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27 ago 2025

MITOMANÍA DEL MUNDO

 

VENZAMOS LA MENTIRA Y EL ENGAÑO DEL MUNDO NO PARTICIPEMOS DE ESO.

El SEÑOR nuestro Dios aborrece a los mentirosos, pero mira con agrado a los que actúan con la verdad. Proverbios 12:22.

 

El que ama la vida y quiere ver días buenos, refrena su lengua del mal y sus labios no hablan engaño. Aléjense del mal y hagan el bien, busquen la paz y síganla. 1 Pedro 3:10-11.

 

El padre de ustedes los mentirosos es el diablo; ustedes le pertenecen a él, por eso hacen lo que él quiere. El diablo es asesino desde el principio y nunca dice la verdad, cuando habla miente, porque es padre de mentira.  Juan 8:44.


Cuando venga el Espíritu de la verdad, El los guiará a toda verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que dirá todo lo que oiga, (del Padre celestial) y les hará saber las cosas que van a suceder. Juan 16:13.


La mitomanía es pseudología fantáciosa con la tendencia compulsiva y continua a decir mentiras de forma patológica, para obtene un beneficio material aparente; hay diferencia entre un mentiroso ocasional y un mitómano que adopta la falsedad como método diario para relacionarse con la gente que lo rodea en su entorno social; el problema de mentir involucra la impulsividad a engañar de forma sistemática sin una necesidad aparente, es un fenómeno complejo que afecta a la gran mayoría de las personas en todos los niveles y clases sociales del mundo, generando consecuencias muy desagradables, tanto para la persona mitómana como para su entorno. La lengua es como un fuego pequeño, es un mundo de maldad; la lengua está puesta en nuestro cuerpo, y contamina a toda persona. Está encendida por el infierno mismo, y a su vez hace arder el curso de la vida. Santiago 3:6.


Hay razones sicológicas por las cuales una persona se vuelve mitómana y dada a mentir como si fuera algo normal, falseando cosas que al mentiroso le parecen reales; los problemas sicológicos, emocionales y espirituales como la baja autoestima, hacen que el sujeto distorsiona su realidad  debido a una profunda insatisfacción personal con su vida, por lo cual, siempre está buscando aprobación de otras personas, diseñando historias complejas  lejos de la realidad y carentes de verdad, con el único fin de captar la atención, admiración y respeto de otros. El labio veraz permanecerá para siempre; pero la lengua mentirosa solo por un momento. Proverbios 12:19.


También alguien miente por ansiedad crónica, utilizando relatos ficticios como mecanismo de defensa, con el deseo inconsciente de aminorar niveles de estrés alto. Por otra parte, el mitómano miente debido a una pobre y escasa identidad de sí mismo y que está alterada, donde el mitómano se pone en escenarios extremos, creyéndose sus mentiras y asimilando sus propias invenciones como reales, las cuales asume como si fueran recuerdos y hechos verídicos, porque está enfermo y quizá no se da cuenta que la mentira se opone a la justicia. El testigo falso no quedará sin castigo, y el que habla mentiras no escapará. Proverbios 19:5.


La gran mayoría de la gente hoy en día miente, pero la Biblia rechaza categóricamente la mentira que es maldad, considerándola destructiva y contraria a la naturaleza divina y santa de Dios; las escrituras advierten que la costumbre de mentir aleja a las personas de la verdad, genera división y trae consecuencias eternas severas. Dios condena la mentira y el engaño habitual de la mitomanía del mundo, porque es pecado que lleva a la condenación y que Dios abomina, pues la verdad debe prevalecer...Todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la segunda muerte, (condenación eterna después del juicio). Apocalipsis 21:8.


Dios advierte sobre su juicio divino para quienes no andan en la integridad de la verdad, seres que hasta en lo más mínimo y el más pequeño detalle, ya no se dan cuenta que mienten porque se han habituado a mentir como si fuera algo norma, pero que en realidad esconden cosas y aparentan una vida fuera de la realidad, pues poseen una mente que por inercia inventa de manera descarada, y compulsiva, creando y formando acontecimientos poco probables pero fácilmente refutables. Las maldades de ustedes se han convertido en barreras entre Dios y ustedes. Los pecados de ustedes han hecho que Él se oculte y no los escuche...pues los labios de ustedes dicen mentiras y su lengua esgrime maldad. Isaías 59:2-3.


¡Por favor lee todo hasta el final!

 

En este tiempo la mentira ha tomado fuerza en la atmósfera, se pasea rampante por todos los pasillos de la sociedad y los rincones de la tierra; es asombroso, inseguro y peligroso vivir en esta época, debido a tanta mentira, engaño, falsedad, bulo, apariencias, máscaras y narrativas que desinforman; el diablo usa a mucha gente sin temor a Dios para confundir, dividir, desvíar y polarizar a las familias, las naciones y la sociedad en general; con mentiras se persigue, se asesina, se siembra odio, se desprestigia a las personas y se despiertan sentimientos de odio sin fundamento, venganza, violencia y muerte, pues la gran mayoría no dispone su corazón para Dios y no pueden controlar su lengua para ser veraces con sus palabras. Porque ningún hombre puede domar su lengua, llevando mal que no puede ser frenado, pues la lengua está llena de veneno mortal. Santiago 3:8.


La mentira lejos de ser un simple fenómeno marcado por la manipulación, es el pecado más común pero también el más grave, descarado y generalizado que lleva a la perdición eterna, en aquellos que tienen lenguas sin escrúpulos, que enarbolan infamia diciendo toda clase de falsedades desde la mentira más pequeña hasta una gran mentira que provoca pequeños y grandes conflictos que arden en la confusión, la duda, el dolor y las consecuencias, muchas veces irreversibles. En la lengua hay poder de vida y de muerte; quien ama hablar más de la cuenta, comerá de su fruto. Proverbios 18:21.


Mentir es una habilidad oscura nacida en el padre de la mentira, e inherente en los seres humanos carentes de buena fe, pobrez en rectitud y alejados del buen juicio; los mentirosos se complacen moviendo su lengua con perversión y corrupción en contra de toda verdad, justicia y honestidad poniendo en riesgo la seguridad, fidelidad y confianza de todos. Aléjense de toda acusación falsa, no asesinen al inocente ni al justo, porque YO, el SEÑOR, no perdonaré a los culpables. Éxodo 23:7.

 

Mentir, engañar y todos los sinónimos que tengan que ver con este pecado y delito, son contrarios a la verdad que Dios expone con claridad en su palabra, la Biblia, donde nos enseña que la mentira es un pecado que tiene consecuencias terrenales y eternas, por eso, Dios nos ordena decir la verdad y prohíbe enfáticamente la mentira, pues la verdad es un principio eterno que sustenta vida, paz y libertad. NO MENTIRÁS, Octavo Mandamiento, Éxodo 20:16; 


Dios ordena santidad y nos exhorta continuamente a andar en la verdad y en la integridad para conservar la salvación del alma, y como una forma de promover el reino de Dios y su justicia en Cristo Jesús, para que con rectitud y honestidad podamos vencer este mundo de engaño que hoy nos está asfixiando, dividiendo y matando. No mientas ni digas falso testimonio en perjuicio de tu prójimo. Éxodo 20:16; Porque el testigo verás salvará vidas, pero el que miente es un traidor. Proverbios 14:25, Y el testigo falso no quedará sin castigo, porque el que dice mentiras, no escapará. Proverbios 19:5.

 

Mentir, engañar y falsear la verdad absoluta es alterar el orden de Dios y la realidad de la vida, falseando lo que realmente es cierto, lo que en verdad pensamos, sentimos y quizá hayamos visto y oído, porque por lo general, la mentira y el engaño se asocian a conductas y acciones oscuras y mezquinas cargadas de mala intención. Los celos amargos y la envidia en el corazón traen perturbación, y hace que se mienta contra la verdad. Santiago 3:14.


Hacer una apología a la mentira es algo obsceno, grotesco, vulgar y mal sano que excede a lo moralmente correcto, puro y ético, mentir tiene un trasfondo espiritual fuerte, propio del alma humana que ni conoce ni teme a Dios y por eso construye su vida y su casa sobre la arena de verdades a medias y mentiras de total engaño; nunca la mentira es deseable ni necesaria, eso es solo la excusa de almas oscuras, pecadoras, negligentes y débiles alejadas de su Creador y que desconocen a su Salvador. Ustedes han profanado mi nombre, por un simple puñado de cebada y unas migajas de pan, dando muerte a quienes no debían morir, y dejando con vida a quienes no merecían vivir; mintiendo a mi pueblo que escucha sus engaños. Ezequiel 13:19.

 

Vivimos en una sociedad mitómana que ha institucionalizado la falsedad y el engaño, donde todos muestran su atuendo camaleónico, desde el gobierno hasta la gente en el hogar y el vendedor ambulante; todos mienten con descaro, y es ofendivo oír a alguien hablar por celular diciéndole a su interlocutor que va en la calle 100, cuando en realidad va en la 150, son gente falsa que aparenta rectitud usando camuflage y máscaras para intentar quedar bien. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. 1 Juan 1:18.


Con mentiras se manejan las mentes, se compra la opinión y los votos, alterando la preferencia propia de cada quien que está a favor de otros, todo para ocultar la realidad, persuadiendo corazones para salirse cada quien con la suya, quizá evitando situaciones que no le convienen al mentiroso y narcisista ególatra, que solo va tras sus propios intereses, pasiones, sus deseos mezquinos, avaros y ambiciosos porque son amadores de sí mismos. Los malvados se descarrían desde que nacen, y los mentirosos se corrompen desde el vientre materno. Salmos 58:3.


Nos tropezamos a diario con la mentira y el engaño que han venido eclipsando la vida pacífica y armónica que nos provee la verdad que tanto necesita este mundo, y para que podamos volver a gozar en alguna medida de seguridad, confianza y paz entre unos y otros se requieren fanilias, naciones y una sociedad de personas correctas e insobornables que sigan el ejemplo de Jesús que estaba llenó de gracia y de verdad, Juan 1:14. Y no les escribo a ustedes porque ignoren la verdad, sino porque la conocen, y ninguna mentira procede de la verdad. 1 Juan 2:21.

 

Enfrentamos la dictadura de la mentira con palabras abundantes de gente embriagada de amor al dinero y las riquezas deshonestas por afán de poder, estas personas desconocen quiénes somos realmente en Dios y para Dios, qué es lo que tenemos que hacer y nos corresponde en pro del bien, la verdad, el orden, la honestidad y la justicia, que es lo que agrada a Dios, porque Él dice: No permitiré que los tramposos vivan en mi casa, y los mentirosos no estarán en mi presencia. Salmos 101:7.


Increíblemente la mentira ha venido en aumento, ha ido evolucionando al mismo ritmo de la tecnología y las estructuras de poder, tanto en lo macro de las naciones, como en lo micro de la familia y las empresas, donde todos corren tras la mentira como ovejas al degolladero, cada uno mirando por lo suyo propio, sin importar el bienestar del vecino y del país. El justo aborrece las palabras mentirosas, pero el mentiroso se hace odioso y trae deshonra.  Proverbios 13:5.

 

La mentira se ha venido usando como una herramienta oscura de control centralizada en las élites globalistas, progresistas y de creencias extremas para difundir tramposos programas políticos, falsas doctrinas, apostasía e ideologías sesgadas que desvian las las almas, dividen la gente y generan revanchas de odio; como en las campañas políticas que usan la calumnia, temas y mensajes contrarios a verdad y lo real de un candidato, todos alejados de los principios, mandatos y verdades eternas de Dios para manejar a las masas desinformadas e ignorantes; no es algo nuevo pero si asfixiante, que empezó desde la antigua Roma, donde el imperio grababa frases cortas en las monedas para dañar la reputación de figuras públicas. Guarda tu lengua del mal y tus labios de hablar engaño. Salmos 34:13.

 

Con el invento de la imprenta de Gutenberg en el siglo XV, la falsedad y la mentira se empezaron a amplificar significativamente como un arma nociva de difamación, inventos, desinformación y falsos eventos como el gran engaño de la luna en 1835, donde circularon noticias que erróneamente afirmaban de la existencia de vida y civilización en la luna, con seres antropomorfos que caminaban erguidos. Pero todo aquello que represente mentira y engaño es ofensa y pecado contra el Dios de la verdad y la santidad, razón por la cual cada día la humanidad está más alejada de Dios a causa de tanta maldad causada por las mentiras, porque Dios aborrece la mentira, aunque muchos aludan mentiras piadosas y mentiras blancas para evitar dolor…Sus iniquidades han hecho división entre Dios y ustedes, y sus pecados han hecho ocultar de ustedes su rostro para no oír. Sus manos están contaminadas de sangre, sus dedos de iniquidad, y sus labios pronuncian mentira, y hablan maldad con la lengua. NO hay quien clame por la justicia ni quien juzgue por la verdad…Isaías 59:1-4.

 

Ya con la llegada de los medios masivos del siglo XX, la propagación de la mentira ha probocado guerras y el surgimiento de gobiernos torcidos de izquierda, progresismo, comunismo, islamismo radical, sectas y apostasía en las naciones, como tácticas nocivas no solo de desinformación, noticias falseadas y bulos, sino de propagación de odio mortífero, propagado por las agencias de noticiarías que exponen lo fake y hacen ver lo falso como si fuera verdad, razón por la cual muchos se sienten cargados de miedo, inseguridad, incredulidad y temor para hablar y defender sus ideales, porque estamos rodeados de gente malvada que ataca por todas partes al ciudadano de bien, lo cual ha permeado todas las esferas sociales. Pero el que ama la vida y desea ver días felices, cuida su lengua de hablar engaño y sus labios de decir mentiras. 1 Pedro 3:10.

 

En el contexto contemporáneo en el que nos movemos hoy se ha agigantando el fenómeno de la mentira y el engaño dentro de un trasfondo mitómano  no solo de las altas élites, sino hasta del ciudadano de a pie que miente y falsea hasta para decir en una llamada que va a una distancia distinta a la real, engañándo así a su interlocutor y enganándose a sí mismo; lo lamentable de toda esta comedia de mentiras es que se mienten unos a otros porque ahora mentir es algo "normal y común" en el mundo y la sociedad en general; es tan lamentable el nivel alto que ha alcanzado la mentira, que hasta entre las familias, la iglesia y la empresa se miente y todos se han perdió la confianza; todos dicen mentiras descorazonadamente para quedar bien y salirse con la suya, aparentando cosas muy lejos de la realidad, pero Dios dice: El SEÑOR aborrece los labios mentirosos, pero se deleita en los que actúan con verdad. Proverbios 12:22.

 

Desde el contexto bíblico, el engaño, la mentira y la tergiversación de la verdad, no es nada nuevo, es un problema de pecaminosidad ancestral traído por la serpiente antigüa al engañar a los primeros humanos tergiversándoles la verdad de Dios en el Edén, encegueciendo sus ojos espirituales; la velocidad y propagación de este pecado se ha democratizado con falsos e incumplidos programas políticos engañando a los ciudadanos; nos movemos en un mundo loco donde todos con sus dispositivos móviles convierten los menajes y videos en propagación de burlas, calumnias, mentiras y ofensas agresivas que dañan la reputación de los oponentes y los semejantes, todo por popularidad y likes que les representan economía y ganancia al estilo farisaico, razón por la cual el SEÑOR Jesús dice: Ustedes son de su padre el diablo, y le pertenecen porque tratan de hacer lo que él quiere. Pero él ha sido asesino desde el principio, nunca dice la verdad, solo habla mentiras, porque es padre de mentira. Juan 8.44.

 

Tanta mentira y engaño se difunde en los medios de manera viral con velocidad sin precedentes y a escala global, algo muy peligroso y razón por la cual el mal ha cobrado fuerza sobre el bien y la sociedad en general, ahora resulta que los buenos son los mentirosos y los que dicen la verdad son perseguidos y eliminados; países, naciones, continentes y familias están polarizados, divididos y llenos de odio como si todos fueran enemigos; la mentira es una táctica perfecta usada por satanás y sus demonios contra los humanos para acarrear, guerras, conflictos, alejando a la gente de Dios con división, confusión y toda clase de deseos malsanos y destructivos. Lo malo sale del hombre y lo hace impuro. Pues del corazón de los hombres salen los malos pensamientos, la inmoralidad, los robos y los asesinatos; los adulterios, la codicia, el engaño, las mentiras, la envidia, los chismes, el orgullo y toda falta de justicia…Marcos 7: 20-23.

 

Este pecado tan grave de la mentira, y engaño con sus formas, tiene a la humanidad en jake y al borde del colapso, con pobreza de la verdad y escasez del amor, con todos a la ofensiva y la defensiva, con guerras, contiendas y violencia, en todas parte, como si todos fueran enemigos, un fenómeno exponencial que hace difícil la vida en familia y en comunidad, pero debemos ser guiados por Dios y no por el mundo porque no somos de aquí. Pues todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Romanos 8:14.


Hay que erradicar la mentira, hay que vivir en la verdad, hagamos un alto, reflexionemos, arrepintámonos y volvamos al Dios de la Verdad para vencer a nuestro mayor enemigo que desea la destrucción de todos; usted y yo, el pueblo de Dios, y la gente de bien tenemos la responsabilidad de pararnos firmes en el Camino, la Verdad y la Vida, empezando a ser honestos y vivir correctamente consigo mismos desde el hogar, íntegros con el prójimo y santos para con Dios. YHVH, ¿quién habitará en tu casa? ¿Quién vivirá en tu monte santo? El que anda en integridad, hace justicia y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, el que no admite reproche alguno contra su vecino; el que desecha al que merece desprecio, pero honra a los que temen a Dios, y cumple sus promesas, aunque le vaya mal. Aquel que presta su dinero sin usura, y no acepta soborno para perjudicar al inocente. El que actúa así, vivirá, y jamás caerá. Salmos 15.

 

Nosotros, los nacidos de nuevo en Jesucristo hemos sido sellados con el Espíritu Santo de la verdad, por eso tenemos que abrazar y defender la verdad en todos los aspectos de la vida, con sabiduría, conocimiento, poder y discernimiento de Dios porque somos la luz del mundo y la sal de la tierra; gente renovada y transformada a la manera de Dios, gente virtuosa con principios morales, ética y responsabilidad, conscientes de nuestra lucha espiritual diaria, porque sabemos que todo tiene su recompensa y sus consecuencias, y no ignoramos las artimañas de satanás para corromper las almas y destruir las vidas con división psra él reinar influenciando las mentes a través de la opinión pública y no de lo que dice Dios en  la Biblia…Pero todos los mentirosos tendrán su destino en el lago que arde con fuego y azufre, que es la condenación eterna. Apocalipsis 21:8

 

Venzamos la mentira y el engaño de este tiempo, marquemos la pauta con la verdad y dejemos un legado de justicia y trasparencia a las nuevas generaciones. Aportemos la parte que nos corresponde como verdaderos hijos de Dios, testigos y discípulos de Jesucristo, porque propiedad de Dios y templos del Espíritu Santo somos.

1. Vivamos la verdad y desechemos toda mentira. Nada me produce más alegría, que escuchar que mis hijos practican la verdad. 3 Juan 1:4. Alegremos el corazón del Padre, movámonos con franqueza y hagamos nuestra la verdad como una forma de vida santa para que reine la verdadera justicia de Dios sobre la tierra. Olvidémonos de las mentiritas piadosas y blancas, porque mentira es mentira delante de Dios, sea grande o sea pequeña. Recordemos que los mentirosos no entrarán en el reino de Dios, Apocalipsis 21:8 y 21:27, pues la mentira no tendrrá cabida en la Nueva Jerusalén, incluyendo a los maldicientes, difamadores y tramposos. 1 Corintios 6:9-10,

2. Busquemos a cada paso la ayuda del Espíritu Santo…El Espíritu de Verdad, Él nos guiará a toda verdad…Juan 16:13. Oremos y cada día entreguemos a Él nuestros pensamientos, nuestra mente, sentimientos y acciones, porque su poder y su dirección son nuestra segura ayuda y certeza para no resbalar ni caer en mentiras ni engaños. Jesús dice a sus discípulos: Ahora voy a enviarles lo que ha prometido mi Padre, pero ustedes quédense en la ciudad hasta que sean revestidos del poder de lo alto. Lucas 24:49.

Como hijos de Dios, hemos sido revestidos del poder de lo alto para ser testigos de la verdad de Cristo por su sacrificio y su palabra de vida que salva eternamente a todo aquel que cree en el evangelio. Porque Dios, ha pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, y ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por Aquel Varón (Jesucristo) a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos. Hechos 17:30-31.

3. Vistámonos de Cristo y del hombre nuevo. Vistámonos con la presencia del SEÑOR Jesucristo y no permitamos complacer los deseos de la carne.  Romanos 13:14. Esto implica despojarnos de la vieja naturaleza para tomar nuestra nueva forma de vida en Cristo que es La Verdad viviente. Y esto, conociendo el tiempo, que ya es hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más  cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día, desechemos, pues, las obras de las tinieblas y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, HONESTAMENTE...Romanos 13:11-14.

Jesucristo nos ha hecho genuinos al renovarnos y restaurarnos con su sangre; abandonemos pues, los viejos hábitos del engaño y la malsana costumbre de mentir por todo, no somos como el común del mundo; somos miembros de Cuerpo de Cristo y parte de la nueva creación que honra la justicia de Dios. Estará eternamente en la presencia de Dios, solo el de conducta intachable, que practica la justicia y posee corazón puro el que dice la verdad; el que no calumnia con la lengua, ni hace mal a su prójimo y tampoco acarrea desgracias a su vecino. Salmo 15:2-3

4.Reconozcamos nuestra diaria batalla espiritual y estemos alerta.  Pongámonos la armadura de Dios para hacer frente a las artimañas del diablo. Efesios 6:11-17. Seamos consciente que mientras tengamos vida en la tierra enfrentamos a cada paso una pelea espiritual contra las fuerzas del mal que busca esclavizarnos a este mundo, a causa de la debilidad de la carne pecaminosa, todo lo cual Cristo ya venció, nos hizo libres y nos dio la victoría para permanecer en ello. No se mientan los unos a los otros. Colosenses 3:9.

Nuestro estilo de vida se fundamenta en la verdad de Dios y representada en nuestro SEÑOR Jesucristo, con su pureza y  rectitud y somos sus redimidos y sus soldados, que poseemos el poder del fuego purificador del Espíritu Santo que habita en nosotros, para hacernos más que vencedores contra todo engaño y mentira del mundo. Si afirmamos que tenemos comunión con Dios, pero vivimos en la oscuridad, mentimos y no ponemos en práctica la verdad. 1 Juan 1:6. 

5. Recordemos siempre que la Verdad de Dios nos hace libres. Jesús se dirigió a los que habían creído en Él, y les dijo: Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. Juan 8:31-32. Estamos unidos unos a otros en el cuerpo de Cristo, somo hermanos en Él, y somos la iglesia de Cristo, por lo tanto, somos representantes de la verdad de Dios, y como Él tenemos que aborrecer la mentira y el engaño, para no volver a ser esclavos del mundo con la falsedad, la hipocresía y la falsa piedad de los que viven según el mundo, Engañando y siendo engañados. 2 Timoteo 3:13. 

En Dios vivimos y nos movemos, su Espíritu es nuestro sello y escudo protector contra toda asechanza de mentira de las tinieblas, Así que, estemos firmes, ceñidos nuestros lomos con la  verdad y vestidos con la coraza de justicia. Efesios 6:14; Dios mismo nos provee su paz, confianza y seguridad para no mentir y permanecer en Cristo para que al final lleguemos al Padre Dios. YO SOY el camino, la verdad y la vida, le contestó Jesús. Nadie llega al Padre sino por Mí. Juan 14:6.

Por último, hermanos y familia de Dios, levantemos el nombre de Cristo siendo verdaderos adoradores en espíritu y en verdad, ardiendo con el fuego santo en el altar de nuestra alma; usemos nuestra autoridad en el nombre de Cristo para hollar, desechar y echar fuera toda obra de mentira, engaño y falsedad, porque estamos llamados a ser diferentes al mundo, derribando todo lo que se opone; Dios se glorificará en nuestra vida y entorno, transformando vidas, haciendo nuevas nuestra ciudad y país y que muchos podamos ser hallados dignos y mejores ante el Dios de la Verdad: Pensemos en todo lo verdadero, en todo lo que es honesto, en todo lo que es puro y recto, en todo lo agradable a Dios y que nos da buena reputación ante sus ojos y la gente. Pensemos que somos gente virtuosa y que vivimos para todo lo que merece alabanza. En todo esto meditemos continuamente. Filipenses 4:8. Aménnn

OREMOS. Padre celestial, SEÑOR de toda verdad, vengo ante Ti para pedir la ayuda e intervención de tu Santo Espíritu, porque reconozco que hasta hoy he mentido con palabras y acciones deshonestas; me arrepiento de toda esta maldad, perdóname SEÑOR, porque me he alejado del camino de honestidad y rectitud. Por favor libérame del espíritu de engaño y de la esclavitud de las mentiras, purifica mi boca y mi lengua para que siempre hable verdad y yo mismo sea instrumento de toda justicia y bendición. Dame discernimiento y fuerza para reconocer y vencer toda tentación. Crea en mi un espíritu limpio y renueva una mente limpia dentro de mi. 

Ayúdame Padre a ser verdadero testigo tuyo para que las personas puedan confiar en mi y ayudarlos a cercarse a Ti; que mis palabras y hechos reflejen siempre tu justicia y tu verdad. En el nombre poderosos de nuestro SEÑOR Jesucristo, te lo suplico Padre celestial y te doy gracias por la respuesta. Porque el testigo falso no saldrá bien librado, y todo mentiroso recibirá su castigo. Proverbios 19:5. Amén.

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.

PS: Por décadas y siglos se ha perseguido, denigrado,  desprestigiado, difamado, insultado, calumniado, encarcelado, silenciado y desaparecido a la comunidad conservadora de principios eternos, una gran multitud defensora de los valores de la fe cristiana y racional. 

Las hipócritas voces del 0di0 con su disfraz mentiroso de tolerancia, igualdad e inclusión de minorías han mentido y se han encargado de inventar toda una seríe de falacias y términos peyorativos estigmatizantes contra todo aquel que piense contrario a ellos y desapruebe sus falacias demoniacas y extremas. 

Hoy ese discurso fanático, progresista, extremista, nazi y demencial está personificando la guerra del mal contra el bien, arrastrando a los jóvenes hacia la destrucción de su propia vida, por defender ideologías y creencias falsas, enloquecidas y ciegas. Razón por la cual se hace imperativo y urgente que toda persona de bien, y todos aquellos que conocemos a Dios y su palabra, defendamos con la verdad los principios morales y espirituales que Dios nos ha dejado en la Biblia.

Que con verdadera ciencia, diálogo y la herencia que Cristo nos dejó en sí mismo nos paremos firmes para decir siempre y valientemente la verdad; para eso debemos levantarnos en unidad del Espiritu, con fe, fortaleza, sentir y pensamiento unánime en Cristo, alzando la bandera por la vida, la libertad y la justicia y que haya paz en alguna medida, para que NO nos vayan a M4T4R A TODOS en occidente, si no hacemos nada y si nos dejamos intimidar del mal, la violencia y la muerte. Dios estará siempre de parte del justo, la verdad y el bien. Dios es defensor del justo. Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas lo librará Jehová. Salmos 34:19,  El SEÑOR hace justicia y defiende a todos los oprimidos. Salmos 103:6, porque Dios es justo y compasivo, por eso protege a los indefensos. Salmo 116:5-7


Mentirosos compulsivos y síntomas de la mitomanía. ¿Cuáles son las actitudes y el comportamiento de una persona mentirosa o mitómana?

Si bien los síntomas varían, hay algunos patrones comunes que pueden ayudarnos a reconocer a un mitómano.

1.Pensamientos que incitan a mentir: un mentiroso patológico a menudo tiene pensamientos recurrentes a mentir. Estos pensamientos pueden ser invasivos y persistentes, dificultando la concentración en tareas cotidianas o en interacciones sociales sinceras.

2.Dificultad para resistirse a mentir: una de las características de un mitómano es su incapacidad para resistir el impulso de mentir. Este impulso puede ser tan abrumador que la persona siente que mentir es casi una necesidad, más que una elección consciente.

3.Satisfacción cuando no se descubren las mentiras: una sensación de alivio o incluso de satisfacción puede surgir cuando las mentiras no son descubiertas. Este “éxito aparente y temporal” en el engaño puede reforzar el comportamiento de la persona mentirosa compulsiva, creando un ciclo difícil de romper.

4.Baja autoestima: a menudo, las personas con mitomanía tienen problemas de autoestima. Pueden sentir que la realidad de sus vidas no es suficiente o que no son lo suficientemente interesantes, llevándoles a crear historias, poniendo máscaras o identidades falsas.

5.Déficit de habilidades sociales: la dificultad para establecer y mantener relaciones sociales saludables es común. Esto puede deberse a que las mentiras crean barreras en la comunicación y por la falta de confianza, elementos esenciales en cualquier relación.

6.Tendencia a manipular la realidad: un síntoma particularmente preocupante es la tendencia a desdibujar la línea entre la realidad y la ficción. Con el tiempo, esta tendencia puede aumentar, llevando a la persona a creer en sus propias mentiras o a tener dificultades para distinguir lo verdadero de lo falso.

7.Niveles de ansiedad elevados: es importante recalcar la relación entre la ansiedad y la mitomanía. La ansiedad no solo se presenta como un precursor del acto de mentir, sino también como una consecuencia de estar en una situación propicia para hacerlo, creando un ciclo de retroalimentación que perpetúa el comportamiento falso.





27 jul 2025

DESENMASCARA TU ALMA

 DESENMASCARA TU ALMA Y ARREPIÉNTETE

Escudríñame, oh YHVH, y pruébame; examina mis íntimos pensamientos y mi corazón. Salmos 26:2.

 

No tengan miedo de los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; teman más al que puede hacer perecer el alma y el cuerpo en el infierno. Mateo 10:28.

 

Solo en Dios reposa mi alma; de Él viene mi salvación. Salmos 62:1. Pero como eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3:16.

 

Desde hace ya algo más de veinte años, se ha venido diciendo que el mundo se metió en la Iglesia del SEÑOR Jesús, todo debido a la influencia negativa del secularismo ecuménico y el relativismo ideológico mundano que ha alterado los principios eternos de Dios, por valores relativos de hombres; hoy muchos en la Iglesia piensan, actúan, hablan, y hasta opinan como el mundo, contrariando la voluntad santa de Dios plasmada en las Escrituras. No se amolden al mundo actual, sino transfórmense mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta. Romanos 12:2.


Hoy, triste y lamentablemente, abundan "creyentes" que muestran actitudes, comportamientos, hábitos, estilos, opiniones, vocabulario,  y lineamientos propios del mundo, porque están alejados de la sana doctrina y de Dios; hay más gente indiferente, frívola, calculadora y lejos de la misericordia y el amor de Dios; muchas situaciones y aspectos del mundo han permeado a cientos de miembros de Cuerpo de Cristo, afectando la verdad de la doctrina, el testimonio, la misión, el compañerismo y la unidad de la Iglesia. Así que examináte, a tí mismo, desenmasca tu alma, arrepientete y vuelve a la senda antigua en la esencia del Evangelio. Ámense sinceramente unos a  otros. Aborrezcan lo malo y apéguense a lo que realmente es bueno. Romanos 12:9.


Volver a la senda antigua es una exhortación espiritual divina a hacer un alto en el camino de la vida, para, evaluarnos y reflexionar acerca de nuestro carácter y comportamiento actual, deseando regresar a los principios fundamentales de la fe y el amor a Dios, para vivir según las Sagradas Escrituras, y así poder recuperar no solo la paz interior, sino la armonía y amabilidad en el entorno en que nos movemos. Dios ha dicho miles de veces: Párense en los caminos, miren, y pregunten por las sendas antigüas, cuál es el buen camino, y anden por él, para que hallen descanso para su alma; pero ustedes han dicho: No queremos. Jeremías 6:16.


Los que eran fieles a la causa del evangelio, ahora deben volver a vivir, pensar, actuar y hablar como nos enseña la palabra, alineandose con el Espíritu Santo a los principios originales dados por Dios; la Iglesia debe marcar la diferencia en el mundo, avivando al Espíritu, menguando en sí mismos, teniendo devoción, entrega y compromiso con Dios para que haya verdadera fraternidad en el Cuerpo de Cristo; tenemos que mostrar nuestra identidad de creyentes en Cristo, seguros de ser hijos del Padre y con sentido de pertenencia a su reino, eliminando individualismos, apatía, y división en genuina santidad, y tenienfo coherencia con la palabra en sincronia con el Espíritu de Dios. Porque los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios. Romanos 8:14, y Mucha paz tienen los que aman la ley de Dios, y no hay para ellos tropiezo. Salmos 119:165.


Los hijos de Dios como ciudadanos de su reino, anhelamos la consumación total de la salvación, por eso, ponemos por obra sus mandamientos y todos nuestros caminos están delante de Dios; NO adoptamos valores relativos que complacen al mundo, agrademos a nuestro Creador viviendo bajo principios eternos, con el estilo de vida santo que Dios ordena, y como Jesús nos dio ejemplo, mostrando formas de ser y actuar propias de creyentes genuinos que NO contradicen las enseñanzas e instrucciones bíblicas, sino que somos coherentes con la fe y la palabra de Dios. He deseado tu salvación, oh YHVH, y tu ley es mi delicia, para que viva mi alma y te alabe, y que tus justos juicios me ayuden. Salmos 119:174-175.


Porque los falsos tendrán su pago como los impíos que están lejos de la salvación, ellos ponen máscaras y adoptan fachadas de apariencia y falsa piedad dentro de un enfoque materialista, superficial e indiferente de tibieza espiritual en ausencia de la fe obediente, pero las consecuencias vendrán, con pérdida de credibilidad al ser presuntos miembros de una iglesia, pero que no impactan correctamente ni dan fruto en esta sociedad. Ustedes deben ser santos en todo lo que hagan, como también es santo, Aquel que los llamó; pues está escrito: Sean santos, porque YO SOY santo. 1 Pedro 1:15-16; porque Somos ciudadanos del cielo, donde vive el SEÑOR Jesucristo; y esperamos con mucho anhelo que Él regrese como nuestro Salvador. Filipenses 3:20. .


Ya hay y habrán consecuencias debido a tanta injusticia permitida en el mundo, en el silencio e indiferencia aún entre el pueblo de Dios, pero debemos enfrentar y exhortar todo lo que se ha infiltrado del mundo en el pueblo de Dios, porque se le está dando cabida a la maldad del enemigo con corrupción y apostasía dentro de la Iglesia como si se nos hubiera olvidado que somos la sal de la tierra y la luz del mundo; las tinieblas deben salir del pueblo santo y para ello tenemos que reflexionar personal, colectiva e introspectivamente buscando la purificación del alma en cada uno de los miembros del Cuerpo de Cristo; porwue estamos puestos para ser testimonio de vida y pureza, honrando a Dios para salvación de muchos, por eso no podemos descuidar, nuestra vida de testimonio, y el arrebatamiento está más cerca que nunca, no podemos andar en liviandades, sino limpios sin mancha y sin arruga esperando al Rey. Crea en mi, oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mi. Salmos 51:10.


Ahondando en el tema que nos ocupa, recordemos qué es alma: el término alma se usa para describir al ser humano en su totalidad, es decir, que el alma es el yo, la persona completa propiamente dicha con espíritu o aliento de vida, mente, emociones, deseos, voluntad y cuerpo; por su parte, desenmascarar el alma significa quitar las caretas, fachadas y máscaras de apariencia, para descubrir lo que realmente somos y hay en el interior de cada persona, y así llegar a ser auténticos, veraces e íntegros. Ay de ustedes maestros y fariseos hipocritas, que por fuera se muestran hermosos, pero por dentro están llenos de inmundicia; que se muestran justos ante los hombres, pero por dentro están llenos de iniquidad. Mateo 23:27-28.


Desenmascarar el alma entre el pueblo de Dios, es la forma de sacar a luz el pecado escondido y permitido que ha traído apostasía y falsa doctrina, con lo falso y moralmente equivocado que hay en los corazones de aquellos que se dicen ministros y creyentes pero que no lo son; ellos deben colocarse frente a la realidad espiritual de Dios revelando su yo alma para arrepentirse y ser perdonados; la biblia contiene innumerables textos que desenmascaran el pecado, y sacan a la luz la falsedad, la soberbia, la avaricia, y la maldad que muchos esconden tras una falsa piefad en el alma; es necesario y urgente volver a la justicia para vivir la verdad con autenticidad, en fe obediente y genuina en comunión y presencia con el SEÑOR. El que practica el engaño no vivirá en mi casa; y el que habla mentiras no permanecerá en mi presencia Salmos 101:7.

 

Somos hijos  y pueblo de Dios redimidos en Cristo, por lo tanto,  no nos podemos descuidar ni quedar en que somos humanos débiles y que nuestra naturaleza y esencia son carnales, necesitamos examinarnos a la luz de la palabra, comparándonos con Cristo, no con la gente, y pidiendo en oración que el Espíritu Santo nos redarguya y nos convenza de pecado, de justicia y de juicio; tenemos que vencer la carne y el mundo, sometiéndonos a Dios, para sacar huyendo al enemigo, y con escrutinio espiritual continuo, poder ser santos de verdad, mansos, y humildes como nuestro Salvador, siguiendo su ejemplo y sus pisadas. Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y ve si hay en mí, camino de perversidad. Salmos 139:23.

 

Llegó el momento que los hijos y pueblo de Dios en Cristo, nos preparemos de verdad para recibir al SEÑOR en el arrebatamiento, y para ello, muchos hijos pródigos deben volver al Padre celestial, rendidos a los pies de Cristo, arrepentidos y pidiendo perdón, porque de seguro tendrán la oportunidad de ser recibidos como hijos pródigos, para ser tratados, moldeados y transformados desde la conciencia, el carácter y la personalidad que Dios espera de nosotros para poder ser sal de la tierra y luz del mundo. Que Dios mismo, el Dios de paz, los haga a ustedes perfectamente santos, y les conserve todo su ser, espíritu, alma y cuerpo sin mancha, para la venida del SEÑOR Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5:23.

 

Mirémonos en el espejo de Cristo, confrontémonos sinceramente y examinémonos introspectivamente para reconocer ¿qué clase de vida estamos llevando, ¿cuál es la fe que decimos tener? Recoociendo nuestra identidad y sentido de pertenencia en Jesús, ¿qué estamos reflejando? Muchos que dicen ser creyentes en Cristo, se han puesto máscaras de falsos cristianos, y no se han dado cuenta que hace rato Dios se alejó de ellos, porque le han dado la espalda y se han dedicado a los negocios del mundo, han olvidado la oración, la comunión e intimidad con Cristo y han apagado el fuego del Espíritu, sin tener en cuenta la palabra y han dejando de practicar la verdad y el amor, que son la esencia del Evangelio. ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su ama? ¿O cuánto podrá el hombre pagar por su vida eterna? Mateo 16:26.


La tibieza  frialdad e indiferencia espiritual que se ve hoy en la Iglesia no llegó de la noche a la mañana, así como tampoco el fervor, la entrega y compromiso con Dios, vienen como por arte de un chasquido de dedos, pero Dios en su amor y fidelidad, sigue llamando la atención de muchos con suma urgencia para despertar el espíritu, santificar el alma y purificar el cuerpo, como verdaderos templos y altares santos y vivos del Espíritu de Dios, Él nos revela a Cristo y actúa a través de lo que somos, hablamos y hacemos si en verdad somos pueblo y nación santa; por lo tanto, necesitamos volver a ser auténticos discípulos de Cristo, amando al Padre tal como lo ordena y enseña la palabra desde el principio. Jesús le dijo: ama al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Mateo 22:37.

 

Hoy tenemos que desenmascarar el alma porque no somos cuadros de pintura abstracta colgados en una pared, pues si fijamos bien la mirada, descubrimos que esa pintura tiene un mensaje escondido que hay que descubrir, y muchos están presos haciendo lo que quieren y les parece mejor según su opinión, porque han endiosado su yo y su propia voluntad, han dejado de consultar a Dios y depender de Él, por eso los “creyentes” de hoy viven con cantidad de problemas tratando de salir de muchas encrucijadas en las cuales se han metido, así que observemos, estudiemos y analicemos lo que sigue en esta enseñanza. Miren muy bien que a nadie le falte la gracia de Dios; para que ninguno sea como planta de raíz amarga que hace daño y envenena a la gente. Hebreos 12:15.

 

Necesitamos conocernos a nosotros mismos para ver cómo estamos operando en el reino de Dios con nuestra vida natural, si no nos miramos en el espejo de la palabra ni tenemos los ojos puestos en Jesús, muchos seguirán corriendo el riesgo de creer que viven en el Espíritu, pero en verdad viven en la carne, y se requieren corazones sinceros, quebrantandos, humildes y mansos que acepten y reconozcan que aún requieren ser tratados, disciplinados y formados por la mano de Dios, para experimentar la renovación de su mente y una genuina restauración del alma. Todos nosotros, que ya no tenemos el velo en la cara, somos como un espejo que refleja la gloria de Cristo, y vamos transformándonos en su misma imagen, porque cada vez tenemos más de su gloria, y esto por la acción del Espíritu Santo en nosotros. 2 Corintios 3:18.

 

Desenmascara tu alma antes que sea demasiado tarde, sacando los pecados sutiles, silenciosos y permitidos en el alma y rara manera de vivir. Descubre si hay...

1. Falta de Comunión y amistad con Dios. Pero tengo una cosa contra ti, que has dejado tu primer amor. Apocalipsis 2:4. La falta de comunión con Dios es violación y desobediencia al Gran Mandamiento, lo cual ahoga la palabra produciendo tibieza espiritual que luego se transforma en indiferencia, frialdad, desamor y rebeldía para con Dios convirtiendo la vida en una continua religiosidad de formas humanas; es tan sutil la separación de Dios, que todo parece normal y no te das cuenta de tu verdadero estado espiritual. 

Este pecado silencioso e imperceptible de desplazar a Dios y sacarlo del primer lugar en nuestro ser, no escandaliza a la multitud, pues no es visible a los ojos, pero es un gran mal muy infiltrado en la Iglesia, y es un acto ofensivo contra la santidad y fidelidad divina, donde muchos se enfocan en lo superficial, terrenal y pasajero del mundo, descuidando el estado eterno del alma. Si alguno dice que ama a Dios, pero aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto. ¿Cómo puede decir que ama a Dios a quien no ha visto? 1 Juan 4:20.

Como lo dice el versículo anterior, los que tienen algo contra el hermano, no tienen a Dios en primer lugar en su corazón, por lo tanto, no ven ni disciernen su propio estado espiritual, porque están separados y distanciados de Dios, lo cual va minando las fuerzas y debilitando el alma e infriando el espíritu, porque el desamor no es solo con Dios, sino con el prójimo y las personas que nos rodean, algo que la gran mayoría no acepta debido a su ego religioso que los supera sin darse cuenta que están trasgrediendo el Gran Mandamiento donde Dios nos ordena amarlo por encima de todo y a pesar de todo, con el alma, el espíritu y cuerpo, así como Cristo nos amó hasta la muerte de cruz. Amarás al SEÑOR tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Deuteronomio 6:5, Mateo 22:37, Marcos 12:30, Luca 10:27.

 

Transgredir el mandamiento de amar a Dios y al prójimo trae primeramente consecuencias espirituales, luego prácticas diarias erradas, actúando sin la guía del Espíritu Santo, y con dificultad para progresar espiritualmente a causa del alejamiento de Dios, así como dificultad para establecer sanas relaciones personales con los demás; entonces se empieza a tomar decisiones incorrectas y equivocadas, este pecado de transgresión al Gran Mandamiento y el desamor generalizado, es ser parte del aumento de la maldad, propagación de la impiedad, y apatía espiritual, donde ya nada ni nadie importan, sino uno mismo, por eso todo empieza a girar alrededor de sí mismos; ya no vemos nada bueno, sino maldad y falsedad. Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo. Mateo 24:12-13.


Estar separados de Dios por falta de amor a Él tergiversa las prioridades e imposibilita recibir bendiciones, robando así el gozo y la paz en todos los ámbitos de la vida, y finalmente trae un sentido de culpa, pero sin discernir el trasfondo del asunto, a no ser que alguien arrepentido venga en humillación a buscar el rostro de Dios para volver a Él. Además de todo esto, se suplanta el amor a Dios y al prójimo, por amor a las riquezas y el acumular cosas, porque la avaricia que es tomada bíblicamente como idolatría, se apodera de los corazones, añadiendo vanidad, agüeros, falsas creencias, superstición, magia, adivinación, horóscopo, satanismo, e idolatría con todo tipo de personas o de cosas; también viene la invocación de santos, a creer y acudir a espíritus de muertos que es necromancia; todo esto como resultado de sustituir a Dios en el corazón humano; estos son pecados graves que mantienen la pérdida de la relación con Dios, pero lo importante de nuestra fe, es permanecer en su amor con obediencia pase lo que pase. Porque he aquí, que los que se alejan de Ti perecerán. Tú, SEÑOR, destruirás a todo aquel que de Ti se aparta. Salmos 73:27.

2. Orgullo y soberbia espiritual. Tú que dices que eres rico, que te ha ido bien y que no te hace falta nada; pero no te has dado cuenta que eres un desdichado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Apocalipsis 3:17. El orgullo y la soberbia espiritual son vaciedad espiritual de meros oidores de la palabra pero no hacedores, llevando a muchos a la autosuficiencia e independencia de Dios, 

Aunque tengamos mucho conocimiento bíblico, corremos el riesgo de separarnos de Dios si hay soberbia, pero si nos conservamos en humildad y dependencia a Dios, seremos mansos y sabios para vivir en su presencia; Dios no tolera ni minimiza este pecado, al contrario, lo aborrece profundamente y lo condena, porque el humilde es enseñable y corregible, pero el soberbio cierra su corazón a la voz de Dios. La soberbia del hombre lo humilla; pero al humilde de espíritu se le honra. Proverbios 29:23. Marcos 7:20-23.

Este pecado espiritual tan común en la Iglesia fue referido por el SEÑOR Jesús cuando se dirigió a los doctos escribas y fariseos religiosos de la ley que no eran hacedores de lo que sabían, y como consecuencia eran apóstatas, enseñando doctrinas de hombre, cosa que Dios rechaza eternamente porque sus poseedores pretenden ponerse por encima de Dios delante de la gente, y no se dan cuenta que en realidad con su actitud se oponen al señorío de Dios, de esencia santa, humilde y mansa como lo mostró el SEÑOR Jesucristo obedeciendo, dependiendo y honrando al Padre. Cuando viene la soberbia, entonces viene la desgracia, pero con la humildad viene la sabiduría. Proverbios 11:2.

Este pecado es una de las principales causas de decadencia de la Iglesia, y muchos de los que lo poseen están en el altar y sentados en las bancas; este pecado se mueve entre ministros y siervos que se creen estar firmes en la fe; porque están en un pecado que se desliza sutil y silenciosamente como una serpiente disfrazado de espiritualidad y conocimiento, porque se viste de falsa piedad y santidad, pero los que lo viven poseen pocas formas de entrega genuina y devoción a Dos; la Biblia advierte el peligro de caer en soberbia y orgullo, aborrece Dios, porque es pecado que puede llevar a la destrucción eterna, pero la humildad como virtud y fruto del Espíritu Santo, es valorada y bendecida por Dios, por eso dice: Dios resiste a los soberbios, pero a los humildes da gracia. Santiago 4:6.

El pecado de orgullo y soberbia espiritual es un espíritu de apariencia que va apagando la llama de fuego del Espíritu y secando su fuente de vida para endurecer el corazón de quienes lo poseen y que aleja sigilosamente de su Creador y Salvador; poco a poco se va anulando la sensibilidad espiritual cortando la amistad con Dios, dejando tras de sí una cáscara vacía plagada de rutina y activismo religioso lleno de las agendas humanas con una débil fe y falsa espiritualidad. Pero el que se gloria, gloríese en el SEÑOR; porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.2 Corintios 10:17-18.

Orgullo, soberbia y arrogancia espiritual son veneno para el alma, así Dios no acepta lo que hacemos, no recibe la adoración, no responde a nuestras oraciones y no se agrada de las obras que hagamos para Él, en tal condición de autosuficiencia, donde no se consulta a Dios para saber que quiere El encargarnos; al contrario, Dios se pone en nuestra contra, porque el mismo Dios que debiera estar a nuestro favor cierra los cielos sobre ti, no porque no te ame, sino porque nuestro orgullo, arrogancia, soberbia y autosuficiencia lo repelen de nuestra humana vida…YO lo desecho; porque YHVH no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón. 1 Samuel 16:7.

En tal condición, la vida del creyente se vuelve seca, sin poder, ni valor en lo que predica, y les resulta más fácil hablar de prosperidad, milagros y promesas que comodamente alimentan el ego y las expectativas de los oyentes, sin confrontar el pecado de las almas; así satanás sabotea nuestro caminar con Dios para que muchos abandonen su fe en Dios y sean cristianos superficiales, de nombre y apariencia, sin profundidad en la palabra, sin fruto ni llenura del Espíritu Santo, dejando de ser auténticos e íntegros, para convertirlos en soberbios y arrogantes cristianitos desagradables no solo ante Dios, sino ante los hermanos. Dios dice; El que teme al SEÑOR evita el mal; porque el orgullo, la arrogancia, el mal camino y la boca perversa, YO aborrezco. Proverbios 8:13.

Muchas esferas de la Iglesia siguen con ceguera espiritual y máscaras en el alma, endureciendo el corazón y cauterizando la conciencia con el mismo pecado que usó satanás en el huerto del Edén; es así que muchos desprecian a sus hermanos creyéndose más santos y sabiondos que los otros, con este pecado el enemigo gana sus mayores victorias arrastrando a muchos al abismo, porque los hace enfocarse en su ego que ve los errores y pecados ajenos y no las fallas propias; y engañados imaginan que van por el camino correcto, se vuelven más ciegos ante la corrupción haciendo parte de ella, sin darse cuenta que por dentro se están descomponiendo, y que van a la muerte eterna, sin fe, en desobediencia, corrupción moral y sin salud espiritual. ¿Por qué quieren ser castigados aún? ¿Todavía se rebelan? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en ellos cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curados ni vendados, ni suavizadas sus heridas con aceite. Isaías 1:5-6.

3. Hipocresía y falsa piedad. ¡Ay de ustedes escribas y fariseos hipócritas!  Porque son semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera se muestran hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muerte y de toda inmundicia. Mateo 23:27-28. El pecado de hipocresía y falsa piedad va ligado con todo lo anterior, y está matando al cuerpo de Cristo desde adentro, porque los que se dicen ser “creyentes” presentan una vida de doble ánimo, pues con todo lo que hacen buscan su propio beneficio económico y reconocimiento personal; predican una cosa, pero hacen otras cosas muy diferentes a la verdad bíblica pretenden predicar, porque ¿Quién podrá ver sus propios pecados? ¿Quién puede conocer sus propios pecados ocultos en su corazón? SEÑOR, perdóname de aquello que no estoy consciente, y ayúdame para no pecar sin darme cuenta. Salmos 19:13.

Estos pecados se pasan por alto en la Iglesia porque los que viven este pecado se lucen orando, ayunando y haciendo ejercicios espirituales, o no haciendo nada, porque de estos pecados no se enseña ni se predica en las congregaciones para desenmascarar las almas, pues tanto creyentes como ministros conservan este estilo de "vida cristiana" con falsa piedad y doble ánimo poniendo máscaras, fachadas y caretas que manejan con doble testimonio: son unos en la casa y otros en la congregación de los santos, así nadie lo nota y el pecado se pasea rampante por los pasillos de las congregaciones. Pero ¡ay de ustedes escribas y fariseos hipócritas! Porque cierran el reino de los cielos delante de los hombres, y ni entran, ni dejan entrar...Devoran las casas de las viudas y con pretexto hacen largas oraciones; por esto recibirán mayor condenación. Mateo 23:13-15.

La hipocresía se esconde y se disimula todo el tiempo, así se mantiene una espiritualidad farisaica, sin darse cuenta que los ojos de Dios ven los corazones y sus intenciones, y esto Dios no lo justifica ni lo tolera, sino que lo rechaza de raíz, razón por la cual Jesús confrontó a principales y religiosos de su época, conocíendo la falsedad de los corazones; Dios condena y repudia totalmente la hipocresía que se desliza en la iglesia como serpiente. ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo van a escapar del castigo del infierno?  Mateo 23:33.

Esta actitud pecaminosa ha causado gran daño de división y falta de multiplicación para el reino de Dios, de generación en generación, mostrándose una profunda incoherencia entre la fe y la doctrina que se predica, con acciones totalmente contrarias al Evangelio, dento del cuerpo de Cristo, donde se mantienen las apariencias, sin vivir realmente la verdad, sinceridad y amor del evangelio, pues se actúa disfrazadamente para ser vistos de otros y recibir reconocimiento humano, pero no de Dios, pero la Biblia enseña, condena y advierte el peligro de la hipocresía. Jesús les contestó: bien habló el profeta Isaías acerca de lo hipócritas que son ustedes, cuando escribió: este pueblo me honra con la boca, pero su corazón está lejos de Mí. Marcos 7:6.

Muchos de ellos siguen sirviendo en tales condiciones de pecado, sin saber que todo lo que hacen es como tamo que lleva el viento y carece de la aprobación divina, puesto que Dios no se agrada de los externo, cuando el interior está contaminado y cada uno hace lo que planea, poniendo barreras espirituales para Dios y los de afuera, y otros no llegan al Camino, la Verdad y la Vida. Tú, pues, conviértete a Dios; actúa con verdad y rectitud, práctica el amor y la justicia y espera siempre en el SEÑOR. Oseas 12:6.

La hipocresía espiritual finge piedad, juzga fácilmente a los demás, y pone sus propias reglas y normas en las relaciones personales, carece de arrepentimiento y humildad, para reconocer que aunque todos somos pecadores, si estamos en Cristo se nos han dado diferentes dones y no debemos discriminar a nadie ni competir con los hermanos de la fe, aunque no sean del propio agrado; por todo esto debemos estar buscando continuamente la gracia y presencia de Dios para reafirmar nuestra fe en Cristo, alcanzar su carácter y ser auténticos e íntegros delante del Padre celestial. Oh hombre, el SEÑOR ya te ha dicho en qué consiste lo bueno y qué es lo que Dios espera de ti: que hagas justicia, que sea fiel y misericordioso, que obedezcas y te humilles ante el SEÑOR. Miqueas 6:8.

Es tiempo de abandonar estos pecados ocultos y muchos más que se esconden en la Iglesia; tenemos que reflexionar y cambiar para salir de la rutina espiritual seca y gastada, dejar los reclamos, las quejas y la crítica hipocrita para que nos alcancen las promesas y bendiciones admitiendo corrección, dejando de hablar de recompensas divinas y a cambio venir a Dios en arrepentimiento, para que no sigamos dando falsos mensajes que suenan bonitos y emocionan; debemos entregar la palabra viva que transforma dando testimonio para que muchos más conozcan a Cristo y lleguen al Padre en el poder del Espíritu Santo, aménnn. Conviértanse a Mí, con todo su corazón, con ayuno, lloro y lamento. Rasguen su corazón y no sus vestidos, conviértanse al SEÑOR nuestro Dios; porque Él es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en misericordia, Él se arrepiente del castigo. Joel 2:12-13.

No tenemos excusa por ninguno de estos pecados porque todo lo que hacemos, es por voluntad propia, primero pensamos y maquinamos en la mente provocando sentimientos que nos llevan a las emociones y finalmente a las accio es que empujan a hacer nuestra voluntad propia, contrariando la voluntad y no los propósitos de Dios, haciendo todo lo contrario a lo que Cristo hizo por amor a nosotros en obediencia al Padre. El SEÑOR no soporta a los orgullosos; tarde o temprano tendrán su castigo. Proverbios 16:5.


Estos pecados tan comunes y silenciosos en la Iglesia son el verdugo destructor de ministros y ministerios, son la causa oculta de la decadencia de la Iglesia que ha venido colapsando en los últimos tiempos; voces que antes eran instrumentos de Dios hoy están apagadas; de tal manera que debemos permanecer alertas y despiertos andando en el Espíritu para profundizar en el discernimiento, la fe, la entrega, la obediencia, humildad y santidad para no hacer caer nuestra propia alma que nos pone contra Dios. La soberbia precede a la caída. Proverbios 16:5.


Tenemos que desenmascarar nuestra propia alma con la ayuda del Espíritu Santo, en oración y en el espejo de la palabra, con humilde corazón arrepentido delante de Dios, reconociendo nuestra necesidad y dependencia a Él, porque muchos cristianos pueden caer o haber caído y estar resistiendo al Espíritu Santo, poniendo su alma en peligro de muerte sin darse cuenta…He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios dice esto: YO conozco tus obras que no eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o aliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca…Apocalipsis 3:14-22.


Hagamos una aclaración importante: ser llenos del Espíritu es una experiencia diaria y recurrente de recibir del Espíritu Santo lo que Dios tiene para darnos cada día, implica ser moldeados, capacitados y transformados por la presencia de Dios en nuestro corazón andando como Enoc y Elías; y otra cosa es andar en el Espíritu que es el estilo de vida espiritual y santa de estar en comunión y la presencia de Dios, de acuerdo a los  principios del Padre, su consejo y guía día a día, permitiendo que sea Dios quien controle y dirija nuestras acciones, pensamientos y actitudes, para mostrar el fruto del Espíritu en la práctica diaria, honrando a Dios, alineados a su voluntad, con oración y haciendo carne en nosotros su palabra. Romanos 8:5-8.


También es oportuno aclarar que una cosa es conocer DE Dios, algo propio de simpatizantes y asistentes a una congregación, y otra cosa muy diferente es CONOCER A DIOS, algo propio de los hijos genuinos y obedientes del Padre celestial que son discípulos de Cristo. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Juan 17:3.


Esta es una enseñanza que Dios puso en mi corazón hace algunos días y me la confirmó en tres oportunidades, aludiendo que estamos muy cerca al arrebatamiento, y no podemos descuidarnos ni dormirnos, pues si nos damos cuenta hay extrema maldad en el mundo, pulula lo absurdo y macabro del terrorismo, hay y hay locura en los gobernantes, sin embargo, hay un mover poderoso del Espíritu Santo salvando a muchos en las naciones. ¡Gloria sea al Eterno Santo!

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.