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5 oct 2019

HONRAR ES RESPETO A LOS PADRES-5o.MANDAMIENTO-HONRAR A LOS PADRES


EL PRINCIPIO DE RESPETO ESTÁ CONTENIDO EN LA ORDEN DIVINA DE-HONRAR A LOS PADRES-QUINTO MANDAMIENTO.

Honra a tu padre y a tu madre.

Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da, Deuteronomio 5:16 y Éxodo 20:12.

Cada uno de ustedes debe reverenciar a su madre y a su padre…Levítico 19:3. El que maldiga a su padre o a su madre, su lámpara se le apagará en la más densa oscuridad, Proverbios 20:20 y Levítico 20:9. (morirá antes de tiempo el hijo que no respeta a sus padres).

Hijos, ustedes deben obedecer a sus padres en unión con el SEÑOR, pues eso es lo justo delante de Dios. Efesios 6:1. 

La Biblia, nueestro Gran Manual de relaciones interpersonales, principios y ejemplos de vida que el Creador nos ha dejado para aprender a vivir con sabiduría y prudencia, tratándonos cordialmente en convivencia pacífica y armónica; razón por la cual los primeros cuatro Mandamientos, empezando por el Gran Mandamiento, nos ordena amarlo a Él; a partir del quinto mandamiento, Dios nos enseña a relacionarnos como seres humanos ecúanimes que razonan y actúan inteligentemente para conservar el respeto y la unidad en amor, no solo con la gente, sino tambien con Dios. El SEÑOR Todopoderoso dice a sus sacerdotes: los hijos honran a los padres, y los criados respetan a sus amos. Y si YO SOY el Padre de ustes ¿por qué ustedes no me honran? ¿Si YO SOY su amo, ¿por qué no me respetan? Malaquias 2:6.

Aunque cada uno viene de una familia,  natural diferente, con unas costumbres y una cultura que determina en gran parte el comportamiento y los hábitos, el respeto debe mantenerse como el primer principio que debemos ejecutar sin importar de donde venimos, por lo tanto, tenemos que considerarnos unos a otros, como personas que se dignifican entre sí con amabilidad, educación y justicia a pesar de todas nuestras diferencias. El que oprime al pobre, afrenta a su Hacedor, pero el que se apiada del necesitado lo honra, Proverbios 14:31.

El respeto como fundamento social se aprende en familia, la institución divina que el Creador fundó para guardar el orden social; familia y respeto son la base y columna en la conservación de la humanidad, razón por la cual el hombre es por naturaleza un ser sociable, gregario y de relaciones. Es en la familia donde aprendemos los principios y valores básicos para convivir juntos adecuadamente; los padres son los primeros educadores de los niños y los jóvenes. Hijo mío, obedece el mandato de tu padre, y atiende las enseñanzas de tu madre. Proverbios 6:20.

La familia es y será el primer centro educativo en la formación y desarrollo de las nuevas generaciones a través de la historia, Mejor son dos que uno, porque sacan más provecho de lo que hacen. Si uno de ellos tropieza, el otro puede levantarlo. Pero pobre del solo que cuando cae, no tiene quien lo ayude a levantarse. Así también, si dos se acuestan juntos, entran en calor; pero uno solo se muere de frío. Una sola persona puede ser vencida, pero dos ya pueden defenderse; y si tres unen sus fuerzas, ya no es tan fácil derrotarlos, Eclesiastés 4:9-12.

Hablar del quinto mandamiento es hacer referencia a la familia y que después de Dios es lo más valioso que tenemos en la vida. Honrar a los padres es respetar y valorar su autoridad, es hablar bien de ellos, es respaldarlos, ayudarlos, y sostenerlos cuando sea el momento porque eso es amor; los hijos están en la obligación de honrar a sus progenitores dándoles el lugar de dignidad que ellos merecen, reconociendo que Dios nos los dio para obedecerlos, admirarlos y estimarlos como corresponde en el seno del hogar, Cada uno de ustedes debe respetar a su madre y a su padre, Levítico 19:3a.

Del cumplimiento que demos a este valioso mandamiento dependerá la forma en que nos tratamos unos a otros y el amor que le tengamos a Dios, lo cual nos permite alcanzar la promesa de longevidad, ser bendecidos y prosperados; es tan valioso e importante este Quinto Mandamiento, que es el único que conlleva la promesa de tener larga vida, lo cual nos debería animar, exhortar y fortalecer para ponerlo en práctica todo el tiempo; atender a este mandato nos permite sujetarnos no solo a los padres, sino a Dios y toda autoridad fuera del hogar, respetando las autoridades que tengamos en frente, sea en la escuela, la universidad, el trabajo y todo lugar. Sométase toda persona a las autoridades que gobiernan; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que existen, por Él han sido constituidas, Romanos 13:1.

El respeto involucra, interés, atención, acatamiento y sometimiento a las personas que han sido puestas por Dios como los padres que no escogimos pero amamos porque nos cuidan, nos aman, nos educan, nos corrigen
 y nos guian, con el propósito de que seamos personas de calidad, con el fin de guardar la armonía y el orden en casa, las instituciones, los ancianos, los adultos, los niños, y las personas con mayor conocimiento y experiencia que nosotros, a los cuales todos los menores les deben deferencia y consideración, Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor, YO YHWH, Levítico 19:32. 

El respeto empieza reverenciando a Dios y valorando a los padres con un sentido de valor y un sentimiento noble de estima sobre la base del afecto, la humildad y la sujeción a toda autoridad, lo cual no es denigrarse, es distinguirse al dar el lugar de honor y consideración que a ellos les corresponde y merecen, porque también un día tú y yo seremos viejos. Honrar a los padres nos hace personas de bien, seres educados que acatan las leyes, guardan las normas razonablemente y saben vivir bajo parámetros de ayuda y colaboración 
unos y otros; el respeto sustenta la autoridad y valida el lugar de mando y protección que Dios ha dado a los padres, y que todo hijo debe guardar en su corazón para vivir en familia y comunidad, solo que algunos lo violan y lo pasan por alto por no conocer ni temer a Dios, Sométanse unos a otros en el temor de Dios, Efesios 5:21.

El respeto es uno de los principios más loables y poderosos porque dignifica a todas las personas, reconociendo el lugar de dignidad y valía que a todos nos corresponde; saber respetar es básica educación de buenos modales con urbanidad y civismo; respatarnos unos a otros es fundamento vital para una sociedad pacífica con orden y libertad, en buenas, sanas y pacíficas relaciones de gente civilizada que promueve paz y justicia evitando el choque y el conflicto, otorgando la oportunidad del diálogo y el acuerdo de personas razonables, civilizadas y pensantes que procuran el bien para todos. Procuren, en cuanto les sea posible, estar en paz con todo el mundo, Romanos 12:18.

La única excepción para no someternos a una autoridad es cuando se nos obliga a hacer algo indebido, en contra de lo que Dios nos enseña en du palabra, que vaya en contra de nuestros principios, o que perjudique la integridad propia o la de alguien más. La intención de este mandamiento es que aprendamos a ser humanidad que respeta y reconoce toda sana autoridad, considerando la edad y aceptando el rango de mando y dirección que empieza en casa para luego reflejarlo afuera y evitar caer en el pecado de insolencia, ingratitud y rebelión en el que cayó satanás al levantarse contra Dios. El rebelde solo busca su propio mal; y un mensajero cruel será enviado contra el. Proverbios 17:11. 

El Padre nos ama tanto que nos dio los mandamientos, porque Él desea evitarnos dolores si aprendemos obediencia, respeto, dependencia, humildad, sometimiento y sujeción a la autoridad para que NO caigamos en la grave iniquidad de la desobediencia y rebelde propia del maligno; Abba Padre anhela que nos parezcamos a su Hijo Jesúcristo y no al adversario. Pedro y los demás apóstoles contestaron: Es nuestro deber obedecer a Dios antes que a los hombres, Hechos 5:29.

Practicar el principio de Respeto contenido en este mandamiento es celebrar la maternidad, valorar la paternidad y proteger a los hijos en las condiciones que Dios establece para una familia sana y funcional; honrar a los padres, marcará la clase de comportamiento social que se requiere para ser gente buena, amable y considerada para con todos enpezando por nosotros mismos; el respeto nos permite la aceptación, la acogida y el reconocimiento mutuo para poder vivir juntos y ayudarnos mutuamente, Respeten a todos como cada uno se lo merece. Amen a los hermanos, reverencien a Dios y respeten las autoridades de gobierno, 1 Pedro 2:17. Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor, YO YHWH, Levítico 19:32.

Honrar es respetar, considerar, ser cortés, ser pacientes, prestar interés a los demás y expresar afecto, lo cual nos beneficia a todos profundamente, no solo de manera personal, sino colectiva y socialmente porque podremos movernos con naturalidad y seguridad entre gente con sentido común, amistad, confianza y fraternidad. Para que este mandamiento se haga una realidad hoy, es preciso recuperar el buen ejemplo, el buen juicio, la disciplina y la vida moral digna de los padres frente a sus hijos. Asi como los hijos vean que los padres viven, se tratan y se relacionan, de igual manera lo harán ellos, de allí dependerá la obediencia y respeto que los hijos prodiguen a sus padres, Casadas estén sujetas a su esposo, como conviene en el SEÑOR, Maridos, amen a su mujer y no sean ásperos con ellas; hijos obedezcan a sus padres en todo, porque esto agrada a Dios. Padres, no exasperen a sus hijos para que no se desalienten, Colosenses 3:18-21 y Efesios 5:21-25.

El respeto se enseña, se cultiva y se gana, no se impone ni se exige, por eso los padres, los adultos y los mayores debemos enseñar con el buen ejemplo, mostrar y vivir respeto para poder exigirlo a los niños y los jóvenes; este quinto mandamiento es la base para establecer balance, seguridad, equidad, confianza y organización a la manera de Dios, y es desde la familia que se debe proyectar el respeto que permee la sociedad; respetar es un principio divino que debemos rescatar en este tiempo y en todas las épocas, para salvaguardar la vida en paz y bienestar, Padres, NO provoquen la ira en sus hijos, sino criénlos en la disciplina y la instrucción del SEÑOR, Efesios 6:4. NO sigan a la multitud para hacer el mal, ni testifiquen en un pleito inclinándose a favor de la multitud para que NO perviertan el derecho; tampoco sean parciales contra los pobres de su pleito, Éxodo 23:2-3.

El fundamento de este mandamiento es aprender carácter humilde y manso de estar bajo la cobertura de una autoridad para evitar desórdenes y truhanerias desde el hogar, padres que enseñen desde lo práctico y real para que los hijos aprendan desde niños lo que es ayuda y servicio solidario en beneficio de todos y en pro de niños, ancianos, enfermos y embarazadas, con un sentido de calidad humana y un trato benigno de cuidado y bondad como Jesús lo hacía, Porque Jesús enseñaba con la autoridad que lo revestía y no como los escribas y fariseos, Mateo 7:29.

Podemos ver que el ejemplo del sometimiento a la autoridad que Jesús nos enseñó y mostró, fue desde su posición de Hijo, cuando niño se sometió a José y María, Lucas 2:40 y 52; en su ministerio se sujeto a la voluntad del Padre honrándolo y reverenciándolo mostrando al Padre en su vida, sujetándose a sus padres y sirviendo a la gente; somos seres civilizados, y el que no respeta, simplemente es un bárbaro incivilizado y mal educado. La subordinación siempre existirá porque siempre habrá alguien que ordene, mande y dirija por encima de nosotros, Juan 12:49.

El respeto debe cubrir todas las áreas de la vida y las esferas de la sociedad, es uno de los valores mínimos de la educación y la vida en sociedad, pero lamentablemente nos damos cuenta lo mucho que escasea el respeto debido a la falta de formación integral, tanto espiritual como natural, pero sin respeto pulula la altanería y la grosería. El que se mofa del pobre afrenta a su Hacedor, el que no muestra consideración por el dolor ajeno, no quedará sin castigo. Proverbios 17:5. 

El irrespeto desde el hogar se ha vuelto un peligro infundiendo miedo de ser agredidos; nuestras nuevas generaciones se muestran agresivas e irrespetuosas en gran porcentaje, no valoran ni escuchan al adulto, son burlones y adolescen de amabilidad, son sin consideración y se muestran como rebeldes sin causa ante cualquier persona o circunstancia, no se les puede corregir ni decir nada porque se levantan con mala actitud, sin medir las consecuencias, pues no se respetan ni a sí mismos y tampoco temen a Dios, En aquellos días no había una verdadera autoridad sobre el pueblo, y cada uno hacía lo que mejor le parecía, Jueces 2:25. Parafraseado.

El irrespeto anda rampante y se pasea por todos los rincones empezando por las cabezas de las autoridades de gobierno que sobornan, hacen fraude, se corrompen y cometen toda clase de desmanes multiplicando la injusticia y rebajando el valor de la autoridad a un simple e inútil adorno, lo cual podemos ver tipificado en la parábola del juez injusto que no respetaba a nadie ni temía a Dios, Lucas 18:1-8. ¡Qué tristeza!

La agresividad es falta de respeto del que pasa por encima de las normas, usa palabras soeces, comete ademanes con el cuerpo, hace gestos, usa los gritos y el mal trato, es un terrible espectáculo de falta de respeto y pan diario de nuestro tiempo; quien no conoce a Dios, no lo respeta, e irrespeta a todos, Ninguna palabra corrompida salda de su boca, sino la que sea buena para edificación y gracia de todo el que oye, Efesios 4:29.

La gente irrespetuosa blasfema contra Dios y denigra contra sus semejantes, atropella a quien sea con tal de salirse con la suya para imponer sus ideas. La falta de respeto comete injusticia, roba al pobre, da falso testimonio, grita y desobedece a los padres, ofende a la gente, y dice vulgaridades sin importar quien esté en frente; el irrespeto hace obscenidades delante de todos, mira con desdén, se enoja con facilidad e insulta a quien se le atraviese, violenta las leyes, hace lo que da la gana y todas estas cosas empañan la buena vida en sociedad, son acciones de una total falta de respeto. Pero debes saber esto: que en los últimos tiempos vendrán tiempos difíciles.  Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos e irreverentes, 2 Timoteo 3:1-2.

Vemos gente de todas las esferas sociales envueltos en escándalos de corrupción y acciones deshonestas e inmorales debido a la falta de respeto; padres irresponsables, laxos, viciados, abusivos y crueles; educadores ineptos, de mal carácter, mala sangre y conductas arbitrarias contra sus alumnos; aún peor, personas que se llaman guías espirituales, llegan a ser abusadores, adúlteros, avaros, mercenarios y mercaderes de la fe y la verdad por afolescen de respeto; niños rebeldes y jóvenes anárquicos, todos ellos no solo son maleducados, sino que han transgredido el Quinto Mandamiento por falta de respeto a Dios, sus pafres, su familia y la sociedad; es por irrespeto que se  forma el caos, se crean problemas y se hace desorden; con irrespeto se han traspasado los límites de lo bueno, lo justo y lo recto, todo eso es una frontal violación a los principios y mandatos de Dios, El SEÑOR todopoderoso dice: los hijos honran a sus padres, y los criados respetan a sus amos. Pues si YO SOY el Padre de ustedes, ¿por qué ustedes no me honran? Si YO SOY su amo, ¿por qué no me respetan? Ustedes me desprecian, y dicen todavía: ¿en qué te hemos irrespetado? Malaquías 1:6.

Como pueblo de Dios debemos rescatar el principio del respeto, aprenderlo, examinarnos, arrepentirnos y volver en obediencia al SEÑOR, pues de lo contrario nadie será justificado, debemos considerar que todos somos dignos de respeto para dar a cada uno su lugar de honor correspondiente según su puesto de autoridad. Para que haya respeto, debemos empezar a respetarnos a nosotros mismos, dignificando nuestro cuerpo, cuidando la manera de expresarnos, tratando educadamente a los demás, ayudando a los ancianos, cuidando de los niños, siendo ejemplo, amando a todos sin excepción y refiriéndonos a Dios con reverencia, amando aún a los enemigos, algo que solo lo podemos lograr con la ayuda del Espíritu Santo, así que, Honra a tu padre y a tu madre; y además, ama a tu prójimo como a ti mismo, Mateo 19:19.

Honrar es alto sentido de consideración con relación al rango, la dignidad y la posición de gobierno que ocupa una persona que nos infunde cierto grado de temor, reverencia, recelo, acatamiento y sumisión en obediencia. Por lo tanto, faltar al respeto a alguna autoridad es carencia de todo lo anterior, sea entre cónyuges, de padres a hijos, de hijos a padres, frente a los superiores en la escuela en el trabajo, o frente a las autoridades competentes, Pero si se porta mal, entonces sí debes tener miedo: porque no en vano la autoridad lleva la espada, ya que está al servicio de Dios para dar su merecido al que hace lo malo, Romanos 13:4.

Los padres no pueden perder de vista los límites del castigo y la disciplina como Dios lo ordena, lo cual debe hacerse sobria, serena, amorosa y respetuosamente sin causar daños físicos ni morales a los hijos que deben corregirse desde temprana edad. Los padres como modelo de autoridad, debemos enseñar a los hijos el amor y el temor a Dios, para que ellos aprendan a ver a su Creador como Padre, para que respeten a los maestros de la escuela, los servidores de la iglesia, y las autoridades civiles. A la luz de la Palabra, el respeto a la autoridad y la obediencia a las leyes es un principio que beneficiará la paz interior, las buenas relaciones, la organización y el orden en todo lugar. Todos deben someterse a las personas que ejercen la autoridad. Porque toda autoridad proviene de Dios, y las que existen han sido puestas por Él, Romanos 12:1.

La autoridad que reciben los padres de parte de Dios, viene acompañada de responsabilidad para educar e instruir a los hijos en todo lo bueno, todo lo honesto, todo lo recto, todo lo puro y todo lo que es de buena conducta; esa autoridad se relaciona con el hecho de ser un modelo que fundamente y estimule el buen comportamiento y el crecimiento personal adecuado con don de gente civilizada, lo cual incluye, permisos y prohibiciones dentro de situaciones que tengan el objetivo de hacerlos crecer rodeados de bienestar emocional, espiritual y mental para vivir en comunidad, todo buen padre corrige a su hijo, Hebreos 12:7. El hijo sabio acepta la corrección del padre; el insolente no hace caso de la reprensión, Proverbios 13:1.

El principio de Respeto en el quinto mandamiento pone límites entre la autoridad divina y la autoridad civil dando al César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios, no niega la autoridad, sino que la afirma para que sea respetada y acatada. Así mismo, ustedes los más jóvenes, estén sujetos a los mayores; y todos, revístanse de humildad en su trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes, 1 Pedro 5:5. Amén.

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.





3 oct 2019

MAYORDOMÍA DEL TIEMPO Y EL DÍA DE REPOSO-4o.MANDAMIENTO-


PRINCIPIO DE MAYORDOMÍA DEL TIEMPO EN EL DIA DE REPOSO DEL CUARTO MANDAMIENTO 

Seis días trabajarás, pero el séptimo es reposo para YHWH.

Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es reposo a YHWH tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu sirvo como tú, Éxodo 20:8-11 y Deuteronomio 5:12-14.
Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarlo, porque hacia estas señales en día de reposo. Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y YO también, Juan 5:16-17.
Que nadie los juzgue ni critique a ustedes por lo que comen o beban, o por cuestiones tales como días de fiesta, luna nueva o día de reposo, Colosenses 2:16.
En el Gran mandamiento vimos el principio de prioridad que trata de a Quien adoramos; en el Primer mandamientoel el principio de Fidelidad  que trata cómo adoramos; en el segundo mandamiento, el principio de reverencia que trata la forma cómo adoramos, ya en este cuarto mandamiento hablamos del principio de mayordomía que trata del tiempo que destinamos para adorar a Dios, en contraste con el trabajo y el descanso. Miren, pues, con diligencia su manera de andar, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos, Efesios 5:5-16. 
La mayordomía es un principio bíblico muy amplio porque ocupa todas las áreas de nuestra vida, y el Vuarto Mandamiento nos enseña acerca del buen uso y manejo del tiempo, con la capacidad de organizar, ordenar y administrar con sabiduría cada momento que tomamos tanto para ministrar al corazón de Dios como para servirnos unos a otros con nuestros roles para que todo resulte eficiente y responsable, sin desperdicios de tiempo, y ocupados de los encargos que han sido depositados en nuestras manos por asignación divina o por autoridad humana; cada tarea requiere un tiempo necesario y un uso correcto, según los bienes y recursos de que disponemos y hemos recibido de Dios; la mayordomía requiere disciplina, orden, organización, conducta moral y ética para ganar y multiplicar lo recibido, sin que haya pérdida. Aprovechando bien el tiempo...Efesios 5:16; para que nada se desperdicie. Juan 6:12. 
La Mayordomía forma parte de la vida de piedad del creyente delante de Dios, es actividad, natural y espiritual en acción, sea en un oficio propio de administrador o de un fiel y sabio servidor del SEÑOR, quien es el propietario de todo y nuestro Mayor jefe; un mayordomo se conduce como su SEÑOR, es ordenado, dirige y dispone inteligentemente de los bienes y recursos de su Amo, dentro de una gestión vonfiable y responsable, cuidando con esmero todo lo que está bajo su cuidado y autoridad para el cabal cumplimiento de las tareas en su tiempo adecuado y oportuno; un mayordomo protege y maneja todo dentro de la casa de su amo y la empresa de su Jefe para que siempre haya orden en el suministro suficiente y oportuno de las cosas, en todos los casos que requieren planificación, organización y ganancia en la jornada. SEÑOR, Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestra mente alcance sabiduría, Salmos 90:12.
Cuando Dios nos enseña el Cuarto Mandamiento con seis días para trabajar y el séptimo para descansar, nos está enseñando a depender de Él al 100%, para que caminemos seguros, sin sobresaltos ni afanes, aprendiendo en la calma a esperar los tiempos del SEÑOR y movamos en Él, no en nuestras fuerzas ni a nuestro parecer; en el reposo de Dios somos avivados y fortalecidos para vivir en el Espíritu por encima de las circunstancias, actuando con sabiduría de lo alto y con prudencia, no por reacción. Me darás a conocer la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; y en tu diestra hay dicha eterna. Salmos 16:11. 
El Cuarto Mandamiento nos enseña que para todo hay tiempo, tanto para nuestras actividades personales, familiares y profesionales, como para dedicarlo a la piedad en la búsqueda de su presencia, en shema, es decir, con la actitud de oír quedándonos quietos y en silencio ante Dios, lo cual debe ser durante varias veces al día para escuchar, al SEÑOR, atender y obedecer su voz, Escucha Israel, Deuteronomio 6:4-9; esta actitud de quietud y silencio para oír a Dios hablar a nuestro vorazón, es con el propósito de estar atentos y preparar nuestro corazón espiritualmente, alineados a la voluntad del Padre para llevar a la practica sus instrucciones; es una forma de vivir en el reposo de Dios y significa hacernos a un lado para que sea Él quien obre a nuestro favor y pelee nuestras batallas, pues Él ve lo que no vemos y hace lo que nosotros no podemos hacer. ¡Estense quietos y ríndanse! ¡Reconozcan que YO SOY Dios! Seré exaltado en las naciones! ¡Porque YO estoy por encima de toda la tierra. Salmos 46:10.
Es en la presencia de Dios donde logramos el verdadero descanso para orar, adorar y alabar con libertad, reconociendo y aceptando el gobierno y soberanía de Dios sobre nuestra vida y las circunstancias; entonces el cuerpo reposa y se sana, el alma se descarga y se rinde al SEÑOR y el espíritu se alienta y se aviva. Este mandamiento nos enseña el buen manejo del tiempo, que todos debemos tener para tomar parte de este último tiempo, en la devoción y lo laboral del reposo de Dios y que todo nuestro ser esté sano; esta debería ser la diaria realidad humana del pueblo santo, para dar balance entre lo natural y lo espiritual, pues nuestra vida en la tierra transcurre en lo temporal, pero vamos caminando hacia lo eterno, donde lo que perece no puede estar por encima de lo que permanece. Pues andamos por fe, no por vista, 2 Corintios 5:7.
Hagámos un paréntesis y recordemos que hay un descanso para Dios cuando terminó su creación, Génesis 2:1-2; hay un descanso liberador para Israel en el poder del pacto de la ley cuando fueron rescatados del yugo egipcio, Éxodo 31:13 y 16, y tenemos el descanso del Calvario, cuando Cristo murió y resucitó para liberarnos del yugo del pecado y de la muerte, y nos dio vida abundante en la tierra y eterna en los cielos entrando en el reposo eterno de su salvación. Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de ustedes no lo haya alcanzado...Pero los que hemos creído entramos en su reposo...El que ha entrado en su reposo, también ha descansado de sus obras, como Dios de las suyas...Hebreos 4:1-14. 
El paso del tiempo es algo que no podemos controlar, para nosotros siempre nos trascurre rápido, pero para Dios un día pueden ser mil años o viceversa, pues Dios es un eterno presente, mientras para nosotros son lapsos de tiempo que vivimos y ese es el tiempo que podemos administrar en un buen manejo y programación de tareas; no olvidemos que vivimos en los últimos tiempos y por lo tanto, debemos discernir por qué los días son acortados como lo aseguró el SEÑOR, por eso debemos ser eficientes en el tiempo que gastamos en cada tarea: Y si aquellos días no fueran acortados, nadie sería salvo; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados, Mateo 24:22. 
Nuestra realidad terrenal es temporal y va rápido, necesitamos sabiduría de lo alto para administrar nuestras actividades, pero sin perder de vista lo espiritual y eterno que hay en la devoción y la piedad permaneciendo en la presencia de Dios, preparándonos en la vida para cuando tengamos que partir a lo eterno. Requerimos dependencia total de Dios al 100% manejando nuestra vida en el tiempo real de este mundo; Dios nos quiere sacar de las rutinas monótonas y pesadas, proveyéndonos descanso y recreación en la vida de fe y el poder de su presencia para que todo se haga con eficacia y eficiencia en el momento preciso y con la organización adecuada, de tiempo correcto para cada cosa, donde todos tenemos las mismas horas del día y la noche. No poniendo nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas, 2 Corintios 4:18.
Dios nos habla de mayordomía del tiempo en el cuarto mandamiento porqué Él es el SEÑOR del tiempo, y maneja su Kairós, Él quiere que apartemos cierta cantidad y calidad de tiempo en el día y en la semana para dedicarnos a Él, no solo al trabajo o puramente al ocio; toda actividad debe tener tiempo de adoración en nuestro corazón; mientras servimos, laboramos y aún mientras descansamos podemos pensar en Dios para glorificarlo haciendo todo como para el SEÑOR, Colosenses 3:23-24. Jesús enseñaba en la sinagoga en día sábado y dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Puso las manos sobre ella, y se enderezó al momento y glorificaba a Dios…Pero el alto dignatario de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiera sanado en sábado, dijo a la gente: Seis días hay en que se trabaje; en estos, pues, vengan y sean sanados, y no en sábado. Entonces el SEÑOR le respondió y dijo: ¡Hipócrita! ¿No desatan ustedes su buey y su asno del pesebre y lo llevan a beber en sábado? Y a esta hija de Abraham, que satanás había atado 18 años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en sábado? Lucas 13:10-22.
Jesús iba a la sinagoga en sábado para adorar al Padre sirviendo a la gente y glorificando al Padre, enseñaba la palabra y hacía el bien a los necesitados; este mandamiento es de los más controvertidos y mal interpretados causadondo gran revuelo no sólo en los tiempos bíblicos, sino hasta el día de hoy, las personas se van a los extremos y lo materializan o lo espiritualizan erróneamente, sacándolo del justo balance bíblico y del sentido que Dios le da en las Escrituras. Isaías 58:13-14, Jeremías 17:22. 
En los días actuales este mandamiento es causa de discusión, debate y división entre algunos sectores de la cristiandad y frente al judaísmo, es piedra de tropiezo para muchos con respecto a la ley dada a los antiguos y para los nacidos en Cristo; el sábado no se guarda literalmente como lo hacen los judíos y algunos sectores cristianos pues Dios es digno de adoración 24/7, Él debe ser el centro de nuestra vida y la razón de ser de todas y cada una de nuestras actividades diarias, ocupados en lo bueno y lo santo dando testimonio de fe sin ser ociosos, desentendidos, ni religiosos ni legalistas extremos. Anden sabiamente para con los de afuera, aprovechando bien el tiempo, Colosenses 4:5.
El Creador es el máximo y extraordinario estratega, Él nunca improvisa, Él planifica, ordena y organiza todo para que se lleve a cabo en el tiempo perfecto y en justa medida y el Mesías Rey confirmó el aspecto del tiempo de reposo sobre la base del amor, la piedad, el servicio y la misericordia dejando de lado la ley, lo ritual, legalista y ceremonial de los formatos humanos y las falsas interpretaciones, por eso necesitamos profundizar en el contenido de la palabra que habla con verdad, clara y precisamente. Jesucristo sustentó la ley moral del bien, la verdad y la justicia sanando y liberando en sábado porque el amor y los principios divinos no tienen mímite de tiempo, son para hoy y son eternos, salvando y prevaleciendo sobre todo formalismo religioso, porque son para vida y descanso no para poner pesadas cargas, Dios hizo todo hermoso en su momento, y puso en la mente humana el sentido del tiempo, aun cuando el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios realiza de principio a fin, Eclesiastés 3:11. 
Nuestro SEÑOR JESUCRISTO es SEÑOR DEL DÍA DE REPOSO, Él es nuestro reposo. Porque el Hijo del Hombre es SEÑOR del día de reposo, Mateo 12:8. Si Dios no tiene principio ni final y es un eterno presente, de igual manera debe ser nuestra adoración, sin dejar de lado las obligaciones de la vida diaria, ni tampoco el descanso en Dios; Jesucristo nos dejó ejemplo para servirle con sabiduría, fidelidad y eficiencia, Él es el Dueño y el jefe de todo, a la vez que es nuestro reposo, Mateo 11:28. Porque en Él vivimos y nos movemos, Hechos 17:28; Él no solo es nuestro reposo, Él nos da tiempo para todo, nos bendice y nos inspira a adorarlo, abriendo puertas para servirle, otorgando al mismo tiempo descanso en su presencia, Así, pues, que todos los seres humanos somos servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. 1 Corintios 4:1.
El principio de mayordomía del tiempo en el servicio y la devoción nos recuerda que Dios es el Primero en todo y el Propietario de nuestra vida, Él es el Dueño de nuestro tiempo, por eso le damos tiempo de calidad, no a la carrera, ni para guardar un día literal ni religiosamente; no es solo el día sábado, son todos los días, nada con Dios es mecánico ni reglamentado¸ si Él es eterno, entonces todo nuestro tiempo le pertenece a Él y en todo momento debemos ser conscientes de su presencia, por lo tanto, todas nuestras actividades deben girar en torno a Dios glorificándolo y adorándolo, pues Dios no está sujeto al tiempo ni al espacio. Vengan a Mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y YO les daré descanso. Mateo 11:28.
A los religiosos, fariseos, escribas, sacerdotes y maestros de la ley judaica de su tiempo, el SEÑOR Jesucristo les resultó insoportable y odioso porque no entendían que adoraba al Padre, obediendo y trabajando, dando amor y sirviendo en sábado como cualquier otro dia de los siete que le pertenecen a Dios; por eso Él los llamó en repetidas ocasiones, hipócritas, Mateo 23:13-36. Ser santos separados para Dios no es cuestión de un día, es un estilo de vida de pureza y comunión con Dios, siendo gratos ante sus ojos y haciéndo sonreír al Padre al complacer su corazón; por eso el Padre dijo del SEÑOR Jesús: Él es mi Hijo amado en quien me complazco. Mateo 3:17 y 17:1-8.
Esto nos enseña que el principio. de la mayordomía, así como toda la palabra y los mandatos de Dios, deben ser trabajados sobre la base del amor, la misericordia y la piedad estableciendo prioridades divinas, que no se improvisan, sino que se ordenan y se organizan, porque forman parte del plan de Dios para nuestra vida. Respondió el rey, y dijo: ciertamente sé que quieres ganar tiempo, porque ves que mis órdenes son firmes, Daniel 2:8.
Todo tiene su tiempo y su razón de ser debajo del sol como dice Eclesiastés 3. Por lo tanto, la intención de este mandamiento, es que no perdamos el tiempo en cosas inútiles y superfluas, sino vivir consagrados a Dios guardando sus prioridades, teniendo claro que Dios es el centro y razón de ser de nuestra existencia y actividades. Para que todo se haga decentemente y con orden. 1 Corintios 14:40.
Son tiempos donde todo es instantáneo, agitado, urgente y para ya, y si no planificamos nuestro tiempo en las respectivas tareas diarias todo se hará más difícil y complejo, impidiendo nuestra amistad con Dios, en el descanso que Él nos da para mantenernos integralmente sanos y ágiles. Los afanes y el acelere del mundo dificultan no solo nuestra calidad de vida, sino que también nos roba el tiempo personal en el lugar secreto con el Dueño de todo; el principio de mayordomía del Cuarto Mandamiento en el buen uso del tiempo es un llamado al pueblo santo de Dios para ser diferentes al común del mundo. En todo esto tengan en cuenta el tiempo en que vivimos, y sepan que ya es hora de despertarnos del sueño. Porque nuestra salvación está más cerca ahora que al principio cuando creímos el mensaje. Romanos 13:11. 
Cristo es las Primicias de vida por su resurrección frente al mundo de cosas, automáticas de la vida fácil del común, pero nosotros los hijos de Dios marcamos la diferencia en todo lo que Dios establece y glorifica su nombre, no pensando en guardar solo un día cada semana, sino recordando que cada instante que respiramos le pertenece a Dios; de Él son los tiempos y las edades, todos somos solamente administradores de los bienes, recursos y bendiciones que nos da, Dios es quien cambia los tiempos y las edades…Daniel 2:21, Porque dice: en tiempo aceptable te he oído. Y en día de salvación te he socorrido. He aquí AHORA el tiempo aceptable; he aquí AHORA tu día de salvación es HOY.  2 Corintios 6:2.
Se requiere de un corazón rendido para trabajar en la obra ahora que hay tiempo de cosecha, los campos están blancos, y cada uno tiene una función sea grande o pequeña; a todos nos ha sido dado un encargo para ser hecho en su debido tiempo, lo cual debemos cumplir pues un día rendiremos cuentas; el tiempo apremia, y debemos saber invertir nuestros recursos en el avance y el crecimiento del reino de Dios en la tierra, mucho más cuando vemos que aquel día se acerca. Buen siervo fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu SEÑOR, Mateo 25:23. Somos servidores unos de otros, por lo tanto, nadie es más ni menos que el otro, y el mayor en el reino de los cielos es el servidor de todos, Marcos 9:35; el SEÑOR ordena los pasos del hombre, y Él se deleita en su camino. Salmos 37:23.
Jesús permanecía en la presencia del Padre, usando bien su tiempo trabajando para el reino de los cielos, Él administraba bien los negocios del Padre, no dejaba de asistir a la sinagoga ni de hacer el bien a la gente; en sábado enseñaba, sanaba, hacía milagros y liberaba, pasaba largos períodos de tiempo con la multitud compartiendo y enseñando; Jesús trabajaba a la vista de todos, en medio de pecadores, pobres y necesitados sembrando la verdad en los corazones, haciendo justicia aún en día sábado. Jesús es máximo ejemplo del Buen Servidor organizado y disciplinado, sacando tiempo de calidad para buscar el rostro del Padre, oraba siendo aún muy oscuro, recorría las aldeas entregando amor y compasión, a sus vecinos y a sus discípulos les revelaba lo que era importante para la vida. Entonces los discipulos dijeron: No es conveniente que nosotros descuidemos la palabra de Dios para servir a las mesas. Hechos 6:2. 
Nuestro tiempo está determinado por nuestra visión, pasión y metas en la voluntad de Dios para ser buenos administradores y servidores, no solo por un día, sino cada momento que tenemos oportunidad de vivir para ser responsables del tiempo y ejercitando los dones para bendición de la humanidad, lo cual otorga descanso al alma y reposo al espíritu, porque honramos al SEÑOR con lo que somos, tenemos y hacemos. Ustedes ahora conocen a Dios. Mejor dicho, Dios los conoce a ustedes. Por eso, no puedo entender ¿por qué quieren retroceder y convertirse otra vez en esclavos de los débiles e inútiles rudimentos a los que ustedes les dan más importancia? Pretenden ganarse el favor de Dios al cumplir con ciertos días, meses, estaciones y años. ¡Mucho me temo que mi trabajo entre ustedes ha sido en vano! Gálatas 4:9-11.
Manejar el tiempo es también esperar los tiempos de cambios en Dios para alcanzar promesas, vencer en la prueba, vivir el desierto y entrar en la tierra prometida como Abraham estuvo en el reposo de Dios, disfrutando y descansando a solas dando testimonio de obediencia y amistad con Dios. Así que guardar el día de reposo es adorar a Dios todo el tiempo y servir cada vez que tenemos oportunidad, esa es la mayor devoción al Eterno, Acuérdate de tu Creador ahora que es tiempo de juventud, y no han llegado los momentos difíciles; ya que vendrán años en que digas: No me trae ningún placer vivir en este tiempo, Eclesiastés 12:1. Parafraseado.
No descuidemos el hermoso recurso del tiempo, no descuidemos el ejercicio de la piedad, seamos buenos mayordomos ejercitando los dones en la presencia del SEÑOR; cumplamos los mandatos y propósitos de Dios de acuerdo al llamado. Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don que hay en ti, que te fue dado…Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos, ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren, 1 Timoteo 4:13-16.
No ser buenos administradores hace saltar a la gente de un lugar a otro, movidos por las cuerdas de las emociones y los hilos de las circunstancias, debatiéndose entre lo urgente y lo importante haciendo malas decisiones por el apresuramiento y la angustia del tiempo perdido que jamás se recupera; no podemos seguir moviéndonos por reacción, búsquemos continuamente la presencia y el consejo de Dios para llevar a cabo nuestro encargo en el tiempo ideal y real sin desgastes inútiles de vida, vivamos sabiamente redimiendo bien el tiempo, En tus manos están mis tiempos...Salmos 31:15; Enséñanos a contar bien nuestros días para que nuestra mente alcance sabiduría, Salmos 90:12.

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.





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2 oct 2019

REVERENCIA-NO USES SU SANTO NOMBRE EN VANO-3er.MANDAMIENTO



 EL PRINCIPIO DE REVERENCIA Y TEMOR A DIOS ESTÁ EN LA ORDEN DIVINA DE-NO USAR SU SANTO NOMBRE EN VANO-TERCER MANDAMIENTO.
No usarás el nombre del SEÑOR en vano 
No usarás el nombre de YHWH tu Dios en vano; porque no dará por inocente el SEÑOR al que lleve mal su nombre, Éxodo 20:7, Levítico 19:12 y Deuteronomio 5:11.
Honrar al SEÑOR es una firme esperanza que da seguridad a los hijos; el Honrar a Dios es fuente de vida que libra de los lazos de la muerte. Proverbios 14:26-27.
Que sepan todos que Tú eres el SEÑOR, que ese es tu nombre; que sepan que sólo Tú eres el Altísimo sobre toda la tierra, Salmos 83:18. Tu nombre es enaltecido, Isaías 12:4. Y santificado sea tu nombre, Mateo 6:9c.
Seguimos en el estudio de los principios que encierra cada uno de los diez mandamientos de la ley de Dios, completando lo que se escribió y se estudió profundamente en el año 2016, a cerca de cada uno de los Diez Mandamientos en este Blog, conpasosfirmesendios.blogspot.com.
Es una enseñanza que poco se predica, por eso es un mandamiento muy descuidado por ser raramente tratado, pero que requiere reverencia y atención a su advertencia  pues con el paso del tiempo podemos ratificar, que hay muchos profanos que violan un mandato tan importante, deshonrando a Dios, haciendo daño a su prójimo y falseando la verdad al usar el nombre del Creador vanamente, peor aún, ponen sus manos sobre la Biblia y juran falsamente, profanando asi el nombre más santo y respetable, cuando debieran respetarlo en sumo grado...Ciertamente, el que blafeme el nombre del SEÑOR ha de morir; toda la congregación lo ha de apedrear, sea forastero o nativo, cuando blasfeme el nombre más santo, ha de morir. Lévitico 24:16.
Gracias a Dios por Jesucristo, pues muchos podrían morirían por no reverenciar en grado supremo el nombre del SEÑOR, pero somos muchas personas que reverenciamos el nombre santo, que debe ser usado solo para adorarlo, bendecir y exaltar su majestad porque hay poder intrínseco en su nombre cuando se menciona, pues representa la dignidad de Dios. Tomemos consciencia que debido a su gracia y misericordia el Padre celestial no ha destruido a muchos a causa de Jesucristo, porque en al deshonrar el santo nombre hay juicio de muerte para el que lo profane y lo use en vano. Jurar en falso es grave iniquidad...Nadie que robe o jure en falso puede quedar sin castigo. El SEÑOR Todopoderoso afirma: YO envío maldición para que entre en la casa del que roba y en casa del que jura en falso por mi nombre. La maldición permanecerá allí hasta que no queden ni vigas ni piedras. Zacarias 5:3-4.
El nombre del SEÑOR es tan santo y tan puro, que el pueblo hebreo hasta el día de hoy NO lo pronuncian, porque es innombrable y hacerlo en vano es hablar mal de Dios, pero el nombre YHWH es glorioso y en el nombre de Jesucristo somos salvos, nombre sobre todo nombre. El que blasfeme el nombre del SEÑOR, ciertamente ha de morir; toda la congregación ciertamente lo apedreará. Tanto el forastero como el nativo, cuando blasfeme el santo nombre, ha de morir. Levítico 24:16.
Al nombrar al SEÑOR del universo, al Padre y al Hijo debe haber temor y temblor reverente, tomando este mandato con mucha seriedad, respeto y responsabilidad, porque en su santo nombre están implícitos sus atributos divinos, su dignidad, santidad, poderío y la esencia de su majestad; a su nombre le debemos supremo respeto y reverencia porque no es juego. Si no quieres estar bajo juicio, no blasfemes contra Dios y no tomes su nombre ilícitamente, en cosas ocultas y votos antinaturales; no lo uses hipócrita y mentirosamente, para tomar con engaño un asunto o en falsa profecía, tampoco para prometer cosas que no se cumplen, ni congraciarse con la gente, mucho menos diciendo ser creyentes pero actuando como paganos, haciendo blasfemar el nombre de Dios por los impíos; cuando te diriges a Dios mecánica y ritualistamente, solo de labios y no de corazón, o cuando lo usas de manera trivial, con descuido y en estribillo o como muletilla, eso es tomar su nombre en vano y sin reverencia. Sea alabado su nombre, grande y temible; ¡Dios es Santo! Salmos 99:3.
El mismo Dios ama y honra su nombre y dice: Por amor a mi nombre contengo mi ira, y para mi alabanza la reprimo contigo a fin de no destruirte, Isaías 48:9; El nombre del Gran YO SOY no tiene comparación, es tan grande y poderoso que Proverbios lo compara con una torre de fortaleza segura donde acuden los justos para ser resguardados de todo mal, y dice que es como una torre fuerte, El nombre del SEÑOR es la fortaleza, a la cual acude el justo para protegerse, Proverbios 18:10.
El nombre y la persona de Dios son como su nombre lo indica, el Todopoderoso Adonai, y ante el nombre del SEÑOR Jesús los demonios huyen y el infierno tiembla, la enfermedad se seca, el cautivo es libre y pecador es salvo, porque en su nombre está completa la obra redentora del triunfante y vencedor resucitado, 1 Juan 5:13. Y temerán desde el occidente el nombre de YHWH, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, pero el Espíritu del SEÑOR alzará bandera. Isaías 59:19; Actúa en consideración a mi nombre. para que no sea profanado ante los ojos de las naciones en medio de las cuales ustedes habitan...Ezequiel 20:9.
Reverenciamos su nombre porque porque en su nombre nos acercamos al Padre y accedemos los cristianos para tener salvación, sanidad y liberación porque el nombre de Jesús, es del Dios hecho Hombre y de su nombre proviene nuestra fe, pues es el único que perdona pecados, Romanos 10:13, ante ese nombre se muestra una actitud piadosa y una presentación personal adecuada en el templo de aquellos que dicen amarlo con corazón limpio, reconociendo la grandeza y la fuerza que encierra su nombre y su presencia; por lo tanto, respetar a Dios y reverenciar su nombre es sujeción y humilde devoción ante el Gigante Varón de guerra y León de la tribú de Judá, que hace temblar los quiciales de la tierra con su potente voz de trompeta y  autoridad que ruge contra el enemigo para defendernos y rodearnos de su Omnipresente favor. Jeremías 20:11.
Reverenciamos y respetamos su nombre porque en el nombre de Jesús hay respuesta y poder en la oración ante el Padre, con  demostración de gratitud por su fidelidad y los hechos extraordinarios que favorecen a los hijos de Dios en Cristo, porque en ese nombre hay autoridad y esperanza, Juan 14:13-14; en el nombre de Jesucristo habita corporalmente toda la plenitud de la deidad, y nuestro respeto y reverencia se muestran con la pureza de nuestros hechos y pensamientos llevándolos cautivos a su voluntad y no usando su nombre descuidadamente, como lo hicieron los hijos de un tal Esceva que sufrieron una paliza de los demonios, Hechos 19:11-20. Él es nuestro Hacedor y merece que dobleguemos todo nuestro ser y nos hinquemos de rodillas ante su magnificencia para hablarle y adorarlo con sinceridad y sin apariencias. Sea tu hablar: Sí, sí o No, no; porque lo que es más de esto, procede del mal, Mateo 5:37.
La reverencia al nombre de Dios contempla orar, adorar y alabar con gratitud y contentamiento, firmes y confiados en que Él está por envima de las dificultades, nos cuida y defiende como León, y en Él estamos seguros de nuestra salvación; respetar el nombre de Dios esta en atender y obedecer sus instrucciones, advertencias y enseñanzas siendo diligentes y dependendiendo de su gobierno, consejo y dirección. Solo Dios merece ser exaltado y engrandecido; las personas nos merecemos respeto, pero Dios es respetable, digno de todo honor y reverencia aún con la postura de nuestro cuerpo y con la limpieza de nuestra alma, no podemos acercarnos a Dios de cualquier manera. Con misericordia y verdad se expía la culpa, y con el temor al nombre del SEÑOR, se aparta el mal. Proverbios 16:6.
A pesar de la advertencia de juicio en Levítico 24:16, la gran mayoría de la gente lo ignora, aun estando en el NT, como lo dice Hebreos 10:29, y este mandamiento es uno de los más descuidados, transgredidos y desobedecidos por la humanidad; en salas de justicia y los gobernantes continuamente lo violentan haciendo mentirosos juramentos con la biblia y prometiendo al pueblo cosas que no cumplen y a lo largo de su mandato traicionan a sus patriotas y dañan su propia nación; muchos se expresan tan mal de Dios al hablar que lo mencionan, temerariamente, soez y descuidadamente profanando así su nombre santo, en especial los incrédulos; aún aquellos que dicen tener a Cristo son irrespetuosos e irreverentes con Dios y su nombrar usándolo a la ligera y sin medir sus palabras, Vindicaré la santidad de mi gran nombre entre las naciones, el cual ustedes han profanado en medio de ellas. Entonces las naciones sabrán que YO SOY EL SEÑOR, declara el Todopoderoso, cuando demuestre mi santidad entre ustedes a vista de las naciones, Ezequiel 36:23.
El Tercer Mandamiento nos convoca no solo a la reverencia, sino también al temor reverente a Dios y su nombre, con admiración respetuosa, proclamación sacra y amorosa veneración, sirviendo, considerando y tratando con bondad a las personas, sin olvidar que todo lo que hacemos a otros, a Dios lo hacemos, y su nombre es exaltado o profanado según la clase de vida que llevamos. Moisés respondió: el problema es que si yo voy y les digo a los israelitas: el Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes, ellos me van a preguntar: ¿cómo se llama? Y entonces, ¿Qué les voy a decir? Y Dios le contestó: YO SOY EL QUE SOY. Dirás a los israelitas; YO SOY Me ha enviado a ustedes, Éxodo 3:13-14.
Además del principio de reverencia y respeto a Dios y su nombre, este mandamiento contempla sensibilidad espiritual permanente a la santa presencia de Dios, lo cual nos hace responsables al mencionar su nombre en todo lugar, con atención y cuidado para NO ser blasfemos, y que otros no jueguen ni se burlen del nombre de Dios, y para que todos aprendamos a vivir rectamente en su presencia, conscientes de que sus ojos nos ven y sus oídos nos oyen continuamente. He aquí he jurado por mi gran nombre, dice el SEÑOR, que nunca más será invocado mi nombre en toda la tierra de Egipto, por boca de ningún israelita. Jeremías 44:26.
El nombre de Dios es glorioso y revela su identidad soberana de SEÑOR y Rey sobre todo lo creado, no para satisfacer la curiosidad del pueblo, sino que Él reciba continua adoración. Dios es eterno presente, por eso debemos tenerlo en cuenta para consultarlo, alabarlo y postrarnos ante El; Dios no se quedó ante Moisés solo en su presentación, Él continuó hablando: Además, Dios dijo a Moisés: Di a los hijos de Israel: El SEÑOR, Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob, me ha enviado a ustedes. Este es mi nombre eterno; éste es mi nombre por todos los siglos, Éxodo 3:15. Cuando Dios nombra tres generaciones, está revelando que solo Él es SEÑOR y Dios de las familias de la tierra, el Dios que tiene planes maravillosos con los miembros de su familia, nosotros, su pueblo amado. Aclamen a Dios con alegría. Canten la gloria de su nombre...Salmos 66:1-2.
Hablar del nombre de Dios no es fácil porque despierta controversia y polémica entre los sectores judíos y cristianos debido a las raíces, las traducciones y los idiomas, no podemos pasar por alto que el mismo Dios Todopoderoso es el Creador de los idiomas y las lenguas desde la Torre de Babel en Génesis 11:9. El Dios bíblico y de origen hebreo es EL GRAN YO SOY, YO SOY EL QUE SOY, el eterno presente, nombre con el cual el Padre se reveló a Moisés y su pueblo en la antigüedad; ese nombre también se menciona como YHWH, Jehová, Yahveh o Yavé, El Padre Eterno, Elohim, el Creador y muchos más que se contemplan en el AT según la actividad a que se refiera, Como Agar había hablado con YHWH, lo llamó: El Viviente que me ve, pues decía: Dios me ha visto y todavía estoy viva, Génesis 16:13.
El nombre del Eterno Dios Creador y Salvador se menciona de muchas formas que reflejan su grandeza, la dimensión de su acción y la majestad de su poderío; sea el nombre que utilicemos según el idioma y la lengua, los creyentes en Jesucristo solo ADORAMOS AL ÚNICO DIOS verdadero, vivo y real, origen y fuente de todo lo creado, lo bueno, santo, bello, recto y perfecto, Él pone su sentir en el corazón de cada hijo suyo; únicamente ÉL GRAN YO SOY CONOCE EL CORAZÓN DE CADA QUIEN, es inútil formar debate, controversia y polémica por el nombre de AQUEL QUE TODO LO VE, LO SABE Y LO CONOCE, con esa actitud separatista en vez de sembrar amor y unidad como Elohim lo desea, se siembra división y sectarismo siguiéndole el juego al enemigo y la corriente del mundo. Nuestra función es amar, respetar, obedecer y adorar por encima de todo y de todos, independientemente de cómo se nombre a Dios en cada idioma y cultura, Deuteronomio 6:5, Mateo 22:37, Marcos 12:30 y Lucas 10:27. 
Yeshúah es el original en la cultura judía, pero al traducirlo es Jesucristo o Jesús, el Ángel de Jehová en el AT y el Hijo de Dios en el NT son la misma persona. Jesús es el Hijo Dios, Dios hecho Hombre. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios, Juan 1:1. Juan se está refiriendo al Dios hecho Hombre en la persona de Jesucristo, el principio y el fin de todo, que lleva implícita la eternidad y deidad del Padre. Hijo y Padre dignos del mismo honor y reconocimiento por el Espíritu Santo, Elohim, SEÑOR, Rey y Redentor de Israel y Dios de los nacidos de nuevo en Cristo, el Todopoderoso, dice: YO SOY EL PRIMERO y EL ULTIMO; fuera de Mí no hay otro Dios, Isaías 44:6.  YO SOY el ALEF y el TAV, el ALFA y la OMEGA, el primero y el último, el principio y el fin, Apocalipsis 22:13.
Con el respeto reverente que le debemos a Dios y su nombre, aún hay muchos creyentes que ni siquiera se han dado cuenta que han violado esta ordenanza de muchas formas: No usarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente el SEÑOR al que lleve mal su nombre, Éxodo 20:7, ellos deben arrepentirse y pedir perdón al SEÑOR. Tristemente estamos en una sociedad que cada día se hace más "casual" rebelde y hostil, cometiendo toda clase de ofensas, improperios, desatinos, desprecios, herejías, profanación y blasfemias contra el nombre Santo de Dios que está por encima de todos los demás nombres, Pero te he dejado con vida para demostrarte mi poder; y para que mi nombre sea proclamado por toda la tierra, Éxodo 9:16; He tenido dolor al ver mi santo nombre profanado por mi pueblo entre las naciones a donde han ido. Ezequiel 36:21.
Transgredir el Principio de reverencia y respeto al nombre de Dios es fallar al Gran Mandamiento, si amamos a Dios y al prójimo no tendríamos por qué jurar en vano ni colocar neciamente a Dios como testigo en asuntos engañosos de personas que se supone son veraces y honorables, lo cual se ha de manifestar con intenciones y hechos sanos, hablando la verdad y actuando con rectitud, entonces ¿por qué falsear y mentir mencionando temerariamente el nombre glorioso de Dios? Si no pones en práctica todas mis instrucciones escritas en este libro de la ley, ni respetas este glorioso e imponente nombre del SEÑOR tu Dios, Él enviará grandes y terribles plagas y enfermedades malignas e incurables, sobre ti y sobre tus descendientes, Deuteronomio 28: 58-59; Ande cada uno tras de sus ídolos y sírvanles, si es que a Mi no me obedecen; pero NO profanen más mi nombre con las ofrendas a sus ídolos, Ezequiel 20:39. 
Respeto reverente al nombre y la persona de Dios reclama una vida integra de oración y estudio permanente de la palabra que nos aleje de mundo y nos acerque a Dios, en el cumplimiento de los mandamientos, con una forma de vida ejemplar, vestir con decoro y usar un lenguaje limpio que dignifique a Dios y edifique al oyente; en definitiva, nuestra reverencia a la persona de Dios y su santo nombre se evidencia en la calidad de personas que somos, la clase de lugares y amigos que frecuentamos, los pasatiempos y entretenimientos que escogemos, la forma de expresarnos y el trato con las personas, así como la forma en que nos presentamos en el templo, especialmente si ministramos, y la manera cómo nos comportamos en los servicios, Por lo cual, puesto que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos gratitud mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia, Hebreos 12:28.
El principio de reverencia a Dios incluye invocarlo, llamarlo y mencionarlo audiblemente y con infinito afecto, mostrando con nuestra actitud devoción y mansedumbre, porque, aunque Dios ve el corazón, la gente ve nuestro testimonio de fe. Reverenciar a Dios es servir de buena voluntad, con afecto y desprendimiento, tratando a todos con amabilidad, bondad, cordura y consideración sin esperar recompensas, deseando glorificar el nombre santo de Dios como solía hacerlo la Iglesia original del Primer siglo, Entre tanto la Iglesia gozaba de paz por toda Judea, Galilea y Samaria, y era edificada; y andaban en el temor del SEÑOR y en la fortaleza del Espíritu Santo y seguían creciendo, Hechos 9:31.
Guardar reverencia al nombre y la presencia del Dios Omnipresente es un principio y un mandato para toda la creación, nombrar con deferencia al Creador nos permite tener una vida que impacta y transforma porque nos conducirnos con temor y temblor ante sus ojos llenos de su Espíritu Santo; todo eso hace que se mueve la mano poderosa de Dios para derramar sus bendiciones, abundantes, liberarnos del mal, y que Dios responda nuestras oraciones con mayor gracia de lo que le pedimos, Solemnemente teman al SEÑOR y sírvanle con verdad de todo su corazón; pues ustedes han visto cuán grandes cosas ha hecho por ustedes, 1 Samuel 12:24.
Llevar a cabo el Principio de reverencia al nombre de Dios, surge de cultivar nuestra comunión con Él, no tendremos porqué usar su nombre en vano, ni pronunciarlo inútilmente, tampoco juraremos falsamente poniendo Su nombre de por medio. Dios es muy temido en el consejo de los santos, Él es asombroso sobre todos los que están alrededor, Salmos 89:7. Y que no se nos diga como Pablo a la iglesia que estaba en Roma: Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los paganos por causa de ustedes, Romanos 2:24.
La palabra vano, en la raíz hebreo traduce engaño, malicia, falsedad y vaciedad, todo lo cual es totalmente opuesto a los principios establecidos por Dios en los mandamientos; por lo tanto, usar el nombre de Dios para justificar mentiras o respaldar hechos torcidos es pecado que acarreará castigo si no hay verdadero arrepentimiento, porque la verdad y la justicia honran el nombre de Dios; no nos hagamos más daño unos de otros, poniendo el nombre de Dios para respaldar la deshonestidad, lo cual es falta de ética y moral que amancilla no solo la buena reputación de las personas sino que ofende a Dios. Si ustedes temen al SEÑOR y le sirven, escuchan su voz y no sean rebeldes contra el mandamiento de Dios, entonces ustedes, como el rey (gobernante de turno) que reine sobre ustedes, estarán siguiendo al SEÑOR, su Dios; pero si no le obedecen, sino que rechazan sus mandamientos, Él los castigará a ustedes y a su rey, 1 Samuel 12:14-15.
Guardar el principio de reverencia a la persona y nombre de Dios nos hace santos, sabios y prudentes, la preocupación y la confusión huirán de nosotros y nuestra casa, recibiremos revelación para resolver problemas y vencer al enemigo; invocar a Dios con reverencia nos hace estar más cerca de Él, impidiendo al enemigo que nos toque, pero la gente irreverente será fácil presa del adversario y atenderá las tendencias del mundo y no el camino de la vida, Tengan temor a Dios, pues Él no solo puede quitar la vida, sino que tiene todo el poder para enviar al infierno. A Él sí que deben tenerle temor reverente, Lucas 12:5. Aún al adversario le fue dicho: al SEÑOR tu Dios adorarás y solo a Él servirás, Mateo 4:10. Jesús declaró la palabra de Deuteronomio 6;13 para hacer huir al enemigo y la tentación por el poder del nombre que Él sustenta.
Profundizando el Tercer Mandamiento tenemos que su observancia nos lleva a tomar conciencia de la presencia real y eterna de Dios en nuestras actividades diarias; Él quiere evitar que caigamos en la iniquidad de la blasfemia, el pecado del engaño y la apostasía de una falsa piedad e hipócrita adoración, pues usar el nombre de Dios en vano es como adorar a un dios extraño lo cual es idolatría al yo con el peligro de perder la salvación, Porque desde donde sale el sol hasta donde se esconde, es grande mi nombre entre las naciones, y en todo lugar se traen ofrendas limpias, porque grande es mi nombre entre las naciones, Malaquías 1:11.
La falta reverente a Dios y su nombre conduce a la gente a emociones engañosas, a ser desagradecidos, de doble ánimo y con falta de dignidad propia. Nos conviene obedecer y guardar este mandamiento si queremos ser bendecidos y guardados por Dios de todo el mal que afronta el mundo, El principio de la sabiduría es el temor al SEÑOR; de buen entendimiento son todos los que practican sus mandamientos; su alabanza permanece para siempre, Salmos 111, 10; Asi que si no oyen, y no deciden de corazón dar gloria a mi nombre, ha dicho YHWH de los ejércitos, enviaré maldición sobre ustedes, maldeciré sus bendiciones, y aún las he maldecido, porque no se han decidido de corazón, Malaquías 2:2.
Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.