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8 jun 2016

DIOS EXTRAORDINARIO



NUESTRO DIOS ES EXTRAORDINARIO Y MAGNIFICO


Para sacar a su pueblo de Egipto, Dios desplegó su gran poder en medio de un gran terror, y de acontecimientos extraordinarios. Deuteronomio 26:8.

 

¡El poder del SEÑOR es extraordinario! ¡El poder del SEÑOR, alcanzó la victoria! Salmos 118:16.

 

Maravilloso es Dios en su santuario; el Dios de Israel da poder y fuerza a su pueblo. ¡Bendito sea Dios! Salmos 68:35. Con el fin de mostrar las riquezas y grandezas de su reino, y el extraordinario poder de su señorío, Dios permitió el banquete de Ester por largo tiempo, para dar salvación al pueblo hebreo. Ester 1:4.


Ir por el camino del mal le resulta fácil a una vida ordinaria donde la gran mayoría de la gente no teme a Dios, pero en la grandeza de su bondad, Dios nos guía al bien para su gloria, por eso nos amó hasta el sacrificio del Unigénito del Padre, con el fin de que llevemos una vida recta; sin embargo, el común de la gente del mundo escoge la senda ancha y el camino fácil, por eso nuestro Salvador dijo: Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición y muchos son los que entran por ella; pero estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son las que la hallan. Mateo 7:13-14. 

 

La grandeza de nuestro Dios es extraordinaria, el poder de nuestro Salvador es sobrenatural, su ilimitado e infinito amor es perfecto, su voluntad es buena, agradable y perfecta, Él es la fuente extraordinaria de toda verdad, Él es la fuente de nuestra integridad, rectitud, justicia, sinceridad, honestidad y trasparencia para vivir agradando el corazón del Padre; todo es posible si nos mantenemos en la presencia de Dios, en función de su temor reverente, el amor real y la sujeción a Jesucristo. YO SOY el SEÑOR, Dios de toda la humanidad. ¿Habrá algo imposible para Mi? Jeremías 32:27.


Tristemente son pocos los que conocen y disfrutan lo extraordinario de Dios, solo un remanente, solo los que suelen vivir en la predencia de Dios recta y honestamente, pero al común de la gente le resulta más atractivo, el facilismo y lo novedoso del mundo, porque tienen pereza espiritual e inercia para escuchar la Dios a través de la lectura juiciosa de la Biblia, entonces los domina la incredulidad y el pecado que reina en su ego rebelde, soberbio, necio, desobediente, independizados, de Dios y de toda autoridad; en ese estilo de vida es imposible tener una relación personal con Cristo, cultivar la oración y mucho menos adorar a Dios para vivir rectamente y en victoria. Por tanto, puesto que tenemos en derredor una gran nube de testigos, despojémonos de todo peso de pecado, el cual fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. Hebreos 12:1.

 

El Dios bueno, grande y extraordinario nos hace gigantes de la fe y humildes de corazon, creyentes que aman su presencia en oración y adoración, las cuales son una clave para vencer a los enemigos espirituales y alejar a las personas que sirven de tropieso y nos empujan muchas veces a pecar por seguir las opciones del mundo, si nos sorprenden con debilidad en la carne debido a la falta de comunión con Cristo y la falta de llenura del Espiritu; en esa debilidad espiritual resulta deleitoso cualquier obsequio del mundo y tentación del enemigo que asalta la mente del viejo hombre y lo postra; pero  recordemos y vivanos el extraordinario poder de Dios en nosotros para soportar y vencer; con la presencia sobrenatural de Dios en nosotros, obtendremos grandes victorias, y con Jesucristo en el centro de nuestra vida, quitamos los ojos del mundo para movernos en lo divino, lo puro y celestial, asi conquistamos como lo asegura la palabra de Dios. Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro SEÑOR Jesucristo. 1 Corintios 15:57. 

 

La razón de tanta derrota de muchos, es que no conocen ni temen al Dios extraordinario y sus grandiosas obras, "pues viven fuera de su presencia," bueno, eso creen, pues se deleitab en lo ordinario del mundo, porque no entienden que buscar el rostro de Cristo es lo mejor, para ser gente de empuje y de cambio; con lo ordinario, lo común y generalizado gran cantidad de personas terminan siendo esclavos ordinarios del diablo y el pecado, haciéndose amigos del mundo y del príncipe de este mundo, pero enemigos de Dios; en esa atmósfera contaminada, Dios no puede estar, y a ellos les resulta lejano, extraño y exigente. Cuando la realidad es que en Dios tenemos al mejor Padre y al perfecto Amigo mediante el extraordinario Ayudador y Consejero personal que es el Espiritu de Dios en los santos. ¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llama hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, porque no conoce a Dios. 1 Juan 3:1.

 

Conocer y reconocer al Dios extraordinario es un privilegio glorioso que nos provee vida de prodigios, milagros, maravillas y detalles del Alto y sublime, donde Él construye y nadie destruye, abre puertas que nadie cierra, levanta a muchos que nadie derriba, porque contamos con lo inusual de Dios que es fuera de serie; su extraordinaria gracia abre puertas para servirle en portentoso reino, donde se ministra su amor a los necesitados, para que también ellos conozcan al Alto y sublime Dios de poder, que un día bajo a nuestro tamaño para enseñarnos y darnos ejemplo con su sencilla pero grandiosa vida como Hijo del Hombre, obrando maravillas en medio de gente imperfecta, que de aprender a vivir por encima de las circunstancias y los ataques, para ser lámparas que alumbran con el aceite de la unción y llenura de su Espíritu que nos fue dado. Porque el SEÑOR guarda la paz de aquellos con carácter firme, que en Él piensan y confían. Isaías 26:3.

 

La Biblia enseña que caminar en el Espíritu nos provee una vida de fe y fidelidad a Dios, aprendiendo a viviendo en función de Dios y su reino, de justicia y propósitos, pues conocer al Dios grande es lo que nos merece ser embajadores y actores en la cultura del reino, donde el Rey nos hace reyes y sacerdotes, libres de caprichos que esclavizan, y aunque estemos en el mundo, Él nos va preparando comosoldados para trabajar y luchar contra el enemigo que ataca sin parar. Y Esteban lleno del Espíritu Santo, fijó los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús de pie a la diestra del Padre. Hechos 7:55.

 

Si queremos una vida de abundante fruto, sujetémonos al consejo y la dirección sobrenatural del Espíritu, para que el poder de Dios tome el control, porque Dios obra más allá de nuestra capacidad, dándonos un corazón valiente que hace vida día a día su palabra desde las entrañas; Dios es el centro de nuestra vida, por la vía de la fe en Cristo, quien nos transforma de gente ordinaria a extraordinaria, por su Espíritu, de comunes a especiales por su amor, de fracasados a victoriosos por su poder, de vivir con pérdidas a vivir con ganancia, por du bondad, de sobrevivir en imposibles a experimentar lo posible de sus milagros por su gracia; pero agarrémonos a la verdad bíblica para que se produzca lo extraordinario. No hay nadie como el SEÑOR, grande es Él, y grande es su nombre y poderío. Jeremías 10:6.

 

Nuestro Grande Dios es el único vencedor y triunfador sobre la muerte, el pecado y el enemigo, Él está por encima de todo mal, podremos cambiar, pero El permanece fiel e inamovible, y con Espiritu superior nos equipa, como lo hizo con Daniel y sus tres amigos, unos sencillos jovenes hebreos y provincianos que llegaron a ser primeros en la corte de Ciro, Dario y Jerjes; hoy para nosotros, su victoria y su poder son desde la cruz y el sepulcro vacío, que con su palabra como espada de doble filo, nos hace más que vencedores y con su poder extraordinario en oración y adoración nos hace conquistadores de territorios, venciendo estrepitosamente a los enemigos, como lo narra la biblia. Josué 6:1-16,  2 Crónicas 20. 

 

Logramos éxitos y lugares de privilegio porque los hechos extraordinarios del SEÑOR marcan nuestro caminar dentro de lo perfecto de Dios, porque no son cosas de la buena suerte ni nuestra astucia, es el poder del Dios de Israel, dando la batalla a nuestro favor, impulsándonos a mayores niveles de vida, y que nunca nos demos por vencidos, sino que recordemos que contamos con el Dios extraordinario que nos hace guerreros que derriban gigantes, pues lo aprendemos con El en el lugar secreto cargando su uncion para que todo sea nuevo alredor; así somos bendición de Dios marcando vidas. Así que seamos incondicionales para con Dios por todo lo que Él es y hace para salvarnos y darnos vida. Por lo tanto, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios, que presenten a Él sus cuerpos, en sacrificio vivo y santo, para que sean aceptables delante de Dios, pues esa es nuestra adoración racional. Romanos 12:1.

 

Ser sobrenaturales en uncion, poder y autoridad, requiere someternos, rendirnos y entregarnos totalmente al SEÑOR, dándole el control de todas las áreas de nuestra vida, haciendo su voluntad, no para que reluzcamos ni inflemos el ego, sino para exaltar su nombre y su grandeza, porque Dios es muy pero muy grande:


Testifico de su extraordinaria grandeza y poder, porque lo he vivido y lo he visto: la primera vez que vi la grandeza de Dios fue cuando mi padre falleció, yo llevaba mes y medio llorando porque no sabía dónde estaba su alma, entonces una noche oré con todo mi ser, pidiendo al SEÑOR que me mostrara dónde estaba mi padre, esa noche soñé: Vi que mi madre, mis hermanos y yo visitábamos a mi padre en un gran campo donde se construían muchas casas hermosas, de pronto vi salir a mi padre de entre las casas. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; de otra manera, YO se los habría dicho; voy, pues, a preparar lugar para ustedes. Porque si me voy, les preparé lugar. Vendré otra vez y los tomaré YO mismo, para que donde YO esté, también estén ustedes. Juan 14:2-3.

 

Yo salí corriendo para abrazar a mí padre, me colgué de su cuello y palpé su nuca, donde quedó un agujero de la roca que se le clavó a causa del accidente de tránsito; le pregunte a papá cómo estaba, y me dijo que muy bien porque allí era feliz y lo trataban bien; la verdad yo veía a mí papá muy joven y delgado, como él era a los 30, y cuando partió estaba gordito y canoso; entonces me dijo: hija, ya tenemos que despedirnos porque hay mucho que hacer y mira, ya viene el Dueño de todo, entonces me señaló con la mano, volví mi rostro y vi al SEÑOR Jesús muy pero muy grande, Él venía caminando lentamente, pero es su extraordinario tamaño y grandes brazos, traía abrazadas multitudes y multitudes y aún ciudades se veían entre los brazos del SEÑOR, y yo quedé asombrada al ver lo gigantezco del SEÑOR. Dios es tan grande que ni los cielos ni la tierra lo pueden contener…1 Reyes 8:27, 2 Crónicas 6:18.

 

La segunda vez que vi la extraordinaria grandeza del SEÑOR, fue en una reunión de oración en casa de una hermana, ese día yo llegué allí y como que me quedaba dormida, entonces mi espíritu dijo a mi ser, no viniste a dormir, sino a adorar a Dios. De inmediato el SEÑOR Jesús se paró delante de mí y me puso su mano en la cabeza, yo empecé a subir la mirada buscando su rostro, pero entre más subía la mirada, Él más se alargaba y se agigantaba hacia arriba, y no alcancé a ver su cara de lo grande que era; pero empecé a cantar en lenguas con un tono muy alto, por un momento no supe dónde estaba, solo veía gran luz y muchos ángeles; al final volví en mí, y los hermanos lloraban, diciendo, hermana, un gran coro de ángeles cantaban con usted, pero yo nunca los oí. Grande es nuestro Dios, y digno de suprema alabanza, porque su grandeza es inescrutable...Salmos 143: 3-21.

 

La tercera vez que vi la extraordinaria grandeza del SEÑOR, fue cuando el pastor de la congregación, inauguraba una sede nueva para los jóvenes, estábamos cantando y de pronto empezó a caer una lluvia de piedras sobre el techo del templo, yo me asusté mucho, pues era una zona no muy buena; entonces cerré los ojos y con todas mis fuerzas empecé a clamar en el espiritu por ayuda y defensa de Dios, de repente ví en el espíritu, al SEÑOR Jesús, Alto y Sublime, sentado en su trono, sus faldas muy blancas y grandes bajaban desde lo alto, cubriéndo todo el templo hasta el suelo, parecía una gran carpa de circo; en ese momento cesó la lluvia de piedras y todo quedó en silencio, luego la gente empezó a aplaudir y adorar a Dios y yo lloraba mucho. Tuya es, oh SEÑOR, la grandeza, el poder, la gloria, la victoria y la majestad, en verdad, todo lo que hay en los cielos y en la tierra, tuyo es; tuyo es el dominio, oh SEÑOR y Tú eres exaltado como soberano sobre todo. 1 Crónicas 29:11.

 

La razón por la que escribo, es porque Dios se me ha revelado muchas veces y Él abrió este ministerio de la pagina web, para dar testimonio de toda su grandeza y extraordinario majestad, Él es el Dios real, vivo y verdadero de quien soy y a quien sirvo; Él existe, mira, ve, oye, ama, dirige y salva a todos los que le creen, lo aman, lo buscan, lo siguen y le sirven; el extraordinario Hijo de Dios vino para deshacer las obras del diablo, rescatar a todos los que se acogen a este gigante de amor, poderoso, precioso, hermoso genuino, real, veraz y justo. Para que sepamos cuán grande y sin limites es su poder, el cual actúa en nosotros los creyentes. Este poder es el mismo que Dios ha mostrado con tanta fuerza y potencia. Efesios 1:19.


Él se engrandece en nosotros con sus milagros y maravillas; vivimos para ensanchar su reino y transmitir las buenas nuevas de salvación a muchos; tenemos que trabajar arduamente no dando lugar a la pereza ni la inercia, es parte de la batalla de la fe haciendo tesoros en el reino de Dios, para añadir gente nacida de nuevo y mejorar nuestras relaciones personales con quienes nos rodean, porque ya no vivo, yo, el Extraordinario vencedor del Calvario y el Getsemaní, vive en mi. No hay nadie como Tú, oh, SEÑOR; grande eres Tú, y grande es tu nombre en poderío. Jeremías 10:6.

 

Los humanos nos adaptamos a las costumbres y los hábitos con facilidad, haciendo las cosas de cierta manera y a nuestro parecer, pero ha llegado el tiempo de ser transformados como fue Pablo y como lo he sido yo, lo cual digo con humildad, pues me gozo escribiendo y enseñando a cerca de Dios, porque con su extraordinaria palabra es edificada mi vida y se renueva mi corazón y mi mente dia a día; tomemos conciencia de santos para funcionar correctamente y a la manera de Dios saliendo de lo rutinario, monótono, uniforme y aburrido del mundo, a lo extrairdinario de Dios. Porque el SEÑOR, a causa de su gran nombre, no desampara a su pueblo, Él se complace en que seamos suyos. 1 Samuel 12:22.

 

Dios es todopoderoso porque todo lo puede, es omnisciente porque todo lo sabe con detalle, es omnipresente porque puede estar en todas partes, es Espiritu y posee grandeza, y es eterno porque no tiene principio ni final; esto lo hace extraordinario, de tal manera que conocerlo mejor cada dia, nos llena de vida y nos saca de la rutina; no nos perdamos lo extraordinario, maravilloso y bello de la vida que Dios ofrece a cada instante, Él con situaciones, detalles y cosas sencillas cargadas de amor nos rodea de su gloria para que vivamos sus proezas y que no perdamos de vista su majestad; la vida en Cristo resulta de día en día una gloriosa y poderosa aventura de amor diario. Vindicaré la santidad de mi gran nombre, que ha sido profanado por las naciones, el cual también ustedes han profanado en medio de sus naciones. Y las naciones sabrán que YO SOY el SEÑOR, cuando demuestre mi santidad entre mi pueblo, a vista de las naciones. Ezequiel 36:23.

 

Aunque lo común del mundo afecte nuestra vida natural, lo extraordinario de Dios en Cristo, siempre predomina y prevalece sobre las circunstancias, para llegar a ser verdaderos templos y altares donde el fuego del Eterno permanece encendido y allí no entra al enemigo; si nuestro Dios es extraordinario en su soberanía y realeza, nosotros marcamos la diferencia en el mundo reflejando a Cristo, así vencemos sobre toda tentación y las pasiones, como Jesús venció. Clama y grita de júbilo, habitante de Sión, porque grande es en medio de ti, el santo de Israel. Isaías12:6.  

 

En momentos de prueba y ataque, la extraordinaria presencia de Dios en la oscuridad del mundo, brillará; su luz disipa las tinieblas e ilumina nuestro camino, una realidad espiritual ante la actividad de las tinieblas y del mundo; nuestras oraciones no terminan con un sencillo amén, tenemos que entrar y quedarnos en la extraordinaria esfera celestial de lo sobrenatural para contemplar su grandeza y sus milagros, somos suyos y hemos rendido nuestra vida a Él, ligando la mente y el corazón al señorío de Cristo para gloria del Padre. Porque el SEÑOR, el Altísimo, es digno de ser temido; Él es Rey grande sobre toda la tierra. Salmos 47:2.

 

Estamos sentados en lugares celestiales junto a Dios, para que engrandezcamos el nombre del SEÑOR, peleando la buena batalla de la fe en oración, lo cual podemos hacer todo el tiempo, como parte de las buenas obras que Él preparó de antemano para que andemos en ellas, eso es parte de su propósito en esta tierra, que estemos en la brecha para gloria a Dios...No adoren a otros dioses no se inclinen delante de ellos, no los alaben ni les den ofrenda. YO SOY el Dios verdadero; adórenme, ofrezcan sus sacrificios de alabanza solo a Mí, porque YO los saqué de Egipto, mostrándoles todo mi gran poder...2 Reyes 17:35-38. 

 

Muchos cristianos se desaniman y se abaten cuando su vida en general sufre caídas a causa de la tentación y el fracaso frente al pecado, pero lo extraordinario está en que te llenes del conocimiento de Cristo y el poder de su palabra para vencer; Dios tiene la soberanía de sacarnos del pozo, llevarnos al arrepentimiento e introducirnos en su gloria inmarcesible; aunque pecamos y caemos no somos don nadie, el extraordinario Dios del Calvario ganó nuestra victoria en la cruz, y nos da oportunidad de reconciliación y apertura al perdón para que sigamos siendo restaurados y transformados en vida espiritual, librando batallas sin soltarnos de su mano. Porque como los cielos son más altos que la tierra, así los caminos del SEÑOR son más altos que nuestros caminos, y sus pensamientos más profundos que nuestros pensamientos. Isaías 55:9.

 

Recuerdo una tarde que oraba, cantaba y hablaba con Abba Padre, a manera de batalla espiritual contra las fuerzas del mal, mientras yo danzaba, oí la voz del SEÑOR en mi corazón que dijo: me gusta cuando me cantas y me danzas, pero también nunca dejes de orar, no pares, hazlo intensamente, porque cuando lo haces, el infierno tiembla y te quiero hacer una de mis valientes guerreras; son cosas que no olvido, por eso sigo en su presencia. Yo recuerdo sus palabras y esa es la razón de las enseñanzas, que todos sepan y ojalá experimenten las grandiosa, maravillosa y extraordinaria presencia del Dios todopoderoso que gobierna su universo en plenitud de su poder extraordinario y sobrenatural. Bendijo Esdras al Eterno, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amen! Alzando sus manos, se humillaron y adoraron a YHWH, inclinados a tierra. Nehemías 8:6.

 

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.



 

7 jun 2016

BATALLA EN ORACIÓN Y ADORACIÓN


EL INFIERNO TIEMBLA ANTE 
LA ORACIÓN Y ADORACIÓN DE UN SANTO

Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Josué 1:5.

 

El SEÑOR nos hace conquistadores. Él mismo será nuestra guía y nos ayudará en todo; Él jamás nos abandonará. ¡Échenos fuera el miedo y la cobardía. Deuteronomio 31:8.

 

YHWH, está conmigo como poderoso guerrero; por lo tanto, los que me persiguen tropiezan y caen, no podrán prevalecer; serán avergonzados en gran manera, y su maldad no prosperará; su confusión será perpetua y jamás la podrán olvidar. Jeremías 20:11.


Ir por el camino del mal le resulta más fácil a la gran mayoría de la gente, esa es la razón por la cual nuestro Salvador dijo: Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición y muchos son los que entran por ella; pero estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son las que la hallan. Mateo 7:13-14. 

 

Permanecer como personas íntegras, rectas, sinceras, honestas y trasparentes que vivan para agradar el corazón de Dios solo es posible viviendo en función del temor y el amor a Dios, y son pocos lo que suelen vivir así, puesto que a la gran mayoría le resulta más cómodo el facilismo del mundo, esto debido a la pereza y la incredulidad y cada quien se complace más en si mismo, y en ese estilo de vida es imposible mantenerse en oración y adoración para santidad y victoria. Por tanto, puesto que tenemos en derredor una gran nube de testigos, despojémonos de todo peso de pecado, el cual fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. Hebreos 12:1.

 

Tenemos que saber que la santidad es un estilo de vida y en ese estilo de vida resulta más fácil la oración y la adoración como una clave para vencer los enemigos personales del pecado, el mundo y la debilidad de la carne, aunque nos parezca que es más deleitoso complacer nuestro vientre y nuestro cuerpo, obtendremos mayores victorias si cultivamos y conservamos una relación íntima y personal con el SEÑOR Jesucristo, es así como nos desenfocamos de tanto mundo para centrarnos en lo divino, lo puro y celestial para ser más que vencedores como lo asegura la palabra de Dios. Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro SEÑOR Jesucristo. 1 Corintios 15:57. 

 

Lastimosamente, por no conocer a Dios y no buscar a Cristo, la gran mayoría termina siendo esclavos del pecado, amigos del mundo y de su príncipe, en esa atmósfera y condición de vida les resulta lejano, extraño y difícil la oraciób, alabanza y adoración a su Creador. Orar, alabar y adorar a Dios es una forma de servir en el reino de Dios ministrando al corazón del Padre celestial, eso debe convertirse en cada uno de nosotros en un estilo de vida que nos mantiene en victoria, porque eso significa que vivimos en el Espíritu Santo que nos pone por encima de las circunstancias naturales mientras nuestro Salvador pelea nuestras batallas sin que nada nos perturbe ni nos robe la paz. Porque el SEÑOR guarda la paz de aquellos con carácter firme, que en Él piensan y confían. Isaías 26:3.

 

La oración y la alabanza van de la mano, y son parte de una vida de fe obediente y vida de poder, en Dios, en gente fiel que vive en función de Cristo y su reino y no en los caprichos, por lo tanto, la oración y la adoración forman para de la batalla espiritual, que nos identifica como soldados de Cristo y si en verdad amamos a Dios, nos sujetamos a la dirección del Espíritu viviendo la palabra de Dios para adorarlo desde el corazón, junto con la oración, la alabanza y la adoración que se convierten en una arma de guerra a nuestro favor como prioridad cotidiana; la batalla de los hijos de Dios es orar, alabar y adorar en santidad para guardar nuestra pureza y relación con Dios, así veremos que todas nuestras necesidades básicas son suplidas porque quien va delante de nosotros es El Capitán de las huestes del Padre, Jesucristo, nuestro Varón de guerra, Él es el Gran vencedor contra las hordas del mal. Por eso, sometámonos a Dios, resistamos al diablo, y éste huirá de nosotros. Santiago 4:7. 

 

La forma de someternos a Dios es con nuestra relación personal con Cristo, lo cual nos conduce a orar, alabar y adorar, produciendo santidad y recibiendo lo mejor de Dios en un trabajo de equipo: Dios instruye y ordena, nosotros atendemos, obedecemos y adoramos; Josué y el pueblo hicieron caer los muros de Jericó para tomar la tierra prometida como lo narra Josué 6:1-16, esto resultó de someterse a Dios, para oírlo y obedecer sus instrucciones con la guía del Eterno y vencieron estrepitosamente a sus enemigos, no solo a Jericó sino también a Moab y Amón como lo narra, 2 Crónicas 20. 

 

Batallar a la manera de Dios es aprender obediencia a la palabra e instrucciones de Dios, en comunión con Cristo, oración y alabanza que son adoración e involucra todas las áreas de nuestra vida, conscientes de la realidad eterna de la presencia de Dios, de su gloria y su voluntad, la cual debemos cumplir trabajando arduamente y no dando lugar a la pereza, sabiendo que vivir en Dios es una continua batalla de fe para ganar en la vida, tener buenas relaciones con las personas que nos rodean, vencer la tentación y hacer frente a la enfermedad y las dificultades que el mundo da. Esfuércense y cobren ánimo; no teman ni tengan miedo de ellos, porque YHWH tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará. Deuteronomio 31:6.

 

Y aunque todo podría afectar nuestra vida natural, nuestra espiritualidad debe predominar y prevalecer sobre las circunstancias unidos a Cristo, en oración, alabanza y adoración para permanecer en santidad al SEÑOR, para ello debemos obedecer con fidelidad a pesar de todo, y todo lo que hagamos durante el día pueda llegar a ser una continua oración y alabanza a Dios derrotando así al enemigo; Dios nos capacita para vencer, siendo portadores de su gloria y llevando su reino a donde vamos, Efesios 6:11-12. Cíñanse los lomos de su entendimiento, sean sobrios, y esperen por completo en la gracia que vendrá cuando Jesucristo sea manifiesto. 1 Pedro 1:13. 

 

El enemigo no para, por eso debemos estar alertas orando alabando y adorando venciendo activamente la tentación y manteniéndonos firmes en el Eterno porque nunca termina el ataque del mundo, así que nuestras oraciones no terminan con un sencillo amén, sino cerrando puertas del mal con el bien y ligando nuestra mente a la mente de Cristo, pues estamos sentados en lugares celestiales junto a Él, y el apóstol Pablo enseña que vivimos por Él y para Él. Ninguno de nosotros vivimos para sí mismos, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos para el SEÑOR vivimos, y aunque muramos, del SEÑOR somos. Romanos 8:7-8.

 

Batallar es conversar continuamente con Dios, lo cual podemos hacer todo el tiempo, eso nos prepara para la adoración y alabamos a Dios haciendo lo correcto, haciendo las buenas obras que Él preparó de antemano para que andemos en ellas, así cumplimos su propósito, y nuestra vida se convierte en una continua batalla llena de victorias, puesto que somos pueblo sacerdotal que se centra en su Hacedor y Salvador...No adoren a otros dioses no se inclinen delante de ellos, no los alaben ni les den ofrenda. YO SOY el Dios verdadero; adórenme, ofrezcan sus sacrificios de alabanza solo a Mí, porque YO los saqué de Egipto, mostrándoles todo mi gran poder...2 Reyes 17:35-38. 

 

Recordemos que ya no ofrecemos al Eterno sacrificios físicos ni materiales, porque nuestro Redentor ya hizo todo el sacrificio, nuestros sacrificios son espirituales, son alabanza y adoración que pronunciamos con palabras de bendición que glorifican el nombre de Cristo. Así que ofrezcamos siempre a Dios, por medio de Jesucristo, sacrificios de alabanza, esto es, fruto de labios que confiesan su nombre. Hebreos 13:15.

 

Recuerdo una tarde que oraba, cantaba y hablaba con Abba Padre, a manera de batalla contra las fuerzas del mal, mientras yo danzaba, oí su voz en mi corazón que dijo: Eso me gusta, no pares de orar intensamente y no pares de adorarme porque cuando lo haces, el infierno tiembla, eres mi valiente, sigue en mi presencia. Eso jamás lo olvido y esa es la razón de esta enseñanza. Bendijo Esdras al Eterno, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amen! Alzando sus manos, se humillaron y adoraron a YHWH, inclinados a tierra. Nehemías 8:6. Ya sabemos que el pueblo a pesar de todos los enemigos y su oposición pudieron vencer y construir sus muros de protección para la ciudad de Jerusalén.

 

Somos responsables de alimentar y cuidar nuestra vida espiritual para, que el enemigo no nos robe la fe, la paz ni el gozo, por eso la batalla es continua, pero en Cristo para vivir en victoria. Nada ni nadie puede robarnos la vida abundante que Dios nos da en esta tierra, alabemos y fluyamos lenguaje espiritual conforme a la palabra y quien hará la guerra será el Varón de Guerra con sus huestes celestiales. No hay necesidad de gritar ni pronunciar palabras sacadas de los cabellos, sencillamente nos gozamos y expresamos amor y pasión a nuestro Hacedor y Dios, aunque el mundo lance sus amenazas y sus planes de muerte, somos uno en Cristo orando y adorando al Padre en santidad, que sea este nuestro lema. Cuando Daniel supo que el edicto de muerte había sido firmado por el rey Darío, fue a su casa, y abrió las ventanas de su recamara que daban hacía Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba, dando gracias delante de su Dios, como solía hacerlo siempre. Daniel 6:10. 

 

Jerusalén representa la ciudad celestial de Dios, es decir el lugar donde Dios habita, los cielos de los cielos que están arriba por encima de todo lo creado, por eso nos arrodillamos, levantamos la mirada y alzamos las manos al Altísimo y Sublime que todo lo llena con su gloria, con la cual debemos llenar nuestra mente y corazón permaneciendo en Dios cuidando lo que pensamos, y el fruto de nuestros labios es la continua alabanza a Dios, así que llenémonos del Espíritu y rechacemos todo pensamiento que no viene de Dios, seamos fuertes. Romanos 8:6-9.

 

Mientras estemos en esta tierra, nuestra existencia será una continua batalla de fe y una lucha permanente por guardar la salvación y la santidad, pero debemos reconocer la grandeza y omnipresencia del Santo y decir agradecidos como el salmista: Te alabaré, oh SEÑOR, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas. Me alegaré y me regocijaré en Ti; cantaré a tu nombre, oh Altísimo. Porque mis enemigos retrocedieron atrás; cayeron y perecieron delante de Ti. Tú SEÑOR has mantenido mi derecho y defendido mi causa; te has sentado en tu trono juzgando con justicia. Reprendiste las naciones y destruiste a los malos, borraste el nombre de ellos eternamente y para siempre. Los enemigos han perecido; han quedado desolados para siempre...Salmos 9:1-6. 

 

Sigamos orando con este salmo y obtengamos victoria sobre las tinieblas, el mundo inicuo y la carne, roguemos salvación por los que han de ser salvos. No nos amoldemos al mundo, seamos transformados mediante la renovación de nuestra mente. Así comprobaremos que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta. Romanos 12:2.

 

Aleluyaaas. Santo, santo y santo eternamente.

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.









5 jun 2016

COMPRENDE LAS PALABRAS DEL QUE MURIÓ EN LA CRUZ


COLOMBIA TIENE UN  LLAMADO PROFETICO  PARA HONRAR A SU CREADOR Y SALVADOR

Pero ustedes son una familia escogida, un sacerdocio al servicio del Rey, una nación santa, un pueblo adquirido por l Padre. Y esto s así para que vayan y anuncien las obras maravillosas del Creador, el cual los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su Luz maravillosa, 1 Pedro 2:9.

Nuestra nación clama libertad del yugo opresor de la tiranía del pecado que ha traido corrupción, injusticia, latrocinio, perversión, muerte y toda clase de maldad, que solo podrá ser cambiado cuando el pueblo se humille en arrepentimiento ante el Libertador de libertadores, trayendo consigo la Paz verdadera que solo procede del Dios Creador y Salvador, Juan 14:26.
                                                                                                                                                  
El nombre de Colombia, se estableció como una forma de darle honor al descubridor judío Cristobal Colón, y propuesto por el libertador Simón Bolívar, en la carta de Jamaica influenciado por el periódico el Colombiano de Francisco de Miranda, nombre que se ratificó en la segunda estrofa de nuestro himno nacional que dice: ¡independencia grita! El mundo americano, se baña en sangre de héroes, la tierra de Colón.


El nombre de nuestro país, Colombia, se desprende de Cristobal Colón o Cristóphorus Columbus en latín y Xpotopopos Khristóphoros en griego, que al pasarlo a Español sería: Columbus=paloma y Cristóbal=Portador de Cristo o el que lleva a Cristo consigo; del mismo modo sabemos que la paloma es el símbolo del Espíritu Santo con su fruto implícito: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, contra tales cosas no hay ley. Pero esta riqueza espiritual será posible, visible y palpable, cuando la nación entera reconozca a su Único Dios Creador y Salvador; el único Dios vivo, real y verdadero y abandone lo que es del mundo, Salmos 33:12.


Colombia es una alegoría o representación a la obra del Espíritu Santo, esta nación es tierra del Espíritu de Dios que obró en la vida terrenal de nuestro Salvador Jesucristo, por lo tanto, Colombia está llamada a representar a Cristo y glorificar al Padre entre las naciones de la tierra. En consecuencia, Colombia tiene en su nombre un llamado profético para ir a llevar el evangelio de la cruz a todas las naciones de la tierra,  la Iglesia del Gran Libertador en Colombia, llena del Espíritu Santo, mostrando y dando fruto, Hechos 1:8.


Adicional a esto, en la primera estrofa de nuestro himno nacional dice: ¡Cesó la horrible noche! La libertad sublime, derrama las auroras de su invencible luz. La humanidad entera, que entre cadenas gime, comprende las palabras del que murió en la cruz, esta letra fue escrita por Rafael Núñez, escritor colombiano que tuvo varias veces la oportunidad de ser presidente.


Al decir: cesó la horrible noche, es un acto profético confesado y declarado contra el pasado que hace alusión a la terminación de los terribles, violentos y sangrientos días de lucha por la independencia de esta nación, resaltando tiempos de libertad sublime; está palabra se refiere a lo celestial y divino en el derramamiento del Espíritu Santo y el despertar espiritual que necesita esta bendita tierra colombiana para salir de la oscuridad de la impiedas del pecado y la maldad. Derrama las auroras de su invencible luz, solo la gloriosa Luz de Jesucristo, el Coloso Vencedor de la tirania del pecado, lo único que puede darnos verdadera libertad de la injusticia, corrupción, maldad y violencia para poder vivir en la plenitud del Creador; por lo tanto Colombia debe volverse a Jesucristo para irradiar su luz a las naciones y ser testimonio de una guerra acabada y vencida, Juan 8:12.


Continua diciendo el himno: la humanidad entera que entre cadenas gime, mientras el mundo gime, Colombia debe entender su llamado profético y comprender las palabras del que murió en la cruz. Es importante comprender cada Palabra que Jesús habló y enseñó mientras ejercía su ministerio redentor y agonizaba en la cruz fueron:


1. Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen, Lucas 23:34

2. Hoy estarás conmigo en el paraíso, Lucas 23:43

3. Madre he ahí a tu hijo, hijo he ahí a tu madre, Juan 19:26.27

4. Dios mío, Dios mío ¿por qué me has desamparado? Marcos 15:34

5. Tengo sed, Juan 19:28

6. Consumado es, Juan 19:30

7. Padre, en tus manos entrego mi espíritu, Lucas 23:46.


1. La urgencia del perdón, Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen, Lucas 23:34. En estos tiempos, el perdón es un urgente principio bíblico que debe vivir el pueblo colombiano, es apremiante llenarnos del fruto del Espíritu para acabar con tanta agresividad que hay en las almas llenas de ira, inconformismo y queja; empezar a perdonarnos a nosotros mismos, a los demás y a los gobernantes que han pasado para que haya paz desde el interior de los corazones; el perdón está basado en el amor primeramente a Dios, luego, al prójimo y a sí mismos. El perdón es voluntario, de corazón, sea unilateral o bilateral, pero un perdón que lleva a olvidar todo lo malo para llegar a la reconciliación y a la restitución subsanando las relaciones y cicatrizando las heridas, Mateo 6:14 y Marcos 11:26.


La iglesia primitiva practicó el perdón emanado de un corazón lleno del amor de Dios; el mártir Esteban quien mientras agonizaba apedreado por sus perseguidores, a la cabeza de Pablo de Tarso, pidió perdón a Dios por su asesinato y violenta muerte; debido a ese perdón unilateral, Pablo se convirtió a Cristo, y de ser el mayor perseguidor de la iglesia del Señor, llegó a convertirse en el máximo apóstol del evangelio y testigo fiel de Jesucristo, Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado, Hechos 7:60.


2. Respuesta a un clamor, Hoy estarás conmigo en el paraíso, Lucas 23:43. Cristo respondió amorosamente a la petición del ladrón arrepentido, prometiéndole que ese mismo día estaría con Él en el Paraíso. El trasfondo en esta palabra nos enseña que quien clama a Dios puede tener la seguridad de una respuesta, y que la vida eterna comienza en Cristo, Aquí y Ahora y que sólo en Él encontramos entrada al Paraíso permaneciendo perpetuamente en la presencia de Dios por su gracia y su favor. Nuestra nación gime de angustia como Esteban y Jesús en la cruz ante tanta injusticia y maldad; mientras Cristo padecía y agonizaba en manos de sus verdugos, nos daba ejemplo de CLAMAR en la ORACIÖN e INTERCECIÖN ante el Padre para perdonarnos, darnos vida y paz en profunda suplica y santidad. Así debe gemir la Iglesia del Cordero, porque solo Dios es nuestra única ayuda y tabla der salvación, sólo Él puede respondernos de manera justa y perfecta ante toda la locura que estamos viviendo, Y predicar el Evangelio, es la forma de allanar el camino al Señor, Isaías 40:3 para preparar el camino a la Segunda Venida de nuestro Gran Libertador. Evangelizar, discipular y predicar la palabra del Señor es la forma de abrirle las puertas del Paraíso a muchos pecadores que necesitan venir a salvación y ser arrebatados de la condenación, ese es nuestro llamado y nuestra tarea mientras tengamos vida.


3. Amparo ante el desamparo. Madre he ahí a tu hijo, hijo he ahí a tu madre, Juan 19:26.27. En nuestra sociedad actual es común, el rechazo, el menosprecio y el desamparo en diversas circunstancias, especialmente por el marginamiento económico y social contra las familias menos favorecidas, y como en tiempos de Jesús, hay muchas mujeres viudas y madres solteras desamparadas que necesitan protección y ayuda.


Jesús en medio del profundo dolor de su tormento en la cruz, no se olvidó de su madre, aunque también ella fue de alivio para Jesús, porque lo estaba acompañando en el momento máximo de la entrega sacrificial, el Señor se encargó del cuidado de María y se la recomendó a su discípulo Juan para que la adoptara como madre propia. De igual manera el amor cristiano debe estar dispuesto a recibir, apoyar y ayudar al desamparado y al necesitado, empezando por los de su casa, los hermanos de la congregación y sus conciudadanos, Mateo 25:35-45. 

La Biblia nos enseña que Dios no hace acepción de persona, Hechos 10:34, Romanos 2:11, y Gálatas 2:6, por lo tanto Dios no quiere el rechazo ni el menosprecio en esta nación y mucho menos la división entre su pueblo ni la nación, Isaías 61.Jesús quiere que todos sean salvos y se duelen por amor de los que aún siguen perdidos para que sean salvos eternamente, por lo tanto debemos desarrollar el amor de Cristo yendo a buscar las ovejas perdidas, 
Ezequiel 18:23 y Mateo 5:20.


4. Esfuerzo máximo en el clímax del dolor y la soledad, Dios mío, Dios mío ¿por qué me has desamparado? Marcos 15:34. Estando al límite de su agonía y haciendo un supremo esfuerzo Jesús trata de llevar un poco de oxígeno a sus pulmones, con sus ojos borrosos por la sangre y el sudor, ora al Padre con Salmos 22; deja oír un grito desgarrador de angustia, experimentando la más profunda soledad y abandono del Padre en el clímax de su crucifixión cuando cargaba el pecado de la humanidad.


El clamor de Jesús en la cruz es el clamor del Justo que sufre por los injustos, anhelando la libertad salvadora; por momentos el Padre guardó silencio ante el dolor del Hijo, porque sabía que se debía cumplir el plan salvador de amor ofreciendo la vida del único Santo para que muchos vivan, y no hay palabras que puedan describir la profundidad del sacrificio y el dolor de nuestro Salvador. Porque nadie tiene un amor mayor, que el que da su vida por su amigo, Juan 15:13.


El abismo del pecado entre Dios y los seres humanos produce dolor y gemido a la raza humana, el grito del Señor es un clamor a nuestro favor deseando ardientemente que todos busquen su amparo, Jesús nos enseña a sacar fuerzas para luchar, orar y clamar a Dios en estos momentos del colmo de la maldad aberrante que nos impide respirar vida, libertad, moral y verdad. Nuestros pulmones espirituales ya no pueden respirar sanamente, por eso es urgente movilizarnos y hacer presencia contra todo lo que se opone a los principios de Dios, porque Dios hace habitar en familia a los desamparados; y saca a los cautivos a prosperidad; pero los rebeldes habitan en tierra seca, Salmos 68:6.


5. Anhelo ardiente de saciar la sed, Tengo sed, Juan 19:28. Debido a su sudor y pedida de sangre, nuestro Señor estaba deshidratado, por eso necesitaba angustiosamente calmar su sed física; el sentido máximo de esta expresión es espiritual, Jesús ansiaba ardientemente culminar su obra, la sed que produjo su cruz fue la misma que Jesús experimentó frente al Pozo de Jacob pidiéndole agua a la samaritana porque conocía su condición pecadora. Era el Dios humanado entre los hombres, grandiosamente real y palpable revelándose para saciar la vida no sólo de la mujer samaritana, sino de miles personas sobre la tierra que tienen sed de justicia, como lo dice la bienaventuranza en Mateo 5:6.


A Emanuel, Dios con nosotros se le dio a beber vinagre cuando dijo que tenía sed, porque a los crucificados en la antigüedad se les daba agua mezclada con vinagre a manera de anestésico que les ayudaba a mitigar el dolor. Hoy mucha gente al embriagarse o drogarse, cree que con eso sus penas y sus problemas pasarán, pero se engañan. Lo hermoso de esta escena en la cruz es que aunque Jesús sintió sed, Él se negó a beber el vinagre mezclado con agua, porque su sed no era meramente física, era algo más sublime, era la sed de dar vida y saciar el vacío cósmico del corazón humano con la gloriosa salvación y el triunfo de su batalla ganada sobre el diablo, la muerte y el pecado al lograr su poderosa resurrección, Juan 4:14.


Pedirle agua a la samaritana era algo en sentido espiritual, Jesús quería la conversión de la mujer, y Él se estaba presentando como su Salvador para que ella saciara su sed de amor, y llenara todos sus vacíos. En ese momento la mujer samaritana estaba representando a toda la humanidad sedienta y necesitada de Dios; la sed del cuerpo es limitada, pero la sed espiritual de amor, justicia y verdad, es interior insaciable, por lo tanto la sed del alma es una sed ilimitada que sólo Dios puede saciar en Cristo cuando las personas se convierten a Él, Salmos 22:26.


¿Colombia está saciando la sed de aquellos que sufren dolor y necesidad a su alrededor? Jesús dijo que a los pobres los tendríamos siempre con nosotros, Mateo 26:11 y Marcos 14:7. Con esto Jesús nos enseña a solidarizarnos con el necesitado, no solamente material, sino emocional y espiritualmente. Nuestro Salvador, experimentó la sed del Redentor, por lo tanto los cristianos en Colombia, como discípulos de Cristo, también estamos llamados a padecer la sed de Cristo anhelando y trabajando por almas para el reino de Dios, para que puedan ser saciados con el amor del Padre.


6. Todo se ha cumplido y hecho está, consumado es, Juan 19:30. Jesús estaba confirmando que todo lo profetizado en Él con respecto a la salvación se cumplía y finalizaba con su muerte. hasta el último detalla de su misión redentora; todo el tiempo de su vida en la tierra había hecho la voluntad de su Padre, esa era una declaración de victoria total sobre su archienemigo y el de las almas, Juan 4:34 y Juan 6:38.


Nuestro Señor Jesucristo llevó a cabo el propósito por el cual el Padre lo había enviado a la tierra y cumplía con su pueblo. Así también lo hizo el apóstol Pablo: Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cerca, He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardad la corona de justicia, la cual me dará el Señor, Juez justo en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida, 2 Timoteo 4:6-8.


El Salvador como el Gran Vencedor cumplió con la ley en su totalidad, durante su vida fue perfecto en santidad, y obedeció activamente lo establecido por el Padre para Él. No fue alguien a quien la muerte lo sorprendió con las manos vacías, fue el Soberano Señor que llenó el reino de los cielos con vidas transformadas y almas salvadas para complacer el corazón del Padre, Porque ejemplo les he dado, para que como Yo les he hecho, ustedes también hagan, Juan 13:15.


Es la misma responsabilidad de la iglesia de Cristo, caminar en santidad, vivir la palabra y obedecer activamente los principios y mandatos que alegran el corazón del Padre, permitiendo la manifestación gloriosa del Espíritu Santo para preparar el camino de La Segunda Venida de nuestro triunfante y glorioso Salvador.


7. Abandono en las manos del Padre, Padre, en tus manos entrego mi espíritu, Lucas 23:46. ¿Qué mejor final podía tener toda esta maravillosa historia de amor y vida! Entregarse y abandonarse en las manos del Padre es la mejor decisión; manos amorosas, manos de vida, manos de salvación, manos de sustento, manos de protección, manos de poder, manos de ternura, manos de gracia y manos de victoria del Padre es todo lo que necesita el mundo de hoy, Proverbios 3:5-8.


Jesús había cumplido en la tierra, y seguía poniéndose a disposición del Padre, Estas palabras de Jesús nos inspiran al sacrificio y entrega total a Dios hasta la muerte; toda nuestra vida debe reposar en las manos de mejor Padre. Mucho más en estos tiempos peligrosos, aunque mucha gente no pueda entender que los tiempos de Dios no son nuestros tiempos, y que por lo tanto no podemos confiarnos ni quedarnos impávidos obrando en nuestras fuerzas, lo que necesita Colombia es la poderosa presencia de Dios en las vidas y en las familias.


El mundo vive como si Dios no existiera, y hasta creen que Él no interviene en nuestras vidas, se han vuelto independientes y cada uno ha tomado las propias riendas de su vida. Estamos mal, porque son muy pocos los que han puesto su vida y su espíritu en las manos del Todopoderoso Dios. El común del mundo tropieza, cae y cree que Dios los ha abandonado, pero es la humanidad la que se ha negado a reconocer y recibir el amor del Padre. Cada uno voluntariamente, se ha negado al amor y el cuidado del Padre, pero aún hay tiempo de decirle, ¡Abba Padre! No estamos solos en el mundo, El Padre continuamente nos dice: YO estoy contigo, no temas ven a Mí, Éxodo 33:14.


Pero estas siete Palabras del que murió en la cruz, no es todo lo que necesitamos comprender, es URGENTE conocer a Dios a través de las páginas de la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis, porque es la única forma de ser transformados desde adentro y se refleje afuera. Así conoceremos a Dios y aprenderemos a orar, a dar amor, a perdonar, a clamar e interceder y a cumplir la Gran Comisión UNIDOS. Sólo la UNIDAD EN AMOR alrededor de Cristo podrá salvar nuestra nación, y la paz se hará a la manera de Dios no al acomodo del gobernante e turno, Proverbios 21:21.


Colombia, tienes un llamado URGENTE, has sido escogida por el Eterno Creador para ser la luz y la sal del mundo, y tanta el nombre de Colombia como las palaras de nuestro himno nacional, son la confirmación de que toda nuestra patria debe comprender, reflexionar y vivir en Cristo y su Evangelio para poder experimentar la gloria de la libertad, la justicia y la paz, en la presencia de Dios mediante un despertar espiritual sin precedentes. Sólo cuando el país tome conciencia de esto, tendremos una nación nueva, con un pueblo de mente renovado y un corazón limpio Ezequiel 36:26.30.


Todo esto es la razón por la cual satanás ha querido destruir a nuestra tierra Colombiana, con violencia, guerra, narcotráfico, drogadicción, corrupción, brujería, masonería, idolatría, impureza sexual y desviación de los principios y fundamentos de Dios.


Pedimos tu intervención Todopoderoso Dios de amor para que ayudes a tu pueblo en esta nación y que sea una realidad toda palabra profética que nos has traído.

Lic.MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.


PALABRA PROFÉTICA
Miami, Agosto 21 / 2002.

Profecía escrita para Colombia por el hermano David Greco en su libro: Dios Sana mi Nación!.


¡Colombia eres cabeza entre las naciones!

¡Libertarás s los esclavos de las pesadas cargas de Egipto!

¡Colombia tienes la unción de Moisés! Eres como el niño Moisés. Dios te ha ungido para que seas un pueblo libertador.


Colombia, como el Faraón ordenó la matanza de los niños hebreos, Satanás ha querido que seas destruida. Por eso Dios te ha tenido que esconder, pero serás arrebatada de las aguas de la maldad y libertarás a los pueblos oprimidos.


Colombia, como Moisés, has estado en el desierto por mucho tiempo, Satanás ha querido zarandearte, Pero Jesús, tu Intercesor, ha rogado al Padre a tu favor y te levantarás en poder y autoridad.


Las naciones verán tu liberación y entonces temerán a Dios. Verán tu salvación así como el ángel de la muerte no visitó al pueblo de Dios y a cambio aumentó en gran manera a pesar de las persecuciones, verán que así como El Eterno enriqueció Israel cuando salió de Egipto y como prosperó después de 40 años en el desierto, tu también Colombia, serás engrandecida.


Entrarás en las promesas de Dios, serás ejemplo de carácter, de autoridad espiritual y del poder del Espíritu Santo a todas las naciones de la tierra. Hablarás con autoridad porque llevarás en tu cuerpo las marcas de tu dolor, pero también la unción de la victoria sobre la sentencia satánica.


Como Moisés tú has sido un pueblo manso, pero Dios te levantará como un grande entre las naciones. Como Moisés fue legislador, tú Colombia, establecerás normas y leyes espirituales que serán enseñadas en las naciones. Enseñaras a los pueblos a batallar con armas espirituales. Entrenarás para discipular y fortalecer al cuerpo de Cristo: Serás maestro y líder en el evangelismo y la oración.


Tú dirás: Moisés no entró en la tierra prometida porque no creyó. Pero hoy tu Dios te dice que Moisés si entró en la tierra. Miles de años después de su muerte, el Cristo transfigurado lo llevó a un monte en galilea para que allí pudiera poner su pie en la tierra prometida.


Colombia, no temas. Dios cumplió su promesa con Moisés. Moisés si puso su pie en la tierra de la promesa. Tú también verás tu tierra sanada y prosperada. Tú también serás nación evangelizada y restaurada.


Colombia, por tu fidelidad y tu sacrificio, Dios te sanará y te llevará a otras naciones a implantar esperanza, sanidad y vida.