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24 oct 2016

PORTADORES DE SU GLORIA



 PORTADORES DE SU GLORIA 

Por eso, todos nosotros, ya sin el velo que nos cubría la cara, somos como un espejo que refleja la gloria del SEÑOR, y vamos transformándonos en su imagen misma, porque cada vez tenemos más de su presencia, y esto por la acción del SEÑOR, que es el Espíritu.  2 Corintios 3:18.

Respondiendo Jesús dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos nuestra morada en él, Juan 14:23.

Ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que le pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de Aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable, 1 Pedro 2:9.

El nuevo nacimiento no solo nos provee de nuevas vestidos, sino que nos injerta en una nueva naturaleza espiritual en Cristo y nos provee una gran serie de bendiciones indescriptibles; el Padre nos adopta como hijos, pasamos a formar parte de su pueblo; ahora somos espirituales y antes éramos carnales vendidos al pecado, pero ahora en Cristo y para Él, vivimos y servimos para el reino de los cielos; así como en el Antiguo Testamento solo los sacerdotes podían portar el Arca del Testimonio y el tabernáculo, del mismo modo hoy, los hijos de Dios lavados en la sangre del Cordero, somos los encargados de llevar, reflejar, mostrar y portar su presencia. Somos luz y sal en Él. Pues si por la transgresión de uno reinó la muerte, mucho más reinará la vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de su gracia y el don de la justicia de Dios. Romanos 5:17.

Jesucristo es la Luz del mundo, nosotros somos luminares y lámparas que alumbramos con su luz para honrar al Padre y mostrando el amor del Hijo, su gracia, su favor y sus obras; somos responsables de portar la esencia de su presencia. El Padre nos ungió, Cristo nos confirma; Él mismo Dios nos ha sellado y nos ha dado las arras de su Espíritu en nuestros corazones. 2 Corintios 1:21-22.

Si hemos sido sellados con el Espíritu de Dios, somos propiedad de Dios, si Cristo habita en nuestros corazones, hemos sido hechos real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por el Padre, para mostrar su gloria anunciando las cualidades divinas de Cristo que nos sacó de las tinieblas a su Luz admirable; eramos como cualquier otro pueblo, pero ahora somos pueblo de Dios. Somos pueblo elegido. Somos sacerdotes del Rey; somos una nación santa, posesión exclusiva de Dios. Es por eso que podemos mostrar a otros la bondad de Dios, pues Él nos sacó de la oscuridad y nos puso en su maravillosa Luz. Antes no teníamos identidad como pueblo, ahora somos pueblo de Dios; antes no recibíamos misericordia, ahora tenemos las misericordias de Dios. 1 Pedro 2:9-10.

Si somos templos vivos del Espíritu Santo que habita en los redimidos, eso nos hace portadores de la gloria de Dios, como sus embajadores y sus representantes en la tierra, es decir que somos los responsables de bajar el cielo a la tierra siendo ministros de fuego como lo fue Elías, somos los encargados de extender el reino de Dios por todas las naciones; cada hijos de Dios ya no vive para sí mismo, porque ahora Cristo habita y reside dentro de nuestro ser; es la misma presencia de Dios en cada uno que debe ser notoria en los redimidos en la sangre del Cordero de Dios; por lo tanto, es nuestra obligación impactar el mundo permitiendo que su gracia, bondad, amor y misericordia sean manifiestas en todo lugar por donde nos movemos. Ahora, nosotros, que éramos gentiles, hemos oído la verdad, las Buenas Noticias de que Dios nos salva. Cuando creímos en Cristo, el Padre nos identificó como suyos, al darnos de su Espíritu, el cual había prometido desde el tiempo antiguo. El Espíritu Santo en nosotros es la garantía que tenemos de parte de Dios y que nos hace herencia suya, pues nos compró para que seamos su pueblo; y por todo esto debemos darle gloria y alabanza. Efesios 1:13-14.

Entonces, bajo todas estas premisas, somos reflejo de Cristo, sello del Espíritu y portadores de la gloria de Dios que es su presencia visible en nosotros; estamos en capacidad de ser verdaderos testigos de su reino y discípulos genuinos y activos de Jesucristo, nuestra vida y nuestra acción diaria están en dependencia a Él como auténticos hijos del Padre Dios, Fue Él quien nos preparó para esto, Dios mismo, quien nos dió de su Espíritu como garantía  2 Corintios 5:5. En esto conocerán todos que ustedes son mis discípulos, si se tienen amor unos a otros, Juan 13:35

Debemos ser conscientes de lo que significa y lo que implica ser embajadores, ser testigos, ser luz, ser sacerdotes, ser pueblo santo y ser sellados como propiedad de Dios. Porque cada vez que pecamos, le fallamos a Dios, dejamos de reflejar su gloria y entristecemos al Espíritu Santo. Por eso dice la palabra: NO contristen al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven. Recuerden que Él nos identifica como propiedad de Dios; así nos ha garantizado ser salvos el día de la redención. Por eso, líberense de toda amargura, de toda ira y enojo, de palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta. Por el contrario, sean amables unos con otros; sean de buen corazón y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo. Efesios 4:30-31.

Tristemente gran parte del pueblo de Dios parece que ha olvidado los fundamentos y que Jesús habita en sus corazones y en vez de honrarlo siendo vasijas de honra, son tropiezo a otros. Parece que no conocieran su palabra, no se han dado cuenta que ha habido un cambio en el sacerdocio, que Jesús resumió la ley en amarlo a Él por encima de todo y al prójimo como a nosotros mismos; ha habido un cambio de dispensación que surgió hace más de 2000 años, porque lo del AT era sombra, ahora Cristo se revela a sí mismo a través de sus enseñanzas que deben ser forma de vida en sus redimidos, servidores y ministros, del rebaño que Él compró con su preciosa sangre, Porque la ley de Moisés era solamente una sombra de los bienes que habrían de venir, y no Su presencia verdadera. Por eso la ley nunca puede hacer perfectos a quienes cada año se acercan a Dios para ofrecerle los mismos sacrificios. Hebreos 10:1.

Es un error creer que solo los ministros pueden mostrar la gloria de Dios, todos, absolutamente todos los hijos de Dios, hoy cristianos genuinos en Jesucristo estamos revestidos de la presencia de Dios, por lo tanto estamos llamados a mostrarlo y permitir que el fuego del Espíritu Santo fluya desde nosotros en nuestra atmósfera, alrededor y por donde vamos, cuando llegamos a un lugar el ambiente debe cambiar porque la presencia de Dios y su luz se deben proyectar a través de cada uno de nosotros iluminándolo todo y produciendo vida y paz. A tal puntoque aún sacaban los enfermos a las calles y los tendían en lechos y camillas, para que al pasar Pedro, siquiera su sombra cayera sobre alguno de ellos. Y aun de las ciudades vecinas, muchos venían a Jerusalén trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados. Hechos 5:15-16.

La santidad y el amor de Cristo reinando en nuestros corazones hace derramar la gloria de su presencia permeando al mundo de su bondad. Si somos un pueblo santo, debemos marcar la diferencia y hacer diferente al mundo. Necesitamos anhelar ardientemente su maravillosa, dulce poderosa e impactante gloria de su presencia; ser saturados de sus pensamientos, rebosantes de su sentir y amables en nuestra actitud para con la gente, educados, sinceros y sonrientes al acercarnos al otro, para que ellos deseen esa gloria que fluye de nuestras vidas, algo que es poco común hoy en día, para ello debemos permanecer en la presencia de Dios. Y aconteció que, descendiendo Moisés del monte con las dos tablas del testimonio en la mano, al descender no sabía que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios. Éxodo 34:29.

El problema que muchos tienen para no mostrar a Cristo, ni la gloria del Padre y tampoco permitir el fluir del Espíritu Santo, es que creen ser cristianos, pero no han nacido de nuevo, han cambiado de religión y de ritos, pero aún no han sido injertados en la Vid Verdadera, no dependen de Dios, no son testigos de Cristo y no aman la palabra, por lo tanto, no la leen, no conocen a Dios y tampoco pueden meditar en sus instrucciones, por eso no viven lo que Dios enseña y como consecuencia no conocen de cerca al Autor de la vida y dador de la gracia salvadora; no tienen comunión ni amistad con su Creador y Salvador, Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor. Los llamo mis amigos, porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho, Juan 15:15.

Esta clase de creyentes están en peligro, porque no son ni fríos ni calientes, deben arrepentirse ahora, confesar sus pecados, apartarse de la tibieza, la mediocridad y la atadura del pecado, necesitan nacer de nuevo y tener un encuentro personal con Jesús para cultivar vidas Cristo céntricas. Pero como eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3:16. 

Nacer de nuevo, vivir en el Espíritu y practicar la palabra es la solución a tantos problemas personales de los creyentes estancados, dentro de las congregaciones, muchos dejarán de estar pidiendo que oren por ellos todo el tiempo, dejarán de quejarse y verán bendición; serán libres y sanarán; empezarán a orar por otros, podrán ministrar la gloria de Dios y la presencia de Cristo será visible en su manera de vivir, porque sin santidad nadie verá al Señor, Procuren estar en paz con todos y llevar una vida santa; pues sin santidad, nadie podrá ver al Señor, Hebreos 12:14. Amén.

Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios, Romanos 8:19. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación será liberada de la esclavitud de la corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación está gimiendo a una con dolores de parto; y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, también estamos gimiendo dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo, Romanos 8:18-23.

Hemos sido salvados, transformados, sellados, llenados y capacitados con el Espíritu Santo para portar la presencia del Eterno Dios. Recibirán poder cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, así serán mis testigos en Jerusalén, en Judea y Samaria y hasta los confines de la tierra, Hechos 1:8. Señor, envía tu voz a la tierra, haz que tu palabra corra velozmente, Salmos 147:15.

Guardémonos de la apostasía los falsos profetas que vienen a nosotros vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los podemos conocer. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojosIsaías 49:15. Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, será cortado y echado en el fuego, así que, por sus frutos los conocerán, Mateo 15:20 y Lucas 6:43-44

Éramos higos silvestres, pero por gracia hemos sido plantados en la Vid Verdadera, por lo tanto somos llamados a dar buen fruto, el fruto de su gloria donde todos vean y perciban la presencia del Dios vivo, real y verdadero que nos hace irradiar la luz de su gloria en Cristo Jesús, así que llegó el momento de impactar el mundo con el poder de la gloria de su presencia que produce paz, descanso, en excelencia en el fruto de su amor, el fruto de su ternura y su bondad, Somos portadores de la gloria gracias a Jesucristo, Levántate, resplandece; porque ha venido su luz, y la gloria del SEÑOR ha nacido sobre ti. Pues tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; pero sobre ti amanecerá YHWH, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los gobernantes a tu resplandor...Isaías 60: 1-4. 

Somos portadores de su gloria porque:


1. Somos nuevas criaturas y lo viejo quedó atrás. 2 Corintios 5:17.,
2. No estamos bajo condenación sino bajo
    salvación,  Romanos 8:1. 
3. Somos linaje escogido, real sacerdocio, gente
    santa, pueblo escogido, 1 Pedro 2:9.
4. Somos hechos justicia de Dios en Cristo,               2 Corintios 5:21.
5. Somos hechura de Dios para buenas obras.
     Efesios 2:10.
6. Somos templo del Espíritu Santo y altar de
     adoración a Dios, 1 Corintios 3:16 y 6:19.
7. Somos hijos de Dios,  Juan 1:12 y Gálatas 3:26.
8.  Hemos sido renovados en nuestro
    entendimiento por voluntad de Dios. Romanos
    12:2.
9. Somos ramas de la Vid Verdadera que es
    Cristo en nosotros. Juan 15:5.
10. Somos miembros del cuerpo de Cristo. 
     1 Corintios 12:27.
11. Porque el que está en nosotros es mayor que
       el que está en el mundo. 1 Juan 4:4.
12. Somos amigos de Cristo, Juan 15:15.
13. Somos hijos de la Luz e hijos del día. 
       1 Tesalonicenses 5:5.
14. Hemos sido justificados y tenemos paz para
       con Dios nuestro Padre. Romanos 5:1.
15. Tenemos acceso al Padre por el Espíritu
        Santo. Efesios 2:18.
16. Somos salvos por la fe, Efesios 2:8-9.
17. Somos testigos por el Espíritu Santo. 
       Hechos 1:8.
18. Somos embajadores en el nombre de Cristo.
       2 Corintios 5:20.
19. Fuimos comprados a precio de sangre y
       pertenecemos a Dios en cuerpo, alma y
       espíritu. 1 Corintios 6:20.
20. Estamos sentados en lugares celestiales con
       Cristo y resucitaremos en Él. Efesios 2:6.
21. Tenemos vida eterna en Cristo. Juan 3:16.
22. Hemos sido engendrados por Dios. 
       1 Juan 5:18.
23. tenemos respuesta a nuestras peticiones.
      1 Juan 5:14-15.
24. Somos perdonados de pecados y limpios de
       toda maldad, 1 Juan 1:9.
25. Somos administradores de la multiform                 gracia de Dios. 1 Pedro 4:10.
26. Tenemos acceso al trono de la gracia y
       alcanzamos misericordia y socorro
       oportuno. Hebreos 4:16.

Oremos. Padre, ayúdanos a morir a nosotros mismos, ayúdanos a menguar para que Cristo crezca dentro de nosotrosby Tú seas visto en nuestra manera de vivir, y no seamos nosotros sino Tú obrando a través de nosotros lanzando la red que atrapará muchos peces para tu reino te lo pedimos en el glorioso y dulce nombre de Jesús. Amén.

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.




23 oct 2016

FLUYENDO EN EL ESPÍRITU-SEGUNDA PARTE



FLUYENDO EN EL ESPÍRITU-SEGUNDA PARTE

4. Debemos reconocer la voz de Dios en nuestros pensamientos, Y YO descenderé, y hablaré allí contigo; Número 11:17a. Alumbrando los ojos de nuestro entendimiento, para que sepamos cuál es la esperanza a que Él nos ha llamado, y cuáles las riquezas de su herencia en los santos, Efesios 1:8. Escuchar la voz de Dios le da claridad a nuestro entendimiento, cuando recibimos la voz de Dios podremos impactar a muchos, esto es mejor que quedarnos solamente imaginándolo.

Yo he visto a Jesús en varias ocasiones delante de mí y junto a mí. Lo he visto en su manto blanco, he visto sus pies usando sandalias, y se ríe todo el tiempo y me mira con mucho amor y hablándome con mucha amabilidad, sus ojos brillan y son hermosos; siempre me extiende la mano para que caminemos juntos, unas veces por un camino de césped verde interminable, otras veces caminamos a la orilla de una playa sin límites. Al principio solo veía sus pies, luego la mitad de su cuerpo y por último lo vi completo y envuelto en su manto, con sus manos sobre mi cabeza, luego juntos caminando y conversando, su rostro siempre sonriente; estuvo delante de mí y se inclinó tres veces en un cristalino río para lavarme la cara. Porque entre más profundizamos en verlo, más clara se hace su imagen. ¿Y cómo lo vemos?

Aprendemos a ver al Señor cuando usamos la imaginación divina escrita en su palabra, si Jesús dijo que estaría con nosotros todos días hasta el fin, así es, Mateo 28:19; si el Padre dijo que su presencia iría conmigo y me daría descanso, así es, Éxodo 33:14. Luego le hablamos al Espíritu Santo y le pedimos que nos revele al Padre y al Hijo, ahí fluye la visión de Dios; podemos pedir sabiduría divina y llegamos hasta el trono de Dios.

Me he visto como una pequeña niña vestida de blanco delante del Anciano de días y el Cordero Sentado en el trono, estoy feliz, grito, canto, danzo mientras doy vueltas alrededor del trono, es una experiencia grandiosa e incomparable. Él vive ahí, en el cielo, esa es su morada. Por eso la Biblia dice que estamos sentados con Cristo en lugares celestiales, Efesios 2:6. Estamos en cuerpo aquí en la tierra, pero en el espíritu estamos en el cielo, nuestra ciudadanía es de allá. Yo lo creo.

5. Debemos fijar la mirada en Dios. Miren a Mí y vengan todos los pueblos de la tierra para que sean salvos, Isaías 45:22. Son tiempos donde todo lo que miramos alrededor nos asusta, y hasta nos ponemos sombríos por tanta maldad y comportamientos totalmente inapropiados, eso nos enoja y nos llena de temor, pero eso no es lo que quiere Dios que veamos.

Él quiere que vivamos en el fruto del Espíritu Santo; Dios quiere que no miremos el mundo ni las circunstancias, sino que miremos a Jesús, puestos los ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de Él, sufrió la cruz…Hebreos 12:2. Nuestra confianza se consolida cuando lo miramos a Él y le ponemos toda nuestra atención; Él soportó la vergüenza de la cruz para que nuestra fe cada vez sea mejor; nuestros ojos en el entorno alejan nuestra mirada de Jesús, y Él está en medio de nosotros deseando que vivamos el fruto y fluyamos en los dones del Espíritu Santo.

Si fijamos la mirada en Jesús podremos verlo sentado sobre el capitolio del gobierno, sobre la iglesia, sobre la ciudad, sobre la nación y sosteniendo la tierra en sus manos. Recuerdo que tuve la visión del profeta, yo tenía siete años de convertida; en una ocasión que se inauguraba una sede de la congregación, en un sector que era zona roja por la clase de establecimientos y la gente que los frecuentaba. Estábamos adorando y alabando al Rey y empezaron a caer muchas piedras sobre el techo de la iglesia, seguimos adorando y orando con mayor fuerza, entonces yo vi al Señor sentado en los cielos y desde allí bajaba su gran manto cubriendo toda la iglesia, como una gran carpa que protegía, luego dejaron de oírse caer las piedras, vi yo al Señor sentado sobre un gran trono, Alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo, Isaías 6:1. Es así que el Señor nos alienta, consuela y fortalece diciendo: YO reino y mando sobre todo. Amén.

6. Debemos pedir visiones mientras oramos y adoramos. Si permanecen en Mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan todo lo que quieran y les será hecho, Juan 15:7. Pedir con el deseo de bendecir a alguien, de desear que alguien sea salvo, de anhelar compartir el amor de Dios a otros, de desear morir a nosotros mismos para que Cristo crezca en nuestro corazón, de poder consolar al que llora, de desear ver a Jesús obrando en nuestro lugar a través de ti y de mí, eso hace que el Espíritu fluya con libertad a través de mí y de ti, si lo anhelas con pasión, así será.

Mis pensamientos deben alinearse al contenido de la biblia y al poder que tienen los nombres de Dios y de Cristo, admirable, consejero, consolador, ayudador, libertador, salvador, Dios fuerte, varón de guerra, etc. Es así que se activa el poder de Dios y las visiones del cielo. Es creer y confesar la palabra con el deseo de verla hecha realidad.

7. Debemos escribir las visiones y los pensamientos que fluyen en nuestra mente, Escribe la visión en tablas para que corra, Habacuc 2:2. Esto nos enseña que debemos escribir nuestras oraciones, nuestras peticiones y tomar nota de las respuestas de Dios; pero también cuando me llegan pensamientos que concuerdan con la palabra de Dios, debo correr a escribir para no olvidar; porque cuando cuando escuchas a Dios hablar, obedece lo que dice, podemos escribir en la dimensión de la fe por diez o quince minutos, así es como Dios me habla y luego yo compongo tres o cinco páginas.

Cuando ya lo tengo escrito todo, lo reviso y lo evalúo, asegurándome que lo escrito concuerda y es compatible con los que dicen las Escrituras. La fluidez y claridad de ese pensamiento debe alinearse a los pensamientos de Dios escritos en la Biblia, centrados en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Por lo tanto los escritos no juzgan en particular a nadie, no señalan a nadie, tampoco realzan al enemigo, sino que glorifican a Dios, edifican, consuelan y exhortan, enseñando el camino que lleva al Padre por medio del Hijo y su palabra. Eso es palabra rhema.

Quizá debo considerar, enviar los escritos a una o dos personas de autoridad espiritual que los lean y me den su apreciación en la sabiduría del Espíritu Santo, para que finalmente sea confirmada. Aunque yo experimento certeza, convicción y seguridad en hacer lo que Dios me habla y me muestra. Los dones se avivan y creces si te enfocas en Dios; porque en lo que fijes tus ojos, eso crecerá en ti, y lo que crezca en ti, eso serás tú. Fijo los ojos en Jesús, Él crece dentro de mí, así Jesús será visto en mí. Ese es mi mayor anhelo. Por lo tanto, teniendo a nuestro alrededor, tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, Puestos los ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe, Hebreos 12:1-2.

Cuando nos llenamos del Espíritu de Dios, el raudal de agua viva que es nuestro Rey Jesús fluirá con gloria, gracia y poder del Padre para traer sanidad,  libertad, vida, justicia y PAZ.

Padre, libérame y libera a quien está leyendo, porque tenemos el corazón abierto a Ti, imparte tu don de fe, para que yo y todos ellos nos apropiemos de esa hermosa verdad, que dentro de nosotros corren los ríos de agua viva del Espíritu Santo. Danos pensamientos y visiones que fluyan con el poder de tu voz. Yo recibo el don de fe, y elijo creer que tu río fluye dentro de mí, como lo dice la Biblia. Declaro que caminaré y viviré en ese río, y Tú, mi Amado Dios Eterno, recibirás la gloria. En el nombre de Jesús, Amén.

Si crees en tu corazón y confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, serás salvo, Romanos 10:9.

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y vrdadero y servidora de su reino.





FLUYENDO EN EL ESPÍRITU, PRIMERA PARTE



FLUYENDO EN EL ESPÍRITU

Subiré a mi torre de vigilancia y montaré guardia. Allí esperaré hasta ver qué dice el Señor Todopoderoso y cómo responderá a mi queja. Entonces el Señor me dijo: Escribe con claridad la visión en tablas, para que el corredor pueda llevar el mensaje sin error, Habacuc 2:1-2.

Mis ovejas oyen mi voz, y YO las conozco, y me siguen, Juan 10:27.

Como su nombre lo indica, fluir significa dejar correr con libertad un líquido o un gas, por lo tanto, fluir en el Espíritu es dejarnos llevar por el fuego de Dios,porque a su Espiritu no podemos limitarlo ni encerrarlo en estructuras humanas; el fluir del Espíritu es el mover de Dios a través de nosotros como sus templos vivos, que se abandonan a la gloriosa presencia de Dios para que sea Él quien opere y obre a través de sus instrumentos enseñando, guiando, instruyendo y corrigiendo. Tu buen Espíritu les diste para que nos instruyera; no apartaste el maná de su boca, y les diste agua para calmar su sed. Nehemías 9:20.

Cuando fluimos en el Espíritu, es Dios quien nos inspira, habla, toca, ministra y profetiza a los presentes, nosotros somos tocados y rodeados de su presencia y nos disponemos para facilitar que corra la abundancia de su gloria y sus bendiciones. Fluir en el Espíritu es permitir que sea Dios llevándonos en su dirección para recibir del Padre lo que Él quiere entregar y desatar en un momento dado para que sucedan milagros, liberaciones y prodigios, el SEÑOR nos da instrucciones, nos aconseje y exhorte. Podemos fluir en adoración, cántico nuevo y palabra profética para la iglesia, el país y el mundo. Moisés les dijo: No tengan celos de mí. ¡Ojalá que todo el pueblo de YHWH fuera profeta para que el SEÑOR pusiera su Espíritu sobre ellos! Número 11:29 y El Espíritu de YHWH ha hablado por medio de mí, y su palabra está en mi lengua. 2 Samuel 23:2.

Todos queremos oír la voz de Dios y hacemos muchas cosas para intentar lograrlo, pero es tan sencillo, que muchas veces lo pasamos por alto. Dios ordena en su palabra amarlo por encima de todo, y amar al prójimo como nos amamos a nosotros mismos. Un aspecto importante para empezar a vivir ese mandato es arreglar nuestras relaciones personales.

1. Honrar y amar al prójimo. Jesús quiere que honremos y amemos a todas las personas tal como ellas son. Debemos amar sin poner condiciones ni anteponiendo reglas, necesitamos presencia de Dios en nuestro corazón, porque no entendemos ni nos damos cuenta que algunos actúan mal porque se sienten inseguros por muchas razones, y lo único que necesitan es ser amados incondicionalmente. Para ello debemos fluir en Cristo.

Los pensamientos de Dios fluyen, en el interior de todos aquellos que creen en Cristp y lo aceptan, El que cree en Mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habrían de recibir los que creyeran en Él, Juan 7:38-39b. Esto nos enseña que así como hace el Señor, nosotros también debemos hacer, poner más gracia y menos ley. ¿Quién es Jesús dentro de ti?

Si en verdad escuchamos la voz de Dios y fluimos en el Espíritu Santo, estamos serenos, tranquilos, reímos con frecuencia y mantenemos una sonrisa en los labios para todas las personas, eso mantiene nuestro cuerpo sano y fuerte. Miramos la fachada de las personas, pero Dios quiere que ministremos a sus corazones mostrando amor a pesar del error, para que ellos sanen por dentro; así veremos que nuestras relaciones personales cambian favorablemente de manera sorprendente, porque el amor cubrirá todas las faltas, Proverbios 10:12.

Si aconsejamos, enseñamos y tratamos desde el fluir del Espíritu que está dentro de nosotros, no solo nosotros, sino ellos también podrán escuchar la voz de Dios y experimentar su amor sanador.

El fluir del Espíritu Santo es la voz de Dios en nuestro interior, dentro de nuestros pensamientos, y cuando nos sumergimos en Él y lo escuchamos atentamente fluyen imágenes en nuestra mente, Cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga del Padre, y se los hará saber, Juan 16:13. Así es que fluyen pensamientos, imágenes y visiones divinas. De esta manera seremos menos rígidos y menos controladores con menos ley y más gracia amorosa.

Cuando le fallamos al Señor, Él no busca desquitarse, ni quiere pegarnos; Él dice: Sé que fallaste, pero límpiate y cambia porque te tengo cubierto con mi sangre, tranquilo, estás en el proceso de aprendizaje rumbo a la perfección, no te angusties, corrígete y avanza. Si entendemos y asimilamos que Jesús nos trata así de bien, entonces también nosotros podremos tratar a los demás y dejaremos de ser tan duros. El problema está en que no dejamos que Jesús se mueva en nosotros. Si Cristo habita en mí y en ti, entonces ¿por qué actuamos nosotros primero que Él?

2. Permanecer en actitud expectante de atalayas, subiré a mi torre de vigilancia y montaré guardia, Habacuc 2:1. Debemos buscar un lugar tranquilo, allí aquietarnos para oír la voz de Dios, con música suave de adoración, y estar alertas para escucharlo hablar.

Cuando nos sumergimos en Cristo, lo veremos, y nos daremos cuenta que Él está sonriendo siempre. Así que cuando nos movemos en el Espíritu de Cristo, todo estará bajo control y nosotros estaremos tranquilos y felices. Los médicos aconsejan la risa, porque reír libera las emociones proveyendo salud a todo el cuerpo, El corazón alegre constituye buen remedio, Proverbios 17:22; y el corazón alegre hermosea el rostro, Proverbios 15:13. Es urgente entrenarnos en estar escuchando la voz de Dios.

Debemos vivir de acuerdo a Jesús y fluir centrados en Él, para mostrarlo a Él, porque sus ovejas oyen su voz y lo siguen. Cuando nos movemos en nuestras emociones y en las circunstancias, dejamos de sonreír, nos volvemos cuadriculados, criticones y controladores; pero cuando nos acostumbramos a fluir en Jesús los cambios no se dejarán esperar.

3. Esperar hasta que Él hable, allí esperaré hasta ver qué dice el Señor, y cómo responderá, Habacuc 2:1b. En ese momento pueden surgir las visiones de Dios, Puestos los ojos en Jesús, el Autor y consumador de la fe, Hebreos 12:2a. Dios alumbra nuestro entendimiento cuando lo buscamos a solas, cuando lo vemos a nuestro lado con los ojos de la fe, esto es visualizar. Visualizar no es un concepto de la nueva era, ellos lo copiaron de la Biblia para usarlo mal, nosotros debemos usarlo para nuestro encuentro permanente con Dios.

Debemos tomar la decisión del salmista, Porque David dice de Él: Veía al Señor siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido, Salmos 16:8 y Hechos 2:25b. Necesitamos visualizar al Señor junto a nosotros, Él está a nuestra derecha, si los del mundo copian la palabra, es porque es digna de imitar, así que nosotros no solo la debemos imitar, sino también vivirla y hacerla realidad.

Cuando dejamos actuar a Jesús en nosotros y nos sometemos a su señorío de amor y poder el ambiente cambia y las vidas se transforman, Ninguno busque su propio bien, sino el de su prójimo…siendo gratos a todas las personas…no procuro mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos, 1 Corintios 10: 24 y 33.

Continua…Parte 2


21 oct 2016

MARANATHA, EL SEÑOR VIENE


MARANATHA, EL SEÑOR VIENE
DESPIERTA AL ÚLTIMO GRAN AVIVAMIENTO
PARA QUE NO TE QUEDES

Si alguno no ama al SEÑOR, que sea anatema.¡Maranata! 1 Corintios 16:22.

El que no ama al SEÑOR Jesucristo, sea anatema. El SEÑOR viene pronto, 1 Corintios 16:22Esto quiere decir: Si alguien no ama al SEÑOR Jesucristo, la maldición de Dios caerá sobre él, pero yo por mi parte, oro al Eterno Dios Creador y le digo: ¡Ven SEÑOR, nuestro salvador! Serán aborrecidos por causa de mi nombre; pero el que se mantenga firme perseverando hasta el fin, ese será salvo, Mateo 10:22.

Por eso dice el SEÑOR: Levántate, tú que duermes, y resucita de los muertos, y te alumbrará Cristo, Efesios 5:14. Y cuando venga el Hijo de Dios, ¿hallará fe en la tierra? Lucas 18:8

La palabra Maranatha es de origen arameo y significa El SEÑOR viene, o Ven SEÑOR; esta palabra nació debido a la persecución que sufrió la Iglesia original del primer siglo, anhelando estar con el SEÑOR, pues la vida del creyente era casi imposible bajo el dominio del imperio romano que obligaba a la gente a dar honor y ver al César como un dios, y la iglesia naciente sabía muy bien que solo hay un SEÑOR y un solo Dios y por conciencia moral no podían llamar al emperador, Señor, Escucha, oh Israel, el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR, uno es. Deuterononomio 6:4.

Así que, porque los cristianos no cedían a la opresión romana de llamar señor al emperador, los consideraban traidores, y los persiguieron hasta la muerte. Asi que, bajo tales condiciones, la esperanza del creyente se elevaba diciendo Maranatha, en un anhelo ardiente de que el SEÑOR viniera a salvarlos del suplicio y el yugo romano, y tanta era la persecución que cambiaron el saludo judío Shalom de paz por Maranatha, todos sabían que no habría paz, pues el mismo SEÑOR lo había dicho: No piensen que he venido a traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada; porque mi venida causa disensión entre los hombres, poniendo al hombre contra su padre, la hija contra la madre, y la nuera contra su suegra...Mateo 10:34-39.

Ellos también sabían que el SEÑOR regresaría para establecer su reino, y con esa verdad obtenían gran consuelo; asi que constantemente recordaban El SEÑOR viene, y el SEÑOR les enseñó varias parábolas sobre este mismo tema, y velaban para estar preparados para su regreso. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria. Cuando estas cosas comiencen a suceder, párense firmes y levanten la cabeza, porque su redención está cerca. Lucas 21:28

Y vemos cómo todos esos eventos diversos suceden en el mundo con catástrofes que mueven los cimientos de la tierra, hay persecución y muerte, pero el Espíritu Santo se mueve para activar, avivar, despertar y reanimar a la Iglesia de Jesucristo a esforzarla por cumplir su tarea misionera como pescadores de hombres, y es el momento glorioso para la Gran Comisión, mientras el Espíritu Santo fluye revelando al SEÑOR Jesús a quienes aún pueden ser salvos, todo esto y mucho más, acontecerá antes del rapto de la Iglesia y del regreso del SEÑOR en su Segunda Venida. Por eso, nosotros debemos estar preparados, pues el Hijo del Hombre vendrá cuando menos lo esperamos. Mateo 24:44.

Hoy los creyentes del SEÑOR Jesús vivimos nuestra vida a la luz del conociniento de que Él puede venir en cualquier momento; las advertencias de Jesús están a la vista para llamarnos a la santidad y desafiar nuestra fe mientras el ministerio de la iniquidad, la apostasía y la inmundicia abruman las mentes de los incrédulos y los tibios intentando inundar la tierra con engaño, confusión, maldad y aberración. Porque el Hijo de Dios ha de venir en la gloria del Padre con sus santos ángeles, y entonces recompensará a cada uno según sus conducta. Mateo 16:27.

Debemos estar listos cuando llegue la llamada, todos los días esperando que Él venga; Maranatha nos recuerda mantener los ojos en las cosas de arriba, pues dedicarse a lo material trae agitación, pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra? Nuestro amado Salvador sabía todo lo que íbamos a pasar y enfrentar hoy, desde terroríficos desastres naturales hasta sorprendentes tiroteos, atropellos y asaltos en lugares menos pensados. Mateo 24:12.

Antes de su venida el creyente está viendo el aumento de la maldad, se ha incrementado la homosexualidad, suceden actos violentos y terroristas, naciones se dividen, las mentes están confundidas, hay gente sin voluntad, indiferentes y frívolos por falta de amor a Dios, amor propio y sin nada de compasión por su projimo, vemos gente fatua, lela, apática y deprimida; hay aumento de enfermedades, virus, bacterias letales, dolores insospechados, ataques al corazón, la economía está en grave crisis, cada vez más los gobiernos satanizados con la intromisión globalista, comunista y socialista anticristo que sigue codiciando poder y dominio, provocando división, guerras, violencia personal y colectiva en ausencia de la paz por no tener temor de Dios, ignorar al Salvador y su palabra y muchas otras cosas terribles.  Lucas 21:25-27. 

En medio de todo este caos y locura mundial el SEÑOR pregunta, ¿encontraré fe en la tierra?

Tú que dices ser mi seguidor y mi discípulo, seguirás creyendo en Mí para vivir y testificar mi palabra? O ¿Acaso se debilitará tu confianza cuando las circunstancias no se estén dando como esperabas, sino que van empeorando? Y tú que dices no creer en Mí, vendrás para que YO te salve y te demuestre mi misericordia? Y cualquiera que se se avergüence de Mi y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre también se avergonzará de él, cuando vuelva en la gloria de su Padre con los santos ángeles. Marcos 8:38.

Sin embargo, en medio de toda esta calamidad mundial, el SEÑOR hace su gran avivamiento antes del rapto y su Segunda Venida, porque vivimos días finales. Maranatha nos recuerda que mirar hacía abajo, solo vemos la tierra, mirando alrededor vemos el mundo terrenal, pero mirar hacia arriba, nos produce esperanza en la pronta venida del SEÑOR Jesucristo. Esta enseñanza es para fortalecer la fe y animar a los que hoy están desanimados, Maranatha, a los que hoy corren preocupados, Maranatha; para los que están ansiosos a causa de problemas que enfrentan y enferman el cuerpo, Maranath. Nuestro SEÑOR viene, tranquilicemos, aferrémonos a Dios y vivamos en el gozo del Espíritu Santo que habita en nosotros. Porque si me voy, prepararé un lugar para ustedes, vendré otra vez y los llevaré conmigo; para que donde YO esté, alli también estén ustedes. Juan 14:3.

Dios conoce los corazones, es misericordioso y sabe quiénes aún pueden salvarse. Dios todo lo dejo escrito en las profecías del AT y las que el mismo SEÑOR Jesucristo confirmó en el NT, y mientras el fin se acerca cada vez más, el Espíritu Santo está tocando vidas por todo el mundo, porque el deseo del corazón de Dios, es que todos vengan al arrepentimiento y se transformen para Dios. Ven tú también a los brazos de Jesús y sé rescatado antes del cataclismo final que vendrá sobre la tierra. Yo deseo con todo mi corazón, la presencia del Alto y Sublime para todos. Amén. Lee Marcos 13 a continuación, la palabra que el SEÑOR me ha venido dando en mi devocional, porque Nuestra ciudadanía está en los cielos de dónde tambíen esperamos ansiosamente, a nuestro Salvador, el SEÑOR Jesucristo. Filipenses 3:20.

Un hombre entró a un local y vio a un señor en el mostrador, maravillado con la belleza del lugar, pregunto: señor, ¿Qué se vende aquí?  Los dones de Dios, respondió aquel señor, ¿cuánto cuestan? Volvió a preguntar el visitante. ¡No cuestan nada! ¡Aquí todo es gratis! En Dios todo es por gracia. Juan 1:16.

Aquel visitante contempló el local y vio que había jarros de amor, frascos de fe, paquetes de esperanza, cajitas de salvación, muchos sacos de sabiduría, fardos de perdón, paquetes grandes de paz y muchos otros regalos celestiales. Que nuestra bondad sea conocida de todos los hombres. El SEÑOR está cerca. Filipenses 4:5. 

El hombre maravillado con todo aquello, pidió: Por favor, quiero el mayor jarro de amor, todos los fardos de perdón y un frasco grande de fe, para mí, mis hijos y toda mi familia. Entonces, el dueño del local preparó todo y se lo entregó en un pequeño paquetico que cabía en la palma de su mano. Mateo 6:19-20.

Incrédulo, el visitante dijo: Pero, ¿cómo puede estar aquí todo lo que pedí? Sonriendo el dueño del negocio le respondió: Este es el local de Dios, por lo tanto no se venden los frutos, ¡Solo las semillas! ¡Plántelas! 2 Corintios 9:10-11.

Tú y yo debemos sembrar de lo mucho que el Creador nos ha dado, ese es el mensaje para ti, de ahora en adelante hasta que nuestro Rey vuelva. No te guardes lo que el SEÑOR te ha enseñado y te ha permitido experimentar, compártelo, llénate del amor de Jesús y del aceite fresco que es la llenura del Espíritu, vive en el fuego santo que es la presencia del Espíritu Santo resplandeciendo en ti y en mi, para que seamos esas virgenes prudentes esperando al SEÑOR, que no desmayamos ni dormimos, sino que damos fruto para el reino de los cielos. Ustedes dicen: todavía faltan cuatro meses para que venga la siega. Pero YO les digo: alcen sus ojos y vean que los campos ya están blancos para la siega. YA el Segador recibe su salario y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra se regocije juntamente con el que siega...Juan 4:35-38.

Dependiendo de tu siembra y la mia, será la cosecha para Dios. No escondas ni guardes nada, entrega todos esos lindos regalos de afecto, aprendizaje y bendición que el Todopoderoso ha puesto en nuestro corazón, esos talentos maravillosos de nuestras manos, ese raudal de riquezas que hay en nuestra alma con Cristo reinando y esa enorme creatividad de nuestra mente que es la mente de Cristo, para que multipliquemos vida en la viña del Reino de Dios. Porque hemos muerto al pecado y nuestra vida está escondida en Cristo. Colosenses 3:2.

¡¡¡Maranatha!!! Cristo viene pronto, No perdamos de vista su regreso, no desperdiciemos lo valioso del tiempo, santífiquémonos, trabajemos ya y desde ahora, que Él nos encuentre recogiendo en su viña. Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado, porque la simiente de Dios, esto es, Cristo, permenece en nosotros; por tanto, no debemos pecar, porque somos nacidos de Dios. 1 Juan 3:9.

Saliendo Jesús del templo, le dijo uno de sus discípulos: Maestro mira, qué piedras y qué edificios tan hermosos. Jesús, respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? No quedará piedra sobre piedra, que no sea derribada, Mateo 24:1.

Y se sentó en el monte de los Olivos, frente al templo. Y Pedro, Jacobo, Juan y Andrés le preguntaron aparte: Dinos ¿Cuándo serán estas cosas? ¿Y qué señal habrá cuando todas estas cosas hayan de cumplirse? Jesús, respondiéndoles, comenzó a decir: Miren que nadie los engañe; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: yo soy el Cristo, y engañarán a muchos. Y cuando ustedes oigan de guerras y de rumores de guerra, no os turbéis, estas cosas tienen que pasar; pero aún no es el finMateo 24:4-6.

Porque se levantará nación contra nación y gobernante contra gobernante; y habrá terremotos en muchos lugares; habrá hambres y alborotos; principio de dolores son estas señales. Pero miren por ustedes mismos; porque los entregarán a las autoridades y los golpearán, y delante de los gobernantes los llevarán por causa de Mí, para testimonio a ellos. Y antes que llegue el fin del mundo, es necesario que en todos los países de la tierra se anuncien las Buenas Nuevas del Reino y que evangelio sea predicado. Marcos 13:3-23.

Si los llevan y entregan ante las autoridades y los ponen a juicio, no se preocupen por lo que habrán de decir para defenderse. En ese momento, Dios les indicará lo que deben decir. Ustedes no son los que van a hablar, sino que el Espíritu Santo hablará por ustedes. Los hermanos se traicionarán unos a otros. Cada uno entregará al otro para que lo maten. Los padres traicionarán a los hijos, y los hijos atacarán a los padres y los matarán. Salmos 81:10.

¡Todo el mundo los odiará a ustedes por ser mis discípulos! Pero YO salvaré al que se mantenga firme en Mí hasta el fin. El que lee esto debe tratar de entender lo que digo. Cuando vean que el horrible sacrilegio en el templo de que habló el profeta Daniel, y la abominable ofrenda puesta donde no debe estar, entonces los que estén en la ciudad, huyan al monte de inmediato. El que esté en la azotea, no baje a la casa para tomar nada; y el que esté en el campo, que no regrese a su casa a buscar ropa. Lucas 21:7-24.

El SEÑOR viene en las nubes por su Iglesia, por los fieles de la tierra que han nacido de nuevo y permanecen fiales a Dios, de inmediato entrará la Gran Tribulación con la aparición del anticristo, porque el Espíritu Santo se va de la tierra con la Iglesia. Es por eso que dice: Las mujeres que en ese momento estén embarazadas van a sufrir mucho. ¡Pobres de las que tengan hijos recién nacidos! OREN a Dios y pidan piedad que esto no suceda en invierno, porque la gente sufrirá muchísimo en esos días. Desde que Dios creó el mundo hasta ahora, la gente nunca ha sufrido tanto, ni jamás volverá a sufrir así. Antes de la Segunda Venida, Dios acortará los días en aquellos tiempos, por causa de su remanente santo, será el tiempo del sufrimiento de los dolores de parto. Si no fuera así, todos morían y nadie sería salvo. Mateo 24:22.

Habrá mucho engaño, estemos atentos: Si alguien dice, aquí o allí está el Mesías, NO les crean. Porque vendrán falsos mesías y falsos profetas, y harán cosas extrañas para engañar a la gente. Y si pueden, tratarán también de engañar a los que Dios ha llamado para que lo sigan. ¡Ten cuidado! Ya les he advertido todo esto antes que pase. 2 Tesalonicenses 2:9-12.

Cuando haya pasado ese tiempo de sufrimiento, el sol se pondrá oscuro; la luna dejará de brillar. Las estrellas se caerán y también los poderes del cielo. Entonces me verán a Mí, el Hijo del Hombre, venir en las nubes del cielo con mucho poder y gran gloria. Y enviaré por todo el mundo a mis ángeles, para que reúnan a mis seguidores. Hechos 2:19.

Aprendan la enseñanza de la higuera. Cuando a este árbol le salen las ramas tiernas y hojas nuevas, ustedes saben que ya se acerca el verano. Del mismo modo, cuando vean que todo está pasando como les he dicho, deben saber que estoy pronto a venir de nuevo. Les aseguro con certeza que todo esto pasará, antes que mueran, algunos de los que ahora están vivos. El cielo y la tierra dejarán de existir, pero mis palabras permanecerán para siempre. Isaías 65:17.

Nadie sabe el día ni la hora en que YO VOLVERÉ; no lo saben ni siquiera los ángeles del cielo. Es más, ni YO mismo lo sé. Sólo mi Padre es el único que lo sabe. Por eso tengan cuidado y estén alertas, porque no saben cuándo vendré de nuevo. Mateo 24:30.

MI regreso es lo mismo que cuando un hombre decide irse de viaje, llama a sus empleados y les encarga que le cuiden la casa. A cada uno le encarga una tarea, y al portero le ordena que vigile. Ellos se mantienen alerta porque no saben si el dueño de la casa va a llegar en la mañana, en la tarde, en la noche o a la madrugada. De igual modo, ustedes deben estar muy atentos, pues YO puedo venir de repente y encontrarlos dormidos. Lo que les digo ahora a ustedes, lo digo para todo el mundo: ¡Estén siempre alerta, vigilen muy bien todo el tiempo! Mateo 24, Marcos 13 Y Lucas 21.

Y esto pido en oración, que su amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprueben lo mejor, a fin de que sean sinceros e irreprensibles para el día de Cristo, llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza del Padre. Filipenses 1:9-11. Por lo tanto, hermanos, tengan paciencia hasta la venida del SEÑOR. Asi como el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia la lluvia temprana y tardía. Tengan también ustedes paciencia, y afirmen sus corazones; porque la venida del Señor está cerca. Santiago 5:7-8.

Es tiempo para vivir en fidelidad y santidad, multiplicando en el reino de Dios, rendidos totalmente al Eterno Dios Salvador, y si no eres tibio ni caliente, el SEÑOR te vomitará de su boca, Apocalipsis 3:16. Oremos y velemos como las vírgenes prudentes, que nuestro amor arda por Jesús y seamos tenidos por dignos, Velen, pues, en todo tiempo orando que sean tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre, Mateo 21:36.

Porque todos sabemos perfectamente que el día del SEÑOR vendrá como ladrón en la noche; que cuando digan paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer en cinta, y no escaparán. Pero ustedes hermanos no están en tinieblas, para que aquel día los sorprenda como ladrón. Porque todos somos hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por lo tanto NO DURMAMOS como los demás, sino velemos y seamos sobrios, 1 Tesalonicenses 5:2-6.

Mantengamonos alerta, permanezcamos firmes en la fe, seamos valientes y fuertes, hagamos todo con amor. Maranathá, que la gracia del SEÑOR Jesucristo sea con todos nosotros, porque estamos a punto de ver una cosecha de almas golpear al mundo, debido a la liberación de la gloria de Dios por su Espífitu Santo, y debemos ser parte de ello. En el futuro me está reservada la corona de justicia que el SEÑOR, Juez justo, me entregará en aquel día; y no solo a mi, sino también a todos los que aman su venida. 2 Timoteo 4:8. Amén.

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.