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5 dic 2017

DÍA #6-UNIDAD Y COMPAÑERISMO ENTRE EL PUEBLO DE DIOS




UNIDAD Y COMPAÑERISMO ENTRE EL PUEBLO DE DIOS.

Mejor son dos que uno, porque tienen mejor paga de su trabajo, porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! Que cuando cayere no habrá segundo que lo levante. Eclesiastés 4:9-10.Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos, Juan 15:3.

¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos y en armonía, salmos 133:1

Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno así como nosotros…Santifícalos, (apartados para uso sagrado), en tu verdad; tu palabra es verdad…para que todos sean uno; como Tú, oh Padre, en mí, y YO en ti, que ellos también sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. Juan 17:11-21.

Unidad no es simplemente sonreirse, saludarse y llevarse bien, la unidad es fuerza y poder espiritual que permite la manifestación del carácter de Cristo entre el pueblo para que la Iglesia avance en su misión, siendo testimonio ante un mundo dividido y lleno de odio. En la unidad hay gran poder contra satanás y sus demonios que luchan por separarnos, dividirnos y alejarnos unos a otros; Jesús sabía que la unidad y el compañerismo en amor fraterno dentro de su Iglesia, son importantes para que el mundo crea en Él, por eso enseñó y oró por la unidad en Juan 17. Jesús rogó al Padre para que guardara a sus discípulos unidos; la uniión en amoroso afecto sincero y de corazón dentro del cristianismo, es el motor que mueve a la compasión solidaria y la empática hacia los demás, mostrando el fruto del Espíritu, la mejor forma de testificar de Cristo. Para que no hayan desavenencias en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros,1 Corintios 12:25-26 y Gálatas 5:13b.

El mundo debe creer y palpar evidencias de unión, amor, respeto y fraternidad entre los cristianos para que se extienda el reino de Dios en la tierra. Y es en la cumunión cristiana donde se debe expresar correctamente el Evangelio; entre nosotros debe reinar el amor de Dios por el poder del Espíritu que habita en cada creyente, porque donde está el Espíritu de Dios, allí hay libertad, alegría y bendición. Allí enviará Jehová bendición, y vida eterna¡Esta es una realidad espiritual innegable que hoy toda la Iglesia necesita desesperadamente!  1 Juan 1:3 y 1 Corintios 1:10-17.

El poder de la unidad atrae bendición para todos, algo tan fuerte que hoy esta sociedad actual necesita, porque afronta una gran crisis relacional, carente de fraternidad y unión de hermanos que vivan en paz, solidaridad, acuerdo y armonía, eliminando el ego del individualismo, la competencia, la envidia, la codicia, el afán de riquezas fáciles, el legalismo, la religiosidad y el deseo desmedido de poder, riqueza y fama; nos cuesta hallar una verdadera amistad, en muchos casos, por eso nos aislamos de la gente, nos volvemos solitarios y nos salimos de la realidad en vez de unirnos para bien, lo cual produce grandes males, no solo a nivel personal, sino familiar, grupal y social. Miren que es bueno y delicioso, que los hermanos habiten juntos y en armonía. Porque allí envía YHVH, bendición y vida eterna. Salmos 133:1-3.

La unidad se relaciona con la armonía dentro de un lugar donde Dios derrama sus bendiciones, un lugar donde hay diferentes dones, personalidades y funciones, pero todos permanecen unidos; por eso es de suma urgencia rescatar el diálogo amable entre cristianos, hermanos y familiares para cultivar relaciones significativas, porque definitivamente nos necesitamos unos a otros. El plan de Dios es que fomentemos la unidad y el compañerismo en amor, para que podamos ayudarnos, sostenernos y progresar en equipo como un todo, procurando el bienestar ajeno, el nuestro ya estará asegurado, porque El que da al pobre, no tendrá falta de nada, Proverbios 28:27, A YHVH presta, el que da al pobre, Proverbios 19:17.

Fundamentándonos en las raíces hebreas en que está escrita la biblia, la unidad se basa en hermandad y compañerismo armonioso, intimidad de familia y asociación de colegas unidos con la finalidad de trabajar juntos para cumplir una misión y propósito comunitario, dentro lazos de respeto, amistad y afecto estrecho, donde todos se protegen y se ayudan como pares inseparables. Para que todos sean uno, como Tú, oh Padre, en Mí, y YO en Tí, que también ellos sean uno en nosotros. Juan 17:21.

El compañerismo y la unidad tiene el propósito de que el mundo crea que Jesús fue enviado por el Padre para salvar almas y transformar vidas; esto es lo que Dios anhela en su iglesia donde predomine el amor que valora y reconoce al otro como parte de un todo unido, siguiendo el ejemplo de Jesucristo por la humanidad; unidad es un vínculo correlacional de cordialidad y cooperación que genera un impacto superior dentro de las diferencias y particularidades de los miembros del cuerpo, para mantener un ambiente de paz y alegría, facilitando el encargo de Cristo con excelencia. Unidad va ligada al amor entre hermanos como un asunto de santas, buenas y sanas relaciones, entre personas salvadas y lavadas en la sangre del Cordero y que ahora tienen vidas renovadas por el poder del Espíritu Santo con que cada uno ha sido sellado como propiedad del Creador. Que sean uno solo para que el mundo crea que Tú me enviaste. Juan 17:21.

La unidad y el compañerismo tienen una dimensión evangelistica, porque cuando el mundo nos observa capeces de amarnos, perdonarnos, servirnos y caminar juntos de la mano de Jesús, evidencia el Evangelio en vivo, donde todos nos fortalecemos mutuamente andando en amistad con Dios y en sanas relaciones entre el pueblo de Dios, con el resultado de que si uno debil cae, el que esté más fuerte, lo levante, por eso el aislamiento, y el individualismo van contra Dios y el Evangelio, porque también nuestro compañerismo con Cristo, hace que muchos lo conozcan personalmente, compartiendo así juntos, muchas experiencias divinas con quienes nos rodean. Porque si cae uno, el otro levanta a su compañero. Eclesiastés 4:10.

Hay una necesidad latente de unidsd, compañetismo y fraternidad en este tiempo, porque asi el Espíritu Santo manifiesta y desarrolla los dones para complementarnos unos a tros, pues no todos tienen la misma función; por lo tanto, la diversidad de dones debe unir, NO dividir, porque en el corazón humano hay un deseo intenso de que Dios nos hable, nos aconseje, nos ofrezca su opinión y podamos movernos en su perfecta voluntad con respecto a la vida y lo que Él espera de cada uno de nosotros, y eso puede lograrse teniendo unidad entre hermanos. Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros...así también Cristo el cuerpo de Cristo, su Iglesia, tiene muchos miembros. 1 Corintios 12:12.

La vida cristiana es primeramente compañerismo con Dios, luego en familia y con los hermanos, esto nos caracteriza como familia de Dios y nos identifica con Cristo; El compañerismo cristiano como un estilo de vida en fe obediente, nos capacita para permanecer cerca unos de otros sea en tiempos felices o de dificultad, para llamarnos, visitarnos, colaborarnos y darnos cuenta que todos navegamos en el mismo barco, es así como podemos crecer integralmente, puesto que la unidad y el compañerismo permiten el creciniento y el avance de cada miembro. Para que sean consolados nuestros corazones, unidos en amor,..Colosenses 2:2a, Y siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo, en Aquel que es la Cebeza, esto es, Cristo. Efesios 4:15-16.. 

Asi cumplimos el Gran mandamiento de amar a Dios y al prójimo, como a nosotros mismos, y para poder estar unidos requerimos tener a Cristo como el centro de cada vida, creer y estar firmes en sus ordenanzas, instrucciones y advertencias con el fin de practicarlas en la amplia esfera de los vínculos relacionales y la comunicación dentro del cuerpo de Cristo, con la esencia del evangelio que es el amor sincero y no fingido, que brota de corazones regenerados por Dios, dentro de una actitud correcta de templanza y misericordia ante cada situación que se nos presenta a diario, sean pruebas o bendiciones, Bendito sea el Dios y Padre de nuestro SEÑOR Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que también nosotros podamos consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que somos consolados en Dios, 2 Corintios 1:3-4.

La unidad y compañerismo nos ayudan a resistir las dificultades, y nos obliga a conservar una actitud sabia e inteligente de consideración hacia nuestro prójimo, lo cual se refleja en palabras amables, gestos cordiales y un espíritu de servicio disponible e incondicional hacia los otros…Que ninguno pague a otro mal por mal…procuren hacer siempre el bien, tanto entre ustedes mismos como a todo el mundo, 1 Tesalonicenses 5:15; Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Efesios 4:2. 

Jesús es nuestro mayor ejemplo de trasparente compañerismoSeis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se trasfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz, Mateo 17:1-3. Jesús se les reveló de tal manera que ellos pudieran conocerlo y entender realmente quién era Él.

El compañerismo cristiano debe producir unanimidad de intenciones puras, acciones sanas, relaciones limpias y trasparentes de verdad y afecto, que nos permitan ponernos en el lugar del otro para socorrerlo como familia, Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llamaba Getsemani, y dijo a sus discípulos: Siéntense aquí, entre tanto que voy allí y oro. Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quédense aquí y velen conmigo, Mateo 26:36-38. Vemos a Jesús que nuevamente buscó compañía y apoyo de sus más cercanos compañeros y amigos, a quienes les expresó sin sentir vergüenza la angustia que estaba sintiendo en el momento más difícil de su misión.

Nuestra unión debe redundar en la fraternidad de los hermanos, caracterizada por la comprensión y el respaldo ante la necesidad y el dolor del otro, para que sea un compañerismo que empieza en casa y llegue hasta lo último de la tierra. Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro. Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso. Porque tú salvarás al pueblo afligido, y humillarás los ojos altivos, Salmos 18:25-27. Y todo esto se fortalecen en la medida que cultivamos la comunión con Dios, Filipenses 1:3-5.

Una persona sola puede cansarse, pero una comunidad unida que ora, sirve y se sostiene puede atravesar pruebas con mayor fuerza; y nuestra condición de redimidos en Cristo y sellados con el Espíritu Santo, nos capacita y responsabiliza para ser esforzados y valientes para manejar con seriedad y compromiso nuestra vida relacional en el lugar donde crecemos y nos desarrollamos a diario, siendo embajadores del reino de Dios y poder ser verdadero reflejo de Cristo, Si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 1 Juan 1:7.

La vida de oración, el conocimiento de la biblia y la dependencia de Dios nos afina el alma, nos madura las emociones y nos transforma el carácter, para comprender a los demás con bondad, movernos con generosidad, desarrollar la fe, ser trasparentes y agradecidos en la convivencia, mejorando nuestra capacidad de dar-recibir, facilitando el camino de la amistad y la fraternidad para el Evangelusmo en comunidad. Ustedes mismos son la carta de recomendación que necesitamos: una carta escrita en nuestro corazón, la cual todos conocen y pueden leer. Y se ve claramente que ustedes son una carta escrita por Cristo mismo y entregada por nosotros; una carta que no ha sido escrita con tinta, sino con el Espíritu del Dios viviente, una carta que no ha sido grabada en tablas de piedra, sino en corazones humanos. 2 Corintios 3: 2-3.

En Salmos 133, vemos cuando el pueblo de Dios habita unido y en armonía, Dios nos bendice en un continuo derramaniento de gloria, semejante al aceite de la unción que cae del cielo para impregnar todo nuestro ser desde la cabeza a los pies, porque es la intervención Divina lo que hace que la integración unida y lo relacional en la congregación y la familia sea especial. David describe amistad entre creyentes como algo “bueno” y “delicioso”. Esta expresión de unidad armoniosa es lo que llamamos compañerismo entre hermanos que participan de una misma fe común que va de la mano con nuestro amor a Dios. El compañerismo y la unidad son importantes porque es el fruto de la comunión entre los hijos de Dios que se describe en las Escrituras con la frase: unos a otros, y ese poder lo experimentó la Iglesia del Primer Siglo, por eso debemos perseverar en la doctrina de los apóstoles, Hechos 2:42. implicando:

a. Una Unidad posicional en el cuerpo de Cristo, guardando la unidad del Espíritu en el  vínculo de la paz. Efesios 4:3. Es como un gran árbol que crece en el campo y poco a poco va echando susraíces y sus ramas, enfrentando vendavales, sacudidas, adversidades e inclemencias del tiempo y así se fortalece y se enraíce firme y fuertemente. Esta cohesión unánime de amor entre hermanos la produce sólo el Espíritu de Dios. Y debe ser una realidad de afecto y aceptación mutuo, una tarea posible cuando Dios gobierna la Iglesia, Y el Dios de toda gracia que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayamos padecido un poco de tiempo, Él mismo nos perfeccione, afirme, fortalezca y establezca, 1 Pedro 5:10,  Efesios 5:21 30.

b. Unidad Buena y deliciosa en fraternidad humilde, Soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor” Efesios 4:2. Los hermanos deben ser unidos con humildad y mansedumbre para llevarse bien, con base en la verdad, alimentados con la palabra para ser honestos, sustentados en el amor genuino.

La vida de la Iglesia es mucho más que asistir a las reuniones dominicales, implica cultivar una bella relación en conjunto, sabiéndonos escuchar con interés, atentos los unos de los otros, orando unánimes e intercediendo, supliendo necesidades puntuales, visitando a los que están enfermos, sentándonos para aprender juntos, unirnos para adorar y cantar himnos, etc., Crucificando el ego, con sinceridadY dijo Isaí a su hijo David: lleva ahora a tus hermanos un efa de grano tostado y estos diez panes, y corre al campamento a donde están tus hermanos. Lleva también estos diez quesos al comandante de los mil, y mira a ver cómo están tus hermanos y trae noticias de ellos, 1 Samuel 17:17-18.

c. Una solo familia proyectada al futuro:  Él mismo constituyó a unos apóstoles; a otros profetas; a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Efesios 4:11-13. Esta unidad es el objeto principal por la cual debemos trabajar como miembros de un organismo vivo que es el Cuerpo de Cristo. Esta debe ser la meta que guíe todo el servicio en la obra del SEÑOR. 

d. Unión tácita y prácticaPreocúpense los unos por los otrosa fin de estimular el amor y las buenas obras…animándose unos a otros, y con mayor razón, ahora que vemos que aquel día se acerca, Hebreos 10:24-25; nuestro amor de hermanos evidencia desarrollo y progreso Aquí y Ahora. El amor entre los hermanos no se dice, sino que se evidencia, se debe notar y expresar como un sonido musical que se compone de muchas notas diferentes y sin embargo emite una agradable y armoniosa melodía compuesta en medio de la variedad y singularidad de personas diferentes que se sirven mutuamente, Gálatas 5:13-15.

La unidad y compañerismo cristiano no son uniformidad, sino que producen amor, apoyo, edificación, fortaleza, testimonio y misión, porque dentro del Cuerpo de Cristo hay miembros de diferente edad, perdonalidad, dones, y responsabilidades, pero tenemos el mismo SEÑOR y propósito; y Cristo es el centro de todo esto, y si el pueblo de Dios deja la envidia y la competencia, y comienzamos a orar juntos, servir unos a otros, perdonarnos mutuamente, sostenernos y caminar unidos de la mano de Cristo, entonces nos convertiremos en verdadero reflejo del amor de Cristo, dentro de relaciones francas y abiertas de pureza, fidelidad y rectitud donde todos podemos refugiarnos unos en otros para consolarnos, nutrirnos, exhortarnos y reconocer la importancia y el valor de cada miembro del cuerpo. En esto conocerán todos que ustedes son mis discípulis, si tienen amor los unos con los otros. Juan 13:35.

Compañerismo
 cristiano es algo que la Iglesia de hoy debe rescatar y cosechar porque es un mandato divino que permite experimentar las circunstancias de la vida, dentro de un marco de desprendimiento, altruismo, generosidad, y apoyo incondicionalidad a corazón abierto, “Pues si YO, el SEÑOR y el Maestro, he lavado sus pies, ustedes también deben lavar los pies los unos a los otros. Porque ejemplo les he dado, para que como YO les he hecho, ustedes también hagan. Juan 13:14-15. Este texto nos enseña la disponibilidad de darnos a los demás como lo hizo Cristo para salvar, sanar, consolar, ayudar y bendecir. Un mandamiento nuevo les doy; Que se amen unos a otros; como YO los he amado, que también se amen unos a otros”. Juan 13:34.

Cuando la gente se relaciona ética y moralmente, hay justicia, orden y paz en el ambiente. Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.” Romanos 14:19; porque la unidad y el compañerismo impulsan el progreso, el avance y crecimiento personal y social donde todos se complementan y sostienen. Esto es la sinergia y empatía celestial trayendo el reino de Dios a la tierra, Efesios 4:24-25.

Su hay compañerismo y unidad, hay comprensión al dolor ajeno, cada vez que se entienden y aprecian los sentimientos de alguien hay amistad, interés y vida, Gálatas 6:2. Dios ha planeado que sus hijos hagan y den lo mejor de sí. El SEÑOR manda en su Palabra la ayuda mutua porque todo ser humano necesita de alguien cuando tropieza y cae, y en algún  momento todos necesitamos el apoyo de alguien que nos extienda la mano para levantarnos.

Si no hay humildad ni sentido de servicio, la arrogancia, la autocomplacencia y el orgullo destruirán rápidamente la fraternidad de la Iglesia, 1 Pedro 5:5. El SEÑOR es sabio al ordenar el equilibrio de nuestro propio auto concepto. Romanos 12:16. Así que la amabilidad, la buena voluntad y los buenos modales deben ser el común denominador entre el pueblo de Dios, Tito 3:2. Por lo tanto no debemos participar de las costumbres del mundo que discriminan, apartan, o solo acepta a algunos, debemos recibir a todos por ser creados a la imagen de Dios, Romanos 12:10. Tampoco estamos llamados a la cruel competencia, la envidia, los celos ni a la rivalidad. Efesios 2:18-19.

Un factor importante del compañerismo y la unidad del cristiano es la confidencialidad y el cuidado al guardar un secreto, en una confesión que se nos haya conferido; es un pacto de silencio y de boca cerrada, especialmente cuando se forma parte de un grupo de apoyo, ministerio, seminarios, consejerías, asesorías, etc. El hombre perverso levanta contienda, y el chismoso aparta a los mejores amigos. Proverbios 16:28.

El compañerismo y la unidad en la Iglesia son más importantes que cualquier individualidad mal sana, que lleve a la división por ambicionar fama y renombre, No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, ni envidiándonos unos a otros, Gálatas 5:26. Para ser tenidos por dignos discípulos de Cristo, debemos pasar tiempo unidos, comer, orar, jugar, reír, estudiar la Biblia, y amarnos unos a otros en pureza y santidad porque somos sal de la tierra y luz para el mundo. Eso anhela el SEÑOR entre los suyos, “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, mayormente a los de la familia de la fe, Gálatas 6:10.


Mg. MEHC hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino

Satanás a esos que se apacientan dentro de los templos, los maneja, pero le teme a esos anónimos grupos de hermanos constantes y fieles en el amor, la unidad y la oración, -Anónimo.

Si el pueblo se mantiene unido, siempre vencerá al 1% de corruptos tiranos y avaros.



DÍA #5-CONTRA TODA HECHICERÍA



DÍA # 5 AYUNO Y ORACIÓN NACIONAL
CONTRA TODA HECHICERÍA

Porque ninguna brujería pude tocar al pueblo de Dios, ningún hechizo ni adivinación puede ejercer poder contra Israel (Iglesia). Porque se dirá del pueblo del Señor: ¡Miren qué maravillas ha hecho Dios con ellos! El pueblo del Señor se levantará amenazante como un león, y no descansará hasta que devore la presa, y se derrame la sangre de sus enemigos, Números 23:23-24.

La bendita palabra de Dios no solo condena la brujería y toda obra de las tinieblas, sino que da promesa de protección y victoria a su pueblo, como lo vemos en Número 23:23-24. Dios protegerá y defenderá a ese remanente que es fiel a Dios y permanece santo y confiado en la presencia del Eterno Dios Creador, que todo lo puedo, todo lo ve y todo lo conoce.

La brujería y toda acción perversa de las tinieblas se opone a la soberanía de Dios, y las obras perversas del ser humano es contraria a la dependencia y devoción a Dios, es decir, contienden el Espíritu de Dios y las obras dela carne: como lo dice la palabra: adulterio, fornicación, inmundicia lascivia, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, iras, rivalidades, disensiones, herejías, homicidios, borracheras, orgías y cosas semejantes, a estas, y los que las practican, NO entrarán al reino de Dios,  Gálatas 5:19-21.

La brujería es una de la obras oscuras que practican aquellos que no temen a su Hacedor. En el Antiguo Testamento, la biblia es muy clara contundente al decir: cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer las abominaciones de aquellas naciones. Que no sea hallado en medio del pueblo de Dios, ninguno que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, (esto contempla esos ritos que hacían los padres antiguamente de consagrarle sus hijos a algún ídolo), también Dios aborrece a quien practica la adivinación, los agüeros, los sortilegios, ni hechiceros, ni encantadores, ni magos, ni ninguno que consulte a los muertos; porque se hace abominable ante Dios cualquiera que hace estas cosas, y por esas cosas el Señor los expulsa y los destruye y a esas naciones las saca de su presencia. Deuteronomio 18:9-14.

Como pueblo redimido en la sangre de Cristo, estamos llamados a ser santos y perfectos en Jesús, delante del Padre. No debemos prestar atención a los agoreros y adivinos, sino estar atentos a oír la voz de Dios, porque Él ha escogido un pueblo para sí que sea limpio y sano de corazón y que no permita la maldad.

Ante estas abominaciones, el Señor advierte en repetidas ocasiones que los pronósticos de los brujos, adivinos y agoreros son engañosos, por lo tanto no debemos creer a los que ellos hacen o dicen, pues sus obras están muertas y les acarrea a ellos muerte y los que les creen son vagabundos en el mundo. Porque los terafines (ídolos en las casas ) hablan iniquidad, y sus adivinos ven visiones mentirosas (en paredes y lugares), y cuentan sueños falsos, en vano dan consuelo. Por eso el pueblo vaga como ovejas y están afligidos porque no tienen pastor,  Zacarías 10:2. Jesús es el Buen Pastor que dio su vida por las ovejas que estaban perdidas, así que el que no tiene a Jesús, ni le sirve a Dios, tiene a satanás y es instrumento de los demonios.

Las practicas ocultistas son, son trasgresión a la ley de Dios, ofenden su santidad y su verdad; todos los que realizan estas abominaciones, le abren puertas a las potestades, principados, gobernadores y huestes de maldad que son de satanás; y Dios tiene un juicio para ellos, es la condenación eterna y la muerte espiritual en vida. Saúl murió por haberse rebelado contra Dios consultando a la adivina de Endor, pues el Señor ya lo había abandonado debido a su maldad y no le respondía a su oraciones al no mostrar arrepentimiento. 1 Crónicas 10:13. Lea todo el capítulo 10 para entender mejor.

Los que practican esas artes mágicas engañosas terminarán en el lago de fuego y azufre, que es la muerte segunda o la condenación definitiva si no se arrepientes mientras tienen vida, porque dice así: Pero en cuanto a los cobardes, los incrédulos, los mentirosos, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los practican la brujería, los que adoran ídolos, y todos los perversos, ellos irán al lago que arde con fuego y azufre, que es el infierno, en eterna condenación, Apocalipsis 21:8.

Éxodo 22:18 enseña que no podemos dejar vivos a los brujos y hechiceros; en la antigüedad los mataban quemándolos vivos; HOY nosotros tenemos el poder en el nombre de Cristo y su palabra, y podemos acabarlos y destruirlos, siendo nosotros santos, y tomando la autoridad que tenemos en su nombre y en sus promesas: podemos derrotarlos con oración, ayuno, intercesión, adoración y guerra espiritual, atándolos y echando fuera toda su  maldad, para que el fuego del Espíritu Santo descienda y haga su obra en el nombre de Jesús.

Y nos advierte: En cuanto a las personas que vayan a los médium a consultar los espíritus, para prostituirse, consultándolos a ellos y no a Mï, Dios santo, YO pondré mi rostro con esas personas y las cortaré de en medio de mi pueblo, Levítico 20:6.

Y a los brujos, hechiceros y adivinos les dice Dios: Tremendas cosas vendrán de repente sobre ti en un mismo día: Perderás a tus hijos, serás viudo y quedarás solo. Esto te vendrá en la plenitud de tus días a causa de tus muchas hechicerías, porque te engañaste a ti mismo creyendo que tenías gran poder con tus encantamientos. Te sentiste seguro en tu maldad y te decías: Nadie me ve, pero tu falsa sabiduría y engañoso conocimiento te han hecho caer porque lo concebiste en tu corazón, creyendo que nadie más era tan hábil como tú. Pero gran mal vendrá sobre ti, ya no podrás conjurar, porque el repentino desastre que caerá sobre ti  te destruirá. Isaías 47:9-11.

Oremos juntos:

Abba Padre, Dios santo, bueno y misericordioso, HOY entregamos en tu mano, a la nación de Colombia, y te pedimos que con tu brazo extendido y tu gran poder destruyas todo conjuro, toda hechicería y todo encantamiento que hayan hecho los gobiernos hasta el día de hoy; quema con tu fuego santo toda esa oscuridad y destruye todos esos demonios, mientras tu pueblo se santifica para alabarte arrepantido en oración, ayuno, Intercesión, adoración y guerra espiritual con tu palabra y el consejo de su Santo Espíritu, en el poderosísimo nombre de Jesús de Nazaret, nuestro Señor, Salvador y libertador. Para honra y gloria de tu nombre. Amén.

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero, y servidora de su reino.