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24 ene 2026

RAÍCES Y ALAS

 

RAICES Y ALAS

Bendito todo aquel que confía en YHVH y cuya confianza es Dios. Será como árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echa sus raíces, y no verá cuando viene el calor, porque sus hojas estarán verdes; en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto. Jeremías 17:7-8.

Los que confían en el SEÑOR tendrán siempre nuevas fuerzas, podrán volar como las águilas; correrán sin cansarse y caminarán sin fatigarse. Isaías 40:31.


Por lo tanto, de la manera que han recibido al SEÑOR Jesucristo, anden en Él; arraigados y sobreedificados en Él, confirmados en la fe, así como han sido enseñados, abundando en acciones de gracias. Colosenses 2:6-7.


Cada día me asombro de la abundante riqueza en la Biblia, Jesús tuvo razón al llamar su palabra la perla de gran precio, porque es el único libro que permanece vivo y lleno de tesoros para nunca acabar; podemos encontrar en ella fundamento de principios y enseñanzas de vida, y lo mejor de todo, es que Dios está ahí, inspirándonos, para conocerlo cada vez más y ser más parecidos a su Santo Hijo, nuestro Salvador Jesucristo que hoy reina en nuestros corazones a través del Gran Ayudador, Consejero, Intercesor y amigo fiel, el maravilloso Espíritu Santo de Dios que Jesús nos dejó y nos selló como su propiedad redentora, ganados en su sacrificio, limpios en su sangre derramada y vivos en su resurrección; Él es la fuente de vida que calma toda sed y la raíz espiritual de nuestra fe salvadora, Él es el origen de todo lo bello y lo bueno del sustento del cristiano, Él mismo lo afirmó:…YO SOY la raíz y descendencia de David, la brillante estrella de la mañana. Apocalipsis 22:16.


Este tema es maravilloso, nos presenta una hermosa imagen bíblica de lo que somos, podemos y tenemos en Cristo, lo cual nos da valor y fortalece nuestro ser integral inspirándonos a vivir, trabajar y consagrarnos para Dios, llegando a ser como águilas que vuelan y se remontan hasta las alturas del Eterno Rey del universo; pero para crecer y avanzar espiritualmente primero requerimos tener raíces arraigadas y cimentadas en el SEÑOR y su palabra; en hebreo raíz es shoresh, significa origen de donde procede la vida, y en griego es rhíza que significa fundamento y base vital; la raíz que es Dios, es el origen de nuestra vida espiritual de donde fluye la sabia de la vida y todo lo mejor para el ser humano, porque Dios es el fundamento que nos sostiene a cada paso. Mi raíz se extiende hacia las aguas, y el rocío de la noche se posa en mis ramas. Job 29:19.

 

El SEÑOR Jesús, es el agua viva que calma toda clase de sed y riega el plantío del Padre, una preciosa analogía entre la naturaleza y los hijos de Dios, dentro de un ciclo continuo de vida, poder, fuerza y transformación enraizados en Cristo; en Él nacemos de nuevo como semillas que estaban secas, pero reverdecen, crecen y van madurando para dar mucho fruto en el reino; también es maravilloso saber que somos guiados y protegidos bajo las alas del Espíritu Santo cuando dependemos de Él, que nos aconseja y dirige para cumplir nuestro propósito y sentido de vida. Como un águila que aviva a sus polluelos y revolotea sobre sus crías, así el SEÑOR desplegó sus alas para tomarnos y alzarnos para mantenernos a salvo sobre sus plumas. Deuteronomio 32:11.


Enraizados en Dios es una extraordinaria metáfora espiritual que describe la vida fundamentada en la fe por la conexión constante con Dios y su reino, y lo vemos en Colosenses 2:7, que nos exhorta como creyentes cristianos a estar arraigados, cimentados y sobreedificados en Cristo, lo cual implica: Estabilidad emocional, para ser como árboles con raíces profundas, donde el cristiano no se tambalea ante las crisis o las tormentas de este mundo. Nutrición espiritual, que nos impulsa a buscar sustento espiritual diario a través de la oración y la meditación en la lectura biblica, como se describe en Salmos 1. Crecimiento constante, es donde la raíz no se ve, pero es la que permite que el fruto del Espíritu como la paz, la alegría y el propósito de vida sean visibles ante los demás; todo lo cual nos remonta a las alturas espírituales de la vida abundante en la esencia de la santidad y el testimonio de una correcta y verdadera vida cristiana. Con Cristo he sido crucificado, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Gálatas 2:20.

 

Crecer sobre raíces de principios espirituales firmes en la práctica, nos ayuda a desarrollar las alas fuertes que necesitamos para volar sobre el mundo, pero primero hay que echar raíces profundas en Dios y su palabra, afianzando nuestra fe y conocimiento de Él; alcanzar alas para llegar a las alturas de Dios depende de una profunda relación y comunión con el Salvador, porque en Él están nuestras raíces profundas que afirman y sostienen nuestro caminar cristiano, para ser hijos fieles y discípulos esforzados que siguen a su SEÑOR, y también Dios nos llama a volar como águilas junto a Él en las alturas de la santidad y la integridad pues no somos aves de corto vuelo como las gallinas que solo miran al suelo picoteando para encontrar alimento; vivimos y nos movemos en la Roca más alta donde plantamos y edificamos nuestra vida, para no perecer fácilmente en las tormentas del mundo, sino que hacemos frente a ellas. Dios nos cuida como a la niña de sus ojos y nos protege bajo la sombra de sus alas. Salmos 17:8.

 

Es en Jesucristo y su palabra donde nos enraizamos espiritual e integralmente para tener vidas rectas extendiéndonos hacia los cuatro puntos cardinales de la tierra, para permanecer arriba y no abajo, pues somos cabeza y no cola, estamos por encima y no debajo, somos luz desde arriba sobre las tinieblas de abajo, razón por la cual el SEÑOR nos da promesas en Deuteronomio 28:13, si escuchamos y obedecemos sus mandamientos; y aunque muchos anhelen grandes alturas, no lo lograrán si no son espirituales y no tienen sus fundamentos en Dios y su palabra, lo cual requiere de nuestro compromiso y fidelidad al SEÑOR en la profundidad bíblica que nos cimenta en la fe y forma en nosotros el carácter de Jesucristo para tener vidas conforme al diseño y voluntad de Dios. La maldad no puede darle firmeza al malvado; solo los justos tienen raíces firmes y profundas. Proverbios 12:3.

 

Mientras las alas nos elevan hasta Dios, la raíz nos conserva conectados a la fuente, engrosando y fortaleciendo el árbol de nuestra vida, nutridos por la sabia celestial de la palabra, en oración constante, dependencia y obediencia a Dios conservando un corazón humilde y manso; y nos enraízamos para ser instrumentos útiles en las manos de Dios, sirviendo en su reino con justicia; porque la oración nos da alas de libertad y paz en medio del caos del mundo, asi vamos desarrollando discernimiento y visión clara en tiempos proféticos y de densa oscuridad. Fortalecidos y renovados en nuestro ser interior, pero los que no oran, ni escudriñan la palabra, no son amigos de Dios, por eso se rinden y caen facilmente. Feliz todo aquel que no anda en el consejo de los malos; ni está en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se sienta, sino que en la ley de YHVH se deleita, y en su palabra medita día y noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da fruto a su tiempo, sus hojas no se caen; y todo lo que hace prospera. Salmos 1:1-3.

 

Dios nos ordena y nos llama no solo a echar raíz, Colosenses 2:6-7, sino a levantar alas como de águila porque ambas cosas se necesitan para llevar una vida plena en Dios, manteniendo certeza de fe y de verdad ante tanto engaño que pulula por el mundo, asi no somos derribados en las pruebas, porque con la raíz absorbemos el alimento necesario para crecer en la comunión con Dios; la raíz también nos da la identidad que nos define y nos hace diferentes, sabiendo de dónde venimos y a dónde vamos, pues hemos sido plantados e injertados en la Vid Verdadera, para estar bien enraizados, lo cual significa ser uno en Cristo siguiendo su ejemplo y yendo tras sus pisadas. YO SOY la vid, ustedes las ramas, el que permanece unido a Mí y YO en él, dará mucho fruto; pues separados de Mí, nada bueno pueden hacer. Juan 15:5.

 

Para echar raíces en Dios y su reino, necesitamos conocer a Dios en su palabra y comunión con Él, afianzando así nuestra certeza de fe en la obra redentora del SEÑOR Jesús, seguros de ser salvos en Él, porque sin fe es imposible agradar a Dios, Hebreos 11:6, y solo en Cristo somos santificados, vivimos en el Espíritu y la verdad de su palabra, Juan 17:17; aprendemos a ser dóciles y enseñables bajo la practica del principio de obediencia a Dios, Juan 14:21; moviéndonos sobre la base del amor que es Dios mismo, la esencia del evangelio, raíz y fundamento de nuestra existencia y todo lo creado. Efesios 3:17.

 

Las alas representan la fe activa del fruto en dependencia al Espíritu Santo, las alas son la capacidad que Dios nos da para levantarnos, elevarnos, avanzar para cumplir su voluntad, propósito y encomienda personal en el poder del Espíritu Santo que nos habita; alas en hebreo es Kanáf, significar cobertura y extensión, en griego es Ptéryx, significa único medio para volar y elevarse sobre las circunstancias; espiritualmente las alas representan la acción y el mover del Espíritu Santo que nos guía en la fe, nos inquieta a la oración, nos ayuda en la obediencia y nos mantiene en la esperanza de vida eterna, asi que si alguno no tiene raíz, su fe es débil, y carece de fuerza en las alas, por eso muchos se estancan y no pueden avanzar como debieran; asi que, requerimos tanto de raíz como de alas para vivir en la plenitud de Dios, por lo cual nos conviene a todos conocer la parábola del sembrador en Marcos 4:1-20, pero Los que esperan en el SEÑOR, renovarán sus fuerzas. Se remontarán a las alturas con las alas del águila, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán. Isaías 40:31.

 

Si estamos enraizados en Dios y su palabra, el Espíritu Santo nos podrá llevar en sus alas por encima de toda circunstancia, prueba y desierto, viendo horizontes nuevos, claros y mejores en la grandeza de Dios, para no huir de los problemas, sino enfrentarlos, estando por encima de toda oscuridad, viviendo en la Luz y emanando sus rayos como antorchas que alumbran en Cristo, nuestra confianza está puesta en Dios y no en el mundo, así disfrutamos de dominio propio, haciendo carne la palabra, porque el remedio para los grandes problemas es tomar las cosas con calma, lo cual solo proviene del Espíritu de Dios, Eclesiastés 4.

 

Humanamente no nos enraizamos nosotros mismos, ni tampoco levantamos alas como quisiéramos o imaginamos, sino que es el gobierno del Espíritu Santo el que dirige nuestro caminar cristiano, pues todo lo natural se fundamenta en lo espiritual, y logramos grandes cosas si nos hemos abandonado en los brazos y la voluntad del Padre celestial, algo que cuesta y requiere amor genuino a Dios, mucha consagración, oración y obediencia para santidad, viviendo en el Espíritu y agradando a Dios no a nosotros mismos, unidos a la Vid…Cuántas veces he querido juntar a mis hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus alas, pero ellos no han querido. Mateo 23:37.

 

La eterna juventud es buscada y perseguida por el mundo, pero el único que nos renueva y rejuvenece como águilas es Dios; Jadosh en hebreo significa renovar, restaurar y volver a empezar, de lo cual está llena la Escritura, porque así como el águila no tiene eterna juventud, sino que se renueva de forma cíclica en las alturas para vivir hasta 50 años, la Biblia no hace referencia a la edad del águila, sino a lo que ella representa, en fuerza y agudeza de visión para vivir en las alturas y sobre lo terrenal, lo cual para nosotros es vida espiritual dejando atrás todo el viejo y pesado ropaje del pecado; pero nuestra raíz espiritual nos mantiene arraigados y cimentados en Cristo y su evangelio, para elevar las alas que nos conducen a los altos propósitos de Dios, por eso cuando nacemos de nuevo, somos regenerados y restaurados, dejando atrás nuestra vieja naturaleza viciada de culpa, no para buscar la eterna juventud, sino la vida eterna en Cristo. Nuestra juventud es renovada como la del águila, Salmos 103:5.

 

La relación espiritual entre raíz y alas está en la estructura natural humana unida a lo sobrenatural de Dios, donde las raíces absorben y las alas se expanden, pero ambas dependen del Creador, por eso el SEÑOR nos exhorta con esta enseñanza a echar raíces, permaneciendo unidos y ligados al Hijo y su palabra, aconsejados todo el tiempo por el Espíritu de Dios, echando raíces profundas e inamovibles de verdad, justicia y rectitud en Dios, para que así nuestras alas espirituales y emocionales se mantengan fuertes frente al enemigo, el mundo y la carne; la raíz también nos habla de carácter y las alas hacen referencia al llamado, pues no volamos para ser, sino que nos enraizamos para permanecer y volar complaciendo el corazón del Padre eterno, cumpliendo nuestros deberes y haciendo lo que nos corresponde en su momento, pidiendo siempre en oración: SEÑOR, cuídame como a la niña de tus ojos; y escóndeme bajo la sombra de tus alas. Salmos 17:8.

 

La vida cristiana es espiritual y progresiva donde la palabra nos da raíces, la oración nos da alas, congregarnos nos da raíces, servir nos da alas, escudriñar la Biblia nos da raíces, predicarla y compartirla nos da alas, la fe nos da raíces, el fruto nos da alas, los principios nos dan raíces y la práctica nos da alas, y en todo Dios es el fundamento; la Escritura está llena de la sabia viva del consejo de Dios, que corre como ríos de agua por nuestro ser interior, abonando y regando el plantío de YHVH, donde todos debemos dar fruto en el servicio, porque para todos está dispuesto el conocimiento, la revelación, el discernimiento y la formación integral bíblica, para que aprendamos a vivir a la manera de Dios, alineados al corazón del Padre y llegar a ser verdaderos testigos de su Hijo, Juan 5:39-47, y Serán llamados árboles de justicia y plantío de YHVH para gloria suya. Isaías 60:3.

 

El que no lee ni escudriña las Escrituras, tampoco conoce a Dios, y no tiene a Cristo como SEÑOR y salvador, entonces será alguien débil e inseguro, porque el problema es su vida de fe sin raíces y sin alas espirituales, carente de vida en el Espíritu que es quien nos recuerda la palabra precisa de Dios en momento cruciales de la vida; palabra en hebreo es Dabár, que es vida activa y voz hablada de Dios, con sus dichos, asuntos y decretos; en griego es Rhema, significa el dicho preciso, perfecto y oportuno de Dios con mensaje completo; entonces, la Biblia es la palabra específica hablada por Dios para nuestra aplicación puntual en la práctica, direccionando nuestras decisiones en momentos cruciales e importantes de la vida; el SEÑOR Jesucristo es el Verbo, el mensaje viviente y completo del Padre, la palabra viva que nos habla todo el tiempo. Juan 1:1-28; Escudriñen las Escrituras, porque ustedes saben que en ellas tienen la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de Mí. Juan 5:39.

 

Así como en la naturaleza vemos árboles y plantas sanos, verdes y hermosos, llenos de flores y fruto, también en el plantío de Dios vemos árboles enfermos, secos, débiles, pelados sin hojas, sin flores ni fruto, andando en lo natural y carnal, ausentes de lo espiritual en Dios, por eso esta hermosa enseñanza, es una paradoja en la vida del cristiano, donde un cristiano sin la palabra y que no ora no tiene raíces, ni alas y es comparable a una gallina que solo mira hacia el suelo picoteando para ver que encuentra, sin darse cuenta que arriba está la salida para volar muy alto a la manera de Dios y no del mundo; pero los cristianos espirituales están llenos de Dios, del Espíritu y la palabra, se congregan, sirven, oran, adoran y alaban en todo tiempo reconociendo a Dios a cada paso, subiendo continuamente a las alturas del trono de la gracia para encontrar oportuna ayuda, asi que: Acerquémonos confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar oportuno socorro.  Hebreos 4:16.

 

Vivimos un tiempo muy difícil y oscuro, por lo tanto, tenemos que ver cómo está nuestra vida de fe, si tenemos rices y alas sirviendo o no a Dios, contribuyendo y aportando en amor para la obra del ministerio según nuestros dones, capacidades y llamado, en compromiso y fidelidad con raíces firmes, las cuales nos permitirán levantar alas de águila que contribuyan no solo con el cuidado de la naturaleza y el equilibrio del ecosistema, sino también a destruir roedores, serpientes y plagas que hacen daño y propagan enfermedades, porque el cristiano genuino usa las corrientes de aire del Espíritu para alejarse del suelo polvoriento del mundo dominando lo terrenal. Aquel que tiene al Espíritu de Dios puede juzgar todas las cosas, y nadie lo puede juzgar a él. 1 Corintios 2:15.

 

Un cristiano genuino no vive distraído ni se define por las pruebas, él usa las dificultades para crecer, aprende a elevarse en Dios por la fe y la obediencia, sin huir de la realidad, usa las tormentas para subir, porque vive desde las perspectiva espiritual, con visión y discernimiento en el Espíritu, enfocado en su SEÑOR para renovar sus fuerzas y mudar sus plumas, sin aferrarse al pasado ni a lo viejo, por eso los problemas no lo destruyen sino lo impulsan, dejándose moldear, tratar y pulir por su Hacedor, soltando viejos hábitos, abandonando el pecado y las cargas que no sirven, pero alimentándose de la palabra viva que limpia; muchas veces vuela solo pero no aislado porque tiene identidad y cobertura, y permanece firme aunque otros no lo logren. Pero si no quieren servir al SEÑOR, elijan hoy a quien van a servir; si a los dioses de sus antepasados, o de los amorreos que están en la tierra. Porque por mi parte, yo y mi casa serviremos al SEÑOR. Josué 24:15.

 

Seamos cristianos fieles y genuinos, como verdaderos hijos de Dios y discípulos de Cristo, defendamos el nido como lo hace el águila, plantémonos en el río de Dios, y enseñemos a nuestra prole a tomar raíces para que nuestros críos tomen las alas del águila, activando su fe y mostrando el carácter de Cristo en casa y en todo lugar, mientras vivimos la palabra, discipulamos a otros con amor, verdad y testimonio; así veremos con claridad el horizonte firme en Dios a pesar de las guerras, la violencia, la mentira y la densa oscuridad que cubre al mundo; crezcamos a pesar de las tormentas para que nos renovemos constantemente en el SEÑOR Jesús tomando más de su sabia celestial, y no yendo tras las masas, protegiéndonos a nosotros mismos y a los nuestros. Pues quien no se ocupa de los suyos, sobre todo de los de su propia familia, niega su fe y es peor que los incrédulos.1 Timoteo 5:8. Aménnn.

 

Mg. MEHC, hija del Dios vivo real y verdadero y servidora de su reino eterno.










27 dic 2025

ORDENA TU VIDA, DICE DIOS

 

ORDENA TU VIDA PARA LOS TIEMPOS QUE VIENEN

Pon tu vida en las manos del SEÑOR; confía en Él, y Él siempre vendrá en tu ayuda. Salmos 37:5.

 

El ser humano hace planes, pero al final, es el SEÑOR el que dirige y organiza. Proverbios 16:9. Háganlo todo decentemente y con orden.1 Corintios 14.40.

 

No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que es grato y lo que es perfecto. Romanos 12:2.

 

A portas de un nuevo año que por su puesto, no será uno más, sino que será tiempo de determinación y definición espiritual, por eso el SEÑOR y Dueño del universo nos habla una vez más para alertarnos a ordenar y cambiar el estilo de vida discordante que muchos han llevado; Dios planea y anhela hacer grandes obras entre su pueblo, para hacer la diferencia con el mundo en estos  tiempos de confusión y locura; para ello, todos y cada uno de nosotros, los hijos de Dios y ciudadanos de su reino, así como los que han de ser salvos, tenemos que hacer un examen interior a la luz de la palabra y el carácter de Cristo, con respecto a la clase de vida que hemos tenido hasta ahora, pues muchos no están preparados para los tiempos finales proféticos, por lo cual requerimos hacer un alto en el camino, trabajando efectiva y asertivamente para poder ser hallados dignos de encontrarnos con el SEÑOR rumbo a las Bodas del Cordero. Pues hemos sabido que algunos de ustedes llevan una vida desordenada e indisciplinada, sin ocuparse de nada. 2 Tesalonicenses 3:11.

 

En Dios y con Él nada es por el azar ni mera coincidencia, por eso hace ya un mes que se ha venido compartiendo en las redes, enseñanzas a cerca de Dios y el Orden, el Discernimiento, la Santidad como plenitud de Vida, el Sentido de la Vida, y mucho más, todo lo cual vemos claramente que está alineado con esta ensañanza a los propósitos de Dios, el Eterno nos advierte y prepara para que estemos dentro de sus planes proféticos de fin de los tiempos, rumbo a las Bodas del Cordero. Por lo tanto, hagan morir en ustedes, todo lo que es terrenal; que nadie cometa inmoralidad sexual, ni haga cosas impuras, ni siga sus pasiones y malos deseos, y que no se dejen llevar por la avaricia, que es una forma de idolatría. Colosenses 3:5.

 

Para podernos encausar dentro del mover de Dios, debemos entender que el desorden produce destrucción, pero el orden provee bendición y avance tomados de la mano de Dios, ensanchados con la capacidad y ayuda que provienen del SEÑOR para que logremos ser verdaderos mayordomos y siervos alineados al carácter, voluntad y el plan de Dios, pero si continuamos viviendo en el desorden será imposible alcanzar tan grandes bendiciones ni recursos, y lo primero que debemos atender y planificar en nuestra vida y nuestra casa es poner todo en el orden de Dios. Ensancha el sitio de tu casa y alarga sus cortinas, no escatimes ni repares en los gastos; porque te vas a extender a la derecha y a la izquierda; tus descendientes conquistarán nuevas tierras y habitarán ciudades que ahora están desiertas. Isaías 54:2-3.

 

Este cambio que Dios nos pide no se trata de hacer mucha oración, ayuno, clamor ni obras de caridad, se trata de dejar el desorden carnal y del mundo para volvernos al orden espiritual que Dios establece para que se materialice en la vida con lo mejor del cielo, se trata de hacer la voluntad de Dios obedientemente, de ceñirnos a sus instrucciones y cumplir con nuestras roles y responsabilidades; para entender esto, hablaremos a cerca de lo que es el desorden que destruye y estanca, paralelo con el orden que nos sostiene firmes y capaces para desarrollar nuestros dones y talentos bien administrados, en su debida organización y planificación con la sabiduría que procede de lo alto, para que nuestra vida y nuestro hogar sean verdaderos refugios de bendición espiritual, tanto para sí mismos como para los de la casa. Así dice el SEÑOR: pon tus asuntos en orden, porque si no lo haces, morirás y no vivirás…Isaías 38:1.

 

El desorden tomado desde el original hebreo, por una parte es Tohú babohú, significa desolación, confusión, falta de funcionalidad y vacío por carencia de estructura y diseño, desde la palabra Balagán, es caos, lio y problema; con Mevujá, se traduce como descontento, pues en la falta de agradecimiento, hay desorden mental y social sin discernimiento ni propósito; también está Iséder que significa conducirse sin limites andando ociosos y desocupados cometiendo toda clase de locuras; y finalmente está la palabra Ta´aróvet, donde literalmente no hay orden porque todas las cosas están revueltas y en mal estado en medio de la oscuridad, redundando todo eso en un desorden espiritual cotidiano y total de desorientación, confusión emocional y desorganización personal. La tierra, entonces, no tenía ninguna forma; todo era un mar de desorden y vacío profundo cubierto de oscuridad, pero el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas. Génesis 1:2.

 

En el AT, el escenario es la tierra, pero ahora está representado en nuestra vida donde Dios quiere actuar con principios espirituales, porque el vacío Tohú babohú no es el diseño final, es inutilidad en una condición temporal de desorden donde se carece de planeación y estructura para saber vivir a la manera de Dios; puede haber vida material y física pero no hay dirección de Dios, aunque se tienen dones, pero por la ausencia de orden no hay contenido, solo se experimenta vacío existencial y esterilidad al vivir en la oscuridad con ausencia de la Luz que es nuestro SEÑOR Jesucristo; asi que si estás viviendo sin Dios y sin orden no habrá revelación ni discernimiento para desechar el mal y el peligro, por lo tanto habrá inseguridad, incertidumbre y desconocimiento, andando como ciegos y a tientas dentro de un abismo de oscuridad mental y espiritual. Mi pueblo no tiene conocimiento, por eso ha sido destruido; son un pueblo de reyes y sacerdotes, pero han rechazado conocerme para ser mis sacerdotes: Y como olvidan las enseñanzas de su Dios, YO me olvidaré de tus descendientes. Oseas 4:6.

 

Esta exhortación es apremiante y grave ante lo que ha de venir próximamente, pues hay en los aires y en la tierra fuerzas espirituales imposibles de dominar humanamente, hay amenaza y peligro incontrolable a causa del desorden, el pecado y la iniquidad sin límites; pero tenemos al Dios Todopoderoso que nos habla, nos advierte, nos enseña, nos protege y nos prepara para la batalla y la victoria, con su Aliento de vida y sus intenciones divinas de bienestar, pero el Creador se involucra en nuestra existencia y como ave protectora nos cubre con sus alas, revoloteando sobre sus polluelos, pues Dios no huye del caos, sino que lo enfrenta y lo incuba hasta que todo este listo para recibir su palabra, entonces comienza a ordenarse todo: el camino humano, el orden divino entre su pueblo, y su presencia fluye para cuidarnos con autoridad y poder. Por el SEÑOR YHVH, son ordenados los pasos del hombre, y Él es quien aprueba nuestro camino. Salmos 37:23.

 

Dios no improvisa, Él planea y ordena para que haya fruto y productividad con el fin de recibir mucho más de lo que nos ha dado, porque el enemigo actúa totalmente contrario a Dios para destruir e impedir los planes y propósitos del SEÑOR, pero Dios hoy quiere usarnos de manera extraordinaria para completar con nosotros, su plan de redención Él quiere gente despierta, activa, efectiva y pronta para cumplir su encomienda y propósito según cada vida, porque el mundo del caos y el desorden son nuestros enemigos; una vida hueca y un corazón vacío no pueden producir el amor de Dios, sin fe obediente ni disposición de corazón, por lo tanto, debemos despojarnos de nosotros mismos y dejar los afanes del mundo, para trabajar al ritmo del Creador y que sea Él quien nos dirija paso a paso, con la llenura de su Espíritu. Nuestro SEÑOR Jesucristo existe antes de todas las cosas, y por Él se mantiene todo en orden. Colosenses 1:17.


El orden no procede de lo material, sino de la presencia activa de Dios, por eso la Biblia nos presenta el orden como un principio, no como una simple organización, orden es el fruto de una vida alineada con Dios, cooperando con el proceso y el ritmo que lleva el plan redentor de Dios para la humanidad, porque así lo inútil se transforma en propósito, siempre y cuando permitamos que Jesucristo sea el centro de nuestra vida y quehacer diario, estableciendo la mayordomía y el orden de las prioridades, porque el desorden que hoy vemos en el mundo comenzó desde adentro del corazón de los humanos, porque si nuestro corazón no está en el centro de la voluntad de Dios, nuestra existencia pierde toda dirección. Cuida tu mente y tu corazón más que nada en el mundo, porque de allí brotan los manantiales de vida que vienen de Dios. Proverbios 4:23.

 

Dios es lo más importante para la vida humana, no podemos vivir de las urgencias y los afanes del mundo que nos envuelven y enredan, razón por la cual debemos dejar que la palabra de Dios penetre hasta nuestras coyunturas y tuétanos como espada que rompe la roca para que obtengamos los cambios que requerimos y podamos así permanecer en el propósito de Dios hasta el final; el orden verdadero nace en la revelación de la palabra de Dios hablada, obedecida y ejecutada, aprendiendo a separar la luz de las tinieblas y el bien del mal; el desorden persiste cuando confundimos los roles asignados por Dios para hombre y mujer y cuando mezclamos las prioridades, errando al unir lo santo con lo profano. Por lo tanto, salgan de en medio de los incrédulos y apártense del mundo, no toquen lo inmundo, dice el SEÑOR, y YO los recibiré. 2 Corintios 6:17.

 

Seremos recibidos en los aires, si tenemos orden espiritual que establece límites claros, rechazando en la vida el activismo de lo vacío y sin sentido, por lo cual al vivir en desorden, nos cansamos y agotamos perdiendo la paz interior y la paz de la atmósfera, pues no se trata de mantenernos ocupados, sino de dar fruto para el reino de Dios; y tanto desorden brota del apuro y la carrera tomando decisiones fuera de tiempo y enfrentando planes sin madurar donde forzamos los procesos; Por lo tanto, mis queridos hermanos, sigamos firmes y constantes, trabajando siempre en la obra del SEÑOR; porque todos sabemos que no es en vano nuestro trabajo en unión con el SEÑOR. 1 Corintios 15:58.

 

Dios no ordenará lo grande si despreciamos los detalles pequeños como los horarios, los tiempos de descanso, los pensamientos y las decisiones cotidianas, pues el orden a la manera de Dios se practica cotidianamente de principio a fin; Dios no dispone el orden desde afuera sino desde adentro gobernando nuestros corazones, en ese proceso, el tiempo se maneja sabiamente, las relaciones se sanan, nuestra mente se aquieta y encontramos propósito a nuestra vida, sirviendo y dando fruto, rompiendo con la inestabilidad y vulnerabilidad, que produce el desorden y el enemigo que manipula en el mundo. Pon en las manos del SEÑOR todo lo que haces y tus planes tendrán éxito. Proverbios 16:3.

 

El orden empieza por la revelación de la palabra de Dios en nuestro corazón, ajustando todo a la integralidad en nuestro diario vivir, de tal manera, que tomamos conciencia de las prioridades según la Biblia, antes de empezar cualquier actividad o proyecto, porque hay cosas que son necesarias ahora, pero otras pueden esperar; el orden se mantiene cuando Dios va en primer lugar, no cuando hay tiempo, por eso el lema de la vida del cristiano para este año que llega es ORDEN PARA VIVIR, preparándonos en simultánea con las actividades diarias, pero teniendo en cuenta el descanso, pues el caos se alimenta del ruido y las prisas que provoca el mundo, pero requerimos vivir y actuar bajo la dirección del Espíritu de Dios. Ordena mis pasos con tu palabra SEÑOR, y no permitas que la maldad me domine. Salmos 119:133.

 

Sabiduría, corrección y vivir rectamente ponen todo en orden enderezando nuestros pasos, porque cuando Dios endereza y corrige no solo lo hace externamente sino desde el interior de nuestra alma, y si Él nos disciplina y corrige se enderezará lo que se ha torcidos y está desviado del camino, pero todo esto involucra entrar en el orden divino y donde había confusión, desvío y decisiones torcidas habrá alineación al orden de la voluntad de Dios, pues si ponemos todo nuestro ser en las manos de Dios y a su servicio, todo volverá espiritual y físicamente al diseño del Creador, preparándonos para marcar la diferencia entre las naciones. Reconoce al SEÑOR en todos tus caminos, porque Él te hará volver al camino recto. Proverbios 3:6.

 

Les recuerdo los puntos que Dios entregó en la enseñanza de Dios y el Orden, hoy para vencer el desorden y avanzar en el reino de Dios.

a. Desempeñar una buena mayordomía, que abarca todas las áreas de la existencia humana, donde Dios es Dueño de todo y nosotros somos sus administradores. Mateo 25:21.

b.  Redimir con la ley de la quinta parte que nos enseña a restituir para ser justos y responsables delante de Dios, añadiendo una quinta parte con lo que se engañó y se robó, Levítico 6:1-5.

c. Vivir en la ley de multiplicación que es un mandato desde Génesis, 1:28, donde nos corresponde fructificar y multiplicar, entregando todo en las manos de Dios, empezando por nosotros mismos, porque la multiplicación responde a la obediencia de trabajar y sembrar en las cosas de Dios. Juan 12:24, 2 Corintios 9:6. 

d. Mantener el principio del orden en la disciplina espiritual establecida por Dios, 1 Corintios 14:40. 

e. Ejercer la ley del dominio propio, controlando impulsos, transformando pensamientos y teniendo equilibrio en las emociones al caminar Con Pasos Firmes en Dios, en sujeción y obediencia al SEÑOR. Gálatas 5:22-23

f. Practicar la ley de la planificación, es decir, vivir con dirección y sabiduría de lo alto, programando cada día con certeza de fe según la voluntad de Dios. Proverbios 16:9 y Efesios 1:11 

g. Tenemos que cerrar puertas espirituales de maldad, resistiendo al enemigo, abandonando los malos hábitos, identificando la tentación y el engaño con discernimiento para no pecar contra Dios. Proverbios 28:13.  

h. Hacer reserva y tener prudencia con los gastos, porque la prudencia financiera va unida a la mayordomía, viviendo con fe obediente, con orden y organización a la manera de Dios, Proverbios 21:20.

SEÑOR, solo tú eres mi herencia, eres mi copa de bendición; tú proteges todo lo que me pertenece. En bellos lugares me has colocado; ¡preciosa herencia me ha correspondido! Salmos 16:5-6.


Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.




27 nov 2025

ÚLTIMOS TIEMPOS, ACCIÓN DEMONIACA

ACCIÓN DEMONIACA EN LOS ULTIMOS TIEMPOS

El Espíritu Santo dice claramente que en los últimos tiempos algunos renegarán de la fe, siguiendo a espíritus engañadores y enseñanzas que vienen de los demonios y no de Dios. 1 Timoteo 4:1.

 

Sean sobrios y estén atentos, porque su adversario el diablo como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual deben resistir con fe firme, sabiendo que los mismos padecimientos se están cumpliendo en nuestros hermanos por todo el mundo.1 Pedro 5:8-9.

 

Sométanse a Dios y resistan al diablo, para que éste huya de ustedes. Santiago 4:7.

 

La biblia nos advierte que los últimos tiempos están marcados por el aumento y proliferación de la maldad, a causa de la acción demoniaca, como consecuencia de hombres sin Dios, dados al pecado, la anarquia, la deserción y descuido espiritual tanto de “creyentes” como no creyentes que han sido seducidos con mentiras por la voz de los demonios, sacándolos del Camino con orgullo, odio, ira y rebelión contra Dios, y por seudo creyentes que militan en la apostasía y falsas doctrinas, por lo cual santanás ha intensificado sus esfuerzos, arrastrando a la perdición a muchos; también se ha aumentado la actividad demoniaca, porque miles persisten en la idolatría en todas sus formas, pero Dios en su bondad sigue hablando sobre la necesidad de mantenernos firmes en fe, obediente, comunión y adoración a Dios, guardando santidad y teniendo discernimiento, por eso Jesús advirtió: Que se levantarían falsos cristos, falsos profetas y falsos maestros que harán señales y prodigios para engañar, si es posible, aun a los escogidos. Mateo 24:24.

 

Si nos fijamos en la perspectiva bíblica, satanás y sus demonios no actúan primero con caos visible, sino que primero actúan con estrategias de engaño y sutileza de falsas doctrinas e ideologías humanas no solo para dividir la mente, sino a la sociedad en general, donde esas falsas doctrinas, en muchos casos, se convierten en una religión, y la que más ha aumentado en adeptos es el islam, que en realidad es política globalista unida al comunismo y de raices nazis, una falsa religión que pregona el odio contra todo aquel que no es como ellos, llamándolos infieles dignos de muerte; porque satanás y sus demonios lo primero que hacen es distorsionar la verdad de Dios, normalizando el pecado para atacar con violencia la identidad y sentido de pertenencia del pueblo de Dios y la familia; satanás manipula las mentes y adormece el espiritu humano incrementando manifestaciones falsas y levantamientos, para oprimir con temor, ansiedad y desesperanza a mucha gente. Por eso debemos saber, que en los postreros tiempos, vendrán tiempos muy peligrosos. 2 Timoteo 3:1.

 

Pero aunque son tiempos peligrosos, Dios está haciendo un gran derramamiento del Espíritu Santo sobre todas las naciones de la tierra, para que miles sean salvos y escapen del lazo del diablo conociendo el Camino, la Verdad y la Vida, mientras la palabra profética avanza a su fin; en simultánea se observa, se ve y se percibe una gran actividad demoniaca a través de guerras, violencia, mentiras, persecución y muerte, porque las maquinaciones de la oscuridad están a la orden del día, por lo cual debemos estar alertas, manteniéndonos firmes en la fe Jesucristo. Velando en todo tiempo, orando para que tengamos fuerza para escapar de todas estas cosas que están por suceder, y poder estar en pie delante del Hijo del Hombre. Lucas 21:36.


No solo es maldad, es crasa iniquidad en violación a los Diez Mandamientos, seres que no parecen humanos actuan de muchas formas para dañar a los dormidos e incautos, porque las tinieblas se oponen a la luz de Dios, con gran ataque espiritual y físico; esos espíritus inmundos se mueven a través de seres insensibles que son arrastrados a cometer actos impensables, como consecuencia del error, la incredulidad y alejamiento de Dios; se ejecutan horrendos crímenes con zaña y crueldad a causa del odio, el afán de poder y riquezas, todo unido a la idolatría que mantiene puertas abiertas a los demonios y ángeles caídos que ya poseen a miles de personas, por eso dice la Escritura: Ay de los que dicen bueno a lo malo y malo a lo bueno; convirtiendo la luz en tinieblas, y la oscuridad en luz; que dan por dulce a lo amargo, y a lo amargo llaman dulce. Isaías 5:20.

 

Ya es el momento de que muchos tomen a Dios en serio porque esta enseñanza es un alerta para estos tiempos finales, donde hay una semejanza de la humanidad con la generación de la época de Noé, lo cual trae gran desequilibrio en la gente a causa de la indiferencia y la ignorancia acerca de Dios, su palabra y las cosas espirituales, frente a una gran parte de la iglesia acomodada que acolita y participa las acciones del mundo, donde miles disfrutan sembrando cizaña, calumnia, bulos y división mintiendo unos contra otros, agudizando así el odio, la persecución, la guerra, la polarización y la muerte; gran parte del Cuerpo de Cristo sigue ciego en cuanto a nuestra autoridad y poder en Cristo, cuando más se necesita porque satanás está atacando todo lo que proviene de Dios. Pero de aquel día y aquella hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino el Padre…Mateo 24:36-39.

 

Vemos claramente desde Génesis 6:1-4, cómo empezó a multiplicarse la maldad sobre la tierra, encontrando dos tipos de seres: los hijos de Dios y los hijos de los hombres, los hijos de Dios se cree que son los descendientes piadosos de Set, y los hijos de los hombres pueden ser los descendientes de Caín; de donde esos hijos de los hombres estaban poseídos por seres espirituales malignos levantando una corriente humana rebelada contra el Creador; esos seres escogieron mujeres de entre los hijos de Dios, para procrear gente malvada; recordemos que también habían gigantes deformes llamados nephilins, todos estos eran seres híbridos que alteraron la genética original dada por Dios, porque en realidad eran ángeles caídos encarnados en humanos pero salidos de la oscuridad y que vinieron a habitar entre los hijos de Dios para deformar el diseño original y perfecto de Dios. Por eso No estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales, las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre el mundo de tinieblas que rodean este mundo. Efesios 6:12.

 

A esos ángeles caídos Dios les asignó un espacio y un lugar para que habitaran, pero en desobediencia a Dios abandonaron el lugar donde debían haber permanecido siempre como lo describe el libro de Judas, pero siendo espiritus malignos manipulados por satanás desde su rebelión en los cielos, vinieron a la tierra a sembrar el caos, y aunque siguen en prisiones eternas de oscuridad, estarán presentes para el gran juicio de aquel día donde nosotros los juzgaremos. Lee Judas y entendarás mejor. Como Sodoma y Gomorra, sus ciudades vecinas,  y los ángeles que con ellas fornicaron, y se entregaron a la prostitución, cometiendo vicios contra la naturaleza; ellos sufriran el castigo del fuego eterno para quedar como advertencia para las generaciones venideras. Judas 1:7.

 

Sodoma, Gomorra y las ciudades vecinas fueron habitadas por sodomitas, Judas 1:8, es decir, gente homosexual poseída por ángeles caídos personificados en humanos de necio corazón, que se degeneraron y se pervirtieron porque fueron seducidos, convencidos y arrastrados por los demonios y los ángeles caídos los cuales necesitan un cuerpo para actuar y manifestarse entre la gente, haciendo creer a muchos que el pecado y el mal son una forma de vida normal; rebelándose así contra todo orden natural divino. Porque estos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales. Judas 1:10.


Entonces ¿cómo puede un ser espiritual maligno procrear en un humano? Aunque la Biblia no describe el acto en sí, dice que, Los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres (ángeles caídos) eran hermosas, y tomaron para sí mujeres, Génesis 6:1-4, estos espíritus inmundo obran desde adentro de hombres malos, cometiendo corrupción y violencia que atrae el juicio de Dios, pues incitan a sus poseedores a hacer toda clase de impureza sexual, cosas graves contra natura, prohibidas y castigadas gravemente por Dios; el pecado sexual ha sido moral y de influencia espiritual, desde cuando los ángeles caídos poseyeron cuerpos humanos para procrear hijos, es decir, hubo posesión espiritual para trascender desde lo espiritual a lo natural y lo físico, haciendo que los humanos pequen entre sí; los ángeles no pueden tener relaciones sexuales, porque Dios no los creó con capacidad reproductiva, pero sí pueden usar cuerpos humanos tomando corporeidad para inducir al pecado a los poseídos. ¡Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, pereciendo en la contradicción de Coré. Judas 1:11. Y Jesús dijo que los ángeles no se casan. Mateo 22:30.


La descendencia de estas relaciones malignas, son como Caín, envidiosos, necios adorando a Dios como les parece para terminar asesinando por religosidad; el lucro de Balaam es la ganancia deshonesta que tuerce la voluntad de Dios donde Balaam es incitado a maldecir al pueblo de Dios para ganar dinero, pero como no pudo maldecir lo que Dios había escogido, incitaron al pueblo a pecar con idolatría e inmoralidad sexual; mientras que la contradicción de Coré es rebelión abierta contra Dios, su orden establecido y autoridad delegada, todo motivado por orgullo y soberbia espiritual, envidia, ambición y codicia; fue grave porque Core ya era un sacerdote levita y tenía un rol espiritual importante entre el pueblo sirviendo a Dios en el tabernáculo, pero se rebeló contra Moisés y Aaron cuestionando su autoridad con celos y mala intención; y vemos que todo esto se mueve en la sociedad de hoy, desde los altos puestos de gobierno hasta el pequeño servidor doméstico. Números 16:3.. 


Los hijos de Dios descendientes piadosos de Set pecaron inducidos por los hijos de los hombres cometiendo corrupción y maldad generalizada, por lo cual vino el juicio de Dios; la biblia enfoca el peligro real en el engaño, la mentira, y la tentación en oposición a la verdad, Juan 8:44. La Biblia  nos llama la atención a permanecer firmes en la verdad de Dios, Efesios 6:11-12, no dar lugar a la duda, al temor ni a la popularidad, sino a centrar nuestra mirada en Cristo, no en los poderes oscuros que se mueven en el mundo. En Génesis 3:15, cuando Dios profetiza al Mesías, hablándole al diablo convertido en serpiente ya habiendo sido malcida, Dios le anuncia que vendría UNO que le haría la guerra y le pisotearía la cabeza; de aqui podemos deducir que hay dos líneas de descendencia: una es la descendencia de la mujer y otra la descendencia de la serpiente, relacionadas con los hijos de Dios y los hijos de los hombres, que son hoy los hijos de Dios en Cristo y los hijos del diablo, y fue exactamente lo que Jesús le dijo a los fariseos, religiosos, soberbios y envidiosos. Ustedes son de su padre el diablo y hacen los deseos de su padre; él ha sido homicida desde el principio, nunca dice la verdad, porque es padre de mentira. Juan 8:44.

 

Así como los fariseos y todos los enemigos de Jesús en su época, hoy en día existen miles de seres humanos que traen la semilla de la serpiente, por lo cual, entendemos por la Biblia, que hay semilla o esperma satánica introducida en seres humanos malignos, capaces de pervertir el código genético heredado de Dios en los seres humanos; lo cual vemos en la gente impía y perversa que se goza dañando y desviviendo a miles de gentes inocentes en las naciones, parte de ellos son los ricos poderosos que mueven el mundo y ponen gobernantes de su clase, tiranos globalistas, populistas y comunistas de tinte nazi y extremismo político vestido de religión, que pervirten la verdad, la fe y la justicia, dividiendo tiránicamente a los pueblos, empobreciendo y esclavizando porque son seres de corte reptiliano. Pues los malvados se pervierten desde el vientre; y los mentirosos se descarrían desde antes de nacer. Salmos 58:3.

 

Entendemos entonces, que la maldad que hay sobre la tierra, se debe a demonios incrustados en miles de seres humanos habitados por la semilla de su padre el diablo, los cuales deben ser resistidos por los verdaderos hijos de Dios, los nacidos de nuevo en Jesucristo, que hemos sido injertados en la Vid verdadera; a esos demonios se les llama de diversas maneras según el contexto bíblico, el lugar y la forma en que operan, como son: los principados, potestades, gobernantes de las tinieblas, y huestes espirituales de maldad, Efesios 6:12; por su parte, la alteración genética al diseño original de Dios, se hace realidad a través de los seudocientíficos ateos e incrédulos que manipulan la genética humana, no para bien, sino para mal, sin darse cuenta que están pisando el terreno de satanás; pero nosotros firmes en la fe, llevamos puesta la armadura de Dios para resistir, vencer, ser santos y fieles a Dios hasta el fin, porque el que persevere en la fe del Hijo de Dios hasta el final, ese será salvo. Mateo 24:13.

 

Así como las mujeres de la antigüedad produjeron monstruos, la Biblia afirma que los últimos tiempos serán como los de Noé, seres que parecen monstruos a causa de su iniquidad, afectados por seres infernales que han vuelto a la tierra para atacar a la raza humana, produciendo verdaderos monstruos de crueldad y extrema maldad, seres desfigurados en su humanidad, pues se han hecho hijos del diablo, por eso aman desvivir a otros e inmolarse; y no es de extrañar que las películas sucias y juguetes diabólicos con cara de monstruos que parecen inocentes, hagan creer a los niños que son bellos y no asustan, pero todo esto es obra de satanás para atraer a los niños a él, alejándolos de Dios y separándolos de sus padres; razón por la cual se ataca tanto a los niños y la familia. Recordemos que en un ser humanos pueden habitar hasta seis mil demonios. Jesús le preguntó al endemoniado de Gadara, ¿cómo te llamas? Legión, contestó el hombre, porque somos muchos. Lucas 8:30.

 

El diablo es un artista de la imitación, y así como Dios multiplica a su pueblo, el diablo también multiplica a sus hijos, no más miren ¿cuántos hijos llega a tener un solo hombre del islam con treinta mujeres? La inmoralidad, la rebelión contra Dios y la violación a los Diez Mandamientos ha abierto las puertas a los demonios que hoy se pasean por las ciudades grandes y pequeñas de las naciones y se van multiplicando como moscas para sembrar el mal; esos seres malignos, hijos del diablo, están atacando principalmente a la Iglesia de Jesucristo, con persecución, muerte, bulos, falsas doctrinas e ideologías de hombres, a través de falsos profetas que nunca han sido cristianos, quizá tengamos ministros equivocados, pero no falsos profetas, los falsos siempre han sido lobos que escuchan la voz de su padre el diablo, que odian, discriminan y condenan, haciendose ver como si ellos fueran las víctimas, son seres que arrastran las masas enceguecidos por el pecado, y son los más enconados victimarios atestados de hipócresía y mentira porque tienen cauterizada la conciencia, que es obra diabólica. 1 Timoteo 4:1-5.

 

La realidad que ahora vivimos ha sido revelada en la Biblia, y miles de demonios han emergido, unos de lo profundo de la tierra y otros han descendido a la tierra desde el segundo cielo como enjambre dañino y como un rayo letal, porque ya no tienen acceso al cielo, pues ha empezado el proceso de la ira de Dios sobre las tinieblas y el mal, pero también su misericordia sobre miles de corazones sensibles y dispuestos para Cristo que han de ser salvos, listos para el arrebatamiento, porque el tiempo profético de Dios se acerca a su final. YO voy a enviarles al profeta Elías, antes que llegue el día del SEÑOR, el cual será un día grande y terrible. Haré que los padres y los hijos se reconcilien; así cuando YO llegue, no tendré que castigarlos ni destruir su país por completo. Malaquias 4:5-6.

 

Sobre la tierra vendrán dos momentos: la ira de Dios y el tiempo de la gran tribulación que forman la parte final del plan redentor de Dios en lo que se refiere a la derrota total de los poderes de la oscuridad; el enemigo sabe mucho, pero no lo sabe todo, pues la omnisciencia solo es propia de Dios, satanás actúa con el corto conocimiento que tiene acerca de la Palabra, con respecto a las bendiciones y las personas que son y serán usadas por Dios, por eso los santos, son los más atacados desde su niñez. ¡Alégrense los cielos y los que habitan en este tiempo, pero ay, de la tierra y el mar! Porque el diablo está lleno de ira y ha descendido sobre ustedes, porque sabe que le queda poco tiempo. Apocalipsis 12:12.

 

Dentro de esa cierta información que tiene el diablo, sabe que el tiempo que le queda para reinar como príncipe de este mundo está limitado, tal como lo sabemos nosotros por la palabra y por el movimiento del pueblo judío a Israel desde el 14 de mayo de 1948; hay muchas evidencias que nos revelan que estamos en los últimos tiempos y el reloj profético de Dios está puesto en marcha desde hace más de 2.000 años, de persecución y dispersión del pueblo judío, razón por la cual el Espíritu Santo también se está moviendo con poder y gran gloria, pero el pueblo sabio y entendido del Altísimo está atento a las maquinaciones de las tinieblas. Tengan cuidado y no dejen que sus corazones se hagan insensibles por el pecado, los vicios, y las preocupaciones de este mundo; para que aquel día que será de repente, no nos sorprenda ni nos encuentre desprevenidos. Lucas 21:34.

 

Estemos alerta y atentos llenos del Espíritu y de discernimiento para entender lo que viene de Dios y lo que sale del diablo, pues Dios lleva mucho tiempo hablando y advirtiendo, y no podemos ignorar la forma de actuar del enemigo, usando la autoridad que Dios nos ha dado para prevalecer hasta el fin; muchos cristianos andan confundidos y desubicados, permeados por la cizaña del maligno, gente enferma, llenos de problemas, en divisiones, celos, contiendas y guerras unos contra otros distanciados de la Iglesia de Jesucristo, mostrando rebeldía, altanería, auto suficiencia, y muchas cosas negativas más que van en contra de Dios y la palabra, porque muchos se niegan a aprender y servir. En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento, creyendo al príncipe de este mundo, y no les brilla la luz del evangelio del Cristo glorioso, quien es la imagen viva del Dios invisible 2 Corintios 4:4.

 

¿Cómo podemos vencer a los demonios en estos últimos tiempos desde la perspectiva Bíblica? Sencillo, siendo verdaderos hijos de Dios, genuinos discípulos de Cristo, como templos y altares santos del Espíritu de Dios, pues no es por nuestra fuerza ni astucia humana, sino por el poder del Espíritu Santo que mora en nuestros corazones:


1. Con vidas sometidas a Dios con fe obediente a Cristo, permaneciendo en Él y para Él, Juan 15:4-5; 2. Viviendo y confesando la palabra, pues un cristiano sin la palabra de Dios no tiene poder y es vulnerable; lo vemos en Jesús que venció al diablo citando la palabra, Mateo 4.

3. Creer con certeza en el poder redentor y liberador de la obra de Cristo en la cruz, Colosenses 2:15 y Salmos 18:2.


4. Tener la certeza de que la victoria ya fue ganada, por el SEÑOR Jesucristo para usar nuestra autoridad en el poder del nombre de Jesús, Marcos 16:17.

5. Con autoridad y fe hollar, atar y echar fuera todo espíritu inmundo en el nombre de Jesús, Lucas 10:19. 

6. Cuidando la santidad y pureza integral porque estos tiempos requieren fidelidad y discernimiento, pues la desobediencia abre puertas al mal, y La santidad, entendida como vivir apartados del mal y consagrados a Dios, actúa como una barrera contra la influencia maligna, fortaleciendo la vida espiritual y cerrando puertas a la contaminación pecaminosa, Amós 5:14, Efesios 4:27 y 1 Pedro 1:15-16.


7. Sometidos y rendidos de corazón a Dios, resistiendo toda tentación con firmeza de fe para andar Con Pasos Firmes en Dios, Isaías 54:17Romanos 6:22. 

8. Memorizando y atesorando la palabra que es como martillo y espada defensora contra todo mal, Efesios 6:17.

9. Permanecer en oración y disciplina del ayuno espirirual, vestidos con la armadura de Dios porque algunas batallas requieren profundidad y fuerza espiritual, Marcos 9:29, Efesios 6:11-12.


10. Estar orando en el Espíritu durante el día, en dependencia a Dios porque nos fortalece y edifica espiritualmente, manteniéndonos firmes porque así estamos unidos al Espíritu Santo y con su presencia viva y latente en nosotros, somos menos vulnerables, porque nos alinea con Dios, nos hace más sensibles a su voz, fortalecemos el amor, mientras el Espíritu Santo intercede por nosotros, 1 Corintios 14:4 Efesios 3:16 y 6:18.


11. Protegidos con la sangre de Cristo que no es un amuleto mágico ni un ritual, es la señal en nuestras frentes del derecho legal y espiritual que Cristo ganó sobre los redimidos, habiendo nacidos de nuevo, ser lavados y perdonados de pecado en su sangre, los espíritus inmundos ven la marca de la sangre del Cordero en nuestras frentes y no nos tocan; por eso Dios lo tipificó con la sangre de los corderos en los dinteles de las puerta de las casas de los hebreos para liberarlos del ángel de la muerte, cuando en la última plaga fallecieron todos los primogénitos egipcios; esa preciosa y santa sangre de Jesús nos guarda y defiende de condenación y juicio, resguardando nuestra pureza hasta el fin, dándonos acceso y refugió continuo a la presencia de Dios. Hebreos 9:14, Apocalipsis 12:11; Teniendo libertad para entrar en el lugar santísimo por la sangre de Jesús, Hebreos 10:19-22. Y Porque mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo, 1 Juan 4:4.


12. Orando sin cesar, porque la oración nos conecta con Dios, que es nuestro refugio, guía y defensa; no estamos excentos de problemas, pero la presencia de Dios estará sobre nuestras circunstancias, para guardar nuestro corazón, pensamientos y camino. Al orar somos cubiertos con la paz de Dios mientras huyen el miedo y la ansiedad que causa el mundo; orar sin cesar es propio de los soldados de Cristo que habitan al abrigo del Varón de guerra y Capitán de las huestes, para activar la intervención divina y angelical a nuestro favor; y si como soldados de Cristo oramos continuamente, nos mantendremos alerta para protegernos de los malos espíritus. Salmos 91, Salmos 18:2, Mateo 26:41, Efesios 6:18, Filipenses 4:6-7 .

 

Mg. MEHC, Hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.