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24 abr 2016

ACEPTADOS Y RESTAURADOS EN CRISTO

ACEPTADOS Y RESTAURADOS EN CRISTO COMO ZAQUEO

¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. Romanos 8:33

Para que justificados por su gracia, viniéramos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna, Tito 3:7.

Por tanto, puesto que tenemos en derredor tan gran nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia y que tan fácilmente nos envuelve, y corramos perseverantes la carrera que Dios nos ha puesto por delante. Hebreos 12:1.

En ocasiones llegamos a sentir pena, dolor y culpa por diversas razones, pero aunque a veces nos sintamos tan mal, debemos saber que hay una oportunidad para el perdón y la restauración recuperando la paz interior. Si nos sentimos abatidos, con dolor en el alma, sea por el rechazo, o porque le hemos fallado a Dios, hay un Camino y una única persona que nos puede recibir, aceptar y restaurar, Jesucristo de Nazaret; no sigamos en angustia y zozobra, corramos a Él, no nos quedemos tirados en el piso lamentando, vayamos a buscar al Vencedor de la cruz, no estamos solos ni derrotados como el enemigo nos quiere hacer creer; por grave que sea el pecado, acudamos al Dios del perdón, la reconciliación y oportunidad de vida; despojémonos de todo, recibamos en los brazos abiertos de Jesús la mejor acogida, consuelo y fuerzas para levantarnos. Porque si el Hijo nos liberta, seremos verdaderamente libres. Juan 8:36.

Aunque estemos hechos pedazos por multitud de razones, acudamos al taller del Maestro, no importa lo que digan o hagan los demás, Dios nos recibirá, Él nos conoce en detalle y sabe muy bien cómo se solucionan todos nuestros conflictos, Jesucristo dará la salida, yo lo sé, lo he vivido y experimentado. Mi SEÑOR Jesús me ha mostrado el camino de la restauración y poder acercarme al Padre con libertad, Cristo nos da equilibrio  y paz interior libertando nuestra alma de las cadenas; con Cristo y por Él podemos vivir y luchar contra la locura del mundo, porque es en sus fuerzas, Y aunque muchas son las angustias del justo, de todas ellas nos librará el SEÑOR. Salmos 34:19.

Existen dos clases de culpa en el alma, la falsa culpa que es provocada por el acusador que recuerda el pasado y la culpa verdadera a causa del pecado. La culpa mentirosa del enemigo es aquella que en algún momento nos hace sentir mal, tristes, nostálgicos añorando algo que ni sabemos qué es, pero nos sentimos culpables de algo que no logramos identificar; y la culpa verdadera es aquella carga pesada que nos roba la calma y la paz porque hicimos algo indebido, y ofendimos a alguien en un momento de ira o por error, y también cuando hemos dejado de hacer algo que deberíamos haber hecho responsablemente pero lo pasamos por alto, sin ni siquiera decir al ofendido: ¡Perdón, fue sin culpa! Tomemos en serio la libertad que tenemos en Cristo habiendo nacido de nuevo. El Espíritu de Dios está sobre mí y me ha ungido. Sus buenas nuevas son para los afligidos, para vendar a los quebrantados de corazón, a proclamar libertad a los cautivos y a poner en libertad a los prisioneros...Isaías 61:1-3.

Esta enseñanza la podemos extraer con la historia de Zaqueo y su encuentro con Jesús. Un hombre rico y jefe de los publicanos recaudadores de impuesto procuraba ver quien era Jesús, pero no podía a causa de la multitud y porque era pequeño de estatura. Corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verlo, pues Jesús debía pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, lo vio y le dijo: Zaqueo date prisa, desciende, porque hoy es necesario que YO me quede en tu casa. Entonces Zaqueo descendió a prisa, y recibió feliz a Jesús. Al ver esto todos murmuraban, diciendo que Jesús había entrado en la casa de un hombre pecador. Entonces Zaqueo puesto en pie, dijo al Señor, He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha llegado la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido,  Lucas 19:1-10.

El nombre Zaqueo significa puro, inocente y sin malicia, pero como se volvió recaudador de impuestos todo el mundo lo odiaba, y fue etiquetado, encasillado y rotulado como corrupto, malo y ladrón, ya que cobraba a los judíos a favor del Imperio Romano, así que de ser un hombre inocente y puro pasó a ser el malo de la historia para el pueblo judío, Aunque mi padre y mi madre me abandonen, Tú SEÑOR, te harás cargo de mí. Salmos 27:10.

Así como Zaqueo, muchas personas pueden sentirse rechazados por la gente que los rodea, viéndose tan pequeños e insignificantes como Zaqueo, pero si buscamos a Jesús con el empeño y persistencia que mostró Zaqueo, nuestro Buen Padre levantará su mirada y se fijará en nosotros de manera particular para hablarnos, aceptarnos y recibirnos extendiendo sus brazos de bondad para darnos oportunidad de vida nueva; así que vale la pena correr a Jesús porque saldremos renovados y restaurados en su presencia; en Jesucristo somos cambiados cuando lo buscamos y atendemos sus palabras, Abba Padre no mira nuestro pecado, mira lo que hay en nuestro corazón, El SEÑOR está cerca, para salvar a los que tienen el corazón roto y han perdido la esperanza. Salmos 34:18.

Además de su enanismo, Zaqueo era jefe de publicanos y rico, lo que indica que pagaba bastante dinero para obtener el derecho de recaudador de impuestos, y no solo recaudaba impuestos para Roma, sino que sacaba provecho para sí mismo, por eso no era una persona de buena reputación, sino tramposo y corrupto, es decir, era persona no gratas, por eso no se sentía estimado ni amado de la gente, Zaqueo sentía una gran culpa, por eso se esforzó por ver a Jesús que iba a pasar cerca de su casa; Zaqueo pensó que el SEÑOR Jesús lo podía ayudar con sus milagros; como todos le cerraban el camino y no le permitían ver al SEÑOR, se subió al un árbol sicómoro y pensó: Aunque la culpa  y la estatura me hacen sentir invisible, Jesús SÍ me verá y fijará su mirada en mí y Zaqueo obtuvo su maravilloso milagro, Jesús no solo alzó la mirada, sino que le habló al pequeño hombrecito:

a) Jesús fijó sus ojos en Zaqueo, b) Jesús le da importancia y le dice a Zaqueo que baje enseguida, c) Jesús le dice que se hospedará en la casa de Zaqueo, d) Jesús honró a Zaqueo diciendo que él también era hijo de Abraham y por último, e) Jesús trajo salvación a la casa de Zaqueo. ¿Por qué sucedió todo esto? Porque Zaqueo se enfocó en Jesucristo, fijó la mirada en su Salvador, no en la gente, tampoco se quedó con el rechazo de sus vecinos, sino que bajó del sicómoro, árbol grande y frondoso con mucho simbolismo y significado, según la cultura: en Egipto representa la cultura de de muerte pues era utilizado para fabricar los sarcofagos; en Israel por su parte, era símbolo de árbol sagrado, símbolo de humildad, fe y esperanza, renacimiento y búsqueda de la verdad, y se conocía como higuera de Siria, usado por su fortaleza para construir vigas y objetos religiosos.1 Reyes 10:27 y 2 Crónicas 9:27.

El sicómoro nos da todo un cuadro de la personalidad de Zaqueo frente a la cultura de su época y la importancia de buscar a Dios en todo tiempo y cultura; la culpa y la discriminacion nos hace sentir insignificantes, invisibles y pequeños, impidiendo ver lo que realmente somos en Cristo. La culpa impide ver los talentos y cualidades con que Dios nos creó, las habilidades, las bondades y lo bueno que Dios ha depositado en nuestra personalidad; la culpa no solo nos enceguece hacia nosotros mismos, sino que nos mantiene alejados de Dios, por eso nos sentimos sucios e indignos de Él, nos comparamos y vemos en los demás privilegios, dones, virtudes y capacidades que parecen negadas para nosotros mismos, la culpa es una carga muy pesada que nos hace sentir miserables y despreciables, y al no buscar a Dios para confesarle nuestro pecado se oscurece nuestro panorama. Oh Dios, ten misericordia de mí conforme a tu bondad; y por tus abundantes misericordias borra mis pecados. Lávame más y más de mi iniquidad y quita mis culpas. Yo reconozco mis transgresiones y mis pecados siempre están delante de mi...Salmos 51:1-7.

La culpa así como el orgullo nos impide ver en Dios la respuesta a nuestras necesidades; la culpa nos impide ver a Jesús como el Emanuel, Dios con nosotros, al Príncipe de Paz, al Consolador y al Dios fuerte que siempre está a nuestro favor por su Espíritu, ya que la culpa además de ceguera, nos genera ansiedad, tristeza, dolor duda y bajo auto-concepto, Yo los puedo alentar con palabras amables y consoladoras, para darles ánimo y valor. Job 16:5.

Lo hermoso de esta historia, es que Zaqueo, estuvo por encima de su limitación física y los comentarios negativos de la gente, venció la culpa de su pecado, colocándose por encima del pasado y por encima de las etiquetas, no se quedó abajo, subió al sicómoro para hacerse visible provocando que el SEÑOR fijara sus ojos en él; y Jesús que conoce el corazón, sabía que Zaqueo no era lo que se imaginaba de sí mismo ni lo que la gente decía de él, porque el SEÑOR mira el corazón no las apariencias. 1 Samuel 16:7

Tú y yo podemos ser libres de todo marca del pasado y del mundo, de toda culpa, de todo falso auto concepto, porque en Cristo podemos vernos a nosotros mismos como Dios nos ve y para lo cual nos ha dado vida. Todos somos valiosos y útiles en Jesús nuestro Salvador, Él venció toda raíz de culpa y pecado que el enemigo había puesto en nuestro corazón para truncar el camino. En cuanto a la pasada manera de vivir, despójense del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, renuévense en el espíritu de su mente, y vistanse del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Efesios 4:22-24.

Para Dios somos únicos, especiales e irrepetibles y aunque tengamos culpa, Él nos libera y nos mira con ojos de amor y misericordia, que en el original significa ponerse en el lugar del otro con compasión y ternura por la desdicha que sufre otra persona, eso fue lo que hizo Jesucristo en la cruz, se puso en nuestro lugar para vencer el pecado, la culpa y las cargas que nos hacían escondernos de Él, Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los pecadores…Romanos 5:6-8.

Dios con su amor infinito y compasivo, continuamente se está poniendo a nuestro favor dando oportunidad de buscarlo para ser perdonados y renovados en Cristo, Dios siendo nuestro Abba Padre, siempre está dispuesto a recibirnos con los brazos abiertos para perdonarnos cuando hemos caído, Porqué es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él sabe recompensar a los que lo buscan de corazón, Hebreos 11:6.

Es obvio que el pecado produzca culpa, pues nos condena y causa muerte espiritual, pero no debemos huir ni escondernos de Dios, al contrario, debemos hacernos visibles para Él intentando unir nuestro corazón al suyo para que nos ayude a salir de donde hemos caído, en Cristo tenemos vida y esperanza, con Él y en Él quedan tiempos hermosos, Él nos sostiene hasta el final. Debemos ser Zaqueos puros e inocentes, buscando a Dios y reconociendo la culpa con corazón arrepentido, un corazón así, ya es puro a los ojos de Dios, y Él voltea a mirarnos, porvlo tanto, corramos a Él y alcancemos su perdón. Benditos y dichosos los de corazón puro, porque ellos verán a Dios. Mateo 5:8. 

Zaqueo permitió su conversión y nuevo nacimiento haciendo que Jesús lo viera, que lo llamara y fuera a su casa, pues Zaqueo, reconoció que aunque la culpa lo hacía ver insignificante y despreciable, Jesús lo tendría en cuenta montado en ese árbol para fijar sus ojos en él y escucharlo hablar para ser aceptado y renovado. La gente hacia rumores contra Zaqueo, todos estaban enojados porque Jesús había decidido estar bajo el techo del pequeño y dim8nuto rwcaudador de impuestos. Por eso Zaqueo se adelantó y corriendo se subió a un árbol sicómoro para poder ver a Jesús, ya que Él iba a pasar por allí. Lucas,19:4.

Muchas veces la gente no se toma la molestia de ver lo que realmente somos y hemos cambiado, la gente rotula a su prójimo y nos deja en el pasado, nos siguen viendo bajo la etiqueta de lo malo y errático, pero Zaqueo superó la insignificancia con que la gente lo calificaba, pudo hacer que Jesús lo llama puro e inocente por lo que Zaqueo era ante los ojos de Dios, este hombre entendió que no era tratando de convencer a la gente que él era bueno como podría vencer su culpa y mala fama, sino que se presentó delante de Jesús, pues nadie tiene el derecho de hacernos sentir infelices ni inferiores, Jesús honró a ese recaudador de impuestos con su presencia en casa. Llegando al lugar, Jesús miró hacia arriba y dijo: Zaqueo, baja en seguida. Tengo que quedarme hoy en tu casa. Y todos empezaron a murmurar, miren, ha ido a hospedarse en casa de un pecador. Lucas 19:5-6.

Al verse identificado por Jesús, Zaqueó oyó la voz de Dios y corrió prontamente bajando del árbol, Jesús lo estaba llamando por su nombre porque Dios nos conoce. Nosotros debemos esforzarnos por oír la voz de Dios y correr hacia Él con fe obediente para escuchar atentamente y abrir la puerta de nuestro corazón y ceñirnos a su palabra para ser lo que Él ve en nosotros y planificó para nosotros. El SEÑOR dijo a Zaqueo: hoy ha llegado la salvación a esta casa, ya que este también es hijo de Abraham. Lucas 19:9.

Hay muchos con la etiqueta de la mala fama generaliza y que daña la reputación, pero a pesar de todo ello, hay gente buena, hay autoridades buenas, a pesar de la mala fama, hay ministros de Dios buenos y rectos. Jesús vio a Zaqueo sin etiqueta, y el hombre oyó su nombre en labios del Rey de reyes. Dios nos conoce totalmente, y nada se esconde de sus ojos, Él nos llama personalmente para vida, cambio y salvación, pero la culpa mentirosa nos lleva a dudar y huir de la presencia del único que nos ama y perdona de verdad, pues solo Él nos ve con ojos del amor y misericordia, nos ve y conceptúa diferente al común de la gente, Hemos sido preciosos a sus ojos, Isaías 43:4, y El Hijo del Hombre vino a buscar y salvar lo que se había perdido. Lucas 19:10.

La gente se enojaba con Jesús, querían que se quedara en sus casas porque se creían buenos mientras acusaban y señalaban a Zaqueo, pero ese hombre sencillo, persistente, y no solo pequeño de estatura, sino de espiritu para buscar a su Salvador, fue honrado y afirmado por el mismo Dios en la tierra y delante de sus angustiadores, TÚ preparas mesa para mí delante de mis enemigos…Salmos 23:5.

Jesús extendía sus brazos de amor a Zaqueo delante de todos sus detractores, esa era su oportunidad al hacerse visible para Dios, Zaqueo a pesar de todos los insultos y menosprecios, no los escuchó, no prestó atención al pasado, sólo oyó la voz de su SEÑOR y se bajó del árbol de su riqueza, de su posición y de su propio auto-concepto para obedecer y servir a Jesús. Zaqueo se bajó del sicómoro de su comodidad y sin dudar un instante corrió; quizá se tiró del árbol para recibir el abrazo más grande que jamás hubiera podido imaginar, provocó que Jesús dijera cosas maravillosas a su favor y a oídos de todos, el SEÑOR reconoció la familiaridad de aquel hombre porque vio su corazón. Hoy también el SEÑOR llama a muchos porque nos quiere abrazar, nos quiere honrar delante de todos, pero debemos oírlo y bajar del árbol del pecado y la vanagloria del mundo que nos separa de Él. Dios nos habla a través de su Palabra, ella es el antídoto contra la culpa y contra y el pecado. Ahora así dice Jehová Creador y Formador tuyo: No temas, porque YO te redimí; te he llamado por tu nombre, tú eres mío, Isaías 43:1

Bajemos del árbol de la indiferencia, de árbol de la tibieza, del árbol de la indeción y busquemos al SEÑOR  porque hemos decidido bajar del árbol del orgullo, la autosuficiencia, la avaricia por las riquezas, el árbol de las etiquetas, del árbol del pasado; SEÑOR que todos esos sicómoros que me hacen sentir insignificante, que me atan al pasado y me impiden lanzarme a tus brazos de amor sean rotos. Porque sé que lo que tienes para mí, es mucho mejor que lo que da el mundo. Jesús tú no has venido para condenarme, sino para salvarme, para limpiarme y lavarme con tus aguas vivas, ayúdame SEÑOR a dejar atrás todo mi pecado, toda mi culpa, mi pasado y todas las cargas que impiden que tu entres a la casa de mi corazón y me llamas por mi nombre. Dios conforta mi alma, y guiame por tus sendas de justicia, por amor de su nombre. Salmos 23:3.

Gracias SEÑOR Jesús por amarme, aunque nadie me ame. Porque de tal manera amaste a la gente de este mundo, que entregadte a tu Hijo Jesús, para que todo aquel que en Él crea, no se condene, sino que tenga vida eterna. Juan 3:16.  ¡Aleluya!

Jesucristo dice: YO estoy aquí, gracias por buscarme y llamarme y aunque nadie se fije en mí, YO te recibo,cte restauraré y te cuidaré. Ahora así dice YHVH Creador y Formador tuyo: No temas, porque YO te redimí; te he llamado por tu nombre, tú eres mío, Isaías 43:1YO estoy a tu puerta y te llamo. Si oyes mi voz y abres la puerta, YO entraré a ti y cenaremos juntos como amigos. Todos los que sean vencedores, se sentarán conmigo en mi trono, tal como YO salí vencedor y me he sentado con mi Padre en su trono, Apocalipsis 3:20-21.

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.





21 abr 2016

REFLEXIÒN ANTE LOS SUCESOS ACTUALES


REFLEXIONEMOS ESTOS SUCESOS ACTUALES Y FINALES

Esto les será ocasión para dar testimonio. Lucas 21:13

Más el que perseveré hasta el fin, ese será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. Mateo 24:13-14.

Estén siempre atentos y listos para lo que venga, pues su enemigo el diablo, anda buscando a quien destruir. ¡Hasta parece un león hambriento! Resistan siempre sus ataques y confíen en Dios, nunca duden de Él. 1 Pedro 5:8-14.

La Biblia nos enseña a vivir en el presente, pero ha de ser un presente verdaderamente lleno de la sabiduría y la dirección de Dios, para no tener preocupaciones por el futuro, y si somos espirituales que conocemos los que Dios ha dicho que sucederá proféticamente a causa de las consecuencias del pecado y los estilos de vida equivocados, torcidos y corrompidos que maneja el mundo sin Dios, por lo cual debemos prepararnos y permanecer firmes en Dios y la fe para prevalecer en el bien y la justicia que emana del Eterno Sol de Justicia. Estén siempre atentos y listos para lo que venga, pues su enemigo el diablo, anda buscando a quien destruir. ¡Hasta parece un león hambriento! Resistan siempre sus ataques y confíen en Dios, nunca duden de Él…1 Pedro 5:8-14.

¿Sabe usted lo que le depara el futuro a usted, a su país y al mundo? No vivimos en una época común ni corriente, nos acercamos al fin de los tiempos provocado por el mismo hombre contra el hombre, la ira de Dios y la furia de naturaleza que no soporta tanta maldad y crueldad; hay una decadencia moral y espiritual profunda porque gran parte de la humanidad ha dejado a Dios atrás, otros le han dado la espalda a Jesucristo, otros no creen en Él y muchos están en contra de la palabra de Dios, la Biblia; vemos gran número de personas que discute, cuestiona y polemiza la existencia de Dios, el cielo, el infierno y las profecías bíblicas, y cada vez más confirmamos la frase aquella de que la historia se repite, y es verdad, hoy vivimos tiempos semejantes a los del AT, especialmente en Jueces, reyes y los profetas, cada uno hace lo que bien le parece, Jueces 17:6.

Y aunque vivimos una época de gran progreso y avance científico, vemos por doquier el fracaso personal de famosos íconos del mundo y gente en general, eventos trágicos evidenciados como el suicidio, el consumo de drogas, el flagelo de los problemas alimenticios por anorexia y bulimia, y que como hijos de Dios debemos orar por eso. También se multiplican el fracaso de la familia, base y fundamento de la sociedad, donde padres e hijos viven con el pan diario de los divorcios y las separaciones; por otra parte, las instituciones, públicas, privadas y entidades mundiales que están sumergidas en vergonzosos actos de corrupción,  escándalos por tráfico de armas, narcoterrorismo y tráfico de personas y niños; empresas y hasta naciones enteras caen y decaen, porque gobernantes, líderes y pueblo son gente que viven para el mal ante los ojos de Dios, se sirven de los pobres e indefensos y viven para sí mismos, levantándose como si fueran dioses formando sus propios imperios y tiranías. Para el mal las dos manos son diestras: el gobernante demanda, y el juez pide una recompensa; todos se dejan sobornar por los poderosos que hacen lo que se les antoja y pervierten la ciudad. Miqueas 7:3.

Dios ama tanto a la gente que envío a su Hijo a morir por todos, porque Él sigue esperando que muchos reconozcan su mal camino y se arrepientan, que dejen sus malas acciones, que se vuelvan a Cristo, que lo busquen de corazón, por lo que Él es, no por lo que les provee, pues eso es propio de un corazón limpio, y muchos deben entregar sus vidas a su Hacedor para ser protegidos, defendidos, y que sus almas sean salvas, pero la gran mayoría hace todo al revés; por eso Jesús dijo que vino a salvar a muchos no a todos, que Él vendrá solo por un remanente. Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado para salvar a los que lo esperan. Hebreos 9:28.

La mayoría de la gente del mundo vive bajo la servidumbre de sus pasiones, ambiciones y desórdenes morales que giran en torno al “yo”, lo que el yo quiere y lo que al yo le gusta; vivo para mí, por mí y en mí; cuando observas un grupo de personas conversando, todos dicen: lo que a mí me gusta, lo que yo creo, lo que yo prefiero, y lo que a mí me parece, no se acuerdan de su familia y mucho menos de Dios. Hay un individualismo narcisista llevado al extremo que marca un tiempo de apostasía religiosa, decadencia moral y anarquía política, y NO podemos adaptarnos a esos aspectos tan degradantes de enfriamiento espiritual y dureza de corazón que a la larga conducirán a la hecatombe mundial, destrucción de la familia, la sociedad y las naciones, y lo dice nuestro Salvador: Por haberse multiplicado la maldad sobre la tierra, el amor de muchos se enfriará, Mateo 14:12.

Nuestra generación tiene una cita con un destino incierto si no se vuelven a Cristo; por muchas décadas se han estado incubando gérmenes malignos en el corazón y la mente de nuestros niños, adolescentes y jóvenes, lo cual está impulsando al mundo a una hecatombe de grandes proporciones, y que está generando una crisis de degradación sin precedentes; el desborde anárquico anti principios y anti Dios ha llegado al colmo de la maldad, lo cual va llevando a la realización y cumplimiento de la profecía bíblica, Al fin del reinado de estos, cuando los trasgresores lleguen al colmo de su maldad, se levantará un gobernante altivo de rostro…que actuará arbitrariamente, Daniel 8:23-24.

Sin importar si estamos a plena luz de día o no, la perversión, la corrupción y la crueldad se pavonean rampantes promovidas por los medios de comunicación que las respaldan, defienden y exhiben sin ninguna vergüenza, manipulando a la gente con verborreas de juicio, injusticia, y desorden moral acompañado todo de parafernalia teatral que pasa ante nuestros ojos como algo normal, hasta el colmo de llegar a exigirnos respeto, silencio y tolerancia para,apribar el pecado con leyes, so pena de castigo, y todo es un hervidero de inclinaciones torcidas y descarados con reclamos de DDHH; tenemos que saber que todo el mal que se hace o todo el bien que se deja de hacer es para Dios o contra Dios, y Él dice: En el colmo de tu maldad, ¡ay, ay de ti declara el SEÑOR! Ezequiel 16:23Pues si vivimos, para el SEÑOR vivimos; y si morimos para el SEÑOR morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, para el SEÑOR lo hacemos. Romanos 14:8.

Y me pregunto; ¿Hasta qué punto se ha perdido el temor y la reverencia a Dios con irrrespeto a su palabra? Si yo soy una hija de Dios, si tú eres un salvado de Jesucristo, y si somos servidores del reino del Eterno Dios, ¿Qué debemos hacer? La misma palabra lo dice: guardar santidad, justicia y misericordia en obediencia a lo establecido por el Creador. Respondiendo Pedro y los apóstoles dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que, a los hombres, Hechos 5:29. Y como lo dijo el apóstol Pablo: ¿Acaso busco el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O acaso tratamos de agradar a los hombres? Porque si yo todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. Gálatas 1:10.

La biblia es y será siempre el libro actualizado por excelencia y como su productor es el Eterno GRAN YO SOY, todos serán juzgados o defendidos por la palabra; la Biblia muestra que esta es una hora de gran conmoción mundial de deterioro moral, perversión del poder político y corrupción creciente en la sociedad con hechos grotezcos, costumbres pervertidas, hábitos viciados, y opiniones opuestas totalmente a lo establecido por el Dios santo, que demanda que seamos como Él.  Como en los días de Noé y en los tiempos de Sodoma y Gomorra estamos siendo advertidos de los sucesos que se acercan los próximos años para la humanidad. YHVH es nuestro Juez, YHVH es nuestro Legislador, Dios es nuestro Rey, y Él mismo será el que nos salve. Isaías 33:22.

Es apremiante y urgente limpiarnos de maldad y consagrarnos en santidad para el Padre celestial, para que con autoridad de lo alto nos movilicemos con toda la fuerza espiritual que tenemos en Dios por el Espíritu, para abrir los ojos, estar atentos, discernirlo todo, pararnos firmes, defender la verdad de la fe y preservar las buenas costumbres y las enseñanzas de vida consignadas en las Escrituras, el Manual de Vida del Ciudadano del Reino, y como Dios mismo lo dice a través de su siervo: Santifiquen a Dios el SEÑOR en sus corazones, y estén siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que se los demande. 1 pedro 3:15.

Todas las señales están dadas, todo se cumplirá, pero nuestro Rey Jesús nos recuerda que Esto es ocasión de dar testimonio, Lucas 21:13: Que el que persevere hasta el fin será salvo; siendo predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin, Mateo 24:13-14. Nosotros, los hijos de Dios, los redimidos por nuestro SEÑOR Jesucristo y amigos del Espíritu Santo, que somos convocados a levantarnos en oración y ayuno dirigíos por el Espíritu Santo para mostrar el amor de Dios, dando testimonio de vidas renovadas, transformadas, y siendo misericordiosos al ponernos en el lugar de los que lo necesitan, oír la predicación y enseñanzas del evangelio de las buenas nuevas sin temer a las circunstancias. las presiones ni las persecuciones que nos rodeenPor si en alguna manera se puede hacer salvos a algunos, Romanos 11:14.

Nuestro amoroso Dios sigue derramando gracia, misericordia y bondad, dando oportunidad a miles de que se arrepientan, que hagan un alto en el camino, y transformen su manera de pensar y de vivir para hallar oportuno socorro y salvación. Abba Padre sigue diciendo: Vengan ahora, vamos a resolver este asunto, aunque sus pecados sean como rojo escarlata, YO los haré tan blancos como la nieve. Aunque sean rojos como el carmesí, YO los haré tan blancos como la lana. Si tan solo me obedecen, tendrán comida en abundancia. Pero si son rebeldes, se apartan y se niegan a oírme, morirán en el campo de batalla. Les juro que así será, Isaías 1:18-20.

Con su profundo amor el Padre celestial sigue diciendo: ¿Acaso piensan que me agrada ver morir a los perversos? ...¡Claro que no! Mi deseo es que se aparten de su conducta perversa y que vivan, Ezequiel 18:23.

Oramos que el SEÑOR nos ayude a estar atentos para discernir los tiempos y seguir siendo esforzados, valientes y santos dando testimonio del amor y la paz de Cristo y que Él nos tenga en sus manos como instrumentos de su gloria a favor de multitudes que necesitan urgentemente el poder del Evangelio, el testimonio y el Espíritu Santo fluyendo en las vidas de los redimidos para salvación. El fruto del justo es árbol de vida; y el que gana almas para Dios, es sabio. Proverbios 11:30. Amén.

Este mensaje ha sido inspirado en mi corazón al ser quebrantada por el Espíritu Santo, viendo ante mis ojos la cruda maldad que se cierne alrededor, a causa de todos los fenómenos naturales, en la tierra y en el cielo que se han estado presentando y donde muchas personas han perdido la vida. El que se limpia de iniquidad, será instrumento para honra de Dios; santo, útil al SEÑOR y dispuesto para toda buena obra...2 Timoteo 2:21-26.  

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.








20 abr 2016

SANTIDAD AL SEÑOR



SANTIFÍCATE, CRISTO NOS HA RESCATADO PARA VIVIR EN PUREZA

Como hijos obedientes, no se acomoden a los deseos que antes tenían, cuando andaban en ignorancia; sino sean así como Aquel que los llamó, sean ustedes también santos en toda su manera de vivir. Porque escrito está: sean santos porque YO SOY santo. 1 Pedro 1:14-16. Sigan la paz con todos, y vivan en santidad, porque sin la santidad nadie verá al Señor, Hebreos 12:14.

Santidad se desprende de santificar  y purificar algo que es para uso divino unicamente y no profano, en el AT se usa del hebreo gadosh que da la idea de estar limpio, moralmente consagrado y dedicado para Dios: en el NT en el griego es hagios que se traduce como algo consagrado para uso santo. Aplicándolo a la vida del cristiano, Dios nos llama a vivir, convivir y movernos con pureza e integridad porque Cristo nos limpió del pecado y la culpa, por lo tanto somos responsables de mostrar un estilo de vida moralmente irreprensible, físicamente limpios y espiritualmente consagrados para ser instrumentos de uso santo en las manos de Cristo, 2 Corintios 7:9.

La santidad es un mandato de Dios para todos sus hijos porque sin santidad será imposible verlo; ser santos es vivir en esta vida apartados del mundo, libres de pecado y pegados a Dios, muriendo cada día a los deseos pecaminosos del cuerpo y con sanas intenciones en el corazón y la mente, porque dichos y felices son los de limpio corazón, porque ellos podrán ver a Dios, Mateo 5:8. No hemos sido quitados del mundo, seguimos en medio del mundo apartados para el reino de Dios aunque las tinieblas nos rodeen, Juan 17:15.

Ser santos es vivir en Cristo, practicar su palabra y hacer todo como para el SEÑOR; la compañía del Espíritu Santo nos recuerda la palabra y nos da fuerzas para ser libres de prácticas inmorales y corruptas que predominan en el sistema mundial gobernado por satanás, Juan 14:30.

Cuando andábamos sin Cristo seguíamos la corriente del mundo, esclavos del príncipe de la potestad del aire, que se manifiesta en los hijos desobedientes. Entre ellos viviamos antes presos de los deseos carnales, hacíamos nuestra propia voluntad y seguíamos nuestros propios pensamientos, por eso éramos llenos de ira igual que todo el mundo. Pero Dios que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó en su Hijo Jesús, nos resucitó de la muerte espiritual y nos ha dado vida juntamente con Cristo, somos salvos por la gracia de Dios, Efesios 2:2-5.

La santidad es un proceso progresivo que avanza mientras permanezcamos alineados a Dios buscando alcanzar cada día la estatura y plenitud de Cristo, hemos sido apartados por el mismo Dios para ser su morada gloriosa de pureza e integridad, somos responsables de cuidar nuestra pureza hasta que Cristo regrese o nos llame a su presencia al morir, 1 Corintios 6:19-20.

Dios nos ha dejado principios y mandatos absolutos para que vivamos un estilo de vida que a Él le resulte agradable y aceptable, pero los hombres viven en valores relativos reclamando derechos que contravienen la santidad y voluntad de Dios. Los principios y mandatos de Dios son estables, perfectos y eternos, nunca cambian. Si esto se acata y respeta, habrá orden, paz y justicia y esta sociedad resplandecería con la luz de Cristo, disipando las tinieblas de maldad que hoy cubren la tierra, Mareo 5:14-16.

Así como Dios es santo y su palabra es pura, clara, limpia y buena, nosotros debemos reflejar tanto la palabra como a su Autor, pero los seres humanos le han dado la espalda a Dios, se han vuelto necios y perversos acomodados a sus debilidades morbosas y oscuras y han llenado el mundo de maldad, desorden, injusticia y perversión, Romanos 1:22-32.

Los hijos del santo Dios no necesariamente somos perfectos mientras estemos en este mundo, pero debemos cuidar la pureza del alma en una lucha continua y sin ciartel por ser santos, venciendo el pecado y practicando las enseñanzas de evangelio de vida, Así que amados, puesto que tenemos promesa grandiosas en Dios, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor reverente a Dios, 2 Corintios 7:1.  

El carácter del cristiana debe sobresalir por encima del mundo para resaltar vidas limpias y consagradas al santo y maravilloso que no escatimó ni a su propio Hijo para salvarnos y presentsrnos como novia limpia y sin manchas, Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así YO los he enviado al mundo. Y por ellos YO me santifico a Mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad,  Juan 17:17.

1. NOS SANTIFICAMOS POR LA PALABRA. No hay métodos humanos para poder ser santo, lo único que nos puede santificar es vivir en la Palabra y permanecer en amistosa comunión con Dios, porque por la palabra de Dios y por la oración somos santificados, 1 Timoteo 4:5.

2. NOS SANTIFICAMOS POR IMITAR A CRISTO. Jesús dijo: Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mí yugo es fácil y ligera mi carga, Mateo 11:28-30. Imitar a Cristo es tomar su yugo aceptando que Él nos gobierne, siendo sometidos a su voluntad y sus mandatos que no son pesados ni gravosos, 1 Juan 5:3.

3. NOS SANTIFICAMOS MURIENDO A NOSOTROS MISMOS. Pórtense como escogidos de Dios, santos y amados, vístanse de afecto entrañable, sean, buenos, humildes, mansos, pacientes; sopórtense y perdónense unos a otros, si alguno tiene queja contra otro, de la misma manera que Cristo lo hizo con ustedes, Colosenses 3:12. Ser santos nos exige abandonarnos totalmente en las manos de Dios, negándonos a vivir complaciéndo nuestros sentidos, y muriendo al yo como el grano de trigo, menguando a nosotros mismos mientras que Cristo crece en nuestro corazón, Colosenses 2:11.

La base de nuestra santificación es nuestra dependencia a Dios, por lo tanto es nuestra obligación sujetarnos para alcanzar limpieza sin humilde sumisión a Cristo. La santidad es una vida práctica de la verdad que desecha toda mentira y engaño.

Una vida santa evita toda vana manera de vivir, Efesios 2:3; desecha todos los viejos hábitos dominados y viciados por los pensamientos materialistas del cuerpo. Ser santos es dejar de apoyarnos en nosotros para vivir y construir con sabiduria sobre la Roca, Proverbios 3:5-7.

4. NOS SANTIFICAMOS VIVIENDO EN EL ESPÍRITU, Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu, Romanos 8:1.

La santidad provee vida abundante y seguridad de salvación, y si vivimos en el Espíritu y por el Espíritu de Dios, podremos mostrar su fruto, pues solo Él provee las características divinas que nos hacen semejantes a Cristo, caminando Con pasos firmes y dejando de hacer hechos vergonzosos y malignos para vivir piadosamente y sin entristestecer al Espíritu que es Santo, Efesios 4:30 .

Continuamente somos santificados por la Palabra y la obra del Espíritu Santo que nos recuerda quienes somos y para dónde vamos, lo cual nos ayuda a resistir el pecado para vivir limpios de culpa.

La santidad es un don divino, no la podemos obtener por nuestros propios esfuerzos ni buenos deseos, se expresa al ser salvos y convertimos en templos vivos del Espíritu Santo. Ser santos no es un atributo moral inherente al ser humanos, es la esencia de la naturaleza de Dios viviendo en el creyente, Gálatas 2:20.

La santidad es el atributo único y verdadero que nos hace distintos al común del mundo y se desarrolla en nuestro ser interior con el encuentro diario cara a cara con Dios y con su palabra, Juan 15:3-5.

17 abr 2016

UNA IGLESIA MADURA, REVELA AL MUNDO A SU SEÑOR...



UNA IGLESIA MADURA REVELA AL SEÑOR PARA EL MUNDO

Esto manda y enseña. Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de todos los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. 1 Timoteo 4:11-12.

Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, Efesios 4:13.

La madurez en términos generales podemos entenderla como la plenitud consciente de una personalidad estable en todo momento, en todo lugar y en todas las áreas de nuestra vida física, emocional y espiritual, integradas y manejadas en armonía y coherencia para transmitir amor, fomentar convivencia y producir paz, a través de una persona que actúa como adulto y no como un niño.

Y el Espíritu y la esposa dicen: Ven. Y el que oye diga ven, Apocalipsis 22:17a. Nuestro amado Señor Jesucristo no quiere una esposa inmadura en las Bodas del Cordero, Él anhela una esposa madura que lo conoce a Él, que conoce su palabra, que vive en su amor y se mueve por Espíritu en fe y pureza.

1. UNA IGLESIA MADURA CONOCE A SU SEÑOR. No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿No profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de Mí, hacedores de maldad, Mateo 7:21-23. Conocer a Jesús, no es saber de Jesús; conocer a Cristo se basa en una relación personal íntima y profunda con Él, lo cual nos lleva a conocer al Padre, Dios tiene solo hijos, no tiene nietos.

Muchos creen conocer a Jesús porque hacen milagros y echan fuera demonios, pero en el fondo de su corazón no son verdaderos hijos de Dios; los demonios creen y tiemblan, Santiago 2:19.

En muchos casos lo que sucede es que Dios respalda su palabra y se glorifica en los milagros porque Él es Dios soberano, por eso cualquiera podría hacer milagros y hasta echar fuera demonios, pero eso no garantiza que conoce al Señor de los milagros, eso no te asegura conocer a tu Padre celestial. Esa es la razón por la cual Jesús responde fuerte en Mateo 7:21-23. Conocer a Dios es mostrarlo como Señor en nuestra vida; mostrarlo como Salvador, sanador, consejero y amigo fiel, porque no es por obras que nos salvamos, es por Jesucristo reinando en nuestro corazón, gobernando nuestra vida, las buenas obras serán el fruto de conocer amistoso con el Amado Dios.

Un hijo de Dios maduro tiene el discernimiento para escoger entre el bien y el mal, tiene los sentidos entrenados para entender lo que para Él Señor es bueno y lo que no lo es, por lo tanto comprende y sabe lo que debe hacer ante las circunstancias y los momentos que le presenta la vida para no dejarse arrastrar por la corriente del mundo.

2. UNA IGLESIA MADURA CONOCE LA PALABRA. Dijo Jesús a los que habían creído en Él, Si ustedes permanecen en mi Palabra, serán verdaderamente mis discípulos, Juan 8:31. Toda la escritura es inspirada por Dios, útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra, 2 Timoteo 3:16.

a. Debemos ser maduros en la palabra. Sé ejemplo de todos los creyentes en palabra, 1 Timoteo 4:12a. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, Mateo 28:19a. Los hijos de Dios saben y conocen que todo lo que dice la Escritura es palabra de Dios, que es el mensaje de vida que Él ha dejado para enseñarnos, para guiarnos en la vida, para corregírnos cuando nos equivocamos, y para ayudarnos a saber cómo debemos comportarnos durante todo nuestro peregrinaje terrenal.

Conocer la palabra es permanecer en ella, vivirla y practicarla permanentemente, eso nos sostiene para andar en la verdad, para no dejarnos engañar de fabulas ni cuentos y discernir si lo que se nos enseña se ajusta y está de acuerdo a la palabra de Dios; no podemos ser engañados por cualquier viento de doctrina. Conocer la palabra de Dios nos madura en cuanto a la calidad de palabras que expresamos y manejamos diariamente.

En Números 12, vemos a María y Aarón que no hablaron bien, sino que murmuraron contra Dios y contra su siervo Moisés, Dios oyó esas palabras, por lo cual María se llenó de lepra y fue echada fuera del campamento, y mientras que ella era limpiada, el pueblo no avanzó, se estancó, hasta que María fuera restaurada y purificada.

De igual manera hoy en día sucede con muchos miembros del cuerpo de Cristo, existen iglesias locales que se han estancado, la lepra del pecado de la murmuración, la crítica, la envidia, los celos, un estilo de vida acomodado al mundo y la falta del amor ágape, no han dejado que avancen, se han quedado entre las cuatro paredes dejando de ser verdaderos discípulos de Cristo y permitiendo que el mal avance sin piedad. Dios está llamando para que su cuerpo se purifique, sea restaurado y comience a avanzar en el poder de su palabra y la profundidad de su amor. El cristiano maduro espiritualmente, está capacitado para ir y llevar las Buenas Nuevas de salvación y cumplir con la gran comisión.

b. Debemos ser maduros en nuestra conducta, Sé ejemplo de todos los creyentes en conducta, 1 Timoteo 4:12b. Ustedes serán mis amigo, si hacen todo lo que YO les mando, Juan 15:14. Jesús mismo nos dejó sus palabras: Aprendan de Mí, imitenme porque SOY manso y humilde de corazón, Mateo 11:29. Si amamos a Dios y su palabra, si lo conocemos a Él y andamos en su palabra, tendremos la capacidad de discernir no solo lo que nos dice de manera personal la Palabra de Dios, sino que también tendremos el poder de enseñarla a otros para obedecer la voluntad de nuestro Padre celestial..

Para vivir con madurez en nuestra conducta hemos de permanecer en la presencia de Dios y evidenciar su palabra en la manera que nos conducimos. Un cristiano inmaduro es tardo para oír la voz de Dios, no lee la biblia, por lo tanto no la puede vivir ni compartir. Un cristiano inmaduro espiritual, crece muy lentamente, pasan los años y sigue siendo igual, no avanza ni muestra mejoría, el viejo hombre que debió abandonar cuando recibió a Cristo, nunca lo ha abandonado, por eso se queja, murmura, critica, se enoja y fluctúa continuamente sintiéndose miserable y diciendo que Dios no lo oye ni le responde.

Cuando estudiamos y escudriñamos las escrituras, nos conectamos con la mente de Dios, y si nos conectamos con el Creador de todo, cambiará nuestro punto de apoyo, habrá inspiración, visión y poder para vivir con santidad en medio de de la tristeza y maldad que el mundo ofrece, es más, estaremos felices aún en medio del dolor, por otra parte, nuestro concepto y visión de la gente que nos rodea, será transformado, porque el amor de Dios llenará nuestro interior y se nos hará más fácil amar a las personas, por difíciles que nos resulten.

c. Debemos ser maduros en Amor. Sé ejemplo de todos los creyentes en amor, 1 Timoteo 4:12c. Y en esto conocerán todos que ustedes son verdaderamente mis discípulos, si tienen amor, los unos con los otros, Juan 13:35

No podemos perder de vista nuestro Primer Amor, porque eso será lo que nos mantenga alineados al corazón de Dios, Pero tengo contra ti, que has perdido tu primer amor, Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras, pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. Apocalipsis 2:4. Si conocemos al Señor, no hay razón alguna para apartarnos de Él ni darle la espalda Él nos atrapa con la profundidad de su amor, por eso Él permanece en nuestros pensamientos y continuamente nuestro corazón se hincha de amor por Él.

Si somos maduros en el Señor, su amor permanecerá en lo profundo de nuestro ser, para caminar Con Pasos firmes en su Presencia, en su palabra y con los ojos fijos en Él, así habrá tranquilidad, fruto y felicidad en nuestro andar diario. Nunca, nunca, nunca te apartes del Señor. El amor de Dios nos lleva a tener una vida de pureza; en esto se revela nuestra madurez espiritual, poner la otra mejilla, esa fue la manera de amar que Cristo enseñó a sus redimidos discípulos.

Una forma de evidenciar ser maduros en amor, es estar orando por todas los que nos rodean, puedes hacer un mapa de tu vecindario, de tu ciudad, de tu país, y del mundo, y estar intercediendo para que no seamos vulnerables ante los ataques del enemigo, la oración para el creyente debe ser preventiva, no esperemos que nos lleguen las catástrofes para empezar a orar, debemos estar intercediendo con amor todo el tiempo, que nuestro Rey nunca nos diga: Hay algo que no me gusta de ti, y es que ya no me amas tanto como me amabas cuando te hiciste mi seguidor.

d. Debemos ser maduros en espíritu, Sé ejemplo de todos los creyentes en espíritu, 1 Timoteo 4:12d. Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos, Mateo 5:3. La madurez espiritual nos permite reconocer los límites de nuestra debilidad e impotencia humana ante la vida, el mundo y las tinieblas; nuestra madurez nos debe llevar a depender totalmente del Todopoderoso Dios que todo lo conoce y todo lo puede, así que hemos de pedir postrados ante sus pies y humillados ante su majestad, para que Él nos unja cada día con su gloria, porque si su presencia no va con nosotros, nada podemos hacer bien y estaremos cayendo una y otra vez.

Dios es quien nos mueve, Cristo es quien nos guía, su Espíritu Santo quien nos aconseja y su palabra nos arma y ayuda con poder. Dios bendice a quienes confían totalmente en Él, porque esas personas forman parte de su reino y están cerca de su corazón.

e. Debemos ser maduros en fe, Sé ejemplo de todos los creyentes en fe, 1 Timoteo 4:12e. Es pues la fe, la certeza de lo que se espera, y la convicción de lo que no se ve, Hebreos 11:1. Ser maduros en fe es ver lo que Dios ve, empezar a ver lo que Dios ya está viendo cuando oramos. Confiar en Dios es estar totalmente seguros de que vamos a recibir sus promesas y lo que pedimos en oración conforme a su voluntad y no a nuestra conveniencia. Es estar convencidos de que Dios existe, es real, y aunque no lo podamos ver, lo podemos oír y sentir, por lo tanto nos oye y nos responde. Andamos por fe, no por vista, vivimos como hijos de Dios y discípulos de Cristo, por convicción del Espíritu Santo en nosotros no por lo que dice la gente ni lo que ofrece la corriente social del momento.

f. Debemos ser maduros en pureza. Sé ejemplo de todos los creyentes en pureza, 1 Timoteo 4:12f. Te mostrarás puro con el puro, y severo serás para con el perverso, Salmos, 18:25-26.

La pureza interior tiene que ver con la santidad de espíritu; así que si un hombre está casado, todas las demás mujeres están muertas para él, solo debe tener ojos para su esposa, y encuentra su escondite contra el adulterio, la fornicación y la impureza sexual, a los pies del Señor que derramó su preciosa sangre para limpiarlo y adoptarlo como hijo y que sus oraciones no tengan estorbo, 1 Pedro 3:7.

Nuestras intenciones deben ser puras porque Jesús es santo y dijo: Bienaventurados, los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios, Mateo 5:8. Dios bendecirá a los que tienen un corazón puro, porque ellos tendrán acciones limpias y anidarán sanas y transparentes intenciones en su mente para honrar al Señor que los salvó y ser bendición para los demás pensando siempre en honrar al Señor de la vida.

Obedezcamos al Padre, saquemos al mundo del cuerpo de Cristo, comportémonos como verdaderos hijos amados de Dios, seamos discípulos leales y amigos del dulce Espíritu Santo para que el Señor no quite el candelero de nuestro lugar, ApocalÍpsis 2.5. Amén.

https://www.youtube.com/watch?v=MM_Hzaf05MU   Como dijiste Señor.