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27 jun 2026

EL ESPIRITUAL GENUINO

 

EL VERDADERO SEGUIDOR DE CRISTO ES ESPIRITUAL Y ATERRIZADO.

Jesús dijo a todos: si alguno quiere ser mi seguidor, debe abandonar su propia manera de vivir, tomar su cruz cada día y seguirme. Lucas 9:23.

 

Si andamos por e Espíritu Santo de Dios, entonces seamos guiados por Él, porque Él es quien nos da el aliento de vida. Gálatas 5;25.

 

No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, permitan que Dios los transforme en su manera de pensar para tener una vida verdaderamente nueva; así aprenderán que l voluntad de Dios para nosotros, es buena, agradable y perfecta. Romanos 12:2.

 

Son muchos los que aman escuchar que Dios los ama, pero no quieren escuchar que Dios los llama a transformarse para ser santos, espirituales y genuinos hijos de Dios, aterrizados pero ciudadanos de su reino, por eso cuando llegan los desastres, las tormentas, los terremotos, las crisis, las guerras, la enfermedad y la incertidumbre se asustan y preguntan: ¿Dónde está Dios que me abandonó y no me ayuda? Pero la pregunta es otra, ¿Por qué te sorprendes de lo que Dios ya anunció en su palabra y no atendiste para hacer lo que te correspondía? Queridos hermanos, no se sorprendan del fuego de la prueba que les ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña les aconteciera. 1Pedro 4:12.

 

Dios nunca prometió un mundo sin dolor ni altibajos, Jesús dijo que en este mundo tendríamos aflicciones, pero que temiéramos porque Él va con cada uno de los suyos, Juan 16:33; también advirtió de terremotos, desastres, angustia en las naciones y muchos acontecimientos más, que harían temblar no solo la tierra, sino a la humanidad, Lucas 21; el  asunto es que muchos han conocido una versión incompleta de Dios y su palabra, solo han escuchad de su amor y misericordia perdonadora, pero no de su enojo y juicios, por eso no aprenden santidad, ni fidelidad; han escuchado de su gracia, pero no atienden el llamado al arrepentimiento, saben de sus promesas, pero no de sus mandamientos, y no viven en fe obediente, aceptan lo concerniente a las bendiciones, pero no a los requerimientos y advertencias que transforman. Si estamos en Cristo, somos completamente nuevos. 2 Corintios 5:17.

 

Dios SÍ nos ama, y mucho, por eso nos salvó, nos trata como a hijos y nos moldea, no nos deja igual que al principio de conocerlo; su gracia no es permiso para vivir en pecado y sin cambiar, su gracia y su favor son poder y oportunidad para renovar nuestra vida; así que si Dios sacude a su  pueblo juntamente con la tierra, nadie tiene por qué entrar en pánico, sino reflexionar y despertar para volverse a Dios, pues la vida es corta y temporal, hoy estamos, mañana no sabemos. Si Dios quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Santiago 4:15.

 

Un genuino seguidor espiritual del SEÑOR JESÚS, es una persona que se caracteriza por su fe coherente con su forma de vida, alguien que ha sido  transformado interiormente, y lo refleja en su manera de pensar. hablar, actuar, tratar a su prójimo y responder a las circunstancias, mostrando claramente que reverencia y ama a Dios, es obediente para dejar su vieja vida atrás, porque sabe que le permanece a Cristo; un genuino espiritual y aterrizado seguidor de Cristo, se niega a sus propios deseos y caprichos, produce fruto en el Espíritu y prioriza las cosas del Reino con base en los principios de Dios; ama a su próximo y lo ayuda, es ejemplo de vida en pureza real y visible, compartiendo así el Evangelio en testimonio fiel, llevando el mensaje de las Buenas Nuevas por donde va; porque sabe que es una nueva creación del Padre, al cual le sirve y hace su voluntad., porque, No todo el que le dice SEÑOR, SEÑOR, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad del Padre. Mateo 7:21.

 

Miremos algunos aspectos importantes del verdadero seguidor espiritual de Cristo.

1. Obediencia voluntaria en fe activa ante Dios. Los ojos del SEÑOR están en todo lugar, observando a buenos y malos. Proverbios 15:3. La verdadera obediencia a Dios se demuestra cuando ningún humano nos ve, porque allí revelamos la integridad de nuestro corazón ante los ojos de Dios, quien todo lo ve y todo lo conoce, porque valoramos la fidelidad y la rectitud en lo oculto.

Un espiritual y aterrizado seguidor de Cristo tiene la característica de la fe obediente, porque sabe y entiende que Dios merece respeto y sujeción como demostración de nuestro amor reverente que dice NO al pecado, no haciendo lo que quisiéramos, tampoco nos enojamos fácilmente, sino que hacemos un alto, respiramos y damos gracias a Dios, porque estamos rendidos a Él, oramos para tener su dirección y vencer nuestro yo-ego y tener una visión del resto. Tampoco nos quejamos, ni lamentamos por nada, aunque no encontremos explicación a muchas cosas, sino que nos deleitamos en la presencia de Dios, para alegrar su corazón; hacemos las cosas en su momento y no posponemos nada, porque tenemos un corazón dispuesto para Dios. Haciendo todo como para el SEÑOR, dando lo mejor de nosotros en cada tarea diaria, con amor, honestidad y excelencia. Colosenses 3:23. Santos, porque Dios es santo. 1 Pedro 1:15-16.

Debemos servir con disposición de corazón, compromiso, pureza de intenciones en entrega a Dios, y para ello debemos primero arrodillarnos y orar en lo secreto antes de hacer cualquier cosa, lo correcto y lo que Dios establece en su palabra, evitando el activismo ególatra, porque debemos preferir estar dentro del Plan de Dios, como instrumentos de su gloria, para no reaccionar según las emociones y la atmósfera del entorno, tenemos que acallar la carne para dejar fluir al Espíritu Santo, pudiendo decir como la madre de nuestro Salvador dijo al ángel:, Hágase en mí, según tu palabra; entonces María dijo: yo soy la sierva del SEÑOR, que se cumpla todo lo que Él ha dicho acerca de mi, entonces el ángel se fue. Lucas 1:38. 

Dios quiere levantar muchos Josés sobre la tierra, pero todo reclama un precio, nada es fácil, rápido ni mágico como lo dice el mundo; el reino de Dios opera con principios diferentes y aquello que tiene mayor valor como lo es ser un genuino espiritual genuino seguidor de Cristo, y la obediencia a Dios, además de ser un principio y un mandato es la mayor ofrenda sacrificial al SEÑOR, pues demuestra que confiamos plenamente en Él y que hacer su voluntad vale más que nuestros intereses personales. Porque la obediencia es mejor que los sacrificios y atender a la voz de Dios es la mayor ofrenda para el SEÑOR. 1 Samuel 15:22.

2. Tiene Dominio Propio. Porque el fruto del Espíritu es mor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, y templanza. Contra tales cosas no hay ley. Y los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y sus deseos. Gálatas 5:22-24. Un espiritual genuino y aterrizado seguidor de Jesucristo posee templanza que es dominio propio, madurez espiritual que el mundo llama inteligencia emocional, dependiendo de Dios y del gobierno del Espíritu Santo, para someter los impulsos y rendirse al señorío de Jesús, pues Él es quien reina en nuestro corazón y lleva el timón de la barca de nuestra vida, evitando que actuemos y decidamos apresuradamente o con desesperación; pero sí con sabiduría para mantenernos sosegados y equilibrados cuando nos provocan y nos enojamos para impedir que hagamos locuras, digamos palabras sucias o equivocadas, ofendiendo a Dios para luego tener que arrepentirnos y pedir perdón.

El dominio propio no depende de nuestra fuerza de voluntad, sino de nuestra comunión con Dios y su gobierno en nuestra mente, para lo cual hay que orar en momentos críticos, llenarnos de la palabra de Dios e identificar los detonantes que nos quieren sacar de nuestra posición correcta, detenernos ante los ataques, respirar y evocar la ayuda del Espíritu Santo, porque Él nos da poder para dominar nuestras emociones y añadir dominio propio a nuestra fe, y quien se controla así mismo es fuerte, pues sin dominio propio somos vulnerables a los ataques y a las circunstancias adversas, Velen y oren, para que no entrenen tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Mateo 26:41.

Es más sabio callar y bendecir hablando con inteligencia de arriba, pero no maldecir, esta actitud fortalece no solo nuestro espíritu, sino que nos da carácter y madurez par vivir por encima de las emociones, lo cual no es nada fácil alcanzar; debemos mantener la conciencia de que somos templo y altar del Espíritu Santo y Él es quien nos transforma, pues Dios nos conoce muy bien; Él es nuestro pronto auxilio en la aflicción, auxilio, consejero y guía perfecto. En Dios y con dominio propio podemos actuar y decidir correctamente con acciones llenas de gracia, poder, autoridad y asertividad; así el enemigo no tiene poder sobre nosotros porque él tiembla y huye bajo el poder y la autoridad de Dios en nosotros, rindamos a diario nuestra lengua al Espíritu Santo para someter la carne, el orgullo, la autosuficiencia y la locura de la precipitud. Porque como ciudad sin murallas y expuesta al peligro, así es quien no sabe dominar sus impulsos. Proverbios 25:28.

Donde no hay dominio propio hay vulnerabilidad espiritual, emocional y física y el enemigo lo sabe, hay que hablar menos pero con más impacto y madurez cuidando los pensamiento y administrando las promesas de Dios para impedir la crítica ponzoñosa, llevando cautivo todo pensamiento a la mente de Cristo; el dominio propio se fortalece con la práctica constante de la obediencia, guardándonos del error y del pecado, conservando el carácter santo de un adorador. Porque no soy yo quien vive, sino que es Cristo que vive en mi. Y la vida que ahora tengo en el cuerpo, la vivo por mi fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mi. Gálatas 2:20.


3. Posee Capacidad de amar, activa, práctica y sacrificialmente. Nadie tiene mayor amor que, poner la vida por sus amigos. Juan 15:13. Un seguidor espiritual de Cristo, refleja el carácter, la calidez,  y el afecto de Dios por sus semejantes con el amor que busca el bien de otros, incluso si implica renuncia personal; así que el verdadero testigo espiritual de Cristo es práctico, no se distingue solo por el conocimiento ni por sus dones, sino porque ama como Cristo amó, con humildad, servicio, perdón y disposición sacrificial por el bien de los demás, es decir, que el amor es la mayor evidencia y la más clara obra de Dios en l vida de un cristiano genuino y espiritual.

Para amar de esta manera, necesitamos ejercer mayordomía del tiempo, priorizando a Dios, sus mandamientos y su palabra, para no ser esclavos de los urgente, y dejando de lado los placeres, los deseos, la comida y resistiendo todo dominio en los afanes del mundo; tenemos que ser equilibrados, estables, ordenados exterior e interiormente para ejercer nuestro poder y autoridad espiritual, sobre todo aquello que quiera robarnos la libertad en Cristo, adorando siempre dispuestos para Dios. Las nuevas criaturas en Cristo no aman con amor meramente humano, sino con el amor espiritual de Dios que fluye en nosotros por el Espíritu Santo. Lo más importante de todo es que demuestren profundo amor unos por otros, porque el amor cubre gran cantidad de pecados. 1 Pedro 4:8.

El amor no es un simple sentimiento es una decisión en constante acción y demostración de afecto y bondad por gratitud y obediencia a Dios y su palabra, pues fuimos primero amados por el Padre y su amor marca nuestra eternidad; a veces es necesario amar aunque duela servir y nos cansemos, y perdonando aunque nos cueste, amando a quien menos lo merece. Debemos tomar la iniciativa para amar, sin esperar que nos pidan ayuda, accionando y dando palabras de aliento donde hay necesidad, regalando sonrisas donde hay silencio, reglando abrazos donde hay frialdad y dolor, y para poder hacer todo esto, hay que mantenernos en el lugar secreto orando por quienes están quebrantados, sin esperar reconocimiento ni gratitud. Cada acto de afecto por pequeño que sea, tiene peso eterno. Nadie haga nada por contienda o por vanagloria; antes bien, con humildad…no mirando cada uno por su propia conveniencia, sino cada cual por la necesidad de los otros. Filipenses 2:3-4.

4. Usa la Paciencia como herramienta de guerra en declaración de Confianza a Dios. Tengan por sumo gozo cuando se hallen en diversas pruebas…sabiendo que la prueba de fe produce paciencia. Pero tenga la paciencia su obra completa, para que seamos perfectos y cabales sin que nos falte cosa alguna. Santiago 1:2-4. La paciencia como arma de guerra nos permite permanecer firmes en fe obediente para Dios nuestro Padre, pudiendo vencer obstáculos sin ceder al  miedo, ni la desesperación ni la tentación; muchas victorias pueden llegar cuando esperamos con fe el tiempo de Dios…Como imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredaron grandes promesas. Hebreos 6:12.

Es la paciencia la que nos permite alcanzar las promesas de Dios, porque al ser fortalecida nuestra fe en la prueba, vencemos al enemigo que impide esas promesas, esperando en oración y alabanza la intervención de Dios y confesando la palabra apropiada de acuerdo a cada necesidad; la paciencia nos impide actuar impulsivamente, produciendo perseverancia hasta alcanzar la victoria; la paciencia está implícita en la armadura espiritual del cristiano, en cuanto nos ayuda a permanecer firmes en medio de la batalla espiritual, pues la firmeza requiere paciencia, fe, perseverancia y constancia en atención a Dios. La paciencia es una expresión de confianza y certeza férrea en que Dios pelea por sus hijos y actúa en el momento perfecto a nuestro favor. La tribulación produce paciencia y la paciencia prueba la fe, y la fe nos produce esperanza. Romanos 5:3-5.

5. Posee la virtud del Discernimiento. El principio de la sabiduría es el temor reverente a Dios; buen entendimiento tiene todo aquel que practica sus mandamientos. Salmos 111:10. El discernimiento es silencioso e invisible, pero tenerlo muestra si en verdad andamos en el Espíritu o nos movemos por emociones, este es un tema manejado en varias enseñanzas de este Blog; el discernimiento no es nada intelectual, sino totalmente espiritual, tampoco es instinto agudo, ni mucho menos capacidad natural de intuición; discernimiento es un don espiritual dado al cristiano por Jesús a través de su Espíritu Santo que nos hace sensibles al mover de Dios, con base en el conocimiento de su palabra, bien oída y atendida, para darnos la capacidad de distinguir entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas y entre lo que provine de Dios y lo que no es de Él, para lo cual somos entrenados.

El discernimiento como don del Espíritu Santo y estar llenos de Él, nos hace sensibles a la voz de Dios, para percibir con el corazón y el espíritu su voluntad divina, aun cuando todo alrededor sea oscuro, confuso y complicado, pero sin discernimiento vamos como barcos sin timón y navegantes sin brújula, aunque parezcamos espirituales así mismos, sin discernimiento estaremos equivocados; el discernimiento es como una lámpara encendida en medio de las más densas tinieblas, y no depende de la inteligencia humana, sino de una mente renovada por el Santo Espíritu, siempre fundamentados en la palabra; aunque discernir no nos muestra todo, nos da la luz suficiente y necesaria para no tropezar, y saber andar en piso firme para decidir lo correcto según Dios. Si a alguno le falta sabiduría, que la pida a Dios, porque Él es amplio en otorgarla…Santiago 1:5.

Por lo convulsionado del mundo, hoy el discernimiento es de vital importancia, para cuidarnos del peligro, la adversidad, la violencia, e engaño y la mentira con tantas voces y mensajes de la corriente del mundo, aun dentro del pueblo de Dios donde muchos andan confundidos y desviados de la verdad. A un seguidor de Cristo verdaderamente espiritual le es imposible vivir sin discernimiento, pues hay muchas cosas en el mundo que parecen buenas y bonitas, pero NO SON de Dios, y no todo lo que nos llama la atención y nos emociona nos aprovecha y mucho menos nos edifica, ni lo que parece correcto es verdaderamente bíblico. Vivan según el Espíritu, y no sigan los deseos de la naturaleza pecaminosa. Gálatas 5:16.

Es con el discernimiento que podemos diferenciar lo carnal de lo espiritual, y ese discernimiento se cultiva en nuestra amistad y comunión con Dios, y está en el temor reverente a Dios, también hay que pedirlo en oración y viene por el conocimiento profundo de la palabra de Dios, que nos madura diariamente poniéndola en práctica, donde el Espíritu nos guía a toda verdad para identificar los espíritus y las enseñanzas, protegiéndonos del engaño, confrontando todo con la verdad revelada de Dios en las Escrituras. No crean a todo espíritu, sino prueben los espíritus para ver si son de Dios. 1 Juan 4:1.

Tenemos discernimiento al conocer el carácter de Cristo, asi fácilmente detectamos lo que vienen o no de Dios, según lo que algunos enseñan acerca de Cristo, mirando si cada enseñanza concuerda con lo que dice la palabra de Dios, observando los frutos de quien habla, y si glorifican a Dios; de igual modo una madre reconoce la voz y el llanto de su hijo en medio de una gran multitud, así cuando somos verdaderamente espirituales reconocemos la voz de Dios entre mil ruidos y sonidos a la vez, porque Dios ha entrenado nuestros sentidos espirituales en el caminar con Cristo. Cuando el portero abre la puerta y saca las ovejas, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz…Juan 10:3-14.

El discernimiento se desarrollo con nuestra cercanía al Espíritu Santo, como lo vivió Elías para discernir quién era Jezabel disfrazada de autoridad, religiosidad y poder, pero detrás de sus hechos operaba un espíritu manipulador, mentiroso y destructor; este espíritu hoy se sigue moviendo con ropaje de falsa piedad y liderazgo en los gobiernos tiranos del comunismo zurdo progresista que esclaviza y empobrece a las naciones, llevando a los pueblos a la miseria. Así que miren bien que nadie los engañe. Mateo 24:4.

Si falta discernimiento hoy, muchos pueden ser fascinados, seducidos, arrastrados y confundidos por el engaño, siendo llevados al error porque no tienen discernimiento espiritual, y quizá no son verdaderos cristianos espirituales seguidores genuinos de Jesucristo; pero si hay discernimiento, una fuerte luz se encenderá en el corazón disparando una alerta espiritual, aunque todo aparente estar bien, podremos identificar lo que no está alineado a la voluntad de Dios y la mente de Cristo, podremos discernir hasta los ambientes y las atmósferas que nos rodean, pues con el discernimiento percibimos y vemos por el espíritu lo que otros no ven, no para juzgar ni condenar, sino para interceder y orar que todo salga a la luz y se revele lo escondido. La necedad es alegría para el insensato, pero el hombre inteligente anda rectamente. Proverbios 15:21.

Podemos discernir consultando y preguntando a Dios para obtener dirección examinando todo a la luz de la palabra; en conclusión, discernir es ver todas las cosas desde la perspectiva de Dios, guiados por el Espíritu Santo y ceñidos conforme a las instrucciones de Dios, Y esto pido en oración; que el amor abunde entre nosotros cada vez más, en conocimiento y en todo discernimiento, para que distingamos o que viene de Dios, y estemos puros e irreprensibles para el día de Cristo. Filipenses 1:9-10.

MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.

Me levantaré como águila en las manos del Elyon, mi Dios Altísímo y Supremo, mi Creador y Dueño, puesto que Tú SEÑOR, estás por encima de todo lo creado, sobre todo poder y autoridad de las naciones y reinos. Tú eres mi fuerza espiritual y afirmas tu soberanía sobre el cielo y la tierra; gobiernas mi vida, mi casa y mi nación porque solo Tú eres refugio y protección segura. Yo habito bajo tu abrigo, oh Altísimo y vivo bajo tu sombra, Dios omnipotente, como dice Salmos 91. Porque YHVH el Altisimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra. Salmos 47:2.


Dios siempre nos enseña, solo es cuestión de atender y aprender todo lo que nos dice cada día. Y tú y yo que somos del lado correcto, sigamos haciendo lo correcto. Deja que el malo siga en su maldad, y que el impuro siga en su impureza; pero que el bueno siga haciendo el bien, y que el santo siga santificándose. Apocalipsis 22:11. Esto significa que el que es, no deja de ser lo que realmente es, si Cristo está o no en la vida de cada quien;  el injusto seguirá haciendo injusticias, el impuro seguirá siendo impuro, y el justo seguirá practicando la justicia, así el que es santo seguirá guardándose santo.