Tu cuerpo vino de la tierra, y cuando mueras, regresará a la tierra.
Pero tu espíritu (soplo de vida) vino de Dios y cuando mueras, regresará a
Dios, Eclesiastés 12:7. Los sabios van rumbo al cielo; pero los
insensatos rumbo al abismo, Proverbios 15:24.
YO SOY la resurrección y la vida; el
que cree en Mí, aunque esté muerto vivirá. Y todo aquel que cree en Mí, no
morirá eternamente, ¿Crees esto? Juan 11:25-26.
Nuestra vida es como la hierba del
campo que pronto se marchita; somos como las flores que crecen y florecen, pero
tan pronto sopla el viento, dejan de existir y nadie vuelve a verlas. Pero el amor de Dios, siempre
será el mismo; Dios ama a quienes lo honran, siempre hará justicia a los suyos
y a sus descendientes, que cumplen fielmente sus instrucciones y sus
mandamientos, Salmos 103:15.
Es necesario conocer lo que dice la Biblia a cerca de la eternidad, puesto que Dios nos presenta en su palabra lo que es la vida eterna, que no es solo una existencia interminable después que morimos, sino la vida verdadera que comienza cuando conocemos a Dios, al recibir a Jesucristo como único y suficiente Salvador; el Amado Eterno, Jesús, nos enseña que la vida eterna es una realidad inminente que se vive desde el presente, La vida eterna está en conocer al único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien el Padre envió para salvarnos, Juan 17:3; Él no dice que la vida eterna será, sino que es, porque la vida eterna comienza cuando empezamos nuestra amistad con Dios en esta tierra a través de Jesucristo, porque Él que cree en el Hijo de Dios tiene vida eterna, Juan 6:47; El que oye su palabra, y cree al que lo envió, tiene vida eterna, y no vendrá a condenación, porque ha pasado de muerte a vida. Juan 5:24.
Observemos el modo de los verbos tiene, y ha pasado, no son en futuro, están en presente simple y perfecto, es decir, que empezamos a vivir la eternidad en Cristo, como una realidad aquí y ahora, la cual continuará después de esta vida; lo hermoso es que la eternidad ya comenzó, pero no ha llegado a su plenitud, solo se perfecciona cuando morimos en Cristo; esperamos la consumación de esa vida eterna con la resurreccion y la vida en la presencia de Dios, es lo que suele llamarse, ya, pero todavía no, aunque Cristo nos ha dado YA, AQUI Y AHORA la vida eterna en Él, todavía esperamos la resurrección en la glorificación de nuestra creación renovada, completando así el ciclo del poder salvador en Cristo, lo cual se enseña y se explica en varias publicaciones de este blog, especialmente en, https://conpasosfirmesendios.blogspot.com/2020/06/profundidad-y-grandeza-de-nuestra.html?m=1, Y así estaremos siempre con el SEÑOR. 1Tesalonicenses 4:17.
Esto toca mi corazón para recordar este tema que ya se ha escrito en este Blog, exactamente, el 28 de septiembre de 2015, y 07 de junio de 2020, y que ahora el SEÑOR, nos vuelve hablar al respecto, quizá a ti que no has conocido a Jesús, porque no has leído la Biblia ni este Blog de especial bendicíon 100% bíblico, por eso no has conocido a Cristo como tu Salvador Eterno, Él nos deja saber que debemos vivir el AQUÍ y el AHORA, porque nuestra vida eterna comienza viviendo el presente en santa piedad, amando a Dios y dando testimonio de Jesucristo, para estar preparados todo el tiempo para la eternidad pues en la tierra somos temporales; es importante aprender a tiempo para que muchos alcancen la vida eterna en Cristo Jesús, nuestro único y suficiente SEÑOR y salvador. 2 Corintios 5:17. Mis ovejas oyen mi voz, y YO las conozco, y me siguen. YO les doy vida eterna, y nunca perecerán, ni nadie podrá arrebatarlas de mi mano. Mi Padre que me las ha dado, es más grande que todos; y de la mano del Padre nadie las puede arrebatar. El Padre y YO somos uno. Juan 10:28-30.
Debemos saber que
vivimos en los últimos días, y esos últimos días empezaron cuando nuestro
Salvador ascendió al cielo, por lo tanto, la eternidad del tiempo infinito de
Dios no consiste simplemente en vivir para siempre, sino vivir desde ahora en comunión y amistad con Dios por y en Jesucristo, esa esperanza trasciende la muerte física para tener vida espiritual, porque Nuestra ciudadanía está en los cielos, donde esperamos ver cara a cara al Salvadir, Filipenses 3:20; así que tener a Cristo reinando en nuestro ser, es un eterno presente para nosotros, algo que debemos tener claro y latente en
el corazón, porque no sabemos en qué momento partiremos de esta tierra. Pero hay mucha gente que hace y deshace, se ríen, se burlan y atacan las cosas de
Dios, desdeñando su llamado amoroso al arrepentimiento salvador, y el Dios del
universo dice: Necio, esta misma noche vienen a pedir tu alma, y todo lo que has
guardado, ¿Para quién será?. Así le pasa al hombre que acumula bienes y riquezas en la tierra,
pero ha sido escaso y pobre para con Dios. Lucas 12:20.
Son muchos los
que polemizan y rechazan las verdades bíblicas, pero debes comprender que el
Eterno Dios Creador quiere que sepas que Él te ama, y está esperándote con los
brazos abiertos para que vengas a Él. Todo ser humano en su vida física,
material, emocional y voluntad, es transitorio, temporal y vulnerable en este mundo, y al final todos desaparecemos de esta tierra en cualquier momento; estamos de paso sobre el planeta azul; pero
nuestra alma y nuestras acciones trascienden y dejan huella para la eternidad porque aunque el cuerpo se desintegra y acaba, el alma es
eterna, como Eterno es Dios que nos creó a su imagen y semejanza. Todo ser humano es mortal como la
hierba, y toda su grandeza como la flor del campo; la hierba se seca y la flor
se cae, pero la palabra de Yavéh permanece para siempre. Y esta es la palabra
del Evangelio que se les ha anunciado a todos ustedes, 1 Pedro 1:24-25.
Millones de personas
se mueven sobre la tierra indiferentes a la realidad eterna, se casan, se
separan, se vuelven a casar, engendran hijos, los abandonan, no dan nada, o se limitan a suplir
necesidades económicas y materiales sin pensar en su destino eterno; viven
libertinamente, entablan relaciones extrañas, piensan en la diversión, el sexo
y la juerga del baile cometiendo toda clase de desatinos y atrocidades, descuidando su
alma. Otros han creído lo falso y se han quedado con teorías y creencias humanas e infernales que los han alejado de la realidad del amor de Dios para una
eternidad bienaventurada. Dios ha hecho todo perfecto en s tiempo; puso en la mente humana la
idea de lo eterno, pero el hombre no alcanza a comprender en toda su amplitud
lo que Dios ha hecho y lo que Él hará. Eclesiastés 3;11.
El mundo sin Dios
vive corriendo angustiado por conseguir dinero, estatus y poder, son
esclavos del tiempo, del cuerpo y del mundo, pero un día muy cercano, el tiempo
no será ya más, y cada uno será llevado a la eternidad que construyó y
ganó mientras estuvo vivo, Y el ángel juró por El que vive por los siglos de los siglos…que el
tiempo NO SERÍA MÁS, Apocalipsis 10:6. Cada momento estamos expuestos a que el tiempo se nos acabe; así que
todo lo que vivamos en el cuerpo, pero Jesucristo entró a,la historia de la humanidad para introducirnos a la vida eterna de Dios y con Él, ahora podemos conocer a Dios en Jesús, Juan 17:3, ahora tenemos vida eterna, Juan 6:47, ahora somos nuevas criaturas, 2 Corintios 5:17; y ahora las arras del Espíritu Santo nos guía a esta verdad etrrna, y lo del mundo poco aprovechará, pero ser piadosos para todo aprovecha,
y tiene promesas para esta vida presente y la venidera que es la eterna. 2
Timoteo 4:8.
La vida sobre la tierra es muy breve, pasa pronto y no nos damos cuenta, comparada con la eternidad. Dios pone y da a cada uno el tiempo suficiente para prepararse para la vida eterna. Hay un cielo que podemos ganar Caminando Con Pasos Firmes en Dios y un infierno que se puede evitar amando a Cristo y siendo actores reales y visibles de la palabra de Dios, sólo allí encontramos preciosas y valiosas instrucciones de vida abundante en la tierra y vida plena y eterna en los cielos. Así que tanto el cielo como el infierno son lugares reales y serán por los siglos de los siglos. Después de todo, el polvo volverá a la tierra como antes fue, y el espíritu que Dios dio, volverá a Él, Eclesiastés 12:7.
El infierno lo
describe el mismo Señor Jesucristo en las Sagradas Escrituras como el
lugar donde el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga, Marcos 9:46.
Pero también habla del cielo como el lugar donde todo es nuevo y
permanece la justicia, 2 Pedro 3:13. Al mismo tiempo nos advierte que esta
tierra, el firmamento, el mar y todo lo que vemos con nuestros ojos naturales,
pasará, y todo ello será reemplazado y hecho nuevo, porque la Gran ciudad, la
Jerusalén celestial descenderá del cielo de Dios, Apocalipsis 21, y
nuestro Rey salvador vino para dar vida eterna y dijo: YO SOY la resurrección y la vida;, el que cree
en Mi, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá
eternamente. Juan 11:25-26.
Dios te exhorta a que
termines ya con tu largo historial de pecado, ofensas, odios, infidelidades,
mentiras, engaño, perversión, promiscuidad, impurezas, irresponsabilidad,
pereza, gula, falta de alimento a tu cuerpo que es anorexia y bulimia, y falta
de alimento espiritual que es su palabra, porque todo ello es maldad que aleja
del Santo, pero ante todo, Dios pide que cuides tu alma, que te llenes de su Espíritu,
que reconozcas que tu cuerpo es templo del Espíritu Santo, Cuando en Jerusalén oyeron estas cosas,
se calmaron y alabaron a Dios, diciendo... También a los que no son judíos,
Dios les ha dado la oportunidad de arrepentirse, volverse a Él y alcanzar la
vida eterna, Hechos 11:18.
El Creador te ama
tanto que desea ardientemente que te purifiques por dentro y por fuera, que lo
busques de todo corazón porque Él es el Hacedor y Dador de vida; que te rindas
a Él y desees con fuerza y firmeza ser una persona nueva en este tiempo final;
un ser humano conforme al corazón Dios, como Él te soñó. La gracia de dios ha sido manifestada
por la aparición de nuestro SEÑOR Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a la
luz la vida y la inmortalidad por el evangelio. 2 Timoteo 1:11.
Eres tan valioso y
tan amado por Dios, que por eso Jesucristo bajó a la tierra, se sacrificó por
ti muriendo en la cruz; su cuerpo fue traspasado, herido, molido, escarnecido,
golpeado, abofeteado, latigado y colgado hasta morir, sólo porque te amó y me
amó a mí; su amor sigue vigente, fuerte, firme, grandioso, sublime,
incomprensible, profundo, inagotable, no tiene fin; te sigue dando oportunidad
de vida junto a Él mientras estés vivo, después que mueras, no habrá
escapatoria. La oportunidad de ser salvos, sólo es AQUÍ y AHORA. Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado
vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene el Hijo, tiene la vida;
el que no tiene al Hijo, no tiene la vida.1 Juan 5:11-12.
Si quieres salvación
para vida eterna junto a Dios, te llegó el momento de reconocer a
Jesucristo, cree en Él y cree en su palabra escrita en la Biblia, ábrele tu
corazón y recíbelo como tu único y suficiente Salvador, entrégale el gobierno
de toda tu vida, incluida tu voluntad; pon en sus manos todo lo que eres y anhelas
ser y vive para agradarlo a Él, solo así tu vida será visiblemente
transformada, para eso, necesitas llenarte de fe, de esperanza, de proyectos y
planes realizables en Dios. Si así los haces, se cumplirá esta palabra: El SEÑOR, Dios todopoderoso, te librará
de toda obra mala, y te preservará para su reino celestial…2 Timoteo 4:18;
Estas cosas les he escrito a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios,
para que sepan que tienen vida eterna, y para que crean en el nombre del Hijo
de Dios, Yeshua, Jesús, el Hijo del bendito. 1 Juan 5:13.
Te bendigo
profundamente, deseando que tomes la decisión que no sólo te. salvará en esta
tierra de muchas cosas, sino que te asegura vida eterna junto a Dios. Y aunque nuestro SEÑOR Jesucristo era
Hijo de Dios, por su padecimiento aprendió obediencia; y habiendo sido perfeccionado,
vino a ser Autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. Hebreos
5.8-9. ¡Amén, Aleluya!
Tu tarea es leer Lucas 16:9-31 en oración pidiendo revelación del
Altísimo. Pues El Padre amó tanto a la humanidad, que dio a su Hijo Unigénito
Jesucristo, para que todo aquel que crea en Él no muera, sino que tenga vida
eterna, Juan 3:16. Ese “no muera”, significa no estar separado eternamente de Dios, sino gozando
de su presencia, desde aquí, y ahora, para disfrutar la resurrección eterna con Dios, 1 Corintios 15:52-53, estando siempre con Cristo, 1 Tesalonicenses 4:17 porque finalmente Dios hará nuevas todas las cosas, Apocalipsis 21:5.
Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y
verdadero y servidora de su reino eterno.