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27 may 2026

FAMILIARES ENEMIGOS HASTA EL FINAL

DOS FAMILIARES ENEMIGOS DE ISRAEL HASTA EL FINAL, EN CUMPLIMIENTO A LA PROFECÍA. 

Ismael será hombre fiero, su mano será contra todos, y la mano de todos contra él. Génesis 16:12.

 

Dos naciones había en el seno de Raquel (Israel y Edóm)…pero el mayor, Esaú,  servirá al menor. Génesis 25:23.

 

A Esaú o Edóm, Dios le dijo: por la injuria a tu hermano Jacob, te cubrirá vergüenza, y serás cortado para siempre…No debiste haberte alegrado de los hijos de Judá en el día en que se perdieron, ni debiste haberte jactado en el día de su angustia. Abdías 1: 10-12.

 

La Biblia nos presenta dos líneas de familia que históricamente han estado en conflicto hasta el día de hoy con la nación fundada por Dios, como lo es el pueblo escogido de Israel, enemigos más enconados, descendientes de Ismael y Esaú también llamado Edóm: Ismael hijo de Abraham con la esclava Agar, y padre de los árabes y Esaú, hijo de Isaac con Raquel, hermano mellizo de Jacob, que aunque fue también bendecido, ha mantenido una constante tensión bélica contra los judíos y otros pueblos; con el pasar de los años, Ismael y Edom se unieron para hacerle la guerra a Israel. Vio Esaú que las hijas de Canaán le parecían mal a Isaac su padre; y se fue Esaú a Ismael, y tomó para sí por mujer a Mahalat, hija de Ismael, hijo de Abraham, hermana de Nebaiot, además de sus otras mujeres. Génesis 28:8-9.

 

Entre Israel y Esaú se distinguen claramente dos naturalezas opuestas: Esaú es lo natural, carnal e inmediato llevando siempre la contraria para ofender a su padre, mientras que Jacob, Israel es espiritual, amado y escogido por Dios para grandes propósitos; vemos aquí dos líneas diferentes de la misma familia, que hasta hoy están en guerra; Ismael y Edom dan origen a descendientes inmorales, envidiosos, violentos, vengativos y perversos; Dios aborreció a Esaú por ser de espíritu rebelde y desafiante, siempre en contra de Dios, y queriendo construir lo que Dios destruía. Y oró Isaac a YHVH por su mujer, que era estéril; y lo aceptó el SEÑOR, y concibió Rebeca mujer de Isaac. Dos hijos luchaban dentro de ella, y dijo: si es así, ¿Para qué vivo yo? Y fue a consultar a YHVH y Él le respondió: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; el uno será más fuerte, y el mayor servirá al menor. Génesis 25:21-23.

 

A través de los siglos, Ismael como Esaú, llamado Edom, han producido pueblo que no está interesado en la verdad de Dios, solo en el odio contra Jacob, Israel los mueve, mientras Israel se sometía a la voluntad de Dios, Esaú se oponía, por eso no se interesó en la primogenitura, pues él no era espiritual, sino natural y carnal; Esaú no entendió que su primogenitura era el llamado de Dios, para ser bendición, por eso vendió sus derechos a Jacob por un simple plato de guisado rojo de lentejas, así se salió de los planes de Dios, y se levantó con resentimiento, envidia, odio y soberbía. La soberbia de tu corazón te ha engañado; tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada, que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra? Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de allí te derribaré, dice YHVH. Abdias 1:3-4.


Nos han enseñado que Jacob es engañador y suplantador, pero el significado real de su nombre en hebreo significa el que lucha y persigue el llamado, hasta vencer y alcanzar los propósitos de Dios. Y el ángel dijo: Ya no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. Génesis 32:28 y como el talón del pie nunca pierde sus pisadas, Jacob va y persigue la victoria a la manera de Dios; en Ezequiel vemos una profecía de juicio contra el monte de Seir al sur de Jordania, lo cual representa a Edom y su descendencia en enemistad perpetua contra Israel. Así ha dicho YHVH, el SEÑOR, he aquí YO estoy contra ti monte de Seir, extenderé mi mano contra ti, y te convertiré en desierto y en soledad; tú y tus ciudades serán asolados; y sabrán que YO SOY YHVH. Por cuanto has tenido enemistad perpetua, y has entregado a los hijos de Israel al poder de la espada, en tiempos de aflicción, y en tiempos extremadamente malos. Ezequiel 35: 3-5.


Las características de enemistad de Ismael y Esaú hacia Israel, descendientes de Jacob, representa la tensión histórica de su linaje y sus malas acciones como leemos en Jeremías 41. En la biblia el odio y la rivalidad de Ismael y Esaú contra Israel se detallan bien claro, mostrando el conflicto de dos hermanos en una profecía de hostilidad constante hacia su propia familia israelí; Esaú e Ísmael, enemigos cercanos de Israel, con el tiempo se fueron mezclando entre sí y con otros pueblos belicosos, con el único fin de destruir la nación judía, pasando por encima de las promesas dadas por Dios a Israel; aunque Ismael y Esaú son dos personajes distintos en la Biblia, ambos comparten rasgos y características espirituales, naturales y proféticas muy profundas, que son patrones y actitudes repetitivas de vida en el tiempo, multiplicándose y haciéndose muy numerosos al emparentar con otros pueblos bárbaros y enemigos de Israel para mantener el conflicto. Esaú guardó rencor a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido, y Esaú dijo en su corazón: Llegarán los días del duelo de mi padre; entonces yo mataré a mi hermano Jacob. Génesis 27:41


Tanto Ismael como Esaú o Edóm nacieron fuera del orden y la voluntad perfecta de Dios, Ismael fue procreado por voluntad humana adelantándose a los designios de Dios, Jacob nació agarrado del talón de su hermano mayor, Esaú, significando la lucha de toda la vida con el deseo de Jacob de alcanzar la primogenitura de su hermano. Por eso Dios desde el vientre reveló a su madre, Rebeca, que los dos hermanos serían cabeza de dos naciones distintas y opuestas, Esaú odiaba a su hermano desde el vientre; y aunque fue el primogénito, despreció su primogenitura; la historia bíblica nos revela que tanto Ismael como Esaú y sus descendientes representan lo que es una vida gobernada por los impulsos inmediatos de la carne, las pasiones viscerales de odio, rebeldía, envidia con anhelos de venganza y poder, en vez de primar el perdón y el amor, todo lo cual lleva a la guerra por falta de afecto y de fe obediente para hacer la voluntad de Dios, en vez de predominar lo personal, y humano, que apaga lo espiritual, por eso, Ismael no hereda el pacto, Génesis 17:18-21 y Esaú pierde las bendiciones de la primogenitura, Malaquías 1:2-5.

 

Estos dos pueblos son familia, pero enemigos de Israel, y que día a día agudizan el conflicto hasta el final de los tiempos, aunque Dios bendijo a Ismael y a Esaú, ellos DEJARON DE SER PORTADORES DE LA PROMESA Y DEL PROPÓSITO REDENTOR de Dios, el cual es tema central de la Biblia. Así el conflicto contra Israel se vuelve profético, bélico y generacional contra el linaje escogido, donde predomina el espíritu anticristo de oposición persistente, y aunque los árabes musulmanes han sido bendecidos materialmente, no han alcanzado la bendición total; Dios en su misericordia les permite la provisión que el mundo da, pero perdieron la herencia Mesíanica espiritual, central y eterna que Dios establece en la Biblia y a cambio poseen el ímpetú que lucha por la venida del antiMesías, su Madhi. Cuando Edom dijere: Nos hemos empobrecido, pero volveremos a edificar lo arruinado; así ha dicho YHVH de los ejércitos: ellos edificarán, y YO destruiré; y los llamarán territorio de impiedad, y pueblo contra el cual YHVH está indignado para siempre. Malaquías 1:4.

 

Es por eso que los pueblos enemigos que rodean a Israel, profesan una religión falsa, sin tener la verdadera relación con el Dios vivo y verdadero, su doctrina del islam es humana, tomando apartes de lo espíritual y bíblico, pero haciendo lo contrario, lo errado, extremista y malvado, que desprecia lo verdaderamente santo; ellos están relacionados con el desierto en cuanto a la dureza y aridez de su corazón, prefiriendo vivir en regiones arenosas, deserticas, áridas, difíciles y montañosas, que también tipifican a la Iglesia con dos clases de creyentes, en cuanto a la aplicación espiritual: los que viven por esfuerzo y no por fe ni por las promesas de Dios y los que cambian lo eterno por lo material, temporal e inmediato, representando la lucha interna y física del hombre entre el Espíritu y la carne, la fe frente a los impulsos y lo eterno frente a lo pasajero e inmediato. Y sus ojos lo verán, y dirán: sea YHVH engrandecido más allá de los límites de Israel. Malaquías 1:5.

 

Los territorios que ocupan hoy los descendientes de Ismael y Esaú son tierras muy áridas y difíciles de cultivar, Seir, hoy Jordania solo tiene un 4% del tierras aptas para la agricultura, debido a su clima seco y la escasez del agua, de igual manera es Gaza con solo un 2% de tierra agrícola utilizable, Líbano por su parte, solo tiene un 13% de tierra fertil, arable y cultivable, por eso son regiones donde el 98,5% de la población vive en hambruna. De ahí el odio y la envidia contra Israel que posee las bendiciones de Dios con grandes tierras llenas de olivares y producción de muchos alimentos y avance tecnológico; porque aunque solo el 20% del suelo israelí es cultivable, los judíos están a la vanguardia de la agricultura, porque son inventores del riego por goteo para hacer florecer el desierto. Israel, ¡eres bendito! ¿Quién es como tú, pueblo salvado por el SEÑOR? Él es el escudo que te protege y la espada que te da la victoria. Deuteronomio 33.29.

 

En el hebreo original el nombre de Ismael es Peré-Adám, fiero hombre, con el adjetivo primero que el sustantivo, y no como está traducido al Español, hombre fiero, porque su naturaleza humana es comparable al asno y el caballo salvajes, indomable e independiente, es decir, indómito, agreste y fiero, un ser en constante conflicto que sobrevive en el desierto; de él se desprenden todos los pueblos árabes, una nación con gran extensión territorial nada comparada al pequeño territorio de Israel; los ismaelitas y edomitas se caracteriza por ser irascibles, violentos, poligamos, crueles y salvajes, y están entre la mayoría de los beduinos que representan los asaltantes y foragidos del desierto, tal como dice la Biblia del hombre malo. Han dicho: por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de YHVH de los ejércitos? Decimos ahora: dichosos los soberbios y los que hacen impiedad, no solo son prosperados, sino que tientan a Dios y escapan. Malaquias 3:14-15.

 

Los descendientes de Ismael y Esaú se han multiplicado mucho porque un solo hombre llega a tener diez mujeres, con muchos hijos, los cuales entrenan desde temprana edad para la guerra, sembrando en sus corazones, el odio contra Israel y contra occidente; se han extendido a base de persecución, crueldad y violencia, con ellos es imposible el diálogo ni el acuerdo porque carecen de misericordia, algo irónico y extraño porque cuando desviven a la gente gritan: por alá el poderoso y misericordioso. En el islam no existe el perdón ni la misericordia sino la pena de muerte, tampoco el sentido de ayuda, esa es la mentalidad ismaelita de los habitantes del desierto que cometen toda clase de pillaje y toda clase de agresión contra la gente, creando el terror y el pánico para debilitar a los que consideran sus enemigos. Se convertirá; Edom en desolación; todo aquel que pase por ella se asombrará y se burlará de todas sus calamidades. Como el trastorno de Sodoma y Gomorra y sus ciudades vecinas, dice YHVH, no morará allí nadie, ni la habitará hijo de hombre. Jeremías 49:17-18.

 

La sangre de los descendientes de Ismael y Esaú está entremezclada con muchos pueblos que son seres despiadados, y no fue Dios quien los destinó para ser así, sino que Dios conoce los corazones, y los dejó a su propia voluntad, por eso el comportamiento de los hombres y las cosas del futuro, de antemano están contemplados en las profecías y la historia; Dios respeta la libertad y el libre albedrío de la gente, las naciones y los pueblos, y cada quien escoge su destino, a menos que busquen a Dios en arrepentimiento para transformar su vida. Como está escrito: A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí. este versículo suele interpretarse como la elección soberana de Dios sobre los dos linajes. Romanos 9:13.


La realidad es que hay una terrible amenaza terroristas desde esos pueblos, entre los cuales han surgido Hamás, Hesbola y muchos otros, que vienen de esas líneas; Hamas significa violencia, se creó para destruir y exterminar a Israel, porque son terroristas que no tienen la idea de lo que es paz, amabilidad, ni amor, existen para asesinar a todos, aún a los de su mismo pueblo, poniendo mujeres y niños como escudos en la guerra, hasta ellos mismos se inmolan como ofrenda a Alá porque veneran la muerte, pero al final serán humillados y destruidos por el mismo Dios. Hemos oído un mensaje del SEÑOR, un mensajero que va a las naciones para decirles: ¡Vayan en marcha contra Edom! El SEÑOR dice así a Edom: voy a hacerte pequeño entre las naciones y a humillarte en gran manera. Tu orgullo te ha engañado. Vives en las grietas de las peñas y habitas en las alturas, por eso has llegado a creer que nadie puede derribarte, pero, aunque te eleves como el águila y pongas tu nido en las estrellas, de allí te haré caer. Abdías 1:1-4.

 

A pesar que Ismael y Agar fueron echados de la casa de Abraham y Sara, Dios no los abandonó, sino que les prometió ser una gran nación, son ellos los que han decidido ser perversos; Ismael se hizo tirador de arco para vivir en el desierto y atacar de lejos; Dios no nos lanza al desierto para sufrir, sino que quiere estar a solas con nosotros para hablarnos de su amor y sus propósitos al oído, Ismael no quiso escuchar a su Creador, escogió el desierto porque sabía que por allí pasaban caravanas de viajeros y comerciantes, se escondía, y agazapado con su arco atacaba y robaba porque no le gustaba trabajar, le encanta atacar por sorpresa, porque no tiene lástima y carece de afecto. Y dice el SEÑOR: el día que YO castigue a Edom, destruiré a todos sus sabios, les quitaré la inteligencia…los guerreros de Teman temblarás de miedo, y en la región montañosa de Esaú no quedará nadie con vida. Abdías 1: 8-9.

 

Los descendientes de Ismael y Esaú tienen las mismas técnicas de guerra que los filisteos, atacando de lejos, acechando en emboscada a la distancia para caer por sorpresa sobre sus víctimas y herir certeramente, son gente cobarde, atacan, corren y se esconden, no son selectivos atacan a todo lo que caiga queriendo hacer el mayor daño posible; vivir en el desierto les impide convivir y relacionarse civilizada y amablemente con otros, el corazón de estos pueblos sigue siendo muy primitivo y rudo hasta hoy, actúan con mentalidad de guerreros de la edad media, seres sin reflexión ni cordura. Edom quedará cubierto de vergüenza y destruido para siempre, por haber maltratado y matado a su hermano Jacob. Abdías 1:10.

 

Lo que dice Salmos 83, es el objetivo final de los ismaelitas y otros pueblos que finalmente se unirán contra Israel, así que para conocer el futuro hay que ir primero al pasado, de lo contrario será difícil entender los acontecimientos de este tiempo, y los movimientos de Dios como los del enemigo; Ismael, Esaú y sus descendientes son los enemigos que le seguirán creando muchos problemas a Israel, ahora y en el futuro, y tanta gente perversa y naciones alrededor unidas son un peligro mortal. Oh Dios, no guardes silencio; no calles, oh Dios, ni te estés quieto. Porque rugen tus enemigos, y los que te aborrecen alzan la cabeza. Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus protegidos. Los enemigos han dicho: vayamos y destruyámoslos para que no sean nación, y que no haya más memoria del nombre de Israel. Salmos 83:1-4.

 

Esto ocurrirá en los últimos tiempos, lo que ocurrió en el pasado de Génesis, volverá a suceder en el futuro final, Eclesiastés 3:15; como Esaú Edom se unió en matrimonio con las mujeres de Ismael en tiempos antiguos, así en tiempos finales se unirán los dos grandes enemigos con lazos de sangre contra Israel, para hacerle daño queriendo eliminar de la faz de la tierra a la nación fundada por Dios,, pues estos enemigos no soportan que Israel sea libre y próspera, por eso inventaron con pretexto de guerra el Free Palestine; no consideran que por más de dos mil años el suelo de Israel era solo un territorio árido y baldío donde nadie deseaba habitar ni ir allá, pero en el momento que Dios lo permitió, Israel llegó allí, se levantó de entre las cenizas después del Holocausto y resucitó, haciendo reverdecer el desierto. Porque se confabulan a una de corazón, y contra nosotros hacen alianza, las tiendas de los edomitas y de los ismaelitas, Moab y los agarenos; Gebal, Amón, y Amalec, los filisteos y los habitantes de tiro. También el asirio se ha juntado con ellos; sirven de brazo a los hijos de Lot. Salmos83:5-8.

 

Además de esos pueblos que hoy forman Líbano, Siria, Jordania, Turquía, Irak e Irán y Yemen, también se les unirá Rusia y los países que la conforman para ir contra Jerusalén, tristemente aún le queda mucho sufrimiento por vivir a Israel, porque vendrán tiempos como los de Nehemías y Esdras donde los enemigos conspiran y hacen bulo para hacerle daño a Israel, pues los enemigos de ayer, son los mismos de hoy, los espíritus que operan en esas naciones son los mismos de siempre, y como no pueden vencer a Israel un pueblo pequeño, eso los irrita y les humilla el ego soberbio de su corazón y el de su dios Alá, pero es que el diablo no puede hacer lo que le da gana, Dios permite las pruebas para que Israel y nosotros corramos a Él y lo invoquemos, porque siempre nuestro Dios Eterno, Creador y Salvado es el que pelea, defiende y gana. SEÑOR, hazles como a Madian, como a Sisara y como a Jabin el arroyo de Cisón. Que perecieron en Endor y fueron hechos como estiércol para la tierra. Salmos 83:9.

 

Aunque Isael pase por la angustia de Jacob como dice Zacarías 12, el Dios Todopoderoso profetiza la salvación futura de su nación, y la destrucción a todas las naciones que se levantaron contra Israel, aunque sean en número como 200 millones de soldados contra ella en la peor de las batallas del fin de los tiempos, Apocalipsis 9:16-18. Isael tendrá que venir humillado ante el Rey de reyes, el Mesías Salvador, porque, así como Noé en el arca tenía una sola ventana para mirar arriba hacia Dios, así la nación escogida tendrá que mirar al cielo, suplicar y humillarse para reconocer a su Mesías que rechazaron cuando Él vino por primera vez, porque el Padre celestial anhela que reconozcamos a su Hijo, porque solo Él es el Dueño de la vida y del tiempo. Pongan la mira en las coas de arriba, no en las de la tierra. Porque han muerto, y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo nuestra vida se manifieste, entonces nosotros también seremos manifestados con Él en gloria. Colosenses 3:2-4.


Pensemos en Ismael y Esaú que nos dejan varias enseñanzas para la vida práctica de fe, Ismael nos enseña que Dios no abandona, aunque él estuviera fuera de la línea de la promesa,  Dios lo bendijo y lo convirtió en la gran nación de los árabes, el pueblo musulman de hoy; Dios sigue mostrando misericordia incluso aun cuando no ocupemos un lugar principal en la historia bíblica; nadie está fuera del alcance de la gracia y la providencia de Dios, pero las decisiones presentes tienen consecuencias futuras, así como las deciciones de Ismael y Esaú, tuvieron y tienen hasta hoy consecuencias no solo sobre sus descendientes, sino también sobre la humanidad con efectos nefastos y duraderos hasta hoy. Génesis 17:20, Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre. Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa.Gálatas 4:22-31.


En el caso de Esaú y los privilegios espirituales, aprendemos que pueden desperdiciarse y perderse en el camino, Esaú tenía la primogenitura que simboliza bendición, herencia, autoridad y responsabilidad con el privilegio espiritual para alcanzar las promesas dadas por Dios, pero él lo menospreció todo por una satisfacción física inmediata; esto nos enseña que las bendiciones espirituales deben valorarse más que los deseos y los beneficios momentáneos. Génesis 25:29-34


No podemos cambiar los principios de integridad que logramos en la comunión con Dios por beneficios temporales, pues la fe requiere confiar en Dios y su palabra dada, pero tanto Ismael como Esaú buscaron seguir su propio camino; bíblicamente,  la promesa continuó por Isaac y Jacob, mostrando que la fe consiste en confiar en lo que Dios es y ha prometido, aun cuando nos parezca algo difícil, además debemos tomar decisiones basados en la voluntad de Dios y no en lo que nos parece conveniente. Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propía prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus caminos. Proverbios 3:5-6.

También aprendemos que guardar resentimiento destruye las relaciones saludables, y como Esaú guardó rencor contra Jacob durante años, aunque más tarde hubo reconciliación, el conflicto causó mucho dolor y dejo heridas, por eso es necesario perdonar y buscar la reconciliación prontamente, antes que la amargura eche raíces. Cuídense unos a otros, para que ninguno de ustedes deje de recibir la gracia de Dios. Tengan cuidado de que no brote ninguna raíz venenosa de amargura, la cual los trastorne a ustedes y envenene a muchos. Hebreos 12:15.

Nuestra vida de fe implica pensar más allá del presente, es imperativo considerar y proyectar el impacto espiritual de nuestras decisiones. Ismael y Esaú representan distintas tendencias humanas de vivir según el impulso, la fuerza natural y los intereses inmediatos; pero Isaac y Jacob, con todas sus imperfecciones, representan lo que es depender de Dios y su palabra; la vida práctica de fe consiste en vivir guiados por el Espíritu, no por las emociones ni los pareceres, sino con la certeza en Dios, incluso cuando las circunstancias nos tienten a elegir el camino más fácil o inmediato. La enseñanza central de este tema, es que la fe madura cuando aprendemos a valorar lo que Dios es y ha dicho más que lo que nuestros ojos puedan ver en el momento. La fe es la certeza de lo que se espera, y la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1.

Al final de todo Dios será quien pelee por su pueblo y herirá a todas las naciones enemigas con gran plaga y restaurará las fiestas del SEÑOR. Y en aquel día YO pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la carguen serán despedazados bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella…Librará YHVH las tiendas de Judá primero, para que la gloria de la casa de David y del habitante de Jerusalén no se engrandezca sobre Judá. En aquel día YHVH defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos sea débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el Ángel de YHVH sobre ellos. Zacarías 12:3,7 y 8.

 

Oremos mucho por la conversión de Isael al Mesías Rey, lloré mucho haciendo esta enseñanza al pensar en Israel. Bendiciones.

 

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.





 


2 comentarios:

  1. Al final de todo Dios será quien pelee por su pueblo y herirá a todas las naciones enemigas con gran plaga y restaurará las fiestas del SEÑOR. Y en aquel día YO pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la carguen serán despedazados bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella…Librará YHVH las tiendas de Judá primero, para que la gloria de la casa de David y del habitante de Jerusalén no se engrandezca sobre Judá. En aquel día YHVH defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos sea débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el Ángel de YHVH sobre ellos. Zacarías 12:3,7 y 8.

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