:12.

Entregar la túnica y la capa implica cumplir deberes, no exigir derechos, el hombre natural exige, y reclama creando caos, pero nosotros hacemos paz y sembramos el bien sin importar a quien. El hombre de bien es el genuino seguidor de Cristo, no nos centramos en la ofensa ni los desprecios, sino en la necesidad y vacío espiritual del otro para servir y bendecir. Cualquier cosa que intente dañarnos, vamos a las rodillas a clamar con el alma desnuda y encontramos respuesta en el Ayudador, Consejero y Consolador. El punto es que solo un remanente decide a vivir así. No hagan por rivalidad ni con orgullo, sino con humildad, y cada uno considere al otro como superior a sí mismos. Filipenses 2:3.

3. Ve con él una milla extra. Correr la milla adicional, es hacer más de lo que se nos pide, asi como lo hizo el buen samaritano: recogió al hombre, lo llevó donde podía recibir atención médica y pagó la cuenta. Él hizo mucho más mostrando el verdadero fruto del Espíritu que moraba en su corazón; ¿Por qué nos enojamos y evadimos cuando se nos manda hacer algo que no nos gusta o representa un un trabajo extra? Somos mayordomos servidores del reino, ciudadanos de la nación santa escogida por Dios, por eso debemos trabajar con agrado, buena voluntad y obediencia, tanto a Dios, como a los padres, los jefes y superiores, sin mostrar enojo; si es algo injusto tenemos autoridad legal para rechazar todo todo mal, podemos atar y echar fuera en el nombre de Jesús todo lo que nos robe la paz y la libertad, pero Dios a veces lo permite para perfeccionar nuestro carácter. El SEÑOR se ha dado a conocer; ¡Él siempre hace justicia! El malvado quedará preso en la trampa que él mismo tendió. Salmos 9:16.

La Segunda Milla por nuestra tierra incluye tiempo de calidad a Dios y la familia con humilde disposición, pero libres de los apegos humanos y de este mundo y procesados en la mano del Alfarero; si nos humillamos, seremos exaltados y vendrá la promoción y la recompensa por parte de Dios para los que son templados y se niegan así mismos dando afecto y ternura, prodigando misericordia y compasión, que no logramos por nuestra propia capacidad sino por la llenura del Espíritu Santo. El Espíritu nos enseña en la misma hora lo que debemos decir y hacer. Lucas 12:12.

Es urgente hacer la Segunda Milla por la vida, la libertad y la paz de todos, poner la otra mejilla por nuestra patria, impregnando los corazones con el amor de Cristo. Empecemos por el perdón, pasemos por alto las ofensas, los sarcasmos y todo lo que intente sacarnos de limites, el amor cubrirá multitud de faltas. Lo más importante de todo es que sigan mostrando profundo amor unos por otros, porque el amor cubre gran cantidad de pecados. 1 Pedro 4:8. Nuestra actitud renovada y regenerada en el fuego del Espíritu hará el cambio de la nación; el pueblo de Dios tiene la mayor responsabilidad para que haya paz, vida, libertad y justicia; los ministros y servidores de Dios hemos sido sellados y marcados como propiedad del Padre con su Espíritu Santo, por lo tanto, valorar, respetar y amar unos a otros; no imaginamos la dinamita espiritual que explotará si derrotamos las divisiones y nos unimos en un solo corazón con el Espíritu de Dios.

La iglesia, el cuerpo de Cristo, que ha sido ungida con poder en el Espíritu al nacer de nuevo y ser revestidos de Cristo, tiene la obligación de crear una ola espiritual de amor y reconciliación: ya sea como padres, hijos, hermanos, familia, compañeros y vecinos; si hemos prometido algo, cumplamos de lo contrario no nos comprometamos, si fallamos pidamos perdón con humildad y mansedumbre para romper toda muralla de orgullo y rencor que nos pueda separar y divididir. ¿Por qué miramos la paja en el ojo del hermano, y no echamos fuera la viga que hay en nuestros ojos?...Mateo 7:3-5.

Pongámonos de acuerdo bajo la dirección del Espíritu, dejando atrás los rencores y las envidias y erradicando la malsana competencia; si han habido celos y envidias, que haya arrepentimiento porque se ha contaminado el rebaño con iniquidad e incumpliendo los Mandamientos. Si traes una ofrenda al altar y recuerdas que alguien tiene algo contra ti, deja la ofrenda en el altar, y corre a reconciliarte con esa persona. Mateo 5:24.

En la acción y transformación de la Iglesia está que se derriben los muros de corrupción, violencia, impiedad, odio y falta de justicia que producen muerte en la nación; portamos el poder y el fuego del Espíritu y con su unción se pudren yugos y se rompen cadenas de iniquidad para que brille el Sol de justicia sobre nuestra patria. Cumplamos 2 Crónicas 7:14 para llevar a cabo 2 Crónicas 14:7. Somos portadores de la gloria, los encargados de impactar los aires de Colombia, cambiar la historia nacional, e impactar la atmosfera espiritual para que venga el avivamiento a,la nación, el continente y el mundo, Colombia debe brillar en medio de la oscuridad del mundo, porque la columna de fuego nos guía en la noche que ya está avanzada. Porque a ustedes que temen mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldrán y saltarán como becerros de la manada. Malaquias 4:2.

El evangelio en amor y ejemplo da vida desarma al enemigo, paraliza a quienes hacen daño y encarnecen el cuerpo de Cristo. Vivamos Con Pasos Firmes en Dios, siguiendo las pisadas del Maestro para ver la gloria del Padre. Ama a tus enemigos, bendice a los que te maldicen, y perdona a los que te hieren. Mateo 5:43.

Abandonemonos a la voluntad divina y confiemos en nuestro Compañero eterno, Él nos ayudará y aconsejará para dar la batalla: ¿Será quitado el botín del valiente? ¿Será libertado el cautivo de la mano del tirano? Pues así dice el SEÑOR: ¡Dalo por seguro! Con seguridad el cautivo será rescatado del violento y el botín será arrebatado del tirano; y tu pleito YO lo defenderé, y YO salvaré a tus hijos. Isaías 49:24-25. ¡Aleluyaaa!

El Padre celestial lanza un grito de ¡Alto para ti pueblo de Dios en Colombia! Con La Segunda Milla tenemos el deber pacificador por la vida en donde estemos, con manos limpias y sanas relaciones de integridad. Hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que es digno, en todo lo que es justo, en todo lo que es puro, en todo lo que amable, en todo lo que contiene virtud y que merezca elogio, en eso pensemos. Filipenses 4:8.

Aunque haya pérdida, corramos la milla extra levantándomos del dolor, aceptando el gobierno y la voluntad de Dios porque Él es bueno y todo lo hace para nuestro bien. Somos guerreros valientes, no desertores cobardes, podemos dar más de lo que imaginamos en los momentos duros de la vida, eso sí que lo se porque lo he vivido. Todo lo podemos en Cristo, pues Él es nuestra fortaleza. Filipenses 4:13.

Avancemos Con Pasos Firmes en Dios, con fe radical que haga temblar las profundidas de la tierra; vivimos por fe no por vista. Luchemos por alcanzar mejores tiempos para nuestra patria, la familia y la sociedad. La Segunda Milla es nuestro Deber SER obedientes en el HACER a pesar de todo. Lee Romanos 12:9-22.

Abrazos y bendiciones para todos los lectores. Compartan y dejen comentarios porque así se están salvando almas.

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino