No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres, 1 Corintios 15:33.
Porque he oído la murmuración de muchos, temor de todas partes; denunciemos, denunciémosle. Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se las crea, decían, y entonces prevaleceremos contra él, y haremos nuestra venganza, Jeremías 20:10.
Hermanos, no hablen los unos de otros. El que habla mal de su hermano, o murmura, es como si estuviera criticando la ley de Dios, o hablando mal de ella. Lo que ustedes deben hacer es obedecerla, no criticarla, Santiago 4:11.
Por mucho tiempo hemos creído que la primera trasgresión en el Huerto del Edén fue la desobediencia al comer del fruto prohibido, pero no es así, la primera trasgresión fue cuando el enemigo hizo ver a Dios como un mentiroso, la serpiente calumnió a Dios cuando se acercó a Eva y así empezó su trama de engaño contra la verdad, fidelidad y reputación del Creador; la víbora contradijo las instrucciones y advertencias del Eterno para hacer pecar al ser humano con desobediencia. Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que YHWH había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Con que Dios les ha dicho: ¿No coman de todos árboles del huerto? Génesis 3:1.
Cuando el enemigo sembró la duda en Eva, estaba haciendo ver a Dios como un mentiroso, tergiversándolo todo y haciendo entrar en sospecha a la mujer, para robarle la confianza en su Creador y hacerla desobedecer. La palabra satanás en hebreo es Ha-satan o shaitan, significa adversario que roba y rompe la fe por medio de la calumnia haciendo que la confianza y la credibilidad en Dios primeramente y luego en las personas se pierda; con la difamación, la calumnia y mentira hacia la dignidad e integridad de una persona se quiebra la reputación y el buen nombre de una persona quedando en descrédito frente a otros. Se empieza a ver a esa persona con ojos de resquemor, recelo y aversión; satanás le cambió a Eva la forma de ver a Dios y su palabra al hacer ver apetitosos el árbol prohibido, porque oyó la difamación malsana de satanás, Por lo tanto, desechen toda malicia, todo engaño, toda hipocresía, toda envidia y toda difamación, 1 Pedro 2:1.
Las repercusiones de la calumnia contenida en el chisme, la difamación, la mentira y la ofensa son como un virus, como una bacteria debilitante que muchos llevan dentro y lo escupen por su boca infectándolo todo y salpicando a muchos con su veneno letal, porque todo eso es basura del infierno que llega al cerebro destruyendo la autoestima y sacando a muchos del propósito de Dios en las personas afectadas. Satanás no solo ha infectado al mundo, sino a la Iglesia con calumnia, chismes, difamación, falso testimonio y ofensas con el fin de dividir y romper la unidad del cuerpo de Cristo. Este pérfido virus también ha permeado la familia, los medios, la sociedad y en especial la política sucia; los chismosos lo están arriesgando todo como Eva, al hablar contra otros sin medir las consecuencias, Al que solapadamente infama a su prójimo, YO lo destruiré; No soportaré al de ojos altaneros y corazón vanidoso, Salmos 101:5.
La palabra serpiente desde el hebreo se traduce como adivinación y brujería, es por eso que mientras Eva escuchaba al acusador quedaba bajo el hechizo manipulador de la serpiente satánica; hoy en día hay miles en el mundo y entre los cristianos que están hechizados literalmente, actuando y hablando bajo la influencia del maligno y no se dan por enterados. La calumnia sustentada en el chisme, la difamación y la ofensa es una forma de brujería, es lo que se conoce en el NT como Famakeia, es lo mismo que contienen los químicos que alteran la conciencia y la realidad de las personas para engañar con falsas medicinas, controlarlas y sumergirlas en el letargo del hechizo mental y orgánico de la farmakei espiritual, No andarás de calumniador entre tu pueblo; no harás nada contra la vida de tu prójimo; YO SOY el SEÑOR, Levítico 19:16.
Hoy en día hay mucha gente afectada por los fármacos que han dañado, no solo su cerebro sino que han alterado todo su cuerpo con el veneno de los químicos; de igual modo la calumnia, la difamación, la crítica negativa y las ofensas mentirosas contra la integridad de alguien son un veneno que pone a las personas bajo el influjo del embrujo maligno del menoscabo, alterando su conciencia y evitando ver lo que realmente son, hacen y dicen. ¿Y tú, quién estás escuchando? Lo que oímos y atendemos en contra de nuestra integridad afecta poderosamente la forma de ver y percibir a Dios, las personas y las situaciones que tenemos frente a nuestros ojos, Jesús lo advirtió: YO les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta a Dios de toda palabra que hayan pronunciado descuidadamente, Mateo 12.36.
Cuando somos vulnerados con la calumnia, el chisme, la difamación y la mentira ofensiva, nuestro destino puede ser afectado notoriamente; esto sucede por no tener la mente de Cristo, 1 Corintios 2:16, por no conocer ni vivir su palabra; una persona que no conoce a Dios ni su palabra, es fácil presa para que los demonios vengan y le susurren al oído todo lo opuesto a la verdad y lo santo, por lo tanto, los propósitos, los sueños y las bendiciones del Eterno se truncan en muchas vidas, porque como Eva, le creen más al diablo que a Dios; los demonios continuamente están lanzando dardos de duda, de incredulidad, miedo, engaño, blasfemia, apostasía y mentiras en la mente del creyente, y en la mente de aquellos que andan a la deriva sin Dios; es así que el diablo usa personas para levantar calumnias, chismes y ofensas difamadoras que matan de muchas maneras. Eso pasa en todas las naciones y ciudades del mundo, En ti han estado calumniadores para derramar sangre, en ti han comido en los santuarios de los montes y en ti han cometido perversidades, Ezequiel 22:9.
Si aceptamos, prestamos importancia e interés, a estas actitudes letales y pecaminosas, le abrimos la puerta al mismo infierno, y literalmente satanás empieza a vomitar toda su basura y veneno azufrado sobre quienes se prestan a su juego; que son como sustancias invisibles al ojo, que emanan veneno satánico puro en acción para limitar, paralizar, matar, robar y destruir, impidiendo el destino divino de miles. Gente bajo influencia maligna que ni siquiera se dan cuenta porque están hechizadas y fascinadas con la farmakeia creyendo que obtienen algún beneficio para sí, sin tener conciencia que son solo juguetes del mal, títeres movidos por los hilos del cruel, y donde no solo ellos tienen su vida espiritual contaminada, sino que transmiten continuamente su virus letal a quienes los rodean. Ellos aguzan su lengua como la serpiente; veneno de áspid hay debajo de sus labios, Salmos 140:3.
Los dardos de fuego del maligno en esta clase de acciones son más fuertes cuando existen lazos de sangre, lo cual se debe solucionar y aclarar pronto, porque satanás es experto dividiendo y destruyendo familias y sociedades. La ofensa no tratada puede levantar un muro entre las personas, pues la crítica destructiva puede sepultar sueños, bajar el ánimo, y dañar las relaciones familiares; hay una diferencia entre corregir con amor y destruir con crítica negativa. Desde la exhortación y la corrección bíblica se busca restaurar relaciones y aclarar mal entendidos en la familia, porque hay poder destructivo de una ofensa. El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fortificada. Proverbios 18:19; y Jesús nos enseña a buscar reconciliación pronto: Ve, reconcíliate primero con tu hermano. Mateo 5:24.
El arsenal bélico de las tinieblas trunca las vidas en muchas áreas, con el fin de abortar el éxito y el propósito de Dios en miles de personas; esto es algo muy serio que daña a la sociedad entera, tan serio y lamentable como las consecuencias del pecado de Adán y Eva que trajo como consecuencia la muerte; por eso algunos andan enfermos y no levantan cabeza; sus heridas abiertas sangran; una razón de que los matrimonios se acaben, las relaciones se rompan, los empleos se pierdan y la sociedad tambalee hacia el fin. Estando atestados de toda injusticia, maldad, avaricia y malicia; llenos de envidia, homicidios, pleitos, engaños y malignidades; son chismosos, detractores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, jactanciosos, inventores de todo lo malo, desobedientes a los padres, sin entendimiento, indignos de confianza, sin amor y despiadados, Romanos 12:29-31.
El honor de un ministro del Altísimo, la dignidad de una oveja del redil de Cristo y el buen nombre de muchas personas en la sociedad ha sido afectado de manera estruendosa, abundando los heridos graves del alma; ha sido devastados porque su vida privada fue ventilada a los cuatro vientos, porque se dijeron cosas terribles de ellos y fueron objeto de la burla y el desprestigio, empezando a fluir en ellos el dolor, el resentimiento, el odio, la amargura y la falta de perdón y los deseos de venganza, por lo tanto su salud se ve afectada. ¡Ellos necesitan ser libres! Porque de adentro, del corazón del hombre, salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterio, avaricias, maldades, engaños, sensualidad, envidia, calumnia, orgullo e insensatez. Todas estas maldades de adentro salen, y contaminan al hombre, Marcos 7:21-23.
Estos venenos del alma ponen al ser humano a caminar en la oscuridad, porque todo lo negativo y malo que guardamos en el corazón, no solo afecta la parte espiritual sino la parte física. La calumnia, el chisme y la ofensa son la trampa de satanás para meter a las víctimas en sus tinieblas para que tropiecen y caigan una y otra vez, son piedras que estorban el camino, esa es la razón por la cual muchos no avanzan y la sociedad retrocede moralmente; otros andan tristes, aislados y no encuentran la razón de ser de sus vidas, Si alguno dice: yo amo a Dios, pero aborrece a su hermano, es un mentiroso. Pues si no ama a alguien que puede ver, tampoco puede amar a Dios, a quien no ve, 1 Juan 4:20; Y todo el que odia a su hermano es un homicida, y ustedes saben que ningún homicida puede tener vida eterna en sí mismo, 1 Juan 3:15.
El enemigo quiere ver a miles andando a tientas en medio de la oscuridad de su inconciencia y la ceguera de su pecado, envueltos en sus artimañas, porque él es el gran mentiroso y asesino desde el principio y ha venido para hurtar, robar, matar y destruir; lo triste de todo, es que el enemigo no solo usa a sus demonios, sino que usa gente que cree y ama a Dios, aunque son sinceros, están ciegos, andan en su inconciencia debido al hechizo de la serpiente, por eso matan con la lengua en su casa, en la iglesia, en el vecindario y por donde van, SEÑOR, pon guarda a mi boca; vigila la puerta de mis labios, Salmos 141:3 ¡Ojalá tuviera yo un centinela en la boca y un sello de discreción en los labios, para que éstos no me hagan caer, ni la lengua sea mi perdición. Eclesiástico 22:27.
Pero gracias sean dada a Dios que hay una vacuna contra este virus letal, la decisión está en ti y en mí: ¿Trabajarás para tu Salvador Jesucristo o para su enemigo acusador? La vacuna está en reconocer el pecado, confesarlo, arrepentirse, apartarse y perdonar; siendo imitadores de Cristo, y perdonando, así como el Padre nos perdonó a nosotros en su Hijo, Efesios 4:32. El ofendido y herido debe perdonar incondicionalmente, si recuerda el incidente debe ser sin enojo ni tristeza, porque entiende que su agresor no se daba cuenta que estaba siendo zarandeado en las fauces de la serpiente. El perdón es sanador y liberador, por lo tanto, trae paz y lleva a la reconciliación. Debemos gozarnos perdonando para dar testimonio de amor, Dios que sana a los que tienen el corazón roto, y les venda las heridas, Salmos 147:3.
Satanás crea enemistades pero Jesucristo es Constructor de relaciones, Él une, reconcilia y produce comunión y libertad en armonía y paz; por lo tanto, no debemos juzgar a la ligera, sino juzgar y criticar positivamente con justo juicio, y si nos arrepentimos, perdonamos y nos reconciliamos, recibimos sanidad divina del alma y del cuerpo; de tal manera que nuestra manera de pensar, sentir y percibir a las personas debe ser transformada; entendiendo que estas actitudes letales deben salir de nuestra vida y que nada dañe nuestro corazón con espadas de doble filo, como la daga que perfora y mata. SEÑOR, escóndeme del consejo secreto de los malignos, de la conspiración de los que hacen iniquidad, de los que afilan como espada su lengua, lanzando cual saeta sus palabras amargas, Salmos 34:2-3.
No podemos dar cabida a conversaciones malintencionadas ni a sentimientos o pensamientos fuera del orden de Dios, porque toda actitud letal penetran el corazón no solo del agredido sino también del agresor, entran suave y lentamente y así mismo van destruyendo, sola satanás gana con toda esta maraña de enredos. Hay hombres cuyas palabras son golpes de espada, Proverbios 12:18 y las palabras de los chismosos son como bocados suaves, que entran hasta las entrañas Proverbios 18:8,
La segunda dosis de la vacuna está en no ser parte de las actitudes letales; no permitir las malas conversaciones, no dejar que los instrumentos del diablo vengan con sus maquinaciones, pues no es la gente la que habla, sino satanás. Permitamos solo aquellas conversaciones que bendicen a la gente y glorifican a Dios, somos testigos de Cristo, somos sus discípulos, somos embajadores del reino del Altísimo Dios santo. No juzguen a la ligera ni según las apariencias, sino juzguen con justo juicio. Juan 7:24, ser como niños inocentes, 1 Pedro 2:9 y Siguiendo a Cristo y haciendo las buenas obras que Dios nos preparó de ente mano. Efesios 2:10.
Es necesario tomar la posición de lo justo, lo recto, lo bueno, lo fiel y lo verdadero, no olvidando que somos constructores o destructores de nuestro destino, y que por lo tanto, debemos cuidar las palabras que salen de nuestra boca, los sentimientos que expresamos a otras personas y los pensamientos que anidamos acerca de los demás. Démonos otra oportunidad perdonando, tengamos una mejor vida y llenemos el corazón de amor y misericordia, hemos sido llamados al ministerio de la reconciliación, salgamos de la prisión del odio, el resentimiento, la envidia, los celos, y de la cárcel de la amargura y las contiendas, corramos a la UCI de Jesucristo para que seamos sanados y cuidados por Él mismo Padre celestial, He aquí que YO les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad. Jeremías 33:6-8.
Todo esto no significa que nuestras palabras tengan literalmente poder sobrenatural para matar físicamente a alguien, sino que nuestras palabras pueden producir consecuencias espirituales y emocionales profundamente destructivas o vivificantes, tanto para los otros, como para nosotros mismos, porque la lengua revela lo que está gobernando el corazón de cada quien, y Dios aborrece al que siembra discordia y divide, pues hay una fuerte conexión entre la lengua y sus palabras con la destrucción y la división, o con la fraternidad y la unidad. Jesús dijo: De la abundancia del corazón habla la boca. Mateo 12:34.
Este tema es muy serio, porque sembrar discordia mediante acusaciones falsas, chismes, calumnias y palabras maliciosas no es algo pequeño delante de Dios, la La Biblia nos enseña a no responder con las mismas armas del enemigo, y si somos víctima de una de estas actitudes letales, no debemos convertirnos en ofensores, sino aprender de Cristo. Podemos decir entonces que: La calumnia destruye el buen nombre, la ofensa rompe relaciones, la crítica maliciosa destruye el ánimo y la autoestima y el chisme divide y aleja a los involucrados; pero la palabra sabia de Dios en nosotros puede sanar, restaurar y dar vida. La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor. Proverbios 15:1, No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo. 1 Pedro 3:9; la enseñanza central es que Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; peri la lengua de los sabios debe ser medicina. Proverbios 12:18.
No saquemos conclusiones arbitrariamente acerca de alguien, no asumamos ni demos por sentado una historia o una narración acerca de otra persona, porque el único que tiene todos los hechos fidedignos es Dios; es necesario corroborar y asegurarse de que si no tenemos nada bueno que decir de otra persona, mejor no decimos nada, para ser libres, porque si somos sanados podemos seguir amando y avanzando unidos aunque hayamos sido hechos pedazos por personas o instituciones; aún podemos ser bellas obras de arte en las manos del Creador, nuestro divino Alfarero. La muerte y la vida están en poder de la lengua. Proverbios 18:21, pero ustedes que son espirituales, restauren con espíritu de mansedumbre. Gálatas 6:1.
Ven a Cristo, se sano y salvo como el paralítico de Betesda; sal de tu parálisis mental, abandona tu cojera espiritual, destruye el estancamiento personal y ven al río de Dios para entrar en las aguas salutíferas de su Espíritu Santo; levántate de tu pena y abandona tu dolor; tira la camilla de tu resentimiento, odio y amargura, para nadar en el río de Dios en Cristo. Empieza a caminar en tu propósito y alcanza grandes alturas. Porque en Cristo está nuestra paz, Él hizo de dos pueblos uno solo, y derribó la pared intermedia de separación; abolió en su carne las enemistades…nos hizo nuevas personas e hizo la paz. Y mediante su cruz nos reconcilió con el Padre en un solo cuerpo, eliminando toda enemistad. Efesios 2: 14-16.
El Espíritu de Jehová el SEÑOR está sobre mí, porque me ungió Jehová; me
ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados
de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la
cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza
del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los
afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de
luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados
árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya. Reedificarán las
ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las
ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones. Isaías 61:1-4. Amén
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