LA VIDA, DERECHO INALIENABLE-SEXTO MANDAMIENTO
No asesinarás, Éxodo 20:13, Deuteronomio 5:17.
Si alguien derrama la sangre de un ser humano, otro ser humano derramará la suya, porque el ser humano fue creado a imagen de Dios. Génesis 9:6.
El hombre que hiere de muerte a cualquier persona, que también sufra la muerte. Levítico 24:17.
No atentarás contra la vida de tu prójimo. YO YHVH. Levítico 19:16b. Mateo 5:21-22.
La vida es un regalo preciado de Dios para todo ser vivo, pero de muy alta estima y valor para el ser humano que es diferente a un animal, pues cada vida humana es para la gloria de Dios; todos fuímos formados y creados de manera significativa y singular; la vida humana al gozar de un alma, conciencia y raciocinio, es única y cada persona irrepetible, no es igual a la vida animal; nuesyra existencia es principio trascendente y de máximo valor moral y espiritual que Dios contempla en el Sexto Mandamiento: No asesinarás. Ustedes saben que fue dicho a los antiguos: No asesinarás; y cualquiera que prive de la vida a un semejante es culpable de juicio. Mateo 5:21.
En el sentido más alto, la vida humana es sacra, un término que a la verdad, es muy escaso, pero demasiado relevante al referirse al incalculable valor de la vida de una persona en sí misma, y en su más profunda esencia; la vida humana no solo trasciende temporalmente en esta tierra, sino que su esencia, que es espiritual, es para la eternidad; por eso la vida se estima sagrada, santa, e intocable para la mano humana. El SEÑOR da la vida y la muerte. El envía la gente al sepulcro, y también nos hace resucitar de nuevo. 1 Samuel 2:6.
Es Dios el Dador de la vida, por lo tanto, el fin de una vida humana está reservada únicamente para Dios, ningún mortal debería tocar la vida de otro semejante, excepto por fuerza mayor de defensa y sentido de conservación ante el peligro y el ataque, pero tristemente la vulneración a este principio y derecho inalienable del valor de la vida humana comenzó inmediatamente después que el hombre pecó y se rebeló contra su Creador, así Caín lleno de odio y de celos, violentó la vida de su hermano Abel, por lo cual el SEÑOR dictó sentencia de maldición y gran castigo sobre el homicida, como una forma de hacer justicia ante un crímen tan atroz como es el asesinato y dijo Dios que La sangre de Abel clamaba a Dios por justicia desde la tierra. Génesis 4:9-13.
El Quinto Mandamiento condena el asesinato, porque la vida humana es el mayor don de Dios para todo persona humana que tiene derecho a vivir, libre y dignamente, pues cada uno de nosotros somos un milagro perfecto del Creador; Dios creó al hombre y la mujer para ser la corona de su creación, lo cual el SEÑOR Jesús resaltó al decir que Dios es SEÑOR de vivos, y no de muertos. Marcos 12:27.
Dios no ha creado al hombre para la muerte sino para la vida, de ahí que Dios se alegre con la vida humana y no con su destrucción, Él nos creó para existir con el sentido más elevado de dignidad vital que se respeta, se valora y se cuida entre los que se estiman personas; el ideal de Dios es que el ser humano goce de larga vida, por eso Él premia a los seres humanos rectos con larga vida como sucedía con los patriarcas de la antigüedad. Matusalen vivió 969 años. Jared 962, Lamec 777, Noé, 950, Sem 600, etc. Abraham murió de 175 años. Génesis 25:8.
En el NT, Jesús le da valor superlativo a la vida, al hacerse el Verbo de vida, Juan 1:1, Dios es el poseedor de la vida desde la eternidad y hasta la eternidad, por eso la vida es la máxima propiedad de Dios, solo Él tiene todo el poder, dominio y soberanía sobre la vida de cada persona en la tierra, Dios decide hasta cuándo vivimos y hasta que momento estamos aqui. Los dias de la vida del hombre ya están determinados, y el número de sus meses están en control de Dios. Él ha asignado sus límites, los cuales no serán traspasados. Job 14:5.
Toda vida humana es sagrada porque desde su origen csda vida está en estrecha relación con su Creador, por eso Cristo vino para dar vida abundante en la tierra a todo ser humano, Él mismo es la vida que salta para la eternidad; lo sagrado de la vida abunda en milagros de salvación, sanidad y liberación en el Espíritu Santo de Dios que es nuestro aliento de vida y otorga vida desde el momento mismo de la gestación; es tan valiosa la vida de cada ser humano, que Dios mismo se hizo Hombre para dar su vida en rescate por muchos, así que nadie, por ninguna circunstancia puede atribuirse el derecho de tomar una vida. El Hijo del Hombre vino a dar su vida para rescatar a muchos de la muerte y la condenación. Mateo 20:28.
En la vida humana está Dios, y ningún ser humano debe atentar contra la integridad de otro semejante; no no hay nada que justifique un asesinato a sangre fría, por lo tanto, el homicida tendrá que pagar su crimen pues ha quebrantado el más grande tesoro dado por Dios; cada vida humana es de valor incalculable, aunque estemos inmersos en un sistema deshumanizante que otorga más valor a las cosas y el dinero; no somos el resultado de la evolución, ni somos un accidente, Dios nos dio vida. Por precio muy alto fuimos comprados en Cristo, por eso glorificamos a Dios con nuestra propia vida y en espíritu, los cuales son de Dios. Jesucristo nos compró con el precio de su vida y de su sangre, por eso honramos a Dios con cuerpos y espíritus vivos. 1 Corintios 6:20.
El Quinto Mandamiento, se enuncia con grave, tronante y tajante voz de orden: No Asesinarás, porque somos la obra maestra del Creador, Él nos pensó y nos formó con sabiduría, inteligencia y perfección, a su imagen, cada uno con un propósito específico, en la prioridad y cuidado del desarrollo integral de cada quien, utilizando los recursos disponibles en beneficio de todos, NO de unos pocos. El mandato NO ASESINARÁS, señala que se valora y protege la vida, y que quien le quita la vida a otro, tendrá que rendir cuentas y ser juzgado. La ley es para los transgresores, desobedientes, impíos, pecadores, irreverentes, profanos, patricidas, matricidas y para todo homicida. 1 Timoteo 1:9.
Cada ser humano razona piensa, siente y es funcional, todos equipados con moralidad, conciencia, únicos, con voluntad y con sentido de lo bueno y de lo malo, para discernir el bien del mal; capaces de vivir para reflejar a Dios. Nadie, absolutamente nadie, tiene el poder, ni el derecho, ni la atribución de cegar la vida de un semejante frágil como lo somos todos los seres humanos, Entonces el SEÑOR Dios formó al hombre del polvo de la tierra, Él sopló su Aliento de vida en la nariz del hombre; y fue el ser humano un ser viviente, Génesis 2:7.
La vida humana posee el principio inquebrantable de lo sagrado después del Creador, puesto que la vida brota del mismo Dios como la máxima expresión de su amor, ingenio, diseño y creatividad conque nos formó en el vientre de una madre; Dios nos planeó antes de darnos forma con sus manos y nos apartó por Él y para Él, pero la maldad es tan cruel y violenta que produce muerte y dolor a millares de personas; esto exige una acción y respuesta concreta de cada uno xe nosotros, en defensa por la vida, especialmente acciones legales drásticas de parte los gobernantes que tienen la autoridad y responsabilidad de velar por la seguridad vital de cada ciudadano. El Espíritu del SEÑOR me ha hecho, y el aliento del Todopoderoso me da vida. Job 33:4.
En Dios somos intocables e inviolables por manos homicidas, y sabemos que el primer y máximo homicida violador de la vida humana es satanás que vino a matar, robar y destruir todo lo bueno que el Creador ha hecho. La vida humana le pertenece a Dios por eso es tan sagrada y quien atente contra una vida, tendrá que pagar ante Dios tarde o temprano. Y ciertamente pediré cuentas por la sangre de sus vidas; la demandaré de todo hombre…de la vida del hermano, de todo hombre demandaré la vida del hombre. El que derrame la sangre de otro ser humano, también su sangre por otro será derramada, porque a imagen de Dios, Él creó al hombre. Génesis 9:5-6.
Todo sere humano es valiosos por ser creados a imagen y semejanza del Dios que se complace en dar vida, pues Él nos hizo singulares, únicos, irremplazables, irrepetibles e inimaginables, Dios nos soñó, nos imaginó, nos diseñó, nos dio forma y nos dio su hálito de vida; cada persona es tan importante para Dios, que Él vino a la tierra como ser humano para impedir que satanás destruyera las vidas sobre la tierra y las almas en el infierno, Dios nos amó de tal forma, que Él mismo se sacrificó, sufrió, murió y resucitó resaltando el valor inmensurable e incalculable de la vida humana, con su amor nos elevó a la máxima potencia de algo muy preciado. Juan 3:16. Jesús dijo: Nadie me quita la vida, sino que YO de Mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. Juan 10:18.
La sacralidad de la vida humana es supremacía para vivir en condición humana inviolable con calidad de existencia y bienestar, pues la vida es bendita debido de quien procede, Dios, que no solo es bendito, sino que es Santo y nos hizo parecidos a Él, con sensibilidad al bien, el amor y la verdad; así Dios nos ha dado vida para que lo amemos, lo representemos, lo adoremos, le demos gloria, lo reconozcamos y pregonemos sus grandes maravillas, algo que ninguna otra criatura puede hacer. Porque Tu, SEÑOR, formaste mis entrañas; me hiciste en el seno de mi madre. Salmos 139:13.
El valor de cada ser humano es un desafío ético y moral para todos los que formamos parte de esta sociedad. Las riquezas y las posesiones deben ser instrumentos para servir en beneficio de la vida humana digna para todos. Estamos destinados a vivir para cuidar y proteger la vida unos de otros, en conocimiento personal a nuestro Creador y Salvador para estar con Él por la eternidad, porque la vida no solo es valiosa aquí en la tierra, sino en el cielo, aunque tenemos un cuerpo terrenal y pasajero, somos templos espirituales donde Dios habita, para que eternamente estemos con Él y no con el usurpador ladrón y homicida satanás. El alma es eterna y nunca pierde la esencia de persona, aún después de la muerte. No tengan miedo de los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma, teman más bien al que puede hacer perecer su alma en el infierno, Mateo 10:28.
El ser humano está acostumbrado a ponerle valor a todo, pero el valor de una vida es incalculable e impagable, una vida que se pierde jamás puede ser reemplazada o igualada. De los Diez Mandamientos se sacaron los derechos humanos como una forma de cuidar la vida a la manera humana: con el gran mandamiento, el uno, dos, tres y cuatro, se sacó el derecho a profesar una fe y libertad en una forma culto, nosotros no profesamos una religion, sino una fe en la persona de Jesucristo; del quinto mandamiento se creó el derecho a tener una familia y un apellido, lo cual nos dio Dios por derecho propio desde la creación; del Sexto mandamiento, se creó el Derecho a la vida, lo cual solo le pertenece a Dios, pero el hombre lo violenta con iniquidad e injusticia. En Dios vivimos, nos movemos y existimos...porque linaje de Dios somos. Hechos 17:28.
El derecho sagrado y milagroso de la vida, más que ser un derecho, es un principio y fundamento santo y eterno, que dolorosamente se violenta a diario de muchas formas y en distintas partes del mundo debido a las bajas pasiones, el fanatismo religioso, los gobiernos tiranos y las ambiciones mezquinas de las mentes oscurecidas sin Dios, con falta de amor y piedad, sujetos asesinos que no conocen ni teman al Dios de la vida y que se han aliado al mayor homicida de la historia, satanás, el archienemigo de Dios y de la vida humana, También debes saber esto: que los postreros días serán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismo, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno. 2 Timoteo 3:1-3.
Dios no solo ama la vida, es SEÑOR de la vida, no de la muerte, Génesis 2:7 y Job 33:4; el Dios de Vida y Dador de la existencia ordena y establece que valoremos la vida en grado superlativo, con un nivel muy alto de respeto y estima cuidando y velando la integridad de cada persona sobre el planeta tierra, el principio de la vida, prima por encima de todos los derechos. Dios tiene la legitimidad de la vida humana para darla o para tomarla en su momento, así que, protejamos, cuidemos y defendamos la vida, no seamos cobardes. Génesis 1:26-27 y 2:7;SEÑOR, hazme saber mi fin, y cuál es la medida de mis días, para que yo sepa cuán efímero soy. Salmos 39:4.
Cuidar la vida humana implica, defender al ciudadano y rescatarlo de manos criminales, denunciar el peligro, proteger al no nacido, no permitir la violencia en el hogar, contar con buenos programas de salud, educación, empleo, oportunidades, edificar familias sanas a la manera de Dios, tener un techo digno y un lugar seguro donde habitar de manera honrosa dentro de la sociedad; y aunque este es el mandamiento más corto y explícito, es el de más amplia cobertura, por eso muchos pueden imaginar que el sexto mandamiento no necesita ninguna explicación, porque en la mayoría de las traducciones genéricas dice “No matar” pero en el original hebreo dice “No asesinarás,” la forma gramatical es distinta para estas dos palabras y por lo tanto, hay un abismo entre las dos traducciones. Deuteronomio 17:8-13. El que hiera de muerte a otro, ciertamente morirá. Éxodo 21:12.
El término matar le resulta fácil a los asesinos, porque para muchos quitar la vida a un ser humano, es como hacerlo con un animal pues lo asesinos actúan como bestías; por otra parte, el término matar resulta liviano al que es corto de entendimiento, pero asesinar, que es la traducción correcta, conlleva a vida por vida; el asesinato es un crímen, una grave y dolosa falta que conlleva a la máxima pena de muerte porque es iniquidad digna del castigo más severo por no apreciar, ni valorar, sino tener en poco la vida de un semejante al no haber temor de Dios. Pero en secreto el rey Sedequías juró a Jeremías diciendo: Te juro por el SEÑOR, que nos dio la vida, que no permitiré que te maten, ni te entregaré en manos de los que quieren asesinarte. Jeremías 38:16.
Asesinar es un acto demasiado aterrador, traumático y trágico, propio de orates sin entrañas y de muy bajos instintos, es decir, con efectos diabólicos. Es tanta la diferencia entre matar y asesinar en la Biblia, que Dios creó ciudades de refugio para la muerte no intencional como una forma de poner a salvo al afectado, poniendo así control social y legal al acto de muerte cometido accidentalmente, mientras que para el asesinato intencional y con cevicia el Eterno decretó la pena de muerte para el homicida diciendo: No tomarás precio por la vida del homicida porque está condenado a muerte; indefectiblemente morirá, Números 35:31.
Es decir que, un asesino intencionado y cruel no podrá salvar su vida pagando una multa ni una condena perpetua, sino que merece morir, porque cegó con mala intención, deliberadamente y de manera perversa la vida sagrada de su semejante. El impío acecha al justo y procura asesinarlo. Salmos 37:32. Oh Dios, los soberbios se han levantado contra mi, y una banda de violentos busca mi vida, porque ellos no te tienen en cuenta. Salmos 86:14.
Se poco de Derecho y leyes penales, pero seguramente a muchos profesionales y legisladores de leyes humanas les resulte sinónimos los términos matar y asesinar, relacionados con el delito de homicidio, pero desde el corazón y la ley de Dios son dos términos diferentes; es por eso que el Dador de la vida estableció medidas diferentes que hacen distinción entre los dos casos de homicidio, sea premeditado, deliberado o a sangre fría, con el accidental y no intencional. Harán ciudades de refugio, donde huya el homicida que hiere a alguno de muerte sin intención. Serán aquellas ciudades para refugiarse del vengador, y no morirá el homicida hasta que entre en juicio delante de la congregación, Números 35:11-12, en nuestro tiempo esas ciudades de refugio, bien pueden ser las cárceles y lugares apartados de juicio en los demás delitos, pero con sentencias justas según el caso. Lea Deuteronomio 19:1-10.
Creo que para la violación de este mandamiento no alcanzan las palabras para describir un acto tan sacrílego, perverso y bárbaro como el asesinato, pero las Escrituras hablan por sí mismas. Pero si con instrumento de hierro lo hiere y muere, homicida es; el homicida morirá, Y si con instrumento de palo en la mano, que pueda dar muerte, lo hiere y muere, homicida es; el homicida morirá…Y si por odio lo empujó o echó sobre él alguna cosa por asechanza, y muere; o por enemistad lo hirió con su mano, y murió, el heridor morirá; es homicida…Números 35:16-21.
El homicidio o asesinato a sangre fría es total alevosía y ensañamiento deliberado de manera despiadada y con gran dolor contra el atacado; es un acto de traición en condiciones donde la víctima no puede defenderse, asi se comete un crimen de lesa humanidad en un acto inhumano grave que en algunos casos se lleva a cabo por odio y con saña. Pero si hay alguno que aborrece a su prójimo y lo acecha, para levantarse contra él y lo hiere de muerte, y este muere, si huye a alguna de estas ciudades, entonces los ancianos de su ciudad lo enviarán, y lo sacarán de allí, y lo entregaran en manos del vengador de la sangre, para que muera, No se compadecerán de él; quitarás de tu pueblo la sangre inocente, y te irá bien. Deuteronomio 19:11-12. Es tan sagrada la vida humana, en casos graves de homicidio, que sin lugar a dudas, se requiere de la pena de muerte para el homicida.
Lo sagrado de la vida humana está en que si alguien mata, o peor aún, asesina a otra persona, es como si de alguna manera, estuviera disminuyendo la presencia de Dios y quitando los propósitos divinos de sobre la tierra, pues cada ser humano, en especial los nacidos de nuevo, poseen la esencia y presencia del Espíritu Santo en Cristo, y Dios mismo será el Juez y el vengador de los homicidios de su pueblo. YO hice al hombre y a la mujer semejantes a Mí. Por eso, si algún animal los mata a ustedes, ese animal también morirá; y si alguno de ustedes asesina a otra persona, también tendrá que morir. Génesis, 9:5-6. La vida humana es tan valiosa para Dios que aún hará morir al animal que ataque a alguien y lo hace morir.
El principio de la vida se cobra como un bumerán, si alguno asesina a una persona por el motivo que sea, Dios lo condenará a ser asesinado. Lo que dice la palabra de Dios es que, si alguno asesina a un semejante, también tendrá que morir como consecuencia del hecho sacrílego. Jesús dijo: Guarda tu espada en su lugar. Porque todo el que mata con espada, también a espada morirá, Mateo 26:52. Vean ahora que YO, YO SOY EL SEÑOR, y fuera de mi no hay otro dios. YO hago morir y doy vida. YO hiero y YO sano, y no hay quien pueda librar de mi mano. Deuteronomio 32:39.
Tampoco se puede cobrar ni sentenciar el delito de asesinato con pena de muerte a la ligera, es indispensable comprobar el hecho con testigos y evidencias fidedignas, Génesis 1:19 y Éxodo 29:11. No pervertirás el derecho en el pleito. No acusen a nadie diciendo mentiras, ni condenen a muerte a la gente inocente y honesta, porque YO NO consideraré inocente al culpable, Éxodo 23:7. Por otro lado dice: Maldito el que recibe soborno para quitar la vida al inocente, Y dirá todo el pueblo, Amén. Deuteronomio 27:25.
Asesinar a una persona es iniquidad, más que cualquier pecado grave ante los ojos de Dios, el culpable acarrea terrible maldición y juicio, ¡cuánto más lo serán los genocidios y los responsables de los asesinatos en masa! ¡Qué tiemblen los inicuos ante su Santo Juez! Los terrucos, los comunistas nazis, los magistrados y gobiernos que imparten mal la justicia; los jueces no solo tienen potestad para dar cadena perpetua a los homicidas, sino que también pueden ordenar la pena de muerte a los que ciegan vidas con maldad y cevicia sin justificación alguna, una vez que se les haya comprobado tal atrocidad; los gobernantes tienen la obligación de aplicar la pena de muerte sin estar infringiendo el Sexto Mandamiento si juzgan con justo juicio; y de igual modo defender y liberar al que mata a un delincuente o criminal en defensa propia. Jesús le respondió a Pilato: No tendrías ningún poder sobre Mí si Dios no te lo hubiera dado, El hombre que me entregó es más culpable de pecado que tú. Juan 19:11.
Jesucristo le reveló a Pilato, que su poder para mandarlo a crucificar radicaba en la autoridad de la ley divina, aunque el SEÑOR era Dios humanado, el gobernante tenía autoridad delegada por Dios para dictar la sentencia, que como bien sabemos, Pilato evadió hacer justicia lavándose las manos, pues sabía que Jesús era Justo e inocente y no había cometido ningún delito, sin embargo, no lo defendió.
El apóstol Pablo también confirmó esta palabra al escribir: Los que gobiernan no están para atemorizar a quienes se portan bien, sino a los que se portan mal, Porque ellos están para servir a Dios y para beneficio del pueblo. Pero si ustedes se portan mal, ¡póngase a temblar! porque la espada que ellos llevan no es de adorno. Ellos están para servir a Dios, pero también para castigar a los que hacen lo malo, Romanos 13:3-4. Dios es el supremo ejecutor de justicia, que tema toda la tierra. Génesis 38:7, Levítico 10:2.
Dios tiene el derecho sobre toda vida humana, porque solo Él es el supremo ejecutor de la verdadera justicia, y Él es fuente de la vida, la Ley y el Derecho, Génesis 38:7, Levítico 10-2. Es Dios quien da vida a todos, el aliento y todo el aire que la gente necesita. Y de un solo hombre creó todos los habitantes de las naciones de la tierra, Hechos 17:26b y 26a. Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios es santo, y ese templo es cada uno de ustedes mismos, 1 Corintios 3:17.
Los nacidos de nuevos en Cristo Jesús hemos sido sellados con el Espíritu Santo, así que todo el que le quita la vida a un hijo de Dios, Dios hará que él mismo sea destruido en su propia maldad.
El Sexto Mandamiento no está puesto para determinar si la pelea en defensa propia es justa o está equivocada, todo acto de violencia que involucre pérdidas humanas es totalmente injustificable y reprochable delante del Autor y Dador de la vida, Los sirios huyeron delante de Israel; y David mató de los sirios a la gente de setecientos carros, y cuarenta mil hombres de a caballo; hirió también a Sobac, general del ejército, quien murió allí, 2 Samuel 10:18. David mató a muchos enemigos que hacían violencia y guerra a Israel, pero fue algo condenable por Dios, por esa razón YHVH lo descalificó para no construir el templo que es un lugar santo, Tú has derramado mucha sangre, y has hecho grandes guerras; por lo tanto, no edificarás casa a Mí nombre, porque has derramado mucha sangre en la tierra delante de Mí. 1 Crónicas 22:8.
Es mejor que sea Dios quien determine las estrategias para que los perversos caigan en su propia maldad y desciendan al hoyo que ellos mismos han cavado, La autodefensa o defensa propia no es para quitar la vida, sino para el uso de una fuerza mínima que neutralice y paralice al atacante, sin privar a nadie de su valiosa vida que costó el sacrificio y la sangre de Cristo. Juan 15:13-14.
Un asesino es enemigo de Dios porque ha ignorado a Dios y ha pasado por alto la autoridad y soberanía divina colocándose al nivel del homicida mayor y tomando la ley en su mano con perversión e injusticia, por eso Jesús dijo: Ustedes son hijos de su padre el diablo; ustedes le pertenecen a él y tratan de hacer lo que él quiere. El diablo ha sido un asesino desde el principio. No se mantiene en la verdad. Cuando habla, dice mentiras porque es padre de mentira, Juan 8:44. Privar la vida de una persona es un atentado directo contra el Evangelio y el acto redentor de Cristo, que vino a darnos vida, y vida en abundancia. Juan 10:10. Todos estamos llamados a ser amables, valorar, cuidar y respetar la vida en sumo grado. Amén.
Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.
Amen
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