¿CUÁL EVANGELIO Y FUNDAMENTO DE FE?
Teniendo nosotros este ministerio, (Evangelio) según la misericordia que hemos recibido, no desmayamos. Antes bien, renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios…2 Corintios 4:1-6.
Considero que mi vida carece de valor para mí mismo, con tal de que termine mi carrera y lleve a cabo el servicio que me ha encomendado el SEÑOR Jesús, que es dar el testimonio del evangelio de la gracia de Dios. Hechos 20:24.
No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para que todos los que creen alcancen la salvación, primeramente, los judíos, y también los no judíos. Romanos 1:16.
El evangelio de la cruz de Cristo es el de la Buena noticia del Reino de Dios, es el mensaje del amor más grande y profundo, el de la misericordia salvadora del Padre, en su Hijo Jesús; la única verdad y el único mensaje del poder transformador por amor; la sana doctrina Bíblica enseñada por el mismo SEÑOR Jesucristo y consignado en toda la Escritura, es la palabra enseñada por los profetas del AT, por los evangelistas y discípulos del NT; y aunque son varios escritores bíblicos, la esencia del mensaje Evangelístico salvador es el mismo y debe conservarse en su esencia, siempre centrado en una sola persona: El Hijo de Dios que nos salvó, nos edifica, perdona, y reconcilia con el Padre, para conservarnos unidos en el Espíritu; es el Evangelio del Dios hecho Hijo del Hombre, que bajó del cielo a ejecutar el plan de rescate redentor a favor de la raza humana caída, este Evangelio es profecía mesiánica desde Génesis hasta Apocalipsis. Y el SEÑOR dijo a la serpiente: haré que tú y la mujer sean enemigas, lo mismo que tu descendencia y su descendencia. Su simiente te herirá en la cabeza, mientras tú solamente podrás morderle el talón. Génesis 3:15.
Con la caída y rebelión desobediente de los primeros seres humanos en el Huerto del Edén, toda la raza humana quedó desnuda al pecado y expuesta a la vergüenza de la maldad, así, el Buen Padre celestial lanzó de inmediato la palabra profética del plan Mesiánico redentor, con la única persona que puede perdonar pecados, limpiar las vidas con su sangre en la cruz para salvar almas por la eternidad; Jesucristo es el Dios vivo hecho carne sin principio ni final, profetizado en todos los libros de la Biblia y tipificado en muchos eventos y personajes del AT. Yo sé que mi Redentor vive, y que al final triunfará sobre la muerte. Job 19:25.
El evangelio son buenas noticias de parte de Dios donde dice que Él enviaría a su Hijo a nacer en un pesebre para crecer y desarrollarse en una familia terrenal como toda persona normal; y que luego ejercería su ministerio mostrando en sí mismo el amor y ternura del Padre que envió a su Unigénito a la tierra, en la persona de Jesús, Él es el único Camino al Padre; vino para padecer en manos de los hombres, muriendo crucificado en el propiciatorio de la cruz, para luego resucitar y ascender al cielo de donde había venido; y completó su obra expiatoria para todo aquel que cree. Cuando Cristo ascendió al cielo, llevó consigo a los cautivos y dio dones a los hombres. ¿Y qué quiere decir eso de qué ascendió, sino que también había descendido a las partes más bajas de la tierra? Y el que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Efesios 4:8-10. Pero ¿tú en cuál evangelio militas?
Solo hay un Evangelio verdadero: El que predica al Cristo sufriente del Calvario como el mayor y mejor regalo inmerecido enviado por el Padre, para que la humanidad reciba salvación por medio de la fe, aceptando y recibiendo al Hijo de Dios como su SEÑOR, es La Buena noticia de lo que Padre hizo con el Hijo para salvar al vil pecador; es el mensaje Cristocéntrico que resume la vida, muerte, sepultura y resurrección de Jesús, con el propósito de producir convicción de pecado para arrepentimiento y reconciliar a la humanidad con su Creador, recibiendo por fe al SEÑOR Jesús, persuadidos de lo que Él es, lo que Él hizo y lo que Él hará; el Evangelio verdadero se enfoca en la redención efectuada por Cristo en el Calvario, con el fin de transformar las vidas, para ser santos al servicio de Dios. Porque no me avergüenzo del Evangelio, pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree. Romanos 1:16.
El Evangelio NO es cuestión de orgullo espiritual del que predica o enseña la palabra de Dios, es una obligación y un mandato ineludible enseñar al Cristo sufriente y sacrificado, porque es en Él que se fundamenta nuestra fe por su amor a nosotros al sufrir en el Calvario y morir en la cruz, para luego resucitar y ascender al cielo a nuestro favor, conduciénfonos al Padre y guardando un lugar para nosotros cuando partimos de esta tierra, Jesús viene a ser lo más importante para cada persona. Pues Dios amó tanto a la raza humana, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna. Juan 3:16.
El acta de decretos que nos declaraba culpables, reos de juicio, muerte y condenación a causa del pecado, se contrarresta con el Evangelio de las Buenas Noticias de Jesús, el único y suficiente Rey salvador a favor del pecador; Jesús edificó con su cruz el puente de reconciliación que nos une a Dios; Cristo con su extraordinaria grandeza, divinidad y santidad, era el único indicado y propicio para aplacar la ira del Padre, haciéndose el Cordero de Dios que nos sustituyó en el madero, se imputó la culpa y cargó con todo el peso de nuestra iniquidad y deslealtad a Dios. Dios exhibió públicamente a su Hijo en la cruz como propiciación por su sangre a través de la fe, demostrando su justicia, y pasando por alto los pecados cometidos por la humanidad. Romanos 3:25. Cristo mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no solo los nuestros, sino también los del mundo entero. 1 Juan 2:2.
Toda la Escritura gira en torno al Evangelio Verdadero de Jesucristo Redentor, Pablo y los escritores bíblicos, enfatizan la supremacía del Evangelio como el tema de mayor relevancia, que ocupa el primer lugar en el contenido de la Historia Sagrada, un plan de amor originado y garantizado desde Génesis para ser culminado en Apocalipsis, como la suprema palabra profética del Dios que ama, salva y no miente, donde su palabra que NO SE INTERPRETA, habla por sí misma pero es revelada por el Espíritu Santo a nuestro espíritu, el Ayudador que nos devela y recuerda lo que Dios ha establecido para la eternidad, para que atendamos, aceptemos, entendamos, nos arraiguemos, meditemos, obedezcamos y lo llevemos a la práctica, con el fin de compartir, dar a conocer al SEÑOR y Rey exaltado como el Gran Vencedor del la tumba vacía. Y les dijo: vayan por todo el mundo y prediquen este evangelio a toda criatura. El que crea y sea bautizado, ese será salvo, pero el que no crea será condenado. Marcos 16:15-16.
Dios proveyó el Verdadero Evangelio que produce nueva vida en Jesucristo, porque conocer a Cristo y amarlo, transforma a toda persona que cree, pues en Él volvemos a ser hechura de Dios, recreados en Cristo para buenas obras, siendo libres del castigo eterno a causa del pecado; esta doctrina celestial del mensaje del Evangelio Verdadero se ministra con verdad, pasión en las venas y compromiso de amor con el Autor que rescata las almas de las garras del maligno; el Evangelio produce fuerza y certeza de fe, para confiar en Cristo desde las entrañas, llenándonos de agradecimiento y fidelidad a Dios, para negarnos a nosotros mismos siguiendo a Cristo, al salvarnos por su gracia inmerecida y que así vivamos para el Reino de Dios; por lo tanto, este mensaje no debe ser alterado, disminuido, ni añadido, porque es verdad eterna que produce amor y santidad, siendo perdonados, aunque no lo mereciamos. Porque el amor de Cristo nos constriñe, llegando a la conclusión; de que uno murió por todos, y por consiguiente todos morimos al pecado en Él. 2 Corintios 5:14.
Este Evangelio de Verdad se resume en que Cristo murió por amor a nosotros, quitando nuestros pecados, resucitó para darnos vida, nos reconcilió con el Padre, llamándonos al arrepentimiento, dándonos la gracia de recibir a Jesús por fe, como único y suficiente Salvador, haciendo de cada creyente una nueva criatura, que es conducida como discípulo de Cristo, siendo incorporados en la familia de Dios, con el propósito de vivir en amor, obediencia y pureza, preparándonos cada día para el reino de los cielos, y alcanzar así las bendiciones y promesas que vienen de Dios. 1 Corintios 4:15. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio. Marcos 1:15.
Glorioso, poderoso e importante es todo esto, pero lamentable y tristemente se han introducido lobos rapaces que tergiversan el mensaje de la cruz de Cristo, falsos ministros que adulteran, acomodan y apostatan la palabra de Dios según su parecer, porque ellos no piensan en las almas, ni temen al Autor de la obra redentora, son lobos vestidos de ovejas que no predican la verdad sino lanzan mensajes agradables a la carne del oyente con el fin de obtener ganancia. Porque llegará el tiempo cuando la gente no aceptará la sana doctrina, sino que, siguiendo sus propios deseos, buscarán maestros que les diga lo que sus oídos quieren oír. 2 Timoteo 4:3.
Pablo enfrentó esta situación en la Iglesia de Corinto y dijo: Si el SEÑOR quiere, iré a visitarlos, para oír lo que dicen los que están hinchados de orgullo y así saber lo que son capaces de decir; pues el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder. 1 Corintios 4:19-20. El Evangelio verdadero y Cristo-céntrico, es un tesoro muy grande que tenemos mientras vivimos aquí, caminando con Cristo y perseverando en fe hasta el fin; pero los falsos alejan a la gente de su Salvador con un evangelio adulterado, interpretando amañadamente el texto bíblico y haciendo mucho daño. Y el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios. 1 Timoteo 4:1.
El Evangelio verdadero exige equilibrio, balance y conocimiento doctrinal sustentado en la Escritura inspirada por el Espíritu Santo, donde se exalta el nombre de Cristo, pero los falsos evangelios ponen por encima la fama de sus expositores, con mensajes fuera del contexto bíblico, escondiendo intereses personales sin dar la gloria a Dios; son gente que no ha nacido de nuevo, por lo tanto, no tienen comunión íntima con el Autor de la Palabra, quizá ni siquiera han leído ni escudriñado las Escrituras a profundidad y han sido meros oidores legalistas y religiosos que no saben del precio que hay que pagar por predicar la verdad de Jesucristo, 1 Corintios 4:9-12 y 2 Corintios 11:23-30.
Los falsos ministros predican lo que no ha sido inspirado por el Espíritu Santo, por eso no hay conversiones, ni nuevos cristianos genuinos, y menguan los nuevos nacimientos, vemos hoy que hay un montón de simpatizantes indecisos, fríos y tibios expuestos a la perdición eterna que van de un lado para otro, llevados por cualquier viento de doctrina. Pero si aún nosotros, o un ángel del cielo, les anuncia otro evangelio, contrario al que les hemos anunciado, sea anatema. Gálatas 1:8.
Los falsos evangelios son anatema que violan la ley de Dios y sus principios, alterando el orden y la veracidad de la Escritura porque añaden, quitan y acomodan a su gusto. Estoy muy sorprendido de que ustedes se hayan alejado tan pronto del Dios que los llamó mostrando en Cristo su bondad, y que se hayan pasado a otro evangelio. En realidad no es que haya otro evangelio. Lo que pasa es que hay algunos que los perturban a ustedes, y que quieren trastornar el evangelio de Cristo. Gálatas 1:1-7.
1. Evangelio materialista de la prosperidad. El que ama el dinero siempre quiere más, y el que ama las riquezas nunca cree tener lo suficiente. Todo esto es vanidad e ilusión. Eclesiastés 5:10.
Este falso evangelio viola el Décimo Mandamiento, "No codiciarás," porque la fe en Cristo se presenta como un medio para obtener dinero, ganancias, bienes, éxito, comodidad y una vida sin dificultades donde todo es color de rosa, desplazando a Cristo que es el centro del Evangelio; en este evangelio no se lleva a la gente al arrepentimiento, la cruz de Cristo, ni la santidad para vida eterna, sino a una vida de liviandad. Jesús nos llamó a seguirlo y servirle, no a buscar bienes materiales, buscando primero el reino de Dios y su justicia; pregonar el amor a las riquezas y prometiendo bienestar y éxito a la gente, es lo que usan algunos para hacer pactos con dinero, engañando a la gente para lograr economía, diciendo que les irá muy bien. Gúardense de la avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. Lucas 12:15.
Tener muchos bienes materiales no significa tener vida espiritual, porque seguir y servir a Cristo representa sufrimiento para sus discípulos y seguidores, por lo tanto, no podemos usar la fe de Dios y la piedad como fuente de ganancia, esto no quiere decir que el dinero sea malo, sino que Dios nos advierte del amor al dinero, y de quienes convierten la fe y la creencia en mercadería y negocio; la verdadera prosperidad biblica es espiritual y profunda, es la bendición de Dios que enriquece de verdad y no se puede reducir al dinero ni a las riquezas, los cuales son tesoros terrenales, no espirituales que perecen, así las riquezas y el dinero se convierten en competidores de Dios y no podemos servir a dos señores a la vez. Se vivir humildemente y sé vivir en abundancia; estoy enseñado para estar saciado como para tener hambre; para tener abundancia o para padecer necesidad. Filipenses 4:12.
Los exponentes de este mensaje son mensajeros que acomodan la doctrina de la siembra y la cosecha con la confesión positiva, decretando palabras para eliminar deudas, en las cuales muchos se han quedado presos por falta de conocimiento y sabiduría; detrás de todo esto no está Dios, tampoco hay espiritualidad, ni compromiso con el SEÑOR, solo acomodación de textos bíblicos a conveniencia para llegar al colmo de quitar joyas, prendas, y hasta autos y casas a los ingenuos oídores y desconocedores de Dios y su palabra. Dios es el que da semilla al que siembra y alimento al que come, les dará a ustedes todo lo que necesiten para su siembra, los hará crecer y hará que la generosidad de ustedes produzca una gran cosecha, 2 Corintios 9:10.
Se celebran eventos con mensajes no para atraer las almas
a los pies de Cristo, ni provocar arrepentimiento, edificación ni convicción
de pecado, sino para obtener ganancias económicas, confundiendo a muchos y alejando a las personas de la salvación eterna; son lugares donde los videntes hacen de la palabra de
Dios una herejía destructora negociando con la fe y presuntos pactos humanos con Dios, cuando el único que hace pactos con su pueblo es el
SEÑOR, y todo pacto de Dios YA está constituido ya está escrito en la Biblia. Reconoce, por
tanto, que el SEÑOR tu Dios es el Dios verdadero, el Dios fiel, que cumple su
pacto generación tras generación, y muestra su fiel amor a quienes lo aman y
obedecen sus mandamientos. Deuteronomio 7:9.
Somos naturaleza caída que necesita ser redimida NO complacidos, ni solo suplidos de lo material y lo físico, necesitamos transformación espiritual desde adentro para la eternidad con Cristo; este evangelio de la prosperidad aparenta ser buena noticia, desfigurando y viciando la verdad, con herejías perniciosas diseminadas entre gente que no glorifica a Jesucristo, ni buscan el reino de Dios, sino que niegan la salvación tan valiosa que Cristo hizo en la cruz, haciendo que las vidas se corrompan y las almas se pierdan del verdero bienestar de Dios en esta vida y perdiendo sus almas eternamente, pasando por alto las enseñanzas del Maestro de NO hacernos tesoros en la tierra donde la polilla y el orin corrompen y los ladrones hurtan...Mateo 6:19-21.
En Jesucristo y su Evangelio lo tenemos todo por gracia, con fidelidad y obediencia a su palabra en la voluntad de Dios, porque trabajamos y nos esforzamos; Jesucristo NO murió y resucitó para hacernos ricos
y vivir como reyes terrenales, sino para vivir en santidad y contentamiento con lo que Él nos permite tener, pero a la vez, pagando el precio de ser discipulos y testigos de Cristo como servidores de su reino, siendo un pueblo santo para gloria eterna de Dios, Él no nos llamó a lucrándonos a expensas del Evangelio, como lo hacen los predicadores del Evangelio de la prosperidad que NO SON SIERVOS DE Cristo, son asalariados, lobos que arrebatan las ovejas, Juan 10:12-13. Hubo falsos
profetas entre el pueblo, como habrá entre ustedes falsos maestros, que
introducirán encubiertamente herejías destructoras, negando al SEÑOR que los
rescató, y atrayendo sobre sí mismo destrucción repentina. 2 Pedro 2:1.
Este mensaje adulterado alimenta la avaricia y la codicia que
reina en el mundo a causa de una generación alejada de Dios que vive de las apariencias y la inmediatez de su
naturaleza vieja y caída, rebajando el valor del verdadero Evangelio y menospreciando el sacrificio del SEÑOR Jesucristo, haciendo que la gente ponga sus ojos en la economía del mundo, y no en Cristo. NO son los lujos ni las riquezas lo que nos define, es nuestra vida en
Dios, ese no es evangelio, es un pretexto dañino y perverso. Porque el amor al dinero es la raíz de todos los males,
por esta codicia, algunos se han apartado de la fe, y ellos mismos se han
causado mucho sufrimiento. 1 Timoteo 6:10.
2.
Evangelio tradicional centrado en obras y en idolatría. Porque por gracia somos salvos por medio de la fe; y esto
no es algo de nosotros, sino que es regalo de Dios; no por obras, para que
nadie se gloríe. Efesios 2:8-9.
La autoridad de la palabra de Dios está por encima de las tradiciones religiosas y la idolatría pagana, la adoración pertenece solo a Dios, y la Biblia condena cuando se convienten las imágenes en objeto de culto, puesto que esas tradiciones y sus imágenes de talla ocupan el lugar de relación espiritual de las personas que practican este evangelio; solo tenemos un Mediador entre Dios y los hombres, Cristo, así que a María se respeta bíblicamente, pero nunca sustituye a Cristo, mucho menos las imagenes y la invocación a gente muerta que resulta abominable ante Dios; la salvación es por gracia mediante la fe solo en Cristo, no por medio de rituales ni actos religiosos; toda tradición, práctica o devoción debe ser examinada a la luz de la Escritura, y si alguna cosa de ellas desplaza a Cristo, contradice la verdad de Dios establecida en la Biblia, atribuyendo a las criaturas lo que solo le corresponde al Creador, y en este evangelio se han convertido las imágenes en confianza religiosa, por lo tanto, debemos rechazar esas prácticas. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en quien podamos ser salvos Hechos 4:12.
Por otra parte, este evangelio se centra en hacer buenas obras para alcanzar salvación, ese es el mensaje de la tradición y de algunas sectas religiosas legalistas, que además de hacer al hombre corredentor de sí mismo por hacer el bien, que le corresponde, también introduce paganismo; y fetichismo exaltando el ego de gente altiva, soberbia, autosuficiente y alejada de la verdad de Dios; este es el evangelio más popular de todos los falsos evangelios que viene de siglos atrás; auto justifica a la persona en nombre del asistencialismo social, dejando de lado la conversión personal, olvidando que lo importante no es lo que hacemos, sino lo que Dios ha hecho por nosotros; en el Verdadero Evangelio; las buenas obras deben ser el resultado de la conversión auténtica en corazones misericordiosos, que aman a Dios y a su prójimo ofreciendo toda clase de ayuda. Y si es por gracia, ya no es por obras, porque si así fuera, la salvación dejaría de ser gratuita, Romanos 11:6, y 3:20-30.
Este presunto evangelio promueve el
dogmatismo religioso al centrarse en una serie de reglas y cosas añadidas que se deben hacer para alcanzar salvación, al final todos terminan cansados y frustrados porque no
pueden cumplir tantas exigencias, entonces se vuelven hipócritas como los
fariseos, que se creían buenos a sus propios ojos, porque nadie es bueno, solo
Dios, Marcos 10:18; este mensaje es un obstáculo a la santidad, el crecimiento espiritual y
es imposible dar frutos dignos de arrepentimiento, por querer hacer todo en las
propias fuerzas, pero todos necesitamos arrepentirnos porque no podemos salvarnos
por nosotros mismos, pues el problema es el pecado y la muerte eterna que solo Jesucristo YA venció y ganó. Y estoy muy sorprendido de que ustedes se hayan alejado tan pronto de Dios, para pasarse a otro evangelio, cuando fue Dios mismo el que los llamó mostrando en
Cristo su bondad. Gálatas 1:6
3.
Evangelio de guerra continua contra satanás. Sométanse a Dios; resistan al diablo y huirá de ustedes. Santiago 4:7.
La Biblia enseña que para vencer al enemigo, necesitamos vivir sometidos a Dios, es decir, sujetos, obedientes y dependientes del Eterno haciendo su voluntad en santidad, eso mantiene al adversario alejado de nosotros; los que centran toda su espiritualidad en la guerra espiritual, ponen a satanás en el centro de todo, so pretexto de que la vida es una continua lucha contra satanás y sus demonios, pero es la rectitud y compromiso santo con Dios lo que hace que Dios mismo nos proteja y defienda del enemigo...Job era hombre perfecto, recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Job 1:1, y dijo satanás a Dios: Job le sirve a Dios de balde, ¿acaso no lo has cercado alrededor de él, a su casa y todo lo que tiene? Y al trabajo de sus manos le has dado bendición, por eso sus bienes han aumentado sobre la tierra. Job 1:7-8.
El diablo nos ataca sihemos pecado, porque así le abrimos puertas, 1 Samuel 16:14-23,con todo lo que somos y hacemos, en ocasiones, como le sucedió a Job, Dios en su soberanía y conocimiento, permite que el enemigo ataque, no solo para corregirnos, sino para probar nuestra fe y confianza en Él, Job 2:1-3. El evangelio centrado en la guerra espiritual ve a satanás actuando más que Dios porque ve demonios por todas partes, se predica en algunos lugares dicen tener el ministerio de liberación, intercesión, guerra espiritual y sanidad; pero en realidad obtaculizan el mover del Espiritu Santo, militando en el error de centrar a satanás en frecuente guerra espiritual y dejando de lado a Jesucristo, dentro de un choque constante de fuerzas espirituales entre la luz y las tinieblas, el bien y el mal, a sabiendas que vivimos en un mundo donde gobierna el príncipe de las tinieblas. No que haya otro evangelio, sino que hay algunos que los perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Gálatas 1:7.
Es verdad que la Escritura trata todos estos temas y nos presenta casos de personas oprimidas, atormentadas y poseídas de demonios, no solo en el AT, sino también en NT, gente que fue liberada por el SEÑOR Jesús, pero esto no es lo central ni lo más importante en el campo de la fey el evangelio; aunque los demonios son una realidad, nuestra
mirada y corazón están puestos en Jesucristo, Hebreos 12:1-2; y al centrarnos en satanás y sus
demonios más que en Dios, le damos permiso a la oscuridad para que ataque, oprima y obstaculice nuestro caminar
con Cristo, pero debemos hacer solo lo que el Espíritu de Dios nos envía hacer como lo dice Isaías 61:1-4. Jesús llamó a sus discípulos y les dio autoridad para
expulsar a los espíritus inmundos, y para curar toda clase de enfermedades y
dolencias entre el pueblo. Mateo 10:1.
Los que militan en una fe centrada en la guerra espiritual, corren el peligro de introducirse más en demonología que en la sana doctrina del Evangelio, pudiendo terminar seriamente afectados en todas las áreas de su vida, perdiendo la paz, la bendición del reposo espiritual y la seguridad que nos brinda la palabra de Dios, al ver demonios donde no los hay, enceguecidos, en vez de ver la gloria de Dios. La guerra espiritual y la liberación que no es dirigida por el Espíritu Santo, hace a sus ministros vulnerables a la influencia y ataques de los malos espiritus, todo un peligro si no se está respaldado y enviado por Dios para hacerlo; la versión
hebrea dice: Recuerden que les
he dado autoridad para hollar serpientes y escorpiones, en realidad sobre todas
las fuerzas del enemigo; pero permanezcan completamente sin que los dañe. Lucas
10:19.
La Escritura enseña que el cristiano debe resistir las tinieblas permaneciendo en Cristo, en la luz de su verdad y bajo la dirección del Espíritu Santo; la lucha espiritual es real, pero el enemigo no debe converturse en el centro de nuestra vida ni de nuestra guerra diaria, nuestro centro es Cristo, y con tanta guerra espiritual existe el peligro que las tinieblas entren en el corazón, pues alguno puede estar hablando mucho de guerra espiritual, y al mismo tiempo permitir el odio, resentimiento, amargura, orgullo, rebeldia y falta de perdón, y eso es contrario a caminar en la luz. Hay que vencer las tinieblas y no nosotros convertirnos en tinieblas, pues hay que vencer el mal con el bien; el verdadero combate empieza dentro de nosotros mismos y el creyente cristiano está llamado a permanecer en la Luz de Cristo. Porque en otro tiempo éramos tinieblas; pero ahira somos luz en el SEÑOR, andemos como hijos de luz. Efesios 5:8.
La gente centrada en esta clase de evangelio puede ser manipulada por los dictadores para sus revueltas y desorden político; pueden llegar a ser ateos y tiranos; el diablo y sus demonios son reales, pero han sido vencidos por Jesucristo, no podemos fijarnos obstinadamente en ellos, satanás es un pobre diablo vencido, que lo resistimos sometidis a Cristo, siendo fieles, santos y obedientes a la palabra de Dios, así que no cedamos ante ellos, ni un milímetro, concentremos nuestra mirada en el Cordero Santo para celebrar el triunfo de nuestro Gran Varón de guerra. Tomen el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; oren en todo tiempo con oración y súplica en el Espíritu, y velen en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos. Efesios 6:17-18.
4.
Evangelio mágico de señales y milagros. Jesús les contesto: Ustedes no creen, si no ven señales y
milagros. Juan 4:48.
Centrar el mensaje salvador en los milagros, señales y maravillas, es una forma distorsionada de presentar el Evangelio de la cruz, convirtíendolas en el centro de todo, en lugar de Cristo, el arrepentimiento, la cruz, la santidad y la obediencia a Dios, que es lo propio del Evangelio del reino; Jesús hizo milagros y maravillas pero no eran el Evangelio, sino que tenían el propósito de señalar quién era Él y así congirmar su mensaje, no convertir la fe en la búsqueda continua de señales.Las señales y los milagros apuntan hacia Cristo, no son para reemplazarlo a Él, puesto que hay gran peligro de buscar señales como condición para creer en Cristo...Las señales y milagros que Cristo hizo, han quedado escritas para que creamos que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios. Juan 20:30-31
La generación mala e incrédula es la que demanda señales para creer, porque los milagros y señales pueden existir y aún así puede haber engaño, de tal manera que un milagro o una señal sobrenaturales en sí mismas, no muestran ni aseguran que quien las hace procede de Dios, hay que examinar el mensaje y el fruto; recordemos que Simón el mago quería el poder de las señales y los milagros, pero no quería a Cristo, lo fundamental en esto, es que el Evangelio no es una técnica para obtener poder espiritual, pues no usamos a Dios para conseguir milagros, sino que lo buscamos para rendirnos a Él. Amados, no crean a todo espíritu, sino prueben los espíritus para ver si son de Dios. 1 Juan 4;1.
Fortalezcamos nuestra fe en el SEÑOR, pues una doctrina que caiga en el tema exclusivo de los milagros no es la verdad que proclama salvación; cada milagro es una manifestación de Dios para su gloria, pero no es un fin en sí mismo que nos conduzca a la verdad, pues vemos en pasajes de la Biblia, como en Hebreos, los héroes de la fe murieron sin ver su milagro, y la historia sagrada de los patriarcas no se caracterizó por los milagros, cuando Dios quiso revelarse, aunque hubo milagros. Porque me has visto, has creído, le dijo Jesús a Tomás; dichosos los que no han visto y sin embargo creen…Juan 20.29-31.
Los milagros son legítimos en la vida cristiana,
pero no son el centro de nuestra fe, es Jesucristo, el SEÑOR de los milagros y
las maravillas; los discípulos entendieron muy bien esto cuando dijeron en
Hechos: ¿Por qué ponen los
ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad, este cojo está andando?
Hechos 3.12-13.
Es exactamente lo que los soberbios traficantes de
la fe tratan de hacer, que la gente ponga sus ojos en ellos, desviándolos de
Cristo, es un evangelio falso porque se enfoca en un humano sanador; pero son las
señales las que deben seguir a los que creen y se centran en Jesucristo, Marcos 16.7-20. Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y
mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, si es posible, aun a
los escogidos de Dios. Mateo 24:24. Pues son espíritus de demonios que hacen
señales, los cuales van a los reyes del mundo, para reunirlos para la batalla
del gran día del Dios Todopoderoso, Apocalipsis 16:14.
5. Evangelio apóstata de la hipergracia, o gracia barata y permisiva. Estos son una vergüenza en las reuniones que se celebran, en las que ellos comen y beben alegremente, sin mostrar ningún respeto. Se apacientan así mismos. Son nubes sin agua, llevados de acá para allá por los vientos; son árboles otoñales que no dan fruto, dos veces muertos y arrancados de la raíz. Judas 1:12. La Biblia nos enseña la gracia verdadera que perdona, transforma y conduce a la fe obediente a Dios, pero también nos advierte de no convertir esa gracia como excusa para consentir el pecado. ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? De ninguna manera. Romanos 6:1-2.
Estar bajo la gracia de Dios no significa estar bajo el dominio del pecado, puesto que éste no debe enseñorearse de nosotros, la gracia de Dios nos demuestra su amor para que renunciemos al pecado; Cristo nos dice primero que nos perdona para que caminemos con Él, pero el evangelio falso de la gracia barata dice que Dios ama a todos, sin importar cómo viven; esto es convertir la gracia en libertinaje y licencia para pecar descaradamente, y no podemos usar la gracia como justificación para llevar una vida petniciosa, y sin freno moral como alguien que no tiene que dar cuentas a Dios. ¿Por qué me llamas SEÑOR, SEÑOR, y no haces lo que YO digo? Lucas 6:46.
Este falso evangelio es de
ofertas sin exigencias ni obligaciones; sin el costo del dolor y el sufrimiento a causa de la fe y sin discipulado, ofrece buena vida, victoria y sanidad, porque según ellos, una vez salvos, salvos
para siempre sin importar lo que cada uno haga con su vida, sin arrepentimiento, ni perdón de pecados que los ransforme personalmente; y cuídado con predicar paz cuando en verdad Dios llama al arrepentimuento, hay advertencias muy fuertes para quienes tranquiluzan al pueblo, habiendo pecado que debe ser confesado, pues nadie puede demostrar amor, evitando hablar del pecado, pues existe una tendencia de predicar solo lo que la gente quiere oír, en cambio de aquello que necesita escuchar. Porque muchos apartarán su oído de la verdad, y se volverán a las fábulas. 2 Timoteo 4:4. .
En la verdadera gracia hay un precio que pagar por seguir y servir a Cristo, pero este falso evangelio de la hipergracia o gracia barata lleva un mensaje abierto y descarado, amañado a la cultura del mundo, rebasando los límites de la vaciedad, el hedonismo, el consumismo, y la destrucción del orden social y la familia, sin ética ni moral, que es despierta avaricia de poder y afán de riquezas, según las estructuras de gobiernos malsanos; es apostasía de predicadores que ofrecen todo lo mejor del mundo, mientras cierran las puertas de la salvación para muchos, son gente malvada que Dios NO envía, mensajeros nefastos que aman hacer lo que mejor les parece, aprovechando cada oportunidad para saciar su ego y su propio beneficio, pasando del legalismo a la gracia extrema. Nosotros no andamos negociando con el mensaje de Dios, como hacen muchos; al contrario, hablamos con sinceridad delante de Dios, como enviados suyos que somos y por nuestra unión con Cristo. 2 Corintios 2:17.
Este Evangelio es el engaño mayor de satanás y que antecede a la Segunda Venida del SEÑOR, pavimentando el camino de aquel unicuo, el hombre de perdición, que aleja a miles de vidas de su Salvador para que pierdan la vida eterna; es un mensaje lleno de
ofertas que acomodan textos legítimos, con una gracia barata y permisiva que los lleva a vivir sin Dios y sin ley como en los tiempos de los jueces; gente que se pone en lugar de Dios presumiendo la liberación del pecado haciendo ver buena a toda la gente, utilizando citas biblicas y asegurando que como una vez recibieron a Cristo, son libres para siempre de toda culpa de pecado, sin importar cómo viven ahora. En esos días no había rey en Israel, cada uno hacía lo
que le parecía bien ante sus ojos. Jueces 21:25.
La gracia exige santidad, uno de los requisitos para ser salvos y ver a Dios, pero la hipergracia es contra la santidad y la pureza porque no predica la confesión de pecados, el arrepentimiento, ni la pobreza espíritual que reconoce la necesidad de Cristo; según ellos, una vez salvos, salvos para siempre, nos resta disfrutar y vivir la vida a todo dar, lo cual va en contravía a los mandatos de Dios. Para ser salvos no nos debe mover el miedo al infierno, a los demonios ni a la
tribulación, lo que nos mueve y motiva es el amor a Dios y la fe obediente para agradar a Cristo, pero estos mercaderes del Evangelio están enviando las almas al infierno; el Evangelio verdadero y único, es el que juzga y denuncia el pecado y la injusticia, el que ofrece perdón y justifica al pecador arrepentido; pero esta gente predica que la
salvación no se pierde, hagamos lo que hagamos en la vida, solo impulsan a una vida licenciosa de pecado y libertinaje. Pero la ira de
Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres
que detienen con mentira la verdad…Romanos 1:19-24.
6.
Evangelio rapto-céntrico. Después los que hayamos quedado vivos seremos llevados,
juntamente con ellos, en las nubes, para encontrarnos con el SEÑOR en el aire;
y estaremos con Él para siempre. 1 Tesalonicenses 4:17;
Es una forma de predicación en la que el arrebatamiento llega a convertirse en el centro de la fe y la esperanza del cristiano, desplazando del centro a Cristo y su Evangelio de arrepentimiento, santidad, discipulado y reino de Dios; aunque la doctrina del arrebatamiento es sana doctrina, el problema aparece cuando el arrebatamiento se convierte en el mensaje principal de las reuniones, y se pierde de vista el Evangelio, pues el centro de la predicación no es escapar de la tribulación, sino santificarse para Dios, por eso, si un predicador se basa constantemente en el arrebatamiento, pero casí nunca llama al arrepentimiento la obediencia y seguir a Cristo, debemos examinarlo cuidadosamente; el cristianismo bíblico no consiste en esperar ser sacados de este mundo. Debemos ser personas en santa y piadosa manera de vivir. 2 Pedro 3;11.
La verdad biblica y esperanza escatológica producen santidad, no pasividad espiritual, y la profecía se cumplirá en su momento, pero tampoco debemos creer que el SEÑOR tarda, porque en ello hay peligro, haciendo que los servidores del reino empiecen a vivir irresponsablemente, pero esperar al SEÑOR no significa abandonar nuestras obligaciones y deberes presentes, puesto que el SEÑOR quiere encontrarnos trabajando, como lo enseña en la parábola de los talentos, Mateo 25;21: y aunque nuestra meta más grande es ver a Jesús cara a cara, no seamos extremistas enfatizando el rapto, pero tampoco rechacemos el tema, corriendo el riesgo de volvernos incrédulos, fríos y tibios espirituales, esta doctrina, necesita ser equilibrada y discernida, para que no hayan enseñanzas ni mensajes centrados solo en el arrebatamiento donde Cristo un día levantará a su Iglesia en los aires. Esten ustedes preparados, orando en todo tiempo, para que puedan escapar de todas estas cosas que van a suceder y puedan estar delante del Hijo del Hombre. Lucas 21:36.
Una doctrina saludable, no dice que como Cristo ya viene, ya nada importa, sino que como Cristo ya viene, debemos ser más fieles y santos para estar preparados; no corramos el riesgo de que esta palabra arrebatamuento o rapto domine la fe de los creyentes en la Iglesia del SEÑOR, para que piensen en ello todo el tiempo, lo repitan y lo contemplen momento a momento, esa no es toda la esperanza que poseemos, mejor oremos, santifiquémonos, demos testimonio, compartamos las Buenas Nuevas y profundicemos la Escritura, lo cual nos ayudará a crecer y madurar espiritualmente para llenar las lámparas con el aceite del Espíritu Santo. Porque del día y la hora, nadie sabe, ni aún los ángeles del cielo, sino solo mi Padre. Mateo 24:36.
Tengamos mucho cuidado con predicadores que presentan fechas, cálculos o cronogramas como si fueran revelaciones definitivas, o que preguntan al pueblo continuamente, ¿cuántos esperan la venida de Cristo? Y si levantan la mano, dicen, NO primero esperamos el arrebatamiento, porque no vivimos obsesionados con las señales del tiempo...He aqui, les digo un misterio: no todos dormiremos, pero todos seremos transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final; pues la trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados. 1 Corintios 15: 51-52. Somos hijos de Dios, pero aun no se ve lo que seremos después; sabemos que cuando Jesucristo aparezca seremos como Él, porque lo veremos tal como Él es. Y todo aquel que tiene la esperanza en Cristo, se purifica así mismo, así como Él es puro. 1 Juan 3:2-3.
La finalidad de la profecía del arrebatamiento no es producir obsesión permanente por lis acontecimientos mundiales, sino para producir, vigilancia, santidad, fidelidad y obediencia, porque tampoco fue dada la profecía para crear especulaciones interminables, sino esperanza y consuelo, y una doctrina escatologica no sustituye el mensaje del Verdadero Evangelio. Este énfasis teológico puede confundir y abstraer a
las personas del cuidado de su salvación, limitándolas a esperar tibiamente un transporte aéreo repentino, porque son palabras consignada en las Escrituras, pero no tienen muchos textos que lo expliquen y clarifiquen, con precisión, son porciones bíblicas dentro de las profecías de la Segunda Venida. Ahora les recuerdo este Evangelio que les prediqué, el mismo que recibieron y en el cual se mantienen firmes. Mediante este Evangelio son salvos, si se aferran a las palabras que les prediqué. De otro modo habrán creido en vano. 1 Corintios 15:1-2; Has cumplido mis mandamientos y has perseverado, por eso YO te guardaré de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero...Apocalipsis 3:10.
Dios es justo y da a cada uno conforme a sus obras, es Abogado para el justo pero Juez para el malvado y NO da el mismo trato del justo al impío, Él es soberano y hace cosas extraordinarías que no alcanzamos a comprender como cuando tomó a Enoc que se lo llevó sin que muriera, Génesis 5:22-24, y cuando Elias fue llevado al cielo en un torbellino en una carroza de fuego tirada por caballos, 2 Reyes 2:10-12; asi que, el tema del rapto, arrebatamiento o rescate repentino de Cristo a su iglesia, debe movernos a permanecer fieles, guardar santidad y perseverar en Cristo obedeciendo y predicando su evangelio. Porque Cristo en nosotros es la esperanza de gloria. Colosenses 1:27.
La Igledia no ha sido llamada simplemente a escapar del mundo, sino a ser fiel a Cristo, estando en el mundo, anunciar el Evangelio, vivir en santidad, ser testigos, y esperar con fe su gloriisa venida, porque este tema levanta debate y polémica entre el pueblo de Dios, dividiéndonos en bandos: entre el rapto pre-tribulacionista, medio tribulacionistas y
post-tribulacionista, lo cual nos desvía del SEÑOR y el cuidado de la salvación, y este no es el tema principal ni central en toda la Escritura, por lo tanto, jamás puede ocupar el
centro de nuestra predicación ni de nuestra fe bíblica, mucho menos de nuestra confianza en Dios, reemplazando la llenura del Espíritu, la mirada en Jesús, la fe y esperanza futura, para perseverar en pureza e integridad, aunque el escritor exhorta: Aliéntese unos a otros con estas palabras. 1
Tesalonicenses 4:18. Lo que sí es muy claro y obligatorio
para nosotros es que Este evangelio del
reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y
entonces vendrá el fin. Mateo 24:14.
7. Apostolitis
y falsos profetas, ¿Son servidores de Cristo? ¡Qué locura! Yo más. En muchos trabajos, en
cárceles, en azotes severos y sin número de veces, y continuamente en peligros de
muerte…2 Corintios 11:23-29.
Podríamos así considerar la corriente de ciertos ministros
“especiales” que aluden estar a la cabeza de los ministerios, porque se han auto proclamando apóstoles y
profetas, pero son soberbios y altivos deseosos de riquezas y fama, en
muchos casos resultan ser seguidores de la nueva era combinando creencias sincretistas
y ecuménicas de otras religiones con el Evangelio de Cristo, en la presunción de su ego no rendido a Cristo, ni haber sido restaurados a plenitud, se involucraron en el ministerio apostólico y profético enfatizando la sanidad y la
confesión positiva; usan el proselitismo mediático e incursionan en la política
con la dimensión desmedida del famoso liderazgo que promociona el mundo para motivar y sugestionar a la gente en cultos emocionales, no espirituales creyéndose intocables y diciendo: No toquen a mis ungidos; ni hagan daño a mis profetas…Salmos 105:15.
Estos ministros falsos son los promotores de las mega iglesias, apoyándo la
corriente progresista comunistas del mundo, defendiendo el feminismo y el lobby
LGBTIQ, por eso hay congregaciones con pastores de esa corriente y no denuncian
los pecados sexuales, se mueven en las corrientes del mundo y participan de las ideologías
personales de los hombres, son participes y simpatizantes del proselitismo político
incluyente donde todos son salvos y todos son hijos de Dios, sus seguidores dan validez a
la voz de sus videntes y profetas. Pero temo que como la serpiente con astucia engañó a
Eva, sus sentidos también sean de alguna manera extraviados de la sincera
fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que
les hemos predicado, y si reciben a otro espíritu que el que han recibido, y
otro evangelio que el que han aceptado, ustedes son cómplices porque lo toleran. 2 Corintios 11:2-3.
Si conocemos la Escritura, sabemos que ni los padres de la Iglesia, se veían así mismos como apóstoles sino discípulos servidores del SEÑOR, la iglesia original del primer siglo fue gobernada y dirigida por pastores, obispos y diáconos no por líderes; Dios es el amor que salva al humilde que se arrepiente y reconoce su necesidad de Cristo, así que el único Evangelio verdadero es Cristocéntrico, si estás en otro, me temo que no eres salvo, por lo tanto, arrepiéntete y vuélvete a Cristo, para que al momento de tu partida, estés feliz de ir a encontrarte con Dios, porque tu nombre estará inscrito en el libro de la vida. ¿Será que estaba equivocado cuando me humillé y los honré al predicarles la Buena Noticia de Dios sin esperar nada a cambio? 2 Corintios 11:7.
Es necesario conocer a Dios, reconocer la deidad de Cristo y la realidad latente de la presencia del Espíritu Santo, Dios no está al nivel de los hombres, por eso podemos confiar plenamente en Él reconociendo que Él es santo y nosotros pecadores, solo Cristo puede limpiarnos por su sacrificó, y resurrección victoriosa de la tumba y ascención completa al cielo; su Espíritu nos redarguye y convence de pecado, por lo tanto, necesitamos comunión y relación personal con Cristo; no se trata simplemente de creer en el Evangelio, sino de Cridto, la persona viva y real del Evangelio, así como tampoco se trata de servir a la obra, olvidando al SEÑOR de la obra; nuestra conviccíon en El ha de ser firme, porque Él es lo que la biblia dice que es y se cumplirá lo que Él ha profetizado; comprometámonos eternamente con Cristo, porque no somos simples observadores, ni creyentes distantes. Pero los falsos apóstoles, son obreros fraudulentos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo. Y nos es de maravillarse, pues el mismo satanás se disfraza como ángel de luz. 2 Corintios 11:13-14.
Al respecto, les recomiendo leer la enseñanza en el Blog, titulada, Apostasia de la Hipergracia-El Gran Engaño de los últimos tiempos, escrito en marzo de 2019, porque según ellos: Comamos y bebamos que mañana moriremos. 1 Corintios 15:32.
Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.

Solo hay un Dios que se hizo Hombre para salvarnos, ¿Por qué a tantos les cuesta aceptar a Jesucristo como ÚNICO Salvador, si Él es tan hermoso, bueno y perdonador?
ResponderBorrarGlória a Deus 🙌
ResponderBorrarAmen
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