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18 may 2016

SOLO DIOS DA VALOR A NUESTRA VIDA




SOLO DIOS DA VALOR A NUESTRA VIDA

Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes, Santiago 4:6

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestes en Cristo, según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él., en amor, habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para la alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, Efesios 1:3-6

La gran mayoría de jóvenes que huyen de hogares cómodos y confortables, para ir a vivir a lugares sucios, sin bañarse, sin cambiarse de ropa, comiendo basura y durmiendo en camas sucias donde han dormido muchos otros sanos o quizá enfermos, lo hacen por rebeldía, por la locura de la inmadurez o simplemente porque quieren sentirse amados y aceptados; y también asisten a conciertos de rock pesado, en muchos casos, no tanto porque les guste la música, pues son ruidos estridentes, son cualquier cosa, menos música; los jóvenes que se vuelven adictos a esa clase de ruido, no es algo natural; lo único que demuestran es que sus oídos y sus gustos están atrofiados por la falta del amor presencial de sus padres y que se dedicaron a llenarlos de cosas y no de afecto, sus padres indiferentes y distances para prodigar abrazos, caricias, atención y no tuvieron tiempo para sentarse a conversar con ellos y escucharlos, con suplirles y facilitarles todo les distorsionaron su sano auto-concepto y su valía de personas pertenecientes a una familia unida por el amor y no por la abundancia de la comodidad y las cosas materiales.

Cuando los muchachitos y los jóvenes beben, fuman y viven de fiesta en fiesta con padres que todo les celebra sin ponerles límites, tarde o temprano serán adictos a algo; es una clara muestra de rechazo y carencia de una familia que los identifique y les haga sentir que pertenece a un hogar fundado en el amor y la presencia de los padres que representan autoridad, afecto y disciplina; los vicíos reflejan a una persona deseosa de sentirse parte de algo y de alguien, por eso buscan un hogar extraño, falso y superficial donde aprenden todo lo malo y rechazaran todo lo bueno, transformando su vida,  su forma de vestir y comportamiento; la falta de estabilidad emocional en los jóves y la inmadurez de ciertos adultos, son usados por los productores de drogas, fármacos, modasy culturas sacadas de los cabellos, haciendo extraños y raros a los carentes de amor y madurez, hasta el punto de cambiarles su mundo, su imagen, la forma de hablar, caminar y sus costumbres, porque así cumplen unos parámetros de aceptación en un grupo ausente y opuesto a su verdadero núcleo familiar.

Si el auto-concepto se define por tener habilidades, alcanzar logros, poseer recursos, tener un estatus y un nivel de vida o manejar la apariencia personal, de seguro las personas caerán en los abismos más bajos, los  peligros  de los vicios y miles de cosas que terminan destruyéndolos, Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes, Santiago 4:6                                                                                                                        Llenarse de cosas materiales sin  Dios y sin afecto lo único que crea son vacíos, orgullo y soberbia en el alma debido a un estatus en medio de una sociedad que todo lo cobra, que genera soledad, desolosación y abandono emocional y espiritual haciendo sentir a muchos como uno más entre la gente que se gloria de ser auto suficiente e independiente del su Creador, lo cual los hace vulnerables a toda clase de males y opacando el amor de Dios. Si solo ponemos la  mira y la confianza en los recursos terrenales, inevitablemente nos quedaremos con la idea de tener méritos propios dejando a Dios de lado, corriendo peligro y tambaleando nuestra vida, éxito y destino final.

El calor de una familia unida bajo el gobierno de padres que están presentes para amar, educar y corregir es lo que desarrolla en el ser humano, su verdadero valor de persona y la imagen de Dios en ellos. Un sano crecimiento requiere conocer la verdad que nos hace libres. Lo que Dios dice y enseña en la biblia es la máxima verdad encarnada en nuestro Señor Jesucristo. La tarea del ser humano es descubrir quiénes somos y qué dice Dios acerca de las personas; muchos no lo descubren y se estrellan contra el.mundo porque no saben quiénes son ni a dónde van, o tienen tan subido el ego a causa de la comodidad que llegan a perder su propia vida. Todos necesitamos conocer la doctrina de Dios para llevarla a la práctica y no perecer en el camino. Dios es el Único que le da valor, sentido, madurez y rumbo a nuestra vida.

La inestabilidad emocional y  la falta de vida espiritual en Dios lleva a la desorientación, la victimización, la perdida del sentido y valor de la vida hasta llegar a la auto destrucción; vivir sin amor y crecer sin el conocimiento de Dios es algo muy terrible, por eso debemos enseñar a los hijos desde niños, la vida familiar y espiritual. Tú eres mi Señor; no hay para mi ningún bien fuera de ti, Salmos 16:2.

La genuina humildad desde el punto de vista bíblico comienza a vivirse cuándo conocemos a Cristo y mantenemos una profunda relación personal con Dios, el alto precio que Dios pagó por nosotros a través del sacrificio de Jesús y su sangre derramada para limpiarnos de pecado, es el conocimiento que nos hace humildes y nos provee el valor verdadero que tenemos no solo como personas, sino como hijos amados del Dueño del universo.
     
Sentirse menos y mostrarse inferior creyendo que no es nadie, procede de alguien sin Cristo. Necesitamos desarrollar todo el potencial que Dios nos ha dado en Jesús, para eso debemos saber y conocer lo que Dios dice acerca de nosotros, Él nos enseña las cosas que debemos hacer y las que no debemos hacer, así sabemos cómo vivir y actuar.

Dios nos cambia para que modifiquemos el comportamiento, el pecado es algo que llevamos dentro, así como el gusano daña la fruta desde adentro y brota hacia afuera porque nació adentro, el pecado sale del corazón del hombre, por eso Dios trabaja primero en el corazón humano para quitar el pecado, cambiar el carácter y dar una nueva perspectiva de  vida. Dios es muy claro en su palabra, Efesios 1:2-3, nos dice lo que somos según Dios, Efesios: 4-5 nos dice cómo debemos vivir de acuerdo a lo que somos en Cristo. Dios es ordenado, por eso trata primero con EL SER, luego con EL HACER para que luego le demos su lugar al TENER. Si usted hace lo contrario, la balanza de su vida se inclinará a la derecha o a la izquierda, perdiendo el sano equilibrio de su existencia; se encontrará viviendo en el foso de la desesperación, la locura de la perversión, contra natura, sin identidad y sin rumbo por una mente perturbada y un corazón duro y vacío.

Jesús dice: Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres, Juan 8:32; Dios nos amó de tal forma y profundidad que ya pagó en Cristo el precio por el pecado; Cristo nos devuelto el valor y le ha dado horizonte a nuestra vida; necesitamos conocerlo para mirarnos en Él y aprender a valorarnos dándonos el lugar que nos corresponde. La máxima verdad y razón de nuestra vida está encarnada en el Señor Jesucristo. Solo Él nos libera de la esclavitud y los vicios llenando nuestros vacíos cuando recibimos su amor y nos enamoramos profundamente de Dios.

Debemos reconocer la misericordia y justicia de Dios, Efesios 1:1. Si recibimos a Cristo como Señor y salvador personal, si somos guiados por el E.S. y pertenecemos a la familia de Dios, somos importantes, valiosos y únicos. El primer paso es reconocer que somos pecadores, arrepentirnos y por fe confiar en Dios como nuestro Padre y nuestro Dueño, para vivir como santos amados; los santos NO SON los que ha canonizado la tradición y están en esculturas, Dios nos hace santos y valiosos en Cristo. Los santos estamos vivos y somos todos los creyentes del Padre, Hijo y Espíritu Santo, todo aquel que Dios ha justificado y lo ha apartado  del mundo para que viva en Él y con Él, es valioso y santo. así como nadie puede ser medio salvo.

Cristo nos hace humildes para aceptar lo que Dios dice acerca de cada uno de nosotros y de lo que somos y tenemos en Dios. Algunos cristianos no aceptan llamarse santos, porque creen que no son tan buenos, no entienden que Cristo murió por ellos y los justificó. Si Cristo nos ha salvado, valemos para el Padre, somos nuevos y santificados en su amor sacrificial. Algunos no lo aceptan porque argumentan no ser lo que debieran ser, pero eso es rebeldía, Dios no acepta esa excusa pecaminosa, Él nos escogió antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él, Efesios 1:4. Cada cristiano debe ser santo y sin mancha delante de Dios.

La biblia continuamente nos recuerda quienes somos, a dónde pertenecemos y qué debemos hacer, eso nos imparte vida y valor para tener una autoimagen sana, equilibrada y una conducta correcta. Al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino que cree en Aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obra, diciendo: Dichosos aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos. Dichoso aquel a quien el Señor no inculpa de pecado, Romanos 4:4-5.                                              
Si tenemos una personalidad saludable y balanceada, entonces tenemos la justicia de Dios que nada tiene que ver con las obras. También tenemos que confiar en los recursos con que disponemos en Cristo, Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestes en Cristo, Efesio1:3. Dios nos ha dado todo lo que necesitamos ser para vivir la vida a la manera y medida de Dios, Dios ya nos ha bendecido con toda bendición espiritual para comportarnos como verdaderos hijos propios y pertenecientes al mejor Padre.

Creer en lo que Dios dice es mucho más importante que lo que nosotros pensamos, Abba Padre ya nos declaró  hijos y justos en Cristo, nunca más se acordará de nuestros pecados, pero esto no evitará que nos discipline si le volvemos a fallar, pero nunca nos acusará con el pecado cometido, Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de Aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 2 Pedro 1:3.

Ser salvos es tener valor y ser personas amadas, porque El Padre, Jesucristo y su Santo Espíritu viven en nosotros. Ustedes no viven según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Él, Romanos 8:9. Cuando somos salvos no solo recibimos perdón de pecados y recibimos vida eterna, todo esto es el gran distintivo del cristiano, que nos proporciona seguridad, alegría y balance personal, por lo tanto tenemos sana auto-imagen y toda bendición.

Tener un sano auto-concepto, nos hace tomar responsabilidad para cuidamos , esmerarnos por saber vivir bien y no vernos involucrados en los males del.mundo que esclavizan, destruyen ;y matan. sino que nos comportarnos con dugnidad y aplomo valorando también a los demás como a nosotros mismos, Digo a cada uno de ustedes, que no tenga más alto concepto que el que debe tener, y que piense de sí mismo con cordura, Romanos 12:3;

Así que nada hagan por competencia, ni por vanagloria, sino con humildad, estimando a los demás como superiores a ustedes mismos, Filipenses 2:3. En Cristo lo tenemos todo para sentirnos satisfechos y completos, y a medida que avanzamos en nuestra comunión con Él, descubrimos todas las riquezas  que en verdad tenemos y nos pertenecen en que Dios.

Saber todo nos proporciona tranquilidad y descanso en el Señor, Dios ya hizo todo para que vivamos seguros y felices, lo alabemos por su maravilloso y grande amor, Efesios 1:6. De igual manera como el Padre ve al Hijo y lo reconoce como su Hijo amado, cuando nos mira también dice lo mismo.

Si alguno tiene una auto-imagen distorsionada es porque en su alma hay un sentimiento de rechazo que lo hace sentir inferior por eso toda la vida muchos se la pasan buscando  un amor que los acepte, haciendo cosas que al final los esclavizan y viviendo por lo que otros piensan y les imponen, preocupándose más por lo que los demás piensan que por lo que Dios  dice y piensa de ellos.

Muchos que se dicen cristianos, tienen esa necesidad de aceptación, aún después de ser salvos, no alcanzan a comprender que ya han sido aceptados por Dios en el Amado Jesús; son los creyentes que se vuelven legalistas-religiosos hacen esfuerzos sobre humanos para ser aceptados y para que Dios los ame, creen que por ir a la iglesia, orar larga e intensamente y formar parte en muchas actividades son aceptados, amados y tenidos en cuenta. Creen que por leer la Biblia, memorizar versículos, ayunar y hacer muchas cosas espirituales, Dios los va a amar más. Eso es una verdadera tragedia.

Dios no nos cambia para poder amarnos, El nos amó primero para poder cambiarnos y antes de hacernos salvos. Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros, cuando todavía éramos pecadores, Romanos 5:8.

El amor de Dios se muestra en toda la historia, la misericordia de David con Mefiboset enseña cómo Dios nos ama, aunque hayamos sido sus enemigos, Dijo David: ¿ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien yo le haga misericordia por amor a Jonatán? 2 Samuel 9:1-13. El siervo Siba le dijo que había quedado un hijo de Jonatán lisiado de los pies porque una criada en su huida por tratar de salvarle de la muerte, lo dejo caer; ese niño creció temiendo y odiando a David porque no sabía la verdad del rey David, que lo amaba. Así David envío a buscarlo a Lodebar, el joven Mefiboset no sabía del pacto que habían hecho su padre Jonatán y el rey David. La causa del odio de Mefiboset a David era el resultado de creer mentiras acerca de David, ignoraba la verdad. David amaba al hijo de su amigo y hermano Jonatán, así que el rey después de muchas averiguaciones encuentra al muchacho envía por él y lo traen al palacio para que viva allá y coma en la mesa real. Al verse Mefiboset en la presencia del rey, se postró en tierra, pensando que lo mataría. Pero David lo calma y le dice que no es así sino que lo ama y quiere bendecirlo y tratarlo como un hijo para darle la herencia que le corresponde. Así David lo aceptó como su propio hijo y lo bendijo como tal.

Dios nos ama no por cosas notables que hayamos hecho sino por lo que somos y valemos en Cristo, Sean benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándose unos a otros, como Dios también nos perdonó a nosotros en Cristo, Efesios 4:32. Amén.

16 may 2016

DIOS Y EL ORDEN

DIOS Y EL ORDEN

 

Dios es Dios de orden, no de desorden ni confusión, sino de paz, a Él le gusta que reine la armonía en su su pueblo. 1 Corintios 14:33.

 

Que todo lo que hagan ustedes, siempre sea de forma apropiada y con orden. 1 Corintios 14:40.

 

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiera hacer debajo del cielo, tiene su hora. Eclesiastés 3:1.


Es importante saber y entender la profundidad del principio del orden, porque ser ordenados nos bendice y ayuda a vivir conforme a la voluntad de Dios; el orden no es solamente tener todo en un sitio determinado, eso es parte de guardar el orden; pero orden significa vivir dentro del diseño y los parámetros de Dios, sea en tiempo, espacio, lugar, comprensión, conducta, palabras, acciones, pensamientos, organización, utilización de los recursos y distribución de los bienes y las cosas que Dios pone en nuestra mano, teniendo un estilo de vida coherente con la fe y la palabra, donde todos y todo honran el nombre de nuestro Creador; el orden va unido a la obediencia a los mandatos, fundamentos, y propósitos de Dios para que demos fruto. Así debe hacerse, porque tenemos que cumplir con todo lo que Dios ordena…Mateo 3:15.


Dios es SEÑOR de orden. Vemos que al principio, antes de los seis días de la creación, la tierra estaba desordenada, vacía y en oscuridad, pero cuando Dios vio el caos, l oscuridad y el desorden, habló y ordenó todo con el poder de su palabra, Génesis 1:2; así como estaba la tierra, la vida humana en lo personal, familiar y social anda desordenada, vacía y en oscuridad a causa del pecado y como consecuencia de llevar vidas desordenadas y sin Dios; pero cuando llega el SEÑOR Jesucristo con su salvación, todo se empieza a organizar, todo cobra vida y sentido, porque se llena de luz, Dios con su amor y poder transformador pone todo en orden, por eso el salmista clama a Dios por ayuda para abandonar el pecado y poner orden a su vida. SEÑOR, ordena mis pasos con tu palabra; y ninguna iniquidad se enseñoree de mí. Salmos 119:133.


Bíblicamente el orden hace referencia a la grandeza, omnipotencia, y sabiduría de Dios sobre su creación y la raza humana, revelándonos su perfección en los procesos, especialmente en el proceso salvador en Cristo; Dios en su momento oportuno a través de la historia, vino para dar vida a lo que estaba muerto, puso luz donde habían tinieblas y ordenó lo que estaba en caos, arreglando y organizando todo con disposición correcta, armoniosa y lógica, colocando las cosas en el lugar correcto y a su debido tiempo, porque Él es SEÑOR de orden y propósito. Por YHVV son ordenados los pasos del hombre, y Él es quien aprueba nuestro camino. Salmos 37:23. Por tu ordenación, oh Dios, subsisten todas las cosas hasta hoy, Pues todo está para servirte. Salmos 119:91.

 

Sabemos que a Dios le agrada el orden y Él es SEÑOR de orden, por eso sus hijos hemos de vivir en orden espiritual, emocional, familiar, laboral, material y social, guiados por principios claros, prioridades correctas y disciplina acertada, preparándonos y alistándonos para llevar una vida ordenada y recibir al SEÑOR en las nubes en el momento preciso y oportuno; orden y espera son dos virtudes que van juntos, con la secuencia en los procesos y el trato de Dios, con lo cual la fe se fortalece, mientras el alma aprende a esperar en Dios sin agitarse. Bueno es el SEÑOR con los que en Él esperan, y con el alma lo buscan; bueno es esperar la salvación del SEÑOR. Lamentaciones 3:25-26.

 

Dios todo lo hizo dentro de los parámetros del orden y la perfección, formó la creación en una secuencia de seis días, para descansar el séptimo; y en su orden los cuerpos celestes funcionan con previsibilidad perfecta y precisa, así como también el cuerpo vivo del ser humano y los animales son un claro ejemplo del orden perfecto de Dios en cada una de sus obras en sus criaturas, donde el funcionamiento de los órganos del cuerpo es maravilloso, el corazón bombeando sangre, el cerebro enviando miles de mensajes por segundo a todos los órganos, la temperatura de la sangre en un nivel perfecto en el cuerpo, la rapidez de los pensamientos, la armonía en la respiración, y miles de reacciones químicas y físicas que trabajan perfecta y simultáneamente dentro de nosotros, alineados ordenadamente y con precisión. Tú, Dios omnipotente has ordenado nuestra fuerza, confirma SEÑOR, lo que has hecho en nosotros. Salmos 68:28.

Fijémonos que en Génesis 1, después que Dios separó la luz de las tinieblas, ordenándolo todo, hubo belleza y organización en todo lugar, ese orden provocó multiplicación, recursos, y éxito con progreso como lo vemos hasta hoyi en la creación, luego Dios dio autoridad y poder al hombre sobre todo lo creado, porque el orden abre puertas para lo que Dios siga obrando  a nuestro favor. ¡SEÑOR, deseo que mis caminos sean ordenados para guardar tus estatutos! Salmos 119:5.

Nuestra obediencia a Dios es factor necesario para que Dios nos perfeccione y ponga en orden nuestra vida, así podamos cumplir sus propósitos desde que nacemos de nuevo; el orden de Dios nos hermosea y nos regenera desde adentro hacía afuera, nos muda en nuevas personas y nos transforma para ser ordenados en lo físico, y organizados mental, emocional y espiritualmente, y ser así personas de moral limpia, empezando en la familia, y reflejado en lo social, lo financiero, en el tiempo y en los procesos respecto a los roles, las tareas y el llamado. Pensar en todo lo que es verdadero, honesto, justo, puro, y amable...en esto pensamos. Filipenses 4:8.

 

Dios no se relaciona con el caos ni está donde hay desorden; cuando Pablo hace referencia a que Dios es Dios de orden produciendo paz, dice que nos aseguremos de hacer todo de forma apropiada y con orden. 1 Corintios 14:40, es decir, planificando y pensado; Pablo dio una fuerte exhortación a los Corintos, porque se hacían celebraciones de fe y adoración en forma descontrolada y caóticas, inclusive ofensivas para los inconversos e incrédulos que visitaban la congregación, tocante al don de lenguas.1 Corintios 14:23, 33 y 40. Entonces Pablo da instrucciones acerca del orden que se debe tener en el servicio a Dios dentro del templo, puesto que Dios habita y se manifiesta dentro del orden, no en el desorden, y puesto que el orden es muy importante para que cada cosa compla su propósito, y nosotros podamos distinguir nuestras prioridades, responsabilidades y tiempos, enfocados en la obra de Dios y protegiendo la ministración del Espíritu. Que todo lo que ustedes hagan, sea siempre de forma apropiada y ordenada. 1 Corintios 14:40.

 

Dios trajo orden y plenitud cuando envió a su Hijo para salvarnos, quitando el caos de nuestra vida y llenando el espacio vació de nuestro corazón que solo puede ser ocupado por Cristo, es ahí donde el Padre nos pone en cintura y en orden para un nuevo comienzo de vida y con ricas bendiciones, pues en la realidad Dios provee para todos, y la palabra lo dice:  En la casa del pobre hay comida abundante, pero mucho se pierda por falta de juicio  Proverbios 13:23. La palabra juicio equivale a orden y justicia, razón por la cual debemos ejercer bien el orden y la mayordomía, donde cada uno de los hijos de Dios lleguemos a ser esa tierra fértil que produce fruto de fe, misericordia y testimonio, Dios nos puso en tierra de abundancia, en Jeremías 2:7, Pero Él convierte la tierra fértil en tierra estetil, a causa de la maldad humana, Salmos 107:34; y cuando la palabra de Dios cae en buena tierra, hay mucho fruto, Mateo 13:8.

 

La vida humana se mueve en muchas facetas que requieren orden, sabiduría y autoridad a la manera de Dios, pues todo tiene una razón lógica, una estructura, un orden y un propósito en nuestra existencia, y fue Dios quien estableció el principio del orden como parámetro de vida espiritual y física hacia la santidad y la integridad, mediante la fe obediente, la atención, organización, planificación, disciplinada, moderada y equilibrada. Porque el orden enfoca, pero el desorden dispersa, el orden aclara pero el desorden confunde, el orden fortalece pero el desorden debilita y hay que corregir eso paso a paso para la transformación y modelación de nuestro carácter hacia una vida productiva. Así que, examinémonos a nosotros mismos si estamos en la fe. 2 Corintios 13:5.


Dios trajo orden en autoridad no para subyugar ni dominar, sino para saber vivir en amor, protección, cuidado, guía y dirección divina. Dios mismo estableció para cada uno roles y tareas específicas que enrumben bien nuestro destino hacia la salvación plena en santificación, ciñéndonos al diseño, voluntad y propósito de Dios, pero primero Dios ordena nuestro interior, y cuando aprendemos, ordenamos nuestra vida exterior, por eso manda buscar primero el reino de Dios y su justicia. Cada parte del cuerpo de Cristo cumple su función y así todo el cuerpo crece y se fortalece por el amor. Efesios 4:16b.

 

Nuestra vida debe guardar el orden en todas las áreas para no desviarnos ni perdernos en el desorden del mundo, porque no sabemos el día ni la hora, Dios corrige y procesa para producir una conciencia limpia, libre de culpas y remordimientos que roban la paz y la serenidad interior; por eso debemos respetar los procesos de Dios en su trato con nosotros porque Él nos prepara para caminar en su voluntad y propósito, para provecho, lo cual redundará en grandes bendiciones, en el paso a paso ordenado de Dios, quitando todo lo que estorba, está orcido y está mal; así Él va formando nuestro carácter y temperamento para ayudarnos a saber esperar los tiempos de Dios, direccionando con claridad nuestra vida espiritual e integral. Porque todo fue creado por Dios, y todo lo que existe en por Él y para Él, para gloria de su nombre, Amén, Romanos 11:36.

 

No basta con saber y tener conocimiento, debemos aprender a ser ordenados en espera paciente para el éxito y el progreso en toda nuestra manera de vivir, sujetados y sometidos a Dios, en intimidad con Cristo para eliminar esa constante sensación de zozobra e inquietud, a causa de una conciencia contaminada que endurece el corazón, impidiendo oír la voz de Dios con claridad y debilitando nuestra fe; el orden empieza con la limpieza de corazón para producir pureza de intenciones y renovación mental, esto es orden a la manera de Dios, que unido a la verdad y la justicia nos enseña a set humildes servidores, genuinos cristanos y humanos mansos para recibir bendiciones de Dios, y dar sin esperar nada a cambio, estando siempre listos y dispuestos para que sea Dios quien nos promocione. Por esto, siempre trato de mantener una conciencia limpia delante de Dios y de toda la gente. Hechos 24:16.

Los cristianos vivimos y nos movemos sobre la base de mandatos y principios superiores, donde Dios y su reino son nuestra prioridad para aprender a ser ordenados y organizados en todo lo que Dios pone bajo nuestra responsabilidad y deber ser, todo lo importante, como la familia, el trabajo, la salud, el servicio y el descanso con paz interior en la comunión con el SEÑOR Jesús. Así que rendición a Dios y obediencia son la base del orden que nos permite tener relaciones personales sanas, en cumplimiento de deberes y obligaciones organizadas y planificadas en tiempo de calidad y lógica divina: primero lo espiritual que afecta lo natural, orando y escudriñando la Biblia sin excusas, ni procrastinación, siempre con espíritu dispuesto, buen ánimo, puntuales, responsables y atentos, porque lo espiritual es preparación para material y lo físico, listos para hacer todo como para el SEÑOR en el aquí y el ahora, y dar cuentas en aquel gran día, cuando ojalá ninguno se quede por su desorden de vida y descuido espiritual. Mirando con diligencia cómo andamos, como sabios y no como necios, aprovechando bien el tiempo porque los días son malos. Efesios 5:15-16.

 

La Biblia nos enseña el orden, porque con ella Dios ordena nuestra manera de vivir y nos enseña cómo gobernar la casa en paz y armonía familiar bajo la presencia del Espíritu de Dios; así que reprendamos el espíritu de desorden, saquemos la indisciplina y desobediencia, amando a Dios y el orden que nos proporciona unidad, progreso y espíritu de servicio haciendo bien las cosas, siendo cumplidores y recordando los compromisos para no tratar a las personas y las cosas de cuáquer manera, sino significativamente; porque todo en la vida son actos de orden social, haciendo todo de manera correcta, si nos sujetamos a las leyes de Dios y de los hombres, trabajando y viviendo reposadamente según sea el momento. Unos predican la palabra, otros sirven a las mesas. Hechos 6:2-4, esto es orden y organización, por eso cuando el pueblo de Israel salía a la guerra, marchaban según el turno de cada tribu. Y ese era el orden de marcha de los hijos de Israel por sus ejércitos cuando partían. Números 10:28.


El orden nos permite ocupar lugares de privilegio pero primero debemos ser tratados y formados por Dios para hacer lo que Él espera de nosotros, pues el orden se aplica a todo: en lo que hacemos y decimos a diario, al obrar correctamente haciendo justicia, siendo espirituales, puntuales, organizados, disciplinados, limpios y serenos, en todo nuestro actuar, conservando el diseño original de Dios dado a hombres y mujeres de fe que dan testimonio de Cristo y su reino; el orden es muy importante en lo espiritual y lo natural, aunque muchos lo pasen por alto y no le den el lugar que le corresponde, pero nosotros como gente de fe, somos siervos diligentes de Dios nuestro Abba Padre, porque somos un reino de reyes, sacerdotes, gente santa y mayordomos en el cuerpo de Cristo, y hemos sido llamados al orden. Porque se requiere que los administradores sean hallados fieles. 1 Corintios 4:2.

 

Seamos ordenados en lo mucho y en lo poco, lo cual involucra poner cada cosa en su lugar y encontrar un lugar para cada cosa, para que el orden produzca una atmósfera agradable y con buenos resultados en nuestro diario vivir, alineados con Dios, obrando de acuerdo a sus mandamientos e instrucciones que nos proporcionan sentido común y satisfacción de vida, tanto en lo personal como en lo familiar y social; si guardamos el orden a la manera de Dios, Él nos garantiza el éxito, la paz y la seguridad, ya que una vida sin orden no cumple ni la voluntad ni el propósito de Dios en hacer justicia para que el bien avance. El efecto de la justicia será la paz; y la labor de la justicia, producirá reposo y seguridad para siempre. Isaías 32:17.

 

Todo tiene un orden y una estructura adecuada que da equilibrio y plenitud para tener vidas saludables, conservar la libertad, poner luz y claridad para salir del caos de la oscuridad y el pecado de muerte, a causa de la ineptitud y la pereza, en que vive ahora la humanidad sin Cristo; vivir en orden nos guía hacia la eternidad, en el sentido de vida otorgado por Cristo, pues una vida en orden encuentra fuerza y dirección en Dios por su palabra y su Espíritu que nos acompañan en cada paso que damos, confiados siempre en el favor y bondad de Dios, no en nuestra sagacidad ni capacidad, en orden, obediencia y sabiduría para gobernar nuestra casa, construyendo paso a paso con constancia, esfuerzo y poder de lo alto. Ustedes deben gobernar bien su casa, teniendo a sus hijos sujetos con toda dignidad. 1 Timoteo 3:4.

 

Todo en Dios tiene orden y estructura para que las cosas se sustenten y las personas prosperen para dar fruto, por lo tanto, la vida cristiana debe guardar el orden individual y colectivo, en el hogar y la comunidad, pues el orden siempre traerá los mejores resultados para la convivencia pacífica, pues si hay orden en todas las facetas de la vida, el alma humana encuentra equilibrio y bienestar aprovechando bien el tiempo y los recursos, viviendo conforme a la voluntad de Dios; el orden es un principio eterno y un tema muy importante en la Biblia que debemos valorar y aplicar, pues en el orden se refleja el carácter de Dios y el nuestro, evitándonos problemas; y si no hay paz ni justicia en la tierra, es porque el hombre ha quebrantado el principio del orden divino. Cuando tienen algún problema entre ellos, vienen y yo decido quién tiene la razón; entonces yo doy a conocer las leyes y el orden de Dios. Éxodo 18:16.

 

El orden tiene un trasfondo espiritual, que no solo hace sentir la presencia de Dios en el hogar, la paz interior y la nación, porque del orden se desprenden las ordenanzas y leyes de Dios para que las obedezca el hombre; Dios no improvisa, Él todo lo planea con tiempo y orden, así también el ser humano debe ser ordenado en todo, y la humanidad debe ajustarse al orden de Dios, en su accionar diario, viviendo la palabra, y siendo llenos del Espíritu Santo, para ser cada día más parecidos al salvador, Jesucristo. La palabra de Dios relaciona la justicia, la perfección y la paz con el orden, todas ellas son virtudes y principios que muestran la grandeza de Dios para disfrutar juntos de un mundo mejor. Dios guarda las sendas del juicio, y preserva el camino de sus santos; solo Él nos dará discernimiento para que guardemos justicia, juicio, equidad y todo buen sendero. Proverbios 2:8-9.

 

Para que haya verdadera paz y justicia, debe existir el orden de Dios establecido en su palabra, porque de ello dependerá nuestra sana espiritualidad, paz nacional y balance moral; las leyes como normas generales de Dios, son dadas para gobernar con recta conducta, promoviendo la verdad, la justicia y la libertad que producen paz, y al aplicarlos de forma práctica el resultado será una sociedad organizada, pacífica y en orden, así las guerras y las divisiones se reducirían al mínimo, porque todo lo bueno se expresaría libremente desde muchos corazones limpios, vidas ordenadas y gente que respete a Dios, la gran mayoría sometidos a su voluntad mostrado el carácter de Cristo en cada palabra y acción. Cumplan mis leyes, pongan en práctica mis ordenanzas; y vivan en orden conforme a ellas, porque YO SOY el SEÑOR. Levítico 18:4.

 

El orden es fundamental, especialmente en la vida de los cristianos de todo lugar, unidos por el compañerismo y la fraternidad como pueblo santo, para una sociedad en paz, dentro de parámetros de respeto, amor, bondad y unidad; el orden empieza y se aprende en el hogar, poniendo a Dios como prioridad, Él es el primero en cada vida de fieles que oran, se relacionan, deciden y donde se educacan los hijos con fundamentos biblicos para que reine Cristo en el hogar. El marido ama a la esposa, la esposa respeta al esposo y los hijos honran, obedecen y se sujetan a los padres, porque donde hay amor, respeto y orden, los conflictos se solucionan a la luz de la palabra y la presencia del Espíritu Santo. Porque si el SEÑOR no edifica la casa, de nada sirve que trabajen los constructores; si el SEÑOR no protege la ciudad, de nada sirve que vigilen los guardias. Salmos 127:1.

 

Hay orden en el hogar cuando cada uno de los miembros de la familia cumple sus roles con responsabilidad y buena voluntad, según lo establecido por Dios para cada miembro en la familia, todos sirviendo y contribuyendo a la edificación y conservación de la familia; el padre como el jefe espiritual que protege y provee, la madre como ayuda y complemento para el esposo, y guía perfecta de los hijos en la edificación de la casa conforme al diseño divino; hijos obedientes y respetuosos que se someten al gobierno de los padres, todos cumpliendo sus funciones con amor y esmero; en este orden de cosas, hay equilibrio, comunicación, disciplina y funcionalidad en la familia, repercutiendo en la sociedad. Los padres que no usan la vara de la disciplina para corregir a sus hijos, no los aman en verdad; porque el padre que ama, disciplina con diligencia. Proverbios 13:24.

 

La comunicación sincera y oportuna son parte del orden al ejercer disciplina justa y apropiada, con padres organizados que corrigen con amor y enseñan con el ejemplo, no con ira ni gritos, sino que dan tiempo al diálogo familiar, evitando la confusión y el distanciamiento; un hogar ordenado estrecha los vínculos y aprovecha el tiempo con calidad estando juntos. Dios nos da espacio para todo, y orden es sacar tiempo para Dios, para la familia, el trabajo, los hijos y el descanso juntos; pero con el desorden se alteran las prioridades, los roles y las tareas que dan equilibrio a la familia; por lo tanto, debemos enarbolar la bandera del orden, entendiendo que el orden no es rigidez de carácter ni dureza de corazón, sino afecto, suavidad, comprensión, amor y tiempo con ternura, autoridad y balance, porque la familia es un altar que refleja el reino de Dios en su casa. Y aunque no estoy presente en persona entre ustedes, lo estoy en espíritu, y me alegra ver que tienen orden y se mantienen firmes en la fe de Cristo. Colosenses 2:5.

 

Donde hay guía y dirección del Espíritu Santo, con Cristo en el centro, allí fluye el amor espontáneo y sincero, las decisiones se toman serenamente y en conjunto con todos los miembros, cumpliendo cafa uno su papel con disposición y alegría, algo propio de cristianos llenos de la luz de Cristo; un hogar ordenado emana la luz divina, ya que el orden brota de la naturaleza de Dios, Él no obra súbitamente, sino que toma tiempo para actuar y hacer claros sus propósitos, esperando nuestra respuesta, disposición y entrega; el desorden espiritual, personal, familiar y social son consecuencia de apartarse de Dios, llevando una vida de desmanes sin dirección de arriba. Mis disposiciones y normas de derecho, serán para ustedes una ley que pasará de padres a hijos, dondequiera que ustedes vivan. Números 35:29.

 

El orden también está en el lugar que ocupan las cosas en el hogar, aunque para algunos esto no tenga importancia, debido al afán cotidiano, pero tiene su fundamento bíblico espiritual, porque Dios no solo se interesa en el corazón humano, a Él también le importa nuestro entorno y manera de vivir, ya que el orden y el desorden exterior de cada persona y cada hogar reflejan el interior de los corazones y el estado de las almas, por eso Dios estableció el orden como modelo de vida superior, a los cuadrúpedos para todos sus hijos en todo lugar.  Así vio Dios que todo lo que había creado era bueno en extremo. Génesis 1:31.

 

El orden en casa incluye limpieza, acomodo físico de las cosas, que cada quien haga lo que le corresponde, que todos sean ayuda unos de otros, y se comparta tiempo donde todos crezcan, estableciendo una atmósfera espiritual práctica, rodeados del orden y el aseo, donde Dios se sienta complacido para estar; en un hogar ordenado fluye la presencia y la paz del Espíritu, asi cada día todos se sienten plenos y a gusto con sus tareas y como dice un dicho popular que recuerdo desde mi infancia: cada cosa en su lugar y un lugar para cada cosa, el hogar debe ser nuestro mejor refugio donde habita la presencia de Dios. Miren que bueno y delicioso es que los hermanos habiten juntos y en armonía...Salmos 133.

 

Los padre deben fijar y definir un lugar para cada objeto, tomando con respeto y tacto la opinión de los hijos, enseñando a poner la ropa en orden, los utensilios, documentos y herramientas, y una vez que hayan sido usados, que vuelvan al lugar que les corresponde, evitando asi el desorden, la acumulación y el caos, lo cual crea desavenencias que roban la armonía y la paz de la familia; usemos canastas, gavetas, cajas, estantes y etiquetemos todo debidamente para identificarlos al momento de usar, que todo esté visible y de fácil alcance. porque, así como cada miembro del cuerpo de Cristo tiene su lugar, función y oficio, en cada cosa y miembro de la familia es igual.1 Corintios 12.

 

Limpiamos no por apariencia sino como un acto que honra a Dios, en lo cual toda la familia está involucrada, como principio de responsabilidad compartida; porque la limpieza en el hogar tiene que ver con la limpieza del alma y el orden de cada alcoba refleja a su huésped; la casa debe dividirse en secciones asignando a cada quien un área para ordenar y asear, empezando por la alcoba de cada uno; esto debe ser una tarea diaria, constante y visible, se puede asignar un día semanal o mensual para que cada uno tenga su parte en el orden general de la casa, cada día colocando lo limpio y lo sucio donde corresponde para una buena organización, así Dios bendecirá ese hogar, viendo la obediencia responsabilidad, constancia y esfuerzo de todos. En aquellos días Ezequías enfermó gravemente y estuvo a punto de morir. Entonces el profeta Isaías, hijo de Amoz fue a visitarlo y le dijo: el SEÑOR te dice que pongas tu casa en orden…2 Reyes 20:1.

 

El principio del orden como trasfondo espiritual, y bíblico incluye la limpieza del alma, soltando cargas que hacen daño a la familia, como la falta de perdón, el resentimiento, la desobediencia, la queja, el desánimo, la grosería, las malas intenciones y la falta de comunicación, porque si todos en la familia están libres de cargas, y hay limpieza en su corazón, habrá comprensión y brillará en el hogar la santidad y el amor sincero. No seas fariseo, limpia primero lo de adentro del vaso y el plato, para que lo de afuera también quede limpio. Mateo 23:26.

 

El orden produce momentos de refrigerio que estrechan las relaciones, porque con orden, se ama, se ora, se lee la biblia, se adora diariamente en el Altar familiar y hay tiempo para el ocio y la diversión juntos, así todos son edificados, transformados y perfeccionados, aprendiendo a depender de Dios en todo lo que se hace; y con Cristo reinando en el primer lugar de toda la familia, todo lo demás funcionará, toda ofensa familiar debe perdonarse rápido no dejando que el enojo dañe nuestras relaciones ni sentimientos, mucho menos que todo lo negativo haga presa del hogar. Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo. 1 Timoteo 5:8.


¿POR QUÉ OFRENDAMOS Y DIEZMAMOS, PERO NO PROSPERAMOS? Esta es una pregunta que nadie se atreve a hacer, pero todos los creyentes sienten por dentro: “Si diezmo, si doy, si obedezco,  ¿por qué no prospero? La respuesta es simple y profunda a la vez: dar para la obra de Dios es obediencia, pero la prosperidad viene del ORDEN.


Muchos creyentes oran, diezman ofrendan, sirven y dan con un corazón sincero, pero siguen endeudados, ansiosos, sin control, sin paz y sin dinero que les sobre. ¿Por qué? Porque Dios no nos pidió solo ofrendar, Él nos ordenó ser buenos mayordomos para saber ADMINISTRAR, guardando el orden de Dios; por eso la Biblia está llena de principios prácticos de administración que casi nadie practica porque no los conoce, pues no leen ni meditan en la palabra, y el orden permite:


a. Buena mayordomía, abarca todas las áreas de la existencia humana, donde Dios es Dueño de todo y nosotros administradores. Mateo 25:21.


b.  Redimir con la ley de la quinta parte, Levítico 6:1-5.


c. Vivir en la ley de la multiplicación que es un mandato desde Génesis, 1:28, nos corresponde fructificar y multiplicar, entregando todo en las manos de Dios, empezando por nosotros mismos, porque la multiplicación responde a la obediencia de trabajar y sembrar en Dios y el prójimo haciendo justicia. Juan 12:24, 2 Corintios 9:6..

  

d. Mantener el principio de la disciplina espiritual establecida por Dios, 1 Corintios 14:40. 

 

e. Ejercer la ley del dominio propio, controlando impulsos, transformando pensamientos y teniendo equilibrio en las emociones, caminando en sujeción y obediencia al SEÑOR. Gálatas 5:22-23. 

 

f. Practicar la ley de la planificación, es decir, vivir con dirección y sabiduría de lo alto, programando cada día según la voluntad de Dios. Proverbios 16:9 y Efesios 1:11 


g. Tenemos que cerrar puertas espirituales de maldad y deuda resistiendo al enemigo, abandonando malos hábitos, identificando la tentación y el engaño con discernimiento para no pecar por negligentes. Proverbios 28:13.  


h. Hacer reserva y tener prudencia con los gastos, porque la prudencia financiera va unida a la mayordomía, la fe obediente, el orden y la organización de la mano de Dios, Proverbios 21:20.

  

Si solo aplicamos el principio del diezmo pero dejamos por fuera todo lo demás, la puerta de la prosperidad NO se abrirá. Por eso tantos creyentes dan, oran y sirven, pero no avanzan, No es falta de fe, No es falta de dar, No es falta de oración, es falta de ORDEN BÍBLICO. Así que cuando volvamos al orden establecido divinamente, la paz volverá primero, después el dinero dejará de escaparse en saco roto, a causa de la inutilidad del esfuerzo humano sin la bendición divina, por eso el que trabaja a jornal recibe su salario en saco roto".  Hageo 1:6.

 

Por último, el orden florece en un hogar lleno de cariño, reconocimiento y gratitud, donde todos son uno y escapan de lo urgente para darle prioridad a lo importante que es Dios y la familia, luego al trabajo, los estudios y todo lo demás, sin descuidar el descanso con propósito, todo como para el SEÑOR, no como si fuera obligación ni rutina aburrida; si tu corazón está en orden y abandonas la pereza espiritual y física siendo diligente y lleno de contentamiento para con Dios, obrando con fe obediente, todos somos edificados desde adentro hacia el exterior. Cuida tu corazón y tu mente más que nada en el mundo, porque de allí brotan manantiales de vida. Proverbios 4:23.


Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.



Cada fruto podrido en tu vida tiene una raíz que lo alimenta: fracasos repetidos, falta de energía, propositos y razón de ser sin metas cumplidas, etc. Todo eso proviene de raíces ocultas de: procrastinación, pereza, miedo, inseguridad, y falta de sanidad interior que generan indisciplina y desorden de vida. A menos que rindas toda tu vida a Cristo para que Él arranque esas raíces, y puedas cosechar buenos resultados de bendición y éxito, porque nada es magia, sino dependencia a Dios, conociéndolo, siendo obedientes y prácticando sus principios y mandatos dados en la Biblia; la biología del éxito está en nuestra alineación con el Creador y Salvador para adquirir nuevos hábitos que cosechen lo mejor en el árbol de nuestra vida, siendo transformados desde adentro por el Espíritu de Dios, para que afuera se vean frutos sanos y no podridos.






15 may 2016

PALABRA PARA COLOMBIA, SEGUNDA PARTE




Si hacemos, pensamos y vivimos lo que dice el capítulo 32 de Jeremías, tendremos las bendiciones que dice Jeremías 33: Y me será a Mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloría, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que YO les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que YO les haré, Jeremías 33:9.

Son bendiciones prometidas por un Dios que siempre cumple sus pactos:

a. Revelación, Clama a Mí y YO te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces, Jeremías 33:3. Muchos no pueden vivir el don del discernimiento ni entrar al mundo espiritual de Dios, porque no hay coherencia entre tu pensamientos y tu comportamiento; eso es lo que te impide entender, que el mundo no se mueve solo por cosas naturales, sino por cosas sobrenaturales. Si cumplimos lo que Dios nos manda en su palabra, podremos entrar al mundo espiritual y entender todo lo que está pasando, y podremos entender la conexión entre los dos reinos: natural y sobrenatural. Señor yo creo en Ti, y Tú abrirás mis ojos espirituales y yo veré el mundo sobrenatural.

b. Sanidad. YO les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad, Jeremías 33:6a. Les daré salud y los curaré, haré que disfruten de abundante paz y seguridad, Dios no quiere más enfermos en su pueblo, no más almas deprimidas, no quiere más guerra, quiere que estemos pacíficos y seguros. Y si Dios lo dice, yo lo creo, si lo creo lo proclamo y si lo proclamo, se hará y lo recibo en el nombre de Jesús. Amén.

c. Reconstrucción, Haré volver a los cautivos…y los restableceré como al principio, Jeremías 33:7. Dios cambiará la vida de Bogotá y de toda Colombia, los reconstruirá como al principio. Dios promete que levantará todo lo que está caído, construirá todo lo que está en ruinas, y transformará este país despedazado por la guerra, muchas más cosas se edificarán. No sólo lo material, sino que se arreglarán matrimonios, se levantarán Iglesias y se restaurarán vidas. Gracias Señor, porque hoy mismo tú reconstruyes mi vida en el nombre de Jesús.Amén.

d. Perdón total. Los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra Mí: y perdonaré todos sus pecados con que contra Mí pecaron, y que contra Mí se rebelaron, Jeremías 33:8. Los purificaré de todas sus maldades e iniquidades que cometieron contra Mí, dice el Señor a Colombia. Jesús pagó gota a gota por todos nuestros pecados y rebeliones.

No debemos nada, Jesús pagó todo por ti y por mí. Este año es libertad por la verdad. El perdón es incondicional, no está condicionado por la verdad es porque sí. Se esclarecerá la verdad para que haya una reconstrucción total en el país. Perdonamos sin que nos tengan que contar la afrenta y el dolor con pelos y señales, sí Dios me lo demanda, tengo que perdonar porque sí y porque sí, porque sí perdonando todo. Así perdonó el Señor al ladrón arrepentido en la cruz. Los asuntos legales son otra cosa, pero el cristiano no puede supeditar el perdón a nada, porque eso es anti-bíblico. Hay que perdonar, sí o sí. Y si aún no vienen a pedirnos perdón, debemos perdonar.

e. Bienestar y Paz. Y me será a Mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que YO les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que YO les haré,  Jeremías 33:9. Colombia será para Dios motivo de gozo, de alabanza y de gloria a la vista de todas las naciones de la tierra.

Todo el mundo se enterará del todo el bien que Dios nos hará, No nos tiemblen las corvas para decir que está palabra es para la nación de Colombia. Estar bien, es que tendrá bienestar. Tendremos el Shalom del AT, y el eirené, del NT, un estado total de sosiego, serenidad, y liberación de conflictos. La paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará nuestros corazones y pensamientos en Cristo Jesús, Filipenses 4:7.

Shalom era una palabra que en el AT, se coloca en las ciudades de refugio donde iban a pagar condenas los acusados de un delito, no es bueno hacerlo encerrados en una cárcel, donde pierden el tiempo y se hacen esclavos de malos pensamientos y de la pereza.
El Señor ordenó las ciudades de refugio, Números 35:6-34, donde vivían aislados de la sociedad los criminales, ellos trabajaban mientras se esclarecía su culpabilidad o inocencia, producían y rendían para la economía de la comunidad. Esas ciudades de refugio, eran para los presos en el AT.

Romanía, hoy Rumanía era una de esas ciudades agrestes que los emperadores  la constituyeron colonia penal. Los presos no se dejaban detrás de las rejas, los mandaban a las colonias. La mejor forma de pagar condenas, es trabajando para la sociedad y no viviendo de la sociedad delinquiendo desde una prisión. Como hubo en Colombia, la Colonia Penal de Araracuara donde los reos construían sus propias chozas, sacaban caucho y madera y producían para el país.

f. Acción de Gracias. Ha de oírse aún voz de gozo y de alegría, voz de esposo y voz de esposa; voz de los que digan: Alabad a Jehová de los ejércitos, porque Jehová es bueno, porque para siempre es su misericordia; voz de los que traigan ofrendas de acción de gracias, a la casa del Señor, Jeremías 33:10-11. Aunque muchos digan que este país está en ruinas, que no tiene salvación y que están desolados, Dios hará que se oiga de nuevo, gritos de gozo y de alegría, con cantos de bodas, vendrá el pueblo con cantos de alegría delante del Señor de toda la tierra, para darle acción de gracias, por su bondad y amor eterno, Dios dice que Cambiará la suerte y el destino de este país.

El día de Acción de Gracias, se creó en los USA, que lamentablemente sigue desdibujando su perfil cristiano, pero Franklim Graham está yendo por todos los estados, levantando intercesores que oran todos los día todo el día a favor de Estados Unidos, que es lo mismo que debemos hacer en Colombia, ir de estado en estado, de departamento en departamento, de ciudad en ciudad, para que haya un remanente que impida que se descristianice por completo la nación.

El Día de Acción de Gracias se creó por hombres inmigrantes que no tenían títulos nobiliarios ni dinero, se pusieron de acuerdo para encontrar un lugar donde pudieran adorar a Dios con libertad, llegando en barcos semiderruidos por el Atlántico Norte, habiendo sufrido naufragios, pérdidas de vidas, epidemias y muchas cosas mas, pero que finalmente llegaron a las playas del Atlántico Norte, se arrodillaron en las húmedas arenas, y el pastor Corn, clavó una cruz y dijo: Esta tierra es para Cristo, así fundaron la nación de Norte América bajo los fundamentos y principios del Dios de la Biblia.

Cuando recogieron la primera cosecha de la tierra y comieron su producto, crearon el famoso ThanksGiving, o Día de Acción de Gracias, que se convirtió en fiesta nacional de los Estados Unidos de América, un día en que se dedican a darle gracias a Dios por todas la bendiciones recibidas en el año.

g. Descanso, Así dice el Señor Jehová de los ejércitos, En este lugar desierto, …y en todas sus ciudades, aún habrá cabañas de pastores, que hagan pastar sus ganados. En las ciudades de las montañas… y alrededor de Bogotá, y en todas las ciudades del país, aún pasarán ganados por las manos del que los cuente, ha dicho el Señor, Jeremías 33:12-13. En este país que ha quedado en ruinas por la guerra, la violencia, la muerte y el dolor, habrá vida y descanso, no se fatigarán mis ovejas, por las pesadas cargas de los pastores. En quietud y en reposo te pastorearé, Isaías 30:15.

Jesús nunca dijo que viniéramos a Él para cargarnos, fatigarnos y agobiarnos, sino vengan a Mí los fatigados, que YO los haré descansar, Mateo 11:28; Gracias Señor, gracias, MI Señor Jesús, porque Tú eres mi reposo.

h. Seguridad y justicia. En aquellos días y en aquel tiempo, haré brotar a David un Renuevo de Justicia, y haré juicio y justicia en la tierra…En aquellos días Colombia será salva y Bogotá habitará segura, y se llamará, Jehová Justicia nuestra Jeremías 33:15-16. Dios levantará un gobernante que practique la justicia, el derecho que no se ha hecho en esta nación por décadas. Esta Escritura es exacta para el tiempo actual.
Lee estos dos capítulos de Jeremías 32 y 33 y pregúntate:¿Qué dice? ¿Qué significa? Y ¿Qué aplicación tiene para mí?

Comparto este mensaje dado por Dios a un siervo de esta nación,