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29 jul 2016

NO ESTAMOS SOLOS, LA SOLEDAD TIENE UNA RAZÓN DE SER


NO ESTOY SOLO, TENGO LA PRESENCIA Y COMPAÑÍA DE  DIOS

En el mundo tendrán aflicción,; pero confíen, YO he vencido, al mundo, Juan 16:33.

Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios desde su santa morada. El Señor prepara hogar para los solitarios; libera a los afligidos y les hace estar en familia, pero los rebeldes habitarán en tierra seca, Salmos 68:5-6.

¿Se olvida una madre del bebé que amamanta? ¿No tiene compasión del hijo que dio a luz? Aún si eso pasara, YO no te olvidaré, dice el Señor Todopoderoso, Isaías 49:15.

En realidad, nunca estamos solos porque el Omnipresente Dios, siempre está cerca, pero si experimentamos soledad estando en Dios, siempre habrá un propósito. Sin embargo, a medida que el tiempo avanza el futuro se hace incierto para muchas personas, la vida se va haciendo más difícil y complicada, aún la gente de fe percibe momentos de soledad y abandono. En el original la palabra soledad es  sentirse devastado, asolado, en aislamiento y confinamiento por falta de contacto con otras personas; y así es, en momentos de soledad nos sentimos abandonados, carecemos de entusiasmo e interés por todo lo que nos rodea, parece que el apoyo, la ayuda y la lealtad de quienes amamos se ha ido, pero la palabra de Dios dice: El desamparado tiene esperanza, Job 5:16.

La realidad es que vivimos tiempos de aflicción, tribulación, divisiones, separaciones, hogares rotos, familias destruidas, jóvenes sueltos por el mundo y niños sin el asidero de amor de los padres, con carencia de seguridad, compañía y protección; son tiempos de crisis social que hacen experimentar a muchos la soledad y abandono; la gente se encierra en sí misma, se aleja de los otros, especialmente de su propia familia y guarda silencio ante su frustración y su dolor; se encierran en sus carencias y necesidades, “no queriendo molestar a nadie ni ser carga para nadie,” Pero aunque mi padre y mi madre me abandonen, Tú Señor, te harás cargo de mí, Salmos 27:10

Hemos sido creados para vivie juntos, pero nos empeñamos en aislarnos de todo, llegamos al templo buscando compañía y consuelo en nuestro Creador, porque en el fondo del corazón sabemos que Él no nos abandona, Él nos ve y nos oye, lo cual es una gran verdad, pero  como personas necesitamos de la compañía y compañerismo que nos provea el calor y apoyo humano, por eso no podemos seguir huyendo de la gente, debemos sanar nuestras relaciones personales, especialmente con la familia, que después de Dios es lo más importante para no sentirnos solos, y después los amigos sinceros, Algunas amistades se rompen fácilmente, pero hay amigos más fieles que un hermano, Proverbios 18:24.

Es tan fuerte la carga emocional y espiritual que hay en el mundo, que a veces lloramos sin saber por qué, la soledad consume nuestra alma ansiando una mano amiga, un abrazo y una voz de aliento, corremos constantemente a orar y a buscar el rostro del Señor para encontrar alivio y recuperar la calma porque el afecto humano se ha reducido; son tiempos crueles de continua guerra contra los espíritus opresores que intentan robarnos la compañía, el gozo y la paz que Jesús nos ha dado, y el Señor  siempre nos consuela, pero debemos buscar el diálogo con los semejantes: YO te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el señor tu Dios te acompañará donde quiera que vayas, Josué 1:9..

En momentos de soledad recordamos a muchas personas que han marcado nuestra vida, especialmente familiares y amigos para ver a quien llamar y con quien desahogar nuestra tristeza y carencia de compañía. En las noches nos acostamos y no podemos conciliar el sueño, pensamos y pensamos y así mismo lloramos y no sabemos con claridad qué es lo que nos aflige; pasan los días y nadie nos pregunta cómo estamos, hasta en el día del cumpleaños nos olvidan y nos olvidamos de otros, ¡estamos solos!  Alli la voz de Jesús cobra fuerza: Estas cosas les he hablado, para que mi gozo esté en ustedes, y ese gozo se desborde en ustedes, Juan 15:11.

Si observamos Juan 6:60-67, no solo nosotros hemos pasado por momentos de soledad y abandono, nuestro Salvador también experimentó este sentimiento propio de la naturaleza humana estando en el Huerto del Getsemaní, se sintió solo tambien cuando colgaba del madero y clamó al Padre, tambien se sintió solo cuando sus discípulos murmuraron mientras Él les hablaba de comer su carne y beber su sangre, porque ellos no entendían lo que les trataba de decir, somos mal entendidos y nos abandonan o nos aislamos.

Conociendo Jesús sus corazones dijo: hay algunos de ustedes que no creen, Juan 6:64; les pareció una palabra dura, pero Jesús sabía desde el principio quienes no le creían y lo iban a dejar y a entregar; Él les acababa de decir que el Espíritu es el que da vida y que la carne para nada aprovechalas palabras que Él habló son espíritu y son vida, pero a la gente de entonces, como a muchos de ahora, les gana la incredulidad y la superficialidad, raíz en muchos casos de la soledad y sentido de abandono, por eso desde ese momento muchos de sus discípulos volvieron atrás y ya no andaban con Él, entonces a los que quedaron les dijo:¿Quieren acaso irse ustedes también? Juan 6:67, muchos abandonaron al Señor y hoy otros lo siguen haciendo.

Jesús entiende cuando nos sentimos solos y abandonados, Él no recriminó a quienes le dieron la espalda, tampoco se enojó ni reclamó nada, Sus palabras reflejan todo el dolor de la perdida de los que eran sus cercanos; a nosotros la soledad y el abandono, nos hace sentir incertidumbre y ansiedad de no saber lo que pasará mañana, pero en realidad es la falta de fe la que nos deprime: No se afanen por el día de mañana, porque el día de mañana trae su propio afán, bástele a cada día su propio problema, Mateo 6:34.   

No tener verdadera confianza en Dios, es incredulidad y duda quizá por desconocimiento y olvido  de su palabra, lo cual está unido a una pobre comunión con Dios y desconocimiento del carácter divino, nosotros somos los que le damos la espalda a Dios, esto hace que el ser humano se sienta solo y abandonado, la vida se torna sin propósito y llega la frustración a pesar de tenerlo todo; nos sentirnos solos a pesar de estar acompañados y rodeados de personas, imaginamos que estamos a punto de morir cuando estamos bien; nos volvemos depresivos sin saber por qué, algo nos falta, y no nos sentimos satisfacción.

El vacío espiritual, el despiste, los afanes y la mucha actividad, han hecho que sin darnos cuenta, nos debilitemos, enfriemos y hasta olvidemos la amistad íntima con el Amado y la familia, entonces nos afligimos sintiéndonos miserables y dejados de lado; la vieja naturaleza por momentos nos ahoga saliendo a la superficie y nos domina; sin embargo, también debemos tener en cuenta los cambios hormonales en los que dominan las emociones y agrandamos las circunstancias; en vez de acercarnos al que Todo lo llena y es Todo suficiente, o dar y recibir amor de los cercanos, en vez de acercarnos, nos alejamos de Dios y de la familia, luego reclamamos y nos apagamos espiritualmente y emocionalmente entristeciendo no solo al Dador de todo, sino a nosotros mismos y a quienes nos aman bien. 1 Tesalonicenses 5:19.

En las Escrituras encontramos varios ejemplos de personas que pasaron por soledad y abandono debido a varias razones.

1. Soledad a causa del pecado. David cuando escribió: Me he consumido a fuerza de gemir. Todas las noches inundo de llanto mi lecho. Riego mi cama con lágrimas. Mis ojos están gastados de sufrir, se han envejecido a causa de todos mis angustiadores, Salmos 6:6-7. Es una experiencia de soledad y abandono después de haber pecado, porque sabía que Dios lo estaba disciplinando y sus enemigos lo estaban asediando, por lo tanto estaba viviendo un tiempo de disciplina y arrepentimiento alejado de su entorno, le dolía haberle fallado a Dios, por eso se sentía solo y sin amigos.

Moisés huyó de faraón al matar a un egipcio queriendo defender a un hebreo y vagó solo por el desierto de la soledad para ser formado,  y David huyó de cueva en cueva escapando de la espada de Saúl, de sus enemigos y hasta sus propios hijos. Hoy muchos pueden estar experimentando soledad y abandono, porque su incredulidad y rebeldia con su Creador y Salvador les mantiene un vacío en su corazón que tiene forma divina, y solo el Dios de amor puede llenar, pero si lo llamas y lo buscas, Él acudirá pronto a saciar tu alma, si le permites a Cristo sentarse en el trono de tu alma, nunca más te sentirás solo y podrás dejar de ser esclavo del pecado para seguirlo a Él y servirle con alegría. Porque el gozo del SEÑOR es nuestra fortaleza, Nehemías 8:10.

2. Soledad por un propósito superior. En algunos casos, también se puede sufrir soledad y lejanía de todos, a causa del llamado del Señor como le sucedió a Abraham, Ezequiel, Daniel, Juan Bautista y Jesús para completar su misión redentora; para Pablo fueron razón de soledad y desierto su llamado al ministerio y la persecución de los enemigos de las Buenas Nuevas, Hechos 9:23-25 y Gálatas 1:15-17

Dios mete a sus siervos en la soledad del desierto y en un sentido de abandono aparente, en muchos casos, para romper apegos a situaciones que nos impiden avanzar en sus propósitos, alejarnos de personas que no ayudan, y experimentamos dolor y ausencia de sus seres amados, y porque es parte del proceso, el ser literalmente enviados al desierto por tiempos prolongados para formar carácter y tomar experiencia ganando autoridad para una misión especial: 1) Abraham anduvo todo el territorio que hoy es Arabia y Siria, a lo largo de la travesía, Dios le iba mostrando el sendero y le iba enseñando para llegar al destino que el siervo ni sabía. 2) Moisés pasó 40 años solo en el desierto aprendiendo cómo guiar a su pueblo rebelde; 3) Juan Bautista pasó la mayor parte de su vida solo en el desierto para predicar el arrepentimiento para preparar la aparición del Hijo de Dios a su ministerio, 4) Jesús fue llevado por el Espíritu Santo al desierto por 40 días y fue tentado por el diablo para fortalecerse y cumplir su misión salvadora.

Pero en esos tiempos de soledad, cada uno de ellos tuvo encuentros impresionantes con el Dios vivo, mientras Él obraba cambios, los purificafa, preparaba y formaba su carácter para una misión futura a un ministerio público. 

3. Soledad a causa de la persecución. También se puede sufrir soledad y abandono a causa de la persecución; este aspecto, hasta el día de hoy obliga a muchos a huir y esconderse para salvar la vida, pero el Señor siempre ha cumplido y seguirá cumpliendo su palabra: El Señor irá delante de ti; Él estará contigo, no te dejará ni te desamparará; no temas ni te acobardes, Deuteronomio 31:8.

Elías, después de haber ajusticiado a 450 profetas de Baal, sintió miedo y estuvo solo en la cueva escapando de Jezabel, pero el Señor fue a su encuentro, lo animo, lo alimentó, lo fortaleció, le dio descanso y lo instruyó en lo que debía hacer, Dios siempre está presente, su amor permanece inquebrantable acompañando y cumpliendo sus promesas. Habrá una razón para rendirte, pero nuestro Padre tiene mil motivos para levantarnos, así que no temamos estar solos ni nos sintamos abandonados, Él está a nuestra lado cada vez que respiramos, la soledad siempre tiene una razón de ser. Si estamos en soledad, exáminemonos, observemos y preguntémonos por qué nos sentimos solos, quizá orando obtengamos respuesta.

Nuestra confianza en Dios nunca debe debilitarse, debemos conocerlo a Él a través de su palabra y tener siempre en el corazón sus poderosas promesas que por la eternidad son SÍ, y Amén. Dios nunca falla ni se ausenta, los que nos alejamos y somos infieles somos nosotros los seres humanos que nos zafamos de su gobierno queriendo hacer lo que nos place, creemos escondernos de su presencia e imaginamos que huimos de su tierna mirada protectora.

A continuación una bella historia de amor paterno para curar la soledad y el abandono de un hijo:

A finales de los años 80´s, Liesert, la hija del célebre genio, donó a la Universidad hebrea 1400 cartas escritas por su padre Albert Einstein, con la orden de no publicar su contenido sino dos décadas después de su muerte. La siguiente es una de ellas:

A Lieserl Einstein: Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad, chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo. Aun así te pido que la custodies todo el tiempo que sea necesario, sean años o décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación:

Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es la fuerza que incluye y gobierna a todas las demás fuerzas, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y que aún no haya sido identificado por nosotros. Esa fuerza universal es el AMOR. Cuando los científicos  buscaban un teoría unificada del universo, olvidaron la más poderosa e invisible fuerza.

El AMOR ES LUZ, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe.
El amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras.
El AMOR es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo.
El AMOR revela y desvela. Por amor vivimos y por amor se muere.
EL AMOR ES DIOS, y DIOS ES AMOR. Esta es la mayor fuerza que lo explica todo, y da sentido a la vida, con letras mayúsculas.

Esta es la variable que el mundo ha olvidado durante demasiado tiempo, tal vez porque amar le da miedo a muchos, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo. Para hacer visible el amor, he hecho una sencilla sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E=mc2 aceptamos que la energía para sanar al mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor, es la fuerza más poderosa que existe y mueve al mundo, porque no tiene límites.

Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, ES URGENTE que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos a encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo, y tomamos conciencia que somos habitantes de esta tierra, entonces, el amor será la respuesta a los mejores cambios.

Quizá aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo, el individualismo, la avaricia y la sed de poder que asolan el planeta tierra. Sin embargo, cada persona lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada. Cuando aprendamos a dar y recibir la energía universal del amor, querida Lieserl, comprobaremos que el amor, lo vence todo, lo trasciende todo, y todo lo puede, porque el amor es la esencia de la vida.

Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que ha albergado mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti, toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te amo y que gracias a ti he llegado a la última respuesta. Tu padre, Albert Einstein

ASI QUE CON EL AMOR DE DIOS NUNCA SOLOS ESTAMOS, EL AMOR LLENA TODOS LOS RINCONES DEL CORAZÓN HUMANO QUE ESTÉ DISPUESTOS A SER REFLEJO DEL AMOR DEL PADRE EN CRISTO JESÚS.







28 jul 2016

NO ASESINARÁS-SEXTO MANDAMIENTO-1ra. PARTE



SEXTO MANDAMIENTO BÍBLICO
No asesinarás, Éxodo 20:13, Deuteronomio 5:17.

No atentarás contra la vida de tu prójimo. YO Jehová, Levítico 19:16b.

Si te enteras que van a eliminar a algunos, trata de salvarlos; y no vaciles en socorrer a los que van a ser asesinados. Proverbios 24:11.

Ustedes han oído que a sus antepasados se les dijo:No asesinarás; porque cualquiera que comete homicidio será culpable de juicio. Mateo 5:21.

Del gran mandamiento, y de los mandamientos uno, dos, tres y cuatro surgió el derecho a la libertad de fe o libertad de culto religioso, del quinto mandamiento surgió el derecho a tener una familia y un apellido, y del Sexto mandamiento, surgió el Derecho a la vida, sin embargo el derecho sagrado a la vida, se viola a diario de muchas formas y en distintas partes del mundo. Dios ama la vida, por eso ordena y establece que también nosotros valoremos en grado sumo la vida con un nivel muy alto de respeto y estima por la integridad de cada ser humano, Dios es el único dador de vida y Creador del ser humano a su imagen y semejanza, para que seamos imitadores de Él, Génesis 1:26 y 2:7.

A simple vista creeríamos que por ser tan corto y explícito, el sexto mandamiento no necesita ninguna explicación, pero si vamos al original sabremos que no es así. Este mandamiento en la mayoría de las traducciones genéricas dice “No matar” pero en el original hebreo dice “No asesinarás”, la forma gramatical es distinta para estas dos palabras y por lo tanto hay un abismo entre las dos.

En el hebreo matar y asesinar son dos palabras diferentes: matar es הרג, harag y asesinar רצח ratsach; matar puede  usarse para quitar la vida a un animal o a un ser humano accidentalmente o en defensa propia. En un asesinato se arrebata la vida a un ser humano de manera ilegal, inmoral, con malicia, deliberada y violentamente, sea con ira, por venganza y peor aún, por falta de amor y piedad al prójimo, tomando el lugar de Dios, único dueño de la vida. Asesinar es un acto demasiado violento y trágico que traspasa los límites de lo moral y lo justo.

Para la muerte no intencional la Biblia destaca las ciudades de refugio como una forma de poner bajo control social y legal el acto cometido, mientras que para el asesinato intencional contempla la pena de muerte del homicida y asesino con el verbo hebreo mot, Y no tomarás precio por la vida del homicida (intencional) porque está condenado a muerte; indefectiblemente moriráNúmeros 35:31. Es decir que el asesino que comete este acto de manera intencional y planeada no podrá salvar su vida pagando una multa o condena, sino que que debe morir, porque cegó la vida de un semejante.

Se muy poco de Jurisprudencia, pero seguramente para muchos profesionales del Derecho y las leyes humanas les resulte sinónimos los dos término matar y asesinar, relacionados con el delito de homicidio, pero desde el corazón y la ley de Dios son dos términos y actos diferentes; es por eso que Dios estableció desde la antigüedad ciudades de refugio para hacer distinción entre personas que se ven envueltas en un homicidio no premeditado ni intencional y el acto deliberado de asesinar a sangre fría; creo que para este mandamiento no alcanzan las palabras para describir un acto tan indolente y perverso, pero las Escrituras hablan por sí mismas. Veamos el texto bíblico:

Harán ciudades de refugio, donde huya el homicida que hiere a alguno de muerte sin intención. Serán aquellas ciudades para refugio del vengador, y no morirá el homicida hasta que entre en juicio delante de la congregación, Números 35:11-12. Para mayor claridad lea Deuteronomio 19:1-10.

Pero si con instrumento de hierro lo hiere y muere, homicida es; el homicida morirá, Y si con instrumento de palo en la mano, que pueda dar muerte, lo hiere y muere, homicida es; el homicida morirá…Y si por odio lo empujó o echó sobre él alguna cosa por asechanza, y muere; o por enemistad lo hirió con su mano, y murió, el heridor morirá; es homicida…Números 35:16-21.

Pero si hay alguno que aborrece a su prójimo y lo acecha, y se levanta contra él y lo hiere de muerte, y este muere, si huye a alguna de estas ciudades, entonces los ancianos de su ciudad lo enviarán, y lo sacarán de allí, y lo entregara en manos del vengador de la sangre, para que muera, No se compadecerán de él; quitarás de tu pueblo la sangre inocente, y te irá bien. Deuteronomio 19:11-12RV60

Otra traducción dice: Pero cuando una persona mate a otra por accidente, podrá escapar y ponerse a salvo en alguna de las ciudades de refugio. Así el que mató se protegerá de algún pariente del muerto que quiera vengarse y matarlo. Pero cuando una persona llegue huyendo a la ciudad de refugio, el pueblo la juzgará y decidirá si merece o no morir. Castigarás con la muerte a los culpables de los siguientes delitos: al que mata a otro con un objeto de hierro. Al que mata a otro con una piedra. Al que mata a otro con un palo… Al que por odio tire a otro y lo mate. Al que mate a otro lanzándole un objeto con maldad. Al que por odio mate a otro a golpes…No castigará con la muerte al que empuje a otro y sin querer lo mate, o al que por accidente mate a otro. Al que por accidente golpee a otro con una piedra y lo mate. Sobre todo, si no había enemistad entre ellos y no había razón para hacerle daño, Números 35:11-23. Para mayor claridad siga leyendo desde Números 35:24-34.

Quien mata, y peor aún, el que asesina a otra persona es como si de alguna manera estuviera disminuyendo la presencia de Dios de sobre la tierra, pues cada ser humano ha sido hecho a imagen y semejanza del Creador Eterno, único Señor y Dios de la vida, YO hice al hombre y a la mujer semejantes a Mí. Por eso, si algún animal los mata a ustedes, ese animal también tendrá que morir; y si alguno de ustedes asesina a otra persona, también tendrá que morir. Génesis, 9:5-6Vemos que para Dios es tan valiosa la vida humana que aún hace morir al animal que ataque a alguien y lo haga morir.

La Biblia autoriza tomar plantas y matar animales para el sustento y la alimentación humana, pero NUNCA asesinar a las personas porque a alguien se le ocurra, si lo hace, Dios lo condenará, Si alguien derrama la sangre de un ser humano, otro ser humano derramará la suya, porque el ser humano ha sido creado a imagen de Dios mismo, Génesis 9:6b. Lo que dice aquí la palabra de Dios es que si alguno asesina a un semejante, también tendrá que morir como consecuencia de su violento acto. 

Tampoco se puede sentenciar a muerte a la ligera, es indispensable comprobar el delito, Génesis 1:19 y Éxodo 29:11No pervertirás el derecho en el pleito. No acusen a nadie diciendo mentiras, ni condenen a muerte a la gente inocente y honesta, porque YO no consideraré inocente al culpable, Éxodo 23:7. Por otro lado dice: Maldito el que recibe soborno para quitar la vida al inocente, Y dirá todo el pueblo, Amén. Deuteronomio 27:25.

Según las Sagradas Escrituras, Dios autoriza a los magistrados que están en el gobierno para dar la pena de muerte contra aquellos que asesinan por sevicia sin justificación alguna y se le ha comprobado homicidio, los gobernantes tienen el derecho de aplicar esta ley sin estar infringiendo el Sexto Mandamiento, Jesús le respondió: No tendrías ningún poder sobre Mí si Dios no te lo hubiera dado, El hombre que me entregó es más culpable de pecado que túJuan 19:11. Jesucristo le reveló a Pilato, que su poder para crucificarlo radicaba en el permiso de la ley divina, aunque el Señor era inocente, el gobernante tenía el poder de dictar la sentencia, que como bien lo sabemos, Pilato evadió hacer justicia al lavarse las manos, porque sabía que Jesús era Justo y no había cometido ningún delito.

El apóstol Pablo también respaldo esta palabra a escribir: Los que gobiernan no están para atemorizar a quienes se portan bien, sino a los que se portan mal, Porque ellos están para servir a Dios y para beneficiarlos a ustedes. Pero si ustedes se portan mal, ¡póngase a temblar!, porque la espada que ellos llevan no es de adorno. Ellos están para servir a Dios, pero también para castigar a los que hacen lo malo, Romanos 13:3-4. Dios tiene el derecho de tomar la vida, porque solo Él es dador de vida y el supremo ejecutor de la justicia divina, Génesis 38:7, Levítico 10:2.

El Sexto Mandamiento no debería utilizarse para determinar si la guerra y la pena de muerte son justas o están equivocadas, Los sirios huyeron delante de Israel; y David mató de los sirios a la gente de setecientos carros, y cuarenta mil hombres de a caballo; hirió también a Sobac, general del ejército, quien murió allí, 2 Samuel 10:18.

Si nos fijamos, en este texto, el ejército de Israel peleó en defensa propia y mató mucha gente, pero esto no era necesariamente justificable; Dios mismo lo ratifica, David estuvo involucrado en la muerte de mucha gente durante la guerra, por esa razón el Eterno Creador lo descalificó para no construir el templo, Tú has derramado mucha sangre, y has hecho grandes guerras; por lo tanto, no edificarás casa a Mí nombre, porque has derramado mucha sangre en la tierra delante de Mí, 1 Crónicas 22:8. La autodefensa no es para quitar la vida, sino el uso de una fuerza mínima para neutralizar y paralizar al atacante, no para privar de la vida a nadie.

Solo Dios tiene el derecho de tomar la vida, porque solo Él es el supremo ejecutor de justicia divina, Génesis 38:7, Levítico 10-2. Es Dios quien da a todos la vida, el aliento y todo el aire que la gente necesita. Y de un solo hombre creó todos los habitantes de las naciones de la tierra, Hechos 17:26b y 26a.

La pena de muerte, por otra parte, es establecida dentro del sistema teocrático del AT como algo justificable en el caso de asesinato premeditado, intencionado, por venganza y con ira, Cualquiera que diere muerte a alguno, por dicho de testigos morirá el homicida, pero un solo testigo no dará fe contra una persona para que muera, Números 35:30.

Asesinar o matar transgrede violentamente la soberanía de Dios sobre la vida humana, es un pecado contra Dios, porque al cometer homicidio se ignora completamente a Dios como Creador de cada ser humano y único juez justo, así el homicida se constituye en enemigo de Dios e hijo del diablo que odia a Dios y al ser humano, y es homicida desde el principio de la creación, El padre de ustedes es el diablo, y ustedes hacen lo que él quiere. El diablo siempre ha sido un asesino y el gran mentiroso y hace que las personas mientan y hagan el mal, Juan 8:44Parafraseado

Jesús no aprueba el asesinato, así sea en defensa propia: Y Jesús le dijo: Amigo, ¿A qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y lo prendieron. Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, saco su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quito la oreja. Entonces Jesús le dijo: vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que usan la espada, a espada morirán, Mateo 26:50-52.

Los discípulos del Señor en el Nuevo Testamento lo dijeron así: Ustedes negaron al Santo y al Justo, y pidieron que se les diera a un homicida, y asesinaron al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos, Hechos 3:14-15.

Este tema debe tratarse en los tiempos actuales con la presencia de teólogos, juristas y especialistas sociales y éticos. Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque toda autoridad es establecida por Dios, de modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos, Romanos 13:1-2.

Asesinar es quitarle la vida a un ser humano a propósito y con malicia, matar es sacrificar un animal sea para alimento, sobrevivencia o manufactura de sus partes. Los mandamientos de la ley divina nos enseñan y revelan lo que a Dios le gusta y le disgusta, lo que Él quiere y aborrece, lo que Él ordena y prohíbe, cómo debemos comportarnos y cómo  debemos evitar comportarnos.

Por otra parte, el concepto matar no está limitado a la privación de la vida; también se refiere a destruir vidas con palabras y hechos que difaman, con esto se daña el buen nombre de una persona, se denigra la imagen, se destruyen los sueños, los sentimientos y aspiraciones de las personas que llamamos, nuestro prójimo, Con la lengua bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca salen bendiciones y maldiciones. Hermanos míos, esto no debe ser así, Santiago 3:9-10. Dichoso aquel que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado, Salmos 1:1-2.

Hay asesinos terribles que están acabando con cientos de vidas en el mundo, pero tendrán su pagó por tan gravísima maldad: el asesino de la droga, del narcotráfico, del alcoholismo, de la delincuencia organizada, de la corrupción, el asesino de la moralidad, la pureza y la inocencia, el tráfico de personas, la pornografía infantil, el asesino de la guerra y la violencia genocida de la tiranía y la dictadura de hombres que matan la libertad en todas sus formas, el asesino del orden, los valores y la falta de principios, esto y mucho más son asesinos que deben ser sentenciados a muerte por la dureza y crueldad de su corazón, seres que atropellan la dignida humana como si no tuvieran entrañas, debido a lo retorcido de sus almas y de vidas sin el temor a Dios, Y Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeños…mejor fuera que se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojara al mar, Marcos 9:42.

Cuando amamos a Dios con todo nuestro ser, es imposible pensar en hacer mal a nadie; con amor genuino se preserva la vida, se cubren pecados, se eliminan los odios, se pasa por alto la ofensa, se reconcilian los corazones, se construye futuro y se fomenta la paz, y hay arrepentimiento para restituir en caso de daño hecho o agraviado ocurrido, Y ante todo, tengan entre ustedes ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados, 1 Pedro 4:8.Señor Amado y de eterno amor, te pedimos que este tu mandamiento de vida cobre el poder y significado que Tú le diste para que se acaben las guerras y pare la violencia en las naciones, empezando desde las personas de cada hogar, y que cada lugar donde nos has puesto, llegue a ser un espacio de fraternidad y alegria donde Tú seas el centro de todo, en el nombre de Jesús te lo pedimos, Amén.

Lic. MEHC, hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino.



S

27 jul 2016

PASIÓN POR DIOS ES LA CLAVE



PASIÓN POR DIOS

Los que aman al Señor aborrezcan el mal. Él guarda las almas de sus santos, los libra de la mano de los impíos, Salmos 97:10

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente… Lucas 10:27

El Señor guarda a todos los que  lo aman, pero a todos los impíos destruirá, Salmos 145:20.

Cuando amamos a alguien, lo amamos por lo que esa persona representa para nosotros, lo llegamos a apreciar por lo que él significa para nuestra vida. Un amigo se ama por ser leal, sincero, franco, compañero en las buenas y en las malas, no nos alcahuetea pero tampoco nos flagela, está pendiente, nos aconseja, nos ayuda con las decisiones, etc. Amamos al cónyuge porque nos parece único, ideal, perfecto para cada quien; es especial porque rinde ciertas características que nos atraen en gran manera en comparación con las demás personas.

De igual manera sucede con el amor a Dios, no es algo meramente intelectual, ni mecánico porque nos toca para evitar problemas o porque nos ayuda cuando lo necesitamos, eso no sería verdadero amor, sino utilitarismo. El amor a Dios crece en nosotros cuando lo conocemos de manera personal, cuando sentimos su sombra protectora en la alegría y en el dolor; lo amamos porque sabemos que Él nos ama y nos amó primero hasta la muerte. Pero por sobre todo, lo amamos por el hecho de SER DIOS. El Dios grandioso, todopoderoso, amoroso y perdonador, lo amamos por lo que Él es y representa para nuestro diario vivir.

Las personas andan buscando amor y amigos verdaderos, que no les hagan  reproches, que no los condene, que tengan tiempo para escucharlos, y que valore lo que son, pero en los días actuales es algo bastante difícil de hallar; por eso muchos andan solos, desorientados, tristes y melancólicos: muchos se refugian en el trabajo, en los vicios y en cosas horribles que los echan a perder, han buscado primero en el mundo y han olvidado al Mejor de todos, a Dios. Al que realmente ama y es digno de amar por su misericordia y fidelidad.

Dios todo el tiempo está usando circunstancias para llamar la atención del ser humano, para abrir puertas de oportunidades para su amor. El dueño del universo quiere que tú y yo lo amemos en primer lugar; cuando llegamos a Él no nos condena, no nos señala, nos atiende, nos escucha sin preguntar y nos ama sin pedir nada a cambio; su amor es incondicional. Él sabe que el amor verdadero de un alto precio. Un amor verdadero es más caro que hacer un libro para venderlo, lo digo por experiencia, Dios busca amor  y entrega, Él quiere caminar contigo y conmigo todo el tiempo, por eso le dijo a Moisés su amigo, que su presencia iría con él y le daría descanso Éxodo 33:14. Así es el amor de Dios.

Empezamos a relacionarnos con Dios cuando nacemos de nuevo, cuando Cristo ocupa el trono de nuestro corazón; empezamos siendo siervos; un siervo se somete, recibe instrucciones, obedece y hace la voluntad de su señor; pero en la medida que avanzamos en nuestro caminar con Él, nos hacemos sus amigos, alguien con quien se puede conversar continuamente, Dios quiere intercambio de ideas, que le compartamos nuestras alegrías y sufrimientos, que le contemos nuestras preocupaciones y vivamos con Él y para Él.

Si permanecemos con alguien que amamos sabemos cuáles son sus preferencias, sus requisitos, sus ideales y lo que más le gusta, igual sucede con Dios; Él se ha revelado en la creación, la cruz y su palabra; allí nos muestra su amor, nos da instrucciones y nos enseña cómo manejar las situaciones de la vida. Así como nos alegra el mensaje de alguien que amamos, de igual manera sucede con la biblia cuando la leemos, hace que amemos más a Dios porque lo conocemos mejor. Nos enteramos qué le gusta y qué no le gusta, que ordena y que advierte, es impresionante lo que aprendemos de Dios a través de las páginas de la Escritura.

Empezamos a conocer a Dios nos relacionamos de Rey a siervo y de Capitán a un buen soldado, prolongamos ese tipo relación por mucho tiempo, y en esas condiciones las oraciones se desarrollan en medio de una relación seca, mecánica y fría. Pero llega el momento en que deseamos que eso no siga igual; entonces empezamos a desear algo mejor, algo más estrecho, profundo y extraordinario,  anhelamos que Él se convierta en nuestro Gran Amor, que sea el primer pensamiento en la mañana y la alegría en la noche porque poco a poco se va convirtiendo en la razón de nuestra vida. Dios, nuestro aire y nuestra razón de vivir.

Dios oye, y responde nuestra oración, porque Él sabe que es necesario que seamos primero siervos, para luego ser sus amigos, pero para ser sus amigos, debemos pasar por un proceso que nos saque la mentalidad de esclavos y de servidumbre. Es por esa razón que el pueblo de Israel tuvo que ser primero esclavo en Egipto, para llegar a ser amigos de Dios en el desierto, ¡increible!

Lo lamentable de hoy, es que muchos escudriñan las Escrituras, pero no han aprendido a amar a Dios por lo que Él es, Jesús dijo a cierto grupo de judíos en su tiempo: Ustedes leen la escritura porque saben que en ellas tienen la vida eterna, pero sé muy bien que ustedes no tienen el amor de Dios, Juan 5:39-42. Es decir que muchos leen y leen acerca de los hechos amorosos del Señor, no pueden amar al Dios invisible y mucho menos amar a su prójimo que ven, 1 Juan 4:20. Esto se debe a la falta de una relación personal cara a cara con Jesús y el Espíritu Santo.

Hay que conocer a Dios, como el Salvador Todopoderoso, el asombroso Creador, el Señor de todo el universo que sustenta, fundamenta e inspira nuestra vida de fe. El Padre adoradores en espíritu y verdad, eso significa que lo amemos con todo. Jesús busca amigos que caminen con Él, y más que eso, Él Padre busca hijos e hijas a través del  Hijo y del Espíritu Santo. Y ya no nos llamaré más siervos, sino amigos. Él merece lo mejor y yo quiero ser lo mejor para Él, todo depende de mí.

Amar a Dios es la base de una vida plena, amarlo a Cristo es mantener una relación permanente, diferente y única con Él, es la entrega limpia a la que me obliga su santidad, majestad y fidelidad; su grandeza y poderío hace que el universo entero lo reverencie. Amor a Dios es temor ante su enojo con un comportamiento ejemplar, gozo continuo ante su presencia, humillación ante su perdón y misericordia, sed de su presencia, ansías por oír su voz, reconocimiento de su autoridad y respeto ante su nombre, tiempo de calidad para no salir un instante de delante del que todo lo puede, lo conoce y lo sabe, Alégrense todos los que en Ti se refugian; para siempre canten con júbilo porque Tú los proteges, regocíjense en ti los que aman tu nombre, Salmos 95:11.

Su palabra nos enseña a amarlo cada día más, su gracia nos apasiona cada vez más y hacemos lo que a Él le gusta, cosas que alegran su corazón para expresarle nuestro amor, Si alguien dice: yo soy amigo de Dios, y no lo obedece, es un mentiroso y no dice la verdad. En cambio el que tiene una fe obediente, ese, de verdad sabe amar a Dios como Él ama, y puede estar seguro que es amigo de Dios, 1 Juan 2:4-5

1. Expresamos amor a Dios cuando obedecemos a los padres; si yo amo a Dios, amaré lo que Él me enseña y viviré los principios que Él establece en su instrucción bíblica: Él no me dejará solo hará las cosas conmigo. Esto significa estar consciente de su presencia. Que si leo, lo hago con Él, si salgo a caminar lo invito y voy con Él, si me siento a la mesa, me siento con Él y doy gracias. Que su presencia se haga real  y tangible enfocándome en Él. No lo veo con los ojos físicos, pero lo veo con los ojos del corazón y lo percibo por el Espíritu porque su  presencia se siente maravillosamente en mi alma y se irradia en el ambiente, Amen al Señor su Dios, obedézcanlo y séanle fieles, porque de ello depende la vida de ustedes y el que vivan muchos años en el país que el Señor juró dar a Abraham, Isaac y Jacob, Deuteronomio 30:20.

2. Amar a Dios es agradecer lo que Él es y representa para mi: Padre, hermano mayor,  Salvador, Rey, escudo, fortaleza, vida, gozo, prrotección, murió por mi, me lavó los pecados con su sangre, me buscó y me reconcilió con Él cuando yo era un perdido y rebelde pecador. Nos perdonó y nos ha hecho justos por gracia y misericorfia. Amamos a Dios cuando amamos a mamá y le ayudamos en la casa lavando los platos como si fuera para Jesús y Él fuera a comer en eos platos, Si alguno ama a Dios, éste será conocido por Él, 1 Corintios 8:3.

Mostramos amor a Dios orando por las personas que van a comer en esos platos, reconociendo su presencia ahí donde estamos y en lo que hacemos, porque el Señor está con nosotros siempre, en esas pequeñas cosas mostramos que amamos a Dios y lo hacemos sentir importante y necesario en nuestra vida, porque lo que es importante para Él lo es para nosotros; para Dios es importante tanto que ayudemos y sirvamos como que trabajemos por la salvación de las almas y oremos.

Cuando hacemos que su fluir sea notorio, que sea tal su presencia en mí que todos lo vean, lo sientan, lo perciban y lo anhelen a traves de mi para lo deseen y vayan a buscarlo con hambre y con sed pirque somos sal y luz hasta el punto de traer arrepentimiento a miles a mi alrededor y lloren de dolor ante Dios. Ese es mi gran sueño y anhelo, por eso digo: Padre mantenme firme, hasta que hayas alcanzado tu propósito en mí y dame la gracia continua de glorificar tu nombre..

3. Amamos a Dios cuando reverenciamos su santidad,  esto me obliga a mantener un estilo de vida que lo agrade, una vida pura que vence el pecado, mis deseos y el acoso del mundo. Que Él se complazca y yo escuche su risa y su voz amorosa: sabiendo que su majestad me cubre, me cuida, me protege y me libera, YO lo pondré a salvo, fuera del alcance de todos los malos, porque él me ama y me conoce, Salmos 91:14.

4. Amamos a Dios tomando su cargas y deseando su justicia que es la salvación para muchos a través de la predicación del evangelio y la oración intercesora a favor de los pobres, los desvalidos, los indefensos, los misioneros, los ministros, las ovejas y todo el mundo, como lo ordena en la gran Comisión, Mateo 28:16-20 y Marcos 1:15-16.


5. Amamos a Dios cuando amamos a los hermanos en la fe, al prójimo y a los enemigos, Hijitos míos, no amen de palabra de le lengua, sino de hecho y en verdad. En esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestro corazón delante de Dios, 1 Juan 3:17-18. Amemos a Dios por lo que Él es, por lo que inspira, por lo que hace, por su amor, por su sacrificio y todos los poderosos atributos que Él tiene.

24 jul 2016

OBEDIENCIA ES LO MEJOR-RINDO MI VOLUNTAD A DIOS



OBEDECER A DIOS ES LO MEJOR

Si obedecen a Dios y le sirven, Dios les concede días de paz y de bienestar. Job 36:11.

Porque todos los que hacen la voluntad de mi Padre que está en los cielos son mis hermanos, mis hermanas y mi madre. Mateo 12:50.

¿No saben que si se someten a alguien para obedecerle, son esclavos de aquel a quien obedecen, sea al pecado para muerte o a la obediencia para justicia?, Romanos 6:16.

Dios es nuestra mayor autoridad, por lo tanto, lo que Él diga es de suma importancia para sus hijos, y si lo amamos le obedecemos; obedecer es ser practicar la verdad y la justicia de nuestro Padre celestial, Él no quiere una obediencia por obligación, sino inteligente y de corazón, simplemente porque es lo correcto aunque quizá no entendamos todo. El que me ama, obedece mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él.  Juan 14:23.

No hay un verbo específico en hebreo que se pueda traducir como obedecer en español, pero existe un vocablo que es más profundo que obedecer, es Sh'ma, y se entiende como escuchar y oír para responder apropiadamente a los mandatos y rectricciones de la Escritura, porque lo que se entiende al español para obedecer a Dios desde el original hebreo involucra varios verbos: escuchar o dar oído a lo que Dios dice, y atender que es algo mucho más profundo en hebreo que en cualquier otra lengua porque traduce a la vez: oír, obedecer, atender, recordar y guardar en el corazón, para luego hacerlo y compartirlo, esto es una unidad completa a lo que es obediencia, con relación a lo que Dios ordena y establece en su palabra para nuestro bien. Entendemos entonces que obedecer es hacer la voluntad de Dios, someterse a sus instrucciones oyendo primero, su palabra, luego guardarla en el corazón para obedecerla fielmente y salir a compartirla con nuestro testimonio, y finaomente enseñarla con la predicación del evangelio, y esta es tarea contenida en la Gran Comisión, Mateo 28:16-20.

Nuestro sentido de obediencia está en la omnipresencia del Dios,YHWH Shammah, el eterno presente, ese Dios compañero y amigo fiel que jamás abandona, Ezequiel 48:35, Él Padre que guarda y acompaña en todo lugar, por lo tanto, nos mira y escucha todo el tiempo; el SEÑOR accesible a todos los que lo aman, lo buscan, lo oyen, lo obedecen y comparten sus maravillas. El SEÑOR es nuestro amparo y fortaleza todo el tiempo, en todo lugar y a cada momento, Salmos 46, por lo tanto le debemos toda la obediencia, porque esa obediencia se basa en la fe y la confianza en Dios. Enseñen que guarden todas las cosas que YO les he mandado; y he aquí YO estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo, Amén. Mateo 28:20. Es una promesa donde está implícita la obediencia si cumplimos fielmente sus instrucciones. 

Obedecer se relaciona la humildad y la sujeción de quien sabe ponerse bajo el gobierno y la dirección del mejor Padre que está atento a lo que hacen sus hijos y se interesa por sus necesidades y bienestar. Nadie tiene excusa de desobedecer a Dios porque Él se revela a todo el mundo en su creación, en la vida, en la salud, las bendiciones y aún los momentos de disciplina y correccióndebemos por lo tanto escucharlo con atención e interés para ser verdaderos hijos del Padre celestial, Ahora bien, si en verdad escuchan mi voz y guardan mi pacto, serán mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra, Éxodo 19:5.

El shemá que contiene el Gran Mandamientos en Deuteronomio 6:4-9, 11:13-21 y Números 15:37-41, y que Jesús lo cito en  Mateo 23:37, nos ordena poner a Dios en primer lugar y por encima de todo, lo cual indica amarlo para obedecerlo, como una decisión voluntaria de un corazón rendido a Él, para hacer todo aquello en lo cual nos instruye, lo cual es hacer su voluntad con sumisión y dependencia reconociendo su autoridad y soberanía máxima, Escucha, oh Israel Jehová nuestro Dios, Jehová uno es…Oye Israel, cuida y pon por obra mis mandamientos para que te vaya bien en la tierra… Deuteronomio 6:1-9.

Prestar atención y escuchar atentamente a Dios, ha sido el mayor mandato del Eterno Padre desde el A.T., recordándolo todo el tiempo a través de sus profetas, Isaías 48:1 y Ezequiel 18:25. La obediencia nos exige ser diligentes con inteligencia para saber comportarnos dignamente y vivir siempre prontos y listos a responder al llamado de Dios para cumplir sus designios con humilde actitud y disposición cargada de amor; obedecer es acatar la instrucción Bíblica que es la voz de Dios; ser obedientes demuestra que Él SEÑOR es nuestra prioridad y lo más  valioso para nosotros y con nuestra obediencia los adoramos y reverenciamos, lo cual nos permite una vida de bendiciones, éxito y sabiduría. No seas como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, que necesitan un freno y una brida para mantenerlos controlados, Salmos 32:9 y Romanos 12:11.

Desde la perspectiva de Dios, obedecer implica ser corregidos, ministrados y mantener la comunión diaria con Dios para crecer en madurez y estatura con JesúsEl que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras…Juan 14:21-24. Camino a la vida es guardar la instrucción, pero quien desecha la reprensión, yerra. Proverbios 10:17.

Obedecer a Dios es morir a nuestros propios deseos crucificando nuestro yo carnal en ésta vida terrenal y tener coronas de gloria en el cielo. La obediencia es un principio y un mandamiento divino que conlleva organización, respeto, orden y trabajo en equipo dentro de la familia espiritual y natural; es por eso que el Eterno ha puesto autoridades sobre nosotros desde la niñez, hasta la edad adulta como una forma de establecer límites que nos impidan perdernos o desviarnos de la verdad, Esto es lo que les mandé, diciendo: Escuchen mi voz y YO seré su Dios y ustedes serán mi pueblo, y andarán en todo camino que YO los envíe para que les vaya bien, Jeremías 7:23..

Todos daremos cuenta por cada decisión y acción que hayamos hecho en la vida sea en obediencia o en desobediencia, Dios es quien dispone de toda autoridad y la otorga a los padres y personas en eminencia; es Él quien les ha dado poder a los gobernantes para llevar las riendas de una nación, y de lo cual tendrán que rendir cuentas al Soberano juez y abogado, según el caso. Por lo tanto, debemos obedecer a las autoridades de gobierno. Quien no obedece, se está oponiendo a lo que Dios ordena. Y quien se oponga será castigado, porque los que gobiernan no están para meterles miedo a los que se portan bien, sino para castigar a los que se portan mal, Romanos 13:1-3.

Obedecer nos exige quebrantamiento de nuestra propia y humana voluntad, así como el mismo SEÑOR Jesucristo lo hizo en Getsemani y nos enseñó mientras estuvo entre los hombres, Aunque era Hijo de Dios, Jesús aprendió lo que era obedecer siempre a Dios por las cosas que sufrió, Hebreos 5:8 

A. Desobedecer es pecado, acarrea juicio y castigo, 1 Samuel 15:22, Pues tu aborreces la disciplina, y echas tras tus espaldas mis palabras, Salmos 50:17. Desobedecemos por:

  1. No querer escuchar al SEÑOR, Deuteronomio 28:1, Romanos 12:2.
  2. Rebeldes desviamos el camino trazado por Dios, Deuteronomio 5:33, Santiago 4:7.
  3. Echar a la espalda las palabras de Dios, Santiago 1:22, Malaquías 2:2.
  4. Ser tibios e indiferentes en la obra de Dios, 1 Corintios 15:58.
  5. Hacer caso a la pereza para no leer ni meditar en la palabra, Josué 1:8
  6. Hacer nuestra voluntad y no la de Dios, cada uno hace lo que quiere,  Santiago 4:7 y Juan 3:36.
  7. Altivez, orgullo falta de sujeción y autosuficiencia al no negarnos a nosotros mismos, Lucas 9:23.
  8. Esclavitud al pecado y los deleites del mundo y la carne, Juan 5:14 y 8:11.
  9. Falta de espiritualidad con inmadurez, queriendo experimentar lo prohibido.Tito 1:16

B. Obediencia trae bendición y liberación. Deuteronomio 28:1

Cumplir las ordenanzas de Dios trae beneficios, protección y una vida a la manera de Dios. Ser obedientes es lo mejor y nos conviene. Especialmente nuestra obediencia y fidelidad a Dios, hace que Él nos libere de los enemigos. Adoren solo al SEÑOR su Dios. Él es quien los libra de todos sus enemigos. 2 Reyes 17:39.

  1. A pesar de todo lo que nos suceda en esta vida, Juan 14:23, Hechos 5:29.
  2. Como hijos que honran a sus padres, Proverbios 6:20, Efesios 6:1-3.
  3. Para tener paz y una sana conciencia, Romanos 13:5. 1 Juan 3:21-22.
  4. Como parte del respeto a los ancianos. Hebreos 13:17Daniel 9:6.
  5. Para evitar problemas con las autoridades civiles, Tito 3:1Romanos 13:1.
  6. Para conservar el lugar de trabajo y hallar gracia con todos, Colosenses 3:22.
  7. Para ser felices bajo los principios y mandatos divinos, Salmos 119:1-11.
  8. Agrada al SEÑOR que nos pone por cabeza, Deuteronomio 28:11 Reyes 2:3.
  9. Prosperar, tener larga vida con lo que pedimos: Deuteronomio 5:33, 1 Juan 3:21-22
  10. Ser sabios con su palabra y no engañarnos a nosotros mismos, Santiago 1:22.
  11. No amoldarnos al mundo, sino ser transformados en Dios, Romanos 12:2.
  12. Someternos a Dios y que el diablo huya de nuestras vidas, Santiago 4:7. 

C. Consecuencias de la desobedienciaProverbios 10:17

  1. Reprensión y castigo de Dios, Jonás 1:17Romanos 2:8-9.
  2. Angustia y desesperación, Jonás 2:2, Salmos 18:6Hebreos 4:6.
  3. Separación de Dios, y opresión demoniaca, Jonás 2:3a-4, 1 Samuel 15. Efesios 5:6.
  4. Confusión, enojo y muerte. Levitico 10:1-10, Jonás 2:5, Jonás 4:4, 1 Timoteo 1:8-11.
  5. Puertas cerradas y destrucción, Jueces 16, Jonás 2:6aJob 12:13-14Génesis 7:16b.
  6. Muerte, 2 Samuel 6:6-7, Jonás 2:6b-7, 1 Reyes 13:24.
  7. Se aleja la misericordia de Dios, 2 Samuel 24:4, Jonás 2:8.
  8. Trae enfermedad, Números 2, 1 Reyes 13:4 Salmos 35:8.
  9. Trae escases, Jeremías 18:10, Hageo 1:5-6, Lucas 15:14.
  10. Trae temor e inseguridad, 1 Samuel 15:24 y 18:11-12.
  11. Nos alcanzan las maldiciones, Deutoronomio28:15-68 y Malaquías 2:2. 
  12. Podemos ser desechados por el SEÑOR, 1 Samuel 28:16-20.

Cuando leemos y meditamos en los libros de Reyes, vemos todo el desastre que ocasionó la desobediencia de un pueblo que el Padre escogió para revelarse a ellos, amarlos y bendecirlos, pero qu obstinada y perversamente imitaron a los pueblos paganos; Israel fue despoblado de sus verdaderos habitantes para ser cautivos mientras sus tierras eran poseídas por los paganos que no conocian al verdadero Dios que dijo: En todo momento asegúrense de obedecer los decretos, las ordenanzas, las instrucciones que Él escribió para Israel. No deben rendir culto a otros dioses. 2 Reyes 17:37.

Con el pasó de los años los israelitas han ido llegando de nuevo a su nación. Hoy el amor y la misericordia de Dios sigue dando oportunidad a la gente para volver a Él, ser obedientes, salvos y bendecidos: ¡Ahora escucha! En este día, te doy a elegir entre la vida y la muerte, entre la prosperidad y la calamidad. Pues hoy te ordeno que ames al Señor tu Dios y cumplas sus mandamientos, decretos y ordenanzas, andando en sus caminos. Si lo haces, vivirás y te multiplicarás, y el Señor tu Dios te bendecirá a ti, y también a la tierra donde estás…Deuteronomio 30:15-16. El pecado o la rectitud de los habitantes de una nación indican obediencia o desobediencia a Dios, lo cual determinará su destino y la clase de gobernantes que elijan, pues atender a Dios y seguir sus enseñanzas es sometimiento obediente al Creador, Dichosa es la nación cuyo Dios es el Eterno Creador, Salmos 33:12a. 

No podemos quedarnos indiferentes ante la misericordia de Dios y lo que Él quiere para Colombia y las naciones del mundo entero, no podemos ser como Jonás que se enojó, tuvo rabia, quiso el castigo y los juicios de Dios sobre Nínive porque le faltó amor y perdón, por eso se rebeló contra Dios, tratando de evadir su llamado a llevar lass advertencia de Dios que anunciaban juicios antes de ejecutarlos para que la gente tuviera la oportunidad de arrepentirse, abandonar el pecado y volverse a su Creador y Salvador. Jonás 4:7-11. 

Y el Señor le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto? Jonás 4:4. Muchos reclaman juicios y castigos, pero Cristo murió en el madero por todos, y todos debemos ser obedientemente amorosos como una respuesta de santidad dejando de pecar para cuando Cristo vuelva; debemos por lo tanto rendir nuestra voluntad a Dios, así Él podrá transformar vidas, familias y naciones enteras.

Dios nos llama a tener carácter, resolución y firmeza frente a la obediencia calzando los pies con la disposición de ser mensajeros vivientes de su palabra con vidas de testimonio y PAZ, Efesios 6:15. Ustedes no fueron los que me eligieron a Mí, sino que fui YO quien los elegí a ustedes. Les he mandado que vayan y sean como las ramas que siempre dan mucho fruto. Así mi Padre les dará lo que ustedes le pidan en mi nombre. Esto les ordeno: Que se amen unos a otros, Juan 15:16-17.

Concluyo diciendo lo que entiendo por obediencia: a) Morir y menguar a mí misma para no hacer lo que me plazca, Juan 12:24; b) andar con Dios para mostrar mi amor a Él por encima de todo, Deuteronomio 6:1-9; c) estar atenta para escuchar y entender inteligentemente su voz, lista a responder afirmativamente a su llamado, d) reconocer su omnipresencia y autoridad con sumisión, dependencia y rendición para hacer su voluntad, e) vivir su palabra y trabajar unida a los santos para ensanchar el reino de los cielos, honrando a Dios con nuestro estilo de mi vida y con lo que Dios nos da para compartirlo con todos en un perpetuo acto de bondad y misericordia.

Ahora Ya Dios les ha dicho lo que es mejor, lo que pueden hacer, y lo que Él espera de ustedes es muy sencillo: Dios quiere que ustedes sean justos unos a otros, que sean bondadosos con los más débiles, y que lo adoren como su único Dios, Miqueas, 6:8.

¿A quién servimos y de quién somos esclavos, del pecado para desobediencia y muerte o de la santidad y la obediencia para vida en Cristo?

Lic. MEHC,  Hija del Dios vivo, real y verdadero y servidora de su reino eterno.