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9 may 2016

CRECIMIENTO PERSONAL A LA MANERA DE DIOS

CRECIMIENTO PERSONAL A LA MANERA DE DIOS

Hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos, en Aquel que es la cabeza, es decir, en Cristo. Efesios 4:15.

En esta vida hay un tiempo oportuno para todo, una temporada para cada actividad que se hace debajo del sol, Eclesiastés 3:1.

Hermanos, yo sé muy bien que todavía no he alcanzado la meta; pero he decidido no fijarme en el camino ya recorrido, sino que ahora me concentro en lo que me falta por recorrer. Así que sigo adelante, hacia la meta, para obtener el premio que Dios me llama a recibir por medio de Jesucristo, Filipenses 3:13-14.

El crecimiento de los hijos y familia de Dios que somos todos los cristianos genuinos, es diferente al que experimenta el común de las personas en el mundo,  puesto que somos gente de fe y de principios con responsabilidades y roles donde todos juntos crecemos no solo espiritualmente, sino integralmente siendo útiles unos a otros en el proceso de madurez y avance de la vida que repercute tanto en lo personal, como en lo familiar, social y profesional para volvernos cada vez más parecidos al Padre que hasta hoy trabaja, Juan 5:17, mostrando el carácter a nuestro SEÑOR Jesucristo; y la realidad justa en la vida, empieza cuando nacemos de nuevo, porque empezamos a morir a nosotros mismos, se crucifica la carne y se mengua el ego vano del yo, para que Cristo se haga visible en la nueva vida que hemos adquirido en Cristo y que viene como resultado de nuestra reconciliación, amistad y comunión con Dios, unido al estudio y práctica de la palabra. Instruye al sabio y se hará má sabio; enseñaal hombre bueno y aumentrá su saber. Proverbios 9:9.

Ahora que hemos puesto nuestra vida en Jesús y confiamos en Dios, le entregamos todo lo que somos, con la fe, el anhelo y el deseo que Él nos gobierne y seamos conforme a su corazón, rindiéndonos a Cristo sin reservas para ser útiles y de bendición en sus manos, porque venimos con sinceridad y de corazón ante el SEÑOR, para ser nuevas personas que crecen y maduran en la voluntad de Abba Padre; y el Espíritu Santo comienza el proceso de restauración, regeneración y transformación que necesitamos a cada paso, para que un día alcancemos la estatura el Hijo de Dios, conformándonos a su plena imagen y semejanza en cada uno de nuestros roles llevados con amor, honestidad y responsabilidadHasta que todos estemos unidos por la fe en el conocimiento del Hijo de Dios, y alcancemos la edad adulta, que corresponde a la plena madurez en Cristo...Más bien, profesando la verdad en amor, debemos crecer en todo, hacia Cristo, que es la cabeza del cuerpo…Efesios 4:13-16.

Dios continuamente nos enseña y exhorta a llevar una vida de orden, principios, piedad y justicia, lo cual es objeto de nuestro crecimiento personal para superar todo lo que del m7ndo, las tinieblas y la carne y hacer lo que SÍ proviene de Dios. Nuestro crecimiento resulta del conocimiento que tengamos del SEÑOR Jesús, Él es la clave del cambio, santidad e integridad que necesitamos para ser personas de bien, de fe, empuje y desarrollo potencial que no para; conocer a Dios y lo que nos corresponde hacer, se adquiere por el Espíritu y la palabra, en nuestra relación personal con Cristo, redundando en la santificación del alma, purificación del cuerpo y avivamiento continuo del espíritu hasta llegar a la glorificación cuando se complete en nosotros el perfecto plan salvador. Dios por su poder, nos ha concedido todo lo que necesitamos para la vida y la piedad, al hacernos conocer a Aquel que nos llamó por su propia grandeza y excelencia. Y nos ha dado sus grandes promesas, para que por ellas lleguemos a tener parte en la naturaleza de Dios, y así escapemos de la corrupción y los malos deseos que hay en el mundo...2 Pedro 1:3-8. 

Siendo adoptados por el Padre, discípulos de Cristo y amigos del Espíritu Santo, no podemos para nuestro crecimiento, porque somos árboles plantados en el huerto de Dios, gozando las estaciones, ya sean de cálido amor, disciplina, exhortación, confrontación y aún de desierto, porque todo nos ayuda para bien dando fruto y creciendo, sin desmayar hasta que lleguemos al final de la carrera. Somos la buena tierra en la cual se siembra la semilla de la palabra, la oímos, la atendemos y la aceptamos para dar fruto; unos al treinta, otros al sesenta, y los más maduros al cien por ciento. Mateo 13:23. .

Muchos textos bíblicos nos permiten percibir conceptos interesantes, como por el ejemplo: a) Oportunidad para adquirir sabiduría, lo cual tiene que ver con el crecimiento en Dios por su palabra, aplicando cada enseñanza a nuestra manera de vivir inteligentemente si queremos llevar una vida recta; tenemos que estar atentos a esas oportunidades que Dios nos provee para prepararnos y saber actuar de manera apropiada en cada ocasión. b) Dios nos enseña que el crecimiento es paulatino, va poco a poco, en la misma medida que nos desarrollamos física, intelectual, emocional y mentalmente, así crecemos y maduramos espiritualmente, y Dios da tiempo para todo. Nuestra fe aumenta grandemente, y el amor de cada uno de nosotros hacia los demás abunda más y más. 2 Tesalonicenses 1:3.

Si somos hijos de Dios, discípulos de Cristo y amigos del Espíritu Santo, no podemos parar de crecer y gozarnos con las experiencias vividas en Cristo, porque en todo ello crecemos y maduramos. Mientras vivimos tenemos el tiempo oportuno para todo lo bueno que se pueda hacer debajo del cielo, así como Dios no descansa y trabaja todo el tiempo, nosotros con mayor razón tenemos que seguir trabajando hasta el fin; hay tres cosas importantes que no debemos olvidar: aprender de las experiencias, vivir cada momento como si fuera el último y proyectarnos hacia la meta del supremo llamamiento en Cristo en el cumplimiento de la palabra profética. Antes bien, crecemos en la gracia y el conocimiento de nuestro SEÑOR y Salvador Jesucristo, a quien sea la gloria y la honra hasta la eternidad. 2 Pedro 3:18.

Si escudriñamos la palabra de Dios, podemos percibir dos aspectos interesantes en cuanto al crecimiento: a) Tenemos oportunidades para adquirir sabiduría y aplicarla a la vida diaria gracias al conocimiento de Dios, para vivir con inteligencia el momento oportuno, b) Siempre hay tiempo para todo, si queremos crecer y madurar a la manera de Dios, nos preparamos para actuar como lo haría Cristo en nuestro lugar. En toda nuestra vida está la soberanía del Dios Creador sobre los seres humanos, a quienes doto con capacidad para elegir el bien y desechar el mal, de lo cual daremos cuenta y dependerá nuestra salvación. Para que andemos como es digno del SEÑOR, agradándole en todo, dando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios. Colosenses 1:10.

Bill Hybels, en su libro Simplifica, identifica los problemas que nos envuelven en el mundo dentro de un frenético activismo de ritmo vertiginoso de lo urgente y no de lo importante, que consume y controla; al mismo tiempo el autor ofrece los pasos prácticos que se requieren para desenmarañar el alma del enredo del alma, para hacer de nuestra vida algo diferente a lo común y ordinario del mundo; desde la perspectiva de Dios enseña que podemos tener vidas sencillas pero sabías; este escritor analiza versículos de Cantares donde se enfoca en el cambio de las etapas de nuestra vida, para que reflexionemos en qué etapa nos encontramos, madurez y avance, o inmadurez y estancamiento Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba y jugaba como niño; pero ahora que soy adulto, he dejado todo lo que era de niño; ahora vemos de manera indirecta como en un espejo, borrosamente, porque nuestro conocimiento es ahora imperfecto, pero un día conoceremos al SEÑOR cara a cara, como Él nos conoció siempre.1 Corintios 13:11-13.

Bill Hybels presenta dos perspectivas que solemos optar mientras crecemos: a) Cuando tomamos nuestra vida como una cadena de eslabones sueltos conectados solamente por un calendario, en el que se vive el día a día según nuestra agenda, personal pero desligados de Dios, donde pasamos fácilmente por alto el movimiento activo de Dios para nuestra vida. b) Debemos tener la habilidad para enfocar en qué época de nuestra vida nos encontramos, si en verdad hemos crecido o no, y si hemos cooperado o no con Dios, si nos hemos dejándo guiar por Él y su dirección; si esto es positivo, pidremos tener un final correcto en cada etapa vital, portándonos con seriedad y responsabilidad, para enfrentar el inicio de la siguiente etapa. Arraigados y edificados en Cristo, fortaleciendo la fe como nos enseña la palabra, para rebosar de agradecimiento. Colosenses 2:7.

Crecer en orden y madurar a la manera de Dios, es preciso abandonar el pecado, santificar el alma y avivar el espiritu en el proceso que dura toda la vida, así sean tiempos buenos, no tan buenos o malos; porque crecimiento personal es madurar con orden y obediencia a Dios, y madurar para avanzar, asimilando lo que Dios dice en la Biblia para reflejar que somos fieles hijos de Dios y ciudadanos de su reino; crecer integralmente en Dios es llegar a ser personas de calidad humana, con humildad de espiritu, lo cual no se logra de la noche a la mañana, ni por nosotros mismos, sino por intervención divina con victorias, caídas y reveses que debemos saber manejar y afrontar con gallardía y frente en alto. Reflexionemos: a) ¿Cuál es la perspectiva de nuestro diario quehacer? ¿Estamos viviendo la vida como simples eventos aislados del día a día, o realmente estamos entendiendo que Dios nos permite vivir ligados a Él frente a diversas etapas y circunstancias para crecer integralmente y cumplir con nuestro propósito específico? Y esta es nuestra oración: que nuestro amor abunde cada vez más en conocimiento y profundidad de entendimiento. Filipenses 1:9.

La forma en que afrontemos la vida en cada etapa repercutirá para la siguiente estación y generación. Peto si no tenemos claridad ni perspectiva, sucederá en ocasiones, que personas adultas no se comporten acorde a su edad, al momento y la situación, pero Dios quiere que nos gocemos y saquemos provecho de cada una de nuestras etapas vitales, momentos y circunstancias. ¿Examina en qué etapa de tu vida te encuentras? ¿Y cómo han finalizado tus etapas anteriores? Porque la forma como cerremos cada etapa y superemos cada circunstancia, va a influenciar y afectar lo que sigue, y de la manera como cada uno proyecte su siguiente ciclo, repercutirá el éxito o el fracaso y la clase de persona que será para con Dios, ¿acaso cuando tenemos problemas o éxito en la vida, nos gozamos, damos gracias y nos preparamos para lo que sigue? Tengamos sumo gozo cuando nos hallemos en diversas pruebas; pues cuando nuestra fe está puesta a prueba, aprendemos a soportar con fortaleza el sufrimiento. Procuremos que esa fortaleza nos lleve a la perfección, que es la madurez plena, sin que nada nos falte. Santiago 1:1-4.

Todos tenemos un pasado, un presente y un futuro, en otras palabras, el ayer, el hoy y el mañana. El pasado ya pasó pero aprendemos de él, para vivir mejor el presente y proyectarnos con excelencia para el futuro, Pero también hay tres cosas que no debemos olvidar: Aprender, vivir y proyectarnos, para crecer, pero lo primero es APRENDER; de nuestro pasado, de nuestras experiencias y de nuestro hoy. Por lo tanto, superemos las enseñanzas elementales a cerca de Cristo, y avancemos hacia la madurez, poniendo los cimientos del arrepentimiento de actos que conducen a la muerte, para poner toda nuestra fe en Dios. Hebreos 6:1.

El crecimiento personal según la Biblia, no es solo mejorar en capacidades y habilidades, es una transformación integral desde adentro para ser visible afuera, con caracter, mente, conducta y corazón conforme a la voluntad y el propósito de Dios llevados a la práctica; ese verdadero crecimiento personal resulta de nuestra conexión permanente con Dios, donde no es solo saber, sino conocer a Dios para caminar con Jesús; Antes que todo, crezcan en la gracia del conocimiento de nuestro SEÑOR y Salvador Jesucristo. 2 Pedro 3:18.

Crecimiento personal bíblico implica renovación mental para aprender a pensar y razonar biblicamente, rechazando pensamientos dañinos y ver la vida desde la perspectiva de Dios; esto nos lleva a formar el carácter, más que buscar el éxiti externo público, y ese crecimiento se nota cuando respindemos mejor a los conflictos, siendo más pacientes y humildes para actuar en santidad e integridad, aprendiendo de las pruebas, porque ninguna es pérdida sino oportunidad de crecumiento maduro y ordenado, pues Diis usa las pruebas para madurarnos, fortalecer la fe y enseñarnos a depender de Él. Transformense por medio de la renovación de su entendimiento. Romanos 12:2. 

El crecimiento personal bíblico es conservar una vida con propósito apuntando siempre al diseño de Dios, descubriendo quiénes somos en Cristo, para qué fuimos creados y cómo servir al prójimo; este crecimiento personal bíblico requiere disciplina, devoción y constancia espiritual, y nada crece si no se cuida con oración, lectura diaría y practuca de la palabra de Dios, en fe obediente constante, centrados en Dios y no en el ego del yo, dentro de un priceso continuo, nada instantáneo, donde evidenciamos el carácter de Cristo en amor a Dios y al prójimo. Así que, ejercitense para la piedad  1 Timoteo 4:7.

A los hijos de Dios, Él nos forma aprendiendo de su palabra, pero aprender tiene dos sentidos: adquirir conocimiento de Dios por medio del estudio y la experiencia con la palabra, fijándola en la memoria, para formar parte de nuestro propósito, y luego ponerla en la práctica; acerca de aprender, el rey David nos llama la atención en la instrucción oportuna que nos permite, darnos cuenta que la vida es muy corta y hay que aprovechar bien el tiempo como parte de ese crecimiento y madurez personal. SEÑOR, recuérdame lo breve que es mi vida sobre la tierra, recuérdame que mis días están contados y sepa yo cuán frágil soy. Ante Ti mis años son como nada, los mortales solo somos un soplo. Un suspiro que se pierde entre las sombras, ilusorias son las riquezas que amontona, pues no sabe quién se quedará con ellas, Salmos 39:4-6.

Tomemos cinco pautas para aprender a cerca del crecimiento personalmente y madurar a la manera de Dios.

1. Conocernos a nosotros mismos. Cada uno tiene una mente distinta, con características diferentes, porque Dios cuando creó a cada uno, botó el molde, por eso en el universo somos únicos e irrepetibles. Salmos 139:13-15.

Personas notables como Tomás Edison y Albert Einstein entre muchos, fueron catalogadas malos estudiantes por sus maestros que lanzaron juicios apresurados contra ellos, pues no se dieron cuenta que sus mentes eran brillantes, que eran distintas al resto; y aprender tiene que ver más con la paciencia que con la inteligencia, es cuestión de entrenamiento, no de velocidad y de conocer nuestro propio ser, a eso nos invita el SEÑOR en su palabra, a conocernos a nosotros mismos en el espejo de las Escrituras. Llegar a la meta no es solo cuestión de velocidad, sino de descubrir cómo es que nuestra mente aprende. Fritz Perls dijo: Aprender es descubrir que algo es posible. Es posible recibir a Cristo, así es posible seguirlo para conocer a Dios y su palabra y es posible crecer en ello mientras haya vida. Salmos 90:12. Examínense ustedes mismos, para que vean si su fe es genuina; pruébense ustedes mismos. ¿Acaso no se conocen a ustedes mismos, ignoran que Jesucristo vive en ustedes, a menos que estén reprobados y no sean genuinos? 2 Corintios 13:5

2. Permanecer en continuo crecimiento. El desafío que Dios no hace es que lleguemos a formarnos a la plena estatura de Cristo, un proceso en el cual nos ejercitamos día a día, creciendo continuamente. ¿Cuánto hemos crecido? John MaxWell en su libro, las 21 cualidades de un servidor asegura que la falta de habilidad para aprender tiene raíces en los logros y en las metas alcanzadas, porque erróneamente algunos creen que al alcanzar una meta ya no necesitan crecer más; la metas sólo son el preámbulo y la base de nuestra siguiente meta, nuestros ojos deben estar puestos en las cosas de arriba, no en lo temporal. Colosenses 3:1.

Cada meta que Dios nos permite alcanzar, es el paso siguiente para nuevas metas en Él. Es como cuando hacemos primaria, Bachillerato y seguimos a la universidad, ahí no debe parar nuestro crecimiento, debemos esforzarnos por un diplomado, una especialización, un master, un doctorado y hasta donde nos sea posible avanzar, pero no estancarnos; tenemos que salir de la zona de confort y permanecer creciendo. Picasso dijo: Siempre estoy haciendo aquello que no puedo hacer, para al final poder hacerlo. Génesis 1:28.

3. Superar lo ya alcanzado. Siempre debemos tener en mente que debemos superar lo que Dios ya nos ha permitido alcanzar. Filipenses 3:13-14. Todo el tiempo hay algo más para conseguir mientras estamos vivos, es un desafío que tenemos desde el momento que Cristo nos alcanzó. Cambiemos de actitud, cambiemos la forma de ver, cambiemos la perspectiva de vivir. Si conozco a Dios y pongo mis ojos en las cosas de arriba, podré proyectarme hacia adelante Con Pasos Firmes en Dios, Él me ayudará a alcanzar muchos logros más en la amplitud de su llamamiento.

4. Buena disposición para aprender. 1 Pedro 1:13. Debemos tener motivación y actitud de continuar siempre aprendiendo, eso arranca de admitir que no lo sabemos todo, y que lo que sabemos es poco para lo que nos falta aprender, y entre más sabemos, nos damos cuenta que mucho ignoramos. John Gould, entrenador de basquetbol americano, dice: Lo que cuenta es lo que aprendes después de saberlo, ¿Qué hemos aprendido de lo que sabemos? Una cosa es el conocimiento, otra cosa es ponerlo en práctica y otra cosa es aprender.

Crecer y avanzar requiere reconocer que necesito de los demás para complementar lo que yo sé; yo se cosas que otros no saben, pero ellos a su vez, saben muchas cosas que yo no sé. Cuando nos unimos se produce el efecto sinergia, que es la cooperación que utilizamos para complementar nuestros esfuerzos y conocimientos en beneficio propio y de muchos más, y todos crecemos aportando lo que todos saben, trabajando juntos y unidos. Esdras había preparado su corazón, se había dedicado por completo a estudiar y obedecer la ley del SEÑOR para enseñar sus decretos y ordenanzas al pueblo de Israel para obedecerla y ponerla en práctica, Esdras 7:10.

Esdras es un tremendo y excelente ejemplo para todos. Tuvo disciplina y autodisciplina, pues si queremos crecer y progresar, debemos tener la determinación de querer aprender. Esdras aprendió, luego optó por el método de estudiar la ley de Dios, para ponerla en práctica lo aprendido, eso lo hizo sabio, pero no se quedó con el conocimiento, se propuso enseñar al pueblo los principios, mandatos e instrucciones de la ley de Dios. Albert Einstein dijo: Todos somos muy ignorantes, lo que ocurre es que, no todos ignoramos las mismas cosas, ¡qué buena frase! La palabra lo ratifica: Si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo 1 Corintios 8:2. Lo que sucede es que no todos ignoramos las mismas cosas.

5. Nunca pasar dos veces por el mismo error. No cometa el mismo error más de dos veces, si lo hace, es muestra que no está creciendo ni avanzando, así hay semejanza a las ratas de laboratorio que siempre están en la misma carrera sobre el mismo eje. Somos finitos, no lo sabemos todo, cometemos errores, aunque errar es humano, pero Dios quiere que aprendamos de nuestros errores, que aprendamos de nuestros fracasos y de las cosas que nos salen mal.Todos los caminos del hombre son limpios ante sus propios ojos, pero Dios, mira el espíritu. Proverbios 16:2.

¿Qué pasa con nuestra vida? ¿Seguimos lamentándonos por los errores y fracasos del pasado? ¿No sería mejor orar y clamar a Dios por sabiduría? Sigamos el ejemplo de Jeremías que dice: Clama a Mí y YO te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces, Jeremías 33:3. Cada día aprendemos algo nuevo. Tuff Edeman, campeón americano de rodeó dijo alguna vez: Si quieres ser campeón mañana, tienes que estar dispuesto a aprender hoy. Dios nos va a permitir alcanzar recompensa, pero mirará qué hacemos con ella; esforcemos a cumplir el propósito que Dios tiene para cada uno de nosotros creciendo a su manera. Mejor es ser de espiritu humilde con los pobres, que disfrutar el botín con los soberbios. Proverbios 16:19. Amén.

Una enseñanza inspirada por Dios, que me ha dejado meditando.

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.







7 may 2016

FELIZ Y BENDECIDO DÍA MADRE

EL PRIVILEGIO DE SER MUJER

Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Que los ancianos sean sobrios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia. Las ancianas así mismo sean reverentes en su porte; no calumniaras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra no sea blasfemada…Presentándote tú como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir en contra…No defraudando sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador. Tito 2:1-7.

La palabra de Dios enseña a las mujeres a ser rectas para no defraudar a nadie, para que la misma palabra del Señor adorne nuestras vidas y nos haga hermosas desde el alma hacia el exterior; si como mujeres vivimos la palabra de Dios, no solo nos embelleceremos a nosotras mismas, sino también a nuestros hijos y a todos los que nos rodean.

La mujer construye vida y tejido social cuando somos maestras del bien; estamos llamadas a enseñar con el buen ejemplo a las mujeres más jóvenes, que ellas aprendan a ser mujeres decorosas y de honra amando a sus maridos y educando a sus hijos en los fundamentos y principios de las Escrituras.

No podemos permitir que el cimiento social del matrimonio se siga perdiendo, como una embarcación sin timonel, las mujeres debemos rescatar y asegurar las amarras del hogar sobre el fundamento del matrimonio entre un hombre y una mujer sabía. Hoy más que nunca la familia está en altamar en medio de tormentas, fuertes vientos y aguas turbulentas que la agitan queriendo hacerla naufragar. El mundo ha sumergido a la familia en borrascosa tempestad sin un faro ni una brújula que le indique la dirección a seguir.

Es muy triste reconocer que ya son muy pocos hogares que existen como Dios los creó y para lo cual los destinó. Es alarmante reconocer que la familia, esa esencia divina que sostiene una sociedad ordenada y en amor, ha ido poco a poco desapareciendo en el horizonte. Y que en vez de ser nidos de amor y refugio para los corazones de sus miembros son un desastre en todas las naciones de la tierra. Todo ello es debido al mar del desorden que la desdibuja con errónea información mediática. Aunque se hacen muchos talleres, seminarios, conferencias, escuelas de padres y hay muchos consejeros matrimoniales, se nota a las claras que no se ha aprendido mucho, ¿por qué?  Porque las familias no han regresado a la palabra de Dios.

Las fuerzas del mal, han apuntado toda su artillería infernal contra la familia, acribillándola con inmoralidad, adulterio, fornicación, homosexualidad, aborto, lesbianismo, esterilidad, liberación femenina, separaciones, divorcios, rebeldía de los hijos, delincuencia juvenil, drogadicción, alcoholismo, crimen y desorden de toda clase, esta larga de lista de males contra la familia nace en el infierno y está dirigido contra el hogar, tratando de hundir el barco del santo matrimonio. Pero Dios mantiene su plan para la familia a través de la mujer y sería bueno aprender tres cosas acerca de ese plan divino.

1. LAS MUJERES DEBEMOS DEJAR UN LEGADO. Siendo sabias, sobrias, prudentes, sanas en la fe, el amor y la paciencia; las ancianas deben mostrar reverencia en su porte, no ser calumniadoras, no dadas al vino, maestras del bien y que enseñemos a las mujeres más jóvenes. Las mujeres tenemos un ministerio de Dios en el hogar, ese ministerio es un legado basado en la enseñanza, dejando huella en los corazones, la mente y la conducta durante la crianza y formación de las niñas, las adolescentes y las jóvenes, ese es el plan de Dios que debe salir de las mujeres maduras y adultas del cuerpo de Cristo, basado en la Palabra de Dios para discipular esa juventud, que por falta de presencia de ambos padres en el hogar, hoy anda sin rumbo.

Somos mujeres de experiencia y vivencias que debemos inspirar respeto donde nos encontremos, exhalando la fragancia de la santidad. Como madres debemos despertar respeto, reverencia y delicadeza a nuestros hijos y a quienes nos rodean diariamente; nuestra belleza y pureza en Cristo se muestran en el estilo y forma de vivir y comportarnos. A eso se refiere ser maestras del bien, enseñar en amor pero a la vez con disciplina y autoridad con los hijos para que aprendan a manejar sus propios hogares.

Hoy se ha dejado la educación de los niños, adolescentes y jóvenes a los medios de comunicación, la escuela y otras personas diferentes a los padres; pero ¿acaso en la universidad les enseñan a las jóvenes a ser buenas amas de casa?

El ministerio más grande que podemos tener las mujeres es encontrarnos con las más jóvenes para discipularlas, evangelizarlas y ministrárlas con el contenido de las Escrituras porque muchas mujeres jóvenes no han tenido una maestra que las enseñe en los principios de Dios. 

Así que gran parte de nuestro valor como mujeres y madres responsables, esforzadas y valientes, es marcar el camino y escribir un legado en el corazón de nuestros hijos y nietos, desde nuestra posición de abuelas y madres; si no lo hacemos, estaremos desobedeciendo a Dos, y les estaremos robando una valiosa herencia a quienes decimos amar. A la vez nos perderemos de una bendición y un gran privilegio, porque nadie más les enseñará esas verdades fundamentales. Que cuando ya no estemos, nos recuerden con afecto y hondo sentir de agradecimiento por todo lo bueno y productivo que hayamos dejado escrito en sus corazones, ese será nuestro mayor legado.

2. DEJAR SEMBRADO EL AMOR DE DIOS EN LOS CORAZONES. Si desde niñas empezamos a enseñarles a nuestras hijas y nietas el amor de Dios en la práctica, ellas sabrán amar a su marido y a sus hijos cuando sean amas de casa. Ellas serán castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus esposos. Las mujeres jóvenes deben ver el amor de Dios en la práctica, cuando nosotras las mayores amamos y respetamos al esposo y a los hijos. Que ellas sepan que el lugar más seguro sobre la tierra para los hijos, es el vientre de una madre, por lo tanto no abortarán, porque los hijos se aman antes y después de nacer.

El amor debe ser expresado con palabras, con gestos, con hechos y con frecuentes expresiones de afecto, caricias y abrazos, así de simple es, hacerlas sentir amadas, tenidas en cuenta y con sentido de identidad y pertenencia a su familia; eso solo se obtiene pasando tiempo con ellas; que los hijos entiendan que ellos no son una carga para sus padres, sino que son realmente una bendición en el hogar. He aquí herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano de valiente. Así son los hijos habidos en la juventud, dicho  el hombre que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado… Salmos 127:3-5.

Como madres debemos orar todo el tiempo para que Dios nos provea un genuino amor para los hijos; un padre tiene influencia sobre el carácter de sus hijos, pero es la madre la que hace el impacto más grande en el alma y corazón de sus hijos; el amor debe ser nuestro estilo de vida en el hogar. Si usted es mujer y no le gusta la palabra de Dios, le aseguro que está en guerra con Dios, y quizá usted le reclame, si es que llega al cielo.

Debemos distinguirnos por ser mujeres discretas, serias, sensatas y de buen juicio; no superficiales, sino que usamos bien la cabeza porque sabemos pensar para administrar la casa; sabemos de nutrición, de cómo mantener saludable a la familia, entendemos la contabilidad para manejar los gastos, y hasta sabemos de decoración, esto es una mujer sabía que usa el cerebro y no  lo ha archivado. Es por todas estas cosas que Dios les dice a los hombres: El que encuentra esposa halla el bien, y alcanza el favor de Jehová, Proverbios 18:22, y en proverbios 31 dice que la mujer sabía le da bien a su marido.

3. DEJAR EL LEGADO EN EL CUIDADO DE LA CASA. Hoy en día muchos matrimonios fracasan porque las jóvenes esposas no saben hacer nada del hogar y muchos menos los jóvenes maridos. Como abuelas y madres maduras debemos enseñarles a nuestras nietas e hijas y aún a los varones a ser cuidadosos de su casa, hacendosos del hogar, porque el hogar lo construye la pareja unida, la administración del hogar es una tarea aprobada por Dios, Que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, que gobiernen su casa y no le den lugar al adversario, 1 Timoteo 5:14. Esto no quiere decir que la mujer debe enclaustrarse en las cuatro paredes de la casa, la mujer debe recibir educación e instrucción para que sea buena ama de casa, pero la sociedad actual cree que ser una trabajadora del hogar es algo del pasado y anticuado, no se puede denigrar a la mujer porque se dedique a ser ama de casa, su papel es muy valioso, incalculable e irremplazable.

La biblia enseña que la mujer debe estar en el hogar, porque dice que ella gobierne bien su casa, esto claramente afirma que la mujer es la que manda en su casa; por lo tanto ella debe ser la soberana y la reina de la familia. No existe llamado ni carrera más grande e importante que ser mujer de hogar, porque ella es la que edifica bien sus hijos. La mujer está atenta a las necesidades del hogar y de su esposo como algo primordial y principal. Si una esposa desea salir a trabajar fuera de casa, debe preguntarse si eso ayuda o perjudica la armonía y estabilidad de su familia.

Las mujeres estamos llamadas a ser moralmente rectas, una mujer en cuya boca está la ley de la ternura y el afecto, porque ella une, concilia, es enfermera, psicopedagoga, guardaespaldas, vidente, secretaria, psicóloga, educadora, cajero automático, GPS, nutricionista y vive de guardia las 24 horas del día los 365 días del año.

Todo hogar necesita una cabeza y un corazón, el esposo es la cabeza del hogar y la esposa es el corazón que hace latir el hogar, esto da armonía y equilibrio a la familia. Una mujer no debe ser odiosa ni brusca; si Dios dice que la cabeza del hogar es el esposo, eso no quiere decir que sea un dictador, él debe ser sacerdote amoroso de su familia. Debe amar a su esposa como Cristo amó a la iglesia y se entregó así mismo por ella, el marido debe estar dispuesto a dar su vida por su esposa. Los esposos deben permanecer unidos en Dios para guiar juntos a sus hijos.

Efesios 5:22-33 dice que la mujer casada debe estar sujeta a su marido, eso no tiene que ver con la igualdad que habla el mundo, los esposos son iguales ante los ojos de Dios en amor, autoridad y valor dentro de la familia. Pero Dios creó hombre y mujer con sus roles y características únicas, pero el diablo ha trabajado para hacer ver al hombre y a la mujer idénticos, destruyendo las diferencias dadas por Dios y confundiendo a los más jóvenes.

La mujer que rechace el plan de Dios con respecto a su rol de madre, esposa y mujer de familia, está en grandes problemas y no tendrá paz; estará en pecado de rebelión contra su Creador, tendrá grandes desacuerdos con el esposo, porque en vez de ser su complemento será su competencia, y esa no es la voluntad de Dios.

Tendrá dificultades con sus hijos porque no la respetarán, no se le sujetarán, ni le obedecerán, ellos no podrán ser controlados por una mujer que rechaza el plan de Dios, ¿por qué? Porque ella misma no está bajo la autoridad de Dios, por eso todos y todo en su casa estará en desorden y en guerra. La mujer fuera del orden de Dios tendrá dificultad con ella misma porque sus más profundos deseos no le serán satisfechos, el marido no la complacerá, los hijos no la obedecerán y ella no será feliz.

Mujeres Dios nos ha dejado el más hermoso y grande plan de responsabilidad y amor y si no estamos trabajando en ello, entonces somos parte del problema social y no parte de la solución para conservar la familia, la sociedad está mal por desechar los principios y mandatos de Dios establecidos para mantener el orden y conservar la vida en justicia y verdad.

¿Acaso es esta la sociedad que Dios planeó? ¿El caos y el fracaso de la familia de hoy, es acaso la voluntad de Dios?

Volvamos a las directrices divinas y habrá verdaderas familias, verdaderos hogares, esposos felices, esposas satisfechas e hijos felices y sanos integralmente.

Señor gracias por tu palabra, por favor ayuda a los padres y madres de nuestra nación a regresar a los principios establecidos por Ti, para salud de la familia y bienestar de la sociedad. Amén.

SALVACIÓN, TRABAJO EN EQUIPO

CRISTO SALVA, NOSOTROS HACEMOS NUESTRA PARTE.

Sólo Dios provee salvación en Cristo, pero ser salvos es un proceso de dos, Dios y tú, porque si no, no sería un rescate, depende de cada uno creerle a Dios,  arrepentirse y cambiar;  así que ser obedientes a sus principios y mandamientos es el resultado de una vida transformada no es la causa, la fe sin obras es muerta, Santiago 2:14-17.

El rescate lo hizo Jesucristo nuestro Rey con su sacrificio en la cruz, su muerte y resurrección. No se trata de no hacer nada o de hacer algo para merecer ir al cielo; entonces ¿de qué depende la salvación? La respuesta es, conocer a Dios y entender lo que nos pide, Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa, Hechos 16:31.

El punto inicial es creer en Cristo, El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito Hijo de Dios, Juan 3:18. La salvación es el mayor regalo de rescate que Dios ha pagado por todos, pero quienes se hacen merecedores, son los que creen por fe, los que aceptan esta verdad sin dudar aunque con sus ojos naturales no han visto a Cristo, porque por gracia (regalo de rescate) somos salvos por medio de la fe; y esto no es de nosotros, pues es un regalo inmerecido que Dios nos da en Cristo, Efesios 2:8-9. El Padre nos salvó en Cristo por su inmenso amor e infinita misericordia, porque Él nos creó para Él y por medio de Él.

Dios no quiere la muerte del pecador, pero si éste se aparta del mal, abandona su pecado, guarda los mandamientos y principios de Dios, hace lo recto y vive en justicia, Dios asegura que vivirá, será salvo, no morirá, no tendrá condenación, Ezequiel 18:21-24.

Dios podría salvarnos a todos con el simple hecho de decretarlo sin preguntarnos nada, pero Él no lo hace así, porque nos creó con libertad para decidir, He puesto delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia, Deuteronomio 30:19.

Tú y yo hemos sido dotados con voluntad propia para escoger ser salvos o condenados, para aceptar y recibir a Cristo para que sea nuestro Salvador, o negarlo y rechazarlo para que sea el juez, hemos sido creador para decidir si le creemos a Dios y su palabra, o la echamos tras nuestras espadas; si obedecemos para nuestro bien o nos rebelarnos contra el Creador escogiendo el camino de vida o el que nosotros elegimos, Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición,(condenación eterna), y muchos son los que entran por ella; pero estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan, Mateo 7:13-14.

La puerta ancha y espaciosa del mundo que invita a los deleites del cuerpo es fácilmente encontrada por muchos, pero el camino angosto y estrecho de la fe salvadora en Cristo, es visto y creído por pocos. Dios llama a todos y ha escogido a todos para ser salvos, pero son pocos los que le creen, le siguen y le obedecen para ser transformados y cambiados a su perfecta imagen. Dios es paciente para con todos, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento, 2 Pedro 3:9.

Aunque el corazón de Dios se parta en mil pedazos por el dolor de ver a muchos perdidos, Él no salvará a nadie que no quiera compartir con Él la eternidad, la ley solo te señala el pecado, pero la gracia te muestra la salvación, el amor no hace mal al prójimo, porque el amor es el cumplimiento de la ley, Romanos 13:10. Jesús nos dice que si lo amamos a Él y su palabra, entonces lo obedeceremos porque guardamos y atesoramos en el corazón sus enseñanzas para ponerlas en práctica. Juan 14. Si queremos ser salvos, debemos amar a Dios por encima de todo y creer a su palabra a pesar de lo que ven nuestros ojos y oigan nuestros oídos mientras estemos en este mundo.

Solo quien ama a Dios puede parecerse a Cristo, y la esencia de esto está en obedecer su palabra, que es lo que el Señor del Universo nos dejó para transformar nuestro estilo de vida. La salvación es rescate, porque para rescatar a alguien del pozo del abismo, se necesita el esfuerzo de uno y el sacrificio y entrega de otro para ayudar a una vida en peligro. YO estoy a tu puerta llamando. Si oyes mi voz y abres la puerta de tu corazón, YO entraré en tu vida, así andaremos juntos, amaneceremos juntos, comeremos juntos y viviremos juntos, Apocalipsis 3:20. ¡Dios ya dio a Cristo, ahora tú decides! El trabajo de equipo consiste en la salvación provista por Cristo, tú y yo decidimos creer o no, recibir o no a Cristo en el corazón y cuidar nuestra salvación hasta el final, porque el que persevere hasta el fin, ese será salvó, Mateo 24:13.

Así que por la fe aférrate a Cristo, Dios no miente, Él ha hecho todo lo necesario para que tú seas salvo, pero depende de tu elección. ¿Acaso piensan que me agrado en la muerte del impío? Pregunta el Señor. ¡Claro que no! Mi deseo es que se aparten de su conducta perversa y sus hechos vergonzosos para que no se condenen eternamente. Si se arrepienten y cambian el rumbo de su vida, todos sus pecados pasados serán olvidados y vivirán para siempre, con sus nuevas acciones de justicia, verdad y pureza.  Lee Ezequiel 18.

Tu pasividad, indiferencia, apatía, distanciamiento de Dios y tus propias obras no te salvarán, solo el contacto diario y la amistad íntima permanente con Dios te harán digno del cielo y su presencia en ti, leyendo, escudriñando, memorizando y viviendo su bendita palabra, consignada en la Biblia que te guiarán con la ayuda del Espíritu Santo a caminar Con Pasos Firmes en Dios, hacia la eternidad bienaventurada, porque una fe viva, se muestra por las buenas obras que glorifican a Dios y llenan nuestra alma de gozo y paz.

Si en algún momento le fallamos a Dios voluntaria e involuntariamente, Él nos dice: Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad, 1 Juan 1:12. Así que si has estado lejos de Dios, reconcíate con Él, confíesale tus pecados, arrepiéntete, abandona esa vida de pecado, y vive en santidad y pureza. Porque YO SOY el que borro tus rebeliones por amor de Mí mismo, y no me acordaré de tus pecados, Isaías 43:25.

Nuestra salvación pagó un precio demasiado alto, la propia vida del Hijo de Dios fue entregada en nuestro lugar, esa es la verdadera historia. Pues Dios el Padre amó tanto a los seres humanos que dio a su Hijo, Jesucristo, para que todo el que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna, Juan 3:16.

Y aunque evadas y niegues a Dios, NUNCA PODRÁS IMPEDIR QUE ÉL TE AME, porque te ha salvado no porque sea un premio a tus méritos sino que es un regalo gratuito e inmerecido que EL MISMO DIOS NOS HA DADO.

Tener a Dios no es religión en cumplimiento de dogmas, es mantener y cultivar una relación de amistad y compañerismo íntimo con tu Señor, Creador y Salvador, Acepta a Cristo, recibe su palabra, vive en el Espíritu y déjate amar y salvar por el Señor, fuente del amor y de vida.

La vida cristiana es una constante aventura, Dios nos habla y revela cada día grandes y pequeñas maravillas de su amor y bondad. ¡ÁMALO! Amén.


5 may 2016

TE DEJO GANAR MI DIOS, PORQUE TU AMOR ME HA VENCIDO




Me sedujiste, Oh Jehová, y fue seducido; más fuerte fuiste Tú que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí… quise renunciar, pero en mi corazón había un fuego ardiente metido en mis huesos, traté de impedirlo pero no pude… Mi Dios está conmigo como Poderoso Gigante; y todos los que me persiguen, tropiezan, caen y no prevalecen; serán avergonzados en gran manera y no prosperarán en su maldad; tendrán perpetua confusión que jamás olvidarán.  Oh Jehová de los ejércitos que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a Ti he encomendado mi causa, Jeremías 20:7-12.

4 may 2016

VALIOSOS PARA DIOS

VALIOSOS PARA DIOS SOBRE TODO LO CREADO

Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza; hombre y mujer nos creó. Génesis. 1:27

…Ninguna cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús, SEÑOR nuestro. Romanos 8:39.

…Ninguno de nosotros está olvidado delante de Dios. Pues aun los cabellos de nuestra cabeza están todos contados. No debemos tener miedo, porque valemos más nosotros que muchos pajarillos. Lucas 12:6-7.

La Escritura es clara al enseñarnos que todo ser humano es especial y valioso para Dios nuestro Creador y Salvador; especiales en cuanto individualidad y personalidad, valiosos en cuanto a semejanza a la imagen de Dios; como personas, cada uno único e irrepetible, con carácter y particularidades que nos distinguen delante de Él para amarnos desde siempre y por la eternidad; de tal manera, que el mismo Dios se hizo Hombre para sacrificarse, limpiar y borrar nuestros pecados, poniéndose en el lugar que nos correspondía, a ti y a mi, en esa cruz, para finalmente morir y resucitar por cada uno en especial, otorgándonos el perdón de pecados para vida eterna junto a Él, pues somos suyos desde siempre y hasta siempre. Y Él por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para Aquel que murió y resucitó por ellos. 2 Corintios 5:15  

Jesús con su resurrección, nos revivió espirituaomente, pues estabamos muertos, es decir, condenados, apartados eternamente de su dulce y amorosa presencia, pero en Cristo nacimos de nuevo, porque morimos con Él a la vieja naturaleza caida, pero resucitamos también; además de todo eso, Jesús ascendió al cielo para prepararnos un lugar en sus moradas celestiales, y volver un día, para celebrar las bodas con Él; pero nos dejó su palabra para conocerlo mejor y prepararnos para cuando regrese por lo que le pertenece; con la ayuda de su Espíritu, nos enseña e instruye en su camino, nos da dirección, consejos y compañía, pues Él habita en el corazón de todo verdadero creyente en Jesucristo. El Padre eterno amó tanto a la gente de este mundo, que entregó a su Unigénito Hijo, Jesucristo, para que todo aquel que crea en Él, no muera, sino que tenga vida eterna, Juan 3:16.

A pesar de tanto amor líquido derramado en la cruz y de tener valor para Dios el Padre a través del SEÑOR Jesucristo, muchos despistados y desconocedores de la única verdad eterna, desprecian a su SEÑOR, aborrecen su palabra y blasfeman contra el poderoso y dulce Espíritu Santo, haciendose aborrecidos y siendo aborrecedores de lo santo, debido a su necedad, orgullo, individualismo y arrogancia, que los independiza del SEÑOR, para congraciarse con el mundo y no con Dios. Pero ¡fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que nos llama hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos reconoce, precisamente porque no conoció al SEÑOR Jesús. 1 Juan 3:1.

La profundidad y persistencia del amor de Dios, nos muestra cuán valiosos y especiales somos para Él, pero miles viven la vida como les provoca y según sus propios deleites, ignorándolo y dándole la espalda al único que los valora, los ama genuinamente, y puede perdonarlos, limpiarlos y salvarlos para arrancarlos de las garras del maligno que odia, mata y destruye. Otros buscan su propia gloria, la cual solo le pertenece a Cristo, pero en su amor inefable, Dios continua llamándolos y buscándolos, y a causa de su increible paciencia se revela a quienes lo invocan, porque su bondad no tiene límites; al final, quebranta corazones con su paciente amor para que miles lleguen a darse cuenta quiénes son verdaderamente, se humillan y se arrepiente buscando el perdón y la reconciliación con su Hacedor. Vengan a Mí, pueblos de todos los extremos de la tierra, porque YO los salvaré, pues YO SOY Dios, y no hay otro. Isaías 45:22.

Ojalá todos se interesaran en saber, conocer y experimentar el amor, favor y presencia de Dios y cuán profundo es su interés de Padre por cada uno de nosotros pecadores, y que tengamos claro que somos propiedad de Dios, y que si llevamos una vida balanceada en Cristo, podremos alcanzar bendiciones y privilegios para vivir con bienestar, en la verdad y valoración que Jesús nos otorga, a cada uno en particular al ser amados, tratados y cuidados por el Padre, el SEÑOR del universo; solo Él nos ama, aprecia y valora como nadie mas puede hacerlo, y que debemos consagrarnos a Él para no abusar de su gracia y favor inmerecidos. ¡Cuán precioso, oh Dios, es tu gran amor! Todo ser humano halla refugio debajo de tus alas. Salmos 36:7. 

Dios nos creó con la delicadeza y los detalles con que se fabrican las joyas preciosas, con su mayor empeño, y nos ha hecho su más hermoso tesoro y valiosa obra de arte, al crearnos a su imagen y semejanza, Él mismo nos considera importantes, únicos en su esencia y valiosos, por eso se hizo el Hombre siendo Dios, para venir a impregnarnos su carácter santo, su corazón tierno y su Espíritu misericordioso viviendo entre los hombres, en medio de nuestra pobre condición humana y limitada; tanto nos ama y valora nuestro Creador y Salvador que nos llama la niña de sus ojos y su especial tesoro. Éxodo 19:5-6 y Salmos 17:8.

Dios nos creó superiores a todos los demás seres de la creación, al hacernos seres humanos pensantes que aman y reflexionan, después de soplar en nuestra nariz su aliento de vida. Por su voluntad nos dio poder y autoridad sobre todo lo creado, pero el pecado nos alejó de Él, pero en su amor Él quiso venir a buscarnos para reconciliarnos y vivir a su lado, Él mismo vino a buscar lo que se había perdido, Lucas 19:10; por eso Jesús bajó a la tierra y vivió entre humanos imperfectos y pecadores empedernidos, a los cuales se revela así mismo como el Dios que ama, salva, da su visa, nos enseña y dejó su ejemplo de rectitud y santidad para que lo sigamos por lo que Él es, y caminando tras sus pasos. El Padre manifestó su amor entre nosotros en su Hijo unigénito, para que vivamos por medio de Él. 1 Juan 4:9.

Lastimosamente, cientos de seres humanos sobre la tierra aún continuan sin amar al Dios bueno, vivo, real y verdadero; ellos con su incredulidad y falta de temor santo, se hacen enemigos de Dios, adorando a otros dioses, cometiendo toda clase de pecados y errores, ofendiendo lo más santo y haciendo lo que Él dice que no hagamos, por eso hay maldición, enfermedad y dolor en este mundo que vivimos. Pero sucederá que si no obedeces al SEÑOR tu Dios, guardando todos sus mandamientos y estatutos que ordenó, vendrán sobre ti todas estas maldiciones y te alcanzarán. Deuteronomio 28:15.

Todos defraudamos a diario a nuestro Dios amoroso, de una y de otra manera, no obstante, su amor permanece indeleble y Él se sigue interesando por la salvación de muchos, por el crecimiento y madurez en particular de sus hijos, sencillamente porque se complace en las buenas cualidades con que nos creó y nuestros esfuerzos cuando le servimos con amor, con entrega y compromiso; Dios nos observa y escudriña a cada instante, a cada respirar, porque sus amorosos deseos son el bienestar a plenitud; con sus ojos siempre nos cuida, defiende y guarda del malo, nos restaura, corrige, transforma y perfecciona nuestra vida cada día, Salmos 139:1-3, y Dice: Ante mis ojos tú eres grandemente estimado y digno de honra. YO te amo, por ti y por tu vida daré hombres y naciones. Isaías 43:4. Una promesa que marcó mi vida y corazón para amar y servir al Padre, gastando mis dias en Él.

¿Puede acaso haber mayor demostración del amor y valoración de Dios por nosotros los humanos, que su sacrificio en la cruz? Eso nunca lo podemos perder vista, el Padre nos ama tanto, que entregó a su Hijo Jesucristo por nosotros, sucios pecadores, Él hizo por ti y por mí lo que nadie más ha hecho ni se hará jamás, Jesús es nuestro pase de gracia a la presencia del Padre Dios santo; fuimos comprados con sangre pura y santa, ahora somos su familia, pueblo escogido y esposa del Cordero, ¡qué gran privilegio! El es quien nos da valor y especial atención, así que gocémonos por tremenda bendición recibida, y aún si padecemos por Él, alabemos. Gocémonos y alegrémonos, porque nuestra recompensa es grande en los cielos, porque también podemos ser perseguidos como los profetas. Mateo 5:12.

Y aunque nosotros mismos no valoremos lo que hacemos para Dios, Él sí valora nuestro trabajo en la obra y la predicación de las buenas nuevas que hacemos con humildad y en obediencia a la gran comisión, por eso dice: ¡Qué hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de las buenas noticias de salvación! Romanos10:15.

Dios también nos valora y nos pone en alto cuando vencemos la tentación y las pruebas porque satanás quiere que le demos la espalda al SEÑOR cuando estamos en el desierto, pero cada día que permanecemos fieles a nuestro Dios, contribuimos a avergonzar al enemigo y dar ejemplo de saber vivir fiel y lealmente a Dios en un mundo traicionero y perverso. Se sabio, hijo mío, y alegra mí corazón; así podré responder a los que me ofenden. Proverbios 27:11; Y el que siga firme hasta el fin, se salvará. Mateo 24:13.

Y sabemos que no es fácil permanecer fieles y firmes en fe, debido a los problemas de salud, angustias económicas y emocionales, que junto con muchas otraa dificultades más que enfrentamos a diario, representan un reto a nuestra vida de fe obediente; todo esto es especialmente valioso para Dios, Él nos tiene en gran estima y también recuerda todas nuestras lágrimas y sufrimientos cuando ve en nuestro corazón que de verdad queremos serle fieles porque amamos estar en su presencia y ser bien favorecidos de su amor. Tú, SEÑOR, llevas la cuenta de mis angustias y has juntado todas mis lágrimas en tu vasija; todo ello tiene s en tu libro.  Salmos 56:8.

Todo esto y mucho más hace posible que seamos valiosos y especiales para Dios y que nos tenga en especial atención y cuidado a la hora de guardarnos y defendernos del maligno, el mundo y nuestra propia carne; así que más nos vale que imitemos a nuestro SEÑOR Jesucristo, que alegremos y obedezcamos al Padre antes que al hombre y el mundo, y que nos llenemos de su Espíritu Santo para recibir recompensa de lo alto en su debido tiempo. Somos linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciemos las virtudes de Aquel que nos sacó de las tinieblas a su luz admirable. Éxodo 19:6, 1 Pedro 2:9; somos ministros de nuestro Dios, y comeremos las riquezas de las naciones. Isaías 6:6. Así reinaremos con Cristo sobre la tierra. Apocalipsis 5:10.

Así que, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo Cristo Jesús mismo, la piedra angular. Efesios 2:19-20.

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.

V









1 may 2016

TU VIDA ES MUY VALIOSA, CUÍDALA



TU RESPONSABILIDAD ES CUIDAR DE TI MISMO
ASÍ QUE PIENSA Y VIVE ESPIRITUALMENTE

Ten cuidado de ti mismo (de tu conducta) y de lo que enseñas a otros y sigue firme en todo. Si lo haces así, te salvarás a ti mismo y salvarás también a los que te escuchan, 1 Timoteo 4:16.

Algunos de ustedes dicen: Soy libre de hacer lo que yo quiera, ¡claro que sí! Pero no todo lo que uno quiere, conviene; por eso no permitas que nada te domine,1 Corintios 6:12.

Quizá algunos se incomoden pero es necesario hablar lo que Dios nos enseña para confrontar nuestras vidas, no es el ser humano quien te incomoda, es Dios mismo que te quiere ayudar; por lo general cuidamos mucho de la familia, quizá estamos listos para ayudar en el trabajo, cuidar a los amigos, pero no estamos pendientes de cuidarnos a nosotros mismos.

Hemos aprendido que nuestra prioridad es Dios, el cónyuge, la familia, etc, pero nos damos cuenta por la palabra que después de Dios, nuestra prioridad somos cada uno de nosotros, porque si yo no estoy bien, ¿cómo puedo estar bien con los de mi casa y cómo voy a darles lo mejor de mi vida? Dios quiere que tú y yo cuidemos nuestra vida. Yo puedo orar por ti, pero si tú mismo no oras, lo que yo haga por ti será ínfimo, comparado con la oración que puedas hacer por ti mismo.

Tu vida es importante, la tienes que cuidar, porque tu vida vale mucho. ¿Por qué? Porque el precio que Cristo pagó por tu vida y por la mía fue muy alto, si nos detenemos a pensar todo lo que Él hizo por nosotros, guauuu, sorprendente, ¡Cuánto vale mi vida! Entonces debo darle importancia a mi vida, igual tú.

Si se enojan, no pequen; que el enojo no les dure todo el día. No le den cabida al diablo, Efesios 4:26-27. Y si Dios lo dice, se puede, muchas cosas que nos suceden no es que Dios nos las envíe, es que abrimos puertas que no tendríamos que haber abierto. La Escritura lo dice claramente: No le den cabida al diablo; no podemos abrirle la puerta a algo o alguien que puede destruirnos. Si quiero cuidar mi vida, debo estar atento de no abrir puertas que me pueden destruir, si algo o alguien me daña, yo no estaré bien, por lo tanto no podré estar bien en casa.

Para cuidar nuestra vida, debemos pensar y vivir espiritualmente, a la manera de Dios, no carnalmente, porque el enemigo está merodeando para destruir y puede usar personas para acabarnos. Si has estado pensando carnal y humanamente, las decisiones que tomes, serán del mismo estilo, entonces abres puertas que no debes abrir, luego te enojas y le echas la culpa a Dios y a la gente.

Hoy Dios quiere incomodarnos para que pensemos qué puertas le hemos abierto al enemigo. Josué 7 habla de una historia fascinante porque todos los ejemplos que están escritos en la Biblia son para nosotros; Josué es una persona digna de imitar, hoy faltan muchos cristianos valientes que realmente tengan coraje; está bien pararse delante de mucha gente y hablar de Jesús, y eso sería una actitud de obediencia porque quizá el Señor te dijo que lo hicieras.  Pero la demostración de valentía más grande de un cristiano es decidirse valientemente a honrar a Dios con su vida, por encima de todo obstáculo y tropiezo; vivir con pureza y hacer lo correcto a pesar de todo.

Es hermoso saber, que hay muchos cristianos que viven en victoria, muchos cristianos que toleran en sus vidas cosas complicadas y difíciles pero honrando a Cristo. Sin embargo, también hay muchos cristianos que viven con su mente plagada de pensamientos que no convienen porque anidan temor, duda y pensamientos carnales, sin hacer nada por cambiar eso; hay que tener la valentía de sacarse todo eso de encima.

Hay que ser valientes para quitarse toda la basura y la suciedad de nuestra vida, no se requiere valentía para hacer bobadas y locuras, hay que ser valientes para cuidar nuestro estilo de vida, mi vida no es valiosa por la cuna de dónde vengo, no por lo que yo posea o los títulos que haya logrado alcanzar, mi vida es valiosa por lo que Cristo pagó por mí.

Josué era una persona valiente y pensaba espiritualmente, por eso es digno de imitar, (lee en casa Josué 6 y 7, seguramente te vas a incomodar); Dios le da una victoria gloriosa a Josué derrotando a la gran ciudad de Jericó, pero luego van a un pueblucho pequeño y son derrotados, Hai, y el pueblo de Dios sufre su primera derrota en la tierra prometida.

Si Josué hubiera pensado humanamente habría mandado matar a sus ayudantes, pero él pensaba espiritualmente, por eso entendía que había una razón para haber perdido. Hay una sola razón por la cual nos puede ir mal: Es que Dios no esté delante de nosotros con lo que estamos haciendo, Josué lo tenía claro, pero hoy una gran cantidad de cristianos no lo tienen claro, o quizá lo tienen claro pero no les importa. Muchos se han acostumbrado a vivir de derrota en derrota, en lugar de vivir de victoria en victoria. Hoy hay un pueblo volando rastrero, bajito, cuando hemos sido llamados a volar alto.

A Josué el espiritual le va mal, ¿qué hace? Corre a Dios, porque es imposible perder si Dios está con nosotros. Por eso va a Dios para preguntarle ¿qué pasó?  Entonces Josué se rompió sus vestidos, y se postró en tierra sobre su rostro, delante del arca de Jehová hasta caer la tarde, él y los ancianos de Israel; y echaron polvo sobre sus cabezas. Josué 7:6.

¿Cuántos cristianos ayunamos cuando nos va mal en algo? Pero ¿cuántos cristianos en vez de eso buscan culpables, se enojan, se justifican y abren puertas que no deben abrir?  Josué ayunó, imitémoslo cuando nos vaya mal en algo; si somos cristianos de verdad, tiene que haber una diferencia, pero oímos y vemos de “cristianos” que parecen más gente del común del mundo que creyentes, pero yo prefiero vivir feliz mostrando que en verdad soy una hija de Dios y que otros puedan ver la diferencia. Porque definitivamente el peor mal que hay en el mundo, es el anti-testimonio, el daño que se hace es irreparable, y muchos son así porque se acostumbraron a vivir con su guardado.

Josué rasga sus vestiduras, ayuna, ora y le pregunta a Dios, ¿por qué la derrota? Como cuando le preguntamos al Señor, ¿por qué me abriste esta puerta si me fue mal? ¿Para qué me diste la oportunidad de conocer a otra persona, para que me vaya mal? ¿Por qué te conocí, para que me vaya mal? Eso hacemos cuando nos va mal porque es algo normal humanamente y válida para decírsela a nuestro Padre. Josué lo hizo porque le abrió el corazón a Dios, él le dice al Señor que no entiende, ¿qué puedo hacer ahora que Israel a huido de sus enemigos, ellos nos rodearán y borrarán nuestro nombre de la tierra? Josué 7:8.

Dios ya sabía la respuesta, porque hay solo una razón para que no salgamos victoriosos y Dios no esté con nosotros: QUE ESTEMOS EN PECADO. Por eso el Señor le contestó: Levántate, ¿por qué te postras así sobre tu rostro? Israel ha pecado, y han quebrantado el pacto que yo les mandé; y han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han metido, y aún lo han guardado entre sus enseres. Josué 7:10-12. El pecado trae derrota, y Dios le responde: Los Israelitas no podrán hacerle frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos caerán a espada; y YO no estaré más con ustedes si no sacan el anatema. Josué 7:12. Ellos mismos se habían traído su destrucción. ¿Entiendes lo que Dios te dice?

Ellos mismos abrieron la puerta que no tendrían que haber abierto. Una puerta que les trajo destrucción y derrota, no sólo al que cometió el pecado, sino a todo el pueblo, porque solo uno, Acán, agarró un lingote de oro, se lo guardó y se lo llevó a su carpa, lo enterró y no le contó a nadie, ni a su esposa. ¡Esposos, no hagan nada a escondidas de sus esposas! Porque la verdad es que nunca estamos solos. Y generalmente pecamos cuando estamos solos, hacemos cosas indebidas y abrimos puertas que no debíamos haber abierto.

Cuida tu vida porque el diablo le pone precio a tu cabeza; este pasaje es muy impactante, porque apedrean a Acán y a toda su familia, nadie lo había visto, sólo Dios; pero por su pecado acaban con todo lo que tenía, aún su ganado. Impacta, porque nos damos cuenta que todo lo que yo hago, afecta toda mi casa y todo lo que yo tenga.

Estamos llamados a demostrar que Dios es real, y todo lo que dice su palabra es verdad y sucede, debemos predicar con nuestra propia vida. Pero debemos tomar conciencia que mis actos, sean buenos o sean malos, repercutirán sobre mis hijos, mi familia y todo lo que yo posea. La vida no es un juego, la realidad de Dios no es un juego, mis actos no son un juego, mi testimonio no es un juego. Todo tendrá un resultado sea para victoria o para derrota, es el mismo principio de ayer, de hoy y de siempre. Y si Dios está delante de todo lo que yo haga, todo me saldrá bien. Pero si abrimos puertas que molestan a Dios y no le gustan, las cosas se complicarán.

Dios le muestra a Josué, cuál es el problema, pero cómo el Señor nos ama, también da la solución. Levántate, purifica al pueblo, diles que se consagren ante Mí, para presentarse mañana, y que YO el Señor de Israel declaro: la destrucción está en medio de ti Israel, Josué 7:13. Hay que purificarnos del pecado.

Abrirle la puerta al pecado es llamar la destrucción, esto es algo muy serio. Por eso el pueblo de Dios ha perdido poder y no hay manifestaciones de Dios hoy, muchos se han acostumbrado a vivir en la derrota del pecado. El Señor nos dice que somos más que vencedores, pero la vida de los cristianos de hoy no dice lo mismo. Entonces como Israel, no podemos resistir al enemigo, si no sacamos el oprobio que hay en el pueblo de Dios, no veremos días mejores. Quita el oprobio de tu vida.

El oprobio es deshonra y algo que avergüenza. Pero Dios nos dice: Quita todo eso que trae vergüenza sobre tu vida, el oprobio de los cristianos de hoy, avergüenza a Dios y trae deshonra sobre nuestra vida, porque se están abriendo puertas a la destrucción; el pecado no es juego y Dios ha prometido estar con nosotros siempre, pero se han abierto puertas, que HOY TIENEN QUE CERRARSE.

Hay pecados ocultos que hoy deben solucionarse a solas con Dios, porque si no Dios lo sacará a la luz. Nunca antes se había visto tantas personas metidas en la pornografía y las impurezas sexuales, hoy tienes que entregar eso, renunciar a ese pecado porque has abierto puertas de destrucción para ti mismo. Hombre, no eres un ángel, cuídate, y aunque Dios te cuida sobrenaturalmente de cosas que tú no te puedes cuidar, cuida tu hogar, cuida tu matrimonio. Si eres casado, no viajes solo, lleva a tu esposa, y si puedes también lleva a tus hijos. No es bueno que el hombre esté solo. Cuídate de las redes sociales, no mires cosas que no debes mirar porque te enredas.

Dios nos da la victoria, cuando reconocemos que no estamos totalmente solos, no es mi intimidad, es nuestra intimidad con Dios, Él nos ha dicho que está con nosotros por siempre, entonces cuando yo estoy con el computador o con el celular, no estoy sola, estoy con Dios, El me mira, me oye, está conmigo, no estoy sola, cuando creemos que hablamos solos, Dios no está oyendo. Así que desde hoy somos conscientes que no es mi intimidad, es nuestra intimidad con Dios, a partir de hoy, somos siempre Dios y yo, nuestra intimidad, nunca estoy sola.

Esto es algo muy serio y mi vida vale mucho, lo que yo haga va a afectar a los míos y va a afectar a mucha gente, por eso hay que tener cuidado con lo que hacemos a solas; hay que vivir santidad, porque nadie verá a Dios sin santidad y sin limpieza de conducta; no somos perfectos, pero podemos trabajar para honrar a Dios.

Debemos ser valientes para honrar a Dios donde quiera que vayamos. No tendríamos que hablarle de Cristo a la gente, ellos nos seguirían si viviéramos en santidad y pureza. Nuestra vida debe predicar; no esperes ver a Dios hasta que vayas al cielo, anhela verlo aquí y ahora. Yo quiero ver a Dios en mi vida, en mis finanzas, quiero ver a Dios en mi presente y en el futuro de mis hijos, quiero ver a Dios en mi familia, en mi casa, quiero ver a Dios en mi salud, definitivamente yo quiero ver a Dios en toda mi vida.

Los principios de derrota y de victoria son y seguirán siendo los mismos. Haz hoy un acto valiente, cierra todas las puertas que te destruyen. Deja hoy algo a Dios, entrégale a Dios aquello que te ha mantenido en derrota, quítate el oprobio de encima, porque hay familias en peligro de destrucción y es algo muy serio.

Por amor a Dios, NO MÁS PORNOGRAFÍA, sácala de tu vida, NO MÁS ADULTERIO, échalo fuera de ti, NO MÁS IMPUREZA SEXUAL, entrega todo eso en las manos de Dios, TIENES QUE CORTAR CON ESAS RELACIONES, no sigas respondiendo correos y chats que te van a destruir, saca toda la basura de tu pasado que está produciendo destrucción en tu vida. CÓRTALO. Eres casado, no puedes tener amigas y mucho menos exnovias en tu vida. Dale Crtl-Deleate.

Usemos la internet para bendecir, para glorificar a Dios. Tenemos que ser radicales, cuidar nuestra vida y no darle cabida al diablo. Recuerda que si agradamos a Dios con lo que somos, la victoria y la bendición serán seguras. Dios nos tiene una tierra prometida, conquistémosla, Dios irá delante, si andamos en santidad, amándolo y pensando en Él.

Tenemos que venir con toda la decisión y con todas las fuerzas a cerrar puertas y cortar con el oprobio, para sacar todo lo que produce destrucción en nuestra vida. Josué 8:1. Dios nos dará la victoria, porque la victoria viene de Dios, porque todas las victorias vienen de Dios en el presente y en el futuro. Todo lo bueno viene de Dios. Sin embargo, podrán quedarse con el botín de guerra.  

Si Acán, hubiera estado ahí, diría, ¿Por qué no me esperé? No hubiera sido destruido por un simple lingote, hubiera tenido mucho más, si hubiera esperado en Dios. Nuestro Padre celestial es maravilloso, lo que no vemos hoy en nuestra vida, Dios lo tiene para mañana, tranquilos, hagamos lo correcto, obedezcamos a Dios y saquemos todo lo que pueda ofender al Señor. Porque Dios nos apoya en todo lo que queremos y soñamos. Cuando Dios suelta la bendición, la suelta toda.

Volvamos a poner a Dios en primer lugar y delante de nuestra vida. Incomódate y toma el pecado en serio, es un momento vital en tu vida. Pide a Dios en oración ¿qué puertas has abierto? Señor ¿dónde le has dado cabida al enemigo?  Señor, muéstrame, ¿Qué puertas de destrucción he abierto? Padre, ¿Qué es lo que te ofende de mi vida? Porque yo quiero sacar todo eso ahora. No tomes a la ligera el cigarrillo y los vicios, DÉJALOS delante de Dios.


¡Se valiente ponte de rodillas y reconoce tu pecado para entregarlo en las manos de Dios!  Señor que las cadenas hoy se rompan y que las puertas que hoy se cierran nunca más se vuelvan a abrir. Ayúdame a agradarte y buscarte todo el resto de mi vida en el nombre de Jesús.

Con mucho gusto les comparto este mensaje que oí a un siervo de Dios y ha ministrado mucho mi alma porque es una gran verdad.