Seguidores. Indica que te gusta

28 ago 2026

VEJEZ SEGÚN DIOS 2da. PARTE

VEJEZ SEGÚN DIOS- 2da. PARTE

El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de YHVH. En los atrios de nuestro Dios florecerán; aún en la vejez fructificarán, estarán vigorosos y verdes, para anunciar que el SEÑOR, nuestra fortaleza es recto, y que en Él no hay injusticia. Salmos 92:12-15.

 

Por lo tanto, no desmayamos; aunque éste, nuestro cuerpo exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día; porque cada tribulación es momentánea, y produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. 2 Corintios 4:16-17.

 

Aún en la vejez y hasta las canas, oh Dios, no me desampares, hasta que anuncie tu poder a otras generaciones, y tu potencia a los que han de venir. Salmos 71:18. En los ancianos está la ciencia y con la larga edad está la inteligencia. Job 12:12.

 

Es hermoso saber a esta edad adulta que aunque el mundo nos ve estorbos inútiles, en Dios somos gente, útil, personas cruzando la última etapa de la vida, y que nuestro Creador ya ha establecido que en sus manos y bajo su gobierno somos maduros, con un poco más de su sabiduría que los jóvenes debido al camino que hemos transitado; por lo tanto, somos los más indicados para dejar un legado espiritual a las generaciones que vienen detrás, por eso Dios no deja de trabajar en nuestra vida cuando envejecemos. Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor y en la paciencia; que así mismo las ancianas sean perseverantes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, sino maestras del bien; que enseñen a las mujeres más jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. Tito 2:1-5.

 

En la vejez el énfasis hacia nosotros mismos cambia para que el fruto se vea en otros, en quienes hemos sembrado, en quienes nos rodean, porque transmitimos lo que el Padre celestial nos ha enseñado de muchas formas y en diversas circunstancias tristes y alegres; con humildad digo que en mi caso, he llegado a los 70 años y ya he dejado un legado y una herencia en mis hijos, con la crianza en Jesucristo, en quienes me conocen de cerca y de lejos, con el libro de discipulado y en las 647 enseñanzas que se han publicado en el Bloguer de Google, Con Pasos Firmes en Dios. Aún en la vejez y hasta las canas, oh Dios, no me desampares, hasta que anuncie tu poder a otras generaciones, y tu potencia a los que han de venir. Salmos 71:18.

 

Dios continua su proceso perfeccionador hasta el último día de nuestra vida, porque Él no descansa, por lo tanto, nosotros, sus hijos, sus ancianos, no somos de los que nos jubilamos para entrar a una etapa de inactividad y quietud, continuamos siendo instrumentos de gloria en sus manos, haciendo lo que Él nos permite en nuestras nuevas fuerzas y agilidad física, según cada caso; no tenemos excusa para anularnos ni separamos de todo, pues estamos en la etapa del mayor fruto en nuestra vida, porque alimentamos a otros con la palabra y los recursos que Dios nos permite tener, y nuestro Creador espera que sigamos dando fruto, testimonio, oración, intercesión, fidelidad y servicio, pues Dios renueva nuestro interior y aunque el cuerpo envejezca, nuestro espíritu crece en profundidad del conocimiento de Dios y su palabra. La gloria de los jóvenes es su fuerza, y la hermosura de los ancianos su vejez. Proverbios 20:29.

 

Uno de los grandes llamados de la vejez es contar a los más jóvenes, la historia sagrada y la historia del mundo, junto a las experiencias de la vida que Dios nos ha permitido vivir para madurar, junto a nuestras experiencias con Dios, con la familia y con la gente que se ha cruzado en nuestro camino, todo eso se puede convertir en un gran ministerio, pues a medida que avanzamos en la edad, tenemos que ser más parecidos a Jesucristo porque la madurez espiritual no termina; la meta no es llegar a cierta edad, es llegar a ser uno con nuestro Salvador, donde la vejez también puede convertirse en una etapa de generosidad y altruismo, donde podemos dar muchas cosas materiales, pero también consejo y legado espiritual. Hasta que todos lleguemos a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Efesios 4:13.

 

Cada palabra que sale de la boca de un anciano maduro espiritualmente, debe llevar no solo conocimiento bíblico, sino también historia de situaciones propias y edificantes, aun salidas del dolor; llevamos en el cuerpo las cicatrices de haber vivido y la unción en muchos quebrantos; la vejez es una estación de mayor responsabilidad, donde Dios nos posiciona, pues la corona de justicia de la que habla Pablo, es el galardón exclusivo para aquellos que cruzan la línea de la meta final manteniendo la fe obediente, intacta, vibrante y ardiente, y esto lo escribo, porque la filosofía del mundo ha hecho detener a muchos demasiado pronto, demeritando la evaluación personal, porque hemos confundido el avance natural del cuerpo como si fuera un permiso divino para la apatía, el aburrimiento y el desaliento, razón por la cual muchos ancianos se vuelven amargados, solitarios, y ya ni oran, se vuelven indiferentes no solo por los perdidos, sino por todos, hasta por ellos mismos, pero Dios dice: Se fiel hasta la muerte, y YO te daré la corona de la vida. Apocalipsis 2:10.

 

No se trata de comenzar bien la vida cristiana, sino de terminar permaneciendo fieles, pues Dios puede convertir nuestras heridas y sufrimientos en testimonio, y la vida no sería vida sin dificultades, porque aquellos momentos duros y difíciles que hemos atravesado en este mundo de la mano Dios, pueden convertirse en una fuente de esperanza para otros, y las lágrimas que derramamos ayer se pueden convertir en consuelo para otras personas, de tal manera que nuestra edad de oro, edad adulta y vejez esta relacionada con una vida justa, porque vejez no es cumplir muchos años, sino llegar a la vejez caminando en justicia. Bendito sea el Dios…de toda consolación, el cual nos consuela…para que podamos también nosotros consolar. 2 Corintios 1:3-4.

 

Mientras tengamos vida Dios nos sigue comisionando de acuerdo a nuestras fuerzas, preparación y perspectivas de vida, Dios quiere interrumpir y desmantelar las ideas humanas que el mundo y la ciencia han dejado en nuestra mente, razón por lo cual nos dejo su Historia Sagrada con héroes bíblicos en su ancianidad, los cuales nos sirven de ejemplo y aliento de fe; cada historia bíblica está puesta para darnos una lección inspiradora y un toque de romanticismo histórico, como precedente espiritual para aplicar a nuestra vida, porque todo en la Biblia es jurisprudencia divina que nos revela cómo opera Dios en su reino. Jóvenes y mujeres, ancianos y niños, alaben el nombre del SEÑOR, porque solo su nombre es excelso; su gloria está por encima de la tierra y de los cielos. Salmos 148:12-13.

 

Moisés no fue comisionado como libertador de Israel a sus cuarenta años, en ese tiempo cometió errores como el homicidio del egipcio, el resultado de su juventud fue el fracaso y el exilio, pero sus siguientes cuarenta años en el desierto cuidando las ovejas que no eran suyas, y llegó a los ochenta, cuando según el humanismo, nuestra vida ya va concluyendo, la belleza de su juventud solo era un recuerdo lejano, sin fruto, razón por la cual se consideró inútil delante del SEÑOR para los propósitos libertadores de su pueblo Israel. Moisés tenía 80 años y Aarón 83 cuando fueron comisionados para hablar con faraón. Éxodo 7:7;

 

La palabra desierto en el hebreo no significa abandono de Dios para morir en el olvido, es el lugar donde Dios nos habla con claridad, nos instruye y transforma porque escuchamos su voz con claridad, Dios nos trata fuerte en la madurez de de nuestra vida, y Él debe esperar que en muchos casos, nuestro vigor natural muera para que su autoridad divina nos revista de poder, para enfrentar cosas tremendas, pero poderosas. Los que esperan en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán, Isaías 40:31. Moisés murió a los ciento veinte años de edad, habiendo conservado hasta su último día, buena vista y buena salud. Deuteronomio 34:7.

 

En el NT este patrón continua, no cambia, vemos cómo Dios usó a Simeón y a la profetiza Ana en su avanzada edad, no se apartaban del templo sirviendo al SEÑOR noche y día con oraciones y ayunos, Lucas 2:36-40; ellos eran personas que según su cuerpo biológico lo obligaba al descanso, pero ellos se negaron a abandonar su línea de frente de batalla, su vida en el templo eran actos de guerra espiritual contra de la ceguera espiritual de las generaciones de su época; ellos son un ejemplo de fidelidad, desvelo y quebranto para nosotros hoy, sus ojos fueron abiertos para ver y reconocer lo que los sacerdotes y eruditos de su tiempo no pudieron ver ni reconocer, al Mesías encarnado. Ana se presentó en aquel mismo momento, y comenzó a dar gracias a Dios y a hablar del niño Jesús a todos los que esperaban la liberación de Jerusalén. Lucas 2:38.

 

En el caso de Abraham cuando toda lógica humana con su medicina, biología y diversas ciencias dicen que el tiempo ha expirado, y que el cuerpo y la matriz de Sara estaban como muertos, Dios no los llamó a descansar, los llamó a creer y crecer por lo imposible, sin importar si estaban entrados o pasados de años, porque vejez en Dios no es letargo espiritual, ni obstáculo para sus divinos propositos, es el escenario diseñado por Él para ligarnos más a su presencia y despertar el 100% de su señorío, soberanía y poder, para que sigamos siendo productivos pero a la manera de Dios. El orgullo de los jóvenes está en su fuerza; la honra de los ancianos está en sus canas. Proverbios 20:29.

 

En la vehez hay un peligro muy grande al creer que ya hemos vivido lo suficiente y que hemos leído y estudiado las Escrituras con suficiente temor, pues las tentaciones cambian según la edad y con el paso de los años; en la juventud el pecado es como un fuego que quema, es una batalla continua para apagar los gritos continuos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, pero en la vejez el infierno ajusta sus estrategias, el enemigo ya no grita, ni presiona, sino que susurra sutilmente disfrazado de algo impecable: estás cansado, ya no ores, duerme, descansa y comen bien, el enemigo nos presenta una falsa sensatez para neutralizarnos como guerreros que somos, haciéndonos creer que ya hemos cumplido, que somos inmunes, y que ya pagamos tu cuota. He peleado la buena batalla, he llegado al término de la carrera, me he mantenido fiel. 2 Timoteo 4:7.

 

Peto en la vejez vencer al enemigo es un conflicto intenso que demanda hasta la última gota de nuestra fe y aliento, Pablo agonizaba por la fe resistiendo las tinieblas, él mantuvo su lámpara encendida, hasta el mismo instante en que la espada romana cortó su cabeza; él es prueba irrefutable de una vida vigilante hasta dar el último suspiro.

.

Y viene la segunda parte de mi testimonio llegando a los 70 años, razón de esta enseñanza, donde quiero completar mi más reciente testimonio; todo empezó con la incontinencia y la operación de la vejiga que no quedó bien porque la micción era en tres etapas, por lo cual sufría mucho cuando tenía que salir de casa, pues todo el tiempo estaba buscando un baño, el problema se había acentuado con la infección bacteriana urinaria y una bacteria resistente, por lo cual los médicos aseguraban que los resultados de mi urocultivo siempre serían positivos, porque según ellos, ya estaba colonizada, algo que yo rechacé en el nombre de Jesús; tuve que ir en dos ocasiones a urgencias, y en ambos casos me dieron hospitalización domiciliaria para aplicar un antibiótico intravenoso más fuerte, porque según el dictamen médico las pastillas ya no me obraban. YO seguiré siendo el mismo cuando sean viejos; cuando tengan canas, todavía los sostendré; YO los hice, y seguiré con ustedes; YO los sostendré y los salvare. Isaías 46:4.

 

Cinco veces tuve resultado positivo de laboratorio y al final resultó otra bacteria, y nuevamente antibióticos que producían diarrea, pero después de muchas lágrimas, humillación y clamor ante el Padre y oración de las hermanas, los resultados salieron negativos, ahora sí se podían realizar dos procedimientos que neceditaba desde hacía nueve meses para observar internamente el aparato urinario. Cuando fui a donde la doctora de la Cistoscopía, abrió grandes los ojos y dijo pensé que no lo lograrías, y la cistoscopia resultó bastante dolorosa, hasta parecía que había empeorado la situación, pues la micción era más lenta, había dolor y la doctora dijo que muy seguramente me tendrían que operar, a lo cual yo dije que no quería. Tú, SEÑOR, me has hecho ver muchas angustias y males, pero volverás a darme vida, y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra. Salmos 71:20.

 

Luego vino la Urodinamia uretral estándar, la cual resultó suave; yo había estado orando para que no tuvieran que operarme y que todo saliera bien con este examen, así fue, los resultados fueron de todal normalidad, entonces lloré mucho de alegría y agradecimiento a Dios. Él había escuchado las oraciones y había visto mí dolor y mis lágrimas, Él me sanó por su misericordia y su amor. No me deseches cuando sea viejo, no me abandones cuando me falten las fuerzas…aun cuando sea viejo y tenga canas, no me abandones Dios mío; hasta que anuncie tu poder a la próxima generación, y tus obras poderosas a los que han de venir. Salmos 71:9.

 

Recordemos por último a Salomón, porque cuando más cercanos estamos a la eternidad más sutiles y letales se vuelven los ataque del enemigo que ahora intenta adormecer el alma con pequeñas zorras cotidianas para evitarnos buscar la presencia de Dios y sacarnos de la intercesión, tornándonos religiosos, lo que antes nos hacía llorar en el altar, ahora lo justificamos o nos hacemos los indiferentes, ya no hay interés por las almas, y muchas cosas que pasan, los ancianos lo toleran; Salomón vio la shekina, pero su corazón fue dividido en la vejez, como resultado de la apostasía silenciosa y las pequeñas concesiones a lo largo de su vida; se multiplicaron sus riquezas, pero también sus mujeres, algo que Dios había prohibido. Deuteronomio 17:17.

 

Salomón no cayó por ignorancia sino por debilidad, no fue escases de sabiduría, fue orgullo intelectual no confesado, permitiendo que se apagara en él el temor reverente a Dios, el Dador de las bendiciones; en la vejez el enemigo no nos arrastra a pecados groseros le basta lograr lo que hizo con Salomón, enfriarnos y hacernos tolerantes a lo que Dios aborrece, justificando pecados del pasado y del presente, y sabemos que Dios no acepta a los que brillaron solo por un tiempo y se volvieron tibios religiosos, Él recompensa a los que perseveran hasta el fin porque quiere mostrar su gloria a través hijos y siervos fieles, firmes y perseverantes. Si hemos caminado con Cristo la vida entera, no podemos bajar la espiritualidad en la vejez, antes debemos ser más fuertes en el temor reverente a Dios, para seguir teniendo su consejo, su amistad y su ayuda, y que no nos pase como a Uzias, que habiendo sido instrumento de Dios, se enalteció para su reuina. 2 Crónicas 26:16-21.

 

Juan por su parte, cuando joven recostaba la cabeza en el pecho del Maestro, y en su vejez era un anciano venerable, tuvo el privilegio de ser el último apóstol sobreviviente, y a pesar de ser exiliado a la isla de Patmos, por causa de la palabra y el testimonio de Jesucristo, él recibió la revelación de los días finales porque hasta su ancianidad, vivía en el Espíritu, no se adormeció, se conectó al cielo buscando la revelación del Padre; sus sentidos espirituales estaban afinados para oír la voz de trompeta, y sus ojos abiertos recibieron la visión profética más grande y colosal que jamás se haya entregado a un ser humano. Yo, Juan. Soy hermano de ustedes, y por mi unión con Jesús tengo parte con ustedes en el reino de Dios, en los sufrimientos y en la fortaleza para soportarlos. Por haber anunciado el mensaje del SEÑOR confirmado por Jesucristo, y me encontraba en la isla de Patmos. Apocalipsis 1:9.

 

Amén, gloria a Dios por la vejez en Cristo, oremos siempre para alcanzar la santidad y dar fruto hasta el final de nuestros días.


Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno. 









27 jul 2026

VEJEZ SEGÚN DIOS-1ra PARTE


VEJEZ SEGÚN DIOS Y LA BIBLIA

Aún en la vejez producirán fruto; estarán fuertes, serán como árboles verdes, llenos de vitalidad. Salmos 92:14.

Las canas son una corona de honra que se obtiene por llevar una vida justa. Proverbios 16:31.

YO seré su Dios durante toda su vida, hasta que tengan canas por la edad. YO los hice y YO cuidaré de ustedes; YO los sostendré y los salvaré. Isaías 46:4.

El mundo, la ciencia y los medios siempre nos han estado lavando el cerebro diciendo que después de los 50 o los 60 años somos viejos que deben jubilarse y retirarse a descansar; nos han mostrado un panorama oscuro y desalentador de la edad de oro, quizá por el avance de la sociedad y su modernismo; tal vez por miedo a la muerte la vejez se muestra como si ya fuera el final del ser humano, también porque hay pérdida de alguna habilidades y capacidad física en muchas personas que tienen vidas limitadas debido a la enfermedad, y se nos llama adultos mayores que dependen de otros, pero otro es el panorama que nos muestra el libro sagrado de Dios. Los saciaré de larga vida y les mostraré mi salvación. Salmos 91:16. 

 

En muchos lugares las personas valoran más la juventud y la productividad condenando a la edad adulta como si fuera una etapa de menor valor, también está el caso de familiares que han visto experiencias difíciles en familiares que sufren después de cierta edad, pero Dios en su palabra nos presenta una perspectiva de vida bastante diferente, donde la vejez es una etapa de honra, sabiduría, fruto y espiritualidad, si vivimos para el SEÑOR. Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano. Levítico 19:32.

 

Dios en su gran amor y misericordia nos revela la verdad de su palabra para contrarrestar toda la mentira y todo el engaño que el mundo nos lanza con relación a la vejez, esa etapa de la tercera edad por la cual atravesamos los seres humanos, donde nos ven como inservibles y deteriorados, incluso la familia, sin embargo la palabra de Dios nos muestra un panorama muy diferente, aunque la ciencia invente cantidad de especialidades con el ánimo dizque de estudiar y mejorar nuestra edad adulta con la geriatría y la gerontología, según la ciencia, especialidades encargadas de analizar los cambios físicos, mentales y sociales,  de una persona llamada adulto mayor, porque según esas ciencias, los cambios de la edad biológica nos llevan al rincón de la casa, alejándonos del trabajo y las labores cotidianas, para depender de medicamentos y terceros, y oramos: SEÑOR, no me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabe, no me desampares nunca. Salmos 71:9.

 

La Biblia narra ejemplos de vida larga en los siervos que Dios usó durante la Historia Sagrada, del AT, donde el Dador y Dueño de la vida nos presenta la vejez como una etapa normal y natural del proceso de maduración humano mientras atravesamos este mundo, es un proceso que los cristianos podemos llevar con honor en nuestro Salvador Jesucristo, porque va acompañado de mayor sabiduría, experiencia y conocimiento, como lo vemos en Josué, cuarenta años después de que Moisés le entregó la dirección del pueblo de Israel para introducirlos a la tierra prometida, él pudo decir: Todavía estoy tan fuerte como el día en que Moisés me envió a explorar la tierra. Como era entonces mi fuerza, así es ahora mi fuerza para la guerra, puedo moverme y pelear igual que entonces, tengo fuerza para salir y para entrar. Josué 14:11

 

Es Dios quien nos sostiene, Él nos creó, Él conoce nuestro cuerpo, Él anhela que le creamos y tengamos presente que debemos seguir trabajando hasta el final de nuestros días, aprovechando bien el tiempo, aunque nuestro camino en esta tierra es corto, y la belleza de la juventud pasa pronto pues se desvanece como el agua entre los dedos; la vejez no es una etapa de inutilidad sino de mayor sabiduría, discernimiento, servicio, fruto espiritual y dependencia de Dios; así que la edad adulta de la vejez, Dios no la mide por los años vividos, sino por el crecimiento en la fe, el carácter y la obediencia de sus fieles guerreros. Hasta que todos lleguemos a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo…para que ya no seamos niños fluctuantes. Efesios 4:13-15.

 

Asi que la vejez, no es el descanso del guerrero, sino la recta final antes de la eternidad, es el tiempo de mayor intercesión por la humanidad y discernimiento agudo para los tiempos finales porque hemos alcanzado autoridad y mayor responsabilidad espiritual en el lugar secreto para enfrentar una batalla más intensa, pues en las manos de nuestro Padre celestial seguimos siendo útiles, como miembros fuertes y firmes en la fe dentro del cuerpo de Cristo; somos atalayas guardianes y mensajeros fuertes en el reino de Dios, ministrando y haciendo guardia bajo la dirección del Espíritu Santo, pues la dependencia a Dios nos concede un corazón entendido y despierto en nuestra edad de oro, así que la vejez no es cansancio físico sino vitalidad espiritual. La cabeza canosa es una digna corona de honra obtenida por llevar una vida justa. Proverbios 16:31.

 

El mundo siempre ha tenido un guion muy predecible para el envejecimiento, pero si somos amigos de Dios y nos adentramos en su palabra  viviendo en el poder de su Espíritu, nuestra perspectiva de vida y concepto de la vejez, cambiará, aún cuando el cabello sea blanco, la piel luzca menos fresca y nuestra fuerza física no sean las mismas de antes, aunque el mundo nos mande a “descansar” y disfrutar lo que hemos logrado con la promesa de una jubilación con el cese laboral, pero hay un silencio en el alma para los que tenemos al Espíritu Santo, y sabemos que todo eso que oímos, no es la voz de Dios, sino del enemigo para sacarnos de nuestra misión y propósito de vida. Porque aún en la vejez producirán fruto; seguirán verdes y llenos de vitalidad. Salmos 92:14.

 

La realidad espiritual de la vejez está descrita en la Escrituras y opera desde Génesis hasta Apocalipsis, bajo la verdad y diferencia radical de Dios con relación al mundo; aunque nuestros pasos se vuelan más lentos y los huesos pesen más, la batalla espiritual no disminuye ni cesa, sino que se vuelve más intensa; mientras el mundo celebra la jubilación, el infierno celebra el cese y parálisis de los justos, es una distracción y formateo mental de las tinieblas porque el diablo nunca envejece, no es como dice el viejo refrán, que el diablo sabe por viejo que por diablo; la palabra nos advierte que él actúa con furia sabiendo que le queda poco tiempo. ¡Alégrense los cielos y ustedes que viven en ellos! ¡Pero hay de los que viven en la tierra y en el mar, porque el diablo sabiendo que le queda poco tiempo, ha bajado contra ustedes lleno de odio y furor! Apocalipsis 12:12.

 

El adversario no se retira cuando nos jubilamos, al contrario, es precisamente en el umbral de la vida física cuando el reino de las tinieblas despliega sus estrategias más oscuras, calculadas y sofisticadas para mantener a muchos enfermos e inactivos en una cama o en una silla de ruedas tratando de matar la fe y la,confianza en Dios; esto lo podemos ver a través de la historia de la humanidad donde patrones negativos sembrados en la mente, se repiten una y otra vez, pero en la Biblia vemos hombre y mujeres que caminaron con Dios en vitalidad hasta avanzada edad, sirviendo al Dios de la vida, renovados y en sanidad inquebrantable; ellos resistieron los asedios de la juventud y los embates del enemigo y este mundo con su madurez integral; los ancianos de Dios jamás bajaron la guardia hasta el final de sus días.


Ana la profetiza hija de Fanuel que pertenecía a la tribu de Aser, se casó cuando era joven, pero solo siete años estuvo casada. Ahora era una viuda cerca de los 84 años, y no se apartaba del templo sirviendo de noche y de día con ayunos, oración y adorando a Dios. Cuando vio que Simeón bendecía al niño Jesús, comenzó a alabar a Dios y a hablar acerca del niño Jesús que venía para todos los que esperaban que Dios liberara a Jerusalén…Lucas 2:36-52.

 

Pero ¡cuidado¡ que no se engañen muchos creyendo que tienen derecho a jubilarse, asumiendo que el tiempo de guerra ya ha pasado, como le sucedió a Salomón, no imaginen que su hoja de servicio espiritual a Dios está completa, porque la verdad es otra; crecer, madurar y tener experiencia no significa que llegó el descanso para el guerrero, puesto que es nuestra última línea de batalla y la más importante antes de alcanzar la eternidad, en dependencia a Dios, porque debemos dejar legado con santidad a las generaciones venideras, lo cual es algo irreversible, y para entenderlo debemos ir a las raíces hebreas para comprender el texto bíblico y no ser engañados. Cuando Salomón era ya anciano, las muchas mujeres que tuvo hicieron que su corazón se desviara hacia otros dioses, pues no se había entregado por completo al SEÑOR su Dios, como lo había hecho David su padre. 1 Reyes 11:4.

 

En el hebreo no existe el término jubilación que hoy usamos,  ni nada que nos diga que dejamos de ser útiles en las manos de Dios para bendecir y multiplicar su reino; para vejez, en hebreo, está la palabra Zaquén o Zakén, que nos da la idea de una persona respetable debido a su edad avanzada, alguien que honra a Dios y a la comunidad con su servicio, a la manera de un jefe principal, reconocido por su sabiduría, arduo trabajo, carácter firme y apacible, con experiencia y autoridad, porque la vejez va acompañada de una vida justa y santa, un adulto mayor es digno de honor, porque obra con humildad, sabiduría, discernimiento y obediencia a Dios para ser ejemplo a todos; un anciano experimentado y sabio aconseja con justicia y fidelidad a su Creador y a su prójimo. Dios dijo a Moisés: anda y reúne a los ancianos de Israel y diles: Ponte de pie y muestra respeto ante los ancianos. Muestra reverencia por tu Dios, porque YO SOY el SEÑOR. Levítico 19:32.

 

El texto bíblico nos enseña que los levitas trabajaban en el tabernáculo hasta los 50 años, pero luego pasaban a hacer la guardia y eran atalayas para sus hermanos, vigilando en el santuario de noche y de día; esto sucedia cuando su labor dejaba de ser la fuerza física, entonces pasaban a la fuerza espiritual, con discernimiento, obediencia, humildad y autoridad, pues la vejez es el peso eterno de una vida rendida a Dios. El SEÑOR no se da por vencido para hacernos sus instrumentos de gloria, hasta la última hora de nuestra etapa en esta vida; en la edad de oro, solo cambia la frecuencia de nuestra guerra espiritual, y si velamos, el adversario no podrá destruirnos ni tumbarnos en los últimos días de nuestra vida, pues estamos esculpidos en las manos de Dios y somos como una gran ciudad amurallada. Aunque una mujer se olvide del hijo que salió de su vientre, dice Dios: YO nunca me olvidaré de ti. He aquí que en las palmas de mis manos te tengo esculpido; delante de Mí están siempre tus muros…YO SOY YHVH, y no se avergonzarán los que esperan en Mi... Isaías 49:15-26.

 

Para los ancianos el enemigo cambia su armamento, por lo cual intenta vencernos con armas silenciosas de comodidad, más tiempo de reposo y de ocio, la autosuficiencia, el alejamiento de los demás, el abandono, las nostalgias de tiempos pasados, los dolores, la enfermedad y el creer que no necesitamos de nadie, así él sacude nuestra vida espiritual haciéndonos creer que ya no tenemos nada para dar y que no valemos nada, que nos ha llegado la hora de dejar todo en manos de los más jóvenes, pero Dios dice otra cosa; el fuego del altar y del templo que somos tú y yo para Dios, nunca debe apagarse, tiene que seguir ardiendo hasta nuestra vejez, pues Dios nos ha asignado un propósito divino para que lo llevemos a cabo hasta el último momento, y a los hijos jóvenes manda: Presta atención a tus padres que te engendraron y te dieron la vida; y cuando lleguen a viejos, no los abandones.  Proverbios 23:22.

 

Vejez no significa pausa en el camino, ni sentarse viendo pasar la vida, esperando ir al cielo, es el terreno para aprobar nuestra verdadera fidelidad y obediencia a Dios, Pablo usa la palabra Etheiró, Patherió y diaphterico, dando a entender que hay un desgaste físico innegable de decadencia física y de forma continua disminuyendo en la fuerza y la agilidad, pero no es el común, porque en Cristo, nuestra alma y espíritu se renuevan espiritualmente por el poder de la fe, la confianza en Dios y el poder de su palabra de verdad; y aquí quiero dejar testimonio de esta enseñanza porque ya estoy en mis 70 años, y Dios me había estado susurrando la palabra Anakainosis, palabra que yo nunca había escuchado ni conocido, pero que retumbaba en mi cerebro una y otra vez, entonces me puse a investigar y lo supe. Por tanto, NO desmayamos, antes, aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior, no obstante, se renueva de día en día. 2 Corintios 4:16.

 

Me he sorprendido al conocer el significado de esta palabra griega en Español, yo me estaba sintiendo acabada porque entraba a los 70, entonces el padre celestial, por su Espíritu vino a fortalecerme, con esta Anakainoisis, que significa renovación, volver a hacer de nuevo, transformación interior y restauración espiritual por la obra salvadora de Dios, que salva el alma, sana el cuerpo y revive el espíritu; se trata no solo que Dios nos hace otra vez, sino que Él nos transforma profundamente en nuestra manera de pensar, sentir y actuar, porque el Creador quiere derrumbar el concepto de vejez que el mundo nos ha inculcado, con lo cual se ha sepultado a muchos, no en los 80´s, sino desde los 40´s y los 50´s, haciendo que muchos se entierren vivos, se archiven como algo inservibles y lleguen a ser una carga para otros, lo cual NO es el plan de Dios, sino la cizaña del enemigo para anularnos como personas de poder en Dios, que deben vivir en la completa verdad y voluntad del Padre celestial en el nombre y sacrificio de Jesucristo. Sin que nosotros hubiéramos sido buenos, Jesucristo nos salvó sin merecerlo. Por pura misericordia Dios nos lavó y nos regeneró para darnos vida nueva por su Espíritu Santo. Tito 3:5.

 

En ese proceso salvador del Padre, en Cristo Jesús, y que he compartido en este blog, https://conpasosfirmesendios.blogspot.com/2020/06/profundidad-y-grandeza-de nuestra.html, Dios ha ido completando su transformación en cada uno de los redimidos en su sangre, sellándonos con su Espíritu al nacer de nuevo, Dios nos da un corazón, una mente, un alma, un cuerpo y un espíritu nuevos, algo que se va perfeccionado día a día, rumbo a la vejez llena de sabiduría, caminando arduo y acercándonos al reino eterno; esa renovación solo se produce por el Espíritu y el estudio juicioso de la palabra de Dios, atesorándola en el corazón, viviéndola y confesándola; en la vejez ya debemos ser vidas que han abandonado el pecado para vivir en completa obediencia, agradando a Dios, no a nosotros mismos ni a los demás; ya hemos adquirido un carácter firme, tenemos conceptos claros de la palabra y no nos dejamos engañar fácilmente por el enemigo ni el mundo, sino que con ternura, derramanos el amor del SEÑOR Jesús, y nos movemos cada vez más, con mayor discernimiento, actuando en la voluntad de Dios, Porque el que permanece unido a Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; todo en esa persona se convierte en algo nuevo. 2 Corintios 5:17.

 

Concluyo la primera parte de esta enseñanza diciendo que entrando a los 70 años, en mi caso, Dios está haciendo una renovación total en mí, es algo espiritual y profunda que se refleja en lo fisico, para que recordemos que seguimos como vasijas de honra en las manos del Padre, viviendo con más vigor diario su palabra, para reafirmarnos en la fe y no flaquear ante el embate del mundo y las tinieblas, en este final de los tiempos donde hay tanto engaño y maldad que podrían desanimarnos, y que a pesar de los años, Dios sigue trabajando en nosotros, para renovar nuestra mente, moldear el carácter, y mejorar la manera de vivir, para que en la realidad nos parezcamos más a nuestro Amado Salvador Jesucristo. Debemos renovarnos espiritualmente en nuestra manera de juzgar, Efesios 4:23; Y debemos revestirnos de la naturaleza; del nuevo hombre, que se va renovando a imagen de Dios, nuestro Creador, para llegar a conocerlo plenamente. Colosenses 3:10.

 

Espera la segunda parte…

 

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.








27 jun 2026

EL ESPIRITUAL GENUINO

 

EL VERDADERO SEGUIDOR DE CRISTO ES ESPIRITUAL

Jesús dijo a todos: si alguno quiere ser mi seguidor, debe abandonar su propia manera de vivir, tomar su cruz cada día y seguirme. Lucas 9:23.

 

Si andamos por e Espíritu Santo de Dios, entonces seamos guiados por Él, porque Él es quien nos da el aliento de vida. Gálatas 5;25.

 

No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, permitan que Dios los transforme en su manera de pensar para tener una vida verdaderamente nueva; así aprenderán que l voluntad de Dios para nosotros, es buena, agradable y perfecta. Romanos 12:2.

 

Son muchos los que aman escuchar que Dios los ama, pero no quieren escuchar que Dios los llama a transformarse para ser santos, espirituales y genuinos hijos de Dios y ciudadanos de su reino, por eso cuando llegan los desastres, las tormentas, los terremotos, las crisis, las guerras, la enfermedad y la incertidumbre se asustan y preguntan: ¿Dónde está Dios que me abandonó y no me ayuda? Pero la pregunta es otra, ¿Por qué te sorprendes de lo que Dios ya anunció en su palabra y no atendiste para hacer lo que te correspondía? Queridos hermanos, no se sorprendan del fuego de la prueba que les ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña les aconteciera. 1Pedro 4:12.

 

Dios nunca prometió un mundo sin dolor, Jesús dijo que en este mundo tendríamos aflicciones, Juan 16:33; también advirtió de terremotos, desastres, angustia en las naciones y muchos acontecimientos más, que harían temblar a la humanidad, Lucas 21; el problema es que muchos han conocido una versión incompleta de Dios y su palabra, solo han escuchad de su amor, pero no aprenden santidad ni fidelidad; han escuchado de su gracia, pero no atienden al llamado de arrepentimiento; saben de sus promesas, pero no prenden la fe obediente, aceptan lo concerniente a las bendiciones, pero no se transforman. Si estamos en Cristo, somos completamente nuevos. 2 Corintios 5:17.

 

Dios SÍ nos ama, y mucho, por eso nos salvó, nos trata y nos cambia, no nos deja igual; su gracia no es permiso para vivir sin cambiar, es poder y oportunidad para transformar y renovar nuestra vida; así que si Dios sacude a su Iglesia juntamente con la tierra, nadie tiene por qué entrar en pánico, sino reflexionar y despertar para volverse a Dios, pues la vida es corta y temporal, hoy estamos, mañana no sabemos. Si Dios quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Santiago 4:15.

 

Un genuino seguidor espiritual del SEÑOR JESÚS, es una persona que se caracteriza por su transformación interior, reflejada en su manera de pensar. hablar, actuar, tratar a su prójimo y responder a las circunstancias, mostrando claramente que ama a Dios, es obediente y deja atrás la vida vieja, permanece en amistad con Cristo, se niega a sus propios deseos y caprichos, produce fruto en el Espíritu y prioriza las cosas del Reino; ama a su prójimo y lo ayuda, vive en pureza real y visible, comparte el Evangelio no solo con su testimonio, sino llevando el mensaje de las Buenas Nuevas por donde va; porque es una nueva creación del Padre, al cual le sirve y hace su voluntad., porque, No todo el que dice SEÑOR, SEÑOR, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad del Padre. Mateo 7:21.

 

Miremos algunos aspectos importantes del verdadero seguidor espiritual de Cristo.

1. Obediencia voluntaria en fe activa ante Dios. Los ojos del SEÑOR están en todo lugar, observando a buenos y malos. Proverbios 15:3. La verdadera obediencia a Dios se demuestra cuando ningún humano nos ve, porque allí revelamos la integridad de nuestro corazón ante Dios, quien todo lo ve y todo lo conoce, valorando la fidelidad en lo oculto.

Un seguidor espiritual de Cristo tiene esta característica de fe obediente, porque sabe y entiende que Dios merece respeto en nuestra demostración de amor qu dice NO al pecado, y si no hacemos lo que quisiéramos hacer, no nos enojamos fácilmente por ello, sino que damos gracias confiando en Dios, nos rendimos a Él y oramos para vencer a nuestro ego yo primeramente y después al resto. Tampoco nos quejamos ni lamentamos por nada, aunque no encontramos explicación a muchas cosas, porque nos deleitamos viviendo como Dios quiere y alegrando su corazón; hacemos las cosas en su momento y no posponemos nada, sino que hacemos su voluntad de inmediato, al tener un corazón dispuesto para Dios. Hay que ser santos, porque Dios es santo, 1 Pedro 1:15-16.

Debemos servir en amor, santidad, compromiso y entrega a Dios, y para ello debemos primero arrodillarnos y orar en lo secreto, para hacer lo correcto y lo que Dios establece en su palabra, evitando el activismo, porque debemos preferir estar en el entro del Plan de Dios, como instrumentos de su gloria, evitando reaccionar según las emociones y la atmósfera del entorno, para acallar la carne y dejar fluir al Espíritu Santo, pudiendo decir como la madre de nuestro Salvador dijo al ángel:, Hágase en mí, según tu palabra; entonces María dijo: yo soy la sierva del SEÑOR, que se cumpla todo lo que Él ha dicho acerca de mi, entonces el ángel se fue. Lucas 1:38

Dios quiere levantar muchos Josés sobre la tierra, pero todo reclama un precio, nada es fácil, rápido ni mágico como lo dice el mundo; el reino de Dios opera con principios diferentes y aquello que tiene mayor valor como lo es ser un genuino espiritual genuino seguidor de Cristo, y la obediencia a Dios, además de ser un principio y un mandato es la mayor ofrenda sacrificial al SEÑOR, pues demuestra que confiamos plenamente en Él y que hacer su voluntad vale más que nuestros intereses personales. Porque la obediencia es mejor que los sacrificios y atender a la voz de Dios es la mayor ofrenda para el SEÑOR. 1 Samuel 15:22.

2. Tiene Dominio Propio. Porque el fruto del Espíritu es mor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, y templanza. Contra tales cosas no hay ley. Y los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y sus deseos. Gálatas 5:22-24. Un seguidor espiritual genuino de Jesucristo posee templanza que es dominio propio, madurez espiritual que el mundo llama inteligencia emocional, dependiendo de Dios y del gobierno del Espíritu Santo, para someter los impulsos y rendirse al señorío de Jesús, pues Él es quien reina en nuestro corazón y lleva el timón de la barca de nuestra vida, evitando que actuemos y decidamos apresuradamente o con desesperación; pero sí con sabiduría para mantenernos sosegados y equilibrados cuando nos provocan y nos enojamos para impedir que hagamos locuras, digamos palabras sucias o equivocadas, ofendiendo a Dios para luego tener que arrepentirnos y pedir perdón.

El dominio propio no depende de nuestra fuerza de voluntad, sino de nuestra comunión con Dios y su gobierno en nuestra mente, para lo cual hay que orar en momentos críticos, llenarnos de la palabra de Dios e identificar los detonantes que nos quieren sacar de nuestra posición correcta, detenernos ante los ataques, respirar y evocar la ayuda del Espíritu Santo, porque Él nos da poder para dominar nuestras emociones y añadir dominio propio a nuestra fe, y quien se controla así mismo es fuerte, pues sin dominio propio somos vulnerables a los ataques y a las circunstancias adversas, Velen y oren, para que no entrenen tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Mateo 26:41.

Es más sabio callar y bendecir hablando con inteligencia de arriba, pero no maldecir, esta actitud fortalece no solo nuestro espíritu, sino que nos da carácter y madurez par vivir por encima de las emociones, lo cual no es nada fácil alcanzar; debemos mantener la conciencia de que somos templo y altar del Espíritu Santo y Él es quien nos transforma, pues Dios nos conoce muy bien; Él es nuestro pronto auxilio en la aflicción, auxilio, consejero y guía perfecto. En Dios y con dominio propio podemos actuar y decidir correctamente con acciones llenas de gracia, poder, autoridad y asertividad; así el enemigo no tiene poder sobre nosotros porque él tiembla y huye bajo el poder y la autoridad de Dios en nosotros, rindamos a diario nuestra lengua al Espíritu Santo para someter la carne, el orgullo, la autosuficiencia y la locura de la precipitud. Porque como ciudad sin murallas y expuesta al peligro, así es quien no sabe dominar sus impulsos. Proverbios 25:28.

Donde no hay dominio propio hay vulnerabilidad espiritual, emocional y física y el enemigo lo sabe, hay que hablar menos pero con más impacto y madurez cuidando los pensamiento y administrando las promesas de Dios para impedir la crítica ponzoñosa, llevando cautivo todo pensamiento a la mente de Cristo; el dominio propio se fortalece con la práctica constante de la obediencia, guardándonos del error y del pecado, conservando el carácter santo de un adorador. Porque no soy yo quien vive, sino que es Cristo que vive en mi. Y la vida que ahora tengo en el cuerpo, la vivo por mi fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mi. Gálatas 2:20.


3. Posee Capacidad de amar, activa, práctica y sacrificialmente. Nadie tiene mayor amor que, poner la vida por sus amigos. Juan 15:13. Un seguidor espiritual de Cristo, refleja el carácter, la calidez,  y el afecto de Dios por sus semejantes con el amor que busca el bien de otros, incluso si implica renuncia personal; así que el verdadero testigo espiritual de Cristo es práctico, no se distingue solo por el conocimiento ni por sus dones, sino porque ama como Cristo amó, con humildad, servicio, perdón y disposición sacrificial por el bien de los demás, es decir, que el amor es la mayor evidencia y la más clara obra de Dios en l vida de un cristiano genuino y espiritual.

Para amar de esta manera, necesitamos ejercer mayordomía del tiempo, priorizando a Dios, sus mandamientos y su palabra, para no ser esclavos de los urgente, y dejando de lado los placeres, los deseos, la comida y resistiendo todo dominio en los afanes del mundo; tenemos que ser equilibrados, estables, ordenados exterior e interiormente para ejercer nuestro poder y autoridad espiritual, sobre todo aquello que quiera robarnos la libertad en Cristo, adorando siempre dispuestos para Dios. Las nuevas criaturas en Cristo no aman con amor meramente humano, sino con el amor espiritual de Dios que fluye en nosotros por el Espíritu Santo. Lo más importante de todo es que demuestren profundo amor unos por otros, porque el amor cubre gran cantidad de pecados. 1 Pedro 4:8.

El amor no es un simple sentimiento es una decisión en constante acción y demostración de afecto y bondad por gratitud y obediencia a Dios y su palabra, pues fuimos primero amados por el Padre y su amor marca nuestra eternidad; a veces es necesario amar aunque duela servir y nos cansemos, y perdonando aunque nos cueste, amando a quien menos lo merece. Debemos tomar la iniciativa para amar, sin esperar que nos pidan ayuda, accionando y dando palabras de aliento donde hay necesidad, regalando sonrisas donde hay silencio, reglando abrazos donde hay frialdad y dolor, y para poder hacer todo esto, hay que mantenernos en el lugar secreto orando por quienes están quebrantados, sin esperar reconocimiento ni gratitud. Cada acto de afecto por pequeño que sea, tiene peso eterno. Nadie haga nada por contienda o por vanagloria; antes bien, con humildad…no mirando cada uno por su propia conveniencia, sino cada cual por la necesidad de los otros. Filipenses 2:3-4.

4. Usa la Paciencia como herramienta de guerra en declaración de Confianza a Dios. Tengan por sumo gozo cuando se hallen en diversas pruebas…sabiendo que la prueba de fe produce paciencia. Pero tenga la paciencia su obra completa, para que seamos perfectos y cabales sin que nos falte cosa alguna. Santiago 1:2-4. La paciencia como arma de guerra nos permite permanecer firmes en fe obediente para Dios nuestro Padre, pudiendo vencer obstáculos sin ceder al  miedo, ni la desesperación ni la tentación; muchas victorias pueden llegar cuando esperamos con fe el tiempo de Dios…Como imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredaron grandes promesas. Hebreos 6:12.

Es la paciencia la que nos permite alcanzar las promesas de Dios, porque al ser fortalecida nuestra fe en la prueba, vencemos al enemigo que impide esas promesas, esperando en oración y alabanza la intervención de Dios y confesando la palabra apropiada de acuerdo a cada necesidad; la paciencia nos impide actuar impulsivamente, produciendo perseverancia hasta alcanzar la victoria; la paciencia está implícita en la armadura espiritual del cristiano, en cuanto nos ayuda a permanecer firmes en medio de la batalla espiritual, pues la firmeza requiere paciencia, fe, perseverancia y constancia en atención a Dios. La paciencia es una expresión de confianza y certeza férrea en que Dios pelea por sus hijos y actúa en el momento perfecto a nuestro favor. La tribulación produce paciencia y la paciencia prueba la fe, y la fe nos produce esperanza. Romanos 5:3-5.

5. Posee la virtud del Discernimiento. El principio de la sabiduría es el temor reverente a Dios; buen entendimiento tiene todo aquel que practica sus mandamientos. Salmos 111:10. El discernimiento es silencioso e invisible, pero tenerlo muestra si en verdad andamos en el Espíritu o nos movemos por emociones, este es un tema manejado en varias enseñanzas de este Blog; el discernimiento no es nada intelectual, sino totalmente espiritual, tampoco es instinto agudo, ni mucho menos capacidad natural de intuición; discernimiento es un don espiritual dado al cristiano por Jesús a través de su Espíritu Santo que nos hace sensibles al mover de Dios, con base en el conocimiento de su palabra, bien oída y atendida, para darnos la capacidad de distinguir entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas y entre lo que provine de Dios y lo que no es de Él, para lo cual somos entrenados.

El discernimiento como don del Espíritu Santo y estar llenos de Él, nos hace sensibles a la voz de Dios, para percibir con el corazón y el espíritu su voluntad divina, aun cuando todo alrededor sea oscuro, confuso y complicado, pero sin discernimiento vamos como barcos sin timón y navegantes sin brújula, aunque parezcamos espirituales así mismos, sin discernimiento estaremos equivocados; el discernimiento es como una lámpara encendida en medio de las más densas tinieblas, y no depende de la inteligencia humana, sino de una mente renovada por el Santo Espíritu, siempre fundamentados en la palabra; aunque discernir no nos muestra todo, nos da la luz suficiente y necesaria para no tropezar, y saber andar en piso firme para decidir lo correcto según Dios. Si a alguno le falta sabiduría, que la pida a Dios, porque Él es amplio en otorgarla…Santiago 1:5.

Por lo convulsionado del mundo, hoy el discernimiento es de vital importancia, para cuidarnos del peligro, la adversidad, la violencia, e engaño y la mentira con tantas voces y mensajes de la corriente del mundo, aun dentro del pueblo de Dios donde muchos andan confundidos y desviados de la verdad. A un seguidor de Cristo verdaderamente espiritual le es imposible vivir sin discernimiento, pues hay muchas cosas en el mundo que parecen buenas y bonitas, pero NO SON de Dios, y no todo lo que nos llama la atención y nos emociona nos aprovecha y mucho menos nos edifica, ni lo que parece correcto es verdaderamente bíblico. Vivan según el Espíritu, y no sigan los deseos de la naturaleza pecaminosa. Gálatas 5:16.

Es con el discernimiento que podemos diferenciar lo carnal de lo espiritual, y ese discernimiento se cultiva en nuestra amistad y comunión con Dios, y está en el temor reverente a Dios, también hay que pedirlo en oración y viene por el conocimiento profundo de la palabra de Dios, que nos madura diariamente poniéndola en práctica, donde el Espíritu nos guía a toda verdad para identificar los espíritus y las enseñanzas, protegiéndonos del engaño, confrontando todo con la verdad revelada de Dios en las Escrituras. No crean a todo espíritu, sino prueben los espíritus para ver si son de Dios. 1 Juan 4:1.

Tenemos discernimiento al conocer el carácter de Cristo, asi fácilmente detectamos lo que vienen o no de Dios, según lo que algunos enseñan acerca de Cristo, mirando si cada enseñanza concuerda con lo que dice la palabra de Dios, observando los frutos de quien habla, y si glorifican a Dios; de igual modo una madre reconoce la voz y el llanto de su hijo en medio de una gran multitud, así cuando somos verdaderamente espirituales reconocemos la voz de Dios entre mil ruidos y sonidos a la vez, porque Dios ha entrenado nuestros sentidos espirituales en el caminar con Cristo. Cuando el portero abre la puerta y saca las ovejas, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz…Juan 10:3-14.

El discernimiento se desarrollo con nuestra cercanía al Espíritu Santo, como lo vivió Elías para discernir quién era Jezabel disfrazada de autoridad, religiosidad y poder, pero detrás de sus hechos operaba un espíritu manipulador, mentiroso y destructor; este espíritu hoy se sigue moviendo con ropaje de falsa piedad y liderazgo en los gobiernos tiranos del comunismo zurdo progresista que esclaviza y empobrece a las naciones, llevando a los pueblos a la miseria. Así que miren bien que nadie los engañe. Mateo 24:4.

Si falta discernimiento hoy, muchos pueden ser fascinados, seducidos, arrastrados y confundidos por el engaño, siendo llevados al error porque no tienen discernimiento espiritual, y quizá no son verdaderos cristianos espirituales seguidores genuinos de Jesucristo; pero si hay discernimiento, una fuerte luz se encenderá en el corazón disparando una alerta espiritual, aunque todo aparente estar bien, podremos identificar lo que no está alineado a la voluntad de Dios y la mente de Cristo, podremos discernir hasta los ambientes y las atmósferas que nos rodean, pues con el discernimiento percibimos y vemos por el espíritu lo que otros no ven, no para juzgar ni condenar, sino para interceder y orar que todo salga a la luz y se revele lo escondido. La necedad es alegría para el insensato, pero el hombre inteligente anda rectamente. Proverbios 15:21.

Podemos discernir consultando y preguntando a Dios para obtener dirección examinando todo a la luz de la palabra; en conclusión, discernir es ver todas las cosas desde la perspectiva de Dios, guiados por el Espíritu Santo y ceñidos conforme a las instrucciones de Dios, Y esto pido en oración; que el amor abunde entre nosotros cada vez más, en conocimiento y en todo discernimiento, para que distingamos o que viene de Dios, y estemos puros e irreprensibles para el día de Cristo. Filipenses 1:9-10.

MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.

Me levantaré como águila en las manos del Elyon, mi Dios Altísímo y Supremo, mi Creador y Duelo, puesto que Tú SEÑOR, estás por encima de todo lo creado, sobre todo poder y autoridad de las naciines y reinos  Tú eres mi fuerza espiritual y afirmas tu soberanía sobre el cielo y la tierra; gobierna mi vida, mi casa y mi nación porque solo Tú eres refugio y protección segura.Yo habito bajo tu abrigo, oh Altísimo y vivo bajo tu sombra, Dios omnipotente, como dice Salmos 91. Porque YHVH el Altisimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra. Salmos 47:2.


Dios siempre nos enseña, solo es cuestión de atender y aprender todo lo que nos dice cada día. Y tú y yo que somos del lado correcto, sigamos haciendo lo correcto. Deja que el malo siga en su maldad, y que el impuro siga en su impureza; pero que el bueno siga haciendo el bien, y que el santo siga santificándose. Apocalipsis 22:11. Esto significa que el que es, no deja de ser lo que realmente es, si Cristo está o no en la vida de cada quien;  el injusto seguirá haciendo injusticias, el impuro seguirá siendo impuro, y el justo seguirá practicando la justicia, así el que es santo seguirá guardándose santo.