Los preceptos del SEÑOR son justos, porque traen alegría al corazón. El mandamiento del SEÑOR es puro y llena los ojos de luz. Salmos 19:9.
Deléitate en el SEÑOR YHVH, y Él te concederá los deseos de tu corazón, Salmos 37:4. Este es el día en que el SEÑOR ha hecho; ¡Alegrémonos y seamos felices en Él, Salmos 118:24!
Regocíjense en el SEÑOR siempre. Otra vez les digo: ¡Regocíjense! Filipenses 4:4. Estén siempre contentos. 1 Tesalonicenses 5:16.
Dios no es aburrido ni demasiado serio o castigador, El en verdad quiere y desea nuestra paz y plenitud de vida, Dios no solo quiere salvarnos eternamente, Dios en su palabra nos enseña a vivir sin que nada nos robe su paz y sus bendiciones, teniendo una relación de amor sincero, firme y permanente con Él, para que su paz llene nuestro corazón y nuestros pensamientos, pudiendo dormir plácidamente cada noche; sin embargo, aunque Dios es la fuente del gozo, paz y alegría, nosotros no estamos exentos de problemas, sufrimientos e inquietudes que da el mundo, ni de carecer de ciertas cosas que deseamos; la paz, alegría y felicidad que Dios da, debe permanecer en nosotros, incluso en medio de las pruebas, pues nuestra raíz de fe y alegría está en Cristo y no en las circunstancias. Porque YO se los pensamientos que tengo para ustedes; pensamientos de paz y no de mal, porque quiero darles lo mejor que esperan, dice el SEÑOR, Jeremías 29:11.
Dios quiere siempre nuestro bien, no nuestra destrucción, Él no ha prometido que todo sea color de rosa o que todo puede cambiar de la noche a la mañana, nuestro andar en Cristo es un proceso en el cual debemos hacer nuestra parte, siendo obedientes y fieles confiando en Él y sus propósitos para nuestra vida; Dios nunca negará el bien y lo mejor a los que andan en santidad e integridad; amándolo y buscando su rostro de corazón. Alaben a YHVH, invoquen su nombre; den a conocer sus obras en los pueblos. Cánténle, cántele salmos; hablen de todas sus maravillas. Gloriénse en su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan a Dios. Busquen al SEÑOR y su poder; busquen siempre su rostro. Acuérdense de las maravillas que Él ha hecho, de sus prodigios y de los juicios de su boca. Salmos 104:1-4.
A veces pedimos que las cosas cambien, pero lo primero que Dios quiere cambiar es nuestro corazón para que se vea en nuestro comportamiento; Jesús vino Jesús, para darnos vida abundante aquí en la tierra, con su sacrificio en la cruz, porque Él es quien satisface plenamente todas las áreas de nuestra vida, y para que todo su plan de las tinieblas no nos venza, sino que llevemos todo a la cruz, confesando nuestra victoria y libertad, dando gracias, alegrándonos y gozándonos en su divino poder. Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará la dicha? ¡SEÑOR, míranos con buenos ojos! Tú has puesto en mi corazón más alegría que los que tienen mucha abundancia. Salmos 4:6-7.
Cristo debe ser la razón continua de nuestro gozo y nuestra paz espiritual, si tenemos fija la mirada y el corazón en Él, y si en verdad El reina en nuestro corazón y acudimos primero a Él en todo tiempo; uno de los mayores deseos y mandatos de Dios en su palabra es que vivamos felices en esta tierra, porque Él sabe que nuestra vida terrenal es corta, por eso cada promesa tiene un requerimiento que debemos obedecer y cumplir. Alégrense en YHVH y gócense los justos; canten con júbilo todos los que son rectos de corazón. Salmos 33:11.
Para decirnos que seamos felices Dios utiliza muchas palabras a saber: regocíjate, gózate, alégrate, deléitate, canta, se dichoso, sean bienaventurados, den gracias, aliéntese su corazón, no teman, tengan contentamiento, no desmayen, risa, júbilo, etc. Que se alegren todos los que en Ti buscan refugio; ¡que canten siempre jubilosos! Porque Tú SEÑOR, los proteges, que en Ti se regocijen todos los que aman tu nombre, Salmos 5:11.
Jesús sabía que sus discípulos atravesarían por momentos de tristeza, y quizá en algunos depresión, y eso es real, pero no nada contrario a Dios puede dominarnos, porque Jesús es quien tiene la última palabra, porque Él desea que podamos disfrutar de sus regalos en la vida; y uno de sus regalos es el gozo y la alegría que en el mundo son efímeros y momentáneos, en continuos días llenos de altibajos, pero la paz con felicidad que Dios provee es única, permanente y duradera, cuando aprendemos a amar y depender de Él, entonces nuestro estado mental se transforma, el sentir del corazón y la orientación de nuestras emociones cambia con la seguridad de la presencia salvadora de Cristo y su Espíritu Santo fluyendo en nuestro ser. En la presencia de Dios hay gozo y delicias a su diestra para siempre. Salmos 16:11.
Nuestra vida EN Cristo se convierte en un estado continuo de satisfacción, confianza, fe y esperanza, aunque nos rodee la oscuridad más densa o la caída más profunda, Abba Padre está ahí, presente, acompañándonos y sosteniéndonos a cada instante, no lo dudemos. Estar en Cristo nos provee la dicha y la seguridad más maravillosa sobre la tierra, aunque por momentos lloremos de dolor, porque también reiremos en el gozo de su presencia de amor, y lo digo por experiencia, no es retorica; muchas veces y noches inundaba mi almohada con lágrimas de intenso dolor y necesidad, y al final de mi humillación y mis plegarias ante Él, me levanté fortalecida, riendo sintiendo su presencia y oyendo su voz. Estén alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque ésta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús, 1 Tesalonicenses 5:16-18.
Dios revela su deseo de vernos felices al enviar a su Hijo para salvarnos, y tener vida en Jesús, y que tengamos salud, así como prospera nuestra alma creciendo en Él, 2 Juan 2; deleitarnos en Dios es nuestra decisión personal, algo que no se puede comprar ni comparar ni pedirá nadie; deleitarnos con Dios y en Él es sentirnos satisfechos, agradecidos y plenos con lo que somos y tenemos en Cristo, sin mirar el entorno, ni negar la realidad, sea con poco o con mucho, con lo que tengamos cada día, en medio del desierto y la necesidad, ahí tenemos que orar intensamente y estar de rodillas ante Dios. Él no puede bendecir a alguien que se centra continuamente en su dolor, temores y necesidad, sin mirarlo a Él para abrazarlo con amor en actos de fe, levantando los ojos al cielo confiando en su obrar todopoderoso. Claman los justos y YHVH oye, y los libra de todas sus angustiad. Cercano está Dios a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu. Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas lo librará el SEÑOR. Salmos 34:17-22.
Dios se deleita en bendecir a aquel que mira hacia arriba, hacia su templo, hacia su gloria levanta las manos y adora con agradecimiento aunque no entendamos lo que pasa, pero tenemos la confianza que Él secará nuestras lágrimas, y estará trabajando a nuestro favor, obrando maravillas y proezas para liberarnos y bendecirnos, formándonos todo el tiempo, porque nos cuida como su especial tesoro, como a la niña de sus ojos, y aunque nos duela el momento duro que estemos pasando, debemos gozarnos. El SEÑOR tu Elohim está en medio de ti como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos. Sofonías, 3:17. Porque los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán, Salmos 126:5.
La felicidad y el gozo que nos enseñan la Biblia contiene diferencias: a) la felicidad sucede con buenas noticias, le gozo permanece a pesar de las malas noticias, b) la alegría puede relacionarse con experiencias agradables, el gozo se alimenta en la amistad con Dios y el estudio de su palabra, c) la felicidad puede alterarse según lo que vivimos, el gozo puede sostener nuestra esperanza durante las pruebas y d) la alegría o felicidad es una experiencia y emoción legitima del ser humano, pero el gozo es parte del Espíritu Sano obrando en nosotros. Al cristiano Dios le permite experimentar de ambas, pero nos ordena a cultivar el gozo más profundo que no depende de lo que sucede a nuestro alrededor, viene solo de Dios en el tiempo necesario. Aunque las cosas no se den y no haya alimento, con todo yo me alegraré en YHVH, porque Dios es el gozo de mi salvación. Habacuc 3:17-18.
Continuamente he experimentado esos momentos en que sufro por algo, humanamente no hay quien pueda solucionarme o llegue la tristeza por algún evento que me esté sucediendo, pero cuando doblo mis rodillas, cuando me inclino y humillo mi cerviz ante Aquel que me conoce en detalle, le expreso mi sentir y mi necesidad, entonces viene a mí su presencia como un río que refresca mi alma y llena mi corazón de gozo invadiendo todo mi ser, luego me hace reír muy fuerte, siento gran alegría y felicidad, cosas que brotan espontáneamente; es ahí cuando el llanto se cambia en cantos espontáneos de adoración y termino sintiendo su paz para levantarme victoriosa de las rodillas, es algo muy real. SEÑOR, Tú cambias mi tristeza en danza. Me quitas el luto y me vistes de alegría, Salmos 30:11.
Dios derrama el gozo y poder que emanan de su presencia en nuestras vidas, cuando le damos nuestro amor, le creemos a su palabra y lo buscamos en ella, pero muchos se quejan porque se enfrascan en su pequeño mundo y no se dan cuenta de todas las bendiciones que el Padre derrama sobre sus vidas con las maravillas que produce en cada quién y a nuestro alrededor. Dios nunca nos abandona ni nos deja al azar, tampoco nos deja solos peleando contra el mundo y los enemigos que hay en él; Abba Padre es quien más se ocupa de cada hijo y de toda su creación derramando su amor y su bondad. Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración, Romanos 12:12.
¿Porque somos diferentes los cristianos? Porque vivimos con gozo todo el tiempo, y eso se basa en que nuestro amor, esperanza, fe, confianza y nuestros ojos, están puestos en Aquel que todo lo puede, todo lo conoce y nada le es difícil, no vivimos por emociones, no nos movemos por impulsos del momento, no vivimos el futuro, vivimos por fe en el Aquí y el Ahora, no nos deben quedar heridas abierta ni miedos a causa del corazón traicionero, ese dolor y las circunstancias duras, no nos deben mover el piso, aprendemos a vivir en Dios y nada ni nadie nos puede separar de su amor. Se lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo quien me fortalece, Filipenses 4:12-13.
El SEÑOR va delante de nosotros para vencer la soledad y el miedo a la
muerte, su gozo, su paz y su seguridad son nuestro escudo dependiendo de Él,
sin que nos inquiete lo que podamos tener o sentir nuestro estado de ánimo, por
el panorama del mundo cambiante; lo cierto es que se hace y se cumple todo tal
como la biblia lo enseña y lo profetiza; a pesar de todo podemos reír, y la
risa constituye buen remedio, aún en medio de las tribulaciones; porque sabemos
lo que Jesucristo ha hecho por nosotros, y lo que sigue haciendo, eso debe ser
suficiente para levantar el ánimo y regocijarnos aunque la batalla arrecie. Cuando la angustia iba en aumento sobre
mí, el consuelo tuyo YHVH, llenaba mi alma de alegría, Salmos 94:19.
Las pruebas son reales, los problemas calan el alma, las angustias nos mueven el piso, y nos hacen llorar, el miedo nos paraliza y nos impide avanzar, la pena puede derribarnos, es una realidad que no podemos negar, pero Dios y su palabra superan todo eso; el punto está en refugiarnos siempre en Dios antes que ir a un ser humano, así podremos experimentar el consuelo en la presencia de Dios, si es que en verdad estamos alejados del pecado que produce muerte y trunca los planes de Dios en nuestra vida causando dolor, soledad, carga, retrasos y trayendo oscuridad. Tú, Oh SEÑOR, me mostrarás el camino de la vida. Hay alegría en tu presencia; hay dicha eterna junto a Ti, Salmos 16:11. Aún si eres amonestado y disciplinado, hallarás paz y felicidad: ¡Cuán dichoso es el hombre a quien Dios corrige! No menosprecies la disciplina del Todopoderoso. Job 5:17.
El gozo del cristiano no se basa en lo material de este mundo, ni en situaciones, emociones, prohibiciones, riquezas, poder, tener, sexo, etc. Nuestro Padre celestial ordena estar gozosos siempre y debemos obedecer alabando, dando gracias y regocijándonos, es un mandato para ser verdaderamente dichosos a pesar de todo; Abba Padre no está esperando que vayamos al cielo para ser felices, ni cuando la situación mejore, tampoco cuando acabe el luto, ni se disipen las penas o se acabe la oscuridad, nuestro Creador desea que tú y yo seamos felices HOY, AQUÍ, y AHORA. El SEÑOR ordenó al pueblo que le sirviera con gozo. Deuteronomio 28: 47-48. Entonces, si el gozo es un mandato, la felicidad es algo que debemos mantener, pero ese es el problema que tienen algunas personas hoy. Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en Él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo. Romanos 15:13.
Si el SEÑOR repite muchas veces las palabras regocíjate, gózate, alégrate, deléitate, dichoso, den gracias, aliéntese tu corazón, no temas, tengan contentamiento, no desmayes, bienaventurados, júbilo, etc., esto nos indica que es imperativo cumplir sus mandamientos para que seamos realmente felices; la felicidad humana se sella en una realidad palpable cuando Amamos a nuestro Creador como Él lo establece: con todo nuestro corazón, nuestra alma, mente y fuerzas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos; el amor lo llena todo, el amor lo perdona todo, el amor trae libertad, vida, paz y regocijo, porque amar es felicidad. Espera en tu Elohim; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; si, esperan en tu Abba Padre, Salmos 27:14.
El gozo ahuyenta la depresión, la soledad y la confusión, el corazón estará gozoso y nadie nos quitar ese don, Juan 16:23; el gozo nos ayuda a recibir lo mejor de Dios, Estén siempre alegres, orando sin cesar, dando gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús, 1 Tesalonicenses 5:16-18; el gozo nos mantiene saludables, porque Un corazón alegre es la mejor medicina; pero un ánimo triste deprime y enferma a todo el cuerpo. Proverbios 17:22.
La extraordinaria correspondencia entre amar a Dios y al prójimo sirviéndole a alguien nos produce felicidad suprema, real y activa, aprendamos a aceptar a las personas, porque ayudar nos produce alegría de servir, así nos llenamos de gozo al ser de bendición para otros, ya nada de lo que hacemos es un sacrificio sino un deleite, un placer y un privilegio que alegra el corazón de Dios y hay satisfacción en nuestro ser al hacer lo mejor, haciendo mucho bien con excelencia, eso es muy gratificante y nos produce gran regocijo, duradero y genuino, Siempre les he enseñado que así se debe trabajar y ayudar a los que están en necesidad, recordando aquellas palabras del SEÑOR Jesucristo: Hay más dicha en dar que en recibir, Hechos 20:35.
Amar a Dios de verdad produce gozo y paz, se los aseguro, y podemos adorar con el corazón, refrescando el alma, los ángeles en el trono del Padre se unen a nuestro canto, y su gloria desciende; huyen el miedo, la soledad, la depresión, la soledad, el dolor y la queja, los valientes se levantan y muchos son consolados, animados, liberados y sanados, regocijados en el Altísimo, lo cual no tiene precio ni comparación; el gozo nos permite expresarnos con verdad y libertad uniendo el cielo con la tierra, en acciones de gracias y alabando en fiesta; el enojo desaparece y la opresión se desvanece porque fluye la gracia abundante de nuestro amoroso y tierno Creador sacando todo lo negativo; Y ¿en qué radica todo este gozo y esta fiesta? En la fe obediente a los mandamientos del SEÑOR que ya no son una carga sino un deleite, Tus estatutos son mi herencia permanente; son el regocijo de mi corazón, Salmos 119:111.
Debemos estar viviendo una realidad de alegría y gozo auténticos sin importar lo que este pasando porque esta es la voluntad de Dios para nosotros, la verdad es que Dios nos ordena buscar y vivir la vida alegremente a pesar de. Alégrense en el SEÑOR y regocíjense, justos; den voces de júbilo, todos los rectos de corazón, Salmos 32:11.
Nuestra tarea y nuestro empeño es estar alegres y regocijarnos todo el
tiempo en el SEÑOR, agradecidos por todo, porque Dios quieres que seamos
felices, por eso nos ha dado su palabra para tener fe y esperanza llenando
nuestras vidas de gozo y paz creciendo en el poder del Espíritu Santo,
disfrutando el AQUÍ, y el AHORA POR SIEMPRE, no angustiados de lo que pasará
mañana. Canta jubilosa, hija
de Sión. Lanza gritos de alegría, Pueblo del Eterno. Alégrate y regocíjate de
todo corazón, hija de Jerusalén, Sofonías 3:14. Amén.
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