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11 nov 2016

LA GRAN COMISIÓN DESDE EL A.T.



COMISIONADOS DESDE EL A.T.

Tendrán poder sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y en toda la tierra. Dios creó al ser humano a su imagen; varón y mujer los creó, les dio su bendición y les dijo: tengan muchos hijos, llenen el mundo y gobiernen; dominen sobre todos los peces, las aves y todo animal que se arrastra en la tierra. Génesis 1:27-28. Dios el SEÑOR puso al hombre en el Jardín del Edén para que cultivara y cuidara la tierra. Génesis 2:15.

 

Viene el día en que, afirma el SEÑOR, en que de la simiente de David haré surgir un vástago justo: Él reinará con sabiduría en el país, y practicará el derecho y la justicia. Jeremías 23:5.

 

Sabiendo que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, participando igualmente de las promesas en Cristo Jesús mediante el Evangelio, Efesios 3:6; Y esta salvación ha sido enviado a los gentiles. Ellos sí oirán. Hechos 26:28.; En Cristo Jesús la bendición d Abraham viniera a los gentiles…Gálatas 3:14..

 

 Para muchos, la Comisión de Dios empezó en el NT con nuestro SEÑOR Jesucristo, pero en realidad la comisión que Dios le ha dado a la raza humana comenzó desde Génesis, antes que la humanidad se distanciara de su Creador, SEÑOR y Dueño; en el día sexto de la creación, el ser humano recibió un encargo de parte del SEÑOR tan pronto los creó y los bendijo con autoridad delegada para ser fructíferos, multiplicarse, llenar la tierra y poner todo bajo su dominio, las aguas con sus habitantes, los cielos con sus aves y todo ser viviente sobre el suelo de la tierra, Génesis 1:27-30. Dios estableció a la humanidad para cuidar y cultivar la tierra donde nos colocó, Génesis 2:15

 

Desde esta perspectiva podemos conceptuar que la Gran Comisión del hombre de Dios, no solo es predicar el Evangelio, que claro, es nuestra prioridad, sino que también nuestra encomienda, nuestro encargo y comisión está en ejercer la autoridad con que Dios nos creó y dotó para dominar y gobernar la creación; pero no es como algunos la han tomado negativamente en este mundo de hoy que usurpa, abusa del poder y la autoridad esclavizando con tiranía. Podemos gloriarnos respecto a la autoridad que Dios nos dio, pero fue para edificación, no para destrucción ni vergüenza. 2 Corintios 10:8

 

Esta comisión fue dada antes que el hombre cayera vergonzosamente en pecado y en el miserable distanciamiento que nos separó de nuestro SEÑOR y Dueño; todo lo que el SEÑOR nos encomendó desde el Huerto del Edén, como ahora con la redención de Cristo, es ser portadores de su presencia, mostrando la imagen de su carácter, por la comunión y amistad que tenemos para con Dios, y mediar en la tierra con su bendito reino, traído por Cristo al nacer, vivir y morir en este mundo. Somos embajadores de Cristo, para que Dios exhorte a todos por medio de nosotros…2 Corintios 5:20.

 

Entonces, nuestra Gran Comisión está dada en función del Reino de Dios; ¿Qué significa esto? Primero: Si Adán congregó a todos los animales del Huerto para ponerles nombre, a nosotros como habitantes y ciudadanos del reino de los cielos, nos corresponde congregarnos para la alabanza y la adoración a Dios, no solo el séptimo día, sino todos los días; Segundo: ejercer dominio y sojuzgar significa conquistar la tierra para multiplicar el reino de Dios, apartados en santidad para bendecir y santificar la creación, hasta que toda la tierra vuelva a ser santa como como lo estuvo en el Edén, para que todo rincón del mundo sea lleno de la perdurable y magnifica gloria de Dios; porque El anhelo profundo de la creación, es esperar el momento en que se manifieste claramente que somos hijos de Dios. Romanos 8:19.

 

Las bendiciones que nuestro Dios nos da, no son para disfrutarlas egoístamente, por mininas que sean, porque toda bendición procede de Dios para que unos bendigan a otros con gozo y desprendimiento, sujetos, sometidos y dependientes del que nos creó, muchos más al comprender que fuimos expulsados de la vida con Dios, y que solo en Cristo logramos recuperarla, donde Él es el Rey y nosotros nos sujetamos y sometemos a su señorío; si nos fijamos bien, la comisión que Dios le dio a Adán, implicaba que su trabajo y toda su actividad estaba al servicio sacerdotal para Dios, con el fin de congregar a toda la creación a los pies del Rey en adoración continua por el Reino de Dios es universal, desde el principio y hasta el fin parta dirigir su plan de salvación dirigido a todas las familias de la tierra…En ti y en tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra. Génesis 28:14; sin perder de vista que Dios es el Dueño de todas las naciones, El juzga toda la tierra, porque es el Dueño de todas las naciones. Salmos 82:8.

 

La historia de Israel es muy importante aquí porque el SEÑOR le dio la identidad de ser su pueblo escogido, con el sagrado llamado de llevar sus palabras y su instrucción a las demás naciones, y fueron dispersos desde la Torre de Babel; entonces Dios llama a Abram en Génesis 12,profetizándoles que en él serían benditas las familias de la tierra, ya que este patriarca obedeció a la voz del SEÑOR, luego esta bendición y esta promesa pasa a Isaac y Jacob para que Israel sea luz a los gentiles; en todo este proceso están los fundamentos del Reino de Dios desde el principio. Y todas las naciones del mundo serán bendecidas por medio de ellos, porque han obedecido. Génesis 22:18.

 

La bendición a Abraham alcanza a todo el mundo para estar en el reino de Dios, porque al Dios que servimos les dijo:...De ti saldrán reyes y naciones…Génesis 17:6. Eventualmente y con el paso de la historia de Israel, florece el linaje y genealogía de David, con un Rey que vendría a reunir nuevamente a las naciones a la presencia de Dios; fue así como el Altísimo hizo el pacto sacerdotal en el Sinaí para que todo el pueblo de Dios viviera como un reino sacerdotal y una nación santa para Dios, como dijo Jesús y afirmó Pablo, para ser luz en el mundo, para ser lámparas y luminares que alumbran en medio de las tinieblas con santidad e integridad. Levántate, pueblo mío, envuelto en tu resplandor, porque ha llegado tu Luz y la gloria del SEÑOR brilla sobre ti. Isaías 60:1.

 

Esta comisión sacerdotal es el llamado a la santidad, a vivir en lo santo, siendo apartado para Dios para el bien de las naciones; el pueblo de Dios necesita consagración, transformado y santificado como siervos de Dios para el bien y la transformación del mundo, así, que si el mundo se ha sumergido es tinieblas, la responsabilidad es del pueblo de Dios que no ha cumplido su encomienda, su encargo y su comisión de ser santos y de testimonio mostrando a su SEÑOR. Pon tu vida en las manos del SEÑOR; confía en Él, y Él vendrá en tu ayuda. Hará brillar tu rectitud y tu justicia como brilla el sol del medio días. Salmos 37:5-6.

 

Al principio fue Israel quien debía ser mediador entre Dios y las naciones gentiles, hoy el llamado es para la Iglesia, para los redimidos en Jesucristo, para los que se dicen ser discípulos y seguidores de Él, para ser bendición para la gente y hacer bien al mundo y glorificar al Creador en medio de las naciones, es un llamado a la adoración, la alabanza y la oración para permanecer en la presencia de Dios. Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; haga resplandecer su rostro sobre nosotros; para que sea conocido en la tierra su camino, y en todas las naciones su salvación. Te alaben todos los pueblos, oh Dios: todos los pueblos te alaben. Salmos 67:1-3.

 

Tanto Israel en su momento como el pueblo de Dios hoy en día ha recibido misericordia y bendición sacerdotal para ser testigos de Dios en todos los rincones de la tierra, y nadie tiene excusa de no hacerlo; el camino de Dios debe ser dado a conocer en toda la tierra y que su salvación alcance las familias y naciones de la tierra; Porque el fruto del justo es árbol de vida y el que gana almas es sabio. Proverbios 11:30.

 

En el tiempo de los Jueces, los Reyes y las Crónicas de Israel, no había rey en la tierra, cada uno hacia lo que bien le parecía, hoy pasa lo mismo, miles no conocen ni tienen al Rey de reyes, por eso la gente corre despistada y confusa de un lugar para otro y cada uno hace lo que bien le parece, y a todos nos falta sabiduría del cielo, de lo bueno, lo justo y lo apropiado para minimizar y reducir el dolor, el mal y las tinieblas, todos necesitamos hacer lo correcto y hablar con verdad, si hemos aceptado la Comisión que Dios nos ha dado. En aquella época aun no había rey en Israel, por lo cual cada uno hacía lo que le daba la gana. Jueces 21:25.

 

Como le sucedió a Israel, se desvió del camino de Dios y cayó en la apostasía y la idolatría, necesitaban ser disciplinados y sometidos antes de poder ser luz a los gentiles, de igual modo le sucede al pueblo actual de Dios, a los creyentes, a la Iglesia, a los seguidores de Cristo, se han desviado del camino y ha sido necesario que sean castigados y corregidos de muchas formas para hacerlos volver a su SEÑOR, ser sanados y enderezados para poder ser luz a las naciones. Reconoce en tu corazón que, así como un padre disciplina a su hijo, también el SEÑOR tu Dios te disciplina a ti. Deuteronomio 8:5.

 

Tras instalación de David como rey, la Gran Comisión cobró vigor y se convirtió en un reinado de reyes y sacerdotes en una nación santa, y se vislumbró el reinado del Mesías que venía a restaurar la comunión del hombre con su Creador, siendo Él la cabeza del pueblo de Dios y el Gran Sumo Sacerdote que intercede por nosotros, mientras nosotros oramos por muchos aquí en la tierra y damos testimonio de su vida. Porque YO he puesto mi Rey sobre Sión, mi santo monte. YO publicaré el decreto: el SEÑOR me ha dicho: Mi hijo eres tú; YO te engendré hoy. Pídeme y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya, los confines de la tierra. Salmos 2:6-8.

 

Hablar de Adán y hablar de Jesús es hablar de la Gran Comisión, ambos engendrados por Dios como primogénitos, así que la herencia de Adán era muy amplia, pero mucho más amplia la de Abraham y David en Jesucristo, porque el mundo y todo lo que hay en él, le pertenecen al SEÑOR, pues todo fue creado por medio de Él y para Él. Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados. Conozco a todas las aves de los montes, y todo lo que se mueve en los campos me pertenece. Salmos 50:10-11.  

 

Adán recibió el derecho inherente de gobernar, multiplicar y sujetar toda la tierra en el nombre del Padre y para la gloria del Padre, Jesucristo recibió todo el reconocimiento del Padre y se le dio poder, autoridad y potestad sobre todo lo creado, pero En Cristo fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades: todo fue creado por medio de Él y para Él…Colosenses 1:16-23.


La Gran comisión desde el comienzo ha sido dada a los hijos de Dios, Adán la recibió en el principio, como hijo de Dios, Lucas 3:38, Israel, hijo y primogénito de Dios, Éxodo 4:22-23, Oseas 11:1, David heredó el manto de hijo en Adán como rey de la tierra, recibiendo la encomienda y comisión de gobernar al pueblo de Dios, dando a conocer su voluntad y extender el reino del Padre sometiendo a las naciones idólatras, y los enemigos que no eran solamente enemigos políticos y personales, sino que eran los enemigos de Dios, Salmos 89:26-28; pero los reyes desviaron al pueblo de su encomienda y su propósito con idolatría y rebelión a su Creador.1 Reyes  capítulos 11 al 16, algo que fue confirmado por los labios del Maestro en Mateo 12:25.

 

Siguiendo el plan y la Comisión, el Padre prometió levantar un rey davídico que como siervo sería luz a las naciones cargando los pecados de muchos, para que como el Gran Sumo Sacerdote, rociara las naciones con su sangre para redención, así, el unigénito y Primogénito del Padre recibió también la Gran Comisión y la cumplió.  Y dice: Poco es para Mí que Tú seas mi Siervo, para hacer volver al Padre a Jacob, para que restaures el remanente de Israel; porque también te di por Luz a las naciones para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra. Isaías 49:6.

 

Una vez el Hijo cumplió su misión, el pueblo de Dios, los hijos dse Dios en Jesucristo, la Iglesia y novia del Cordero de Dios, se nos ha encargado La Gran Comisión, ese encargo que como lo hemos visto en esta enseñanza, es desde el principio, amplia, profunda, extensa y de gran responsabilidad, para que el mundo entienda que todos deben volver a su Creador como SEÑOR y Dios de sus vidas, recuperando el diseño perfecto y el amor del SEÑOR. El SEÑOR  reinará sobre toda la tierra. En aquel día el SEÑOR será el único Dios, y su nombre será el único nombre. Zacarias |14:9


La Gran Comisión es la esperanza de reino que fue dada desde Génesis y confirmada a través de la Escritura, pero concretada en el NT para que muchos sean atraídos al Padre y restaurados a la condición original con la palabra del Evangelio que habla del Redentor desde el principio hasta el fin, desde Génesis hasta Apocalipsis, para que todo sea redimido en la sangre del Cordero y venga la salvación, en plan de redención en la justicia de Dios que es por fe, en el creer las promesas de Dios. Luego el fin, cuando el Hijo entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque es precioso que Cristo reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies…1 Corintios 15:24-28.

 

Lic. MEHC, hijas del Dios vivo, real y verdadero. Y servidora de su reino.

 



8 nov 2016

AGRADECIMIENTO VENCE EL PECADO DE INGRATITUD


UN CORAZÓN AGRADECIDO
VENCE EL PECADO DE INGRATITUD

Entren por sus puertas con acción de gracia; vayan a los atrios de su templo con alabanzas, denle gracias y alaben su nombre, Salmos 100:4.                                                                                                                                  Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con nosotros en Cristo Jesús, 1 Tesalonicenses 5:18.

Arráiguense profundamente en Jesucristo, y edifíquense sobre Él, confirmen su fe como han sido enseñados, rebosando siempre de gratitud a Dios, Colosenses 2:7. Y Todo lo que hagan o digan, háganlo como representantes del Señor Jesucristo y den gracias a Dios Padre por medio de Él,  Colosenses 3:17.

La gratitud no es solo un sentimiento humano, es un principio divino y un valor de calidad humana que experimentamos a favor de alguien, primeramente para con Dios y luego para quienes nos rodean, porque nos bendicen, nos benefician, nos ayudan, nos acompañan, nos oyen y consuelan muchas veces.. La gratitud nace desde el mismo Dios y nos enseña a ser agradecidos en su palabra; debemos dar gracias por todo lo que somos, tenemos, disfrutamos y hasta por las pruebas y aún por lo que nos falta y nos resulta difícil de comprender en medio de las necesidades y momentos difíciles. El agradecimiento es un principio bíblico que se convierte en virtud humana cuando aprendemos a ejercitarlo desde la niñez; somos los padres los encargados de enseñar a los hijos desde que comienzan a hablar, para que aprendan a tener un corazón agradecido que reconoce todo lo que Dios es, nos permite disfrutar y vivir, Ustedes serán enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias a Dios, 2 Corintios 9:11.

Agradecer es algo que debe hacerse en el momento mismo de recibir una dádiva de Dios, un regalo o un obsequio de alguien; un corazón agradecido no solo alaba a Dios y bendice a las personas por las cosas materiales, agradecer es propio de un de un corazón humilde, alguien que reconoce, que mucho de lo que tenemos o recibimos no lo hemos ganado por nosotros mismos, sino que ha sido el amor y la bondad de Dios  que mueve circunstancias y personas para darnos siempre lo mejor; aún en tiempos de aflicción y escasés, en aún podemos bendecir a otros en medio de nuestro dolor y necesidad, es algo más allá de nuestras fuerzas..La ingratitud por su parte es un pecado porque siendo desagradecidos, estamos pasando por alto la bondad ignorando su amor y misericordia que nos da lo que no merecemos y nos perdona el castigo que sí merecemos,Pues aunque conocían a Dios, no lo honraron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido, Romanos 1:21.
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La primera forma de agradecer a Dios es orando diariamente por todo lo que nuestro Creador nos ha permitido vivir durante el día; por eso el momento preciso de enseñar a nuestros hijos a ser agradecidos con Dios y con las personas es el tiempo en que empiezan a pronunciar sus primeras palabras y el punto crucial de eliminar la ingratitud es cuando se quejan o lloriquean por no tener los caprichos  que desean no permitiéndoles hacer pataleta que es signo de rebeldía que debe corregirse de inmediato. Es en ese instante cuando debemos recordarles todas las bendiciones que Dios has puesto sobre sus vidas, la familia, la Iglesia y la nación.

Nuestro compromiso y tarea como padres debe ser enseñar agradecimiento diariamente a los niños y a los jóvenes, si nos autoevaluamos como padres y adultos responsables, ¿somos nosotros mismos agradecidos? ¿Agradecemos al Señor cuando en todo tiempo, aun cuando pasamos dificultades y atravesamos por momentos tristes de la vida? Si nuestros niños y jóvenes de hoy no son agradecidos, no es problema de ellos, es de los mayores que no hemos dado ejemplo, cosa que nos debe llevar a arrepentirnos y a pedir perdón a Dios para que nuestro corazón sea mudado por uno que sea agradecido.

Es tan importante el agradecimiento, que Dios mismo instauró el ministerio del agradecimiento entre las tareas del tabernáculo de reunión, También dejó con los levitas a Hemán y a Jedutum y al resto de los que fueron escogidos y designados por nombre para cantar y dar gracias al Señor, porque su amor es eterno, 1 Crónicas 16:41; dos personas pocos conocidas, pero que tuvieron un papel importante en las tareas del templo para cantar himnos de agradecimiento a Dios y que estaban bajo las órdenes del rey, A todos ellos los dirigía su padre cuando cantaban en los servicios del templo acompañados de platillos, salterios, y cítaras. Asaf, Jedutun, y Heman estaban bajo las órdenes del rey, 1 Crónicas 25:6, porque una persona agradecida obedece y respeta a sus superiores.

Quizá muchas personas no alcancen a comprender la importancia de ser agradecidos ni la dimensión ni los efectos de la ingratitud y el daño que causa en las personas; Dios lo sabe, por eso el mismo Señor Jesucristo nos enseña a ser agradecidos adorando al Padre cada vez que iba a hacer un milagro o cuando estaba rodeado de niños, En aquel tiempo, Jesús dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste a los sabios y entendidos, Mateo 11:25. Debemos ser sabios con los niños enseñándoles gratitud.

Las personas desagradecidas tienen un corazón frío carente de amor, son calculadoras e interesadas, son utilitaristas, egoístas, indiferentes, molestamente ególatras y vanas; son aquellos que se quejan por todo, los que no les importa hacer daño a su prójimo, aquellos que aun a “sus seres queridos”, les causan heridas y dolor; los que usurpan propiedades, los que rechazan y menosprecian; aquellos que como cuervos, anhelan la muerte de sus padres y familiares para apropiarse de la herencia, aquellos que se rehúsan a pedir perdón y les cuesta perdonar, no expresan nada bueno a favor de otros, aquellos que son oportunistas para vivir y aprovechar el momento, los que se apropian del reconocimiento que le corresponde a otros, o los que ven todo triste y sin esperanza, Pues aunque conocían a Dios, no lo honraron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón se endureció, Romanos 1:21.

Todas estas personas han sido afectadas desde temprana edad por el virus, el cáncer y flagelo del pecado de la ingratitud que menosprecia a Dios, lo abandonan y le dan la espalda, son personas que no aman ni respetan a sus padres, todos ellos en gran medida, son producto de la ingratitud y el desamor, ignorando que la ingratitud enciende la ira de Dios, porque son privados de consejo, y no hay en ellos entendimiento. Ojalá fueran sabios que comprendieran esto. Y se dieran cuenta del fin que les espera, Deuteronomio 32:28-29. El pecado de ingratitud provocó la ira de Dios y mantuvo al pueblo de Israel 40 años dando vueltas en el desierto, porque Dios castiga a su pueblo cuando es ingrato, desobediente e irreverente.

Es por ello que a miles de personas les cuesta volverse a Dios, recibir a Cristo, rendir cuentas y ser buenos ciudadanos, peor aún, ser verdaderos hijos, hermanos, padres y vecinos solidarios, simplemente son seres humanos que caminan por el mundo. Todos vivimos con estas personas, y otros también nos soportan. La ingratitud nos vuelve personas indeseables, que se evitan y con quienes no se desea compartir, esto es una triste y lamentable realidad, la falta de agradecimiento ha contaminado de tal manera, que el común de la gente no solo se olvida de Dios, sino que se llega al punto de desechar y abandonar a los padres cuando están ancianos, Damos gracias a Dios porque siendo pecadores, Cristo murió por nosotros, Romanos 5:8. ¿Qué debemos hacer para cambiar esto?

1. Orar agradeciendo a Dios por la multitud de sus misericordias. Deben estar presentes cada mañana y por la noche para dar gracias y para alabar al Señor, 1 Crónicas 23:30. Es bueno recordar continuamente las buenas nuevas del Evangelio de Cristo y el sacrificio de su cruz, agradecer día y noche por haber dado su vida por nosotros que no lo merecíamos. Ese amor que nos mostró Jesús en el Calvario cuando éramos sus enemigos, nos debe mover a ser agradecidos, perdonar a los enemigos y amar a los que son difíciles. Jesús afirma que si amamos a los enemigos y perdonamos a todas las personas seremos llamados hijos del Altísimo, Pues aunque conocían a Dios, no lo honraron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón se endureció, Romanos 1:21.

Si aún Él es benigno para con los ingratos y malos, debemos estar conscientes todo el tiempo de agradecerle a Él su infinita misericordia y su amor perdonador cuando éramos extraños advenedizos ingratos, alabemos al Señor con acción de gracias porque Él ha puesto el sello de su propiedad en sus hijos. Lo curioso es que las personas desagradecidas que Dios nos permite tener cerca, son usadas para nuestro provecho, para corregirnos y darnos cuenta que debemos recordar su perfecto amor y su gracia al darnos vida  y proveernos bendiciones cada día Estén siempre gozos. Oren en todo momento. Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con ustedes en Cristo, 1 Tesalonicenses 5:16-18.

2. Agradecer y aceptar la prueba Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno, Salmos 139:23-24. Solo Dios puede cambiar el corazón ingrato de la gente, Él usa a muchas personas para pulirnos y llevar a cabo sus propósitos en nuestra vida como hizo con José y sus hermanos, Génesis 50:20. Debemos orar y pedir por los que nos resultan difíciles e ingratos; el pecado de ingratitud nos hace personas conflictivas, problemáticas e inmerecidos del reino de Dios, pero gracias a Dios que nos lleva cada día en su proceso, sólo la intervención del Espíritu Santo en nuestro espíritu hace que dejemos de ser ingratos, egoístas para abandonar la queja que son injusticia y rebelión.

Las quejas, la ingratitud y la mezquindad son falta de misericordia hacia los demás haciéndonos injustos ante los ojos de Dios, El Señor ya te ha dicho, oh hombre, en que consiste lo bueno y qué es lo que Él espera de ti: que hagas justicia, que seas misericordiosos y que obedezcas humildemente a tu Dios, Miqueas 6:8. Perdonar, pasar por alto los errores de otros, olvidar las ofensas y prodigar amor setenta veces siete, es una forma de humilde agradecimiento a  Dios.

El Eterno Padre me ha enseñado en mi vida práctica que cada vez que veo la ingratitud y defectos en otras personas y que me molestan cierta clase de actitudes en ellos, por lo general, son cosas con las cuales yo misma estoy batallando en mi alma y debo abandonar, algo que yo misma con la ayuda del Espíritu santo debo eliminar de mi vida y ser libre para tener un corazón agradecidos que adora y ama a Dios con intensidad y libertad a pesar de todo, No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y pensamientos en Cristo Jesús, Filipenses 4:6-7.                                             
Entonces ¿por qué juzgamos, por qué criticamos, porque condenamos? ¿Por qué hablamos a la ligera de otras personas? ¿Con qué autoridad nos atrevemos a agredir, rechazar y repudiar a alguien, en vez de amarlo? ¿Acaso la esencia del evangelio no es el Amor? ¿Cuál es nuestro trato hacia las demás personas? Si Dios me sigue amando a pesar de todo lo que le fallo y digo que ya no vivo yo, sino Cristo vive en mí, esto debe ser una realidad en mi vida, no puedo quedarme en solo palabras, No juzguen según las apariencias, antes de hablar deben asegurarse de lo que dicen para no dañar a las personas, Juan 7:24.

Cuando veamos a alguien desagradecido e ingrato, démosle ejemplo de amor y gratitud bendiciéndolo, seguro que Dios tocará su corazón, porque la generosidad vence la frialdad de lo ingrato.

3. El amor es un distintivo de gratitud a Dios por las personas que nos rodean. Y sobre todas estas cosas, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto, Colosenses 3:14-15. Tengo que dar gracias al SEÑOR por las personas que están siendo usadas por Él para hacerme más y más como Jesús. Las personas difíciles y compmicadas que Dios permite a nuestro lado son para producir en nosotros el fruto del Espíritu: Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio, Gálatas 5:22. ¡Qué maravilla cuando entendemos esto! 

Las personas difíciles, frías e ingratas son usadas por Dios, para llevarnos a agotar nuestras propias fuerzas, para despertar su amor extraordinario en nosotros; para entrenarnos en la generosidad, la piedad y la paciencia, para formar en nosotros un carácter manso y humilde fortaleciendo nuestra fe y confianza en Dios, pues nada de esto puede salir por nosotros mismos sino con la ayuda de Dios, es la gracia Todopoderosa que emana del Espíritu Santo la que produce desprendimiento a lo material en nuestro interior y crea la PAZ del agradecimiento que enseñó Jesús,  y que nos proporciona gozo haciéndonos agradecidos para fluir en la presencia de Dios para, Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos, Colosenses 3:15.

Ser agradecidos y llenos del fruto del Espíritu es parte del plan de Dios para que haya verdadero cambio en el mundo y Paz en las naciones, empezando por la familia sanguínea y la familia de Dios, su Iglesia, su esposa por la cual Cristo viene pronto. La gratitud de corazones rebosante de amor debe ser el comienzo para una nueva era de la Iglesia de Jesucristo sobre el planeta tierra, llevando en oración a Dios a todas las personas que consideramos difíciles y por lo tanto necesitadas de salvación Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de Él, Colosenses 3:17.

4. Obediencia a la palabra de Dios, Den gracias al Señor, porque Él es bueno; porque para siempre es su misericordia. Que lo digan sus redimidos, a quienes ha rescatado de la mano del adversario y los ha reunido de las tierras, del oriente, del occidente, del norte y del sur, Salmos 107:1-3.

Siempre, tendremos que lidiar con personas difíciles e ingratas, Cristo entronado en nuestro corazón, hace realidad su amor y su justicia; empecemos a dar más abrazos, regalar más sonrisas, ver cambiadas y regenerados a las personas por fe en el poder del Omnipotente por nuestras oraciones y cantos de agradecimiento. Todo lo que hagamos y oremos a favor de otros, se nos volverá como un búmeran de bendiciones impresionantes, porque en aquellas personas que consideramos más difíciles, están ocultan las bendiciones más grandes de Dios para nuestra vida Dedíquense a la oración: perseveren en ella con agradecimiento, Colosenses 4:2.

Ahora que examino mi corazón y tu examinas el tuyo, Padre nos exponemos ante tu corte celestial, y te pedimos Espíritu Santo que nos ayudes, nos aconsejes y nos dirijas a toda justicia siendo agradecidos; imploramos que llenes nuestro corazón de la gratitud del amor, que genuinamente mengüemos y que Cristo crezca en mí; porque anhelo ardientemente estar limpia y santificada para que mis oraciones no hallen estorbo; Ayúdame a orar por todas esas personas que me causan molestia con su actitud; Padre, que tu presencia sea vista en sus vidas y en la mía. Que a pesar de todo lo que hagan o dejen de hacer, yo pueda amarlos, bendecirlos, ser generosa y servirles para que Jesús me encuentre preparada para partir contigo en las nubes cuando vengas por tu novia. En el nombre de Jesús oramos, Amén


Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero  y servidora de su reino eterno.




6 nov 2016

DIOS QUIERE CRISTIANOS AUTÉNTI OS



DIOS NO QUIERE CRISTIANOS A MEDIAS, NOS QUIERE AUTÉNTICOS ¿SOMOS O NO SOMOS?

A los cielos y a la tierra pongo por testigos hoy contra ustedes, que les he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia, Deuteronomio 30:19.

En verdad, en verdad te digo, que si no naces de nuevo, no podrás ver el reino de Dios, Juan 3:3. Porque a los tibios, los vomitaré de mi boca, Apocalipsis 3:16.

Hay cientos de personas que van a un templo y se autodenominan cristianos. Tú los ves y participan en varias actividades de tipo religioso, pero si tú ahondas en sus vidas, te darás cuenta que son solo cristianos de nombre, nada más. Están pendientes de los defectos, los errores y las caídas de los demás para ir de inmediato a enrostrar sus defectos y sus pecados, incriminan, acusan y miran retadoramente a los ojos de su interlocutor señalando con el dedo su defecto, y esto es solo una pequeña muestra de lo que vemos.

Me pregunto: ¿En verdad son discípulos de Cristo, aman a Dios y a su prójimo? ¿En verdad han nacido de nuevo? Esa no es la clase de cristianos que nuestro amado Señor Jesucristo llamó a formar parte de su cuerpo que es su Iglesia. Lamentablemente esos son los testimonios de muchas personas que se llaman creyentes, ellos son los que han dejado el nombre de Cristo por el suelo y al pueblo verdadero de Dios muy mal parado, menoscabando el poderoso mensaje del Evangelio del reino de Dios. A Dios no le agradan los cristianos a medias, ¿O somos o no somos?

Ser cristianos no es ser activista de ritos religiosos, no es vivir de apariencias, no es hacer muchas tareas para querer resaltar, no es dedicarse a compartir pasajes bíblicos ni teorizar la palabra para vanagloriarse y agradar a los demás o para ganar el reconocimiento de los hombres. Si tú eres uno de ellos, te digo con dolor en mi corazón que no has  conocido a Jesús porque no has nacido de nuevo, nos has sido transformado por su amor y por eso ya tienes las consecuencias.

Los pecadores necesitamos de un Salvador, Jesucristo, quien murió por todos nuestros pecados, y Él dijo: En verdad, en verdad te digo, que si no naces de nuevo, no podrás ver el reino de Dios, Juan 3:3. Cuando reconocemos que somos pecadores necesitados de Dios, cuando nos duele el corazón, cuando lloramos intensamente y nos damos cuenta que estamos sucios, hambrientos y sedientos del Dios puro y santo, podremos arrepentimos, y ¡vaya que sí nos duele el alma cuando reconocemos el pecado! El verdadero arrepentimiento es profundo, podemos durar llorando por días y meses, mientras vienen a nuestro recuerdo tantas cosas terribles que hicimos, o cosas lindas que dejamos de hacer, lo cual nos oprime el corazón ante el Dios santo, nos duele mucho, esta es una señal importante de que hemos nacido de nuevo.

Y aunque todo esto es parte del proceso, hay algo mucho más importante que nos debe llevar a cambiar desde las entrañas, es algo que nos constriñe el alma y nos arruga el corazón: es ver en el espírutu a Cristo  colgado del madero ensangrentado y muriendo por mi. Nuestro poderoso y dulce Salvador, fue un varón de fuego, celestial amoroso y puro mientras estuvo entre los hombres como el inocente Hijo del Hombre,  desplegó amor, ternura y compasión a su paso, y sin embargo fue tratado como un criminal, Isaías 53.

En su corona de espinas de casi tres centímetros de largo, cada una penetró hasta tocar su cráneo, brotó sangre como de Cordero degollado, allí llevó cada enfermedad y esclavitud mental del ser humano.

Por la vía dolorosa, su espalda fue llagada con grandes surcos que chorreaban sangre a borbotones debido a los 39 azotes que recibió con cuerdas gruesas que llevaban en la punta un hueso puntiagudo y fuerte que rasgaba la piel hasta casi tocar las costillas, Él permitió eso por ti y por mí, en esas llagas profundas nos estaba dando sanidad especial para cada enfermedad y sanidad del alma herida.

En sus pies clavados a la cruz llevó toda parálisis física y espiritual; en sus manos perforadas por los clavos para colgar del madero, nos dio medicina y bendición en todo lo que hacen y tocan  nuestras manos para que nada nos contagie. Su costado traspasado sana toda enfermedad del corazón y las emociones. El reconocimiento de este poderoso sacrificio vivo y santo es lo que nos debe mover a ser nuevas criaturas y cambiar del estilo de vida para siempre, no temporal ni convenientemente; du sacrificio, muerte y resurrección nos ha traído vida eterna y vida plena para estar en este mundo para cumplir los propósitos de Dios en nuestra vida.
              
Aún hay muchos que no se han dado cuenta de la magnitud del sacrificio del Salvador, por eso rehusan comprometerse con Dios, simplemente no creen en Cristo y les parece que volverse a Dios es algo superficial, fuera de moda y hasta innecesario. Ser salvos no es haber sido bautizado siendo niños, tampoco es asistir a una iglesia, ni ganarse la eternidad por hacer “buenas obras”.  Ser salvos es ser radicales, firmes y determinados para olvidar el pecado, darle la espalda y dejar de hacer lo que hacíamos antes de saber y conocer de Cristo.

Las personas que no han valorado el amor del Padre y el sacrificar de su Hijo, son aquellos que viven el domingo en la iglesia pero toda la semana se acomodan al mundo, son personas que no han tomado conciencia del destino eterno de su alma, se conforman con lo que oyen en un púlpito o lo que les cuentan por ahí, toman livianamente su destino eterno, pero es urgente que se decidan por Cristo, nazcan de nuevo, renueven su mente y cambien de actitud: No juzguen para que no sean juzgados, Porque con el juicio con que juzgan, serán juzgados, y con la medida con que miden, serán medidos… No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, Mateo 7:1-2 y 21.

El peor obstáculo para aprender a interiorizar la verdad de Dios, es creer que ya se has aprendido lo suficiente y que no necesitas saber más. Lo sabio y lo mejor que podemos hacer, es humillarnos ante Dios, hablar con Él y pedirle de corazón a Jesús que nos llene de su Espíritu, ser transformados genúinamente y madurar en el proceso. Al Dueño del universo no le interesan los compromisos a medias, ni la obediencia parcial y mucho menos las sobras de nuestro tiempo, Él anhela de sus hijos toda nuestra entrega y dependencia total, no a conveniencia personal, a pedazos ni a plazos por momentos.

Dios dice claramente que el ser humano solo tiene dos alternativas: A los cielos y a la tierra pongo por testigos hoy contra ustedes, que les he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia, Deuteronomio 30:19. Solo existen dos alternativas, o la vida en Cristo que es bendición y vida eterna o la muerte de vivir en el pecado y con las consecuencias de estar separado eternamente de Dios; o eliges a Dios o sigues a satanás, o terminas en el cielo o terminas en el infierno, con Dios no hay lugar a liviandades, tibiezas, ni mediocridades, tampico los términos medios; o eres frío, o eres caliente; o eres valiente o eres un cobarde; o eres obediente o desobediente, o eres santo o eres impío.

Porque Él nos dio vida, cuando estábamos muertos en delitos y pecados, en los cual anduvimos antes de conocer a Cristo, siguiendo la corriente del mundo, siguiendo al príncipe de la potestad del aire, que es el espíritu que ahora se manifiesta en los desobedientes. Y antes éramos así, porque vivíamos en los deseos de la carne, haciendo nuestra propia voluntad y dejándonos llevar por la bajeza de nuestros pensamientos, por eso éramos esclavos de la ira, lo mismo que los que andan sin Cristo, Efesios 2:1-3. Parafraseado mío. Y añade: Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aún nosotros estando muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo, por gracia somos salvos, Efesios 2:4.

Tampoco califiquemos, evaluemos, juzguemos ni recriminemos a las otras personas según el parecer de nuestro pensamiento ni por lo que somos; he podido confirmar que en aquello que más juzgamos, y aquello que más nos molesta de otra persona, eso somos, eso guardamos muy adentro del corazón, esas personas vienen a ser un reflejo de nuestra realidad interior, es por eso que la palabra dice: Eres inexcusable, oh hombre, quien quiera que seas tu que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas, haces lo mismo, Romanos 2:1.

Dios nos muestra un espejo de lo que hay en nuestra alma, cuando juzgamos a otro, por eso nos dice: Porque mis pensamientos no son sus pensamientos, ni sus caminos, son mis caminos, dice Jehová, Isaías 55:8. No son las cosas “buenas de nosotros” lo que agrada a Dios, lo que le agrada es que nos sumerjamos en Él, en la profundidad de su amor mostrado en la cruz, en la santidad y entrega, y la gracia del Padre nos justifica a través del Hijo, nosotros debemos estar atentos velando de no resbalar, porque el que se cree estar firme, mire que no caiga.

Nadie se justifica ante Dios por lo bueno que haga, Aún nuestras mejores obras son como un trapo sucio delante de Dios; porque todos hemos caído como las hojas secas por nuestros pecados que nos arrastran con el viento. Porque no hay nadie que invoque Tu nombre ni se apoye en Ti. Por eso has escondido de nosotros tu rostro, y nos has dejado marchitar en nuestras maldades, Isaías 64:6. 

Las personas que se ponen al margen de Dios y no se alinean a Cristo, ni viven por el Espíritu, fracasan, porque no le han creído a Dios, lo han rechazado, y lo han tomado en poco, no han aceptado el perdón de sus pecados y menosprecian el valor de la salvación, ellas mismas se engañan, han escogido unirse al enemigo de Dios por su corazón no arrepentido, recibirán conforme a lo que han escogido, Dios sigue llamando porque aún hay tiempo, Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que crean en El que el Padre ha enviado, Juan 6:28-29. Creer en Cristo es tenerlo en cuenta cada vez que actuamos, hablamos, pensamos y decidimos.

Creer no es suficiente, debemos transformarnos y morir al pecado para liberarnos y estar seguros de ir al cielo con Cristo. Debemos aceptar su perdón, vivir en Él y para Él: YO SOY el camino, la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por Mí, Juan 14:6. Si aceptamos esto, también podremos experimentar lo que es tener al Espíritu Santo entronado en nuestro corazón, Él es quien nos ayuda en nuestra debilidad para ser perfeccionados, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, tampoco honra al Padre que lo envío, Juan 5:23.

Y finalmente, quienes han escogido vivir para Dios, creer en su palabra, arrepentirse, cambiar de forma de vida y ser llenos del Espíritu Santo, para Caminar con Pasos Firmes en Dios, no solo serán gratos a los ojos del santo, sino también ante los ojos de los hombres, para convertirse en multiplicadores del reino de Dios y de su amor. Por eso hermanos míos, ya que Dios es tan bueno con ustedes, les ruego que le dediquen toda su vida y todo su cuerpo a servirle y a hacer todo lo que a Él le agrada. Así es como le debemos adorar, Romanos 12:1-2. Cada uno de nosotros debe tener cuidado de la manera en que construye, 1 Corintios 3:10b-11.

Así que si eres un verdadero cristiano, no puedes seguir siendo un incrédulo que duda de la palabra de Dios o fluctúa entre el reino de Dios y el mundo, mucho menos seguir siendo piedra de tropiezo para la salvación de otros. O cambias radicalmente para seguir a Cristo o lo abandonas del todo, porque no puedes servir a dos señores a la vez. Tampoco quieras cambiar a otros, ese es trabajo de Dios. Él perfecciona el carácter. Nuestra labor es orar, interceder y amar al prójimo.

Permitir que Dios obre en nosotros y a través de nosotros, no importa si nos ignoran, no importa si pasamos desapercibidos, Dios es quien honra, promociona y recompensa. Tampoco significa ponernos a favor o en contra de alguien, sino agradar a Dios puestos los ojos en Cristo, YO SOY la puerta; el que por Mí entra, será salvo; entrará, y saldrá y hallará pastos, Juan 10:9-10. Hagamos todas las cosas, deleitándonos en el Señor para que Él conceda los deseos de nuestro corazón, Salmos 37:4. Y entregando nuestra voluntad para ver su gloria obrando en mi y en ti Amén.

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.



3 nov 2016

QUE RUJA LA LEONA DEL TODOPODEROSO


SI EL LEÓN RUGE LA LEONA TAMBIÉN
¡QUE DESPIERTE LA LEONA DE YHVH!

No hay brujería que funcione contra el pueblo de Dios. ¡Miren todo lo bueno que el Eterno ha hecho por su pueblo! He aquí que esta nación se levanta como leona, y como león que se yergue; no se echará a descansar hasta que haya vencido a sus enemigos, Números 23:23-24.

Cachorro de león es mi pueblo, devora la presa y subsiste; se agacha, se echa en el suelo como lo hace un león grande. ¿Y quién se atreverá a molestarlo? Génesis 49:9.

Su rugido es como de leona, ruge como leoncillo, gruñe y atrapa la presa, y se la lleva sin que nadie la pueda librar. Isaías 5:29.

Cuando Dios mira a su pueblo, Él ve a su Hijo en cada uno de los miembros del cuerpo de Cristo, pero hay muchos que aparecen escondidos y lejanos de su presencia, porque le han dado la espalda a su Rey, al León de la Tribu de Judá, pues se han ido al mundo, se han aletargado y como presa de aquel aparente león rugiente, han amado más las tinieblas que la luz con sus malas obras, Juan 3:19; ellos se han dejado cazar de los deleites y mentiras del mundo, que oscurece no solo la coherencia de la fe y del buen juicio, sino que también han desviado el camino de la Luz Eterna. Así que, arrepiéntanse y conviértanse, para que sean borrados sus pecados; y vengan de la presencia del SEÑOR tiempos de refrigerio. Y Él Padre enviará a Jesucristo como les fue anunciado. Hechos 3:19-20.

Frente a la guerra de las naciones, el sufrimiento familiar, el dolor y el vacío personal del corazón, es hora es levantarnos en oración, ayuno y clamor, pues no nos queda más que ser verdaderos hijos de Dios, volviéndonos a Cristo de corazón para tener nuevas fuerzas, ser salvos y guardados para continuar en la lucha con el alivio de la protección y la paz que solo Dios puede darnos; no hay porque tener miedo, ni huir, ni escondernos, ni retroceder ante el peligro inminente de los enemigos que avasallan. SEÑOR, sálvanos de la boca de los falsos leones, ¡defiéndenos de los cuernos de esos toros! Salmos 22:21.

Como valientes guerreros nos levantamos como temibles leones, porque nuestro Rey el León de la tribu de Judá; en Cristo somos leones y leonas de fuerza incontenible, fe inamovible y poder imparable para vencer la maldad con el bien, el miedo con valentía, la falsedad con la verdad, la muerte con la vida, la debilidad con la fuerza, la guerra con la paz, el odio con amor, y el dolor con consuelo y esperanza. Sean sobrios, y velen; porque su adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. 1 Pedro 5:8-9.

Somos más que vencedores en Cristo Jesús, SEÑOR nuestro, Él es nuestra fuerza y somos sabios en su Espíriru para discernir la luz de la tinieblas, dar la batalla y actuar a favor de la vida, para alcanzar libertad en justicia; la Iglesia de Jesucristo como leona valiente no retrocede ni se rinde, sino que sale a la caza, vigila, y lucha unida por el bien de las familias, nuestra nación y la tierra; todos juntos en la fuerza del Valiente Varón de guerra, dando la batalla de la fe en santidad y clamor por nuestros cachorros, trabajando y cuidando a los más pequeños y tiernos de la manada. He aquí este pueblo se levanta amenazante como leona, y se yergue como león, no se echará hasta que devore la presa y beba la sangre de los enemigos que haya matado. Números 23:24.

Ser genuinos leones, fieles y aguerridos es una decisión y una determinación para valientes, no para cobardes; muchos tienen que abandonar la comodidad y el amañe al pecado para vivir una vida imparable de limpieza, rectitud, santidad, obediencia y oración porque somos la familia de Dios, y los genuinos ciudadanos del reino son soldados de corage y gallardia, que como leones corren, alcanzan la presa y la destruyen para habitar a plenitud en la selva del mundo. ¿No te he mandado que seas fuerte y valiente? No temas ni te desanimes, porque el SEÑOR tu Dios estará contigo dondequiera que vayas. Josué 1:9.

Somos de los que no dejan de luchar, pues NO somos cobardes ni débiles pusilánimes de doble ánimo; si el León ruge tras la presa, la Leona de Dios ruge y da el ataque contra los que ponen trampas y acechan en la oscuridad, pues en el mundo abundan los malvados como Caín y traicioneros como Judas, y si los ladrones del oscuro desierto no paran su acechanza contra la manada del León, las leonas como centinelas 24/7, están en la brecha y al servicio del Rey León que ya venció al que tenía el imperio de la muerte. ¿Y tú, Puedes cazar la presa para la leona, o saciar el apetito de los leoncillos? Job 38:39. 

Los leones defienden su territorio, mientras las leonas atentas, despiertas, activas y vigilantes corren tras la presa para alimentar y resguardar a los cachorros; el panorama de los leones en la dura selva, es un hermoso cuadro para el pueblo de Dios en este tiempo en que nuestra nación Colombia y muchas más naciones sufren la cruel embestida de las fieras salvajes que acechan en la oscuridad del mundo; es hora de alumbrar unidos a luz de Jesucristo, para que venga su reino y su justicia, y que se haga su voluntad en esta tierra como se hace en el cielo; no durmamos, luchemo, y si alguno se queda echado mirando y esperando que lo alimenten, ese está destinado a perecer; es necesario que todos hagamos nuestra parte y actuemos para cuidar la,manada. Un león perece por falta de presa, haciendo que los cachorros y las leonas se dispersen. Job 4:11.

Si en las Escrituras se compara al SEÑOR con un león, y se le llama León de la Tribu de Judá, es precisamente por su fuerza y valentía de guerrero, que con poder y fuerza luchó en el Calvario, exhibió publicamente a las potestades en la cruz despojandolos de todo poder, así avergonzó y venció al diablo, complentando la victoria al resucitar victorioso; la responsabilidad de la Iglesia leona es morir al pecado, el mundo, y en el ámbito espiritual resplandecer y brillar como lo hace el Rey que también es Sol de Justicia y nosoyros instrumentos de su justicia; con ese mismo carácter debemos ser sus fieros leones que no se amedrentan ante el peligro, sino que luchan incontenibles en el poder del Espíritu; si el león en la selva es el rey de los animales, Jesucristo es Rey y SEÑOR sobre su manada, y con dominio destruye las maquinaciones del que aparenta ser león, pero es lobo rapaz, que busca a quien devorar. Huye el impío sin que nadie lo persiga; Mas el justo está confiado como un león. Proverbios 28:1.

Jesucristo con su señorio, autoridad y poder, le arrebató la cautividad, al falso león, llamado diablo; nuestro SEÑOR padeció una sola vez por los pecados de la humanidad, murió en su humanidad de Hijo del Hombre, pero ha sido vivificado por el Espíritu como Rey de reyes y SEÑOR de señores, porque Él tuvo el coraje del amor sacrificial, yendo hasta las profundidades de la tierra a predicar y salvar los espíritus encarcelados que desobedecieron hasta los días de Noé y murieron antes que apareciera nuestro Gran Rey. 1 Pedro 3:18-20. Con su poder y autoridad de Rey, es quien nos debe gobernar y defender, no el mundo, y nosotros debemos responderle a Él como sus redimidos. Cristo subió porque primero bajó a las profundidades de la tierra. Efesios 4:9.

Si el León de la tribu de Judá es feroz contra el mal y las tinieblas, su leona, la Iglesia, debe ser el brazo armado de la justicia del Padre, porque aunque Él es grande, fuerte y valiente, es movido a misericordia para salvar y liberar a su manada de leones, leonas y cachorrillos ante el peligro del mal; pero todos debemos arrepentirnos dejando la vida de pecado, humillados ante Él para ser salvados y guardados de tanta iniquidad, amenazas y peligros de este mundo cruel; el León vendrá a pelear por su leona y nos liberará de aquella fiera que roba, mata y destruye. Uno de los ancianos me dijo: No llores: porque ha triunfado el León de la tribu de Judá, la raíz de David, y Él abrirá el libro con sus sellos. Apocalipsis 5:5.

Somos pueblo que representa al Eterno en este mundo, Él es nuestra prioridad, paremonos firmes en la fe del Hijo de Dios, porque a Él pertenecemos, pues nos compró con su sangre, y tal es el Padre, tal son los hijos, No temas manada pequeña, porque a su Padre le ha placido darles el reino. Lucas 12:32. Todos en el mundo tienen dificultades y sufrimientos, pero el Dios Padre protegerá, al humilde de fe obediente, corazón dispuesto y manos limpias; el león en la Biblia no es solo una metáfora, es una realidad espiritual latente del poderoso amor del Cristo resucitado, que conquistó la vida con sacrificio, dolor y sangre, luchando contra el falso y cruel león destructor y homicida; Cristo con contundente victoria, anticipó nuestra resurrección y vida eterna. Por cuanto has guardado mi palabra con paciencia. YO también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para poner a prueba a la humanidad. Apocalipsis 3:10. 

Hay dos reinos: en uno Gobierna el amor y el Sol de Justicia, el León de la tribu de Judá, y en el otro impera el odio del lobo rapaz, que corrompe y falsea ser león que ruge, pero en realidad gruñe con venganza; así que mientras el León, Mesías Rey, exhibe y proclama su señorío, y realeza majestuosa, salvífica y redentora, satanás maquina, roba, mata y dertruye acechando vidas desde la oscuridad y fría noche que vive el mundo. Así que, seamos sobrios y velemos, porque nuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. 1 Pedro 5:8.

Nada ni nadie puede resistir la fuerza imparable e incontenible del León de Judá, Arieh Yehuda, que reina, gobierna y protege tiernamente su manada, su tribu, su familia real de sacerdotes y nación de gente santa, porque finalmente subiremos con El, como su novia y esposa; este León fija sus fronteras y límites y está atento al peligro que pueden correr sus leonas, leones y leoncillos, Él no permitirá que el rugiente falso se acerque; y si el Rey León avisa el peligro, sus leones y leonas se levantan, se preparan y se alistan para cubrir la brecha y los flancos más débiles, por eso debemos entrenarnos para el último tiempo; aprendiendo a batallar valientemente y con mano dura contra la maldad del impío; será un trabajo duro contra las puertas del infierno que no prevalecerán contra la fiera leona del SEÑOR. Como osa privada de sus cachorros, me enfrentaré a ellos y les desgarraré el pecho, allí los devoraré como leona, y los desgarraré como una bestia salvaje. Oseas 13:8.

Somos el pueblo Jayalim, soldados de Cristo, una fuerza militar poderosa y grande en YHVH Sabaot, El Varón de guerra; desde remprano y sin cesar Dios llama a su pueblo leona, labi leviah y Ariéh, Ariel, el león de Dios que como nación valiente, a manera de leona, sale a buscar la presa, porque estamos despiertos para enfrentar el peligro y las fuerzas del infierno que amenazan debilitar la fe de muchos con ataques mortales; así que, parémonos para salir a la batalla, suscitando una estampida espiritual que haga temblar el infierno, mientras se avivan los que han de ser salvos, porque luchamos en el poder de Dios. Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón. Salmos 91:13

Con la ayuda del Espíritu Santo, purífiquémonos, para que su fuego consumidor destruya toda acechanza del adversario, en la prueba que vendrá segura sobre el mundo entero, pues cosas terribles vendrán; respondamos valerosa y resueltamente, sin ningún miedo; aunque muchos no vean claro porque están ajenos a la cobertura del Rey, sucede algo paradójico, como si Dios dijera: te miro pero no te veo. Porque sus pecados han hecho separación entre Dios y los hombres, Isaías 59:2; muchos siguen alejados de Dios y no ven el peligro. ¿Qué fue de la guarida de los leones y de la cueva de los leoncillos, donde el león, la leona y sus cachorros se guarecían sin que nadie los perturbara? Nahum 2:11.

Vienen tiempos cuando el lobo aparentando ser león gruñirá con estruendo escupiendo engaño, confusión,  división e inseguridad contra la leona de YHVH Sabaot, el usurpador, ladrón, engañador y homicida es un vagabundo errante que acecha todo el tiempo a la manada pequeña, ese insiste en acabar con el Rey León, porque siempre ha codiciado el trono y usurpa los flancos intentando apoderarse de la leona; ese león que gruñe se fija en cierta clase de leones: en los cobardes y pusilánimes que se echan a dormir y son simples espectadores, no hacen nada pero reclaman sus derechos porque son mantenidos, con ellos el lobo agranda su oscura manada apóstata para salir a robar, matar y destruir; el falso león siempre está hambriento y airado, es un sucio y verdadero enemigo lleno de odio luchando contra la vida de fe, él obtiene todo por la fuerza, impone y hace violencia para crear guerra fratricida entre los leones, así separa los cachorros de la manada para matarlos. Porque no has entendido la voz del SEÑOR, y tan pronto como te apartes de Él, un león te matará…1 Reyes 20:36.

Iglesia Leona del SEÑOR, levántate, mira el peligro que te acecha, saca la suciedad de tu vida y cuida tu familia, para que tu atmósfera y contorno se limpien de iniquidad, desorden e injusticia por el pecado repetido de generación en generación, sufriendo lo que hoy vemos en la sociedad y el gobierno corrupto de gente que vive sin Dios y sin ley, unos fulanos como los malos gobernantes que van por la senda ancha, donde todos se corrompen y compiten intentando quedarse en cualquier manada; el pueblo de Dios debe enfrentar esto para frenar y limitar tanta maldad sobre la tierra, NO participes con ellos, ni celebres las cosas del mundo porque Dios aborrece todo lo que se opone a sus mandamientos y principios. ¿Qué era tu madre? Una leona entre leones. Echada en medio de leoncillos, ella crió a sus cachorros, e hizo subir uno de sus cachorros; vino a ser leoncillo, y aprendió a arrebatar la presa, y a devorar hombres. Y las naciones oyeron de él, entonces cayó en la trampa, y lo llevaron con grillos a,la tierra de Egipto…Ezequiel 19:2-14.

Todo lo que sucede en el mundo es anormal y antídiseño, cumpliéndose la profecía con el aumento de la maldad, la multiplicación de las aberraciones y ampliación de los caminos torcidos, esa es la razón por la cual debemos prepararnos y cuidarnos del león rugiente que busca saciar sus instintos, el diablo es acérrimo adversario de Dios y su pueblo, el principal oponente que ataca y bombardea el bien y la justicia sin parar; el león de apariencia es una fiera indómita que no selecciona a sus víctimas, ataca a todos, y los que caen, es porque se parecen a él; pero los leones y leonas del Altísimo velan y prevalecen. Así será el resto de mi pueblo entre las gentes, en medio de muchos pueblos, como el león entre las bestias de la montaña; como el cachorro del león entre las manadas, el cual pasa, pisa, arrebata y no hay quien escape. Miqueas 5:8.

Antes que el tiempo apremie, que leona se yerga, ruja, pelee y arrebate, para que venga la liberación, se desaten los nudos, se rompan las cadenas y se pudran los yugos viviendo en la unción del Espiritu; si Dios ve frutos dignos de arrepentimiento, experimentaremos el glorioso mover del Espíritu Santo avivando a muchos, pues el pueblo santo será apartado de los juicios que han de venir para el mundo, porque así dice el SEÑOR: YO iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos; y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que YO SOY YHVH, el Dios de Israel, que te pongo nombre, Isaías 45: 2-3. YO rugiré como el león y ustedes me obedecerán...sus descendientes vendrán a Mí, vendrán temblando como las aves que vienen del oeste, y YO los llevaré a su casa...YO SOY el Dios de Israel. Oseas 10:11.

Adquiramos la fuerza, la fiereza y valentía del León para rugir en santidad contra el maligno, con grandes rugidos de oración y discernimiento del Espíritu, atemoricemos y hagamos huir al rugiente, para que la leona experimente la victoria; la leona del SEÑOR despierta para arrebatar las almas en este tiempo porque tenemos los genes del León Eterno que despedazó al dragón, mientras tanto, la leona cuida a los pequeños, y enseña a los más jóvenes, da testimonio a los adultos, y lleva la gloria de Dios a los rincones de la tierra. Y así dice el SEÑOR: Este pueblo se levantará como una leona, se pondrá de pie como un león que no descansa hasta devorar su presa y derribar a los enemigos de Dios. Números 23:24. 

Si queremos evitar los desastres de las fieras salvajes y los seres malignos del mundo, rujamos con el poder del Leon de Judá, con fe obediente, pureza, consagración y fidelidad; la leona es el animal que defiende sus cachorros con fiereza, ella no descansa hasta que caza la presa y trae comida a los cachorros, así honra al león de la manada, así debe hacer la leona de Cristo. Tú y yo somos la leona que se levanta para honrar al León de la Tribu de Judá, yendo por la presa, iremos a rescatar a cientos de leocillos de las fauces del rugiente y no descansaremos hasta traer a miles ante la presencia del Rey. Ustedes son como una manada de leones, listos para arrebatar la presa. Mi pueblo no descansará hasta ver vencido a su enemigo. Números 23:24.

Tenemos que ser feroces e implacables contra el mal, violentos contra la injusticia, firmes contra la incredulidad, sabios con discernimiento y duros contra el engaño y lo que se opone a Dios y su evangelio. No podemos quedarnos quietos cuando muchos están cayendo y mueren cazados en las fauces del rugiente falso león, y muchos podrían ser sorprendidos. Vendré repentinamente, como un león que sale de los matorrales y se lanza a los lugares donde siempre hay pasto fresco, haré huir a los enemigos, y haré que gobierne la persona que YO escoja. Pues ¿Quién puede compararse a Mí? ¿Quién puede desafiarme? ¿Qué pastor puede hacerme frente? Jeremías 49:19.

Pueblo mío, YO te cree y te formé, te hice libre, para que seas intrépido, para que seas fuerte, haré maravillas en medio de ti para que se despierte tu fiereza, derramaré El fuego de mi Espíritu, unido a tu disposición de corazón, porque YO pongo el querer como el hacer, mi unción y la determinación de tu alma, harán lo mejor del trabajo conmigo, tú te mueves y YO abro puertas. Tu cambio de vida ha de ser extraordinario, genuino y visible impactando sobrenaturalmente la tierra y la sociedad, YO lo quiero en tu vida para que dejes fluir mi gloria y miles de vidas sobre la tierra sean rescatas para Mi Reino; pueblo mio, debes hacer tu parte mientras YO hago la mia, es un trabajo de equipo. Sí YO, el SEÑOR, SOY el León de la tribu de Judá, Tu eres mi nación santa, mi leona la cual anhelo que despierte ferozmente. Porque he aquí, mi pueblo se levantará amenazante como el león y no descansará hasta devorar la presa…Números 23:24.

Tú eres mi leona, YO SOY el León de la tribu de Judá, nación mía, vive a plenitud en mi presencia, tu eres el pueblo que vive en la Luz Admirable para que seas sal y luz sobre la tierra, destinados para lanzar la red y cazar almas en la oscuridad de la noche que el mundo vive. Son tiempos proféticos, para ver lo que se esconde y se revele lo que está en medio de las tinieblas, así como la leona caza en la oscuridad de la noche; pueblo del Dios Vivo tienes la capacidad para cazar presas en la oscuridad terrible de la noche del mundo que vive la humanidad. Te he llamado pescador de hombres en medio del mundo, porque eres tu el elegido, mientras YO dirijo, gobierno y ejerzo poder contra el lobo que devorar a mis corderos, y YO te digo: Clama en el desierto, prepara camino al SEÑOR; endereza calzadas en la soledad ante nuestro Dios. Todo valle sea alzado, bájese todo monte y collado; lo torcido se enderece y lo áspero se allane, Isaías 40:3-4.

Oremos y clamemos sin cesar, reforzando la intercesión profética y el clamor ardiente, puestos los ojos en el Autor y consumador de la fe con oraciones poderosas cargadas de la palabra de Dios, que sean oraciones feroces, fuertes, violentas contra el infierno, que como sables de doble filo aterroricen al diablo y lo hagan huir. La determinación, la valentía y el coraje de los leones han de ser impartidos entre el pueblo de Dios. Salgan, no importa si hay nieve, no importa si hay frío, no importa nada de este mundo, sal a llevar mi gloria para que veas mis maravillas. Este mi pueblo, que se levanta como una leona, como un majestuoso león que despierta. Ellos se niegan a descansar hasta que hayan devorado a su presa…Números 23:24.

Ganaremos la batalla con el poder intercesor de las leonas de Dios, mujeres que interceden y leones que trabajan para cambiar la cultura del mundo con la cultura del reino; gente misericordiosa que atiende necesidades donde hay, Dios muestra y envie; como leona debes participar en muchos frentes de trabajo con servidores entrenados. Los machos, los leones fuertes, enfrenten el peligro, pero leona y león deben estar juntos para pelear el sueño del Gran León de la tribu de Judá, esto será cordel de tres dobleces que no se romperá, porque el sueño de Dios, es la pesadilla del diablo. Somos leones espirituales en las manos del Todopoderoso Dios, Mi gente se levanta como un león, no caerá sino que comerá lo capturado…Números 23:24.

Hemos visto y vivido muchas cosas horribles en la tierra, pero vendrán peores y hemos sido creados para pelear la buena batalla de la fe y ver cosas superiores, las cosas extraordinarias de Dios; Cristo nos salvó y nosotros como sus colaboradores vamos a rescatar a otros como lo dice Isaías 61; seamos todo lo que el Padre celestial creó, soñó y diseñó en cada uno de nosotros. Dios te desafía a ti y a mí para dejar de tener miedo a las fortalezas del infierno, empezar a movernos en la ferocidad del brazo victorioso de YHVH y el fuego consumidor del Espíritu; hay que ir por los homicidas, por las prostitutas, por los drogadictos, por los corruptos, por los alcohólicos y a todo lo que el SEÑOR nos envíe. Hay muchos pobres, hay muchos desnudos, no solo exteriormente, sino interior y espiritualmente, saquémoslos de las jaulas para que sean desencadenados y salgan de las mazmorras hacia la libertad. El preso agobiado será libertado pronto; no morirá en la mazmorra, ni le faltará su pan, Isaías 51:14.

Digamos SEÑOR: yo soy tu servidor, soy tu discípulo envíame según tu propósito, yo iré a llevar esperanza y que miles vuelvan a soñar de nuevo con educación, formación, empleo, amor en el poder y la fuerza imparable del León de la tribu de Judá. He aquí el pueblo que se levanta como leona y se yergue como león, no se echará a descansar hasta que haya devorado su presa… Números 23:24.

Dejemos de lidiar con lo oscuro, no carguemos maldiciones, iniquidad ni oprobio, alcemos la voz con el poder de la palabra porque ya se oye el rugido del León de Judá que se levanta para quemar el mal, Salmos 29:7; firmes en la fe feroz que elimina la duda, la incredulidad y la mundanalidad, nuestra confianza está en Dios que doblega toda la fuerza del infierno, Él es el Vencedor de la cruz y el conquistador que con el poder avasallador de la resurrección ha dado vida. En Cristo somos impresionantemente poderosos para frenar, el avance de las tinieblas en función de lo que somos en Cristo: la manada pequeña del Reino de Dios. Jeremías 1:10 y Lucas 10:19-21.

OREMOS: Padre celestial, agradezco la profundidad de tu amor, te pedimos que en estos tiempos peligrosos nazcan y surjan leones y leonas valientes que provoquen un despertar glorioso mediante un impetuoso, feroz e implacable mover espiritual de luz contra la oscuridad, arranca las limitaciones de tu leona, los pretextos y las excusas de los corazones; que despertemos a la realidad de quienes somos en tu Hijo Amado, que reconozcamos plenamente que somos tuyos, que no es nuestra fuerza sino tu poder, que reconozcamos el territorio que nos has dado, para pelear por él y armarnos de valor en tu Espíritu  para ser más que vencedores de manera palpable y visible. Amén.

Padre ayudamos a retomar nuestra posición y recobrar las fuerzas para poseer plenamente la tierra que nos has dado, libera audacia, poder y libertad en tu Iglesia, y en tu pueblo como la que posee los leones en su manada, y que miles conozcan al Creador mientras se elevan oraciones en murmullo hasta que lleguen a ser estruendosos y estremecedores rugidos que hagan retroceder al enemigo, en el nombre de Jesús. Amén. He aquí,  un pueblo que se yergue cual leona, y se alza como un león; no se echará a descansar hasta que haya acabado con su presa…Números 23:24.

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.