Seguidores. Indica que te gusta

22 ene 2018

#22-¡DESPIERTA Y PREPÁRATE!


DESPERTAR, AVIVAMIENTO, PENTECOSTÉS, PREPARACIÓN Y ACCIÓN

Celebra también la fiesta de la cosecha, de los primeros frutos de lo que sembraste en el campo, lo mismo que la fiesta de la cosecha de fin de año, cuando coseches todo lo que hayas sembrado, Éxodo 23:16.

Y cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de Mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria y hasta en las partes remotas de la tierra, Hechos 1:8.

El pentecostés que proclaman los cristianos no es solo una fiesta de origen judío, es un despertar espiritual que se nos permite de parte de Dios, para que en un futuro próximo haya una gran cosecha de almas, más que una celebración hebrea agrícola de ofrendas al Eterno YHVH; las  primicias y primeros frutos deben ser almas redimidas, convertidas y rendidas a Jesucristo en un retorno sincero a Dios, y renovación de la fe, porque su gracia es mayor que nuestro pecado y aún hay oportunidad para proclamar las Buenas Nuevas de Salvación, y que el Espíritu de Dios desate un derramamiento de su gloria para vida y transformación, en nuestra nación, en un gran despertar espiritual para multiplicación del pueblo de Dios y avivamiento del amor en esta tierra bendita llamada a impactar con las bendiciones del reino de Dios. Dios volverá a darnos vida, para que su pueblo santo se regocije en Él. Salmos 85:6.

El avivamiento espiritual que anhelamos empieza con arrepentimiento genuino y abandono del pecado, con hambre y sed de la palabra de Dios, con mayor consagración y profundidad en la oración, miles rendidos a los pies de Jesucristo en fe obediente y amor genuino a Dios y al projimo. El avivamiento es obra de Dios a través del Espíritu Santo, para que la gente vuelva a reconocer y buscar a Dios, con sinceridad y dolor en su corazón de haber pecado y haberle fallado a Dios su Creador y a Jesucristo su Salvador para hacer su voluntad, a través de personas, familias y la nación respondiendo al llamado del Padre celestial en Cristo para seguirlo y servirle. Oh YHVH, he oido tu palabra y temí. Oh SEÑOR, aviva tu obra en medio de los tiempos; en medio de estos últimos tiempos, haz conocer tu gloria. Habacuc 3:2.

Un ejemplo de avivamiento lo tenemos con el rey Josías, donde el pueblo volvió a la palabra de Dios y se renovó, no solo con el pacto sino con su compromiso y sometimiento a Dios; también hubo avivamiento en Ninive al oír la sentencia de juicio cuando Jonás predicó el arrepentimiento a toda la ciudad, entonces la gente fue tocada en su corazón y con humildad respondieron en arrepentimiento y fe, dejando la vida de pecado y volviendo a Dios. Conviértanse a Mí, con todo su corazón, con lloro y lamento, rasguen su corazón y no sus vestidos, y conviértanse a YHVH, su único Dios. Joel 2:12-13.

Es triste saber que hoy la humanidad posee más conocimiento en ciencia y tecología que saber de Dios y la Biblia, y que a pesar de tanto avance y tantas cosas con las cuales se sacia la gente, siguen enfrentando su vacío espiritual acompañado de división, celos, envidias, violencia, pérdida de identidad y sin sentido de pertenencia, con vidas sin propósito ni norte; por eso es urgente, antes que sea demasiado tarde, que todos despierten espiritualmente y comiencen a reconocer su necesidad apremiante de Dios, permitiendo que Él nos transforme. Así que cuida tu mente más que nada en este mundo; porque de tu corazón y tu mente deben brotar vida, no muerte. Proverbios 4:23.

Un genuino despertar espiritual no es algo emocional ni momentáneo como un acto de religiosidad, es un cambio profundo de adentro hacia afuera causado por el dolor de habdr ofendido a Dios, seguido del arrepentimuento,  porque comprendemos que viviendo en pecado, se apaga al Espiritu Santo en nosotros y quedamos a merced del enemigo; entonces nos determinamos a humillarnos, sometidos a obedecer y amar a Dios por encima de todo, rescatando nuestra amistad con Él, para aprender a tratar y relacionarnos con nuestros semejantes y así agradar al Padre. Es así que muere la indiferencia y frialdad espiritual, volviéndonos a Dios con ansia, pasión y sinceridad, para convertimos en luz en medio de esta gran oscuridad en que vive el mundo perdido. Y me buscarán y me hallarán, porque me buscarán de todo su corazón. Jeremías 29:13; Pues ustedes son luz para el mundo. Mateo 5:14.

El gran desafío de esta época no es solo económico, politico ni social, es espiritual, porque cuando las personas se apartan de Dios la sociedad se debilita y se desmorona moralmente, pero cuando las almas se vuelven a Cristo, comienza la renovación y la restauración integral de todos. El despertar y pentecostés espiritual que hoy necesita la humanidad es un retorno a Dios con humildad, verdad, sencillez, obediencia, fe y arrepentimiento, para que Dios transforme primero el corazón y luego vidas enteras. Si se humilla mi pueblo...y buscan mi rostro, dejando sus malos caminos; entonces YO oiré desde los cielos, perdonaré su pecado y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:14.

Un pentecostés que simboliza despertar espiritual, según la Biblia, no es producido por técnicas ni estrategías humanas, sino que es acción soberana de Dios donde Él escoge un pueblo, le habla, lo prepara y derrama vida nueva con su Espíritu, Él lo hace por los fieles dispuestos que oran e interceden por otros, así como los discípulos tuvieron actitud y se dispusieron para recibir el derramamiento del Espíritu de Cristo en el Aposento Alto. Ellos perseveraban en oración y ayuno buscando la presencia de Dios, donde la oración no era mecánica ni rutinaria, sino una pasión y una necesidad profunda de recibir la promesa. Todos ellos perseveraban en oración y ruegos. Hechoa 1:14.

Los cristianos necesitamos mostrar que somos verdaderos hijos de Dios salvados en Cristo, unidos y amándonos para romper la división que el enemigo ha hecho; unidad no es pensar, ni actuar, ni opinar igual, es estar unidos en el Espíritu para vencer la división, lo cual signigica tener el mismo propósito en Dios y el mismo rumbo en Cristo que honra al Padre celestial, conociendo todos la palabra que nació desde el judaísmo, por eso la importancia de conocer y estudiar nuestras raíces que nos permite una mejor comprensión de nuestra razón de fe y obediencia a la palabra del Dios vivo, fiel, verdadero y eterno presente. Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Hechos 2:1.

Para estar preparados a un Pentecostés, y despertar espiritual, requerimos santificarnos, para Dios y que Él pueda derramar su gracia en corazones humildes, pero no habrá un verdadero Pentecostés en el derramiento purificador del Espiritu Santo, si no hay primero un genuino arrepentimiento, manifestado en pureza, hambre y sed de Dios y su palabra, es algo que Dios ve en los corazones; los grandes avivamientos en la historia han comenzado cuando las personas comunes como tú y yo desarrollamos un deseo extraordinario por la presencia de Dios. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Mateo 5:6.

Avivamiento y Pentecostés no es solo celebrar una fiesta religiosa por 50 días, es un continuo creer y tener fe en la promesa del Espíritu Santo, que viene sobre los creyentes que se consagran, lo buscan y lo esperan, entonces viene el poder espiritual de Dios sobre sus fieles seguidores; la fe bíblica espera en Dios y obra rectamente como lo hizo la Iglesia original del primer siglo, volviendo continuamente a la Palabra para recordarla, confesarla, predicarla y vivirla. La palabra de Dios crecía y se multiplicaba. Hechos 12:24; diciendo continuamente como el Salmista, Padre, vivificame conforme a tu palabra. Salmos 119:25.

Ese Pentecostés de vida plena comenzó después de la Pascua del Mesías Rey al resucitar y volver al lado del Padre, derramando de su Espíritu sobre los discípulos y apóstoles en la Iglesia Primera y hasta nuestros días, asegurándonos que tenemos ahora la Ley del Espíritu de Dios en nuestro ser, de la cual Pablo nos habla, Porque la ley del Espíritu de Vida de Cristo Jesús, me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó el pecado en la carne; para que la justicia de ley se cumpliera en nosotros, que ya no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu, Romanos 8:2-4.

Si queremos un Avivamiento y Despertar como el de Pentecostés, debemos cultivar las mismas características de vida y condiciones espirituales que nos enseña el libro de Hechos: amor, oración, unidad, fe, arrepentimiento, hambre de Dios, seguridad en sus promesas, santidad, y obediencia a la ley de Dios que es hoy la ley de la gracia y del amor que supera la ley Mosáica porque ha sido escrita, no en tablas de piedra, sino en nuestros corazones, por el Amor del Padre manifestado en la cruz de Jesucristo a favor de todos aquellos pecadores que le creen, lo reciben, lo aman, le obedecen y lo siguen para que fluya su Espíritu entre los fieles. ¡Oh SEÑOR, he escuchado de tus obras y estoy asombrado! ¡Revívelas en nuestros días! Hazlas conocer en nuestro tiempo; en tu furor, acuérdate de mostrar misericordia. Habacuc 3:2.

Un poderoso avivamiento comienza en corazones puros y vidas rendidas a Dios, siempre volviendo a Él con sinceridad, para que así el Espíritu Santo produzca una continua renovación, conversión y transformación espiritual. Porque somos cartas escritas por Cristo mismo y entregada por nosotros; una carta que no ha sido escrita con tinta, sino con el Espíritu del Dios viviente; una carta que no ha sido grabada en tablas de piedra, sino en corazones humanos. 2 Corintios 3:3. 

Esta es la ley que debemos vivir permanentemente para estar en línea y sintonía con el trono de la gracia a través del Espíritu divino como ministros del nuevo pacto; hasta hoy el Pentecostés de Hechos 1:8, permanece y está en la tierra, mientras hayan redimidos en Cristo, ¿Es entonces la ley contraria a las promesas de Dios? ¡De ninguna manera! Porque si se hubiera dado una ley capaz de impartir vida, entonces la justicia ciertamente hubiera dependido de la ley. Gálatas 3:21.

Por este despertar, avivamiento y Pentecostés espiritual, Colombia ora y ayuna por 50 días en clamor y arrepentimiento, en un tiempo de reflexión y santificarnos en Cristo para que vengan tiempos de refrigerio, haya vida, libertad, verdad y orden en toda esta tierra bendita y que el Padre provea los mejores años para nuestra nación y nos libere de las mentiras y el engaño del diablo, de la contaminación del mundo y de lo torcido y diabólico que hoy vemos en mucha gente que hace mal. Que el malvado deje su camino, que el perverso deje sus ideas; y que se vuelvan al SEÑOR, para que Él tenga compasión de ustedes; vuélvanse a nuestro Dios, pues Él es generoso para perdonar. Isaías 55:7.

Con este tiempo de 50 días de ayuno rogamos a nuestro Dios que haya un despertar sobrenatural en la Iglesia de Cristo y un avivamiento sin precedentes en medio de toda la nación colombiana, que la gran mayoría de ciudadanos nacionales y extranjeros conozcan al Salvador; esto es un tiempo de preparación para llenarnos del fuego de Dios y salir a predicar con denuedo el Evangelio de las Buenas Nuevas en pro de la transformación en el gobierno y que Dios obre sobre todas las vidas; un tiempo donde el remanente santo de Dios se humilla para adorar, interceder y llevar la gloria de Dios a todo lugar, porque somos templos vivos, portadores del Espíritu de Vida, para cambiar la historia de nuestro pueblo, e impactar la humanidad. Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda criatura. Marcos 16:15.

Esto es Colombia en pie de guerra espiritual humillada a los pies del único Dios que salva, libera, rompe las cadenas y destruye los planes oscuros de las tinieblas, porque solo Él puede darnos vida y liberación en victoria, donde Él se revele y se manifieste a muchas personas que deben ser cambiadas para ser salvas en la paz de Dios que tanto anhelemos los colombianos; que seamos llenos de su poder y su presencia para ser más que vencedores en Cristo. En pos de Dios caminaremos; YHVH rugirá como león; rugirá y los hijos vendrán temblando desde el occidente. Oseas 11:10.

Dios nunca ha dejado sola a Colombia, tampoco, desamparada ni a merced del enemigo; Él desde la eternidad y por la eternidad ha pensado en Colombia y ha preparado todo lo mejor para los justos que hay en ella, Dios nos ama y nos defiende para mantenernos firmes en Él, dejándonos herramientas para la batalla y el rescate, el varón de guerra derrota a nuestros adversarios. Si el león ruge, ¿quién no teme? Si el SEÑOR Omnipotente habla, ¿quién no profetiza? Amós 3:8.

YHVH es mi Roca, mi fortaleza y mi Libertador, Dios mío fortaleza mía, en Ti confío; mi escudo, el fuerte de mi salvación, mi Alto refugio, Salvador mí, de violencia me librarás. Te invocaré SEÑOR, eres digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos. Me han rodeado ondas de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron. Ligaduras del seol me rodearon: tendieron sobre mí lazos de muerte. Pero en mi angustia invoqué al SEÑOR, y clamé a mi Dios, y Él oyó mi voz desde su santo templo, y mi clamo r llegó a sus oídos…Por el resplandor de su presencia se encendieron carbones ardientes. Y tronó desde los cielos YHWH, el Altísimo dio su voz; envió sus saetas, y dispersó a los enemigos; lanzó sus relámpagos y los destruyó…2 Samuel 22. Esta es una gran oración para que la completemos todos a favor de nuestra vida, nuestra familia y la nación.

Oremos por nuestra familia, nuestros niños, jóvenes para que nos rodeen ángeles guerreros de parte del Ángel de YHVH, comandados por Miguel y bajo las órdenes del Capitán de las huestes para que ellos bajen y confronten a los demonios que atacan en forma de hombres, y a causa de nuestra fe, nuestra confianza en el Eterno y nuestras oraciones lo que hará Dios es grande. En mi angustia llegué a pensar que me habías apartado de tu vista, pero Tú escuchaste mi voz suplicante en el momento en que a Ti clamé. Salmos 31:22. 

Como se hacía en la antigüedad unjamos los postes, las puertas y las ventanas con aceite de olivas bendecido al declarar textos bíblicos de protección; también recordemos que somos las puertas de las que habla Salmos 24 y tenemos en los dinteles de nuestra frente la preciosa sangre de Jesucristo que nos limpia y nos marca junto a la luz del Espíritu Santo, lo cual es visible solo en las tinieblas y andando en santidad y fe obediente el enemigo no nos puede tocar. ¡Levántense, ustedes, oh puertas sus cabezas! ¡Levántense, oh puertas eternas, porque entrará el Rey de gloria! ¿Quién es este Rey de gloria? ¡YHWH el fuerte y valiente! ¡YHWH, poderoso guerrero! ¡Levántense, ustedes, oh puertas sus cabezas! ¡Levántense, oh puertas eternas, porque entrará el Rey de gloria! ¿Quién es este Rey de gloria? ¡YHWH el fuerte y valiente! ¡YHWH, poderoso guerrero! Salmos 24:7-10.

Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.




21 ene 2018

#21-ORAR CON LAS ESCRITURAS



OREMOS CON LAS ESCRITURAS

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, discierne los pensamientos y las intenciones del corazón, Hebreos 4:12.

En mi corazón atesoro 9tu palabra, para no pecar contra Ti, Salmos 119:11; Oh, cuánto amo yo tu ley, es ella todo el día mi meditación, Salmos 119:97.  Porque escrito está…

Ésta frase que aparece algo más de 80 veces en las Escrituras, 17 veces en el AT y 63 veces en el NT, viene directamente de los labios más santos, nuestro Salvador Jesucristo, Señor y Dios del universo y conocedor de todo, Jesús pronunció ésta frase especialmente en momentos de desierto y tentación frente al enemigo de las almas en Lucas 4 y Mateo 4.

Jesús usó en todo su ministerio la palabra de Dios plasmada en las Escrituras, porque la palabra de Dios es la autoridad fundamental para poner fin y romper de lleno los argumentos y pretextos del diablo, el mundo y la carne. "Escrito está," el significado de esta frase es poder espiritual de Dios contra todo lo que se opone, y a la cual todo ser humano debe acudir para recibir instrucción, dirección y sabiduría; es con la palabra que la humanidad entera será juzgada al final de los tiempos. Juan 12:44-48 y Ezequiel 18:30.

La palabra escritural tiene poder porque a Dios le plació registrar su voluntad en los escritos bíblicos para que la humanidad lo conozca, le obedezca y sea salva. Cuando leemos la palabra de Dios, no es lo mismo que cuando leemos cualquier otro libro, leer y orar la palabra nos permite unirnos en espíritu, alma y cuerpo al Dador de la vida y libertador de la raza humana, para recibir su revelación, su instrucción y su enseñanza; nuestro corazón se une más a Dios cuando lo conocemos a través de la palabra, y Él nos habla a través de ella, porque el que se une al Señor es uno con Él, 1 Corintios 16:17.

Cuando oramos con la palabra se abre un horizonte de sabiduría espiritual en el cual lo entregamos todo a Él, nos olvidamos del mundo que nos rodea y experimentamos la gloria de su presencia soberana y santa. Toda la biblia es biblioteca y compendio de oración masiva que brota del corazón de Dios, cada capítulo contiene algún pasaje de oración que continuamente nos acerca y recuerda a Dios. Por eso Moisés inspirado por el Señor escribió; Las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando estés en casa, cuando vayas por el camino, acostado en tu cama y cuando te levantes, Deuteronomio 6:7.

Cundo oramos con las palabras que el mismo Creador del universo pronunció y diseñó, nos ponemos cara a cara, con el Dios, real, palpable y grandioso que nos forma y entrena para ser constructores de su reino en la tierra. Una manera de meditar en la palabra del Eterno, es precisamente orando con ella, apropiándonos de cada promesa, confesando cada verdad, declarando cada palabra de guerra y de victoria contra las fuerzas del mal y atrayendo su presencia con los textos de adoración y alabanza que describen su magnificencia, grandeza y plenitud.

Cuando tomamos tiempos de calma para deleitarnos en la palabra del Dueño de la creación, les aseguro que ustedes sentirán como arde su corazón, percibirán que brotan del Altar Santo, ríos de agua viva que hacen arder nuestro ser de pasión y amor por Él porque nos llenamos de su su presencia, poder y su fuerza liberadora y santificadora,  no podemos dejar de hablar lo que hemos visto y oído de Dios, Pero si digo: No me acordaré más de Ti ni hablaré más en tu nombre, esto se convierte dentro de mí como fuego ardiente encerrado en mis huesos; hago esfuerzos por contenerlo, y no puedo, Jeremías 20:9.
.
Literalmente sentimos que así como su palabra es un completo panal de miel deliciosa que satura el alma de bien, también es una espada de guerra que arranca cabezas de maldad, revive el cuerpo y hace saltar de alegría nuestro espíritu conectando nuestro corazón al corazón del Padre en un solo Aliento de Vida, gozándonos en su presencia, eso es lo que experimentamos cuando oramos con la santa palabra del único Dios siempre presente. ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! ¡Son más dulces que la miel a mi boca. Porque de tus mandamientos he adquirido entendimiento; por eso es que aborrezco todo camino de maldad, Salmos 119: 103-104.

La poderosa palabra de Dios confesada con nuestros labios es la espada de doble filo del Espíritu que Dios usa y con la cual las fuerzas del mal son diezmadas y destruidas porque toda la corte celestial de luz se pone en pie de guerra contra la oscuridad. Efesios 6:17. Orar con la palabra es conocer más a Jesucristo, acercarnos más al Padre y hacernos uno con su Espíritu aprendiendo a amarlo con intensidad. Es por eso que dialogar con el Señor del universo es algo serio en lo cual debemos tener una actitud acorde con las instrucciones de su palabra y con la santidad y grandeza del Eterno, OH Señor, tus mandamientos son muy firmes! Por eso la santidad le conviene a tu casa! Salmos 93:5.

Orar con el texto bíblico es darnos un paseo celestial por los camino de Dios, descubriendo nuevas maneras de acercarnos y permanecer en Él, mejorar nuestra vida, prepararnos para ser odres nuevos llenos del gozo del vino celestial de su presencia y su palabra viva y eficaz, que impregna nuestra alma y se extiende a toda nuestra vida, haciendo de nuestra cotidianidad una continua alabanza y oración, porque la palabra nos enseña a pensar y permanecer en Dios, Filipenses 4:8.

Esto se vuelve algo poderoso que convierte nuestros pensamientos en una continua lluvia de ideas y creatividad que exaltan la majestad del Rey, aprendemos a ser agradecidos, lo vemos en todo lo bello y todo lo puro, aún en las cosas más sencillas y elementales que observamos a nuestro alrededor, porque cuando pronunciamos los dichos de Dios, traemos el cielo a la tierra y el peso de su gloria se deja sentir, Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielo, consumió el holocausto y las víctimas y la gloria de YHWH llenó la casa, 2 Crónicas 7:1.

Orar la palabra de Dios es ejercitar la unidad del Cuerpo de Cristo, por eso necesitamos no solo orar individualmente, sino en comunidad, en la congregación, en la casa y en todo lugar donde nos hallemos juntos,  Dios nos dejó ejemplos de victoria cuando su pueblo oró en el poder de la palabra como lo hicieron Moisés, Esdras y Nehemías, o cuando convocaron a la unidad en la plegaria como lo hizo Ester en momentos de amenaza de un holocausto del pueblo; ellos no solo leyeron la palabra a todo el pueblo sino que oraron la palabra, Levántense, bendigan al Señor nuestro Dios desde la eternidad y hasta la eternidad, bendigamos su santo nombre, glorioso y alto sobre toda bendición y alabanza…Nehemías 9:5.

Orar la palabra de Dios es confesar y tomar cada texto como si fuera cada uno de nosotros el que expresa lo escrito; esto hace que se estrechen lazos de amor y amistad entre el pueblo de Dios, fortaleciendo la fe, nos ayuda a agudizar el oído a la voz de Dios para guiarnos de sus consejos y corregirnos, Salmos 119:105, Proverbios 11:14.

Confesar y declarar la palabra de Dios hace temblar al infierno y los demonios huyen despavoridos, porque el enemigo de Dios también es nuestro enemigo aunque nada le hayamos hecho, Jeremías 20:11-13; su odio es gratuito, y como no puede con Dios, se la toma contra nosotros que amamos, obedecemos y creemos al Señor de todo, el enemigo sabe que somos valiosos y preciosos a los ojos divinos, y él sabe que la mejor manera de tocar y provoca al Señor es haciéndonos sufrir, como lo narra el libro de Job.

La palabra confesada queda en nuestro consciente e inconsciente porque nuestros oídos la han escuchado, un doble trabajo en los sentidos, lo cual nos mueve a la santidad y a ser auténticos ante los ojos de Dios y de aquellos que nos rodean cada día; esto a su vez nos une en amor y lealtad. ¡Cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos y en armonía! Salmos 133; cuando vivimos la palabra, ella cobra vida porque Cristo es la palabra viviente, que nos une al Padre y nos congrega aquí en la tierra. Preguntarán por el camino de Sión, hacia donde volverán sus rostros, diciendo: Vengan y juntémonos al Señor con pacto eterno que jamás se ponga en olvido Jeremías 50:5.

Orar la palabra de Dios, transforma la mente porque los pensamientos de Dios se fijan en nuestro corazón, ensanchando el reino de manera poderosa y vivificante produciendo seguridad y fortaleza a nuestra alma y agradándo al Señor. Mientras oramos la palabra de Dios, nuestra forma de hablar se hace como la de Cristo y nos queda más fácil conversar continuamente con Dios y hallar gracia ante la gente para compartirles el evangelio; esto no solo revoluciona nuestro espíritu y transforma nuestro ser interior, sino que podemos reflejar el carácter del Rey que otros notarán, Poco después, los que estaban allí se acercaron a Pedro y le dijeron: Seguro que tú también eres uno de ellos, porque hasta tu manera de hablar te delate, Mateo 26:73.

Orar con la biblia hace que cultivemos un lenguaje celestial de reino eliminando el del mundo, el fuego de Dios y la gloria del cielo se revelan en todas nuestras reuniones encendiendo magistralmente los corazones y apagando los dardos del maligno, porque vivir, confesar y creer en la palabra es sometimiento a Dios, Santiago 4:7.

Orar con la palabra es interceder de acuerdo a la voluntad de Dios. Es algo extraordinario, cuando oramos con la palabra cosas que ni siquiera habíamos pensado fluyen por nuestros labios, porque es el Espíritu intercediendo en nosotros rompiendo cadenas y derribando toda muralla de maldad e impedimento a la manifestación de la gloria de Dios, para traer liberación, sanidad, vida y poder, Orar con la palabra nos ayuda a hacer oraciones nuevas e irrepetibles que llenarán las vidas y los lugares con la misma presencia de Dios. Esto y mucho más descubriremos y nos será revelado en la medida que oremos con la palabra de Dios, YO SOY el Señor, tu Dios, el que te sacó de la tierra de Egipto; abre tu boca y YO la llenaré, Salmos 81:10, Amén.

OREMOS CON LA PALABRA DE DIOS Y OBTENGAMOS LA VICTORIA
Mg. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.


ORACIÓN MILITANTE DE  UN SOLDADO DE JESUCRISTO

                                                                                     

20 ene 2018

# 20- ORAR, ORAR, ORAR, SIGAMOS ORANDO

#20 EN 50 DÍAS DE AYUNO Y ORACIÓN POR COLOMBIA
Oremos hasta ver la gloria de Dios.

Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios que, si pedimos conforme a su voluntad, Él nos oye. Y así como sabemos que Dios oye nuestras oraciones, también sabemos que ya tenemos lo que le hemos pedido, 1 Juan 5:14-15. 

El motivo que tenemos para orar no es para contarle a Dios algo que Él no sepa, Él ya sabe todo antes que se lo pidamos, Y antes que clamen, responderé YO, mientras aún hablan, YO habré oído, Isaias 65:24.


Una iglesia unida que ora, es el peor problema para el infierno. Es por eso que satanás busca destruirnos y evitar que oremos. ¿Se lo vamos a permitir? Leonard Ravenhi.

El,propósito de orar es expresar con nuestras propias palabras todo lo que hay en nuestra alma, las necesidades que tenemos, los sufrimientos que padecemos, la adoración y la alabanza que deseamos darle; todos unidos en un mismo deseo profundo por ver nuevos tiempos llenos de justicia, verdad, honradez y un estilo de vida que complazca el corazón de Aquel que nos da la vida, y El Único que nos salva aquí y por la eternidad.

En este momento de la historia, toda nuestra nación y toda la humanidad necesita unirse al Eterno Creador mediante la oración, la intercesión y el gemido que brota de nuestro corazón; todos podemos comunicarnos con nuestro Creador y podemos hacerlo de manera personal, directa y eficaz a través de la oración. Dios nos atenderá y obtendremos la victoria contra tanta maldad e impiedad que hay en los corazones endurecidos por las tinieblas y el pecado, Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones;” 1 Pedro 3:12.

A través de la historia hemos visto las victorias que Dios ha dado por las oraciones de hombres sencillos y humildes de corazón que decidieron consagrarse a Él para encontrar respuesta a latentes y urgentes necesidades coyunturales de las personas, los pueblos, las naciones y la humanidad.

En primer lugar citemos a un profeta que dejó consignado en las Escrituras que dejar de orar o no hacerlo, es pecado ante el Eterno: En cuanto a mí, nunca yo peque contra el Señor, dejando de orar por ustedes. Antes les seguiré enseñando el camino recto y bueno pata que vivamos de la manera que él manda, 1 Samueln12:23.

El profeta Samuel reconoció el pecado de negligencia, indiferencia y frialdad de aquel que no ora ante la necesidad de su pueblo; Samuel sintiéndose rodeado del asedio de los enemigos, reconoció que dejar de orar por sus hermanos y por su nación, constituía pecado contra el Señor todopoderoso, así nos lo enseñó para la eternidad para que no lo olvidemos y sigamos orando mientras tengamos vida, Amén.

Ahora veamos algunas frases célebres de hombres de Dios que a través de los tiempos, pudieron considerar y experimentar el poder liberador y restaurador de la oración del pueblo ante el Santo Dios:

- En el diálogo amoroso de las almas que oran, Dios germina los grandes acontecimientos que cambian el rumbo de la historia, Edith Stein

- El hombre es grande cuando está de rodillas, Albert Einstein.

- Con mi telescopio puedo penetrar millones de millas en el espacio; pero cuando dejo a un lado todo para encerrarme en mi habitación y me pongo de rodillas a orar fervientemente, veo mejor el cielo y me acerco mejor a Dios que con la asistencia de todos los telescopios e instrumentos de la tierra, Isaac Newton.

- Así que ora con mayor intensidad cuando más difícil sea orar, Charles H. Brent.

- No hay nada que nos haga amar tanto a una persona, que cuando oramos por ella, William Law.

- Cuando actuamos, cosechamos los frutos de nuestro trabajo, pero cuando oramos, veremos cosechados los frutos del trabajo de Dios, Hans Von Bunyan.

- Siempre que Dios desea hacer algo, primero convoca a su pueblo a orar, Charles Spurgeon.

- Jesús no se sentó para enseñarnos a cantar o danzar, Él nos enseñó a orar y nos dio ejemplo de enseñanza, Anónimo.

- El hombre no ora para orientar o ayudar a Dios, él ora para obtener de su Creador la orientación oportuna para su propia vida, San Agustín.

- Donde quiera que Dios halla un corazón que ora, ese corazón hallará al Dios que escucha y actúa a través de su oración, Henry Matthew.

- Sin la oración, el plan de Dios para el mundo no se puede lograr, Patrick JhonStone

Es bueno que el trabajo y la vida diaria estén en la oración, pero es mucho mejor que la oración esté en el trabajo y la vida diaria, Anónimo.

- Yo prefiero enseñar a aun hombre a orar, que a diez hombres a orar, Charles Spurgeon.

. La mayor preocupación del diablo es alejar a los cristianos de la oración, él no teme a los estudios bíblicos, ni al trabajo y tampoco a la religión de aquellos que no oran. Ël se rie de nuestra labor y sabiduría, pero tiembla cuando nos ponemos a orar, Samuel Chadwick.

- El hombre que moviliza a la Iglesia a orar, estará dando la mayor contribución para la evangelización y la historia del mundo, Andrew Murray.

- Los hombres podrán despreciar nuestro llamamiento, rechazar nuestro mensaje, oponerse a nuestra fe y perseguirnos, pero nada podrán hacer contra nuestras oraciones, Sidlow Buxter.

- Nuestra fe es más poderosa cuando estamos de rodillas delante de Aquel que todo lo puede, Anónimo

Por lo tanto amados del Eterno Dios Salvador, nuestra gran salida al caos y perversión del mundo, esta en nuestra oraciones. Tenemos que orar, orar, orar seguir orando y no parar de hacerlo. Solo así veremos nuestra tierra sanada y transformada por el poder sobrenatural de nuestro Dios. AMÉN.

Mg. MEHC, sierva del Dios vivo, real y verdadero.


19 ene 2018

#19-SU CRUZ, MUERTE PARA VICTORIA




LA CRUZ DE CRISTO ES MUERTE,

PERO TAMBIÉN VICTORIA VICTORIA

Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sigame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa de Mí, la salvará, Mateo 16:25

Porque los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos, Gálatas 5: 24

Anulando el acta de decretos que había contra nosotros y que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, despojó a las potestades y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz, Colosenses 2:14-15

Estos textos maravillosos nos direccionan a la cruz de Cristo, cuando recibimos la revelación de su cruz nos ponemos junto a Él, es cuando más cerca podemos estar de su presencia, de su cuidado y de su amor, porque el que tiene a Dios como Padre, no sigue pecando, porque el Hijo de Dios lo cuida y el maligno no lo toca, 1 Juan 5:18.

Bajo la sombra del crucificado podemos abrazar su cruz, ese puente que nos une al Padre y que es el lugar de los santos. En la cruz ya no nos apoyamos en nuestro brazo ni confiamos en hombres débiles y vulnerables, sino en el vencedor del madero sangrante, ese es nuestro lugar más seguro, Sepa todo el pueblo de Israel, con toda seguridad, que a este mismos Jesús a quien ustedes crucificaron, Dios el Padre lo ha hecho Señor y Mesías, Hechos 2:36.

El vencedor extraordinario que aunque fue traicionado y vendido por su más cercano para llevarlo a la cruz, venció el madero y se levantó de la muerte en victoria para darnos redención y vida nueva para que podamos soportar todas las traiciones y dolores que tengamos que soportar en esta vida; podemos confiar en Él porque la cruz representa los brazos abiertos del Señor en el nuevo pacto de la gracia, para todo aquel que venga a sus pies arrepentido, podemos reposar en sus brazos y apoyarnos en su cruz, podemos aferrarnos a sus pies y no desmayar, Así dice el Señor: maldito aquel que aparta de mi su corazón que pone su confianza en los hombres y en ellos busca su apoyo…Pero Bendito es el hombre que confía en el YHWH, cuya confianza es el Señor, Jeremías 17:5-7....

A los pies de su cruz, podemos lavarnos y limpiarnos con su sangre; aunque los torrenciales y los vientos más fuertes nos azoten el alma, la cruz y la sangre que emana del cuerpo más santo nos da vida y protección; la preciosa sangre de Jesús es nuestro mayor blindaje protector contra los dardos y trampas del diablo, ¡Cuánto más poder tendrá la sangre de Cristo!  Pues por medio del Espíritu eterno, Cristo se ofreció a sí mismo al Padre como sacrificio sin mancha, y su sangre limpia nuestra conciencia de obras que llevan a la muerte, para que podamos servir al Dios viviente, Hebreos 9:14.

Anulando el acta de decretos que había contra nosotros y que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, despojó a las potestades y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz, Colosenses 2:14-15. Cristo destruyó al diablo en el madero. Es por esto que Satanás le tiene miedo a la cruz, y es por esto que el Señor nos dijo que tomáramos la cruz; la cruz es el arma con la cual vencemos a Satanás; porque los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos, Gálatas 5: 24.

Cuando abrazamos la cruz de Cristo estamos seguros en Él, podemos morir al engaño de nuestra carne, detectando por el Espíritu los dardos que el enemigo quiere poner en nuestro corazón en contra de nosotros mismos, y aunque resbalemos en algún momento, aunque parezca irónico, el dolor más grande que podamos pasar en una prueba, nos dará una mayor liberación, porque el dolor que sufrimos en esta vida es leve y momentáneo, pronto pasa; pero al final nos producirá un resultado de gloria eterna, mucho más grande y abundante, 2 Corintios 4:17.

Nuestra mayor defensa contra el adversario, es cuando crucificamos nuestro yo; cuando despreciamos las pasiones de nuestra alma y aún nuestra propia vida, hasta la muerte, ¡Oh qué gran gloria! Porque ellos lo vencieron por medio de la sangre del Cordero, y por el mensaje de la palabra de Dios que ellos proclamaron; no tuvieron miedo de perder la vida, sino que estuvieron dispuestos a morir, Apocalipsis 12:11.

Abrazar la cruz de Cristo es experimentar el Shalom de YHWH, la plenitud de su paz, su seguridad y su fortaleza salvadora. Necesitamos volver a la cruz continuamente porque somos soldados y discípulos de Cristo apartados para el Padre en Él; estamos crucificados juntamente con Jesús. Con Cristo estoy juntamente crucificado, porque ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí, y lo que ahora vivo en este cuerpo, lo vivo por fe el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí, Gálatas 2:20.

Crucificarnos en la cruz es algo que nos cuesta mucho y nos toma tiempo, pero en ocasiones tratamos de alejarnos de ella para evadir nuestra muerte al ego; pero es grandioso cuando podemos crucificar nuestro yo. Crucificarnos con Cristo es el proceso que vivimos día a día hasta que Él venga o nos llame, les aseguro hermanos, por la gracia que tengo del Señor en ustedes, que cada día muero, 1 Corintios 15:31.

La oración del Getsemaní preparó a Jesús para abrazar su cruz, llegando a sudar grandes gotas de sangre ante lo que debía padecer por ti y por mí; cuando estamos en el lugar secreto, le ratificamos con un SÍ al Padre, para sufrir y padecer dolor de acuerdo con su voluntad…Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo; el siervo del Señor debe ser apto para enseñar y sufrido, , 2 Timoteo 2:3 y 24.

Nuestro peregrinaje diario nos enfrenta al dolor en muchos momentos y circunstancias, cuando aceptamos con voluntad y amor a Dios, ese sufrimiento, somos envueltos en la cruz de Jesús; son momentos tan profundos, que llegamos a contemplar sus heridas, en ese momento nuestro yo muere y nuestra alma se vivifica; es un momento de intenso dolor donde aceptamos los clavos de sus manos y sus pies para negarnos a nosotros mismos, En Él tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia, Efesios 1:7.

En los momentos de intenso dolor nos ponemos a los pies  la cruz porque allí encontramos libertad; allí nos rendimos totalmente, y nos humillamos reconociendo su valor y su poder; sus clavos de su cruz, nos restringen del pecado y pone límites a nuestras propias opciones. El sufrimiento que Dios nos permite llevar es el mejor antídoto contra el veneno del pecado, cuando pasamos por el dolor, nos limpiamos con la sangre que cae de la cruz, porque así como Cristo sufrió en su cuerpo, ámense ustedes con el mismo propósito, porque quien ha sufrido en el cuerpo, ha terminado con el pecado, 1 Pedro 4:1. Porque lo bueno del dolor, es que nos saca del error.

Lo más grandioso es que cuando sufrimos con voluntad abnegada y rendida paciencia en Cristo, llevamos el honor de compartir y cumplir lo que aún falta de las aflicciones del Señor, Ahora me alegro de lo que sufro…porque de esta manera voy completando, en mi propio cuerpo, lo que aún falta de los sufrimientos de Cristo por la Iglesia, que es su cuerpo, Colosense 1.24.

Pocas veces se enseña y se predica lo que significa ser discípulo crucificado en la cruz de Cristo; esa es la razón por la que muchos cristianos, ven indiferentes la cruz como un simple recordatorio del dolor de Jesús, la ven con prohibiciones y sacrificios, pero la cruz de Cristo es mucho más que eso, Jesús dijo a sus discípulos: si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame, Mateo 16:24.

Es en la cruz donde el Padre confirmó la profundidad de su amor y la grandeza de su misericordia; la cruz es el lugar de entrega absoluta del amor genuino a favor de todos aquellos que el Padre y el Hijo han amado. En la cruz el Padre dice. Decidí amarte, el Hijo dice al Padre te amo y ofrendo mi vida por ellos, y obedientemente nos confirmó tu misericordia salvadora. Cuando el cristiano crucifica su carne, le está diciendo: Señor ¡de esta manera te demuestro mí amor! Así que la cruz no es solo muerte, es el desbordamiento total del amor apasionado y consumado, Cristo murió por nuestros pecados una sola vez, el justo pagó por los injustos, para llevarnos al Padre, muerto en su carne pero vivificado por el Espíritu, 1 Pedro 3:18.

Cuando Cristo nos invita a compartir su cruz, nos llama a la más sublime intimidad, fusionándonos con Él para ser uno solo en su amor. El madero horizontal que sostuvo los brazos de Jesús, ahora me sostienen a mí; los clavos que sostuvieron sus manos y sus pies a voluntad del Padre, ahora me ligan al corazón de Cristo, y sostienen a la novia que entrega todo su amor al esposo crucificada en el lecho de la cruz,Y ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte, Apocalípsis 12:11.

Cuando estamos frente la cruz, las lágrimas llenan nuestro rostro, su sangre nos lava y los ojos se limpian para verlo a Él en su hermosura y su esplendor, escuchando su dulce voz diciendo: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen, Lucas 23:34. La cruz es el puente que me muestra el camino a la vida y me conduce a casa. La cruz fue la maldición que Cristo venció, pero la bendición que vida nueva nos dio, Lo entregarán a los gentiles para que lo escarnezcan, lo azoten y lo cuelguen en un madero, pero al tercer día resucitará, Mateo 20:18.

Acerquémonos al monte de la cruz, y digámosle, SÍ, aquí estoy para ti mi Rey; unámonos al sufrimiento de Cristo como Él lo dice en su palabra, bebamos de su copa hasta el final, solo así experimentaremos su amor y viviremos bajo la sombre del omnipotente. La cruz es nuestro lugar secreto, en la cruz veo el resplandor de su rostro y soy feliz de dejar el mundo atrás donde solo hay pérdida; en esa cruz quedó clavado mi pecaminoso yo y mi vergüenza se acabó, allí encuentro toda mi gloria al quedar ligada en cuerpo y alma al vencedor del madero, Porque el que no cargue su madero, y no venga en pos de Mí, no puede ser mi discípulo, Lucas 14:27.

El que vive bajo la sombra protectora del Altísimo y Todopoderoso, podrá decir: Tú eres mi refugio, mi castillo, ¡mi Dios, en quien puedo confiar!, Salmos 91:1-2.

Mg. MEHC, Hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.

18 ene 2018

#18- ME VISTO DE HUMILDAD



ME VISTO DE HUMILDAD


Los altivos serán humillados, pero los humildes serán reconocidos por dignos, Proverbios 29:23. Humíllense en la presencia del Señor y Él los exaltará, Santiago 4:10. 

Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia, Colosenses 3:12. En conclusión, sean todos de un mismos sentir, compasivos, fraternales, misericordiosos y de espíritu humilde, 1 Pedro 3:8.

Bíblicamente, humildad no es pobreza material o económica, ser humildes es tener calidez afectiva y sentido de humanidad, sensibilidad y trasparencia parecida a la de Cristo porque hay amor; ser humilde es no considerarse más que los demás, ni ocultar o evadir la verdad con mentiras y máscaras porque aunque tengamos conocimiento somos limitados, débiles y defectuosos a causa del pecado y nuestra existencia temporal en esta tierra, Siempre humildes, amables, pacientes y tolerantes unos con otros en amor, Efesios 4:2

La humildad como ya lo habíamos visto en otro mensaje, es Anavá en hebreo, lo cual significa ser manso, dócil, sencillo, modesto y paciente ante la gente y cualquier situación que se presente; esto a su vez implica sinceridad, amabilidad y obediencia, todo lo cual se resume en la pobreza de espíritu que nos enseñó Jesús en las bienaventuranzas; ser humildes conlleva a reconocer que somos necesitamos de Dios para vivir y que necesitamos ayuda unos de otros para relacionarnos a pesar de los errores, se quiera o no, No hagan nada por egoísmo ni vanidad; más bien, con humildad considerando a los demás como superiores a ustedes mismos, Filipenses 2:3.
.
No podemos pretender que solos y alejados de Dios y de la gente salgamos adelante creyéndonos súper hombres autosuficientes e independientes. Todos somos vulnerables, no estamos exentos de equivocarnos, de fallar no solo a Dios, sino también a quienes nos rodean, especialmente a quienes decimos amar, Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino póngase al nivel de los humildes. No presuman de ser sabios, Romanos 12:16. Se necesita humildad para reconocer la verdad sea cual sea y no mentir ni engaña sino afrontar y enfrentar la realidad de los sucesos con carácter y valentía.

La humildad nos lleva  no solo a servir a otros sin esperar que ellos nos devuelvan lo mismo sino que si somos humildes reconocemos que estamos expuestos al pecado y al error. La humildad se aprende en el hogar, muchos padres se equivocan delante de los hijos y evaden su responsabilidad, no reconocen cuando han fallado, sino que evaden y ponen excusas creyendo que si aceptan su pecado ante sus hijos perderán autoridad y respeto, cuando es totalmente lo contrario. No reconocer el pecado y el error es falta de humildad y es soberbia de un corazón orgulloso que se cree infalible, el altivo será humillado, pero el humilde será enaltecido, Proverbios 29:23

Pude experimentar a los largo de mis años de crianza con mis hijos que cuando me equivocaba y reconocía mi falla pidiendo perdón, mis hijos me abrazaban y consolaban con amor, yo ganaba su respeto y ejercía mi autoridad, dando ejemplo de rectitud y trasparencia con ese acto de humilde reconocimiento; ¡que hermoso es poder decir: me equivoqué, perdóname, creía que hacía lo mejor pero fallé! Jesús tiene siempre la razón en su palabra, tener una actitud humilde da reposo a nuestro espíritu y nuestra alma descansa descargada de todo peso; Jesús instaba a sus discípulos comparándolos a las palomas; hoy nos recuerda y nos urge a ser mansos y humildes, acepten el yugo que les pongo y aprendan de Mí que SOY manso y humilde de corazón, así hallarán descanso en su alma, Mateo 11:29.  

La humildad es parte vital de nuestra fe para tener una vida en paz, una familia unidad y hallar gracia delante de Dios y de los hombres, Debemos servir en amorosa docilidad, trasparencia, sencillez de corazón y paciencia ante la gente sin importar la situación o el momento; el servicio humilde nos obliga a ser sinceros, amables y pobres de espíritu, reconociendo que todos necesitamos la ayuda de Dios y de la gente para realizar bien una tarea con los semejantes; la humildad es un principio establecido por Dios, es un gajo del fruto del Espíritu Santo, no podemos ser humildes por nosotros mismos, necesitamos al Espíritu Santo y ser obedientes a la voz de Dios para hallar la recompensa, Riquezas, honra y vida son la recompensa de la humildad y del respeto reverente a Dios, Proverbios 22:4. 1 Pedro 3:8.

Un corazón humilde es un alma pobre de espíritu, puede considerar a los demás personas valiosas, sabe que están hechas a imagen de Dios, que aunque tienen necesidades, debilidades y falencias, también están provistos de capacidades, dones y virtudes, por lo tanto los tratamos bien, con atención y paciencia, Si entre ustedes hay alguno sabio y entendido, que lo demuestre con su buena conducta, mediante obras hechas con humildad y que su sabiduría le da, Santiago 3:13. Así que si somos humildes, somos sabios, ¡qué maravilla!

La humildad que es pobreza de espíritu nos lleva a buscar a Dios, porque reconocemos que sin Dios no somos nada; Dios está unido a aquellos que tienen un espíritu humilde sirviendo espontánea y voluntariamente; esa humildad se refleja en la oración Intercesora, allí nos olvidamos de sí mismos y nos vaciamos de lo nuestro para que la plenitud de Dios repose a favor de otros; es por eso que cuando intercedemos nos quebrantamos, el amor de Dios fluye a través de nuestro espíritu; la pobreza de espíritu nos hace gritar: ¡Señor Te necesito porque te amo! Los pobres de espíritu reciben pronta respuesta y consuelo, Y si mi pueblo que se identifica con Mí nombre se humilla, ora, me busca y abandona su mala conducta, entonces YO lo escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados y restauraré el bienestar de su país, 2 Crónicas 7:14, Santiago 4:10.

La humildad brota del corazón de Cristo al nuestro por su Espíritu, nos vemos pequeños ante Él, sin intereses personales, solo el amor que nos hace adoradores reconociendo su majestad ante nuestra limitación; Cuando el Padre vio a su pueblo sufriente y esclavo, los atrajo para tener comunión con ellos, por eso los llevó al Monte Sinaí y al desierto; los llamó aparte para hablarles al corazón y hacerlos pobres de corazón, dependientes de las instrucciones de su Señor, El Señor ya te ha dicho, oh hombre, en qué consiste lo bueno y qué es lo que Él espera de ti: que hagas justicia, que seas fiel y leal y que obedezcas con humildad a tu Señor, Miqueas 6:8. 

YHWH anhelaba a su pueblo fuera de la arrogancia de Egipto para hacerlos tiernos, humildes y obedientes, les habló con voz tronante, y no hay nada más maravilloso y hermoso que oír la voz de Dios, Él se goza con los humildes que se sientan en silencio a sus pies para escucharlo hablar, Porque lo vil y despreciado del mundo escogió Dios; lo no era usó Dios para convertir en nada lo que el mundo considera importante, así nadie puede ser arrogante delante de Dios, 1 Corintios 1:28.

La humildad nos ayuda a escuchar la voz poderosa y dulce del Señor, esa fue la razón por la cual Jesús dijo; El que tenga oídos que oiga, Mateo 13:9, todo en el reino de Dios depende de escuchar o no la voz de Dios. La palabra oír es muy importante en la biblia, los tesoros más valiosos del reino de Dios, aparecen ante nuestros ojos cuando escuchamos atentamente su palabra que transforma nuestro duro corazón; con un corazón tierno y dulce todo cambia porque obramos sobre la base de la justicia, conocemos más a Dios y nos humillamos para Él, aprendiendo a ser leales y sencillos con los demás, Esposas, sujétense a sus esposos, como conviene en el Señor. Esposos, amen a sus esposas y no sean ásperos con ellas, Colosenses 3:18. Por eso es que la respuesta amable calma el enojo, Proverbios 15:1, la humildad va de la mano con el amor y la paz que deben sustentar el hogar haciéndole caso a Dios.

El divino Maestro es fuente de humildadEntonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: Si alguno de ustedes quiere ser el primero, deberá ser el último y servidor de todos, Marcos 9:35. La humildad calla nuestras virtudes, nuestro conocimiento, los dones y talentos, esperando que Dios se glorifique y otros lo descubran. El humilde es desprendido de lo temporal y lo material, enseña todo lo bueno que Dios le ha dado, bendice y edifica con su vida. No nos vanagloriemos, reconozcamos que es Dios en nosotros por su gracia. El humilde se goza con la alegría y los logros de otros, los felicita con sinceridad, afecto y pureza de corazón, Bueno y justo es el Señor; por eso muestra a los pecadores el camino. Él dirige en justicia a los humildes y les enseña el camino, Salmos 25:8-9. 

Humildad y humillación delante del Alto y del Sublime lo necesitamos todos; una vez que reconocemos la grandeza de Dios ante nuestra pequeñez, impotencia y limitación, viene gran gozo que nos da seguridad y nos hace rendir ante Él para adorarlo, como lo hacen los veinticuatro ancianos, que dejan sus coronas a los pies del Gran Rey, Apocalipsis 4:10-11 en señal de rendida humillación. Arrojemos todos los logros, a los pies de Aquel que tiene el primer lugar, porque Él fue quien concedió tal privilegio y todo lo que Él nos da, vuelve a Él. Al unirnos a Jesús, la arrogancia de nuestra identidad personal se pierde en la plenitud de su grandeza eterna, el salmista expresó: te cantaré salmos, gloría mía, Salmos 108:1, es Dios es la razón de nuestra gloria.

La gloria del salmista era la totalidad de sus logros puestos ante el Dador de la vida, los logros y las victorias, todo lo que somos, Dios nos lo ha permitió ser, por lo tanto el humilde es un adorador que presenta alabanzas al Proveedor. Cuanto más tenemos y logramos, más rendidos debemos estar ante la majestad de Dios, es un privilegio que Dios nos bendiga y exalte por su gracia, en su sublime bondad A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos se los siglos, Amén, Filipenses 4:20

Pablo entendió muy bien esto cuando escribió: Por la gracia que Dios me ha dado en su bondad, les pido a todos ustedes que ninguno piense de sí mismo más de lo que debe pensar. Antes bien, cada uno piense de sí mismo con humilde moderación, según los dones que Dios le haya dado junto con la fe, Romanos 12:3. El humilde es persona de fe, reconoce a su Creador en todas las cosas de la vida; por eso debemos aceptar humildemente que no todas las veces tenemos la razón, somos vulnerables y expuestos a la equivocación y con seguridad otros pueden tener mejores ideas, pensamientos y creatividad que la nuestra, Porque con el orgullo viene la vergüenza, pero con la humildad viene la sabiduría, Proverbios 11:2.

El humilde, no se compara con otros, porque ve su imperfección y necesidad continua en Cristo, su pobreza de espíritu le permite reflexionar y analizar si está actuando bien o mal, muere a su orgullo, altivez, soberbia y auto-suficiencia para no pecar y depender de su Señor; por lo tanto es sabio para reconocer que no siempre ganamos, sino que también podemos perder y nos alegramos con el triunfo del otro, aunque no sea nada fácil, Vivan en armonía unos con otros. No sean orgullosos, sino pónganse al nivel de los humildes. No presuman de su sabiduría, Romanos 12:16. La humildad nos hace sentir felicidad, regocijo y satisfacción al poder ayudar, socorrer o bendecir a otros. Es el mayor premio para un alma humilde que intenta ser como su Señor.

Humildad no es bajeza es docilidad; no es timidez, es delicadeza; no es pobreza es modestia; no es cobardía es valentía; no es servilismo, es servicio voluntario en amorosa entrega; no es envilecimiento es rendición total al Dador de nuestra vida, como le sucedió a David cuando danzaba para YHWH y Mical lo despreció en su vanidad y arrogancia, 2 Samuel 6:12-23.

Haya, pues, en ustedes ese sentir que hubo en Cristo Jesús, el cual, siendo Dios mismo, no estimo su posición divina, como algo a lo cual debía aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando el lugar de siervo, se hizo semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, obedeciendo al Padre hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual el Eterno lo exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús, se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria del Dios Padre, Filipenses 2:3-11.

Mg. MEHC, Hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.

Un sencillo acto de humildad puede cambiarlo todo 
Un acto de humildad puede cambiarlo todo porque es fruto del Espíritu que va acompañada de amor, alegría, honestidad, amabilidad, bondad, paciencia, mansedumbre, rectitud, misericordia y la satisfacción del servicio a Dios y a la gente.